Globalizacion Financiera.pdf - LA GLOBALIZACI\u00d3N FINANCIERA Una revisi\u00f3n de sus contenidos e impactos Jaime Estay R.1 Publicado como cap\u00edtulo en

Globalizacion Financiera.pdf - LA GLOBALIZACIu00d3N...

This preview shows page 1 out of 169 pages.

You've reached the end of your free preview.

Want to read all 169 pages?

Unformatted text preview: LA GLOBALIZACIÓN FINANCIERA. Una revisión de sus contenidos e impactos Jaime Estay R.1 Publicado como capítulo en Subdesarrollo, mercado y deuda externa. Paradojas de la economía mexicana, José Ibáñez (coord.), Universidad Iberoamericana, México, 2000. (Pp. 9 a 238) INDICE INTRODUCCIÓN 2 I. BASES Y CONTEXTO DE LA GLOBALIZACIÓN I.1. Las bases técnicas e institucionales de la globalización I.1.1. La liberación de trabas técnicas como base de la globalización 1.1.2. El nuevo contexto normativo y sus implicaciones teóricas I.2.- La crisis como contexto de la globalización 4 5 6 18 32 II. LA INNOVACIÓN FINANCIERA EN SUS RASGOS PRINCIPALES II.1. El crecimiento del crédito y el funcionamiento de la economía mundial II.2. La bursatilización" del crédito II.3. Nuevos instrumentos y nuevos actores en los mercados financieros 39 39 49 57 III. LAS EXPRESIONES INTERNACIONALES DE LA GLOBALIZACIÓN FINANCIERA III.1. Evidencias y causas de la internacionalización del capital. III.2. Los mercados financieros internacionales III.3. El componente externo de la actividad de las bolsas de valores III.4. Las operaciones de cambio de monedas 76 77 87 96 102 IV. LA GLOBALIZACIÓN FINANCIERA Y EL ACTUAL ESCENARIO ECONÓMICO MUNDIAL IV.1. La globalización financiera y el reciente crecimiento económico mundial IV.2. Globalización financiera y desigualdad económica y social 111 111 127 BIBLIOGRAFÍA 140 ANEXO ESTADÍSTICO 151 1 Profesor-investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Puebla. En la recopilación de información y en el procesamiento de estadísticas se contó con el apoyo de Liza Aceves, quien es auxiliar de investigación en esa misma Facultad. INTRODUCCIÓN Al momento de escribir este trabajo, la crisis financiera internacional que estalló en Asia en julio de 1997 está cerca de completar su segundo año, y durante ese lapso los impactos de dicha crisis se han ido acentuando, tanto en el interior de las economías inicialmente afectadas, como en otros países y en el conjunto de la economía mundial. Asimismo, paralelamente al desenvolvimiento de la crisis se han venido multiplicando las interpretaciones sobre sus causas, contenidos y posibles consecuencias, de tal modo que a la fecha existe un amplio abanico de propuestas interpretativas sobre esos temas, notablemente encontradas entre sí, y provenientes tanto de diversas corrientes del pensamiento económico como de distintos espacios de reflexión: gobiernos, organismos internacionales, grupos de investigación, etc. Pese a esa diversidad, y a las dificultades para analizar adecuadamente la crisis que en buena medida dicha diversidad está expresando, en las distintas interpretaciones ha estado ganando fuerza la idea de que, más allá de los problemas ubicados en el funcionamiento interno de aquellas economías que han sido más duramente golpeadas por la crisis, estamos ante un deterioro cuyas raíces profundas son de origen sistémico y se articulan con algunas de las principales tendencias que hoy están presentes en el funcionamiento de la economía mundial. De esta manera, a medida que la crisis ha ido ampliando su permanencia y sus efectos, poco a poco –y con cierto retraso– los análisis sobre ella se han encaminado hacia revisiones más amplias, referidas al actual funcionamiento de los mercados financieros, a los vínculos entre dicho funcionamiento y el del resto de la economía, a los objetivos y márgenes de acción de los gobiernos y de los organismos financieros internacionales y, más en general, tanto a los elevados niveles de deterioro, incertidumbre y desequilibrio que hoy caracterizan al escenario mundial, como a la muy escasa capacidad nacional y multilateral que existe para enfrentarlos adecuadamente. El presente trabajo pretende ubicarse en ese contexto –en el cual los debates y las diferencias de interpretación han arreciado junto con la crisis–, revisando algunas de las principales tendencias y discusiones que caracterizan al desenvolvimiento reciente de la 2 economía mundial y en particular de la llamada “globalización financiera”, y presentando un panorama global –desde luego, de carácter transitorio– sobre esos temas. Para ello, en un primer apartado revisaremos algunos aspectos de la actual tendencia a la globalización de la economía mundial, luego de lo cual nos centraremos en el ámbito financiero de ese proceso de globalización, identificando los principales cambios ocurridos en dicho ámbito tanto al nivel de los mercados financieros nacionales como en el nivel internacional, y finalizaremos destacando algunos de los problemas que a nivel sistémico están asociados con el despliegue de la globalización financiera. Desde luego que el balance que presentaremos, sobre la globalización en general y su ámbito financiero en particular, difícilmente podría ser optimista: sobran las evidencias de los graves problemas que hoy están presentes en el escenario internacional y en el funcionamiento interno de distintas economías, del importante papel que en su estallido y multiplicación están desempeñando los aspectos financieros y de las dificultades que tienen las interpretaciones en boga para dar una adecuada cuenta de dichos problemas; por consiguiente, en nuestro acercamiento por fuerza deberemos destacar el deterioro que a nuestro juicio prevalece en todos esos niveles, más aún si el balance se hace desde la perspectiva de países como los latinoamericanos, los cuales una vez más se están viendo inmersos en una crisis que ya amenaza acompañar a la transición hacia el nuevo milenio. 3 I. BASES Y CONTEXTO DE LA GLOBALIZACIÓN Desde los años ochenta, y con mayor fuerza en la presente década, el término “globalización” ha venido multiplicando su presencia tanto en el lenguaje cotidiano como en la jerga especializada de las distintas disciplinas sociales, de tal modo que a la fecha son ya incontables los documentos y los discursos en los cuales dicho término es profusamente utilizado. En buena medida, ello es resultado de que, en la palabra “globalización” parecen resumirse las principales transformaciones que están teniendo lugar en este fin de siglo, por lo cual ella ha pasado a ser de uso obligado a la hora de dar cuenta del escenario planetario, nacional y regional en el que actualmente se desenvuelven los fenómenos sociales y los distintos actores. Por consiguiente, no sólo en el análisis económico sino también en la sociología, en la ciencia política, y en otras tantas perspectivas disciplinarias de acercamiento a la realidad, las menciones a la globalización constituyen un punto de partida ampliamente compartido, el cual pareciera dotar de un marco común de referencia a dichos acercamientos y a los diferentes enfoques teóricos e ideológicos desde las cuales esos acercamientos se desarrollan. Sin embargo, una revisión de materiales en los cuales se construye, analiza o utiliza el concepto de globalización, lo que deja al descubierto es que ese “marco común de referencia” en importante medida no es tal. Si bien algunas de las acepciones del concepto son de uso generalizado, y en muchos textos se le relaciona con un grupo similar de fenómenos particulares, lo cierto es que las diferencias son notablemente abundantes y se refieren a prácticamente todos los temas que están “por detrás” de la palabra globalización: a la ubicación histórica del fenómeno y a la existencia o no de precedentes comparables; a sus grados de continuidad o ruptura respecto de estructuras y tendencias previamente existentes; a sus impactos –y a su relación con los ámbitos– mundiales, macroregionales, nacionales, regionales, e incluso respecto del ámbito más cotidiano de vida del ciudadano común (educación, empleo, salario, actitudes, valores, hábitos de consumo, etc.); a sus implicaciones presentes y futuras en el orden político y económico mundial, en las 4 relaciones internacionales y en las distintas relaciones de clases y de fracciones en el interior de las sociedades; etc.2 Así, además de las grandes distancias que existen a la hora de abordar el tema de la globalización desde una u otra perspectiva disciplinaria, en el interior de cada disciplina el tratamiento del término –y, por consiguiente, la reconstrucción conceptual de la realidad que a través de él se intenta lograr– arroja diferencias sustanciales entre los distintos análisis.3 Esas diferencias, en su mayor parte reproducen a las ya existentes en cada disciplina: de perspectiva teórica general, de método, de valores, juicios y prejuicios, de perspectiva de clase, de perspectiva nacional, etc.; pero también, algunos aspectos de la globalización suscitan “reacomodos” y “alineaciones” distintos a los tradicionales, provocando coincidencias –muchas veces transitorias– en análisis que provienen de muy distintas raíces. A partir de lo recién planteado, en este primer apartado intentaremos avanzar en una suerte de “clasificación primaria”, tanto de las bases en que se sustenta el proceso de globalización, como del contexto en que éste hasta la fecha se ha venido desenvolviendo, con el principal objeto de establecer un marco mínimo de referencia que nos permita en los siguientes apartados centrarnos en la globalización financiera. I.1. LAS BASES TÉCNICAS E INSTITUCIONALES DE LA GLOBALIZACIÓN Más allá de la disparidad de contenidos y proyecciones que se le asignan a la globalización, desde nuestro punto de vista efectivamente hay un conjunto de nuevas situaciones que se han venido abriendo paso en el escenario económico mundial, de las cuales es necesario dar cuenta ya sea a través de ese concepto o de algún otro semejante, y es partiendo de ese reconocimiento que en este primer inciso identificaremos unas pocas tendencias que desde 2 Algunos materiales recientes donde se revisan distintas definiciones y usos de la globalización, son Moneta [1993], SELA [1996], Baró [1997], Hirst y Thompson [1996; 1 a 17], Beck [1998; 55 a 98] y Tortosa [1998]. 3 En tal sentido, Beck [1998; 40] plantea: "Globalización es a buen seguro la palabra (a la vez eslogan y consigna) peor empleada, menos definida, probablemente la menos comprendida, la más nebulosa y políticamente la más eficaz de los últimos –y sin duda también de los próximos– años". Y, por su parte, Barnet y Cavanagh [1995; 13] destacan la ambiguedad del término de la siguiente manera: "La 'mundialización' es la palabra más de moda de los años 90, tan portentosa y maravillosamente paciente como para confundir a Alicia en el País de las Maravillas y conmover a la Reina Roja, porque significa precisamente lo que el usuario dice que significa". 5 nuestra perspectiva están ubicadas en la base misma del proceso globalizador –así como de la "globalización financiera"– y cuyo despliegue ha servido de sustento a las formas generales y específicas asumidas por ese proceso, relacionando además algunas de dichas tendencias con distintas discusiones y elaboraciones teóricas que han estado vinculadas a su desarrollo. Para ello, destacaremos por una parte lo ocurrido con la revolución científico-técnica y, por la otra, lo sucedido con el marco normativo de funcionamiento de la competencia y con algunas de las formulaciones y discusiones teóricas asociadas a los cambios ocurridos en ese marco. En términos generales, nuestra argumentación apuntará a que la globalización se ha sustentado en una extrema libertad, de la que han gozado los capitales –y en particular los grandes capitales que se mueven a nivel transnacional– para desplegarse sin mayores trabas, tanto técnicas como institucionales, contando por consiguiente con el mejor de los escenarios para imponer sus condiciones al conjunto de las demás clases y fracciones, y para redefinir la acción estatal sobre la economía desde la perspectiva de sus necesidades. I.1.1.- LA LIBERACIÓN DE TRABAS TÉCNICAS COMO BASE DE LA GLOBALIZACIÓN En función de lo recién señalado, un primer aspecto a destacar es el referido a los cambios que se vienen dando en la base tecno-productiva de funcionamiento de la economía, en la medida en que dichos cambios han ido creando varias de las condiciones en que se ha sustentado la globalización.4 Durante las últimas décadas se han desarrollado verdaderas revoluciones en campos tales como la microelectrónica, la informática, las telecomunicaciones, los nuevos materiales y la biotecnología, permitiendo todas ellas un proceso generalizado de innovación y difusión que ha provocado no sólo una reorganización total en las formas de producción, organización y gestión de las empresas y en el funcionamiento económico global, sino también modificaciones profundas en los 4 En tal sentido, Vidal [1993; 160] señala que "la tecnología actual es el soporte material necesario para llevar a efecto el proceso de mundialización", identificando en dicha tecnología las siguientes características principales: producción en masa; segmentación de los procesos productivos; control de los procesos a distancia; rapidez y eficiencia en el transporte de grandes masas y volúmenes de mercancías; y, homogeneización de productos, de hábitos de consumo, de sistemas de ventas, de sistemas de financiación, etc. 6 diversos aspectos de la vida cotidiana de la gente: en el desempeño de sus actividades laborales, en la adquisición y aplicación de habilidades y conocimientos, en las formas de consumo, en el uso del tiempo, en sus formas de relación con los demás, etc. El uso productivo de la ciencia y la tecnología, y la apropiación capitalista no sólo de los recursos físicos mundiales sino también del conocimiento humano que ello supone, han alcanzado una amplitud y profundidad extremas, acentuándose al máximo en todos los niveles la competencia por la generación y posesión de avances técnicos, como elemento clave del desenvolvimiento de las economías nacionales, de los grandes capitales y de la generalidad de las empresas, más aún cuando en las décadas recientes el desarrollar esos avances constituyó un camino obligado para enfrentar los problemas de distinto orden que se hicieron presentes desde los años setenta. Dichos problemas, a los cuales nos referiremos posteriormente con mayor detalle, en términos generales pueden ser resumidos bajo la idea de un deterioro tendencial del funcionamiento económico, y ellos obligaron a la búsqueda de nuevas condiciones técnicas de desenvolvimiento para cada capital individual con el fin aumentar la productividad y reducir tiempos y costos en todos los sentidos posibles (salarios, materias primas, instalaciones, maquinarias, transporte, almacenamiento, gastos administrativos, gestión gerencial, tiempos de producción y circulación, etc), buscando la redefinición tanto de las relaciones con el trabajo, como de las posibilidades competitivas respecto de los restantes capitales. Como parte de esa búsqueda, los esfuerzos de innovación tecnológica se constituyeron en un objetivo prioritario no sólo de las grandes empresas para lograr ganancias extraordinarias, sino también de los Estados para crear las mejores condiciones a sus respectivos capitales y para conseguir o mantener una situación de liderazgo de su economía nacional en el escenario mundial. Al respecto, en el Cuadro 1 se entrega información que da cuenta de la mayor importancia adquirida por los gastos en investigación y desarrollo en distintos países, presentando el total de esos gastos como porcentaje del PIB; para casi todos los países allí considerados, los respectivos porcentajes se han incrementado de manera importante entre el inicio de los años setenta y mediados de la presente década, con varios casos –Suecia, Finlandia, Dinamarca, Austria y España– en los cuales la proporción de dichos gastos en la producción global ha aumentado en más del 7 cien por ciento.5 Y si la relación se estableciera entre los gastos de investigación y desarrollo de las empresas y el producto industrial los resultados serían semejantes, con países como Japón, Suecia, Finlandia, Noruega, Austria, Australia y España, en los cuales dicha relación ha aumentado en más del doble entre 1971 y 1990 (véase Archibugi y Pianta [1998, 128]). CUADRO 1 TOTAL DE INVERSIÓN EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO COMO % DEL PIB PAÍS 1971 1981 1991 1995 1996 1.7 2.1 2.8 2.8 -Japón 2.3 2.3 2.7 --Suiza 1.5 2.3 2.9h 3.6g -Suecia c g 2.5 2.5 2.8 2.6 2.5 EE.UU. 2.2 2.4 2.6g 2.3 2.3 Alemania* 1.8 2.0 2.4 2.3 -Francia 2.1c 2.4 2.1 2.1 -Reino Unido 2.1 1.9 2.1 2.1 -P. Bajos 0.9 1.2 2.1g 2.4 -Finlandia 1.1b 1.3 1.7 1.7g -Noruega f 1.4 1.6 1.7 1.6 -Bélgica ---0.3 -México 1.0b 1.1 1.7 1.9 -Dinamarca 0.6b 1.2 1.5 1.5 1.5 Austria 1.4 1.2 1.5 1.7 1.7 Canadá 0.9 0.9 1.2g 1.1 1.1 Italia 1.2d 1 1.6h 1.6i -Australia 0.8 0.7 1.0 1.4 -Irlanda 0.3 0.4 0.9 0.9 0.8 España 0.4 0.4e -0.6 -Portugal 0.1ª 0.2 0.4 --Grecia *A partir de 1991, las cifras se refieren a Alemania unificada; aEstimados; b1970; c1972; d 1973; e1982; f1983; g A partir de este año, hay una ruptura respecto de las cifras previas; h 1992; i 1994. FUENTE: para 1971 y 1981, Archibugi y Pianta [1998, 127]; para 1991, 1995 y 1996, OCDE [1998a, 165]. En el mismo sentido, en el Cuadro 2 se observa el rápido incremento que se ha dado en el número de investigadores por cada 10 000 trabajadores para los países allí considerados, con casos extremos como los de Dinamarca, Irlanda, Portugal y España, en donde dicha 5 Ampliando el espacio de tiempo para la comparación, cabe señalar que según otra fuente [Freeman; 1997, 29] para los años treinta del presente siglo los gastos de Investigación y Desarrollo como proporción del PIB eran de 0.6% en EE.UU., 0.1% en Japón y 0.2% en los países de la Comunidad Europea (considerando doce miembros), por lo cual las cifras presentadas en el Cuadro 1 indican un verdadero salto en comparación con lo que ocurría hace 60 años. 8 proporción ha aumentado en más del doble entre comienzos de los años ochenta y mediados de la presente década. Para el caso de Japón, que según el Cuadro 2 tiene el mayor número relativo de investigadores, según cifras de otro material de la OCDE [1999b; 140-141] entre 1979 y 1996 la cantidad de personas dedicadas a actividades de investigación y desarrollo pasó de 173 000 a 400 000. CUADRO 2 INVESTIGADORES POR CADA 10 000 TRABAJADORES PAIS 1981 1985 1991 1993 1995 62 68f 75 74 -EE.UU. 33 41 45 53 -Canadá ---4 6 México 54 64 75 80 83 Japón ----48 Korea 35 41 --64g Australia 21 23 -34 -Austria 31 36 43 -53 Bélgica 25 31 41 47 57 Dinamarca --55 61 -Finlandiab 36 43 52 58 60 Francia 44 50 61 58 -Alemaniac --16 20 -Grecia 17 22 39 46 59 Irlanda 23 27 31 32f -Italia f 34 42 -45f 46 P. Bajos 38 47 63 69 73f Noruega a d 7 10 --24 Portugal 14 15 26 28 30 España 41 50 59 68f -Suecia bef -44 -46fh -Suiza 47 47 45 47 52 R. Unido a 1982; b Graduados Universitarios en vez de investigadores; c A partir de 1991, las cifras se refieren a Alemania unificada; d 1986; e 1986; f A partir de este año, hay una ruptura respecto de las cifras previas; g 1994; h 1992. FUENTE: OCDE [1998a, 273]. Además de lo ya señalado, en ambos cuadros queda en evidencia un rasgo que veremos repetirse no sólo en relación a los esfuerzos de investigación y desarrollo y al avance científico-técnico sobre el cual se apoya la globalización, sino al conjunto de tendencias asociadas al proceso globalizador. Ese rasgo –sobre el cual volveremos con mayor detalle en el último apartado de este trabajo– se refiere a las enormes disparidades con que dicho proceso se desenvuelve, lo cual en los Cuadros 1 y 2 se observa al comparar las distancias que existen entre países respecto de las relaciones allí presentadas. A modo de ejemplo, si se confrontan las cifras correspondientes a EE.UU. y a México para el año más reciente 9 considerado en cada cuadro, la conclusión es que la inversión en investigación y desarrollo como por ciento del PIB es nueve veces superior en EE.UU. que en México, en tanto que en el número de investigadores por cada 10 000 trabajadores la ventaja de EE.UU. respecto de México es de 18 a 1. Así, las disparidades son inmensas en lo que respecta a la capacidad de gener...
View Full Document

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture