Dialectica de la naturaleza

Y as vemos rehabilitados en los dominios sin cesar

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Unformatted text preview: ica positiva; siempre según los mismos cuentos para niños, el oro y algunos otros metales se cargaban en verano de electricidad positiva, por calentamiento, y de electricidad negativa por enfriamiento, ocurriendo lo contrario en el invierno; 91 cuando el barómetro subía y soplaba el viento del Norte, dichos metales aparecían altamente electrificados bajo el signo positivo al elevarse la temperatura y, cuando ésta descendía, bajo el signo negativo, etc., etc. Creo que basta con lo dicho para que nos demos cuenta de cómo eran tratados los hechos. Y, en el plano de la especulación apriorística, he aquí ahora la lucubración sobre la chispa eléctrica con que nos regala Thomson y que proviene nada menos que del propio Faraday: "La chispa es una descarga o un debilitamiento del estado polarizado de inducción de numerosas partículas dieléctricas, producido por la acción especial de un reducido número de ellas, que ocupan un espacio muy pequeño y limitado. Faraday supone que las pocas partículas en las que se localiza la descarga no sólo se dispersan, sino que asumen temporalmente un estado extraordinariamente activo (highly exalted); es decir, que todas las fuerzas que las rodean se lanzan sobre ellas unas tras otras, lo que hace que adquieran un estado de intensidad a tono con esto, tal vez igual a la intensidad de los átomos que se combinan químicamente; descargan entonces estas fuerzas como los átomos lo hacen con las suyas, de un modo hasta ahora ignorado, con lo que termina todo el proceso (and so the end of the whole). El efecto final es exactamente como si una partícula metálica pasara a ocupar el lugar de la partícula que se descarga, y no hay que excluir la posibilidad de que algún día lleguen a revelarse idénticos los principios por los que en ambos casos se rige la acción".3 "He dado -añade Thomson- esta explicación de Faraday con sus propias palabras, porque no la entiendo claramente." Lo mismo les ocurrirá, sin duda, a muchos otros, como cuando leen en Hegel que, en la chispa eléctrica, "la materialidad especial del cuerpo en tensión no entra aún en el proceso, sino que sólo es determinada elementalmente en él, como un estado del alma", y que la electricidad "es la cólera propia, el arrebato propio del cuerpo", su "yo colérico", que "se manifiesta en todos los cuerpos cuando se les irrita" (Naturphilosophie, § 324, adición),4 Y, sin embargo, la idea fundamental es la misma en Hegel y en Faraday. Ambos se rebelan contra la idea de que la electricidad sea, no un estado de la materia, sino una materia especial, diferente. Y como, aparentemente, la electricidad se manifiesta en la chispa eléctrica como algo independiente y libre, aislado de todo sustrato material extraño y, sin embargo, asequible a los sentidos, ambos se ven, partiendo del estado en que se halla la ciencia de su tiempo, obligados a concebir la chispa eléctrica como la forma fugaz en que se revela una "fuerza" momentáneamente liberada de toda materia. Claro está que, para nosotros, el enigma ha quedado resuelto a partir del momento en que sabemos que al descargarse la chispa entre dos electrodos de metal pasan efectivamente del uno al otro algunas 92 "partículas metálicas", lo que quiere decir que "la materialidad especial del cuerpo en tensión" sí "entra en el proceso". Sabido es que, al igual que el calor y la luz, también la electricidad y el magnetismo fueron considerados al principio como materias imponderables de un tipo especial. Pronto se dio, como se sabe, en la idea de que la electricidad se hallaba formada por dos materias opuestas, por dos "fluidos", uno positivo y otro negativo, que en estado normal se neutralizaban mutuamente, hasta que una pretendida "fuerza eléctrica de disociación venía a separarlos, Según esto, podían cargarse dos cuerpos, uno de electricidad positiva y otro de electricidad negativa, de tal modo que, uniéndolos por medio de un tercer cuerpo conductor, se establecería. según las circunstancias, el equilibrio, ya bruscamente, ya a través de una corriente continua. El fenómeno de la compensación brusca parecía muy simple y evidente, pero la corriente presentaba dificultades. Fechner y, en un desarrollo más detallado, Weber opusieron a la hipótesis más sencilla según la cual circulaba en la corriente unas veces electricidad puramente positiva y otras electricidad puramente negativa la idea de que dentro del circuito cerrado circulaban siempre dos corrientes iguales de electricidad positiva y negativa, una al lado de la otra y en dirección opuesta, por canales situados entre las moléculas ponderables de los cuerpos, En la minuciosa formulación matemática de esta teoría, Weber llega también, en último resultado, a multiplicar una función aquí indiferente por la magnitud 1/r , que significa "la relación...entre la cantidad...
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This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

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