Dialectica de la naturaleza

Ahora los trminos del problema se invierten la

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Unformatted text preview: ales experimentales así acumulados contienen muchas cosas valiosas, pero son más, sin duda alguna, las cosas carentes de valor que en ellas se encuentra. ¿Qué valor científico poseen, por ejemplo, los experimentos científicos en los que se utiliza como electrólito el "agua", que, como ha demostrado ahora Kohlrausch, es el peor conductor y, por tanto, el peor electrólito,* y en los que, por consiguiente, no es el agua la que sirve de mediador al proceso, sino que son sus impurezas desconocidas? Y, sin embargo, más de la mitad de los experimentos de Fechner se basan en este empleo del agua, que es, incluso, su experimentum crucis, 39 con ayuda del cual trató de erigir de un modo inquebrantable la teoría del contacto sobre las ruinas de la teoría química. Como se ve ya aquí, en todos los experimentos en general, exceptuando un reducido número de ellos, no se toman en consideración, por así decirlo, los procesos químicos operados en la pila, que constituyen, sin embargo, la fuente de la fuerza llamada electromotriz. Ahora bien, hay toda una serie de pilas cuya fórmula química no consiente en absoluto sacar una conclusión segura acerca de las conversiones químicas que se operan en ellas después de cerrar el circuito. Por el contrario, como dice Wiedemann (I, pág. 797), es "innegable que estamos todavía lejos de poder abarcar con una mirada todos los casos de atracciones químicas que se producen en la pila". Por consiguiente, desde el punto de vista de su aspecto químico, punto de vista que va adquiriendo una importancia cada vez mayor, todos los experimentos de este tipo carecerán de valor mientras no se repitan en condiciones que permitan controlar aquellos procesos. Sólo muy excepcionalmente puede hablarse, en esta clase de experimentos, de tener en cuenta las transformaciones de energía operadas en la pila. Muchos de ellos se han llevado a cabo antes de que se reconociera científicamente la ley de la equivalencia del movimiento, lo que no es obstáculo para que, por rutina, sigan deslizándose de un manual en otro, sin que nadie los controle ni puedan darse por terminados. Se ha dicho que la electricidad no conoce la inercia (lo que encierra, sobre poco más o menos, el mismo sentido que si se dijera que la velocidad carece de peso específico), pero no podría, en manera alguna, afirmarse lo mismo en cuanto a la teoría de la electricidad. * Una columna de 1 mm de longitud del agua más pura obtenida por Kohlrausch afrecería la misma resistencia que un conductor de cobre del mismo diámetro y de una longitud aproximadamente igual a la de la órbita de la luna (Naumann, A llgemeine Chemie, pág. 729). [Nota de Engels.] 132 Hasta aquí, hemos considerado el elemento galvánico como un dispositivo en el cual, por virtud de las relaciones de contacto que se establecen, la energía química se libera y convierte en electricidad, de un modo que todavía desconocemos. Y asimismo hemos presentado la cuba electrolítica como un aparato en el que se opera el proceso inverso, es decir, en el que el movimiento eléctrico se transforma en energía química y se consume en cuanto tal. Con este motivo, hemos tenido que destacar en primer plano el aspecto químico del proceso, aspecto del que se cuidan tan poco los espetas en electricidad; era éste, en efecto, el único medio de que disponíamos para desembarazarnos de toda la turbamulta de ideas heredadas por tradición de la vieja teoría del contacto y de la teoría de los dos fluidos eléctricos. Hecho esto, se trata ahora de estudiar el problema de si el proceso químico operado en la pila se desarrolla en las mismas condiciones que fuera de ella o si presentan allí fenómenos especiales que dependan de la excitación eléctrica. Las ideas erróneas son, en toda ciencia, en último resultado, dejando a un lado los errores de observación, maneras falsas de representarse hechos exactos. Y éstos permanecen en pie, aun después de demostrar la falsedad del modo de concebirlos. Aun desechada la vieja teoría del contacto, siguen en pie los hechos comprobados que esa teoría trataba de explicar. Pues bien, consideremos estos hechos y, al mismo tiempo, el aspecto propiamente eléctrico del proceso operado en la pila. Es indiscutible que, por el contacto de cuerpos heterogéneos, con cambios químicos o sin ellos, se produce una excitación eléctrica, susceptible de ser demostrada mediante un electroscopio o un galvanómetro. Como veíamos al principio, la fuente de energía de estos fenómenos de movimiento, extraordinariamente mínimos de por sí, resulta difícil de comprobar en cada caso; pero esto no importa, pues la existencia de esta fuente exterior se da generalmente por admitida. Kohlrausch publicó en 1850-1853 una serie de experimentos en los que reúne por parejas los diferentes elementos constitutivos de una pila, para determinar las tensiones de electricidad estática que en cada caso se manifiestan; según él, la fuerza electromotriz del elemento debería estar formada por la suma algeb...
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This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

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