Dialectica de la naturaleza

Las innumerables causas eficientes de la naturaleza

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Unformatted text preview: con razón que dejan sin explicar el origen del movimiento (págs. 218 ss.)12 Pitágoras de Samos (hacia 540): el número constituye el principio fundamental: "que el número es la esencia de todas las cosas y que la organización del universo en su conjunto se halla determinada por un sistema armónico de números y de relaciones entre ellos" 13 (Aristóteles, Metafísica, I, 5, passi [en diferentes lugares]. Hegel llama justamente la atención hacia "la audacia de semejante afirmación, que echa por tierra de golpe todo lo que venía considerándose como esencial (como verdadero), anulándose de pronto la esencia sensible"14 y cifrándose la esencia en una determinación discursiva, por muy limitada y unilateral que ella sea. Lo mismo que el número se halla sometido a determinadas leyes, a ellas se halla sometido también el universo; es ahora, por tanto, cuando por vez primera se proclama la sujeción del universo a leyes. Se atribuye a Pitágoras la reducción de las armonías musicales a proporciones matemáticas. Y asimismo: "Los pitagóricos colocaban en el centro el fuego y veían en la tierra una estrella que se movía circularmente en torno a aquel fuego central" (Aristóteles, De coelo ["Sobre el cielo"], II, 13. Este fuego no era el sol; sin embargo, tenemos aquí la primera intuición de que la tierra se mueve.15 Hegel sobre el sistema planetario: "...Las matemáticas aún no han sido capaces de aducir... un fundamento con arreglo al cual se comprenda la armonía con que se determinan los intervalos [entre los planetas]. Los números empíricos se conocen exactamente, pero todo presenta la apariencia de lo contingente, no de lo necesario. Conocemos una regularidad aproximada en cuanto a las distancias, y esto nos ha permitido, con un poco de suerte, conjeturar la existencia de planetas donde más tarde fueron descubiertos Ceres, Vesta, Palas, etc., es decir, entre Marte y Júpiter. Pero la astronomía no ha podido descubrir todavía en ello una serie consecuente, racional; lejos de ello, mira con desprecio a la exposición regular de esa serie, que es por sí mismo un punto extraordinariamente importante, que no debe ser abandonado" (págs. 267-268).16 1 59 En los primeros griegos, pese a toda su concepción ingenuamente materialista de conjunto, encontramos ya el meollo del desdoblamiento posterior. El alma es ya, en Tales, algo aparte, distinto del cuerpo (y él mismo atribuye un alma al imán), en Anaxímenes es el aire (como en el Génesis) y los pitagóricos la presentan ya como inmortal y ambulante, considerando al cuerpo, con respeto a ella, como una morada puramente accidental. También los pitagóricos conciben el alma como "un fragmento del éter (αποσπασµα αινροζ )" (Diógenes Laercio, VIII-26-28), mientras que el éter frío es el aire y el éter denso el mar y la humedad.17 Aristóteles les reprocha también a los pitágóricos, con razón: Con sus números "no dicen cómo nace el movimiento y cómo, sin movimiento y sin cambio, hay generación y corrupción, o los estados y las actividades de las cosas celestes" ( Metafísica , I, 8).18 Dícese que Pitágoras llegó a conocer la identidad del lucero de la mañana y de la estrella vespertina, que la luna recibía su luz del sol y, por último, el teorema que lleva su nombre. Para celebrar el descubrimiento de este principio, Pitágoras ofrendó a los dioses una hecatombe...19 Y no cabe duda de que la cosa valía la pena: nada más grato que una fiesta motivada por un gran progreso en el camino del conocimiento del espíritu, aunque sea a costa de los bueyes (pág. 279).20 Los eléalas. * 21 Leucipo y Demócrito. "Leucipo y su discípulo Demócrito establecieron como elementos lo l leno y el vacío, queriendo referirse con ello al ser y al no ser, ya que por lo l leno y lo sólido ( o sean los átomos) entendían el ser y por lo h ueco el no ser... Pero estos elementos son, para ellos, fundamentos del ser en el modo de la materia. Y como aquellos que llaman lo uno a la sustancia básica (a la materia), haciendo que lo demás sea engendrado por sus cualidades..., exactamente del mismo modo designan también éstos las d iferencias ( o sean los átomos) como causa de lo restante. Y a dmiten tres diferencias de éstas: la f orma, el o rden y la posición... Así, A se distingue de N por la f orma , AN de NA por el o rden y Z de N por la posición" (Aristóteles, M etafísica, libro I, capítulo 4).22 "El (Leucipo) fue el primero que presentó los átomos como lo originario..., dando este nombre a los elementos. De ellos nacen innumerables mundos, que se disuelven de nuevo en los elementos. Y los mundos nacen del siguiente modo: a t ono con la disolución d el infinito, se mueven en el gran espacio vacío numerosos cuerpos de la más diversa forma, que, al apelotonarse, f orman un gran t orbellino, a través del cual, repeliéndose unos a otros y 160 moviéndose de variados modos en círculo, se separan y agrupan de tal modo, que lo igual se une a lo igual. Y cu...
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This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

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