CasosdeContratosI.doc - 111 D.P.R 109 RIVERA ROSADO V...

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111 D.P.R. 109 RIVERA ROSADO V. E.L.A. (T. S. 1981) Hechos: Manuel Rivera Rosado obtuvo en una subasta del Estado Libre Asociado un automóvil Toyota-Célica. Este le hizo alguna reparación de hojalatería y pintura y lo vendió en $1,100 a su hijo Wilfredo Rivera Rivera. Wilfredo le hizo ulteriores reparaciones en la carrocería y se lo vendió en $1,400.00 a Antonio Colón. En febrero de 1977 Angel Manuel Colón conducía el Toyota cuando fue intervenido por una patrulla de la Policía mientras se estacionaba. Los Policias encontraron que el número de la licencia del automóvil no coincidía con el de su motor. La policía fue en busca del vendedor Wilfredo Rivera y lo llevaron al Cuartel donde permaneció. Confiscado el vehículo por la Policía como hurtado, Wilfredo Rivera devolvió a su comprador Antonio Colón el precio de venta, pero éste perdió una inversión de $191.00 en gomas nuevas, batería y bomba del wiper , y fue perturbado por el incidente de la ocupación del carro que conducía su hijo Colón Allende, de sufrimiento moral que la sala de instancia estimó en $500.00, por lo que se le otorgó compensación total de $691.00. El tribunal concedió al segundo comprador Wilfredo Rivera indemnización global de $5,000 por sus sufrimientos y angustias al verse involucrado como sospechoso en la investigación por hurto, siendo un comprador inocente, detenido en el cuartel y sometido a la angustia de una imputación injusta, incluyendo en dicha partida la pérdida del precio pagado ($1,100.00) y la inversión de $200 en mejoras al automóvil; y concedió a Manuel Rivera, primer comprador en subasta, daños por valor de $1,977.00 de los cuales $1,000 corresponden a daños morales generados por la investigación en la que fue envuelto, más $752 de precio pagado y $225 invertidos en la reparación. Decision: Declara con lugar la acción de saneamiento por evicción. El derecho al saneamiento por evicción se trasmite al comprador con la cosa vendida, y por consiguiente éste tiene contra el vendedor de su vendedor la acción que a este último vendedor correspondía. En el caso que nos ocupa el Estado fue el forjador y creador del hecho dañoso, fuente única de la irregularidad que ignorada por los vendedores y compradores, causó la anulación de sus contratos de compraventa y la pérdida de sus inversiones. Así de clara la causa de evicción, sin mediar la renuncia al saneamiento por ninguno de los compradores que autoriza el Art. 1366, fue correctamente estimada la demanda, pues de otro modo hubiese sido frustrada la finalidad de los contratos traslativos, y la causa de la venta que para el comprador es adquirir la cosa para servirse de sus utilidades. Fundamentos:
La causa de acción ejercitada por el comprador en pública subasta de un automóvil que luego resultó hurtado, ejercitada conjuntamente con la de varios compradores posteriores sucesivos, es análoga a la acción de saneamiento por evicción provista en el Art. 1364 del Código Civil que es la que tiene lugar cuando se priva al comprador por sentencia

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