Dialectica de la naturaleza

Otro tanto ocurre con motivo del cambio progresivo de

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: al punto en que desaparecen la ausencia de gravedad y la repulsión.3 * Trueque de cantidad en cualidad: el ejemplo más sencillo es el del oxígeno y el ozono, en que la proporción 2 : 3 provoca 251 252 propiedades completamente distintas, hasta el olor. Y, asimismo, los demás cuerpos alotrópicos, que la química sólo explica por la diferente cantidad de átomos que entran en las moléculas.4 * Importancia de los nombres. 5 En química orgánica, la significación de un cuerpo y también, por tanto, de su nombre no depende ya solamente de su composición, sino más bien del lugar que ese cuerpo ocupa en la serie a la que pertenece. Por tanto, si encontramos que un cuerpo forma parte de tal o cual serie, tendremos que su nombre antiguo se convertirá en un obstáculo para entenderlo, y será necesario sustituirlo por un nombre de la serie (parafinas, etc.). [BIOLOGIA] Reacción.1 La reacción mecánica, física (alias calor, etc.) se agota con cada acto reactivo. La reacción química hace cambiar la composición del cuerpo que reacciona y sólo se renueva añadiendo una nueva cantidad de él. El cuerpo orgánico es el único que reacciona por sí mismo -dentro, naturalmente, de sus posibilidades energéticas (sueño) y siempre y cuando que se le suministre alimento-, pero este suministro de alimento sólo surte efecto después de haber sido asimilado y no, como en las fases inferiores, directamente, lo que quiere decir que el cuerpo orgánico posee, aquí, una capacidad propia de reacción; es decir, que la nueva reacción tiene que producirse por medio de él. * Vida y muerte.2 Ya hoy debe desecharse como no científica cualquier fisiología que no considere la muerte como elemento esencial de la vida (Nota: Hegel, Enzyklopädie, I, págs. 152-153),3 que no incluya la negación de la, vida como elemento esencial de la vida misma, de tal modo que la vida se piense siempre con referencia a su resultado necesario, la muerte, contenida siempre en ella en estado germinal. No otra cosa que esto es la concepción dialéctica de la vida. Ahora bien, para quien comprenda que ello es así, carecen de todo sentido las chácharas acerca de la inmortalidad del alma. O bien la muerte es la descomposición del cuerpo orgánico, sin otro residuo que los elementos químicos que formaban su sustancia, o bien deja tras sí un principio de vida, más o menos idéntico al alma, que sobrevive a todos los organismos vivos, y no solamente al hombre. Basta, pues, en este punto, con ver claro por medio de la dialéctica, acerca de la naturaleza de la vida y la muerte, para sobreponerse a una ancestral superstición. Vivir es morir. * Generatio aequivoca [generación espontánea].4 Todas las investigaciones anteriores se reducen a lo siguiente: en los líquidos que contienen materias orgánicas en descomposición y que se hallan en contacto con el aire nacen organismos de tipo inferior, protistas, hongos, infusorios. ¿De dónde nacen estos organismos? 253 254 ¿Nacen por generatio aequivoca, o nacen de gérmenes depositados allí por la atmósfera? La investigación queda, por tanto, circunscrita a un campo muy delimitado, al problema de la plasmogonía.5 La hipótesis de que los nuevos organismos pueden nacer de la descomposición de otros procede, esencialmente, de la época de la inmutabilidad de las especies. En aquel tiempo, imperaba la necesidad de suponer que todos los organismos, hasta los más complicados, nacían a base de generación originaria, partiendo de materias sin vida, y a menos que se quisiera salir del paso recurriendo a un acto de creación, se caía fácilmente en la creencia de que sería más fácil explicar este proceso partiendo de una materia formativa procedente del mundo orgánico; ya nadie podía pensar, entonces, en que pudiera brotar directamente, por vía química, directamente a base de materia inorgánica, un animal mamífero. Pero semejante hipótesis se da de bofetones con el estado actual de la ciencia. La química, mediante el análisis del proceso de descomposición de los cuerpos orgánicos muertos, aporta la prueba de que este proceso suministra necesariamente, a medida que se avanza por el mismo camino, productos más muertos aún y que se hallan más cerca del mundo inorgánico, productos cada vez más inservibles para ser utilizados en el mundo orgánico; lo que prueba que a este proceso sólo se le puede imprimir otra dirección, es decir, que sólo puede ser factible semejante utilización si estos productos de descomposición son asimilados a su debido tiempo en un organismo ya existente apropiado para ello. Y el cuerpo que antes se descompone y que hasta ahora no se ha logrado sintetizar es precisamente el vehículo más esencial de la formación de las células, la albúmina. Más aún. Los organismos de cuya generación originaria, partiendo de líquidos orgánicos, se trata en estas investigaciones, son, aunque inferiores, organismos ya esencialmente diferenciados, bacterias, hongos de levadura, etc., con un proceso de vida formado por varias fases y dotados a veces, como los infusorios, de órganos bastante desarrollados. Todos ellos constan, cuando menos, de una célula. Pero, desde el momento en que conocemos las móneras carentes de estructura, es una necedad querer explicar el nacimiento de una sola célula partiendo directamente de la materia inerte, en vez de hacerlo...
View Full Document

This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

Ask a homework question - tutors are online