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Unformatted text preview: Gninr oír J.CCEMRIIAN ^ ¿r <" r <> v.*s. >~ c ce c< £ <C<< *CJ* HISTORIA DE AMÉRICA DESDE SUS TIEMPOS MÁS REMOTOS HASTA NUESTROS DÍAS POR D. JUAN ORTEGA RUBIO Catedrático de la Universidad Central. TOMO III. > MADRID Librería denlos Sucesores de Hernando calle del arenal, núm. ii 1917 ) i > Q . •! • • • • • •* • » •! • .- « < « £ « | C C , GJl¿- QUINTA ÉPOCA GOBIERNOS INDEPENDIENTES CAPITULO I Groenlandia, Alaska y Canadá.— Situación de Groenlandia. Excursiones de los escandinavos en Groenlandia en el siglo xviil— Exploradores en el xix.—Fauna y Flora.— Animales marinos. Población y comercio. Alaska: población.— Canadá: extensión y población.— El Canadá desde 1763.— Ley de Quebec— Alto y Bajo Canadá.— Instituciones PARLAMENTARIAS. LOS GOBERNADORES.— EL CANADÁ en 1812, 1813 y 1814.— Gobierno de Durkam, Thompson, Bagot y metcalfe. gobierno canadiense. — fundación de Otawa.— Progreso en el país. Política de Brown.— Ley de Milicias. Ingleses y franceses. Poema u Evangelina.„ Dominio del Canadá: provincias y territorios.—Terranova. — Brown y Macdonald.— Los Cañadas y provincias marítimas.- Los Comunes y Alta Cámara.— Compañía de Hudson-Bay— Creación de provincias.— Tratado de Washington. Política nacional. Ferrocarril trascontinental.— Asesinato de Brown. Losne.— La enseñanza. —Macdonald. Wilfrid Laurier.— Las tarifas.— Conferencia de Londres. Laurier en 1910. Los aranceles.— El Canadá y los Estados Unidos.— El municipio.— El poder legislativo, ejecutivo y judicial.— Escudo y bandera del Canadá. — — — — — — — — — — — La situación de Groenlandia es la siguiente: "Desde las inmedia- ciones del paralelo de 60o, donde se halla su extremidad meridional, el Cabo Farewell, lántico los y el se va ensanchando hacia Glacial al E. y el los N. entre Estrecho de Davis, el el Mar Océano Atde Baffin y Kennedy al 0. mite al N. es desconocido; se pierde en las ignotas regiones del polo El territorio libre de hielos y Aproximadamente 14 y 69° de longitud O. de Madrid. Su lí- estrechos o canales de Smith queda comprendida entre el mide 90.000 kilómetros cuadrados (1). (2). Diccionario Enciclopédico Hispano- Americano, tomo IX, pág. 794. En este tercero y último tomo de la Historia de América trataremos sólo desde la independencia de los diferentes Estados, y además de tres que todavía se hallan bajo los gobiernos de sus respectivas metrópolis. Uno, Groenlandia, apenas se da cuenta de que pertenece a Dinamarca; el otro, Canadá, vive contento en su dulce dependencia de la Gran Bretaña; y el tercero, Puerto Rico, tal vez encuentre duro y pesado el poder de la República Norte-Americana. (1) (2) HISTORIA DE AMÉRICA 6 Casi no tenemos noticias históricas de Groenlandia. Limitándonos a las geográficas, comenzaremos diciendo que hasta el año 1721 no reanudaron los escandinavos la serie de sus antiguas excursiones en di- cho país. El misionero Hans Egede, que partió de Bergen y desembar- có en la costa occidental, donde fundó la aldea de God-haab o Buena Esperanza, no reconoció en los esquimales a los descendientes de aquecompatriotas suyos que visitaron la Groenlandia desde últimos del llos siglo X hasta fines del XIV. Desde los tiempos de Egede Reclus —no ha dejado de ser la cia de Dinamarca, bajo el — como escribe Groenlandia occidental una dependenpunto de vista administrativo y religioso. XIX Durante se ha reconocido su litoral en más de la mitad de au contorno, por medio de continuas y detenidas exploraciones. Además, de los viajes de navegantes polares, el gobierno dinamarqués ha encargado el reconocimiento metódico de la costa, así que Graah, en el año 1821, estudió la parte litoral del Oeste comprendida entre el cabo Farewell y los 62» de latitud; en el 1823 trazaba exactamente la costa septentrional, entre la bahía de Disco y Upernivik; y en el 1828 y 1829 continuó su viaje a través de los hielos de la costa, en una konenebaade o embarcación groenlandesa, aprovechando los canalizos abiertos en el banco de hielo (1). Logró Graah, no sin grandes trabajos, levantar el plano del litoral que se extiende desde la punta de Groenel siglo landia hasta los 68°15' de latitud; pero de la tierra que se encuentra más allá apenas se tiene alguna noticia. Sin embargo, Blosseville, en el barco la Lilloise, alcanzó el paralelo 68, y la siguió, hasta el francés De 1831 la costa hacia que en 1832 se perdió el el navio aplasta- do entre los hielos. Tiempo adelante, el capitán dinamarqués Mourier, en 1879, renovó la tentativa de Blosseville, pudiendo ya marcar altas montañas por los 67o7' y 68<>10' de latitud. Pasados algunos años, el ballenero Scoresby visitó el 1822 la costa groenlandesa en una longitud como de 600 kilómetros en línea recta, no sin dar preciso trazado, que se ratificó posteriormente y completó en algunos puntos. También comisiones de sabios, desde 1876, intervinieron en los trabajos de exploración, consiguiendo terminar occidental hasta el norte de Upernivik y oriental, si bien el interior del país es Aunque pudiéramos rés la de Jensen y el trazado de toda la costa comenzando el de la costa completamente desconocido. citar no pocas exploraciones, creemos de dos compañeros, en L878, y la del más inte- noruego Nansen, en 1888. Jensen partió de la costa de Dalager, recorrió el glaciar durante once días, llegando a una roca de 1.535 metros de altura, desde la cual (1) pudo contemplar, hacia el Este, interminable sábana de hie- Véase Reclus, Geografía Universal, América Boreal, pág. 88. GOBIERNOS INDEPENDIENTES los. Nansen 7 realizó la travesía de Groenlandia de una a otra costa. No duró — escribe Reclus — menos de doce días este viaje al través de la balsa flotante y rota, y no se verificó el arribo sino más de 400 kilómetros al Sur del sitio prefijado en un comienzo: hubo, pues, que remontar otro tanto a lo largo del litoral. De la propia suerte tuvo que Andando con patines y arrastrancon velas en tiempo favorable, atravesa- variarse el itinerario por el interior. do sus trineos, que armaban ban el glaciar los viajeros, caminando al Noroeste hacia Kristianshaab, cuando vino a asaltarlos y hacerles cambiar de rumbo una tempestad de nieve. Para no tener que combatir más que con el viento, marcharon hacia el Oeste y subieron poco a poco la meseta hasta unos 3.000 metros de altitud, acampando en las cavidades del hielo. Esto sucedía en verano, y, sin embargo, la temperatura oscilaba entre 40 y 50 grados. A pesar de fríos tan horribles, con frecuencia agravados por la tempestad, la pequeña comitiva bajó al fin a los cuarenta furdo de Ameralik, no lejos de Godthaab (1). — entre otros Hooker y Payer— creían que en dia había grandes extensiones sin hielos y y seis días, al Aunque algunos el interior sabios de Groenlan- valles poblados de hierba donde podían alimentarse rebaños de renos, investigaciones hechas en los últimos años no permiten afirmar la existencia de esos oasis interiores. Toda la isla está cubierta de un manto de hielos, surcado de ríos cristalinos que descienden hasta el mar (2). En recen sobre la sábana de nieves, como islas sobre ciertos puntos apael mar, grupos de rocas nunatakker, que los esquimales consideran mansiones de fantas- mas. También es frecuente que en algunos de esos nunatakker, no cubiertos de nieve por los calores del estío, se descubran musgos y fane- rógamas. "Jensen vio en ellos pequeñas gramíneas, carrizos, saxífragas, y también ranúnculos, suenas y adormideras, plantas minúsculas abrigadas bajo el musgo; una larva de mariposa y dos arañas constiy un ave había sido llevada por la tempestad a tuían su escasa fauna, esa roca aislada de 1.337 metros de altura adentro en intenso y uno de los y situada 40 kilómetros campo de hielo (3). Si en otros tiempos el frío no era tan daba la vegetación en la Groenlandia, a la sazón aquél es mayores de la tierra. Aunque sumamente pobre la flora el se groenlandesa, bastante parecida a la escandinava, no deja de tener al- gunas producciones vegetales que contribuyen a la alimentación de los indígenas, entre otras, numerosas algas y bayas; los fucus comestibles han sido alimento de tribus enteras durante los períodos de hambre. (1) Ob. (2) Ibideua, paga. 96 (3) Ibiüem, pág. cit., pág 90. 98. y 97. HISTORIA DE AMERICA 8 Los europeos tienen pequeños huertos donde cogen verduras para ensay a veces pequeñas patatas „ (1). La fauna se asemeja, según Reclus, a la de Islandia, de Spitzberg, de Laponia y de Nueva Zembla, tierras a que Groenlandia estaba unida en otro tiempo como parte de un continente boreal (2). Los mamíferos reno, oso blanco, zorro polar, liebre ártica, armiño, buey almizclero y los animales domésticos que han introducido los dinamarqueses, como bueyes y cerdos, cabras y ovejas, perros y gatos, no han aumentado gran cosa, como era de esperar. De las aves citaremos el cisne y pocas más. Son de igual matt lada, coles, nabos muy escasos los coleópteros y los moluscos terrestres. En cambio, los mares que rodean a Groenlandia son ricos nera en anima- Los esquimales, que consideran como su principal alimento les. cas, aprovechan de ellas el aceite y las fo- la grasa; con los nervios cosen los con la piel hacen vestidos, tiendas y canoas. Estiman mucho los colmillos de los manatíes, cuyo marfil es más fino que el de los ele- cueros y fantes. Los cetáceos, peces y moluscos pueblan aquellas aguas. Daremos remate a nuestra ligera reseña de Groenlandia diciendo que el número de habitantes esquimales de la región dinamarquesa fluctúa en 9.500 y 10.000. Acerca del comercio, importó en 1885 Dinamarca a Groenlandia 689.945 pesetas y exportó Groenlandia a Dinamarca 836.330. Alaska se halla situada en el extremo Noroeste de la América SepLos primeros descubridores de los territorios de Alaska fueron ingleses y españoles (siglo xvill). Modernamente H. Brooks expuso los rasgos generales topográficos del país. Los rusos tomaron posetentrional. sión de los citados territorios, no sin que los ingleses, pues España reclamasen por la vía diplomática. La cesión de Alaska a los Estados Unidos en 1867, mediante la suma de 38.000.000 de francos, influyó para que se extendiesen las regiones interiores y se le- guardó silencio, vantasen poblaciones como Dyes, Skagway, Circle City, Nome, Metlakahtls, Sitka En el y otras. año 1880 la población de Alaska, según I van Petroff, era de 32.638 habitantes. Esquimales 17.617 Alentianos Indios. . . Zlinkit Blancos Criollos o mestizos (1) (2) Ob. cit.,pág. Ibidem. 120. / 2.145<r y 9 3.927 6.763 430 1.756 — GOBIERNOS INDEPENDIENTES 9 A la sazón tal vez se aproxime a 90.000. El Canadá tiene por límites al N. el Océano Glacial, al E. el Atlántico, al S. los Estados Unidos, al O. el Pacífico. Está comprendida la longitud de este país entre al N. La superficie del Labrador y es 49<> y Dominio 136» al O.; su latitud entre 43° y 76° del Canadá, incluyendo Terranova, el Sur del Estrecho de Barrow población en 1881 era de las Islas polares situadas al La de 8.301.503 kilómetros cuadrados. 4.324.810 habitantes; en 1889 con los indios, unos 5.150.000, y con Terranova y el Archipiélago Polar 5.360.000. El Canadá, que perteneció a Francia desde el 1534 a 1763, pasó a poder de la Gran Bretaña. Acabaron entonces los temores de las colo- muchos años habían estado amenazadas de incómodos vecinos. Volvieron pronto a mostrarse inquietas, cuando consideraron el escaso dominio que la metrópoli ejercía, pues ésta se cuidaba principalmente de su comercio de Ultramar (1). Durante los quince primeros años después de la conquista, el gobierno del Canadá tuvo carácter militar; reinaba el desorden lo mismo en la nias británicas del Sur, las cuales durante administración de justicia que en la aplicación general de las leyes a los asuntos de la comunidad. Dióse un paso importante con la aproba- ción del Quebec Act (Ley de Quebec): ella establecía deres legislativos limitados, sancionaba asuntos civiles, sas, concedía autorizaba un Consejo con po- uso de las leyes francesas en confirmaba la propiedad en poder de las órdenes religio- amplia libertad para al el el ejercicio de la religión católica y pago debido a los feligreses. La límites del Canadá, extendiéndose clero para reclamar el mencionada ley también definió los al Sur hasta el Ohio y al Oeste hasta el Mississipí. Tanto por esta causa como por la reorganización del culto católico, se originó el rompimiento entre las antiguas colonias y la metrópoli, verificándose en el año siguiente el primer combate (batalla de Lexingtori). Hacia últimos de aquel año de 1775 dos cuerpos de tropas •coloniales marcharon contra el Canadá. Uno bajo el mando de Montgomery, por el camino del lago Champí ain; otro dirigido por Benedicto Arnold, por los bosques del Maine. muerto y Arnold la posesión de la herido. nueva En aquella campaña Montgomery fué la Gran Bretaña con Pesada carga cayó sobre colonia. Aunque frente de los asuntos de aquel país los militares que se hallaban al — Murray, Carleton, Haldimand eran hombres de carácter e inteligencia, la situación creada por las dos razas que se encontraban frente a frente — situación dida que aumentaba la inmigración inglesa, (1) Véase el ya desde más difícil estudio histórico publicado en Tlie Canadá Jear Book, 1913, págs. casi al pie de la letra el texto inglés. a me- las islas Británi7-16. Seguimos HISTORIA DE AMÉRICA 10 cas, cas. ya desde las colonias del Sur— no se arreglaba con tales casos, decidían la experiencia En y medidas la necesidad. La teóri- ley de creaba un Consejo nominativo, y no una Asama los llegados últimamente. El antagonisdisgustó representativa, blea rozamientos, que el gobierno británico, produciendo mo de raza estaba después de madura reflexión y de oir a los representantes de los diferentes partidos de la colonia, creyó terminarlos dividiendo la provincia Quebec, por la cual se de Quebec en dos: Alto y Bajo Canadá y dando a cada una su correspondiente legislatura, compuesta de dos Cámaras, un Consejo de nombramiento real y una Asamblea electiva. La población del Bajo Cana- dá era entonces de 165.000 habitantes y la del Alto de 15.000, habiendo aumentado de modo tan considerable por la emigración, ya voluntaria, ya forzosa de los Estados Unidos. La parte de la provincia del Bajo Canadá más visitada por los emigrados, era la conocida por Aldeas Orientales y la península Gaspé; y los lugares de la provincia Canadá preferido por los dichos emigrados, eran las aldeas ribereñas del río San Lorenzo, alrededor de la bahía de Quinté, el distrito del Niágara y a lo largo del río Detroit. Si el elemento de esta del Alto población tenía hasta el presente carácter conservador, los que llega- ron poco después eran republicanos. Lo mismo que las provincias de Canadá se poblaron otros territorios. Muchas familias dirigieron sus pasos a Nueva Escocia y a Nuevo Brunswick, y algunas a la Isla del Príncipe Eduardo. Allí donde decidían establecerse, mayor el gobierno inglés les daba tierras, y ellos, en su un período de lucha, encontraban su bienestar bajo la bandera de la Gran Bretaña. Conviene advertir que en todas estas provincias y en otras había un elemento de población compuesto de colonos de Nueva Inglaterra y de otros lugares, que tiempo adelante fueron el origen de la poderosa nación de los Estados Unidos. Desde que comenzaron los desacuerdos entre la Gran Breteña y sus colonias americanas, se vio la poca armonía entre los antiguos y los nuevos colonos. Los primeros eran revoltosos y los segundos leales. A Nueva Escocia, que había pertenecido a la Gran Bretaña desde el tratado de Utrech, se le concedieron instituciones parlamentarias durante el ao 1758, aunque en la práctica la administración estaba, principalmente, en manos del gobernador de la provincia y de su Consejo. Nueva Escocia, hasta el 1784, constituía lo que es ahora Nuevo Brunswick y Cabo Bretón, si bien aquel año se separaron para volverse a unir el parte, después de 1820, bien que a disgusto de parte de sus habitantes. Las Cañadas por 1791 sirvieron mucho para avivar la vida política en ambas instituciones parlamentarias conferidas a los dos la ley de GOBIERNOS INDEPENDIENTES provincias 11 estimular la inmigración de los Estados y también para Unidos, inmigración que hubo de retardarse por la política que preva- después de algún tiempo comenzó movimiento progresivo lo mismo en riqueza que en población, menos mar- leció hasta el citado año. Si cado en Bajo Canadá que en el el Alto, sin embargo, no puede ne- garse la falta de vigoroso impulso respecto a los asuntos dependientes de la acción administrativa Como no y legislativa. se querían los impuestos y los ingresos dían acometerse obras públicas según exigía En el interés de la comunidad. Alto Canadá se inició un antagonismo entre Bajo ocurrió lo el partido oficial que deseaban instituciones más liberales, y en mismo, si bien con circunstancias más agravantes. Si (Compacto íamiliar) el el eran pocos, no po- y los no negamos que las intenciones del gobierno central eran buenas, afirmamos también que los gobernadores militares que enviaban, desconocían las necesidades de las provincias. Disponía el gobierno de las pro- vincias de ciertas rentas para su mantenimiento, cobradas por imperial de Aduanas aprobada el una ley 1774. El partido liberal de una y de otra provincia pidió que las referidas rentas quedasen bajo el control de la legislatura locai; en samente, mediante y ra el el Alto Canadá el asunto se arregló amisto- acuerdo de que dicha renta pasase a ésta concediese los gastos la legislatu- más imprescindibles, y en el Bajo la legislatura se apropió la renta, conforme acordó el gobierno central, negó a hacer concesión alguna. Durante cierto número de años continuó la Legislativa negándose a suministrar fondos, teniendo el gobierno que echar mano de cantidades destinadas al ejército para pagar los sueldos de los empleados públicos. Posteriormente fué aprobada una ley Imperial (10 febrero 1837), derogando la Constitución del Bajo Canadá y disponiendo que los fondos provinciales fuesen aplicados a las y se necesidades del país. Antes de referir otros asuntos, procede indicar que en los mapas de las regiones boreales de glo XVIII, se representan ríos y mares casi todos América correspondientes interiores, los cuales al si- unen y co- munican ambos Océanos, llegando el capitán Meares (año 1789) a querer demostrar la existencia de un estrecho paso del Noroeste. Durante las expediciones del siglo saron también en el XIX, no pocos comerciantes canadienses pen- paso del Noroeste; creyeron que, a falta de un abierto o de una sucesión de canales entre se encontrarían ríos el Atlántico y mar el Pacífico, y canales navegables que formarían un camino comercial a través del continente. En el continente del Sur la exploración del interior que siguió a la conquista del litoral, se hizo de igual manera que en el del Norte. Des- HISTORIA DE AMÉRICA 12 de que Francisco Orellana tuvo la gloria plorador del caudaloso Amazonas, en 1541 de ser el primer ex- transcurrieron dos siglos sin que otros navegantes vinieran a unir sus itinerarios al del aquel ilustre español. Aunque algunos viajeros han realizado expediciones hacia el hay mucho que explorar y todavía son frecuentes las interior, todavía rectificaciones. Vamos dá. a reseñar un importante suceso de la historia del Cana- Nos referimos a la guerra de 1812-14; guerra que puede conside- Gran Bretaña y los Estados Unidos de América del Norte. Las buenas relaciones de los Estados Unidos con Napoleón Bonaparte inspiraron recelos e influyeron en la enemiga de Inglaterra a la Gran República. Si dicha guerra nada tiene que ver rarse como la última entre la la con la historia del Canadá, este último país fué teatro de importantes operaciones militares, dando prueba sus habitantes de lealtad a la ma- dre patria. El comienzo de la guerra fué señalado por del general Brock, quien, en ausencia del teniente Canadá, Mr. Gore, desempeñaba a la vez la provincia. los el brillante éxito gobernador del Alto de jefe civil y militar de El citado general se apoderó ...
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