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RICO CERRO POTOS - BOLIVIA 17 1. CARACTERSTICAS 1.1. Derrotero histrico1 La leyenda cuenta que "un indio yanacona llamado Diego Gualpa se agarr de un matorral para no caerse cuando escalaba la cnica montaa y descubri un rico metal de plata bajo sus races. El espaol Diego Villaroel, a quien el indio haba comunicado el descubrimiento registr las primeras minas en abril de 1,545. A partir de ese momento se agolparon los colonos en aquella zona" (Fisher 1977:23). En efecto, era el descubrimiento de las minas de plata en el "Cerro Rico" de Potos. De pronto y de golpe, Potos se convirti en la "ciudad ms rica y esplendorosa del mundo hispano" a partir del siglo XVI, considerada como "una montaa de plata que se eleva a una altitud de 4,000, en los macizos ridos del Alto Per". Hay consenso en las opiniones de los estudiosos para afirmar que fue el eje central ordenador del espacio sur, y que la actividad minera era el "motor" de toda la economa colonial. Para el ao 1,540, la produccin de la plata representaba el 85% de los metales preciosos enviados de Amrica a Espaa. Por otro lado, Potos result ser el eje en torno al cual se orientaron los esquemas regionales de produccin, de migraciones y de circulacin monetaria que los colonizadores fundaron en el espacio sur del Virreinato del Per con cuatro ciudades articuladas: Cusco, Arequipa, La Paz y La Plata. Sin embargo, el aspecto que ms llama la atencin es el sistema de trabajo empleado y la forma de reclutamiento de la fuerza laboral en el mundo andino, porque el sustento real de esta actividad minera descansaba enteramente en la mita minera 2. Su impacto fue inmediato y gener una catstrofe demogrfica que se concretiza en la despoblacin entera de comarcas y caseros durante los siglos XVI y XVII. Segn los informes de los curas de las doctrinas de esta poca se reclutaban a los conscriptos en las 16 provincias de la regin del Collao que se hallaban entre Cusco y el Lago Titicaca, cuyo clima y altitud eran similares a los de Potos. De los 95,000 habitantes de esta regin se requeran 13,571 todos los aos para trabajar en Potos., lo que llevo a una disminucin considerable de la poblacin en estas regiones. Para el siglo XVIII apenas haba 2,816 hombres para esta actividad. Recin en el siglo XVIII se recurri crecientemente al pago de indios jornaleros o "indios alquilos", que terminaron avecindndose en los alrededores de los asientos mineros, con la expectativa de un trabajo remunerado. Por cierto, para la aplicacin de la mita minera, a nivel interno de las organizaciones andinas se cont con los curacas, quienes cumplieron un papel perverso: "se vuelven en contra de los indios o lo aprovechan en el antiguo sistema de reciprocidad para su provecho personal" (Fischer, 1977: 35). Empero, como "capitn de la mita" -responsable de la mita minera- cumpli un papel decisivo en el reclutamiento de la fuerza laboral: "cuando algn capitn sale a Potos, es con acompaamiento de sus indios a usanza de guerra, con sus armas antiguas y galanes con sus plumas y dicen que son soldados y capitanes de su majestad que van a pelear con las minas, que lo he visto y se he odo muchas veces" (Glave: nota de pie 19: 295). 1 2 Agradecemos a Jesus Orccottoma por sus valiosos comentarios en esta parte del trabajo. Dos medidas punitivas en la colonia fueron el tributo y la mita. Este ltimo era para varias actividades: trabajo en las haciendas, ciudades, mitas de Potos, Porco Huancavelica. 18 Por lo tanto, la mita minera afect todo el territorio del sur andino del Per y de Bolivia, como evidencian los documentos e informes redactados por funcionarios coloniales y por los curas de las doctrinas de pueblos andinos. La mita minera se convierte en "un ao de esclavitud en Potos", produciendo "indios errantes" -el desarraigo completo-, o "indios fallidos y disipados", inutilizados para toda la vida como consta en los informes oficiales. En el peor de los casos, la huida de mucha gente ante el tributo y la mita, lo cual gener un xodo considerable de poblacin. En algunos casos, el solo hecho de viajar del "mitayo" con toda su familia a Potos implicaba un viaje a pie de 1,000 kms, por espacio de 2 meses, para terminar como vctimas del exceso de trabajo y de las austeras condiciones de vida. Para el mundo andino del siglo XVI, XVII y XVIII, existe una correlacin entre la mita minera y la cada demogrfica Recin en 1,812 se elimina la mita minera, pero hasta entonces Quispicanchis y Tinta seguan enviando mitas mineras a Potos, porque seguan funcionando los mecanismos informales de reclutamiento coercitivo de mano de obra indgena. En la ltima etapa de la colonia, la disminucin de la poblacin para la mita gener dificultades, lo que llev a optar por los "indios alquilos" o por pagar en dinero el valor de la mita para liberarse del trabajo en Potos: "las dificultades con que se encontraban los indios de su provincia para conseguir los 80 pesos si queran librarse de un ao de esclavitud en Potos" (Fisher 1977: 185 ). Si bien Potos era un centro dinamizador importante del virreinato peruano, lo cierto es que pasa rpidamente del esplendor de los mejores aos a la decadencia. Esta situacin se puede evidenciar en los datos demogrficos de Potos: para 1,580 tena una poblacin de 120,000 habitantes; en 1,650, est poblacin creci a 160,000 habitantes; pero para 1,776, su poblacin haba disminuido en un 80%, pues no era ms que la sombra de lo que haba sido en los das gloriosos del siglo XVI. Finalmente, a lo largo de la historia se mantienen como constantes algunos rasgos comunes entre los centros mineros: inestabilidad poblacional, corrupcin y violencia, gran afluencia de trabajadores y diversidad social entre la poblacin. Tambin en trminos de salud, enfermedades producidas en los centros mineros como son el caso de "indios azogados", una tpica enfermedad minera. Hoy la situacin no ha cambiado considerablemente, "Cerro Rico" sigue siendo fuente de trabajo para miles de familias especialmente de procedencia rural a pesar del evidente desgaste de los recursos, el nivel artesanal de explotacin y del abandono de parte del Estado: "Bolivia tiene una deuda social con Potos, Bolivia ha vivido gracias a Potos, y hasta el da de hoy casi el treinta y tantos por ciento de los ingresos nacionales provienen de la minera, y te hablaba de un retroceso tecnolgico, basta ir a la mina y ver en qu niveles se estn explotando, as no es rentable, y sin embargo el estado debera plantearse una poltica minera, que no lo tiene... (CARE, 2003) 1.2. Situacin actual Potos, como se ha podido ver lneas arriba, es uno de los departamentos mineros tradicionales de Bolivia. Est ubicada al sur de Bolivia en la regin central, provincia Toms Fras. Potos es una ciudad andina en la que se encuentran varios centros mineros, todos ellos ubicados a ms de 4000 msnm. Esta zona presenta una temperatura que oscila entre 15 grados centgrados y 5 grados centgrados bajo cero. Tiene una poblacin de 163 964 habitantes (38,131 familias), de los cuales viven en el centro de Potos -que incluye los distritos de San Cristbal, San Pedro, San Benito, San Clemente y 19 Cantumarca (ubicados en las cercanas de Cerro Rico)- alrededor de 7,100 familias mineras y cerca de 37,940 pobladores, gran parte de procedencia rural. Una caracterstica adicional es que esta zona es parte del casco histrico de la ciudad de Potos. Segn el Diagnstico Situacional3 de los nios y jvenes trabajadores relacionados con la actividad minera en la ciudad de Potos (2001), alrededor de 6,500 nios y jvenes realizan actividades vinculadas a la minera, de los cuales el 96% de adolescentes de 14 a 18 aos y el 4% de 6 a 13 aos se encuentra en minas e ingenios; el 81% de nios, nias y adolescentes de 6 a 13 aos y el 18% de 14 a 18 aos en el sector servicios; y, finalmente, el 66.5% de nios, nias y adolescentes de 6 a 14 aos y el 32.5% de 14 a 18 aos se ubican en actividades relacionadas indirectamente. Esto quiere decir que si bien hoy en da no existen nios y nias menores de 14 aos en "interior mina", como resultado visible de aos de intervencin tanto de las ONG como de las agencias de cooperacin y la escasez de recursos; las entrevistas revelan que muchos de los adolescentes que realizan actividades en interior mina han empezado este trabajo en la mayora de los casos a partir de los 11 12 aos de edad, hecho importante de considerar para no tener una visin sesgada de los datos. Por otro lado, en el sector servicios existe un mayor porcentaje de nios y nias de 6 a 13. En este caso se trata de nios y nias que realizan venta de minerales, nios y nias guas de turismo que trabajan como asistentes, y nios y nias que se dedican a la venta de comidas, dulces, etc. En lo que se refiere a la gestin productiva de la mina, la explotacin minera hasta 1,985 estuvo a cargo de la empresa estatal COMIBOL; a partir de entonces la administracin de las minas pasa directamente a manos de los mineros artesanales agrupados ya sea en empresas mineras privadas o cooperativas mineras: "estas explotaciones correspondan anteriormente a operaciones de la empresa estatal COMIBOL, que posteriormente, han pasado a ser trabajadas por empresas mineras privadas o por cooperativas mineras4" (2001:40). Estas minas funcionan de manera artesanal, inclusive en interior mina, como plantea una entrevistada: "Lastimosamente quienes son los socios de esas cooperativas no son sujetos de crdito, por las condiciones mismas de la actividad, por la baja produccin en este momento, y por los bajos precios de los minerales tambin. Pues esa es una minera totalmente artesanal, inclusive en interior mina no?, es muy pocas cuadrillas de trabajadores, grupos de trabajadores utilizan perforadoras, para decir algo no?, porque para ello se necesita compresoras, etc., un montn de maquinaria, la cul no est disponible para ellos, lo que ha llevado nuevamente a los trabajadores al uso del cincel, el combo, el martillo, para todo lo que es la actividad de explotacin del minera con un incremento de la mano de obra barata" (Cecilia, CEPROMIN, 2003) La ubicacin de los centros mineros, especialmente el Cerro Rico de Potos, se encuentra a una distancia aproximada de 20 minutos de la ciudad de Potos, por lo tanto la poblacin minera se relaciona directamente con la ciudad para acceder a los servicios de educacin y salud, etc. Empero es importante mencionar que el centro de salud ubicado en el entorno minero no cuenta con un programa de atencin de salud ocupacional lo cual es una carencia visible especialmente en contextos de trabajo minero: "He encontrado que hay mucha gente con silicosis pulmonar, un cargo ocupacional, aqu no hacemos control pre-ocupacional, nunca hay un seguimiento de los trabajadores. No hay quien oriente sobre salud ocupacional, seguridad industrial, entonces ac la poblacin 3 4 Realizado por el Centro de Desarrollo Regional OIT/IPEC (2001) Proyecto para la prevencin y eliminacin del trabajo infantil en Minera artesanal Sudamrica. Estudio caso-Bolivia, 2001. 20 minera, incluida los adolescentes trabajadores estn desamparados, obviamente porque son cooperativas que se dedican al trabajo y nada ms, el instaurar este tipo de controles implica un gasto econmico que nadie parece querer hacerse cargo, ni las cooperativas ni del Estado" (Mdico, centro de salud Potos) Contar con un programa ocupacional en la salud podra facilitar el trabajo de prevencin del trabajo infantil en minera, porque si bien existe una concepcin clara sobre los riesgos, no tienen mayor informacin sobre los efectos sobre su salud. De hecho la mayora desconoce por ejemplo que la silicosis no tiene cura una vez que la persona ha adquirido el mal. Como seala Forastieri"Con el fin de obtener mejores resultados, una estrategia de salud global para combatir el trabajo infantil debera englobar un conjunto de acciones, las cuales deben adoptarse a la luz de los conocimientos actuales y de los estudios que habra de llevarse a cabo para rellenar las lagunas de conocimiento existentes. El eje de esta estrategia es evitar el trabajo infantil y proteger a aquellos nios que, no obstante, tienen que trabajar, proporcionndoles acceso a atencin sanitaria. La estrategia global debera abarcar a la vez acciones para evitar el trabajo infantil y medidas provisionales para proteger y rehabilitar a los nios que trabajan." (2003: 117) Adems, la poblacin que vive en el Cerro Rico de Potos, tampoco cuenta con los principales servicios como agua, desage, luz, lo cual precariza la condicin de vida de los pobladores, principalmente de los nios y nias. Existen tres servicios de guardera para los nios de 0 a 6 aos ubicados en los principales centros mineros, los cuales cuentan en la mayora de los casos con 02 mujeres especialmente capacitadas para atender a los nios y nias. Adems, estos mismos centros cuentan con servicio de comedor. Actualmente CARE viene impulsando el fortalecimiento de las guarderas. A travs de un convenio con la Normal, se pretende realizar un proyecto de reforzamiento escolar de los nios y nias. 1.3. Actores sociales "El tema de trabajo infantil en minera en Bolivia es uno de los temas moda en la actualidad, existen varias instituciones, de las cuales la mayora est concentrada en Potos. Uno de los problemas que hemos encontrado es que muchas instituciones personalizan la relacin con los chicos e incluso impiden que ellos participen en actividades de otras ONG..."(Equipo MEDMIN-OIT) En Potos, a diferencia de otros espacios mineros, es notoria la presencia de instituciones que trabajan con nios, nias y adolescentes mineros. Slo en la Red de Erradicacin del trabajo Infantil se encuentran CDR, Voces Libres, Mdicos del Mundo, CARE, MEDMIN, CEPROMIN: adems de la Cruz Roja, Trabajo Social, Las Defensoras, Gestin Social de la Prefectura, La Pastoral y el Municipio. Las estrategias de intervencin son diversas y los enfoques tambin, empero tienen en comn el grupo objetivo: nios, nias y adolescentes trabajadores en minera. En este contexto, la primera impresin que uno tiene cuando analiza la relacin de las personas con los actores externos, es el carcter instrumental de la accin colectiva. La mayora de las personas entrevistadas incluidos los nios, las nias y los adolescentes sostienen que el hecho de ser "nio minero" trae consigo varios beneficios materiales, adems de ser un espacio importante para la adquisicin de destrezas y habilidades: "Aqu los gringos nos regalan ropas, en navidad traen juguetes" (Grupo focal, nios y adolescentes) 21 "Tambin dan becas para estudiar, charlas, cursos. Adems los gringos les dan regalos en navidad.., siempre hay apoyos para los que trabajamos aqu" (Minero, 45 aos) Los resultados de la encuesta muestran que el 16.2% reconoce beneficios al trabajo infantil. As, adems del aporte econmico (2.6%) y la autonoma econmica (3.9%) de los nios, nias y adolescentes trabajadores, aparece el aporte ligado al turismo (1.3%)5, y el apoyo que brindan las instituciones que trabajan en este tema como el reparto de materiales, tiles escolares, camisetas, becas. etc (3.9%). Es decir, el trabajo infantil en minera, paradjicamente es vista como una ventaja (ver cuadro N 1) Frente a la precariedad de las familias, ciertamente los recursos materiales, econmicos, tecnolgicos y formativos que ofrecen los proyectos, pueden convertirse en el movilizador de la participacin6. Una buena coordinacin interinstitucional permitira optimizar los recursos. 5 Resultado de la accin del Programa de Accin de Potos que viene promoviendo como una actividad alternativa a la mina, la preparacin de muestras de minerales para venta a los turistas y las visitas guiadas a la mina 6 Durante el trabajo de campo encontramos familias donde la totalidad de sus miembros se beneficiaban de las acciones de diversas instituciones. 22 Cuadro N1 Beneficios de la actividad minera Beneficios Aporte a la economa familiar Autonoma econmica Ingresos por turismo Aprende a trabajar. Desarrolla fortalezas, habilidades Apoyo de instituciones: materiales, tiles, vveres Aprende el valor de las cosas Otros Total % 2.6 3.9 1.3 1.2 3.9 1.9 1.3 16.2 Frente a la oferta de apoyos externos el discurso de la desvala, el abandono, la carencia, la necesidad, se convierte en la manera de presentarse frente a los otros (externos) sobre todo si uno es mujer, nio o nia. Segn Spelding (1997) es preferible lamentarse y representarse como abandonada, perpetuando as el estereotipo de mujer pasiva, indefensa, y carente de autonoma. Desde la racionalidad de los individuos esta manera de relacionarse tambin "posibilita pensar en trminos verdaderamente democrticos tanto la realidad social como alternativas polticas. Slo a partir del reconocimiento del individuo podemos pensar en nuevas formas de socialidad, de ciudadana y finalmente, de accin colectiva y de la participacin poltica, de modo de enfrentar y superar las actuales tendencias disgregadoras y des-estructurantes que vivimos, que afectan seriamente la sociedad y sus relaciones con la poltica" (Tanaka, 1998: 112). Del mismo modo, las instituciones como las ONG, al relacionarse y comunicarse con las poblaciones con quienes colaboran, tambin construyen vnculos y modifican o reproducen relaciones de poder. As, prestar atencin a los sentidos y significados de las culturas locales, privilegiando una aproximacin de respeto y bsqueda de mutuo reconocimiento, constituye no slo una apuesta por la eficiencia y eficacia, sino que es una opcin poltica y tica para la construccin de la justicia social, en particular, la equidad de gnero. El reconocimiento o no de diferencias entre los individuos incide en la manera de relacionarse entre las personas y en los arreglos e intereses para la accin colectiva. Por lo tanto, el problema no es solo la articulacin de intereses sino la representacin en la accin colectiva, como dira Henrquez7 "... de protesta, pero tambin de negociacin, en el "lobby" al actuar como interlocutores ante otros que deciden respecto a la asignacin de recursos y las orientaciones de los programas de promocin de desarrollo...". No son las diferencias el problema, sino las desigualdades que se construyen en base a las diferencias Es aqu donde nos parece importante establecer un "dilogo" con los nios, nias, adolescentes, mujeres y varones de las comunidades mineras, ver cmo se perciben a s mismas, cmo participan en la toma de decisiones, cules son sus resistencias o temores, cules sus potencialidades, cmo hacen para enfrentar problemas, sus redes de apoyo social, la importancia de la organizacin, qu valor y sentido tiene el trabajo en sus vidas, etc. De acuerdo a la Convencin de los Derechos del Nio "las nias y los nios tienen el derecho de involucrarse en las decisiones que los afectan. El artculo 12 obliga a los gobiernos a garantizar que las opiniones de los nios y nias sean solicitadas 7 Notas de clase. Diploma de Estudios de Gnero, 1997. 23 y consideradas. En este sentido, los rganos de toma de decisiones, la familia y otras instituciones de la sociedad deben permitir a los nios de cualquier edad expresar sus ideas, tomar en cuenta sus opiniones, de acuerdo con su edad y madurez, como plantea La Gua Referencial de lucha contra todas las formas de discriminacin8 "se debe promover la participacin de los nios y nias en diferentes asuntos de toma de decisiones, para lo cual es necesario que tengan acceso a informacin relevante al alcance de su comprensin" (2003: 21); adems de propiciar un acercamiento con otros actores claves, lderes locales, ONG, municipio, prefectura, etc, con el fin de potenciar las sinergias en la lucha por la erradicacin del trabajo en minera. Un paso importante en este sentido, ha sido la formacin de la Comisin de Erradicacin del Trabajo Infantil en Potos", que puede permitir fortalecer y desarrollar las sinergias institucionales y articular mejor los esfuerzos para la erradicacin del trabajo infantil en minera: "Con motivo del da del nio nos hemos juntado como veinte instituciones en Potos, entre todas hemos desarrollado, y bueno el efecto ha sido muy positivo y valorado en el sentido en que hemos logrado reunir aproximadamente 8,000 nios, nios y adolescentes adems de paps y otros adultos, eso ha permitido ver que cuando se trabaja en forma coordinada y conjunta, hay unin de fuerzas y voluntades, entonces podemos tener efectos ms positivos... este trabajo nos permitido pensar adems en otras actividades como el de sensibilizacin que desarrollada de esta manera podra tener efectos mucho ms grandes... " (Equipo CARE-Potos) 1.4. Organizaciones sociales Una instancia de organizacin minera que llama la atencin en Potos son las cooperativas. Pero que son las cooperativas? Una de las entrevistadas intenta definir esta particular forma de gestin del trabajo y la explotacin de socavones en minera: "Se trata de una agrupacin de pequeos socios, pequeos microempresarios que explotan de manera individual su paraje... dan un aporte a la cooperativa pero la cooperativa no tienen ninguna injerencia en el trabajo, no invierte nada" (Equipo MEDMIN-OIT) De hecho las cooperativas mineras en Potos estn lejos cumplir las funciones de una tpica organizacin cooperativa, como dice una entrevistada se trata de "formas de organizacin del trabajo bien sue generis, no estrictamente cooperativa" (equipo CARE-Potos). "Las cooperativas aqu en el cerro trabajan todas las minas de la COMIBOL, del Estado y nosotros los independientes slo tenemos tres yacimientos..." (Minero, 45 aos) Se tratara ms de una organizacin de tipo instrumental que cumple dos tipos de funciones. Por un lado organiza la explotacin de las minas y; por otro lado, cumple la funcin de tipo previsional para los trabajadores mineros en casos de enfermedad o muerte, en la que los socios y socias aportan una porcentaje de sus ingresos con la finalidad de recibir una pensin de jubilacin. "En la cooperativa existen algunas ventajas, con la cooperativa se pueden conseguir muchas cosas del Estado, para cualquier cosa siempre se recurre al gobierno y se puede conseguir fcilmente, mientras que los particulares son muy diferentes. Como independientes asumimos nuestras responsabilidades" (Minero, 45 aos) 8 Gua Referencial: lucha contra todas las formas de discriminacin en Amrica del Sur" Save the children Suecia y Comisin Andina de Juristas, 2003. 24 "En estos meses voy a hacer mi trmite para rentar tres meses noms ya voy a trabajar" (Mujer pallaquera, 63 aos) Por otro lado, la organizacin de palliris de Potos es un espacio de reivindicacin muy importante para las mujeres. "El estar juntas", no slo se sustenta en un percepcin instrumental de la accin colectiva (beneficios materiales, proyectos polticos, espacio de adquisicin de destrezas y habilidades), sino en una necesidad y deseo de pertenencia a un grupo para lograr un reconocimiento personal a travs de mirarse en el otro, compartir vivencias y encontrar una red de soporte que les permita (por lo menos, se es el deseo) enfrentar y resolver diversas situaciones que enfrentan en sus vidas. Otro aspecto importante de la organizacin es la interaccin de las mujeres con sus pares; un espacio de recreacin y de aprendizaje de tareas como juguetera, costura, etc. En el mbito personal, pertenecer a la organizacin de palliris genera gratificacin. Las mujeres en estos espacios encuentran informacin, formacin, reconocimiento as como un espacio para compartir con otras mujeres. Se convierte tambin en un espacio en el cual demuestran sus habilidades como lderes, traspasando barreras de inseguridad asociadas al poco manejo del espacio pblico "antes yo tena vergenza, miedo de hablar, ahora no" (Mujer, Palliri, 24 aos). En consecuencia la participacin en el espacio pblico favorece los niveles de agencia y con ello la valoracin que tienen las mujeres de s mismas (Barnechea, 1985). Estas habilidades y capacidades son las que le permiten construir una imagen positiva de s misma. Entonces la salida de la mujer y su desempeo en el espacio pblico favorecen el desarrollo de imgenes positivas y una mayor valoracin de s mismas. 2. DINAMICA FAMILIAR 2.1. Relaciones familiares: afectos y conflictos En Potos, encontramos que la definicin de pareja es central para las mujeres. Esta idea se refuerza con la dependencia de las mujeres a la imagen de un hombre proveedor, encargado de la proteccin y conduccin del hogar. La imagen del "padre" que aconseja, que gua, es valorada por los hijos: "Yo quiero que mi pap vuelva, antes era l nos aconsejaba, no tenamos que trabajar, cuando l estaba en la casa todo era diferente, l nos quera mucho" (nia vendedora de minerales y gua de turismo, 11 aos) Los nios, nias y adolescentes tienen una imagen idealizada del pap que no corresponde a la realidad. De hecho la mayora de hombres no pueden cumplir con este rol no slo por la escasez de recursos, hoy en da el trabajo en la mina es cada vez menos rentable, los precios han bajando considerablemente; la precariedad de las relaciones de pareja donde los hombres tienen ms de una pareja y; finalmente la muerte a una edad muy temprana por el "mal de mina". Los varones mineros tienen una esperanza de vida que no pasa de los 40 aos. No obstante, a pesar de la imagen idealizada, la mayora de las personas entrevistadas incluidos los nios, nias y adolescentes tienen una percepcin negativa de la relacin y el vnculo con su padre, aparece en el discurso una vivencia de abandono, rechazo y violencia. Esta situacin genera una 25 imagen desvalorizada de las nias y los nios, reforzado por el vnculo frgil con el padre, como se puede apreciar en las siguientes citas: "Como l [se refiere a su padre] no deja toda la plata, nosotros obligados tenemos que trabajar" (Nia vendedora de minerales y gua de turismo, 11 aos) "mi pap como se ha ido con otra mujer ya no se hace cargo de nosotros, mi mam me dice que ella va hacer todo lo posible por que yo estudie... pero el otro da que me he visto con mi pap me ha dicho tienes que trabajar, no te atengas a tu estudio" (Grupo Focal. Adolescente, 15 aos) Por otro lado, hay una idea de la mujer desvalida, que requiere la proteccin del varn. Esta imagen, es internalizada por las nias y nias en el proceso de socializacin, que tendr como resultado pautas y comportamiento que refuercen esta imagen. "las nias no podemos entrar a la mina, porque nosotras no tenemos fuerza" (Nia vendedora de minerales, 11 aos) " [y t hermana que hace?]... nada es mujer...." (Nio gua, 14 aos) Esta situacin tiene que ver con la construccin del "sujeto mujer". A lo largo de la historia se ha construido una serie de valores, representaciones, normas e instituciones que han determinado una posicin superior del hombre respecto de la mujer, entonces Cmo se constituye, la identidad femenina en un escenario de discriminacin, marginacin y exclusin?. Hernndez (2000) retoma el concepto de trauma transgeneracional para entender el efecto estructurante que tiene en las diferentes generaciones de mujeres la trasmisin de situaciones crnicas de discriminacin y violencia. En la estructuracin psquica de las nias aparece una mirada de desprecio y rechazo que las coloca en una posicin inferior que se suma a una posicin compartida por las otras mujeres de su familia y sociedad, todo lo cual repercute en la construccin de su identidad y en sus relaciones con los otros. La mayora de nios y nias tienen una percepcin contradictoria de la relacin y el vnculo con la madre, aparece en el discurso una vivencia de manipulacin y solidaridad con ellas. Es decir, no hay un vnculo ni una mirada adecuada que contribuya al reconocimiento del otro sino que ms bien favorece una percepcin interna desvalorizada, daada, anulada, esta situacin perpeta la construccin del sujeto mujer carente, desvalida, como se puede notar en los siguientes testimonios: "mi mam estaba sufriendo, por eso he venido a trabajar en la mina" (Nia vendedora de minerales, 11 aos) "Mi mam esta medio mal, le agarra su dolor de estmago, de espalda, no puede estar bien, por eso hemos empezado a trabajar" (Adolescente mujer, vendedora de minerales, 13 aos) "A veces cuando no vendemos mi mam me pega... me dice ayer has vendido y hoy por qu no, seguro que has estado jugando... " (nio vendedor de minerales, 12 aos) "Su mam le pega el otro da por ir a la charla no ha ido a vender y su mam le estaba esperando con palo... le pegado delante de todos" " (nio vendedora de minerales, 11 aos) 26 Pero por que las mujeres priorizan sta imagen en su relacin con los otros? Viveros (1995), en un interesante artculo sobre la relacin entre salud y enfermedad plantea que la percepcin de la enfermedad es una experiencia que est marcada por las relaciones de gnero. As, para los hombres estar enfermo se asocia a estar en incapacidad de laborar, mientras que en las mujeres la mayora de enfermedades se asocian a la experiencia de la maternidad. Siguiendo con esta lnea interpretativa la autora seala que: "... las mujeres que tienen una situacin subordinada en la familia hablan mas que los hombres de los conflictos familiares y los desequilibrios emocionales como fuente de enfermedad. Todo sucede como si las mujeres recurrieran a la enfermedad como medio para hacerse escuchar y expresar su sufrimiento frente a los diversos motivos de preocupacin. La utilizacin de la enfermedad como metfora de una relacin conflictiva con el orden social y sexual puede expresar en parte, su dificultad para afirmar una identidad positiva" (El subrayado es nuestro) (162) Por otro lado, tanto nios, nias, adolescentes, varones y mujeres sostienen que los principales motivos de discordia dentro de la casa son por problemas econmicos, consumo de alcohol y nuevas parejas de los padres: " en la casa mis papas pelean porque mi pap no traa la plata.... adems l tiene otra familia" (Nia gua y vendedora de minerales, 11 aos) En este contexto, en la historia personal de las mujeres la violencia domstica, en muchos casos, asociada al alcohol no es ajena a ellas: "A veces cuando vena tomado me pegaba, ahora ya no" (Mujer Palliri, 71aos) "Cuando viene tomado noms, a veces viene a alocarse, pero no le hago caso" (Mujer palliri 26 aos) Empero, la violencia creemos que en este caso tambin se asocia a la afirmacin de la masculinidad. Si la cultura minera enarbola la figura del hombre proveedor, modelo cada vez ms difcil de cumplir para los hombres, no slo por la escasez de recursos, sino por los bajos precios en el mercado, se genera un crculo vicioso, por un lado el consumo del alcohol (capacidad de consumo alto) es un marcador de la masculinidad alentado por la tradicin y cultura minera que obliga a tomar como parte de la ofrenda al espritu que cuida la mina, (principalmente por los hombres dentro de las minas), por otro lado, el consumo de alcohol est vinculado al ejercicio de la violencia. As, la sociedad incentiva el consumo (reafirmando el machismo) y crea las condiciones para el ejercicio de la violencia, es decir, una de las condiciones donde se desarrolla la violencia es reforzada desde la sociedad (se valora la idea del hombre como gran bebedor, con "aguante", que tiene ms fuerza, resiste ms.). " Cuando empec a entrar a la mina, tambin empec a tomar |alcohol... despus de tomar los chicos debemos decir ahhh como una muestra de hombra, si no hacemos se burlan de nosotros" (Gua y vendedor de minerales, 17 aos) "Aqu dentro de la mina se hace la challa9 todos los viernes, ah se consume alcohol, se chaccha coca. Este es un rito que hacen todos los mineros para que el "To" [dios de la mina] sea generoso en la siguiente jornada y puedan encontrar una veta..., lamentablemente hace tiempo que esta trabajando a prdida, cada da es ms difcil conseguir nuevas vetas, y eso pone de mal carcter " (Adolescente varn, gua y vendedor de minerales, 17 aos) 9 Ceremonia mgico religiosa que realizan los mineros al dios de la mina. Significa santiguar, bendecir. 27 En este contexto de violencia y fragilidad de las relaciones y vnculo con los padres crecen los nios y las nias. Ellos y ellas a la larga probablemente reproducirn stos mismos modelos en sus relaciones de pareja y en general en su vida, que es reforzada por falta de modelos identitarios alternativos para ellos. 2.2. Expectativas sobre el futuro "Le gustara que alguno de sus hijo se dedique a la mina? No, yo desde ahora le hablo a mi hijo, le digo as tu pap mira sufre, toma, no trae dinero, no gana, mientras si estudias vas a ganar de lo sentado, vas a ganar, si estudias as le explico no, entonces ya est con esa mentalidad que tiene que estudiar, si". (Mujer, 26 aos) Los padres y los nios, nias y adolescentes hacen lecturas muy variadas sobre los recorridos futuros de su familia y de sus hijos e hijas. Una constante en estos tres grupos es la idea de una familia "no minera" y una apuesta muy fuerte por el estudio y la profesionalizacin de los hijos e hijas. La minera hoy en da en Potos-Bolivia parece ser una opcin descartada para los hijos e hijas, principalmente desde el discurso de las madres quines tienen una posicin ms clara al respecto al trabajo infantil en minera, slo el 1.2.% est de acuerdo frente a un 86.4% en desacuerdo, como se puede ver en el siguiente cuadro: Cuadro N 2 Acuerdo o desacuerdo con el trabajo infantil en minera artesanal Potos-Bolivia (%) Hombre Mujer 12.2 1.2 13.5 12.3 74.3 86.4 De acuerdo Ms o menos de acuerdo En desacuerdo Los testimonios refuerzan esta idea: "en mi que se acabe todo... yo no quiero que mis hijos sean mineros como yo... yo deseo que ellos estudien, que sean profesionales...." (Mujer palliri, 63 aos) "[Quisieras que ella trabaje en la mina]... No...Que estudie, yo le voy a hacer estudiar. Yo le digo que nuestra vida es triste, como nosotros con este trabajo no hemos podido estudiar. Ella tiene 6 aos, est en la escuela y ya est en segundo curso, ya esta avanzando en el estudio... haciendo cualquier cosa yo trabajar para que ella estudie y salga adelante" (Mujer palliri, 71 aos) En el caso de los nios, nias y adolescentes las perspectivas a futuro son ms variadas, pese a ello se pueden agrupar en tres grupos: aquellos que comparten una visin de futuro asociado al estudio y la profesionalizacin, en este grupo de personas est ms claro la idea de familia no minera. Precisamente, en este grupo se encuentran la mayora de nios, nias y adolescentes: 28 "No, de aqu 10 aos quisiera que mis padres ya no estn trabajando aqu en la mina, cuando seamos ms grandes quisiramos ser doctora, profesora... estudiar alguna cosa... pero aqu en la mina ya no...." (Nia, vendedora de minerales, 11 aos) El segundo tipo asociado est ms a la incertidumbre e inseguridad frente al futuro. En este grupo se encuentran principalmente nios, nias y adolescentes donde la minera no constituye un horizonte a largo plazo, empero a corto plazo no ven ms salidas a su situacin. "Yo... hasta los 15 vender minerales.... y despus.. .Qu cosa har?" (Nio, vendedor de minerales, 13 aos) Finalmente est el grupo de nios, nias y adolescentes que no ve un futuro fuera de la actividad minera: "yo voy a seguir trabajando en la mina" (Adolescente, minero 16 aos). En este grupo se encontraran principalmente los nios y adolescentes varones, que tienen relativo xito dentro de est actividad "yo he encontrado una veta... esta es mi veta, ya tengo para una volquetada, slo me falta sacar y vender...." (Adolescente minero, 16 aos), tienen la responsabilidad econmica de la familia (madre y hermanos menores), y no han podido ubicarse en otros sectores productivos de manera exitosa. 2.3. Estrategias de sobrevivencia "Todos tenemos que aportar en la casa; todos nosotros trabajamos en la mina, mi hermana tambin vende minerales y golpea minerales, es palliri, yo tambin vendo minerales... adems como mi pap no deja la plata, obligados todos tenemos que trabajar" (Nia vendedora de minerales y gua de turismo, 11 aos). "Mi hermano desde los primero ha salido por que faltaba para la comida, y despus mi otra hermana, y ah todos hemos comenzado a vender" (Nia vendedora de minerales y gua de turismo, 13 aos) Segn la Evaluacin CAP-Bolivia sobre trabajo infantil "...es necesario reafirmar que las familias de los nios que trabajan son notoriamente pobres, ms que el promedio de las familias de clase baja popular, estas familias tienen serias dificultades para proveerse de lo minimamente necesario para garantizar su reproduccin en tanto unidad familiar" (2003:10). En este contexto la participacin econmica de todos los miembros de la familia en el hogar es indispensable para garantizar la sobrevivencia. Esta situacin de precariedad en el caso de Potos, se agudiza no slo por la prolongada crisis econmica, sino por la falta del mineral en las zonas explotadas y; los precios bajos en el mercado internacional del estao y el complejo. "Es importante que los chicos apoyen econmicamente en la casa? Bueno,...cuando hay necesidad yo creo que es importante, pero cuando no hay necesidad yo creo que no, porque muchas veces, por ejemplo, hay muchas casas que no tienen sus padres, se fallecen y a veces se separan. , yo creo que ah los menores de edad se sienten obligados finalmente a aportar a la casa no?, de esa manera van a buscar lo que se dice el pan del da" (minero) " Mayora trabaja, mis hermanitas vendiendo mineral caminan, y nosotras si no sirve ese mineral as harto, a veces bajo le da, entonces de esa manera entonces empezamos a trabajar tejiendo, otros bajamos a lavar as, porque el trabajo de los hombres noms no alcanza... adems hace tiempo estn trabajando a prdida" (Mujer Palliri, 25 aos). 29 Nios y nias desde los 7 aos se ven obligados a aportar econmicamente, y para ellos deben realizar mltiples actividades. Generalmente las nias empiezan en el trabajo domstico, cuidado de nios y nias para terceros, y los nios como voceadores 10, venta de peridicos, vendiendo helados, etc. "Yo he trabajado desde los 6 aos, vendiendo helados, peridicos, y tambin voceaba hasta los 9 aos, de ah he empezado a trabajar en la venta de minerales" (Adolescente minero, 15 aos). "Yo desde los 5 aos ayudaba a mi madre en su negocio de comida, luego he trabajado en casas cuidando nios y lavando ropa, desde los 14 aos trabajo como palliri junto a mi mam, pero cuando no hay, salgo abajo a lavar, emplearme" (Mujer Palliri, 25 aos). Por otro lado, es importante sealar que frente al trabajo que realizan los nios, nias y adolescentes, existe un reconocimiento explcito a su trabajo y su aporte econmico a la familia, no slo de parte de ellos, sino de los padres. Muchos adolescentes de 11 y 12 aos son los encargados de mantener a la familia frente al abandono de los padres y a su situacin de orfandad: " mi esposo se ha ido con otra mujer, no faltan pues mujeres, as con mis dos hijos me he venido, y esperando al chiquito" (Mujer palliri: 37 aos) "Ya es 4 aos que mi esposo esta trabajando en prdida, cada viernes toman, challan, pero no hay mineral, sea es caja noms no hay mineral, por eso le digo a mi esposo anda a otro lugar, porque no trae nada, nada trae.... pero l me dice a la siguiente semana encuentran minera y all s a mi ya no me reciben..." (Mujer Palliri, 26 aos) "Mi pap ha muerto hace cuatro aos, cuando tena 12 aos, desde ah estoy trabajando en la mina para mantener a mi familia" (Adolescente minero, 16 aos) Empero, en lo que concierne a las estrategias de sobrevivencia, los testimonios recogidos coinciden en sealar que la mujer slo trabaja cuando el esposo no trabaja, o cuando est sola ya sea por abandono o viudez. Las tareas que la mujer realiza en su casa parecen no considerarse trabajo desde ninguno de los discursos, por tanto su aporte econmico a la familia queda invisibilizado. No es casual que la mayora de mujeres se reconozcan solamente como ama de casa (36.4%). Dentro de la cultura minera "la ama de casa"es un modelo que da prestigio a la mujer, adems tiene una alta valoracin social y personal, no slo por las mujeres sino por la sociedad. El cuadro que presentamos a continuacin es revelador al respecto: Cuadro N 3 Ocupacin segn sexo Ocupacin Minero Potos-Bolivia (%) Sexo Hombre Mujer 40.3 7.1 Total 47.4 10 Se trata de nios que trabajan como voceadores (llamando a la gente) en el servicio de transporte pblico. Si bien este tipo de trabajo no expone a los peligros de la mina, creemos que por la forma que se realiza y por la edad de los nios es sumamente peligroso. Durante el trabajo de campo hemos tenido la oportunidad de ver a estos nios, muchos de ellos no sobrepasan los 6 aos. 30 Ama de casa Estudiante Comerciante Artesano Jubilado Agricultor Conductor Tcnico Otros (servicios) Total 36.4 9.1 13.0 .6 1.3 16.2 51.9 36.4 18.8 13.0 1.9 2.6 3.2 2.6 .6 23.4 100.0 9.7 1.9 1.9 1.9 2.6 .6 7.1 48.1 Cuando se reconoce que las mujeres trabajan la referencia es a mujeres que participan en actividades principalmente vinculadas al comercio y los servicios, pero el nfasis siempre esta puesto en la ayuda. "Ella hace alguito para ayudar en la casa" (minero, 45 aos). La idea de mujer trabajadora (en la produccin) supone alguna situacin de excepcin y de pobreza. Empero, a pesar de esta imagen de la mujer slo como ama de casa, las mujeres realizan mltiples actividades productivas, siendo las ms importantes el comercio 13%, la minera 7.1% y servicios 16.2% para generar recursos en muchos casos los nicos para mantener la familia, como se puede observar en las siguientes citas: "Primerito he trabajado de empleada, he trabajado de niera, de ah he aprendido, me he trabajado de cocinera, tambin he trabajado en la Paz, tambin de cocinera, tambin en la Paz mismo he trabajado lo que trabajan en las calles, no ve, hay seoras que se estn trabajando ahorita mismo actual, en eso he trabajado haciendo aviones para que no lleve agua, en esos aviones he trabajado casi 4 aos he trabajado para mantener a mis hijos me lo he llevado, ay con los 3 estaba, de ah me he regresado tambin otra vuelta, de aqu me he ido a la mina , primero en la mina de Caracol estaba trabajando...." (Mujer Palliri, 37 aos). "Casi ya no veo, pero tengo que trabajar, sino quien me va mantener, mi esposo tambin est enfermo" (Mujer palliri, 71 aos) "Mi mam siempre ha trabajado. Mi padre muri cuando ramos chiquitos, y de all ella sola se ha hecho cargo de nosotras. As yo tambin me hago de horas para tejer porque estoy trabajando en el PLANE [programa temporal de trabajo impulsado desde el gobierno central] porque mi esposo hace cuatro aos que trabaja a prdida" (Mujer palliri, 25 aos) "Yo he trabajado desde siempre para mantener a mis hermanos primero y luego a la muerte de mi esposo me tuve que hacer cargo de mis hijos. Yo empec a venir a la mina con mi padre, l creo que intua que se iba a morir y me trajo, all me enseo el trabajo... y desde entonces trabajo para que no falte para la comida, yo digo con la bendicin de Dios siempre hay para llevar el pan de cada da para los chicos, yo les doy para todo lo que necesitan la universidad, fotocopias, esto que otro piden, como la gallinita yo tengo que dar a todos, que voy a hacer, hasta que muera algo saldrn mis hijos es la nica herencia que les puedo dejar... su estudio" (Mujer palliri, 63 aos) " yo trabajo como palliri, pero cuando no hay me voy a buscar uno y otro trabajo, bajo a vender, a lavar ropa, hago de todo para mantenerme y mantener a mi hija, su pap no le 31 da nada, l tienen otra familia y de mi hija ni se acuerda, yo sola tengo que sacar adelante" (Mujer palliri, 25 aos) Finalmente, si bien Potos es un centro minero por excelencia, la actividad agropecuaria es un complemento econmico. La mayora de las familias realizan actividades agropecuarias en sus comunidades de origen y de ello dependen para su sustento: "Mi mam se ha ido a su pueblo a traer papa... siempre va y trae productos para nuestra semana" (Nia gua y vendedora de minerales, 11 aos) La encuesta aplicada en la poblacin tambin da cuenta de estas actividades complementarias, de las cuales en el caso de Potos, la actividad agrcola representa el 63.8% como se puede observar en el siguiente cuadro: 32 Cuadro N 4 Principales motivaciones para la salida de la comunidad Motivos de salida Agrcolas (cosecha y coca) Visitas a familia, pareja, casa A pasear, a descansar Para comprar lo que necesitamos Otros trabajos Potos-Bolivia (%) 63.8 12.8 8.5 4.3 10.6 3. SER NIO, NIA EN COMUNIDADES MINERAS 3.1 Conceptualizaciones sobre la niez Segn Arnold y Yapita (2000) "ser Wawa dentro de la cultura andina es considerada como elemento funcional a la comunidad desde el momento que se encuentra en el vientre materno. Esta funcionalidad es valorada en trminos individuales de madre- pero sobre todo comunales en la recreacin de ritos, costumbres y cotidianidad de la comunidad y el ayllu" (citado por Domic y Ayllon, 2001 "Ser Wawa en el mundo andino"). Segn estos autores, en la medida en que es valorado por la comunidad, desde que nace el nio tiene varias tareas que le son asignadas por su condicin generacional sobre todo en las transacciones materiales (realizar labores de pastoreo, tejido de los textiles, acompaamiento de sus hermanos menores...); polticas (en cuanto las wawas son objeto de transaccin con el Estado para asegurar las tierras comunitarias) y; espirituales (ellos personifican la relacin con los dioses de la comunidad). Por su parte, Escalante (2001) sostiene que la nocin de niez en los andes es diferente a la cultura urbana (de mayor influencia occidental). En las comunidades andinas un nio se integra desde temprana edad a las labores familiares, las cuales estn determinadas no slo de acuerdo al gnero sino tambin a la edad. Tiene derechos como nio igual que un comunero adulto que su comunidad respeta. En este contexto, los padres ven a los hijos en una relacin ms funcional, de hecho para la mayora de las personas entrevistadas la condicin de sujeto en s mismo es negado para los nios y las nias. A partir de los seis aos nios y nias ya tienen diferentes obligaciones que las hacen comportarse como adultos. No se concibe que los nios solamente jueguen o estudien, se les ensea a cooperar en el trabajo desde temprana edad. Dependiendo del nivel econmico de la familia es que los nios participan ms o menos en el trabajo. "Yo creo que uno es nio hasta los 8 aos... despus hay que trabajar" (nio vendedor de minerales, 11 aos) "Yo creo que un nio no tiene fuerzas, ahora la diferencia es que tenemos fuerzas, yo antes no poda levantas cosas pesaditas, por eso quera crecer" (adolescente minero, 15 aos) Si la categora de nios y nias como sujeto de derechos parece no existir, entonces requieren definirse desde otros espacios de reconocimiento. As, el trabajo se constituye en un espacio privilegiado de construccin de la identidad y "reconocimiento" social para los nios y nias. 33 "Yo creo que no hay diferencias entre adultos y nios... tambin nosotras trabajamos, llevamos plata y estudiamos..." (Nia vendedora de minerales, 11 aos) Esta sobrevaloracin del trabajo y los ingresos que generen de ella tiene como contraparte que la autoestima de los nios y nias est muy asociada a esta funcin y a la manera como la lleva adelante. De acuerdo a la "Evaluacin cualitativa sobre conocimientos, actitudes, opiniones y prcticas referidas al trabajo infantil": "el ingreso al mercado laboral implica desde el punto de vista de los propios nios y nias, algunos elementos positivos que tienen una directa incidencia en su autoestima personal. Despus del ingreso al mercado [laboral] ellos se perciben a s mismos como los responsables porque colaboran con su hogar y al mismo tiempo con una mayor autonoma para tomar sus propias decisiones" (2002: 14). En este sentido, el trabajo para los nios, nias y adolescentes implica algunas ventajas y compensaciones emocionales y psicolgicas orientadas a elevar la autoestima y mejorar su estatus dentro de su familia Segn Crdenas11, en el mundo andino la exigencia por el trabajo, es constantemente reforzada. Ser una buena madre, buen esposo, buena mujer, ser nio pasa necesariamente por el trabajo. El trabajo sera una de las de marcas prestigio, que te califica o te descalifica como ciudadano o ciudadana: "... el prestigio de las mujeres, sea que definan a una buena madre, hermana, esposa, hija, nuera, o dirigente, invariablemente pasa por hablar de "mujer trabajadora". Es la mujer activa, que no se detiene, la mujer de prestigio. Desde nias son socializadas para incorporar este ideal que ms tarde se expresar --o, en todo caso, descalificar-- en el mbito de la produccin agropecuaria y la reproduccin familiar" (2003, 84). No obstante, desde la perspectiva de los nios, nias y adolescentes la condicin de nio o nia tambin supone juegos, recreacin, como veremos con mayor detalle ms adelante: "yo creo que la diferencia entre los nios y los jvenes es que los nios jugamos" (Grupo focal con nios y adolescentes) "Ser nio es lindo, ah tambin nos jugamos, entre nios nos entendemos..." (Adolescente minero, 15 aos). 3.2. Necesidades, responsabilidades y derechos En lo que se refiere a las necesidades y derechos de los nios, la mayora de los entrevistados incluidos los nios, nias y adolescentes conocen y reconocen sus derechos, siendo los ms claros el derecho a la educacin, al nombre, a la alimentacin, al juego, a la no violencia y a tener una familia. Pareciera, que el trabajo realizado por las ONG, las Defensoras, ha tenido un impacto importante, esta visin de los nios como sujetos de derecho tambin son compartidos por los padres. "Tenemos a derecho a jugar, a estudiar, a tener nombre y apellido, a tener una familia, derecho a que nos apoyen los padres" (Adolescente, minero, 16 aos) "Los nios tenemos derecho a ser educados, a que los paps no nos peguen" (Adolescente, minero, 14 aos) "Los nios tienen derechos? Si, los nios tienen derechos... Cales? 11 Tesis de Maestra en Sociologa, Pontificia Universidad Catlica del Per (En elaboracin). 34 A la alimentacin, al estudio, a que los paps no los peguen, a ser escuchados... Y se cumple? Si, aqu los nios tienen informacin sobre sus derechos, adems si no los respetas, se pueden ir" (Mujer Palliri, 25 aos) Si bien la mayora de nios, nias y adolescentes conocen sus derechos, existe un grupo que incluye dentro de sus derechos la obediencia y disciplinamiento, en este grupo se encuentran mayoritariamente las mujeres, aunque no exclusivamente. "Los nios tenemos derecho a jugar... a estudiar, a ser bien alimentados, ser obedientes a ser buen nios no mal educado... no ser malcriado" (Nia vendedora de minerales, 11 aos) "Tengo a derecho estudiar, ayudar a mi mam, en la casa tambin, ayudar en algunas cosas, arrinconar unas cosas..."(Adolescente, vendedora de minerales, 15 aos) "Tenemos derecho a estudiar, a ser educados, a nos ser malcriados" aos) (Adolescente, 16 Porqu las mujeres tienden a confundir sus derechos con otras formas de comportamiento como la obediencia y el disciplinamiento?. Ruiz Bravo y otros sostienen (1998) "la manera en que nos constituimos en hombres y mujeres implica asumir ciertos roles, atributos y representaciones sociales. Todo ello pasa por un proceso de socializacin a travs de la familia, la escuela, la comunidad, el grupo de pares y otras instituciones que norman y pautan nuestros comportamientos, expectativas y autoimagen" (16). En este aprendizaje es importante reconocer que la interiorizacin de normas y pautas exige un trabajo psicolgico significativo. En algunas ocasiones se piensa en el gnero como una construccin social dejando de lado el aspecto mas psicolgico, subjetivo e individual, a travs del cual cada persona lee e interpreta esos mensajes y produce a la vez una narracin de s misma. La imagen de s mismas que tienen las nias repercute en la manera en que ellas internalizan y verbalizan los mensajes que vienen de fuera. De lo que hemos visto, en la experiencia de las nias mineras aparece una mirada de desvala y dependencia que las coloca en una posicin inferior que se suma a una posicin compartida por la otras mujeres de su familia y sociedad, todo lo cual perturba la construccin de su identidad y repercute en sus relaciones con los otros. Para Ruiz Bravo y otros (1998) "en la configuracin del s mismo la informacin que recibe el sujeto de su entorno social y de su experiencia en tanto miembro de una comunidad es un elemento clave". Por ello es muy importante un trabajo sostenido y diferenciado con las nias, nios y mujeres que no comparten las caractersticas de gnero hegemnicas, por ser pobres, o simplemente por vivir en esta rea. Pero, adems supone un trabajo con la sociedad en general, porque si no se modifica la imagen devaluada que el grupo social significativo esposo, hijos, padres etc, los logros sern realmente escasos, como hemos visto en las citas anteriores. 3.3. Valoracin de la educacin En Potos tener una escuela dentro de las empresas mineras constituy una de las demandas ms importantes en los centros mineros. An antes de la gratuidad de la enseanza, los mineros pagaban sus profesores. Hoy en da a pesar de que la cooperativa ya no gerencia ni paga a sus profesores, las 35 entrevistas de hombres, mujeres, nios, nias y adolescentes enfatizan la importancia de la educacin para sus hijos. La "educacin" es una opcin como ya hemos visto, que est presente desde hace varias generaciones. Empero, mandar a la escuela discrimina usualmente a las mujeres, pero no slo a ellas, no todos los varones "tienen las condiciones" para ir a la escuela. Generalmente son los hijos mayores hombres o mujeres quines a la muerte de unos de los padres, o por enfermedad, se ven obligados a abandonar el colegio para ayudar a solventar los gastos familiares: "Yo he dejado la escuela, por ayudar a mi mam, le ayudaba a mi mam, haca venda, quera atender a mis menores. la hija mayor ve como est sufriendo la mam, entonces yo le deca primero voy a estudiar o voy ayudar a mi mama, de esa manera lo he dejado" (Mujer Palliri, 25 aos). "Yo he empezado a trabajar justamente para que mis hermanos sigan estudiando, entre a trabajar de niera, de empleada, con eso sigo haciendo estudiar a mis hermanos..." (Grupo Focal con mujeres, taller tejido) Hoy en da, uno de los mayores esfuerzos que realizan las familias es por la educacin de sus hijos: tienen un gran deseo de que sean "profesionales". La inversin en la educacin no es percibida como un "mito de la escuela". Hoy pareciera ser universal la opcin de enviar a la escuela a toda la prole y se hacen esfuerzos considerables de parte de la familia para conseguir ste objetivo: " [a que se dedican tus hijos] a estudiar noms, en la maana se van a la universidad...antes que yo salga a las 7 ..ya no estn ellos...a la 1 sale un ratito y ya se va tambin...yo tengo que dejar cocinado y en la tarde tengo que hacer cenar las 9, las 10 tengo que hacer cenar..., todo lo que trabajo es para darles a ellos, soy como la gallinita para todo tengo que hacer alcanzar" (Mujer Palliri, 61 aos) "Sino estudian con que van a ganarse la vida... ya no hay mucho en la minera, ya no hay plata, aqu en Potos tampoco hay fbricas en que van a trabajar, a la fuerza tienen que estudiar para ganarse la vida y buscar mantenerse al final, por eso las mams estamos apoyando..." (Grupo focal con mujeres, taller de tejido). Por otro lado, la opcin de enviar a la escuela tambin pasa por la bsqueda de mejores oportunidades a futuro, al fin de cuentas se trata de buscar el progreso. Hay una apuesta por cambiar de trabajo, la minera ya no es una opcin en s misma, ya no existen recursos, por tanto la nica posibilidad de "vivir" segn los testimonios sera va la profesionalizacin. Esta situacin se revela tambin en la evaluacin CAP de trabajo infantil-Bolivia (2003) donde el 75,5% y un 66,7%, de los padres y madres, respectivamente, est en desacuerdo con que los hijos dejen los estudios. No obstante, existen limitaciones que muchas veces no slo dificultan sino impiden cumplir estas expectativas, uno de ellos obedece a criterios de nivel econmico. Frente a situaciones de orfandad o abandono de los padres, los hijos dejan el colegio no slo por falta de tiempo, sino que muchas veces la combinacin nada fcil de trabajo y estudio hace que los niveles de repitencia y abandono del colegio sean altos, lo que dificulta la continuacin de los estudios: "El rendimiento est obvio es inferior, por el hecho mismo de que algunos se van a trabajar en la noche, y algunos en la maana, despus asisten a clases, bueno entonces su cuerpo ya esta agotado, cansado, bueno de ah que no recepcionen bien los conocimientos , 36 como lo deberan hacer, y por otra parte tambin la mala alimentacin, ese hecho tambin repercute en las repitencias de los chicos" (Director de Colegio) Finalmente, quienes estn en mejor situacin econmica mandan a sus hijos e hijas a estudiar a mejores centros escolares. Quienes tienen menos recursos econmicos optan por educarlos en centros educativos cercanos a su centro de trabajo. Las condiciones de estudio constituyen una pista para describir las diferencias econmico-estamentales al interior de los trabajadores de la mina. Por ejemplo los lderes de las cooperativas tienen a sus hijos estudiando en la universidad, viviendo en otras ciudades, otros como tcnicos, con mayores posibilidades de insercin laboral posterior. " Mis hijos estn estudiando en la universidad, dos de ellos ya estn por terminar, yo quisiera que despus regresen a la mina a trabajar como ingenieros, asesorando o haciendo otras cosas aqu..." (Secretario General de FEDECOMIN) 3.4. Profesionalizacin En las entrevistas aparece repetidas veces el trmino "ser profesionales" en relacin a los hijos e hijas. Este parece ser un mandato que no discrimina y que es transmitido de madres a hijos e hijas principalmente, que en algunos casos tambin es compartido por los padres: "Yo les digo que no se dediquen a la minera, que estudien que adelanten sus estudios, es para ellos y no es para beneficio de m, en la mina ya no hay nada, eso les digo, que no fracasen, que no me defrauden...." (Mujer Palliri, 63 aos) Este mandato intergeneracional adscrito a la idea de progreso por el estudio y por ser profesionales, es algo que los chicos irn internalizando y se convertir a la larga en una pauta de vida: "[qu haras si tendras un da libre]... yo estudiara... (nia gua, 11 aos)" "Siempre nos dicen, tienes que salir profesional profesor, doctor, tienes que estudiar, eso siempre me dice mi mam, por eso siempre a pesar de estar cansado siempre me hago de un tiempo para hacer las tareas, para estudiar no?" (Adolescente, minero, 14 aos) Los entrevistados que tienen hijos e hijas mayores, y que tienen los recursos, envan a sus hijos e hijas a estudiar en universidades. En Potos la apuesta por la educacin, es la meta que seala un horizonte mucho mayor de expectativas para los nios, nias y adolescentes. " Yo quiero ser aunque sea un doctor, un profesor... profesional" (Nio gua 11 aos) "Yo quiero estudiar, ser una profesional gua de turismo...." (Nia gua minera y vendedora de minerales, 13 aos) 3.5. Recreacin "Qu haces? Desde las 6 que me levanto, me voy a trabajar pues a golpear. Hasta que hora golpeas? Hasta las siete, luego me voy a estudiar? Y a que hora tomas desayuno? 37 A las siete. Aqu cuando te estas cambiando tomas y te vas? Si. Y llegas ac a medioda? Si a medioda. A medioda almuerzas? Si almuerzo, arreglo la casa, lavo los servicios.... Y despus? Voy a vender minerales a las puertas de los socavones En que momento juegas..? All mientras vendo estamos jugando con mis compaeros..., y en el colegio. Hasta que hora vendes? "Hasta tarde, a veces ya no, depende si hay turistas, a veces tambin temprano noms ya estas en tu casa ... De ah ayudo en la limpieza de los servicios, si tengo tareas los hago y despus ya duermo..." (Nia, vendedora de minerales, 11 aos) El mundo andino es una cultura pro-ldica, todas las actividades que las personas realizan tienen un fuerte componente ldico. El juego es parte consustancial de sus vidas y sus mltiples actividades: trabajo, faenas comunales, pastoreo, comercio, de las fiestas y rituales. El juego no est descolgado de la vida cotidiana. No existe tiempo ni edad especfica para el juego. "[Juegas] Poco juego, porque mucho ensuciamos la ropa y es trabajo lavar... [Quien lava tu ropa?] Yo, de mi mam ms..." (Nia, vendedora de minerales, 11 aos) "A veces no tienes tiempo para jugar, no te alcanza el tiempo... pero en el colegio, mientras trabajamos, siempre jugamos" (Nia vendedora de minerales, 13 aos) Al respecto Panz y Ochoa sostienen: "El juego en el mundo andino no puede ser entendido como formando una dimensin de la superestructura creada por la sociedad en su relacin con el ambiente, sino como la vida misma" (2002. 22) De las entrevistas, se desprende que el juego como distraccin en s mismo no existe, y desde los adultos no se incentiva a ello. El juego como distraccin est asociado al ocio, a perder el tiempo, a no trabajar, a perder algo valioso y necesario para otras formas privilegiadas como el trabajo. Esta visin del "uso del tiempo en el trabajo" forma parte de la cosmovisin andina y se fomenta en el proceso de socializacin de los nios y nias. No obstante, si bien el tiempo dedicado al trabajo es el ms valorado, existe el tiempo del divertimento y los nios y nias siempre encuentran formas creativas para desarrollarlos: "[Juegas] Yo me dedico al ftbol...en las noches, desde las 8 hasta la 1, despus del colegio siempre juego .... voy a la canchita...siempre hay gente, jugamos entre amigos, a veces me voy a montar bicicleta los das de descanso"(Adolescente minero, 15 aos) 4. EL TRABAJO 4.1. Representaciones sociales sobre el trabajo 38 "... yo...mis dos hermanos y mi mam siempre hemos trabajado, porque bueno mi pap se enfermo por lo menos ha estado cinco aos de enfermo mi pap, yo he trabajado desde mis 10 aos he trabajado... o sea mis hermanos tambin yo tengo somos ocho y yo seor y la mayor, y estn con mi mam los siete y ellos tambin se trabajan". (Mujer palliri 24 aos) A pesar de que la mayora de entrevistados sostiene que el trabajo es una necesidad producto de la pobreza12, al mismo tiempo lo valoran como una experiencia de aprendizaje y una oportunidad de obtener la estima de sus familias y fortalecer su propia autoestima. "Para mi es importante trabajar para estudiar, para comprarme mi ropita, para mantener a mi familia" (Nia vendedora de minerales, 11 aos) Los nios y nias encuentran en el trabajo una fuente de aceptacin social, autonoma y sentido de logro y autovaloracin. En este sentido el trabajo constituye uno de los medios ms importantes para la integracin de los nios y nias a sus familias, a travs del trabajo se gana el respeto de la familia y se fortalecen los vnculos con ellas. Es a travs del trabajo que nios y nias logran reconocimiento y tienen espacios mayores de negociacin dentro del hogar. En un estudio similar para el caso de Ecuador, Garca Moreno sostiene "respecto a la independencia podemos decir que para los chicos el trabajo es un medio que les permite conseguir autonoma respecto de un mundo familiar que se presenta restrictivo en asuntos afectivos yo material. El trabajo es deseado como una salida personal a las carencias y a las limitaciones" (1996: 198). "Cuando me hace renegar no le doy nada... entonces mi mam ya me atiende bien, por que si no, no le doy... me amargo" (Adolescente, minero, 17 aos). El concepto de reconocimiento nos ofrece una entrada interesante para entender el proceso de reconstruccin y apropiamiento de la autoestima en los nios, nias y adolescentes. A travs del trabajo y su aporte en la economa las familias validan a sus hijos e hijas como individuos, les otorgan la categora de sujeto. Aunque el costo es dejar de ser nio o nia. Para Velsquez (2002) adems el concepto de reconocimiento supone "una mirada basada en un vnculo fsico y emocional, que define y constituye la posibilidad de construir y sostener a otro con un yo cohesionado, integrado y valorado". Por otro lado, el reconocimiento, adems, implica promover la confianza, la libertad, la alegra, la seguridad en s mismos, todo lo cual permite a los nios y nias el desarrollo de agencias propias. En lo que se refiere al dinero, los nios y nias suelen entregarlo a su madre. La cantidad de entrega depende principalmente de la edad, y de la existencia de los dos padres en la casa. Por ejemplo las nios menores de 10 aos entregan casi la totalidad de sus ingresos, slo se quedan con un poco para su recreo, aqu existe control de parte de los padres, y una mayor responsabilidad de parte de las nias. "Yo le doy todo lo que gano a mi mam... pero ella siempre me dice guardate" (Nia vendedora de minerales, 11 aos) En cambio, los nios, tendran mayor control de sus ingresos desde muy temprana edad, si bien la tendencia es a entregar todo, los nios sostienen: 12 Segn el estudio Nacional de Bolivia, los ingresos familiares, parecen ser determinantes para que el nios trabajen en minera, ms para nios que ingresan al mercado laboral en otro tipo de actividades. Esto implicara, que la productividad del nio en la minera es percibida como mayor que para otras actividades. 39 "Yo siempre me quedo con algo de plata, siempre necesito para mi recreo, y para comprar las cosas que me piden en el colegio... adems no me gusta estar pidiendo" (Nio vendedor de minerales, 12 aos) "Yo le doy a mi mam, pero siempre me quedo con plata para mis gastos... ella ya sabe" (Nio vendedor de minerales, 13 aos) En el caso de los adolescentes ellos entregan un porcentaje de sus ingresos, quedndose con gran parte de l para sus gastos. Ellos si bien son los responsables principales del sustento familiar, tambin lo son en gran medida del suyo propio. Ellos compran su ropa, invierten en su educacin y dems gastos de diversin. "Yo le doy slo una parte, cuando gano me voy a jugar ftbol, a montar bicicleta... adems me tengo que comprar mis cosas" (adolescente minero, 17 aos) Desde los padres, principalmente mineros con trayectoria minera, el trabajo en la mina es valorado como una fuente de desarrollo de destrezas y habilidades que no se aprenden en la escuela, no obstante, incluso este grupo de padres sostienen que sera mejor si adems tienen una carrera. La idea es que los hijos trabajen en la mina, pero en condiciones diferentes y en cargos de decisin. "A mi me gustara que mis hijos trabajen en la mina, claro que s.... pero en otras condiciones, ellos se estn preparando para eso, yo quiero que vuelvan y trabajen aqu de jefes ..." (Dirigente minero, 50 aos). Son las madres quines tienen una posicin ms clara respecto al trabajo infantil en minera. Para ellas la apuesta por la educacin es central en la vida de los hijos e hijas. Ellas son ms conscientes sobre la escasez de los recursos, y tienen ms claro que desean un futuro mejor para sus hijos, no obstante el trabajo tambin puede ser una dificultad real para seguir estudiando. El trabajo tambin est articulado a la idea de progreso. Segn Neira (1993) "El trabajo en tanto actividad es un medio para conseguir algo, en principio dinero y, a travs de ste bienestar" (1993: 53). El trabajo entonces sera la herramienta fundamental para conseguir progreso y bienestar: "Si no trabajo con que estudio, yo trabajo para estudiar y para que mis hermanitos no trabajen... yo creo que slo con el trabajo puedo lograr mis objetivos" (Adolescente minero, 14 aos) "[por qu crees que es importante tu trabajo? Para mantenerme, para estudiar, para mantener a mi familia... yo quiero ser algn da una profesora, una doctora... para eso trabajo" (nia vendedora de minerales y gua de turismo, 11 aos) Empero, desde otra mirada, podramos decir que una gran responsabilidad de los adultos -padres y Estado- esta colocada en los nios y nias. Uno de los principios de la Convencin de los Derechos del Nios13, sostiene "que el concepto de desarrollo de capacidades del nio es una de las caractersticas. Significa que debe tomarse en consideracin la edad y madurez en su concepto integral, el cual demanda la consideracin del nio en su totalidad. Adems garantiza el apoyo de la familia para asegurar la supervivencia y el desarrollo del nio. En este sentido, sostiene que los Estados partes se comprometen a asegurar al nio la proteccin y el cuidado que sean necesarios 13 Artculo 6: Los Derechos del nio a la supervivencia y al desarrollo. Gua referencial: Lucha contra todas las formas de discriminacin a los nios, nias y adolescentes en Amrica del Sur. Save the children Suecia y Comisin Andina de Juristas, 2003 40 para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de l ante la ley y que con este fin, tomarn todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas" (2003: 28)14 Finalmente, para las nios, nias y adolescentes trabajar y obtener ingresos implica adems tener mayores espacios de negociacin dentro del hogar, como seala Lagarde "a travs del trabajo se obtiene medios, valores econmicos y simblicos que le permiten contrarrestar el poder de decisin de los otros sobre sus vidas; es ms, les permite decidir sobre sus vidas" (1993. 146) 4.2. El trabajo en la niez El trabajo de los nios, nias y adolescentes vara de acuerdo a la edad, el gnero y la procedencia. En general podemos decir, que todas las personas entrevistadas han trabajado desde nios, el trabajo es parte de su historia de vida. Segn el Estudio Nacional de Bolivia (2001) "el trabajo sera una forma de crianza, alrededor de los 14 aos, se considera que la persona ya tiene la capacidad para contribuir econmicamente a la familia. Esto se apoya en la creencia de que la edad determina las capacidades y obligaciones para las que una persona est preparada. Todo ello generara cierto nivel de expectativas y presin social que fomenta y promueve el trabajo infantil". Una de las primeras consecuencias y la ms evidente del trabajo infantil es la disponibilidad de menos tiempo para asistir al colegio, reduciendo sus expectativas de insertarse en mejores condiciones laborales a otros sectores productivos. Una entrada interesante en este sentido es el de capital humano: "el desarrollo debe considerar la ampliacin de las opciones de la gente. Lo ms importante consiste en vivir una vida larga y sana, tener educacin y disfrutar de un nivel decente de vida. Incluye libertad poltica, garanta de otros derechos humanos y otros relacionados al respeto de s mismo"15. El estudio Nacional de Bolivia sostiene "la decisin sobre la adquisicin de capital humano, implica una decisin sobre el trade-off que existe entre los ingresos actuales y los ingresos a futuro.. Si se dedica a estudiar acumula conocimientos que incrementarn su flujo de ingresos futuros, pero al dedicar horas de estudio reducir las horas de trabajo y por ello su ingreso presente, de ah que la educacin sea considerada una inversin con retornos futuros" (2001: 130). Empero, en contextos de pobreza y precariedad, se pierde en perspectiva el futuro, el presente se impone. Previa a estas consideraciones, en este trabajo queremos recoger los matices que nos ayuden a graficar de mejor manera las trayectorias laborales de las personas entrevistadas. En el caso de los migrantes sean estos varones o mujeres, todos han realizado trabajos vinculados a la ganadera (pastoreo) y la agricultura: "En mi pueblo pastoreaba desde los 5 aos, ayudaba a mi mam en la casa, cocinaba... as he aprendido a tejer tambin, cuando he llegado aqu recin eh empezado a trabajar en la mina" (Mujer Palliri, 71 aos) 14 Gua referencial: Lucha contra todas las formas de discriminacin a los nios, nias y adolescentes en Amrica del Sur. Save the children Suecia y Comisin Andina de Juristas, 2003. 15 Moncada, G. "El perfil de la pobreza en el Per. Mtodos de estimacin y resultados". En Cmo Estamos. Anlisis de la encuesta de Niveles de Vida. Instituto Cuanto-UNICEF, 1996. 41 "Bueno en la campo los nios nos dedicamos mayormente al pastoreo, trabajamos en la chacra, en la siembra, en la cosecha. He venido aqu desde los 15 aos y desde ah trabajo aqu" (Minero, 45 aos). En el caso de los nios y nias que han nacido en Potos o hay llegado a muy temprana edad, los trabajos pueden ser diversos dependiendo de la edad y el gnero, como se puede apreciar en el siguiente cuadro: 42 Cuadro N 5 Actividades que realizan los nios y nias por edad Actividades Quehaceres domsticos Cuidado de hermanos 5.9 aos Nias Nios 10.9 3.1 1.6 1.6 .8 12.5 .8 1.6 1.6 4.0 23.1 7.7 15.4 7.7 38.5 12.5 12.6 12.5 30.8 15.5 Potos-Bolivia (%) 10 14 aos 15-17 aos Nias Nios Mujer Hombre 92.0 46.2 37.5 15.4 4.0 12.5 Rancho (llevar comida) Estudiar Actividades mineras Comercio .8 Trabajar (venta de helados, voceadores, venta de peridicos, etc) Otros .8 En general en el caso de los varones el recorrido laboral antes de su ingreso en la mina va desde voceadores, vendedores de peridicos, vendedores helados, etc. Adems es importante notar que el ingreso a la mina se realiza en el grupo de 10 a 14 (23.1%), alcanzado su pico ms alto en grupo etreo de 15 a 17 aos (38.5%), lo cual es factible dado las caractersticas urbanas de la ciudad que ofrece mayores posibilidades de insercin laboral. En Potos ms del 50% de nios realiza actividades en otros sectores productivos y de servicios. "Yo antes de entrar a la mina, he sido voceador, he vendido peridicos, he vendido helados, ahora vendo minerales" (Nio, vendedor de minerales, 12 aos) Se trata de actividades que refuerzan la autonoma y preparan al hombre para el manejo del espacio pblico. En el caso de las mujeres, el trabajo empieza en el hogar en actividades relacionadas a la labor domstica (92.0% en el grupo de 10 a 14 aos), posteriormente, esta misma actividad es realizada para terceros en una cadena que puede empezar con el cuidado de nios, ayudante de cocina y posteriormente como trabajadoras del hogar. Algunas de ellas, posteriormente tambin pueden realizar actividades en la minera como pallires, guardianas o combinar ambos. Por otro lado, existe un alto porcentaje de mujeres jvenes que se dedica al comercio (25.1%). "yo antes de venir a la minera he trabajado como niera, luego me ha llevado a Cochabamba... despus he regresado por que mi mam estaba enferma y desde all trabajo como palliri, pero a veces cuando no hay me voy a lavar ropa..." (Mujer palliri,, 24 aos) En general, las actividades que realizan las mujeres se desarrollan dentro de la casa, reforzando el rol reproductivo de las mujeres, adems en el caso de Potos funcionara como un aprendizaje de la cultura de la domesticidad de las mujeres para cumplir mejor su rol de "amas de casa". Dentro de la cultura minera en Potos, el modelo de mujer valorado y de prestigio es el de mujer ama de casa. "Yo he aprendido muchas cosas trabajando en las casa, me ha enseado, me ha dicho muchas cosas, todo he aprendido ah, las seoras te educan, a no ser ignorantes, a no ser malcriadas a no ser.... de todo nos ensean, y eso nos sirve luego para cuando tenemos 43 nuestra familia, all ya sabemos como atender al esposo, como tener la casa limpia..." (Mujer palliri, 25 aos) Pero adems se trata de un trabajo con poco valor social, segn Hoyos (Citado por Escalante16) "la invisibilidad y la indignidad del trabajo domstico infantil se derivan de la poca valoracin social que se le da al trabajo domstico en general."17. En este sentido, los determinantes culturales de gnero adquieren centralidad, siguiendo a la autora: "La invisibilidad resulta en gran medida del hecho de ser nias y mujeres quienes lo realizan. En un sentido estricto, no se invisibiliza lo domstico sino el esfuerzo que requiere construirlo, y se invisibiliza simple y llanamente porque es un esfuerzo femenino" (Hoyos: 113). En el caso de la minera son los nios y adolescentes varones quines trabajan directamente en socavones o interior mina, en la mayora de las minas, este trabajo es netamente masculino. "En interior mina slo trabajamos hombres... las mujeres no tienen fuerza" (Adolescente, minero 16 aos) El trabajo de las mujeres, de los nios y las nias por lo general, en minera artesanal se encuentran en exterior mina. El pallaqueo por las condiciones y caractersticas de la explotacin (la produccin minera en Potos es de "complejo") es un trabajo netamente femenino, no se requiere del trabajo de los nios, ni las nias en el pallaqueo. Los nios y las nias no participan directamente en el proceso productivo minero, si no realizan actividades en exterior mina. Ellos se dedican a la venta de minerales, y al trabajo de guas de turismo. Este trabajo no se limita a la venta, las nias y los nios adems realizan el chancado de la piedra, la seleccin de los minerales, y la presentacin de los mismos, adems con un conocimiento importante de las caractersticas de los minerales lo cual constituye una importante estrategia de mercadeo de parte de stos nios y nias. "Yo tengo que chancar bien temprano las piedras, este trabajo lo hacemos con mis otros hermanos...." (Nia, vendedora de minerales, 11 aos) "Para vender tenemos que ser convincentes, a veces los gringos no saben espaol, entonces tenemos que explicarles las caractersticas de los minerales en ingles, francs... yo he aprendido escuchndolos a ellos... y cuando hago en chancado le doy formas para que ellos vean y me compren....( Nio, vendedor de minerales, 13 aos) Existen dos actividades que realizan las mujeres directamente relacionados a la minera: el pallaqueo y la guardiana. Se trata de mujeres de escasos recursos, mujeres abandonadas, principalmente de procedencia rural. "Cuando se ha enfermado mi padre, junto con l he venido a la mina a trabajar, aqu desde mis 15 aos trabajo, cuando mi padre ha fallecido me he quedado trabajando para mantener a mi madre y mis hermanos, luego cuando ha muerto mi madre yo slo con mi trabajo he mantenido a mis hermanos, desde all me he quedado... luego he dejado un tiempo cuando me he casado, pero a la muerte de mi esposo he vuelto para mantener a mis hijos, ahora tengo 63 aos, casi van a ser 48 aos de trabajo aqu" (Mujer Palliri, 63 aos) 16 17 Escalante, C. (2001). Estudio sobre el Aspecto Cultural en el Trabajo Infantil en Per. Y quin la mand a ser nia? Soraya Hoyos. 2000:119. 44 Si bien es una actividad cada vez menos atractiva para las mujeres jvenes, a falta de otras fuentes de empleo las mujeres optan por la minera, a pesar de los bajos ingresos que perciben de ella. "Cuando no hay... que voy a hacer pues, voy con mi mam al pallqueo" (Mujer Palliri, 24 aos) "Yo voy los fines de semana con mi cuada y mi suegra... En las maanas antes de ir a mi trabajo tambin ayudo a chancar en la casa, es que a veces no alcanza entonces tenemos que ir a pallaqueo" (Promotora de la guardera infantil, 25 aos) Por otro lado, nios, nias y adolescentes cuando recuerdan los inicios en el trabajo enfatizan la situacin de necesidad y carencia econmica en sus familias. En este sentido, la pobreza constituye un factor determinante del trabajo infantil en minera, pero no es el nico. En el mundo andino hay un valor social asignado al trabajo que es transmitido de padres a hijos como una pauta de crianza en el proceso de socializacin, lo cual en muchos casos hace que si bien se cuestione el trabajo infantil en minera, no se problematice que los nios, nias y adolescentes puedan trabajar en otros sectores productivos menos peligrosos y en mejores condiciones, como veremos en el acpite de erradicacin. "Los chicos aqu vienen por la necesidad, si no hubiera necesidad al menos yo pienso que no subiran aqu los chicos, casi la mayora estudia tampoco por falta de economa, no tienen pues... otros tienen muchos hermanos, otros no tienen a su pap, si su pap, no hay quien les apoye, por eso creo que los chicos vienen a trabajan aqu en la mina" (Mujer palliri, 26 aos) "Es que mi pap y mi mam no ganan bastante... me obligan" (nia vendedora de minerales, 11 aos). Finalmente, es importante sealar que frente al trabajo que realizan los nios, nias y adolescentes, existe un reconocimiento explcito a su trabajo y su aporte econmico a la familia tanto desde la percepcin de los padres (58.9%) como de las madres (67.1%). Desde los diferentes discursos, el trabajo est asociado a dos factores: el esfuerzo (22.9%) y el pago (45.7%) Cuadro N 6 Trabajo infantil: percepciones respecto al trabajo y la ayuda Potos-Bolivia (%) Hombre Mujer 41.1 32.9 58.9 67.1 Ayuda Trabajo Empero, el trabajo que realizan en la casa parece no considerarse trabajo desde ninguno de los discursos. En este contexto el trabajo que realizan las nias en el hogar desde el cuidado de los hermanos menores, cocina, limpieza, es decir, actividades domsticas que ayudan en el sostenimiento de las familias queda invisibilizada. "Mi hermana...? no hace nada, slo est en la casa. Ella ayuda en cuidando a mis hermanos menores, cocina y lava la ropa" (Adolescente vendedor de minerales, 15 aos) 45 4.3. Percepcin de riesgos El de 14 aos va a la mina...? S, a ayudar a su pap...pero est estudiando...Quiere seguir estudiando...quiere salir un profesional para que tenga un trabajo...ya no ir a la mina... No quiere ir a la mina? No quiere ir Por qu? porque ah...se agarran el mal de mina ...porque su pap est mal, con mal de mina. Casi ya no va a trabajar a la mina, en mi casa noms est. Yo lavo, tejo mantas, con eso noms nosotros estamos...con eso ayudo yo... Sus hijos... los chicos quieren ir a la mina...? ... por falta de dinero van...no quiero pero obliga pues as a ayudar...viendo as a nosotros. Yo tambin me voy a lavar la ropa pero no alcanza pues... (Grupo focal mujeres, Potos) "La mina es peligroso, te puedes cortar, caer.. adems estn los gases.. mi pap esta enfermo... tiene mal de mina.... hace tiempo le estamos haciendo curar... pero no sana" (Nio vendedor de minerales, 15 aos) En general la mayora de las personas entrevistadas incluidos los nios, las nias y los adolescentes identifican claramente los riesgos en el trabajo en minera. La mayora de personas refiere de manera sistemtica al mal de mina (56.8%) y a los accidentes (23.2%) a los que las personas principalmente los nios estn expuestos, finalmente la desercin escolar (18%.1), que contrasta con los resultados encontrados en la Evaluacin CAP- Bolivia de trabajo infantil (2003), donde solamente el 33.4% de padres entrevistados asocia los riesgos a las enfermedades, mientras que el 66.7% a accidentes. Cuadro No. 7 Problemas que ocasiona el trabajo minero para los nios, nias y adolescentes Potos Bolivia (%) Accidentes Enfermedades: Silicosis (mal de mina), contaminacin, exposicin a gases Desercin escolar Conductas anmicas Deja de ser nio: interfiere con su desarrollo Se acostumbra al dinero Maltrato infantil No responde 23.2 56.8 18.1 5.2 4.5 2.6 0.6 9.7 En esta gama de razones, la situacin de vulnerabilidad de los nios es de especial consideracin, segn Forasteieri (2003): "[...] la inexperiencia del nio puede exponerle a riesgos adicionales que no corren los trabajadores adultos sometidos a idnticas condiciones. El nio puede no saber cmo evitar las emanaciones de gases txicos cuando realiza operaciones de soldadura, o cmo desempear ciertas tareas sin generar, de forma innecesaria, grandes cantidades de polvo y, por lo 46 tanto, sin que aumente el grado de exposicin. Por todas estas razones, debe impedirse que los nios estn expuestos a sustancias peligrosas." (pag 79/80) Visin compartida tambin por los nios: "Todava no me estoy acostumbrando a eso, un da entro a la mina, ya por falta de carburo mi lmpara se apag, y por poco me caigo al cuadro, y de ah unos compaeros estaban viniendo y me han ayudado a salir, despus por miedo ya no he entrado a trabajar" (Adolescente vendedor de minerales, 15 aos) "El trabajo en la mina es peligrosos, cuando nos metemos y estamos corriendo, cuando hay trancas eso, de por s el auto se voltea, y ah uno tambin se ha accidentado, se ha cortado el pie, como una boca ha quedado... desde esa vez mis hermanos ya no quieren que entre se han asustado" (Adolescente vendedor de minerales, 15 aos) El mal de mina o la silicosis es una enfermedad ocupacional que acompaa a las familias mineras de diversas maneras. Muchos de los padres han muerto o padecen de esta enfermedad. "Mi pap ha muerto con el mal de mina...." (Mujer palliri, 25 aos) Pero adems el peligro en las minas de Potos tiene que ver con la manera desorganizada en que se explota en el cerro Rico. Las personas perforan sus vetas sin ningn control, sin tener las mnimas condiciones de seguridad. No se sabe cuantas vetas se estn explotando, como dira un nio entrevistado "el interior del cerro parece un queso suizo". Esta afirmacin resume de manera muy grfica lo que sucede al interior del cerro rico de Potos. "Adems esta el gas, adems como no hay control muchas veces mientras ests adentro del otro lado puede reventar dinamitas... eso es un maltrato, y aspirar ese humo es cmo s hubiramos tomado algo, marihuana... te vuelves como borracho, no s... en esas condiciones puedes caerte en los hoyos tambin " (Adolescente vendedor de minerales, 15 aos) Al respecto la entrevista con un ex trabajador de COMIBOL grafica de mejor manera lo que sucede al interior del cerro rico de Potos, donde no existe ms que ley que su propia fuerza. " Lo cierto es que al interior de la mina las personas estn explotando sin ningn control, este se agarra aqu este tipo y trabaja, y este tipo esta viniendo aqu y se cruzan y eso tambin tiene que resolverse entre ellos, muchas veces se ha llegado a problemas fuertes, bueno hasta ha habido asesinatos dentro la mina. Y quien regula eso? Para que no tengan problemas, entran a la Federacin de cooperativas, la federacin de cooperativas tienen que solucionar ellos, como ahora ya casi han empezado a tomar todo ese sistema de trabajo, ellos son los que tienen que cuidar el problema que pueda ocurrir al interior de la mina.. Y ellos tiene alguna forma de saber la ruta que esta siguiendo cada socavn, como para saber quienes se pueden cruzar? No pues, aqu tendramos que tener el sistema, bueno nosotros le llamamos el sistema de mensura subterrnea para ver por donde estn avanzando, pero ahora no se trabaja con este sistema, cada cooperativa trabaja de manera separada, no tienen un estudio planificado y decir este seor va ir aqu y solamente hasta aqu y el otro seor va, pero no 47 aqu avanzan y avanzan y el que avanza gana, esa es la Ley de aqu, el que avanza gana mas terreno. Y el Estado no tiene forma de intervenir en eso? No pero es que no, ya les han dado a ellos pues a las cooperativas... aqu, no haba fuentes de trabajo, entonces que han hecho, entonces las cooperativas han empezado a avasallar sin ningn control. Y hay autoridades del sector de minera, que tienen algn un tipo de supervisin sobre el trabajo en el cerro? En el cerro hay, hay, hay una ayuda APEMIN, yo creo que esta all abajo, no se exactamente como es el sistema de trabajo de ellos, no conozco mucho pero ah es APEMIN.... Digamos de todas las galeras que se estn abriendo internamente eso puede generar algn peligro algn riesgo? Con el tiempo si, porque se esta debilitando no, porque cada uno va ir perforar y perforar entonces si, tiene el riesgo de que cualquier, va ver no, no que cualquier va ver siempre ese momento en que va empezar a debilitarse no" (Ex trabajador de la COMIBOL). En el caso de las mujeres guardas y sus hijas adems existe riesgos que tienen que ver con su condicin de ser mujeres. Ellas adems de los peligros ya sealados estn expuestas a ser violadas, golpeadas. "Otro motivo de riesgo en el caso de las nias, es que bueno salen los cooperativistas y tenemos que admitirlo, como ah adentro mascan coca, bueno la coca no es el problema, sino que lo acompaan con el alcohol, salen muchas veces mareados, entonces el riesgo y ha sucedido casos de que han intentado abusar de las nias cuando han iban a dejar sus herramientas..." (Directora de CEPROMIN). "Es peligroso trabajar como guarda, por ejemplo mi cuada era guarda, un da que su esposo trabaj en la noche, fue asaltada, los rateros le haban amarrado a la chiquita y los haban amenazado con cuchillo, adems les han amenazado... se han llevado todo las botas, las lmparas, las herramientas... todo" (Mujer palliri, 26 aos) Empero, a pesar de tener presente los riesgos del trabajo en minera, los nios, y adolescentes varones no tienen muchas opciones al respecto: "Mi mam me dijo que el trabajo en la mina es peligrosos, pero no hay otra opcin que trabajar en la mina y mantener a mi familia... yo me enterado de los peligros de trabajar en la mina por mis amigos, a veces a travs de la radio... pero que puedo hacer, yo tengo que ganar por lo menos 70 pesos al da para mantener a mi familia, pero a veces es imposible, muchas veces no tenemos ni para la comida por falta de dinero... una semana no he entrado a trabajar, pero cuando vi que mis hermanos no tenan que comer, he regresado nuevamente a la mina, por que me daba pena verlos as" (adolescente minero, 16 aos) 4.4. Perspectivas respecto a la erradicacin En general, hay consenso en reconocer que el trabajo en minera no es opcin para ningn nio, nia o adolescente. Segn los resultados de la Evaluacin CAP-Bolivia de trabajo infantil (2003) slo el 3% seala que contribuye al desarrollo, el 87,1% considera que perjudica el desarrollo y un 6% seala que dependen del tipo de trabajo. Quizs deberamos decir que en las condiciones en las que trabajan, la minera artesanal no slo no es opcin para los nios, nias y adolescente, sino, en 48 las condiciones en las que se realiza este tipo de trabajo ninguna persona debiera exponer su vida y su salud. "As como est la minera, creo que ya no es trabajo para los chicos. S la minera estara en condiciones, yo creo que s. La minera es un sector muy importante que finalmente aglomera a mucha gente, adems en la economa del pas es muy importante tanto como la agricultura. Lo lamentable es que no hay apoyo de parte del gobierno, dejan que se trabaje en cualquier situacin, no hay seguridad, hay accidentes, sin cooperacin de ninguna parte, pero como no hay para vivir, muchos jvenes tambin se meten a la minera por falta de recursos" (Minero, 45 aos) En este contexto, pareciera que erradicar el trabajo en minera en Potos no sera un problema en s mismo. Los resultados de la evaluacin CAP Bolivia de trabajo infantil (2003) encuentra que el 37,1% de padres seal que se debera prohibir el trabajo en minera, 22% afirm que "es un mal necesario", 25% seal que debera ser sustituido por otros trabajos, un 8,3% que debera ser erradicado y slo un 3,8% afirm que se debera estimular o fomentar. No obstante, la erradicacin del trabajo en minera parece tener su techo de accionar en la pobreza. A pesar que la minera como actividad ya no ofrece muchas alternativas a futuro no slo por los riesgos que ello supone, sino por la escasez de recursos, lo cierto es que hoy en da existen muchos adolescentes y algunos nios realizando trabajos en interior mina. Las perspectivas de erradicacin segn nuestros entrevistados supondra crear nuevas fuentes de ingresos para los nios, nias y adolescentes que se encuentran en situacin de riesgo, ya sea por orfandad o abandono, segn la Evaluacin CAP-Bolivia de trabajo infantil (2003) en 32% de padres seala como alternativa el comercio, y el 25% la artesana, visin que es compartida tambin por los nios, nias y adolescentes entrevistadas (31,7% artesana, y 26,8% comercio). Adems de mejorar la situacin econmica de sus familias a travs de nuevas opciones econmicas (62.3%), ms escuelas (37%). La alta valoracin de la educacin en Potos parece explicar la demanda por ms centros educativos educacin como un factor que contribuye de manera importante de la disminucin del trabajo infantil en minera.- Finalmente, un porcentaje considerable consideran que debera ampliarse el apoyo del Estado a la minera, que no considera como prioritaria a este sector productivo, a pesar de la importancia en trminos econmicos (37%) (vase cuadro No 8). Esta mirada es compartida de manera general por la mayora de los actores sociales, incluidos los nios, nias y adolescentes: "Ensearles algunos talleres que puedan servir a los chicos para que no haya nios trabajando en las minas, ensearle contabilidad, como manejar el dinero, no ves trabajan y si lo gastan....adems creo que se debe organizar a los chicos que trabajamos vendiendo minerales y hacemos asistencia de gua" (nia vendedora de minerales, 11 aos). "Los chicos podran trabajar en carpintera... albailera...., yo creo que es mejor que trabajar dentro de la mina" (Nia vendedora de minerales, 11 aos), "Yo creo que podramos trabajar en el comercio, vendiendo minerales, vendiendo peridicos, voceando tambin.... tambin dedicarse al estudio y que hayan apoyos, en cualquier cosa, pero que estudien y que salgan bachiller" (Nios vendedores de mineral) "Hubiese mucho dinero para que los nios no trabajen, al menos yo pienso que debera haber aqu otra fbrica algo, otro trabajo para que no suban aqu a la mina, eso al menos 49 yo pienso, por que s ese chico necesita trabajo, a veces se ruega quiero trabajar en lo que sea dicen no, y bueno los socios tambin, si tanto te esta rogando y sabemos que se necesita, para comer, a veces no tienen obligados vienen, a veces da pena, y all lo agarran para que trabaje" (Mujer Palliri, 24 aos) Cuadro N 8 Propuesta de la comunidad para erradicar el trabajo infantil en Minera Potos - Bolivia (%) Ms escuelas Cambio de mentalidad de adultos Tener instituciones para orientar a padres y nios Crear fuentes de trabajo para padres Apoyo econmico del gobierno Otros 37 2.6 16.2 62.3 37 1.9 En lo que se refiere a las ONG, pareciera que su propuesta de erradicacin, comparte gran parte la visin de los pobladores. No obstante la apuesta est en mejorar el empleo del adulto y retrasar en ingreso a la mina de los nios. Acompaado con una propuesta sostenida en el mejoramiento de la oferta educativa, acompaado de un fuerte componente de sensibilizacin, como se puede apreciar en las siguientes citas: "yo creo que definitivamente si mejoramos las condiciones de los mineros adultos, automticamente los chicos se van a ir retirando. Tenemos talleres productivos que estamos ejecutando con mujeres, uno de los ms exitosos es el de zapatera... pero an en estas condiciones, la situacin es un tanto difcil porque la situacin econmica del pas es un tanto difcil, pero si logras comprometer en esto adems a las autoridades, y a los padres y madres que ya han sido sensibilizados, yo creo que es como una cadena que puede permitir que las cosas cambien (Directora de CEPROMIN) "Nosotros tenemos dos componentes. El de sensibilizacin y el de participacin comunitaria. La idea es con las mujeres buscar nuevas alternativas productivas para mejorar sus condiciones de vida, adems creemos que se debe mejorar la oferta educativa, por ello creemos que es importante poner en accin la ley de Reforma Educativa, que planeta que ya desde los ltimos aos se debe brindar a los estudiantes aprendizajes tcnicos... " (Equipo CARE-PotosiI) "Nosotros en esta fase puente estamos enfatizando el trabajo de sensibilizacin y de dotar de formacin tcnica a los nios, nias y adolescentes, pare ello pensamos realizar un convenio con el Municipio y tambin con la prefectura para formar una bolsa de trabajo y que los chicos sean incluidos automticamente" (Equipo, MEDMIN) Son las mujeres "mayores" las que tendran una posicin ms slida al respecto. Para ellas la minera ya no es opcin a futuro para sus hijos e hijas, su apuesta pasa por la inversin en la educacin como se ha podido ver con mayor detalle en los acpites 3.3 y 3.4 de este informe. "cuando yo muera qu beneficio, qu herencia yo lo voy a dejar...la lectura ser pues...yo no tengo ni casas ...qu casas yo les voy a dejar a mis hijos...entonces tengo que dejar el estudio no es cierto?...que sean algo en la vida...que ya no sean como yo... sino que sean profesionales" (Mujer palliri, 61 aos) 50 " Mi hijo se ha salido de la mina por estudiar... con que va ganar la vida, por que aqu ya no hay vida, poco mineral....dentro de la mina casi ya no hay vetas" (Mujer Palliri, 37 aos) ... View Full Document

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