Dialectica de la naturaleza

En todos estos casos corresponde una variacin anloga

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: ometemos simultáneamente a la electrólisis, en dos tubos en forma de U..., ácido clorhídrico [HCl + 2H2O]... y empleamos en un tubo un electrodo positivo de cinc y en el otro un electrodo positivo de cobre, tendremos que en el primer tubo se disuelve una cantidad de cinc de 32,53 y en segundo una cantidad de cobre de 2 X 31,7"32 . 118 Por el momento, dejemos a un lado el cobre y atengámonos al cinc. Para Wiedemann, el proceso primario lo constituye aquí la disociación de HCl y el proceso secundario la disolución de Zn. Según esta concepción, la corriente introduce desde fuera en la cuba electrolítica la energía necesaria para que se produzca la disociación de H y Cl y, después de operarse ésta, Cl se une a Zn, lo que libera una cantidad de energía que se resta de la que es necesaria para disociar H de Cl; basta, pues, con que la corriente suministre la diferencia. Hasta aquí, todo marcha bien; pero si nos fijamos un poco más de cerca en las dos cantidades de energía, vemos que la energía liberada con motivo de la formación de ZnCl2 es mayor que la energía consumida para la disociación de 2HCl; es decir, que la corriente no sólo no necesita suministrar energía, sino que, lejos de ello, la recibe. Ya no tenemos ante nosotros un electrólito pasivo, sino un líquido excitador; no una cuba electrolítica, sino una pila que viene a reforzar con un nuevo elemento el generador de corriente; el proceso que se nos había dicho que debíamos considerar secundario se convierte en absolutamente primario, en la fuente de energía del conjunto del proceso, que hace a éste independiente de la aportación de corriente del generador. Vemos claramente aquí cuál es la fuente de que emana toda la confusión reinante en la exposición teórica de Wiedemann. Este parte de la electrólisis, sin entrar a examinar para nada si se trata de una electrólisis activo o pasiva, si tiene ante sí una pila o una célula electrolítica. Como decía el viejo comandante al doctor en filosofía enrolado como voluntario, "un cirujano es un cirujano".33 Y como la electrólisis se estudia mucho más fácilmente en la cuba electrolítica que en la pila, Wiedemann parte efectivamente de la cuba electrolítica y erige los procesos que en ella se efectúan y su clasificación parcialmente justificada en procesos primarios y secundarios en criterio de los procesos que cabalmente a la inversa se operan en la pila, sin darse cuenta siquiera de cómo, insensiblemente, la cuba se convierte en pila. De ahí que pueda formular este principio: "La afinidad química de los cuerpos disociados hacia los electrodos no influye en el proceso propiamente electrolítico" (I, pág. 471), principio que, enunciado bajo esta forma absoluta, es, como hemos visto, totalmente falso. Y de ahí también, en seguida, su triple teoría sobre el modo como se forma la corriente: primero, la vieja teoría tradicional, basada en el puro contacto; segundo, la teoría que tiene como base la fuerza eléctrica de disociación, concebida ya de un modo más abstracto y que, por modo inexplicable, se procura o procura al "proceso electrolítico" la energía necesaria para disociar en la pila los elementos H y Cl y producir, además, una corriente; por último, la teoría moderna, 119 químicoeléctrica, según la cual la fuente de toda la energía es la suma algebraica de todas las acciones químicas que se operan en la pila. Lo mismo que no advierte que la segunda explicación anula la primera, no tiene ni la más remota idea de que, a su vez, la tercera echa por tierra la segunda. Lejos de ello, se empalma a la vieja teoría transmitida por la rutina, de un modo puramente externo, el principio de la conservación de la energía, a la manera como se añade un nuevo teorema geométrico a los anteriores. A Wiedemann ni siquiera se le pasa por las mientes pensar que este principio obliga a revisar todas las concepciones tradicionales, en este campo de las ciencias naturales y en los demás. De ahí que se limite a registrarlo, con motivo de la explicación de la corriente, después de lo cual lo deja tranquilamente a un lado, para destacarlo de nuevo solamente al final del libro, en el capítulo que trata de los efectos de la corriente. Ni siquiera en la teoría de la excitación eléctrica por contacto (I, págs. 781 ss.) desempeña ningún papel el principio de la conservación, en cuanto a lo esencial, de la energía, y solamente de un modo ocasional se recurre a él, para esclarecer los puntos accesorios; es y sigue siendo simplemente un "proceso secundario". Volvamos al ejemplo III de más arriba. En este ejemplo, la misma corriente electrolizaba de ácido clorhídrico en dos tubos en forma de U, pero en uno de ellos se empleaba cinc y en el otro cobre, como electrodo positivo. Según la ley electrolítica fundamental de Faraday, la misma corriente galvánica desintegra en cada cuba cantidades equivalentes de un electrólito y las cantidades de los cuerpos desprendidos sobre los dos electrodos guardan también entre sí la razón de equivalente (I, pág. 470). Ahora bien...
View Full Document

This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

Ask a homework question - tutors are online