Dialectica de la naturaleza

Es cierto que la palabra energa no expresa ni mucho

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: los átomos del carbono y los del oxígeno, sin permitir que se separen" (obra cit., pág. 169). Exactamente lo mismo que antes: Helmholtz hace hincapié en que, en la química al igual que en la mecánica, la fuerza sólo consiste en la atracción y es, por tanto, cabalmente lo contrario de lo que otros físicos llaman energía e idéntico a la repulsión. Ahora, ya no tenemos, pues, ante nosotros las dos formas fundamentales simples de la atracción y la repulsión, sino toda una serie de subformas, en las que se opera el proceso del movimiento universal que se enrolla y desenrolla en la contraposición de aquellas dos. Pero no es solamente nuestro intelecto, ni mucho menos, el que compendia estas múltiples formas de manifestarse bajo la expresión única de movimiento. Por el contrario, ellas mismas se afirman y se demuestran con hechos como formas de uno y el mismo movimiento, al convertirse, bajo ciertas condiciones, de unas en otras. El movimiento mecánico de masa se convierte en calor, en electricidad, en magnetismo; el calor y la electricidad se convierten en disociación química; a su vez, la combinación química desarrolla nuevamente calor y electricidad y, por medio de ésta, magnetismo; y, por último, el calor y la electricidad producen, por su parte, movimiento mecánico de masa. Y todo ello, además, de tal modo que a una determinada cantidad de movimiento de una forma corresponde siempre una cantidad exactamente determinada de otra forma de movimiento, siendo indiferente, a su vez, de qué forma de movimiento se tome la unidad de medida por la que esta cantidad de movimiento se evalúa: si sirve para medir el movimiento de masa, el calor, la llamada fuerza electromotora o el movimiento transferido en los procesos químicos. Nos hallamos, por tanto, en el terreno de la teoría de la "conservación de la energía", fundada en 1842 por J. R. Mayer* y * E n las P opuläre Vorlesungen, 7 II, pág. 113, Helmholtz parece atribuirse también a sí mismo, aparte de Mayer, Joule y Colding, cierta participación en las vías de las ciencias naturales seguidas para probar la tesis cartesiana de la inmutabilidad cuantitativa del m ovimiento. "Yo mismo había s eguido idéntico camino, s in tener la menor idea de Mayer ni de Colding y sin haber conocido los experimentos de Joule hasta el final de mi trabajo; m e esforcé, en efecto, por indagar todos los nexos existentes entre los diferentes procesos 56 desde entonces desarrollada internacionalmente con tan brillante éxito. Veamos ahora cuáles son las ideas fundamentales con que actualmente opera esta teoría. Estas ideas son la de "fuerza" o "energía" y la de "trabajo". Ya hemos visto más arriba que la concepción moderna, aceptada hoy por casi todo el mundo, entiende por energía la repulsión, mientras que Helmholtz, por su parte, emplea la palabra "fuerza" para designar, preferentemente, la atracción. Podría creerse que se trata de una diferencia de forma sin importancia, puesto que la atracción y la repulsión se compensan en el universo, razón por la cual parece indiferente cuál de los dos términos de la relación se establezca como el lado positivo o el negativo; del mismo modo que es indiferente de por sí el que, partiendo de un punto de una línea cualquiera, se cuenten las abscisas positivas hacia la derecha o hacia la izquierda. Sin embargo, no es así, ni mucho menos. En efecto, aquí no se trata, por el momento, del universo, sino de fenómenos que se operan en la tierra y se hallan condicionados por la posición exactamente determinada que ésta ocupa en el sistema solar y la de éste en el cosmos. Y nuestro sistema solar emite en todo momento al espacio cósmico masas enormes de movimiento y, además, de movimiento de una cualidad muy determinada: calor solar, es decir, repulsión. Ahora bien, la tierra misma debe su vida solamente al calor solar y, a su vez, acaba irradiando también en el espacio cósmico el calor recibido del sol después de haberlo convertido, parcialmente, en otras formas de movimiento. Por tanto, en el sistema solar y, muy especialmente, en la tierra, vemos que la atracción ha conseguido ya un importante predominio sobre la repulsión. Sin el movimiento de repulsión que el sol irradia hacia nosotros cesaría necesariamente todo movimiento sobre la tierra. Si mañana se enfriara el sol, la atracción en la tierra seguiría siendo, en igualdad de circunstancias, la misma que es hoy. Una piedra de 100 hilos seguiría de la naturaleza y que podían deducirse del modo de considerar las cosas ya indicado, y publiqué mis investigaciones en 1847 en un opúsculo titulado Sobre la conservación de la fuerza." Sin embargo, en este escrito no se contiene absolutamente nada que fuera muevo en 1847, aparte del desarrollo matemático, ciertamente valiosísimo, indicado más arriba, según el cual la "conservación de la fuerza" y la acción central de las fu...
View Full Document

This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

Ask a homework question - tutors are online