Dialectica de la naturaleza

Y tambin haeckel toma de hegel la traduccin que da de

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: y Fichte) "no se permite considerar los conocimientos como el saber acerca de la cosa en sí*... Pero, al mismo tiempo, el escepticismo admitía múltiples determinaciones de su apariencia o, mejor dicho, su apariencia presentaba como contenido toda la múltiple riqueza del mundo. Y, asimismo, el f enómeno 62 del idealismo" (es decir, what Idealism calls [lo que el idealismo llama] fenómeno) "entraña toda la extensión de esta múltiple determinabilidad... Este contenido puede, por tanto, no basarse en ningún ser, ningún objeto o ninguna cosa en sí; p ermanece él por sí mismo tal y como es; no se ha h echo más que transferirlo del ser al manifestarse". Como se ve, Hegel se revela aquí como un materialista mucho más resuelto que los modernos naturalistas. * Valiosa autocrítica de la c osa en sí de Kant, [la cual revela] que Kant se estrella también contra el yo pensante, en el que descubre también una cosa en sí incognoscible (Hegel, V, págs. 2 56 s .) .63 *Al margen del manuscrito encontramos estas notas: "Cfr. Enciclopedia , t. I, p ág. 252." 61 Ed. [FORMAS DE MOVIMIENTO DE LA MATERIA. CLASIFICACION DE LAS CIENCIAS] * Causa finalis [causa última]: la materia y el movimiento inherente a ella. Esta materia no es ninguna abstracción. Ya en el sol vemos cómo aparecen las diferentes sustancias disociadas e indistintas en cuanto a sus efectos. Pero, en la bola de gas de la nebulosa, todas las sustancias, aun cuando existan separadas, desapareciendo como tales en la pura materia, actúan solamente en cuanto materia, no con sus propiedades específicas. (Por lo demás, ya en Hegel nos encontramos con que la contraposición entre causa ef ficiens (causa eficiente) y causa finalis se supera en la acción mutua).1 * Materia primigeni.2 "La concepción de la materia como lo originario y de por sí carente de forma es muy antigua y ya la encontramos en los griegos, primeramente bajo la forma mítica del caos, concebido como la base informe del universo existente" (Hegel, Enciclopedia , I, pág. 258).3 Con este caos volvemos a encontrarnos en Laplace, y sobre poco más o menos en la nebulosa, en la que se nos presenta también solamente un comienzo de forma. Después viene la diferenciación. * Generalmente, se acepta que la gravedad constituye la determinación más general de la materialidad . Lo que vale tanto como decir que la atracción es una propiedad necesaria de la materia, pero no así la repulsión. Pero atracción y repulsión son tan inseparables la una de la otra como lo positivo y lo negativo, razón por la cual podemos ya predecir, partiendo de la dialéctica, que la verdadera teoría de la materia asignará a la repulsión un lugar tan importante como a la atracción y que una teoría de la materia basada simplemente en la atracción es falsa, insuficiente, a medias. Existen, en realidad, bastantes fenómenos que así lo demuestran. No es posible prescindir del éter, aunque sólo sea por razón de la luz. ¿Es el éter algo material? Si existe, tiene que ser algo material, entrar en el concepto de materia. Pero carece de gravedad. Se 207 208 concede que las colas de los cometas tienen un carácter material. Revelan una poderosa fuerza de repulsión. El calor, en el gas; engendra repulsión, etc.4 * Atracción y gravitación.5 Toda la teoría de la gravitación descansa sobre la tesis de que la atracción es la esencia de la materia. Afirmación necesariamente falsa. Donde existe atracción, tiene que complementarla necesariamente la repulsión. De ahí que ya Hegel afirme con toda exactitud que la esencia de la materia es la atracción y la repulsión.6 Y, en efecto, va imponiéndose cada vez más la necesidad de comprender que la desintegración de la materia llega a un límite en que la atracción se trueca en repulsión y, a la inversa, la condensación de la materia repelida a otro en que se convierte en atracción.7 * En Hegel, el trueque de la atracción en repulsión presenta un carácter místico, pero, en cuanto al fondo del problema, Hegel se anticipa a los descubrimientos posteriores de las ciencias naturales. Ya en el gas encontramos la repulsión de las moléculas, y más aún [en] la materia sujeta a una división todavía más fina, por ejemplo en las colas de los cometas, donde desarrolla incluso una fuerza enorme. Hegel se muestra genial hasta en el hecho de considerar la atracción como lo secundario, derivado de la repulsión, viendo en ésta lo anterior: un sistema solar sólo se forma mediante el gradual predominio de la atracción sobre la repulsión, que originariamente predominaba. Extensión por medio del calor = repulsión. Teoría cinética del gas.8 * Divísibilidad de la materia.9 Este problema es indiferente para la ciencia. Sabemos que en química existe un determinado límite de divisibilidad más allá del cual los cuerpos ya no pueden actuar químicamente -el átomo- y que varios átomos se combinan siempre para formar la molé...
View Full Document

This note was uploaded on 06/15/2011 for the course FILOSOFIA 2 taught by Professor Juancarlosvillase during the Spring '11 term at Universidad de Chile.

Ask a homework question - tutors are online