Anecdotas - No fue sino hasta que el hombre se dio la...

Info iconThis preview shows pages 1–2. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon

Info iconThis preview has intentionally blurred sections. Sign up to view the full version.

View Full DocumentRight Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: No fue sino hasta que el hombre se dio la vuelta y me percate de su mirada, que desperté, desperté al peligro. Yo nunca había visto un homicida, pero sabía que el hombre que me miraba fijamente ahora…. Cerré mis ojos. Intenté pensar. ¿Podría estar soñando? Había leído en libros sobre gente pellizcándose a ellos mismos para saber si estaban realmente despiertos. Pero en la vida real no hay duda alguna en ese sentido. Lo bueno fue que yo logré andar con mucho cuidado. Todo podría depender de la claridad mental. Quizás este asesino fue un demente. Si tú miras fijamente a un loco… Armándome de valor, miré fijamente al hombre. Yo nunca había visto una mirada tan horrible como la suya. Era una mirada sensata también, la cual irradiaba una fría y despiadada cordura. Pertenecía no al hombre que podría asesinarte sin motivo alguno, pero al que lo haría a propósito, sin escrúpulos, y que terminaría el trabajo rápida e ingeniosamente para no ser descubierto....
View Full Document

Page1 / 3

Anecdotas - No fue sino hasta que el hombre se dio la...

This preview shows document pages 1 - 2. Sign up to view the full document.

View Full Document Right Arrow Icon
Ask a homework question - tutors are online