Dialectica de la naturaleza

En todos estos trueques acta la ley fundamental de la

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: de e lectricidad y un miligramo" 5 (Wiedemann, L ehre vom C alvanismus, etc., 2a ed., III, pág. 569), Ahora bien, la relación con respecto a una unidad de peso no puede ser por sí misma más que una unidad de peso, Por tanto, el empirismo unilateral, llevado por la pasión del cálculo, se había desacostumbrado hasta tal punto de pensar, que, como se ve, convertía la imponderable electricidad en algo ponderable, cuyo peso se incluía en el cálculo matemático. Las fórmulas establecidas por Weber sólo eran válidas dentro de ciertos limites y no hace más que unos cuantos años que Helmholtz principalmente llegaba, partiendo de estas fórmulas, a resultados que se hallaban en contradicción con el principio de la conservación de la energía, C. Neumann opuso en 1871 a la hipótesis de la doble corriente de sentido contrario formulada por Weber otra, según la cual sólo circulaba en la corriente una de las dos electricidades, la positiva, por ejemplo, al paso que la otra, la negativa, permanecía firmemente unida a la masa del cuerpo. A propósito de lo cual dice Wiedemann: "Podría combinarse esta 93 hipótesis con la de Weber si se añadiera a la doble corriente de las masas eléctricas ± 1/2 e opuestas, que da por supuesta Weber, una corriente de electricidad neutra carente de acción externa,6 que arrastrase con ella las cantidades de electricidad ± 1/2 e en el sentido de la corriente positiva" (III, pág. 577). Esta tesis es también muy característica del empirismo unilateral. Para hacer que la electricidad circule, se la descompone en electricidad positiva y negativa. Pero todas las tentativas encaminadas a explicar la corriente partiendo de estas dos materias tropiezan con dificultades. Dificultades que afectan tanto a la hipótesis según la cual sólo se halla en la corriente, cada vez, una de estas dos materias como a la que supone que circulan ambas al mismo tiempo y en sentido contrario, y también a la tercera, según la cual una de las materias circula, mientras que la otra permanece en reposo, Ateniéndonos a esta tercera hipótesis, ¿cómo explicar la circunstancia inexplicable de que la electricidad negativa, que se revela, a pesar de todo, tan móvil en la máquina eléctrica y en la botella de Leiden, aparezca en la corriente firmemente unida a la masa del cuerpo? De un modo muy sencillo. Al lado de la corriente positiva + e, que recorre el hilo hacia la derecha, y de la corriente negativa - e, que lo recorre hacia la izquierda, hacemos pasar, además, una corriente de electricidad neutra ± 1/2 e, dirigida hacia la derecha. De este modo, empezamos por suponer que las dos electricidades sólo pueden circular, en todo caso, cuando se hallan separadas una de otra y, para explicar los fenómenos que se producen con motivo de la corriente de las dos electricidades separadas, suponemos que pueden circular también cuando no media separación, Comenzamos, pues, sentando una hipótesis para explicar determinado fenómeno y, a la primera dificultad con que tropezamos, procedemos a formular otra que anula directamente la primera. ¿Cómo tendrá que estar hecha la filosofía, para que estos señores tengan alguna razón, siquiera sea mínima, para quejarse de ella? Pero, junto a esta concepción, basada en el carácter material de la electricidad, no tardó en surgir otra, que la concebía como un simple estado del cuerpo, como una "fuerza" o como una forma especial de movimiento, que diríamos hoy, Ya hemos visto más arriba que Hegel, y más tarde Faraday, compartían este punto de vista, Una vez que el descubrimiento del equivalente mecánico del calor hubo descartado definitivamente la idea de una "sustancia calórica" especial y habiéndose demostrado que el calor es un 94 movimiento molecular, el paso siguiente fue aplicar igualmente el nuevo método a la electricidad, tratando de determinar también su equivalente mecánico. Y el resultado fue plenamente satisfactorio. En especial, los experimentos de Joule, Favre y Raoult permitieron fijar no sólo el equivalente mecánico y térmico de lo que se llamaba la "fuerza electromotriz" de la corriente galvánica, sino también su perfecta equivalencia con la energía liberada por los procesos químicos en la pila galvánica y la energía consumida por ellos en la cuba electrolítica. Con ello, pasaba a ser cada vez más insostenible la hipótesis según la cual la electricidad era un fluido material específico. Sin embargo, la analogía entre el calor y la electricidad distaba todavía mucho de ser perfecta. La corriente galvánica presenta diferencias muy esenciales con respecto a la conducción térmica. Aún no era posible decir qué era lo que se movía en los cuerpos cargados de electricidad. Mostrábase insuficiente aquí la hipótesis de una simple vibración molecular, como en el caso del calor. Daba la velocidad enorme de la electricidad, que sobrepasaba incluso a la de la luz,7 resul...
View Full Document

Ask a homework question - tutors are online