Comprendiendo las cuentas nacionales.pdf - Este manual...

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Unformatted text preview: Este manual explica el ámbito y el significado del PIB y la RNB (o INB) y de sus componentes. Muestra cómo y para qué se utilizan estos agregados e incluye ejemplos y ejercicios prácticos que ayudan a comprender estos conceptos. El manual presenta las cuentas nacionales desde una perspectiva global y dedica capítulos especiales a las comparaciones internacionales y a los sistemas de cuentas nacionales de EEUU, México y Chile. El primer capítulo muestra la relación entre los principales conceptos de cuentas nacionales y el análisis macroeconómico. El libro continúa con el análisis de las variaciones de precios y de volumen, las comparaciones internacionales, el ámbito de la producción, los empleos finales y las cuentas no financieras de los hogares, de las empresas (sociedades no financieras e instituciones financieras) y de las administraciones públicas (o gobierno general). También describe el ámbito de las tablas input output y de las cuentas económicas integradas y, por último, informa sobre la historia, y el futuro, de los sistemas internacionales de cuentas nacionales. Los datos de las cuentas nacionales, así como las respuestas a los ejercicios y material complementario están disponibles en línea en: . C omprendiend o L A S C UEN TA S N AC ION A LE S C omprendiend o L A S C U E N TA S NACIONALE S C omprendiendo LAS CUENTAS NACIONALES François Lequiller Derek Blades -:HSTCQE=U[X\XU: ISBN 978-92-64-06373-0 30 2006 06 4 P 302006064DOS.indd 1 17-Sep-2009 1:47:19 PM Comprendiendo las CUENTAS NACIONALES François Lequiller Derek Blades Traducido por Rafael Álvarez ORGANIZACIÓN PARA LA COOPERACIÓN Y EL DESARROLLO ECONÓMICOS La OCDE constituye un foro único en su género, donde los gobiernos de 30 países democráticos trabajan conjuntamente para afrontar los retos económicos, sociales y medioambientales que plantea la globalización. La OCDE está a la vanguardia de los esfuerzos emprendidos para ayudar a los gobiernos a entender y responder a los cambios y preocupaciones del mundo actual, como el gobierno corporativo, la economía de la información y los retos que genera el envejecimiento de la población. La Organización ofrece a los gobiernos un marco en el que pueden comparar sus experiencias políticas, buscar respuestas a problemas comunes, identificar buenas prácticas y trabajar en la coordinación de políticas nacionales e internacionales. Los países miembros de la OCDE son Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República Eslovaca, Suecia, Suiza y Turquía. La Comisión de las Comunidades Europeas participa en el trabajo de la OCDE. Las publicaciones de la OCDE aseguran una amplia difusión de los trabajos de la Organización. Estos incluyen los resultados de la compilación de estadísticas, los trabajos de investigación sobre temas económicos, sociales y medioambientales, así como las convenciones, directrices y los modelos desarrollados por los países miembros. Las opiniones e interpretaciones que figuran en esta publicación no reflejan necesariamente el parecer oficial de la OCDE o de los gobiernos de sus países miembros. Adaptación y traducción de Understanding National Accounts por Rafael Álvarez Blanco, bajo los auspicios del Banco de España. Las erratas de las publicaciones de la OCDE se encuentran en línea en . © OECD 2009 para esta edición en español. La OCDE autoriza libremente toda reproducción de esta publicación para uso personal, no comercial. Los permisos parafotocopiar con fines comerciales o de uso público una parte de este trabajo deben dirigirse al Copyright Clearance Center (CCC) [email protected] o al Centre français d'exploitation du droit de copie (CFC) [email protected] En todos estos casos, el anuncio del derecho de autor y cualquier otra leyenda relacionada con la propiedad intelectual tienen que ser conservadas en su forma original. Toda solicitud para otro uso comercial o público de este material o para derechos de traducción debe dirigirse a [email protected] PRÓLOGO Prólogo11 Las estadísticas constituyen un foco de especial interés en la actual “sociedad de la información”. Los medios de comunicación prestan más atención que nunca a los indicadores económicos y los analistas dedican cada vez más tiempo a seguir los modelos estadísticos y econométricos, tratando de interpretar y prever las tendencias económicas. En este contexto, las oficinas de estadística han incrementado espectacularmente la cantidad de datos y metadatos que publican para satisfacer una demanda creciente. Se han elaborado nuevos indicadores mensuales sobre fenómenos importantes (actividad del sector servicios, precios de los servicios, ofertas de trabajo, etc.). Además, entre los países y regiones de la OCDE hay una competencia creciente en producir los indicadores más exactos y actuales. A pesar de que está proliferando la elaboración de indicadores económicos referidos a la evolución a corto plazo y a temas estructurales, los medios de comunicación, analistas y responsables políticos continúan dedicando una gran atención a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) y a otras variables (inversión, consumo, etc.) que se elaboran en el marco de las cuentas nacionales. Además de los datos de las cuentas nacionales anuales, varios países disponen de datos trimestrales e incluso mensuales. La frontera de las cuentas nacionales se ha extendido para incluir nuevos campos, como variables sociales y del medio ambiente. La integración entre las cuentas económicas y las cuentas financieras se ha ampliado, en respuesta a la creciente importancia de los mercados de capitales y la dimensión financiera de la economía actual. Para resumir en pocas palabras lo que es una larga historia, las cuentas nacionales actuales no solo están en el núcleo de un moderno sistema de estadísticas económicas, sino que, además, facilitan las herramientas conceptuales y prácticas para hacer coherentes las cientos de estadísticas disponibles en los países desarrollados. Sin embargo, cabe preguntarse si los usuarios son plenamente conscientes de la riqueza de los datos de las cuentas nacionales. ¿Explotan el potencial estadístico y analítico de las cuentas nacionales? Desde una perspectiva más conceptual, ¿podemos asumir que los usuarios están informados de los cambios que se han introducido en las cuentas nacionales a lo largo de las dos últimas décadas? Es importante saber esto último para poder extraer conclusiones analíticas relevantes sobre la utilización de las cuentas nacionales. Por otra parte, ¿estamos seguros que cuando los analistas utilizan datos de productividad para hacer previsiones de inflación, o para valorar la capacidad de un país para crecer a largo plazo, están advertidos de las limitaciones que pueden tener esos datos? Y, por último, ¿qué se puede decir sobre la comparabilidad de los datos? Por ejemplo, ¿estamos seguros de que el diferencial del crecimiento económico, a lo largo de los diez últimos años, entre los Estados Unidos y la Unión Europea es real y no una artimaña estadística? ¿Cuáles son las implicaciones al valorar el futuro de la COMPRENDIENDO LAS CUENTAS NACIONALES – ISBN 978-92-64-06373-0 – © OCDE 2009 3 PRÓLOGO economía mundial, de una revisión al alza del 17% del PIB de China, difundida a finales de 2005? ¿Es el PIB una buena medida del bienestar o deberíamos buscar otras, reorientando las políticas a seguir hacia otros objetivos? ¿Podemos confiar en las estimaciones del déficit público que figuran en las cuentas nacionales, o estos datos están manipulados por razones políticas? (un ejemplo de manipulación sería incluir, o excluir, con el fin de reducir el déficit, a determinadas instituciones públicas dentro del perímetro de las administraciones públicas). Estas son cuestiones fundamentales para aquellos que quieren comprender qué está sucediendo en la economía, especialmente cuando las decisiones políticas que influyen en la vida de millones de ciudadanos se toman cada día basándose en estos datos. Los autores de este libro han realizado un especial esfuerzo en contestar a estas y a otras muchas cuestiones, manteniendo el necesario rigor conceptual y estadístico y utilizando, en la medida de lo posible, un lenguaje que permitirá comprender a los no especialistas la “religión de las cuentas nacionales”. Debido a la complejidad del tema, los contables nacionales han sido considerados por algunos como un grupo esotérico de “sacerdotes estadísticos”. Frente a esa calificación, este libro demuestra que, al menos algunos de ellos, son capaces de explicar los conceptos clave (e incluso algunos secretos) de las cuentas nacionales de una forma atractiva. Los autores han adoptado un método muy sugestivo para alcanzar este objetivo: por ejemplo, cada capítulo empieza con una introducción en la que se discute alguna comunicación o recomendación de política económica de la OCDE, para después explicar la definición de las variables utilizadas en estos análisis económicos y sus limitaciones. Además, el libro contiene un buen número de ejemplos, ilustrados con datos de los diferentes países de la OCDE. También facilita los enlaces estadísticos (Statlinks) con las bases de datos de cuentas nacionales de la OCDE, que permiten a los usuarios llegar más allá de los datos presentados en el libro y aprender a utilizar la más amplia fuente de datos de cuentas nacionales disponible en el mundo. Otra interesante decisión adoptada por los autores es concluir cada capítulo con un resumen de “lo que interesa retener” y con varios ejercicios, cuya solución está disponible en las páginas Web de la OCDE dedicadas al libro. Por último, este trabajo incluye un capítulo de comparaciones internacionales y tres especiales dedicados a los Estados Unidos, China e India2, los cuales son particularmente útiles para aquellos que quieren comprender cómo funciona la economía mundial y cómo funcionará en el futuro. Mientras que la importancia de Estados Unidos deriva de lo completos que son sus datos de cuentas nacionales, los capítulos dedicados a China e India constituyen una novedad, en tanto que ofrecen por primera vez una descripción bien estructurada de los datos de ambos países, que son extremadamente útiles, incluso para los no especialitas en cuentas nacionales. Permítanme concluir agradeciendo a Derek Blades y François Lequiller, quienes han culminado satisfactoriamente esta difícil tarea, que hayan puesto su excepcional 4 COMPRENDIENDO LAS CUENTAS NACIONALES – ISBN 978-92-64-06373-0 – © OCDE 2009 PRÓLOGO preparación y experiencia en cuentas nacionales al servicio de una amplia audiencia de no especialistas. Con frecuencia la estadística se considera necesaria pero aburrida. Siempre he tratado de defender la importancia de la estadística ante los no especialistas, recordando que el origen de la palabra “estadística” es “ciencia del Estado”. Utilizo este argumento no solo para convencer a la gente de que se deben interesar en el tema en tanto que ciudadanos individuales, sino también para subrayar el espíritu ético que anima a los estadísticos a llevar a cabo su trabajo. En este contexto, quiero reconocer los méritos de Derek y François, quienes tanto han contribuido a la teoría y a la práctica de las cuentas nacionales. Su experiencia previa y su trabajo actual en la OCDE han sido muy importantes para apoyar la actividad analítica y la política de la Organización, en nombre de la cual, les agradezco el esfuerzo realizado para culminar esta obra. Enrico Giovanini Chief Statistician y Director de la Dirección de Estadística de la OCDE. COMPRENDIENDO LAS CUENTAS NACIONALES – ISBN 978-92-64-06373-0 – © OCDE 2009 5 NOTA DEL TRADUCTOR Nota del traductor Esta versión en español de Understanding National Accounts aspira a facilitar la difusión de esta obra entre las comunidades hispanohablantes de ambos lados del Atlántico. Esa pretensión plantea algunos problemas, ya que no siempre los contables nacionales de Latinoamérica y de España utilizan la misma terminología para referirse a determinados conceptos. Como no podía ser de otra forma, en los casos que así ocurre las distintas acepciones de un mismo concepto son perfectamente inteligibles para quienes se acerquen a este tema desde una u otra orilla. Esta diversidad en la denominación de algunos agregados, agrupaciones institucionales y saldos contables, se debe a que cuando se empezaron a elaborar las Cuentas Nacionales en Latinoamérica y en España (alrededor de los años 1950, e incluso antes) no se había establecido la coordinación estadística hoy vigente entre organismos internacionales y agencias nacionales. Ante esa ausencia de coordinación, posiblemente esas diferencias sean consecuencia de los idiomas en que estaban redactados los manuales utilizados por los contables nacionales de una y otra área geográfica al inicio de los trabajos oficiales de Cuentas Nacionales. En España, esos trabajos oficiales se iniciaron en los años 1950, tomando como referencia manuales en francés (bien porque ese era el idioma en que se habían escrito, o bien porque esa era la versión de que se sirvieron los primeros contables nacionales españoles), como el Sistema Normalizado de Cuentas Nacionales de la OCDE, publicado en 1952, y que, como se explica en el capítulo 15, es la base del Sistema de Cuentas Nacionales de 1953 (SCN/SNA 53). Además, el seguimiento que hacían en esos años los contables nacionales del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España de los trabajos del Institut Nationale de Statistique et Études Économiques (INSEE) de Francia y la publicación del Sistema Europeo de Cuentas 1970 (SEC 70), que España empezó a seguir aun antes de su entrada en la Unión Europea, explican que se consagraran aquí denominaciones como, por ejemplo, Producto Interior Bruto (de Produit Intérieur Brut), Valor Añadido Bruto (de Valeur Ajoutée Brute), Renta (Revenu), Administraciones públicas (de Administrations publiques) y Capacidad/necesidad de financiación (de Capacité/ besoin de financement), que son el resultado de traducciones más o menos literales, pero que, como se verá más adelante, son coherentes con la realidad institucional y con los hábitos establecidos en España. Como se puede comprobar en los capítulos 13 y 14, en Latinoamérica los trabajos de Cuentas Nacionales se iniciaron aproximadamente en la misma fecha que en España, e incluso antes, pero siempre a partir de normas metodológicas que provenían de Estados Unidos. Por ello, su versión original estaba escrita en inglés, como las normas 6 COMPRENDIENDO LAS CUENTAS NACIONALES – ISBN 978-92-64-06373-0 – © OCDE 2009 NOTA DEL TRADUCTOR del Departamento de Comercio, anteriores a la aparición del SCN/SNA 53 y el propio SCN/SNA 53. La traducción de estos manuales dio lugar, en los casos de los ejemplos anteriores, a las denominaciones Producto Interno Bruto (de Gross Domestic Product), Valor Agregado Bruto (de Gross Value Added), Ingreso (de Income), Sector Gobierno General (de General Government’s Sector), y Préstamo neto/endeudamiento neto (de Net lendig/net borrowing)3. Todas estas denominaciones en español están avaladas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y por las traducciones oficiales del SCN/SNA4. Sobre las diferentes denominaciones para un mismo concepto que figuran en los puntos precedentes, valga constatar que, afortunadamente, las siglas PIB y VAB son válidas para designar las dos denominaciones que se utilizan en español, tanto para el principal agregado macroeconómico de las Cuentas Nacionales como para los elementos que lo componen. Las denominaciones alternativas del producto (interior o interno) y del valor (añadido o agregado) son totalmente equivalentes y solo cabe lamentar que, según se alude más arriba, en la temprana época en la que se acuñaron ambos términos no existiera la coordinación actual entre organismos internacionales y agencias nacionales de estadística, que hubiera evitado estas disparidades5. Sobre la diferencia más llamativa (renta versus ingreso) hay que hacer constar que en España siempre se ha traducido por “renta” lo que en inglés se denomina income (y en francés revenu) para referirse a los ingresos generados por la participación, directa o indirecta, de las unidades y de la agrupación de unidades de que se trate en el proceso de producción. Siguiendo los convenios en que se basa el Sistema de Cuentas Nacionales, ese concepto abarca incluso ingresos que nunca se han devengado (caso de los imputados, como los alquileres de quienes habitan su propia vivienda, las remuneraciones en especie y determinados intereses que “reciben” los hogares procedentes de las compañías de seguros) y, lo que es más importante, el concepto renta no incluye determinados ingresos, a pesar de haberse devengado (caso de las ganancias reales netas de posesión generadas por los activos, tanto financieros como no financieros). En Latinoamérica, siguiendo la versión oficial del SNA en español, income se ha traducido por ingreso, término que también se utiliza, al igual que en España, de forma genérica como opuesto a gasto y similar a recursos. Por otra parte, en España el término “Gobierno” tiene una acepción distinta de “Administración”, en tanto que se refiere exclusivamente al poder ejecutivo, lo que no parece ser el caso en la Latinoamérica de habla hispana, al menos en su reflejo en los sectores institucionales de las Cuentas Nacionales6. Por último, y para terminar con estos ejemplos que recogen las diferencias de denominación más importantes en la terminología que se viene utilizando en España y en Latinoamérica, se constata que en España se ha impuesto como denominación del saldo contable de la cuenta de capital el término “capacidad/necesidad de financiación”, optando por la opción francesa de poner el énfasis en la disponibilidad, o en la ausencia, de fondos para invertir, en lugar de ponerlo en el instrumento en que esta disponibilidad COMPRENDIENDO LAS CUENTAS NACIONALES – ISBN 978-92-64-06373-0 – © OCDE 2009 7 NOTA DEL TRADUCTOR o ausencia se materializan, que ha sido la opción seguida por la mayoría de países latinoamericanos7 y por los países de otras áreas geográficas. Lo hasta aquí expuesto se refleja en la traducción que sigue, ya que, cuando es el caso, se indican en el texto, o en notas al final del capítulo, las dos denominaciones alternativas de cada concepto. A veces, esta duplicación se omite para evitar reiteraciones. También se insiste sobre este tema en el índice de conceptos y en el glosario que figuran al final del libro. En todos los capítulos, excepto en el 13 y el 14, que corresponden, respectivamente, a las Cuentas Nacionales de México y de Chile, figura primero la denominación que se utiliza en España, y en los dos capítulos citados, elaborados por responsables del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México y del Banco Central de Chile, figura primero la denominación vigente en Latinoamérica8. Por último, el traductor/adaptador quiere agradecer, en primer lugar, a la OCDE y al Banco de España la confianza depositada para la realización de esta traducción/ adaptación y la disponibilidad de François Lequiller para atender con paciencia e inteligencia las cuestiones que se le han planteado. Para llevar a término la traducción ha sido fundamental la ayuda de Ricardo Vicuña, del Banco Central de Chile, y de Óscar Abaonza, del INEGI, que no solo han colaborado en la elaboración de los capítulos mencionados más arriba, sino haciendo valiosas sugerencias sobre la traducción de los restantes. El traductor/adaptador ha contado en España con la ayuda de antiguos compañeros, tanto del Banco de España (Miguel Ángel Menéndez, Eduardo Rodríguez Tenés, Beatriz Sanz, Miguel Pellicer, Luis Gordo y Carlos Torregrosa) como del INE (Alfredo Cristóbal y Marian...
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