El Arte de la Ventaja.pdf - Manual prctico para sobrevivir...

This preview shows page 1 out of 89 pages.

Unformatted text preview: Manual práctico para sobrevivir con astucia en el mundo. Lo que te han contado no es suficiente para triunfar: los conocimientos de este libro se aplican de forma inmediata con resultados excelentes. En estos tiempos de tanta información y tan poco conocimiento, son pocas las personas que leen, y menos aún las que saben lo que conviene leer. Puesto que estás leyendo estas líneas, me figuro que perteneces a este último grupo. Lo que a continuación vas a encontrar quizás te choque y hasta te puede escandalizar. No es mi intención eso de escandalizar, recurso fácil de quien tiene bien poco que decir. Al contrario, pretendo que este libro te sea de verdadera ayuda y logre que empieces a enfocar los asuntos humanos desde una visión libre de pensamientos preconcebidos. Aquí verás la exposición de una de las caras de la realidad (pues esta tiene tantas caras como personas la perciben). Notarás en estas páginas el aroma de muchos personajes clásicos que nos precedieron, así como ideas y conceptos que nadie dirá que practica, pero que todo el que obtiene cierto éxito en sus empresas lleva a cabo con la mayor diligencia y aplicación. No es este un libro políticamente correcto y mucho de lo que aquí se expone choca frontalmente con lo que es aceptable hoy en día. Cuando acabes de leerlo, nada de lo que veas te parecerá igual, nadie escapará a tu perspicaz visión y ninguna conducta te resultará chocante. Sólo con haber logrado ese objetivo me daría por satisfecho. Si además empleas estos conocimientos en superarte y lograr que tu vida discurra de forma más llevadera, mi alegría será aún mayor. Hay muchos libros sobre autoayuda o sobre cómo alcanzar el éxito. Muchos de ellos están muy bien y te recomiendo su lectura. Pero ninguno de ellos osa rozar los conceptos que aquí encontrarás. Piensa con tus propias ideas, conócete a ti mismo, contrólate en todo y que la buena suerte te acompañe en todo lo que emprendas. Carlos Martín Pérez El arte de la ventaja Copyright 2001 by Carlos Martín Pérez Ediciones Virtualibro, 2001 Manuel Murguía 25 œ 8ºA, 15011 La Coruña (España) ISBN: 9781597542357 Depósito Legal: C-1822-2001 Manofactured in Spain - Realizado en España Carta al lector En estos tiempos de tanta información y tan poco conocimiento, son pocas las personas que leen, y menos aún las que saben lo que conviene leer. Puesto que estás leyendo estas líneas, me figuro que perteneces a este último grupo. Lo que a continuación vas a encontrar quizás te choque y hasta te pudiera escandalizar. No es mi intención escandalizarte, recurso fácil de quién tiene bien poco que decir. Al contrario, pretendo que este libro te sea de verdadera ayuda y logre que empieces a enfocar los asuntos humanos desde una visión libre de pensamientos preconcebidos. Aquí verás una exposición de una de las caras de la realidad, pues ésta tiene tantas caras como personas la perciben. Notarás en estas páginas el aroma de muchos personajes clásicos que nos precedieron así como ideas y conceptos que nadie dirá que practica, pero que todo el que obtiene cierto éxito en sus empresas lleva a cabo con la mayor diligencia y aplicación. No es éste un libro políticamente correcto y mucho de lo que aquí se expone choca frontalmente con lo que es aceptable hoy en día. Cuando acabes de leerlo, nada de lo que veas te parecerá igual, nadie escapará a tu perspicaz visión y ninguna conducta te resultará chocante. Sólo con haber logrado ese objetivo me daría por satisfecho. Si además empleas estos conocimientos en superarte y lograr que tu vida discurra de forma más llevadera, mi alegría será aún mayor. La mayoría de las personas no suelen pensar con la cabeza, antes lo hacen con el estómago o quizás con lo que éste tiene más abajo. Estoy seguro que tú no eres como esa mayoría y que ya te has formulado ciertas preguntas sobre la vida. Entonces, si dudas de todo lo que ves y te preguntas todo lo que no entiendes, ya has hecho la mitad del camino y te estás elevando sobre el resto de las gentes que están anestesiadas en su ignorancia. Cualquier asunto, como las monedas, tiene dos caras. El que pienses y actúes así te dará un gran poder, pero a cambio tendrás en ti un dulce veneno que inevitablemente te obligará a pensar en el porqué de las cosas. Este libro es breve, pues convendrás conmigo que más vale lo intenso que lo extenso. Para comunicar asuntos importantes no es necesario aburrir a nadie con florituras innecesarias y es mejor expresarse claramente. Hay muchos libros sobre cómo superarse como persona o cómo alcanzar el éxito. Muchos de ellos están muy bien y te recomiendo su lectura. Ninguno de ellos osa rozar los conceptos que aquí encontrarás. Piensa con tus propias ideas, conócete a ti mismo, contrólate en todo y que la buena suerte te acompañe en todo lo que emprendas. Mostar (Bosnia Herzegovina), en mayo de 2.001 Carlos Martín Pérez LOS PRINCIPIOS SOBRE LA FINALIDAD DE LAS ACCIONES Quien haya logrado cierto éxito en su vida evitará confesar todos los métodos que empleó para obtenerlo. Si además lo consiguió teniendo que competir con otros adversarios, tampoco reconocerá las tretas y juego sucio que inevitablemente habrá tenido que usar. De hecho, es probable que censure a otros que emplean dichos métodos. El ser humano es agresivo por naturaleza y a la menor ocasión saca de su encierro al feroz depredador que todos albergamos en nuestro seno. Hay unas claras reglas de conducta civilizada, pero no por ello ha desaparecido la violencia en el trato, simplemente se ha vuelto más sutil, y no por ello menos peligrosa. Se guardan las formas, pero en el fondo siguen existiendo los mismos dilemas: comer o ser comido; luchar o huir, atacar o defenderse. Por lo tanto, para sobrevivir y aún medrar en estas circunstancias, conviene guardar las formas y entender el fondo. Muchos idealistas replicarán que el ser humano es bueno por naturaleza. Estoy de acuerdo con ellos, el ser humano es capaz de realizar los actos más generosos y heroicos, pero también de los más viles y despreciables. Somos así, y negarlo es echarse arena en los ojos. En las relaciones humanas es inevitable el conflicto, sólo me atengo a la observación de los hechos. Tal vez el futuro sea de otra forma más civilizada, pero en el presente, así se manejan las relaciones entre las personas. Como tú vives en el presente, aplícate a la realidad y prepárate para solucionar por cualquier medio todo conflicto, lucha, combate o rivalidad. Hay quien dice que los medios que se emplean son tan importantes como el fin perseguido. Es cierto, pero si no tienes opción, no te importe usar cualquier medio a tu alcance. Porque como lo importante es ganar, los que digan lo contrario es que no suelen hacerlo y así se consuelan, o son expertos manipuladores que dicen una cosa y hacen otra. El sudor del campeón huele a perfume y muchos corren a secárselo; el del derrotado, es simplemente sudor y estéril fatiga. Y como en esta vida todos nos ganamos el pan con sudor, harás que el tuyo cambie de aroma. Cualquier persona en su sano juicio tiende a buscar el placer y a huir del dolor. La felicidad es una forma de placer y la infelicidad una clara muestra del dolor. Una de las condiciones para alcanzar la felicidad es tener éxito en las empresas que nos propongamos. No es la única condición, pero es un gran componente de este estado mental que denominamos felicidad. La felicidad sólo es duradera si la obtienes sirviéndote de las dificultades y de las facilidades como medios de crecimiento personal. El éxito depende de qué fines pretendas, de las acciones que realices en esa dirección y del resultado de éstas. El que no sabe hacia donde va, puede acabar en cualquier sitio. Por lo tanto, debes conocer el fin al que encaminas tus acciones. De la misma manera que apuntas un arco antes de lanzar la flecha, siempre que empieces una actividad debes tener claro el objetivo final. Así mismo, antes de elegir el fin tus acciones es necesario considerar si tras haber alcanzado tus propósitos quedarás en mejor situación que antes de iniciarla, si el mantenimiento del objetivo conseguido merece la pena su consecución y si los medios empleados son rentables respecto a los beneficios que la nueva situación te va a reportar. Una vez alcanzado el éxito también conviene saber detenerse y conformarse con los resultados obtenidos, pues todas las cosas, una vez llevadas a su extremo comienzan a convertirse en su contrario o empiezan a degenerar y destruirse. Una vez que el día ha llegado a su medio día está en su plenitud, a partir de ahí empezará a decaer y más tarde se convertirá en su contrario, la noche. Hay que saber cuando recoger los frutos, ni demasiado verdes ni tan maduros que empiezan a pudrirse. Sabrás retirarte cuando estés ganando. Es lo que hacen los jugadores profesionales. Tan importante es una buena retirada como un buen ataque. Pondrás a salvo tus éxitos cuando tengas bastantes, incluso si son muchos. Un éxito continuado será siempre sospechoso; es más segura la buena fortuna alterna. La fortuna se cansa de llevar a uno a cuestas durante mucho tiempo. Cualquier objetivo elegido debe ser realizable. Por muy bien que apuntes un arco, si la diana está a mayor distancia del alcance de la flecha, nunca lo alcanzarás. Todo objetivo debe ser fácilmente definible, tiene que ser claro y concreto. Puesto que un objetivo vago y difuso puede ser interpretado de muchas formas, sus resultados también lo serán y nunca sabrás si lo has realizado. Para llegar a la meta final hay que fijar pasos intermedios, etapas que serán aún más claras y definidas que el objetivo final. Si te encuentras en un callejón sin salida, has de examinar tus intenciones originales; si ya has triunfado has de meditar hacia dónde te diriges. Sabrás qué quieres hacer con tu vida. Una vez elegidas unas metas razonables, tienes que discurrir la forma de alcanzarlas. Si no obras de esta manera, el destino u otras personas te manejaran a su antojo. Conviene distinguir qué ideas sobre la vida son tuyas y cuáles son impuestas; pues creyendo alcanzar un objetivo propio, sólo llegarás al que otra persona te ha hecho ir. En eso consiste la libertad, en discernir en tu mente qué ideas son tuyas y cuáles ajenas obrando en consecuencia. Seguro que conoces a quién sin tener vocación, su familia le presionó para licenciarse en medicina porque su padre, su abuelo, etc. lo fueron. Ahora es un doctor infeliz y desgraciado que no disfruta de su trabajo. Muchos pensamientos sobre las cosas que crees que son tuyos, en realidad son impuestos por tus padres, tus educadores, nuestra sociedad, tradición, religión o moral imperante. No dejes que lo que la sociedad llama moral te impida hacer lo que está bien, porque la moral es cambiante y lo que ayer era correcto, hoy es dudoso y mañana escandaloso. No dejes que ideas ajenas enturbien tu mente. Distingue moral y ética. La moral trata de lo que ahora se acepta como bueno, y es variable. La ética sólo trata de lo que siempre estará bien. Olvida la moral y practica la ética. Aunque generalmente estos dos conceptos se presentan mezclados, obrarás de forma ética con apariencia de moral. Como la moral es mutable, la emplearás cuando convenga y siempre guardarás las formas y la apariencia. Como la ética es inmutable, la observarás siempre, ya que si te desvías de ella, generarás consecuencias indeseables. Una vez tengas claro qué está bien y qué está mal, que tengas un código ético verdaderamente tuyo, nada te será inalcanzable. Por supuesto, para alcanzar ciertos objetivos será ineludible el imponer a otras personas tus ideas y acciones. Conviene saber cómo hacerlo usando la mínima fuerza, simplemente persuadiendo o seduciendo. Usar la fuerza es propio de las bestias, usar la inteligencia es una cualidad humana. Hay que hacer que las ideas de los demás tiendan a coincidir con las propias y que las acciones de los demás sean las que uno pretende. Esto es un arte que debes estudiar y practicar. Si tienes fe en algún proyecto, aprovecha esa fe, ya que este sentimiento tiene mucha fuerza y es cierto que mueve montañas. Aprende a escuchar en ti mismo esa voz casi inaudible e infalible que a todos nos aconseja siempre. Cultiva tu instinto y contrástalo con la razón. Hay ocasiones, en las que se pierde poco y se puede ganar mucho, que hay que seguir el instinto y lanzarse al estanque sin comprobar si hay agua. Si has de tener fe, tenla en ti mismo y no en cualquier creencia o religión que otros te han impuesto para controlarte mejor. De todas maneras, si esa fe en una religión o en un ideal te hace discurrir más seguro por la empinada senda de la vida, puedes mantener dichas creencias. Pero si has de rezar, además de rezar a tu fe, reza para ti mismo y a ti mismo: obra milagros. En ocasiones tendrás que ceder en tus acciones y convicciones. Cada vez que lo hagas, tendrás presente que cedes un pie para ganar un paso. Ninguna retirada debe hacerse sin la idea de un mayor y posterior progreso. Nunca hay que actuar de forma totalmente extraña a las tradiciones y costumbres de la sociedad en donde vives. Muchos siglos después de abandonar las cavernas, vivimos en una tribu: a las personas les incomoda el que se atreve a actuar de forma ajena a los ritos tribales. Las costumbres dan seguridad y comodidad, y aquel que se atreve a transgredirlas atenta contra su plácida estabilidad. Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida, nunca creen en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello. La naturaleza de la gente es muy poco constante porque resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos. Todo el mundo teme los cambios, tú debes crearlos y vivir en ellos. La vida es continuo cambio, lo que no cambia está muerto. Debes elegir el ritmo de la vida y del cambio. Cuando obres así, guarda las formas, aparenta que todo marcha de acuerdo a lo que siempre ha sido; sólo tú conoces el último fin a donde se dirigen tus actos. Hay quien dice y obra de manera de “cambiar todo para que nada cambie”; tu obrarás cambiando todo sin que parezca que nada cambia. Un pensamiento que no logre realizarse en su plenitud está inacabado. Este fenómeno genera emociones. Las emociones estorban a la acción. Cuando realices algo, no dejes que las emociones influyan. Una vez acabada la acción, debes dejar surgir las emociones. Estas son inevitables, son parte fundamental del ser humano. Hay que controlarlas de dos maneras: cuando actúes y cuando surjan. Si estás inmerso en la acción, debes anular las emociones o por lo menos reducidas a un nivel en el que no perjudique lo que hagas. Es imposible contener las emociones sin que surjan al exterior. Si así lo hicieras, al igual que el agua que llena un embalse, en algún momento romperían el muro que las contiene y saldrían desbordadas, en masa y sin control. Debes vaciar el agua acumulada poco a poco, siendo tú el que despacio y bajo tu control la liberas. Aprende a considerar que los pensamientos y las emociones son cosas, y trátalos como tales. Tú eres más que las ideas y las emociones, eres el que las controla. Cuando ninguna emoción te altera, cuando ni el amor, ni el odio, ni el temor, ni la pasión, ni la ira, ni la felicidad logra penetrar en ti, entonces el pensamiento discurre con claridad y estás centrado. Cuando aparecen las emociones, pero estás cerca del estado anterior, te encuentras en armonía y las emociones no suelen ser un estorbo para tus acciones. Es importante meditar y entender todo este proceso. Naturalmente, hay que saber cómo manejar los pensamientos y emociones de los demás, así como evitar que alguien lo haga con los tuyos. En toda relación humana es inevitable que este fenómeno ocurra, debes tenerlo en cuenta y aprovechar esta circunstancia. Cuida y vigila tus pensamientos y tus emociones. Tu mente es sólo un instrumento, y a la vez es una herramienta muy fina y delicada; es tu mejor arma, debes tenerla constantemente afilada y presta a su uso. La mente puede ser tu mejor aliada o tu más enconado enemigo; tú eliges. Ganar o perder son la misma cosa, es humano entender que se prefiere la ganancia a la pérdida. En la ganancia contrastas que tus capacidades y conocimientos son adecuados y no sólo válidos en el reino de la teoría. En la pérdida aprendes qué has hecho mal, cuáles son tus errores y cómo debes corregirlos. En los dos casos aprendes y en los dos casos influye la suerte, buena o mala. No confundas la buena suerte con creer ser muy hábil, ni la mala suerte con pensar que eres incompetente. El primer caso te traerá una confianza infundada que te acarreará desastres futuros y el segundo te puede hacer pensar que no eres capaz de acometer cualquier empresa razonablemente realizable, impidiendo en el futuro la perfecta ejecución de cualquier acción. La buena suerte tiene sus reglas; no todo son casualidades para la persona inteligente; el esfuerzo te puede ayudar para obtener la buena suerte. Si bien lo piensas, no hay otro camino sino el de la inteligencia y la prudencia, porque no hay más buena ni mala suerte que la prudencia o la imprudencia. Tantea tu suerte para actuar. Es un gran arte saber dirigir la suerte, esperándola u obteniéndola. Pero su comportamiento es tan anómalo que nunca podrás entenderla del todo. Si la encuentras favorable, prosigue con atrevimiento, pues la suerte suele apasionarse por los audaces. La sabiduría y la prudencia de nada sirven si no se presenta una ocasión propicia; los buenos arados nada pueden por sí solos si no se presenta una estación favorable. De lo que el destino y la buena o mala suerte te depare, casi siempre podrás salir airoso. Tómalo como una prueba de la que sacarás enseñanzas. Las desgracias o venturas sólo llegan cuando las hemos buscado con nuestros actos y sólo uno mismo puede enmendarlas. Cuando el destino nos envía calamidades, podemos superarlas; cuando las hemos buscado nosotros mismos, sucumbiremos ante ellas. Aquel que está siempre embriagado, por drogas o por el triunfo, está cegado y es él mismo el que crea esta situación. De él depende el evitar y superar este estado mental. La muerte de un ser querido la manda el destino, y al ser su origen ajeno al que sufre la pérdida, se suele poder superar. Por lo tanto, serás muy cuidadoso con las situaciones que crees, pues serás esclavo de ellas. Porque lograr dominar estas situaciones es tener poder. Puedes entender el poder de varias maneras. Hacia fuera de ti y enfocado a los demás es la capacidad de que otras voluntades se sometan a la tuya. En este caso, el máximo poder lo tiene quien todo lo impone sin imponer nada. Es sabio quien vence sin lucha. Otra cara del poder es la aptitud de lograr convertir todas tus ideas en hechos. También se puede entender como un dominio sobre uno mismo, pues el que se domina a sí mismo no hay nada que no pueda hacer. Ese es el verdadero poder en estado puro. Normalmente aparecerán las dos formas de poder, y casi siempre incompletas, ya que es extraño que se consiga ejercer en su totalidad. SOBRE EL QUERER, PODER Y SABER Para lograr concluir con éxito cualquier asunto, hay que querer lograrlo con intensa fuerza, hay que saber cómo hacerlo y hay que poder hacerlo, tener libertad para poder actuar. Querer, saber y poder. Si falla cualquiera de estas condiciones, estás asegurando el fracaso y tú no quieres que eso ocurra. Querer es tener la firme voluntad de lograr el objetivo propuesto. Implica fe en uno mismo, convencimiento de que es posible, deseable y realizable la empresa propuesta. Más hace el que quiere que el que puede. Saber es adquirir o conocer cómo usar los conocimientos que tenemos para conducir nuestras actividades hacia donde nos interese. Debes siempre preocuparte en tener conocimientos sobre todas las actividades que realices. Nadie intenta domar una fiera sin saber cómo se hace, te destrozaría. Poder hacer algo quiere decir que ninguna circunstancia o voluntad ajena estorbará tus acciones. Siempre debes co...
View Full Document

  • Spring '18
  • carlos santana
  • Vida, Verdad, España, Entendimiento, Creencia

{[ snackBarMessage ]}

What students are saying

  • Left Quote Icon

    As a current student on this bumpy collegiate pathway, I stumbled upon Course Hero, where I can find study resources for nearly all my courses, get online help from tutors 24/7, and even share my old projects, papers, and lecture notes with other students.

    Student Picture

    Kiran Temple University Fox School of Business ‘17, Course Hero Intern

  • Left Quote Icon

    I cannot even describe how much Course Hero helped me this summer. It’s truly become something I can always rely on and help me. In the end, I was not only able to survive summer classes, but I was able to thrive thanks to Course Hero.

    Student Picture

    Dana University of Pennsylvania ‘17, Course Hero Intern

  • Left Quote Icon

    The ability to access any university’s resources through Course Hero proved invaluable in my case. I was behind on Tulane coursework and actually used UCLA’s materials to help me move forward and get everything together on time.

    Student Picture

    Jill Tulane University ‘16, Course Hero Intern