Dialectica de la naturaleza

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Unformatted text preview: de la ciencia de su especialidad, tenían que seguir tan a obscuras como d'Alembert y no podían hacer otra cosa que servir unas cuantas frases vacuas y contradictorias. Ahora bien, ¿cómo expresa la mecánica moderna esta transformación del movimiento mecánico en otra forma de movimiento cuantitativamente proporcional a él? La expresa diciendo que ha rendido trabajo, tal o cual cantidad de trabajo. 74 Pero el concepto de trabajo en sentido físico no se reduce a esto. Cuando, como en la máquina de vapor o en la máquina calórica, el calor se trueca en movimiento mecánico, y por tanto el movimiento molecular en movimiento de masa; cuando el calor disuelve una combinación química; cuando en la columna térmica se convierte en electricidad; cuando una corriente eléctrica segrega los elementos del agua del ácido sulfúrico o, a la inversa, el movimiento (alias energía) que queda libre en el proceso químico de una célula excitante reviste forma de electricidad y, a su vez, ésta, al cerrarse el círculo, se trueca en calor: en todos estos casos, la forma de movimiento que inicia el proceso y a la que éste convierte en otra distinta rinde un trabajo, y lo rinde, además, en la cantidad que corresponde a su propia magnitud. El trabajo es, pues, el cambio de forma del movimiento, considerado en su aspecto cuantitativo. ¿Pero, cómo? Si dejamos colgar tranquilamente en lo alto un peso levantado, ¿es también una forma de movimiento su energía potencial, mientras permanece quieto? Sin duda alguna. Hasta el propio Tait ha llegado a convencerse de que la energía potencial acaba reduciéndose, más tarde o más temprano, a una forma de movimiento actual (Nature).18 Y Kirchoff, aun prescindiendo de esto, va todavía más allá, cuando dice (Mathematische Mechanik, pág. 32):19 "La quietud es un caso especial de movimiento", con lo que demuestra que, además de saber calcular, sabe también pensar dialécticamente. El concepto del trabajo, que se nos presentaba como algo tan difícilmente asequible fuera de la mecánica matemática, se muestra así ante nosotros, de pasada, como jugando y casi por sí mismo, cuando nos paramos a pensar en las dos medidas del movimiento mecánico. En todo caso, ahora sabemos acerca de él más de lo que pudimos aprender en 1862 por la conferencia de Helmholtz Über die Erhaltung der Kraft ["Sobre la conservación de la fuerza"], en la que se proponía precisamente "aclarar todo lo posible los conceptos físicos fundamentales del trabajo y de su inmutabilidad". Todo lo que aquí se nos dice del trabajo es que se trata de algo que se expresa en libras-pies o en unidades térmicas y que el número de estas libras-pies o de estas unidades térmicas no varía con respecto a una determinada cantidad de trabajo. Y asimismo que, además de las fuerzas mecánicas o calóricas, también pueden rendir trabajo las fuerzas químicas y eléctricas, si bien éstas agotan su capacidad de trabajo en la medida en que realmente lo rinden. Y que de aquí se deduce el que la suma de las cantidades eficientes de fuerza que se 75 contienen en la totalidad de la naturaleza permanece, a través de los cambios operados en ésta, perenne e inmutable. El concepto de trabajo no se desarrolla, ni siquiera se lo define.* Y es precisamente la inmutabilidad cuantitativa de la magnitud del trabajo la que le impide a Helmholtz ver que el cambio cualitativo, el cambio de forma, es la condición fundamental de todo trabajo físico. Es así como Helmholtz puede aventurar la siguiente afirmación: "La fricción y el choque no elástico son procesos en los que se destruye trabajo mecánico,20 creándose a cambio de él calor" (Populäre Vortráge, II, pág. 166). Es exactamente al contrario. Aquí, no se destruye trabajo mecánico, sino que se realiza. Es el movimiento mecánico lo que en apariencia se destruye. Pero el movimiento mecánico jamás ni en modo alguno puede rendir trabajo por una millonésima parte de kilogramo-metro sin quedar aparentemente destruido en cuanto tal, sin convertirse en una forma de movimiento distinta. La capacidad de trabajo encerrada en una determinada cantidad de movimiento mecánico se llama, como hemos visto, su fuerza viva y se medía, hasta hace poco, por mv2. Pero aquí surge una nueva contradicción. Oigamos a Helmholtz (Erhaltung der Kraft, pág. 9). Este autor dice que la magnitud de trabajo puede expresarse mediante un peso, m, elevado a una altura, a, por donde, expresando la fuerza de gravedad por g, la magnitud de trabajo será mga. Para poder elevarse perpendicularmente a la altura a, la velocidad, v, tiene que ser = √2ga, y al caer adquiere la misma velocidad. Por tanto, mga = mv2/2, y Helmholtz propone "designar ya desde ahora la magnitud mv2/2 como cantidad de la fuerza viva, con lo que se identifica con la medida de la magnitud de trabajo. Esta variación... carece de importancia en cuanto a la aplicación que hasta ahora venía...
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This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

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