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20 grandes conspiraciones de la Historia [Santiago Camacho]...

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20 grandes conspiraciones de la Historia [Santiago Camacho]

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Unformatted text preview: 20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacho20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacho-1-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachondiceIntroduccinCreadores de diosesLa secta de los asesinosLa GarduaJesuitasLos Protocolos de los sabios de SinJack El destripadorNazismo esotricoMs brillante que mil solesEl regreso del nazismoAsesinos del pensamientoMarilyn MonroeLa maldicin de los KennedyEl fraude ApoloEl escndalo WatergateLa cara oculta de la transicinLennon debe morirFue realmente el aceite?La guerra de los BushWacoLa gran impostura46162634435160718092104114124135142154162172184194ImgenesBibliografa207218-2-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPorque a veces es demasiado increble, la verdad deja a menudo de ser conocida.HerclitoUna vez que has excluido lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca,debe ser la verdad.Sherlock HolmesLa ley y el orden son siempre y en todas partes la ley y el orden que protege lajerarqua establecida.Herbert Marcuse-3-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoIntroduccinCuestin de confianzaEl que avisa no es traidor. ste no es un libro para todo el mundo. Aquellos quese sientan perfectamente confortables con su actual visin del mundo, de la poltica,de la religin, la economa o la Historia, tal vez deberan escoger otro tipo de lectura.Tampoco creo que sea ste un libro demasiado adecuado para aquellos que tienen unafe inquebrantable en el sistema y sus instituciones, que consideran que los medios decomunicacin no dicen sino la verdad, toda la verdad y nada ms que la verdad.Aunque es muy posible que est en un error y sean precisamente stos que hemencionado los que ms necesitados estn de disponer de una piedra de toque con laque poner a prueba sus creencias, aunque les advierto que la experiencia puede serbastante desagradable.En cambio, este libro lo disfrutarn -o al menos esa ha sido mi intencin- losinconformistas, los que cuestionan la autoridad, los que cada da asisten atnitos alespectculo de la creciente estupidizacin del ser humano. Vamos a hablar de poder,pero no del poder nominal que dicen detentar los que nos gobiernan, sino del poderreal, del que ejercen desde la sombra individuos e instituciones muchas vecesannimos pero con capacidad para variar drsticamente el curso de losacontecimientos e influir en la vida de millones de seres humanos.Para ello revisaremos material inquietante, desestabilizador, que raramente esmencionado en los medios de comunicacin y prcticamente nunca en los libros dehistoria. Rescataremos de las catacumbas algunos cadveres que fueron abandonadosall con la esperanza de que nadie se volviera a acordar de ellos. En no pocasocasiones etiquetar estos hechos despectivamente con el trmino teora de laconspiracin ha sido suficiente para descalificarlos y condenarlos a un injusto olvido.Porque, a fin de cuentas, quin en su sano juicio creera en sociedades secretas,complots criminales y encubrimientos gubernamentales?. Ese tipo de cosas son propiasde inadaptados, de mentes demasiado imaginativas o, como mucho, de periodistassensacionalistas vidos de notoriedad. se es el descrdito que tienen que sufriraquellos que no se conforman con la versin oficial y deciden ir ms all a ver quencuentran.El calificativo de paranoico es algo a lo que todo estudioso de la conspiracin setiene que enfrentar tarde o temprano. Generalmente, es un sambenito que pretendeser peyorativo, olvidando que determinado grado de paranoia es sumamentesaludable. Todos sufrimos en mayor o menor medida ciertas dosis de paranoia, aunquecuando se trata de nosotros mismos lo suavizamos llamndolo desconfianza. No hayque sentirse culpable. Pensemos cuntas veces esa desconfianza nos ha salvado depeligros en los que nuestra buena voluntad nos habra metido de cabeza. Y es que laparanoia no es ms que un grado especialmente elevado de alerta. Como todos losestados alterados de conciencia, nos introduce en un mundo nuevo, distorsionado enalgunos aspectos, pero capaz de revelarnos facetas inditas de nuestra propia realidad.Es posible que el siglo XXI sea el siglo de la paranoia. Los avances en la tecnologa delas comunicaciones hacen que la informacin fluya a la velocidad de la luz en completalibertad, a despecho de aquellos que tradicionalmente han buscado sustraernos unaparte sustancial de la realidad. La edad de los secretos toca a su fin y sern muchaslas sorpresas que surjan cuando salten por los aires las tapas de las cloacas del poder.Comprendo que resulte duro enfrentarse al hecho de que en muchas ocasionesesos lderes en los que no tenemos ms remedio que confiar no son sino tteresmanejados por manos annimas. A lo largo de nuestro fugaz viaje de la cuna a latumba nuestra existencia se basa fundamentalmente en la confianza. Confiamos ennuestros padres, nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros amigos, nuestra empresa,-4-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachonuestro banco y, a veces, incluso en nuestro gobierno. La sociedad funciona porque esun inmenso acto de confianza colectiva. Pero, como tantas otras cosas, eso estcambiando: la informacin fluye libre, la sospecha se ha instalado en nuestroscorazones y ya somos incapaces de poner la mano en el fuego por nadie. Es el signodel avance de los tiempos. El ciudadano se siente indefenso ante una democracia queintuye aparente y cuyas reglas son conculcadas impunemente por poderes que puedenintuirse a pesar de que no puedan ser vistos. Un abismo de desconfianza se ha abiertobajo los pies de la gente. Ante l slo caben dos posturas: no hacer caso, volver lacabeza hacia otro lado y aceptar las reglas del juego que se nos han impuesto, omirarlo de frente intentando encontrar un resquicio de luz entre tanta oscuridad.Sin embargo, nos resulta ms fcil creer en las pequeas y mezquinastraiciones del poltico corrupto o del amigo desleal que admitir que los cimientos denuestras creencias pueden ser tan falsos como un decorado de cartn piedra. Lamiopa de no ver ms all de nuestras propias creencias puede hacernos perder parasiempre aquello que nos hace autnticamente libres: la capacidad de dudar.Ninguna visin de la realidad, incluida la que se pueda ofrecer en esta obra, esenteramente cierta. La verdad, como todos los ideales, es algo a lo que se debe tenderpero que es inalcanzable por definicin. El Diablo es un vendedor de verdades del quedebemos huir lo ms rpido que nos lleven nuestros pies, porque si compramos sumercanca nuestra propia alma corre peligro. La teora de la conspiracin es unparadigma, una hiptesis de trabajo para acercarnos al conocimiento de nuestrarealidad, ni mejor ni peor que el comunismo, el cristianismo, o creer a pies juntillas loque nos ofrecen los medios de comunicacin.Un sano escepticismo y contrastar con sumo cuidado la informacin de quedisponemos son actitudes sumamente recomendables en la vida cotidiana, ms ancuando tratamos estos temas, convirtindose en algo ineludible si no queremos caeren el terreno de la especulacin o, lo que es peor, la demagogia. Aqu hay muy pocolugar para la fantasa y mucho para el dato. Si de verdad uno quiere tener un mnimode crdito a la hora de contar historias tan increbles como las que relataremos acontinuacin, no tiene ms remedio que arroparlas con nombres, documentos y fechasque, aun a riesgo de aburrir, son el nico medio de demostrar que lo que se exponemerece estar en el universo de las posibilidades que hay que considerar.Los datos estn ah. Ni siquiera hay que ser un gran documentalista paraacceder a ellos.Slo hay que dar un paseo por la trastienda de la Historia, ser crtico y evaluarcon mentalidad abierta los datos que se nos ofrezcan. Dos y dos siempre sumancuatro, y si nos encontramos con un animalito que malla, bebe leche y caza ratoneslo ms probable es que sea un gato por ms que algunos se empeen en decirnos quese trata de una liebre.Este libro solamente pretende hacer pensar, que el lector cuente con una seriede elementos de juicio adicionales, difciles de obtener por otros canales, que lepermitan considerar que hay otras formas de enfrentarse a la realidad. No pretendoafirmar que todas las teoras que aparecen aqu analizadas sean ciertas al ciento porciento, pero s que cada una de ellas cuenta con un equipo de pruebas suficiente comopara despertar una duda razonable. Encontrar la verdad -su verdad- es trabajo dellector.-5-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoCreadores de diosesEl gran secreto tras el nacimiento del cristianismo1) La existencia histrica de Jess es, cuanto menos, bastante cuestionable.2) La historia evanglica contiene infinidad de elementos tomados de otras religiones.3) Elementos litrgicos como el bautismo o la transustanciacin y la eucarista yaformaban parte de ceremonias religiosas muchos siglos antes de Cristo.4) En un momento de su Historia, Roma precisa de la creacin de una religin deEstado que d cohesin al imperio. El cristianismo es elegido para este papel.5) Con la oficializacin del cristianismo comienza una campaa de encubrimientodestinada a borrar de la Historia cualquier indicio que pudiera sealar que elcristianismo se basa en cultos anterioresEste captulo es el primero de nuestra obra no slo debido al orden cronolgicosino tambin porque ilustra a la perfeccin la posibilidad de que un grupo deconspiradores pueda modificar drsticamente el curso histrico, no ya de un pueblosino de toda una civilizacin, tanto en el mbito poltico como en aspectos culturalestan importantes como la moral, la tica y la espiritualidad.Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el cristianismo ha sido elmovimiento religioso ms influyente en la Historia de la humanidad. Precisamente porello llama poderosamente la atencin que sepamos tan poco sobre sus orgenes. Esms, en la actualidad disponemos de un volumen mayor de documentacin fiablesobre la vida de cualquier emperador romano o de muchos faraones egipcios quesobre los primeros cien aos de la Iglesia. Por si esta precariedad informativa fuerapoco, hay que unirle a ello el hecho de que muchos de los relatos generalmenteaceptados como verdades histricas incuestionables son meras leyendas, cuando nofalsedades intencionadamente propagadas y mantenidas por historiadores y escribascristianos. Buen ejemplo de ello es la presunta muerte de miles de mrtires cristianosdurante el reinado de Nern, hecho del que no existe constancia histrica: La primerareferencia explcita de la persecucin de cristianos en tiempos de Nern procede deuna declaracin de Melito, obispo de Sardes, alrededor del ao 170. Resultasorprendente que una gran multitud de cristianos viviera en Roma en fecha tantemprana como el ao 64 (slo treinta aos despus de la muerte de Jess)1.De hecho, no existen pruebas documentales de la ejecucin de un solo cristianohasta el ao 180. En cambio, donde s hubo mrtires, y muchos, fue en el campo delos paganos, obligados por la fuerza de las armas a abrazar la religin del imperio trasla sbita, aunque no del todo inesperada, conversin de Constantino.Cuando se trata de buscar la figura histrica de Jess la cosa, lejos de volversems clara, se complica mucho ms. Al margen de la doctrina oficial de la Iglesia, sepuede decir que existen tantas biografas de Jess como autores han tratado el tema:El Jess real ha sido sucesivamente un mago (Smith), un rabino galileo (Chilton), unmarginado judo (Meyer), un bastardo (Schaberg), un escriba (Thiering), un disidentede Qumrn (Allegro y otros), un gnstico judo (Koester), un disidente (Vermes), unhombre felizmente casado y padre de varios hijos (Spong), un bandido (Horsley) y unfantico opositor al culto del templo de Jerusaln (Sanders)2. Es posible que todosestos eruditos tengan su parte de razn ya que lo que parecen demostrar las pruebases que lo que hoy conocemos bajo el nombre genrico de Jess es la unin de lasbiografas de varios personajes, mticos y reales, que se fue forjando en los primerosdas de la Iglesia con la intencin de cimentar la recin nacida religin.12G. A. Wells, Did Jesus exist?. Prometheus Books, Bfalo, 1975.G. A. Wells, The historical evidence for Jesus. Prometheus Books, Bfalo, 1988.-6-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoNo quisiera dejar pasar la oportunidad de aclarar que no pensamos que laausencia de rigor histrico le quite al Evangelio ni un pice de valor alegrico, ni a lafigura de Jess su cualidad de abstraccin de la razn y la piedad personificadas.Dnde est pues la conspiracin?. Muy sencillo. En el hecho de que esta distorsin dela verdad ha sido en muchas ocasiones premeditada, conocida y ocultada.Fuentes cannicasMs de uno se preguntar por qu estamos dudando de los principios delcristianismo teniendo, como tenemos, los Evangelios, infalible y exacto relato llegadohasta nosotros de la mano de los testigos de los acontecimientos ms extraordinariosde la historia humana. Si dudamos es porque los Evangelios no son en realidad lo quepodramos llamar textos histricos rigurosos: Con la nica excepcin de Papias, quehabla de una narracin de Marcos y una coleccin de dichos de Jess, ni un solo autorhasta la segunda mitad del siglo II -esto es, a partir del ao 150- hace mencin algunade los Evangelios o sus reputados autores3. Lo cual quiere decir que slo treinta aosdespus de la muerte de Jess haba cristianos suficientes como para llenar el Coliseode Roma, pero cien aos ms tarde nadie haba odo an hablar ni de Evangelios ni deevangelistas, lo que aun mirado con la mejor de las intenciones contiene un evidenteelemento de contradiccin.Pero toda la confusin respecto a los Evangelios vendra a ser corregida por elconcilio de Nicea (325 dC), que recurri al milagro para elegir cules de las 270versiones del Evangelio existentes por aquel entonces seran las verdaderas yaceptadas. Se decidi que las copias de los diferentes Evangelios fueran colocadas bajouna mesa del saln del Concilio. Luego, todos abandonaron la habitacin, que quedcerrada con llave. Se pidi a los obispos que rezaran durante toda la noche pidiendoque las versiones ms correctas y fiables del Evangelio aparecieran sobre la mesa. Loque no se registr en las actas del Concilio es quin guard la llave aquella noche. Elcaso es que a la maana siguiente los Evangelios actualmente aceptados -Mateo,Marcos, Lucas y Juan- estaban cuidadosamente colocados sobre la mesa. Desde esemomento la posesin de uno de los Evangelios no autorizados se convirti en delitocapital, a consecuencia de lo cual decenas de miles de cristianos perdieron la vida enlos tres aos siguientes a la decisin tomada por el Concilio.Sobrenatural o no, el responsable del milagro del concilio de Nicea debi dehaber ponderado mejor la eleccin de estos cuatro Evangelios, pues los escogidosincurren en abundantes contradicciones que hacen imposible que todos ellos seantextos totalmente infalibles4. Todas estas circunstancias han llevado a algn autor aafirmar que la Iglesia cristiana est fundada sobre la falsificacin de las presuntaspalabras de un presunto Mesas5.Fuentes histricasEl obispo Eusebio afirmaba en su Historia Eclesistica lo siguiente: Merced a supoder para obrar milagros, la divinidad de nuestro Seor y Salvador Jesucristo seconvirti en cada pas en motivo de discusin acalorada y atrajo a un gran nmero degentes extranjeras de tierras muy lejanas de Judea. Deberamos, pues, suponer quetal agitacin dej un rastro imborrable en los registros histricos, cuanto menos similar3Joseph Wheless, Forgery in Christianity. Health Research, 1990. El texto ntegro de este libro puede encontrarse enla direccin de Internet: http://www.infidels.org/library/historical/joseph_wheless/forgery_in_christianity/index.shtml.4Por ejemplo, en el Evangelio de Mateo se afirma que el nacimiento de Jess fue dos aos antes de la muerte deHerodes, mientras que si es a Lucas a quien tenemos que hacer caso, Herodes ya llevara nueve aos muerto en elmomento del nacimiento de Cristo.5Joseph Wheless, op. cit.-7-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoal de otros acontecimientos aparentemente de menor calado. Pues bien,sorprendentemente, y a pesar de lo que afirman los historiadores eclesisticos, noexisten esas referencias. Los escuetos fragmentos en los que Flavio Josefo se refera aJess no resisten un juicio objetivo y con toda seguridad fueron falsificados,probablemente por el ya citado Eusebio6.La referencia de Plinio el Joven a los cristianos fue una tergiversacin posteriorde una cita referida a la secta de los esenios. Otro pasaje muy citado, el del historiadorTcito, curiosamente no parece ser conocido por nadie hasta el siglo XV, casi milquinientos aos despus de ser presuntamente escrito. En cuanto a la pretensin deatribuir a Cristo la historia juda de Jess ben Pandira resulta un poco pattica, mximecuando se refiere a la lapidacin de un vulgar charlatn de feria.Tras el establecimiento de los cuatro Evangelios oficiales comenz unapersecucin sistemtica no slo de los llamados Evangelios apcrifos sino tambin deun gran nmero de textos paganos, cuyo contenido o bien se opona a la recin nacidareligin, o bien guardaba una sospechosa semejanza con sus dogmas, revelndosecomo posible fuente de inspiracin de stos. Las diversas herejas gnsticas quesurgieron por toda Europa tambin fueron perseguidas con especial saa ya que, sindejar de considerarse cristianos, afirmaban el carcter mtico y alegrico del relatoevanglico y criticaban duramente a las autoridades eclesisticas por desvirtuarpremeditadamente su mensaje: Una de las primeras y ms ilustradas sectas fueronlos maniqueos, quienes negaban que Jesucristo hubiera existido alguna vez en sangrey carne, pero lo adoraban como figura divina aunque slo de forma espiritual7.Pruebas materialesIgual de decepcionantes que las pruebas documentales resultan las materiales.La arqueologa no ha podido an aportar ninguna prueba concluyente respecto a lavalidez del relato bblico. Monumentos, monedas, medallas, inscripciones, vasijas,estatuas, frescos y mosaicos permanecen mudos8.Entre las abundantes incgnitas histricas que an permanecen sin resolver,una no precisamente balad es la referente al aspecto fsico de Jess. La EnciclopediaCatlica establece claramente que todo lo referente a su rostro son merasespeculaciones puesto que no ha llegado a nuestros das ni un solo retrato odescripcin fiable9, algo que no puede menos que llamarnos la atencin tratndose deun personaje que, segn los Evangelios, fue visto por multitudes.Los lugares sagrados de la cristiandad tampoco nos aportan gran cosa puestoque la mayora de ellos fueron considerados como tales a partir del siglo IV. En cuantoa las reliquias, la situacin es an peor: se puede afirmar que el noventa por ciento deellas son falsificaciones ciertas, y que sobre el diez por ciento restante pende la sombrade una ms que justificada sospecha. Baste mencionar a este respecto la ancdotasegn la cual si juntramos todas las presuntas astillas de la cruz que se custodian enlos templos cristianos, la cantidad de madera resultante dara para construir un buquede cierto porte.6Este texto, denominado Testimonium Flavianum, ha llegado hasta nosotros en cuatro versiones diferentes: griega(Historia Eclesistica, de Eusebio de Cesrea), latina (De Viris lllustribus, de san Jernimo), rabe (Historia Universal, deAgapios, siglo X) y siria (Crnica Siraca, de Miguel el Sirio, siglo XII). La mayora de los expertos est de acuerdo en queal original de Josefo le fueron intercalados diferentes elementos por parte de escribas cristianos, por lo que no se lepuede otorgar ningn valor histrico.7Kersey Graves, The worlds sixteen crucified saviors. Or Christianity before Christ. El texto ntegro de este libro sepuede encontrar en la pgina web: http://www.infidels.org/library/historical/kersey_graves/16/index.shtml.8Jos OCallaghan, Bblica, 53 (1972), 91-100, ha identificado un fragmento griego de la cueva Vil en Qumrn como unmanuscrito de Marcos fechado hacia 50, aunque la mayora de los eruditos han dudado de sus interpretaciones yrechazado su identificacin. Algo similar puede decirse de la famosa urna funeraria encontrada recientemente en Israel.9Joseph Wheless, op. cit.-8-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoSi acontecimientos relativamente cercanos en el tiempo resultan hasta estepunto dudosos, qu no decir de otros considerablemente ms alejados, como lanarracin del Antiguo Testamento?. Recientes estudios historiogrficos han puesto demanifiesto, por ejemplo, que hay mucho de mito en el presunto monotesmo de losantiguos hebreos: Muchos suponen -de hecho, lo he odo de labios de quienes mejordeberan conocer el tema- que los israelitas fueron siempre monotestas, que adorabana un solo dios, Jehov. Esto es errneo; no eran muy diferentes de sus vecinos enmateria de religin. En primer lugar, sabemos que reverenciaban y adoraban a un toro,llamado Apis, al igual que hacan los antiguos egipcios. Veneraban al Sol, la Luna, lasestrellas y al resto de los habitantes del cielo. Adoraban al fuego, que mantenanardiendo en el altar, igual que hacan los persas y otras naciones. Adoraban a laspiedras, reverenciaban a un roble y se postraban ante imgenes. Rendan culto a unaReina del cielo, llamada diosa Astart o Milita, y quemaban incienso en su honor.Adoraban a Baal, Moloch y Chemosh y les ofrecan sacrificios humanos despus de loscuales, en algunas ocasiones, coman la carne de las vctimas10.Dramatis personaeYa hemos apuntado que la historia de Jess sera una recombinacin de variosrelatos mticos y religiosos, la mayora orientales, aunque tambin se aprecianinfluencias clsicas y egipcias. Una de las ms claras influencias es la del dios Atis. Entiempos del Imperio, Roma contaba, al menos, con dos santuarios dedicados al cultodel dios frigio Atis11. El primero estaba ubicado desde dos siglos antes de Cristo en elmonte Palatino y constitua el centro de las celebraciones pblicas dedicadas a estafigura sagrada, importada de Anatolia en la poca republicana. El segundo, levantadoya con los primeros emperadores, se alzaba en la colina Vaticana, en los mismoslugares donde habran de instalarse la baslica de San Pedro y los palacios pontificiosde la cristiandad. El mito de este dios dice que naci el 25 de Diciembre del vientre dela virgen Nana. Fue crucificado un Viernes de Marzo y resucit al tercer da.El caso de Atis no es ni mucho menos nico. Si repasamos las historias deBuda, Krisna, Mitra, Zoroastro, Dioniso, Hrcules, Prometeo, Horus y Serapis nosdaremos cuenta de que bsicamente se nos est contando la misma leyenda conpequeas variaciones de una a otra y con asombrosas coincidencias con los Evangelioscristianos.Por otro lado, existe una curiosa e innegable relacin entre los mitosastrolgicos ms antiguos y las historias de la Biblia, tanto del Antiguo como del NuevoTestamento. Esa relacin tiene su traduccin en la doble moral con que la Iglesiacatlica ha tratado desde antiguo a la astrologa, condenndola oficialmente a pesar deque muchos clrigos fueron a escondidas practicantes de este arte: La astrologa hasobrevivido en nuestra cultura gracias a que el cristianismo la abraz con una mano,mientras que la condenaba como una prctica demonaca con la otra. Padres de laIglesia como Agustn, Jernimo, Eusebio, Crisstomo, Lactancio y Ambrosioanatemizaron la astrologa, y el gran concilio de Toledo la declar prohibida parasiempre. Sin embargo, seis siglos ms tarde los concilios y las fechas de lascoronaciones de los papas eran determinados por el zodaco; los aristocrticosprelados tenan empleados a sus propios astrlogos personales y los signos del zodacoaparecan en la decoracin de las iglesias, mobiliario, puertas, manuscritos o pilasbautismales12.101112Barbara Walker, The womans encyclopaedia of myths and secrets. Harper and Row, San Francisco, 1993.Ibd.Ibd.-9-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl dios SolEste inters seguramente procede de una circunstancia que tiene una profundarelacin con los orgenes del relato evanglico. Cuando decamos que la personalidadde Jess era en realidad un mosaico formado por las andanzas de diversos personajesanteriores procedentes de las ms variadas culturas no mencionamos que, en realidad,todos esos personajes no son sino diversas advocaciones de la divinidad solar, la formams antigua y universal de manifestacin religiosa. A lo largo de las pocas y lasculturas este mito solar mantiene, entre otros, una serie de elementos comunes que abuen seguro resultarn familiares a los cristianos:1) El Sol muere durante tres das en el solsticio de invierno para resucitar el 25 deDiciembre, cuando la constelacin de Virgo (la virgen) asoma por el horizonte.2) El nacimiento del Sol todos los das es precedido por la aparicin de una brillanteestrella, que en realidad es el planeta Venus, el Lucero del Alba.3) Con su luz y su calor obra el milagro de transformar el agua de la lluvia en el vinoque sale de la uva.4) Su reflejo camina sobre las aguas13.5) Es llamado por sus adeptos luz del mundo.6) El Sol tiene doce seguidores, los signos del zodaco.Respecto a este ltimo asunto, el de los apstoles, se pueden hacer algunasmatizaciones adicionales: Los doce discpulos son a menudo presentados comogarantes de la historicidad de Jess, aunque no sepamos nada de muchos de ellos conexcepcin de sus nombres, a cuyo respecto ni siquiera las fuentes documentalesterminan de ponerse de acuerdo. En Marcos y Mateo, de hecho, las enumeraciones denombres estn introducidas en el texto con bastante torpeza. Todo ello nos indica queel nmero procede de una tradicin ms antigua que las personas; que la idea dedoce obedece no a los doce discpulos actuales, sino a otras fuentes ().14El nmero doce es un elemento fundamental en todas las leyendas basadas enmitos solares, incluso en aqullas muy posteriores a la cristianizacin, como la del reyArturo, que se sienta junto a sus doce caballeros alrededor de una mesa redonda queno es sino la alegora de un zodaco. A esta misma categora perteneceran los docetrabajos de Hrcules, los doce ayudantes del dios egipcio Horus o los doce generalesque segn la tradicin acompaaban al dios Ahura Mazda.Elementos prestadosLo mismo sucede con el Antiguo Testamento, muchas de cuyas historias, enespecial las del Gnesis, han sido importadas de otras tradiciones, como la hind, conuna literalidad tal que ni siquiera han variado los nombres. Curiosamente, lo que svari fue el papel estelar que tena la mujer en estas historias, dado el carcterprofundamente patriarcal de la cultura hebrea arcaica: La mujer, nunca ms fuerespetada como sagaz asesora o sabia consejera, intrprete humana de la divinavoluntad de la diosa, sino odiada, temida o, cuanto menos, segregada o ignorada ().Las mujeres pasaron a ser representadas como criaturas carnales carentes deraciocinio, actitud que se justificaba y probaba con el mito del paraso ().Argumentos cuidadosamente diseados en aras de la supresin de antiguas13Gerald Massey, Historical Jesus and the mythical Christ or natural genesis and typology of equinoctial christolatry.Kessinger Publishing Company, Kyla (Montana), 1998.14Joseph Wheless, Did Jesus exist?. Pemberton (Londres), 1986.-10-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoestructuras sociales continan presentes en el mito de Adn y Eva, como la divinaprueba de que es el hombre quien en ltimo extremo debe detentar la autoridad15.Otros elementos menores de carcter iconogrfico o litrgico tambin fuerontomados de otras culturas y religiones, incluido el que actualmente es el smboloindiscutible de la cristiandad, la propia cruz, que en un principio repela a los mismoscristianos y que no fue adoptada oficialmente hasta entrado el siglo VII: Los cristianosprimitivos incluso repudiaban la cruz debido a su origen pagano (...). Ninguna de lasimgenes ms antiguas de Jess lo representa en una cruz, sino como un dios pastora la usanza de Osiris o Hermes, portando un cordero. Por otro lado, las imgenes depocas precristianas que se pueden encontrar en diversos templos de la Indiarepresentando a Krisna con los brazos en cruz resultan tan similares a los crucifijoscristianos que, sacados de su contexto, resultan indistinguibles para un profano.Elementos tan hondamente enraizados dentro de la tradicin cristiana como elSanto Grial, el Apocalipsis, la Santsima Trinidad o el mismsimo Lucifer tienen unorigen precristiano fcilmente rastreable a travs del estudio de la mitologa dediversas culturas de la antigedad, en especial de la egipcia. Otro tanto ocurre conelementos litrgicos como el bautismo o la transustanciacin y la eucarista, que yaformaban parte de ceremonias religiosas que se celebraban muchos siglos antes deCristo.De hecho, podemos decir que el Antiguo Testamento es un mero plagio de lashazaas de los dioses cananeos, tal como puso de manifiesto el descubrimiento en1975 de 20000 tablitas de arcilla de ms de 4500 aos de antigedad en las ruinas deEbla, una gran urbe prehistrica que se alzaba en el noroeste de la actual Siria. Elpunto de mximo apogeo de esta ciudad fue 1000 aos antes de la poca atribuida aSalomn y David, siendo destruida por los acadios alrededor de 1600 aC. Las tablitasestn escritas en cananeo antiguo, un lenguaje muy similar al hebreo bblico,empleando la escritura cuneiforme sumeria, y en ellas aparecen uno tras otro todos ycada uno de los personajes principales del Antiguo Testamento. As, las aventuras deAbraham, Esa, Ismael, David y Sal son narradas con leves variaciones respecto desu versin bblica siglos antes de su presunto nacimiento. Para los antiguos cananeosestos personajes no eran patriarcas, como lo seran para los hebreos, sino queestaban investidos de cualidades divinas o semidivinas e integraban el pantenparticular de este pueblo. Las tablitas tambin contienen versiones virtualmenteidnticas a las actuales de los mitos de la creacin y el diluvio universal.Asimismo, a travs de la etimologa podemos obtener una pista sobre el origende los mitos cristianos: Todos estos nombres de Jess, Jeosuah, Josas, Josu, etc.,proceden de las palabras snscritas Zeus y Jezeus, la primera de las cuales significa elser supremo y la otra, la esencia divina. Es ms, estos nombres no slo erancomunes entre los judos, sino que podan ser encontrados por todo Oriente. Dehecho, los seguidores de Krisna aclaman a su dios durante sus liturgias gritndoleJeye o Ieue, que pertenecen a la misma raz snscrita que Jess y Yahv. Tanextendida estaba en la remota antigedad esta denominacin de el Salvador a travsde las letras IE, que se encuentra incluso en el santuario de Delfos aplicada al diosApolo. Algo similar ocurre con el ttulo de Cristo, cuyo origen lingstico lo podemosencontrar de nuevo en Krisna. Ambas palabras fueron unidas en una sola en elprimer concilio de Nicea, en 325, antes de lo cual era completamente desconocida ladenominacin Jesucristo.An ms antiguo es el nombre de Satn, que procede ni ms ni menos que delantiguo Egipto, concretamente de Set, el gemelo de Horus y su principal enemigo, queen ocasiones reciba tambin el nombre de Sata.15Merlin Stone, When God was a woman. Harcourt, Brace & Company, Nueva York, 1978.-11-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoNi siquiera el Apocalipsis, el libro de la Revelacin tan caro para agoreros engeneral y buscadores de anticristos en particular, resiste una revisin rigurosa. Lafascinacin que desde hace siglos ejerce este texto debido a su presunto carcterproftico ha llevado a que haya sido estudiado e interpretado por legiones de exgetasque le han atribuido los ms variados significados. En realidad, esta visin del JuicioFinal no es obra de un nico autor sino que est construida a partir de imgenes yfrases de diversa procedencia. No hay que olvidar que este tipo de literatura erabastante comn durante los primeros siglos del cristianismo, e incluso antes, haciendode los apocalipsis un gnero relativamente popular. El texto atribuido a San Juan esmuy similar a la Revelacin de Corinto y posiblemente ambos textos procedan de lamisma fuente.Incluso Eusebio, uno de los padres de la Iglesia, rechaza este ttulo por falso,ininteligible y engaoso, ya que, por mucho que se llame la Revelacin, lejos derevelar nada se trata de un texto que lo vuelve todo ms confuso y, yendo an msall, sostiene que el autor no slo no es Juan sino que probablemente no sea santo nicristiano. Dionisio mantiene una opinin similar, as como otro buen nmero de autoresque convirtieron el debate sobre la autenticidad del Apocalipsis en uno de los temasrecurrentes de las discusiones doctrinales de los primeros tiempos de la Iglesia.Diferencias de actitudEn la actualidad tenemos una imagen represiva respecto de la actitud delcristianismo hacia la manifestacin de la sexualidad humana. Sin embargo, no siemprefue as. En los primeros tiempos del cristianismo se mantena una posturaconsiderablemente ms abierta hacia el sexo, algo mucho ms acorde con los orgenespaganos de las creencias cristianas.En aquellos tiempos era relativamente comn entre los cristianos la celebracinde gapes o fiestas del amor, rito adaptado de las celebraciones sexuales paganas.Algunos de los menos tolerantes entre los padres de la Iglesia escribieron documentoscensurando estas prcticas; aunque no sera hasta el siglo VI cuando se declararonherticas y, como tales, prohibidas. Ello no fue bice para que el sexo continuara,durante algn tiempo ms, formando parte de la liturgia de determinadas sectasgnsticas, una circunstancia que fue profusamente utilizada por el sector ortodoxo dela Iglesia para desacreditar a estos grupos.As pues, una vez establecido que el cristianismo es una reconstruccin demitos y tradiciones religiosas de los ms variados orgenes, queda en el aire la cuestinde cmo fue creado el mito y por quin. Si para localizar el germen ideolgico hemostenido que buscar entre diversas culturas y tradiciones, para encontrar el origenmaterial del cristianismo tenemos que mirar hacia donde la tradicin lo ubica, esto es,a la Palestina del siglo I. En aquella poca el judasmo distaba mucho de ser unareligin homognea y estaba dividido en una compleja trama de sectas y subsectasescindidas las unas de las otras que an hoy continan dando dolores de cabeza a losestudiosos de estos temas.Entre estos grupos, esenios, celotas y saduceos contribuyeron de diversasmaneras a la formacin de lo que ms tarde sera el cristianismo.El crisol de la cristiandadTodos los elementos y tendencias que hemos repasado en las pginasanteriores se combinaron y fueron tomando forma en la ciudad de Alejandra de lamano de una secta mistrica denominada los Terapeutas, un grupo de visionariosegipcios en cierta forma muy similar a los esenios, a los que autores como Eusebio no-12-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodudan en calificar de cristianos a pesar de surgir y desarrollarse mucho antes de lapoca de Cristo. Fueron ellos quienes compilaron el Logia Iesou (Palabras delSalvador), una antologa de fuentes sirias, hindes, persas, egipcias, judas y griegas,en las que se encuentra buena parte de lo que ms tarde seran los Evangelios.Por otro lado, la ocupacin de Israel provoc una verdadera fiebre mesinica aconsecuencia de la cual aparecieron decenas de presuntos elegidos dispuestos aconvertirse en el salvador profetizado. Las posteriores revueltas que llevaron a lavirtual destruccin del reino de Israel hicieron que extraas historias comenzaran acircular por todo Oriente, mezclando mito y realidad y dando lugar a una corrienteespiritual que no tard en adquirir forma e identidad propias, en especial a partir de sullegada a Roma.Por encima del advenimiento y la muerte de un eventual Cristo real, el hechoms destacado de toda la historia de la cristiandad fue la conversin del emperadorConstantino y la posterior celebracin del primer concilio de Nicea en 325. En larepentina conversin del antao impenitente Constantino tuvo mucho que ver laposibilidad de obtener un rpido y pblico perdn sobre algunos pecaditos -como elasesinato de algunos parientes-, una oportunidad que el mitrasmo, la religin mspopular en la Roma de la poca, no aportaba al no considerar la alternativa de redimirlos pecados por medio del arrepentimiento.El concilio de Nicea fue una verdadera cumbre que reuni a los lderescristianos de Alejandra, Antioqua, Atenas, Jerusaln y Roma junto a los mximosrepresentantes del resto de las sectas y religiones ms representativas en el mbito delImperio romano, como los cultos de Apolo, Demter/Ceres, Dionisio/Baco, Jano,Jpiter/Zeus, Oannes/Dagn, Osiris e Isis y el Sol Invicto, objeto particular de ladevocin del emperador. El fin especfico de esta reunin era crear una religin deEstado para Roma basada en el cristianismo, que a los efectos tena todas lascaractersticas necesarias para asegurar una rpida expansin por el Imperio, as comoun satisfactorio control de la poblacin a travs de su frreo cdigo moral.El asesinato de la HistoriaEn el proceso de creacin de su religin de Estado los conspiradores cristianosno se contentaron con patrocinar y cimentar la mayor falsificacin histrica de todoslos tiempos, sino que adems, se metieron de lleno en una desmedida campaa decensura a gran escala destinada a silenciar a millones de disidentes a travs delasesinato, la quema de libros, la destruccin de obras de arte, la desacralizacin detemplos y la eliminacin de documentos, inscripciones o cualquier otro posible indicioque pudiera llevar a la verdad, un proceso que condujo a Occidente a unos niveles deignorancia desconocidos desde el nacimiento de la civilizacin grecorromana.Las autoridades eclesisticas no pararon hasta obtener el derecho legal dedestruir cualquier obra escrita que se opusiera a sus enseanzas. Entre los siglos III yVI bibliotecas enteras fueron arrasadas hasta los cimientos, escuelas dispersadas yconfiscados los libros de ciudadanos particulares a lo largo y ancho del Imperio romanoso pretexto de proteger a la Iglesia contra el paganismo. Uno de los mayores crmenesde toda la historia humana fue la destruccin de la biblioteca de Alejandra en 391.Una leyenda tendenciosa fue enseada durante siglos en los colegios, especialmenteen los religiosos, segn la cual los rabes habran destruido la clebre bibliotecacuando conquistaron la ciudad en el siglo VII. Se trata de un cuento infamante y sinsentido histrico destinado a enmascarar la verdad. Los rabes nunca pudieronincendiar la biblioteca de Alejandra, sencillamente porque cuando las tropas de Amrullegaron a la ciudad en 641 ya haca cientos de aos que no exista ni rastro de estainstitucin ni de los edificios que la albergaban. Lo nico que encontraron los rabes-13-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachofue una ciudad dividida, arruinada y exhausta por siglos de luchas intestinas. Elmximo exponente de la belleza y cultura clsicas no fue destruido por los guerrerosrabes que tomaron lo que quedaba de la ciudad sino por los cristianos monofisitas uncuarto de siglo antes. Tras el mandato del emperador Teodosio I ordenando laclausura de todos los templos paganos, los cristianos destruyeron e incendiaron elSerapeum alejandrino. Las llamas arrasaron as la ltima biblioteca de la Antigedad.Segn las Crnicas Alejandrinas, un manuscrito del siglo V, el instigador de aquellahecatombe fue el patriarca monofisita de Alejandra, Tefilo (385-412), caracterizadopor su fantico fervor en la demolicin de templos paganos. Los cristianos enardecidosrodearon el templo de Serapis. Fue el propio Tefilo, tras leer el decreto de Teodosio,quien dio el primer hachazo a la estatua de Serapis, cuya cabeza fue arrastrada por lascalles de la ciudad y luego enterrada. La ruina de la ciudad fue tan atroz que uno delos padres de la Iglesia griega, san Juan Crisstomo (347-407), escribi: La desolaciny la destruccin son tales que ya no se podra decir dnde se encontraba el Soma. Serefera a la tumba de Alejandro, el mausoleo del fundador de la urbe y el monumentoms emblemtico de la ciudad. Con este acto de barbarie Tefilo crea cumplido parasiempre su propsito de enterrar las verdades ocultas sobre su religin y su presuntofundador, que seguramente no le eran desconocidas merced a sus contactos con lossacerdotes paganos. Aquella villana nos ha afectado a todos pues se calcula que laprdida de informacin cientfica, histrica, geogrfica, filosfica y literaria que provoctrajo consigo un retraso de casi mil aos en el desarrollo de la civilizacin humana.Para mayor escarnio, en el lugar en que se eriga aquel templo del saber fue edificadauna iglesia en honor a los presuntos mrtires de las persecuciones del emperadorNern.En el ao 415 comenz una persecucin contra los paganos de Alejandra,dndoseles la opcin de convertirse a la nueva fe o morir. Esto era especialmentedoloroso para filsofos y acadmicos, ya que supona rechazar todo el conocimientoque tanto trabajo les haba costado alcanzar. Hipatia, la filsofa y matemtica msimportante de la ciudad, se neg y se mantuvo firme en sus convicciones por lo quefue acusada de conspirar contra Cirilo, lder cristiano de Alejandra. Unos das despus,un enardecido grupo de fanticos religiosos intercept el transporte en el que se dirigaa trabajar, la arrancaron de ste y con filos de conchas marinas le fueron arrancandola piel hasta que muri a consecuencia del dolor y la prdida de sangre. Cirilo,instigador de este sdico asesinato, fue canonizado. El asesinato de Hipatia seconsidera el momento histrico en que se produce definitivamente la muerte delmundo clsico.En el siglo V la destruccin era tan completa que el arzobispo Crisstomo pudodeclarar con satisfaccin: Cada rastro de la vieja filosofa y literatura del mundoantiguo ha sido extirpado de la faz de la Tierra. En un momento del proceso seestableci la pena de muerte para quien escribiera cualquier libro que contradijera lasdoctrinas de la Iglesia. Papa tras Papa se continu con este proceso sistemtico deasesinato de la Historia. Gregorio, obispo de Constantinopla y el ltimo de los doctoresde la Iglesia, fue un activo incinerador de libros. Donde el brazo de la cristiandad nopudo llegar para destruir el trabajo de los antiguos autores se ocup de corromper ymutilar sus obras: Tras quemar libros y clausurar las escuelas paganas, la Iglesia seembarc en otra clase de encubrimiento: la falsificacin por omisin. La totalidad de lahistoria europea fue corregida por una Iglesia que pretenda convertirse en la nica yexclusiva depositara de los archivos histricos y literarios. Con todos los documentosimportantes custodiados en los monasterios y un pueblo llano degenerado al msabsoluto analfabetismo, la historia cristiana pudo ser falsificada con total impunidad.La construccin de iglesias sobre las ruinas de los templos y lugares sagrados de lospaganos no slo era una prctica comn sino obligada para borrar por completo el-14-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachorecuerdo de cualquier culto anterior. A veces, sin embargo, un hado de justicia poticahaca que estos esfuerzos terminaran por tener el efecto contrario al pretendido. Tal esel caso de lo ocurrido con muchos monumentos egipcios. Dada la imposibilidadmaterial de demoler las grandes obras de la poca faranica, o de borrar losjeroglficos grabados en la piedra, se opt por tapar los textos egipcios con argamasa,lo cual, lejos de destruirlos, sirvi para conservarlos a la perfeccin hasta nuestrosdas, lo que ha posibilitado que podamos tener un conocimiento del antiguo Egipto msdetallado que el de los primeros siglos de nuestra era y, lo que es ms importante aefectos de lo que aqu estamos tratando, aquellos jeroglficos preservaron la verdad, yaque contenan la esencia y el ritual del mito celeste, que tiene enormes similitudes conla historia evanglica.ConclusinSi bien pudiera parecer lo contrario, lo expuesto en este captulo no forma partede un saber esotrico u oculto; se trata de hechos conocidos, si bien no difundidos. Sise interroga convenientemente a cualquier acadmico experto en el tema no tendrms remedio que reconocer que la fundacin del cristianismo est cimentada en siglosde fraude e intriga. Admitir que no existe ni una sola mencin a Jesucristo por partede los historiadores contemporneos suyos, y que los textos bblicos, aparte de nohaber sido escritos por sus pretendidos autores, estn repletos de errores,contradicciones, imposibilidades y falacias. Si ahondamos un poco ms, nos dirn queesos mismos textos han sido mutilados y adulterados por sucesivas intervenciones dela propia Iglesia durante siglos.Cul es entonces la razn de que estos hechos de trascendental importanciacultural no sean de dominio pblico y enseados en escuelas e institutos?. GeorgeOrwell supo ver en su genial 1984 que quien tiene la capacidad de alterar la historiadomina de facto la visin del mundo que tiene la poblacin. El cristianismo se disecomo religin de Estado y, como tal, ha funcionado magnficamente durante losltimos 1700 aos. El incalculable poder de la Iglesia de Roma alcanza an hoy a todoslos estamentos sociales de Occidente. En el mundo protestante las cosas no pintanmucho mejor a juzgar por el xito que han tenido los integristas en Estados Unidos alconseguir sacar la teora de la evolucin de los planes de enseanza de ms de unEstado. stos son los hechos. Slo cabe reproducir a modo de conclusin una de lasmuchas frases maravillosas que contiene ese compendio de la espiritualidad antiguaque son los Evangelios: Los pongo en guardia contra los falsos profetas que vendrna ustedes vestidos de oveja, mientras por dentro sern como lobos rapaces. Por susobras los conocern.-15-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa secta de los asesinosLos orgenes de los terroristas suicidas del Islam1) Los orgenes de los terroristas suicidas actuales hay que buscarlos en una secta dehace mil aos cuyo legado ha llegado hasta nuestros das.2) Hassan bin Sabbah y su secta de los asesinos crearon un invisible imperio delterror que se extenda del mar Caspio a Egipto.3) Sofisticadas tcnicas de lavado de cerebro eran practicadas ya en el siglo X.4) Los asesinos terminaron sirviendo de patrn y modelo de numerosas sociedadessecretas occidentales, servicios de inteligencia y hasta para el mismsimo Bin Laden.La historia de Hassan Bin Sabbah y la secta de los asesinos es un apasionanterelato en el que se mezclan sexo, drogas, veneracin y asesinato. De nuevo nosencontramos ante una de esas ocasiones en que la realidad supera ampliamente laimaginacin del ms frtil escritor. Una fortaleza aislada en la cima de una montaa,un jardn paradisaco poblado por bellas hures, dagas envenenadas e intrigas polticasson los ingredientes de esta mezcla alqumica, en la que se encuentra el germen -hacems de mil aos- de uno de los ms inquietantes fenmenos de la actualidad: elterrorismo suicida islmico.Ao 1092: dos hombres a caballo se encuentran en los terraplenes de unafortaleza inexpugnable conocida como Alamut, El nido del guila, que se yerguemajestuosa sobre los picos de las montaas de Persia. Uno de los hombres, el que vams ricamente ataviado, es el representante personal del Sha de Persia. El otro, apesar de ir vestido solamente con una humilde tnica blanca y un sencillo turbante, es,sin embargo, alguien mucho ms poderoso que su invitado. Se trata de Hassan, hijo deSabbah, jeque de las montaas y lder de la temida secta de los hashishins, un ser queen vida haba conseguido acceder al Olimpo de lo legendario y cuyo nombre, susurradoen mercados y callejones, inspiraba el temor en todo el mundo rabe. El emisario seencuentra comprensiblemente inquieto, pues desconoce la razn por la que suanfitrin lo ha conducido hasta las afueras del castillo, y la siniestra reputacin deHassan le hace temer por su vida. Sin embargo, no es se el propsito del poderosojeque de las montaas. Tras unos momentos de tenso silencio el seor del castillo sedirige finalmente a su husped: Ve usted al centinela que se encuentra sobre aqueltorren?. El centinela, uno de los fieros guerreros que haba cimentado el poder de lasecta, era una estatua imperturbable cuya figura se recortaba entre las almenas.Sabbah dio un silbido para llamar la atencin del soldado y luego le hizo una escuetaseal con la mano. No hizo falta ms indicacin. La figura de la tnica blanca saludmarcialmente a su lder, dej caer la lanza y luego, sin dudarlo un segundo, seprecipit en una cada de centenares de metros hasta ser tragado por los abismos querodeaban la fortaleza. Hassan dio a su boquiabierto visitante unos segundos para queasimilase lo que haba visto y finalmente dijo: Tengo setenta mil hombres y mujeresemplazados a lo largo de Asia, y cada uno de ellos est dispuesto a hacer por m loque acaba de ver. Acaso puede su amo, Malik Sha, decir lo mismo?. Y l se atreve aexigir que le rinda pleitesa!. sta es mi respuesta: mrchese!.Esta escena, digna de una produccin hollywoodense de los aos treinta,ocurri realmente. Lo nico ficticio fue la optimista estimacin que hizo Hassan delnmero de sus devotos, que por aquellas fechas se cifraba en algo ms de cuarentamil, cantidad igualmente respetable. Cmo este hombre y sus seguidores levantaronun imperio invisible que se extenda del mar Caspio a Egipto es una de las historiasms extraordinarias de todos los tiempos.-16-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoHistricamente, Hassan Bin Sabbah podra ser considerado como el inventoroficial del terrorismo constituyendo su figura un antecedente perfecto de Osama BinLaden, quien comparte con l muchas caractersticas. Hombre de negocios, erudito,hereje, mstico, asesino, asceta y revolucionario, tan polifactico personaje naci enPersia -la actual Irn- alrededor de 1034 en el seno de una familia acomodada deorigen yemen16. De nio, el hombre que aos ms tarde sera considerado como laencarnacin de Dios en la Tierra, era un diligente estudiante de teologa, un celosotalibn no muy diferente de los que gobernaran en Afganistn mil aos despus. Laposicin econmica de su familia favoreci el que disfrutara de una educacinprivilegiada para su poca, siendo compaero de estudios de personajes de la talla deNizam al Mulk (que llegara a convertirse en visir del Sha de Persia) y Omar Jayyam17(an hoy aclamado como gran poeta, astrnomo y matemtico). Tal era la unin de lostres amigos que hicieron un pacto por el cual si uno de ellos alcanzaba algn da unaposicin de poder o influencia asistira a sus compaeros menos favorecidos por lafortuna18.En su juventud Hassan viaj a Egipto, donde permaneci por espacio de un aoy medio. Fue all donde abraz la doctrina shita. Aprendi a cuestionar el dogmaislmico y comprendi que el mundo se transforma mediante acciones, llegando a laconclusin de que las creencias son distracciones intiles usadas para esclavizar a lasmasas. Sin descuidar su fervor religioso, el joven Sabbah se convirti en un hombrepragmtico que crea mucho ms en la fuerza de las acciones que en la de lasplegarias, lo que le servira ms adelante como patrn para estructurar la organizacinde sus seguidores...Aparte de lo aprendido en las escuelas shitas, su estancia en Egipto resultbastante accidentada. Hassan tuvo que abandonar precipitadamente la regin a causade su participacin en la controversia suscitada a raz de la sucesin del difunto califa.Sabbah fue encarcelado por apoyar a Nizar, uno de los pretendientes al trono, y podrahaber pasado el resto de su vida en prisin de no ser porque la suerte, una de lasconstantes que marcaron su vida, quiso que la pared de la mazmorra en la que seencontraba cautivo se derrumbara y pudiera, de esta manera, huir de vuelta a suPersia natal19.Durante el viaje tuvo tiempo de madurar el que sera el gran proyecto de suvida. Para ello necesitaba un lugar apartado y seguro donde poder llevar a cabo susplanes sin ser molestado. As, Hassan termin por encontrar una fortaleza aislada en loms alto de las montaas de Qazvin. Este castillo, llamado Alamut (El nido delguila), era la plaza fuerte ideal para la nueva secta que Hassan estaba a punto defundar: los ismailes nizares (que ms tarde seran conocidos como los hashishins,palabra de la que deriva la actual asesinos). Adems, Alamut se encontraba en unemplazamiento geogrfico estratgicamente privilegiado que permitira a Hassan hacerproselitismo de su secta ismail por toda Persia.Los ismailes son una escisin de la ortodoxia musulmana, algo as como losprotestantes dentro del cristianismo. Tras la muerte de Mahoma en 632 su discpuloAb Bakr fue designado para sucederlo, convirtindose en el primer califa del Islam.Desgraciadamente, Mahoma no dej tan claro como Jess quin sera la roca sobre laque edificara su Iglesia y fueron muchos los musulmanes que no estuvieron deacuerdo con esta decisin, considerando que Al, el primo del Profeta, tena muchosms mritos para ser su sucesor. As comenz la pugna entre los sunitas -la ortodoxiamusulmana- y los shitas -defensores de la legitimidad de Al-, que fueron cruelmente16Edward Burman, Los asesinos. Martnez Roca, Barcelona, 1988.http://www-groups.dcs.st-andrews.ac.uk/~history/Mathematicians/Khayyam.html18Ibd.19http://www.newdawnmagazine.com/Articles/Secrets%20of%20the%20Assassins.htm17-17-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoperseguidos por los primeros, que los consideraban herejes. Esta persecucin culminen el ao 680 con el asesinato de Ftima, la hija de Mahoma, que se uni a losdefensores de Al. A partir de entonces los shitas tuvieron su propio califa -que recibiel apelativo de imn- y se separaron por completo de los sunitas, a la espera de lallegada del Mahdi, un Mesas destinado a conducirlos a la victoria sobre sus enemigos.Es precisamente en el seno de la tradicin shita donde nacen las creencias ismailescomo un cisma surgido por motivos sucesorios en la poca del sexto imn, y que iracobrando fuerza poco a poco hasta la llegada en el siglo XII de Sabbah.AlamutHassan se asegur la propiedad de Alamut por medio de la sutileza y el engao.Su formacin privilegiada le sirvi en esta ocasin para emplear una treta que yaaparece reflejada en la Odisea atribuida a Ulises. Hassan lleg a un acuerdo con eldueo de Alamut por el que se le venda por un precio exiguo una porcin de tierraque se podra abarcar con la piel de una vaca. El dueo convino en ello pensando queel joven forastero pretenda establecer un puesto de venta en el lugar, no dndosecuenta de hasta qu punto poda llegar la inventiva de Hassan. ste procedi a dividirla piel de la vaca en tiras sumamente delgadas que le permitieron fabricar un largocordn con el que abarcara por entero el rea de la fortaleza. Lgicamente, elpropietario protest, pero los seguidores de Hassan se encargaron de persuadirlo deque cumpliera con lo pactado.Cuando los rumores de lo sucedido llegaron hasta el visir Nizam al Mulk -suamigo de la niez y virtual gobernante de la regin, dado que el sultn haba delegadoen l todas las funciones ejecutivas-20, y anticipndose a las intenciones de su antiguocamarada, comenz a hacer preparativos para que el ejrcito del sultn sitiara lafortaleza, algo que jams sucedera. Al da siguiente, de regreso a sus aposentos trasuna audiencia con el sultn para informarle de sus planes, Mulk fue abordado por unsuf que en realidad era Bu Tahir, un agente de Hassan, que tras una breveconversacin clav su daga en el corazn de Nizam al Mulk, convirtindolo de estaforma en la primera vctima registrada de los hashishins.Una vez consolidado su dominio sobre Alamut, Hassan emple una considerablecantidad de recursos en la construccin del denominado jardn legendario de losplaceres terrenales, un lugar que desempeara un papel muy importante en los ritosiniciticos de los hashishins. El jardn se encontraba en un hermoso valle flanqueadopor dos altas montaas. Hasta all haban sido llevados pjaros, plantas y animalesexticos de todo el mundo. Rodeando el jardn se construyeron lujosos palacetes demrmol y oro, adornados con hermosas pinturas, exquisitos muebles y tapices de finaseda. Por todos los rincones de la reducida geografa de este paraso terrenal sehaban dispuesto los ms suculentos manjares, mientras que en cada rincn se podanver fuentes de vino y agua fresca.Cul era el propsito de este extico decorado?. Crear el marco adecuado parala escenificacin de un impactante rito inicitico que asegurase de por vida la lealtadabsoluta de los nuevos aclitos. El iniciado que era llevado al jardn de las delicias seencontraba en estado de inconsciencia tras haber quedado fuera de combate por unapotente pocin, cuyo principal ingrediente era el hachs (de ah el nombre por el queera popularmente conocida la secta) en forma de aceite de cannabis, y que ademscontena diversos ingredientes psicotrpicos, como hongos alucingenos. Al despertarde su sueo, el aclito se vea rodeado por un grupo de bellas adolescentes que le20Philip K. Hitti, History of the arabs, from the earlier times to the present. Macmillan, Londres, 1970.-18-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodaban la bienvenida cantando, bailando y tocando instrumentos musicales en suhonor. Mientras el boquiabierto joven an intentaba reponerse de su asombro, lasmuchachas comenzaban a administrarle un masaje que poco ms tarde derivara enuna pequea orga que inclua la prctica de sofisticadas tcnicas sexuales. ste era elprlogo de una corta pero inolvidable estancia en el jardn que aseguraba a Hassanque podra exigir lealtad absoluta de su nuevo seguidor y que sus rdenes seranseguidas sin preguntas ni reparos. Tras las ruinas del castillo que todava existen enAlamut hay un valle semioculto por las escarpadas paredes que lo rodean por el quefluye un arroyo de agua fresca y cuyo verdor contrasta con la sequedad del entornocircundante. Es muy probable que fuera sa la ubicacin del mtico jardn.Aunque algunos autores han cuestionado la validez como dato histrico del usodel hachs por los asesinos, lo cierto es que se trata de un hecho cuidadosamentedocumentado. No obstante, no es cierto que los asesinos ingirieran este narctico pararelajarse antes de emprender alguna de sus expediciones de asesinato, como se piensaen la creencia popular, sino que lo ms probable es que consumieran algo de drogaantes de visitar el jardn de las delicias por ltima vez, como placentero prlogo de unamisin suicida.Una sociedad esotricaLa estancia en el paraso terrenal creado por Hassan era solamente el comienzode la carrera del adepto en la secta, cuyo escalafn se divida en siete grados. Loshashishins combinaban las doctrinas exotricas y esotricas del islam. Sabbah erapracticante de la alquimia y estudioso del sufismo, de modo que parte del plan deestudios iniciticos para los futuros hashishins implicaba el dominio de mtodos ocultospara alcanzar planos ms altos de conciencia, algo que en el otro extremo del planetaya se practicaba en otra mtica sociedad de asesinos profesionales, los ninja japoneses.Pero no todo era meditacin y preparacin mental, sino que tambin se aprenda cmomatar eficazmente mediante el veneno o la daga. Los iniciados eran entrenadosconcienzudamente de una forma que nada tiene que envidiar a la de los serviciossecretos actuales. Reciban clases de todo tipo de materias que pudieran serles tilespara su cometido, aprendan varios idiomas, as como el modo de vestir y las maneraspropias de comerciantes, monjes y soldados. Adems, les enseaban a hacerse pasarpor creyentes y practicantes de las religiones ms importantes de modo que unseguidor de Hassan poda adoptar con xito la identidad de cualquier persona, desdeun comerciante acomodado a un mstico suf, un cristiano o un soldado sarraceno21.Para comprender mejor el xito de los hashishins hay que asumir que elasesinato poltico era una prctica muy extendida en el Islam ya antes de la llegada deHassan Bin Sabbah. Otras sectas y grupos haban recurrido a tan expeditivo mtodo enel pasado, e incluso el propio Profeta ya seal a determinados individuosmanifestando que no merecan vivir, a la espera de que sus seguidores entendieranla indirecta. Una secta extremista shita fue conocida en su momento como losestranguladores debido a que ste era el mtodo que preferan a la hora de ejecutar asus vctimas22. El mundo musulmn de la Edad Media era un entorno confuso en elque la autoridad siempre pasaba a manos de aquellos que tenan la voluntad y laosada necesarias para tomarla y retenerla mediante la violencia o la astucia. Losderechos hereditarios pesaban tanto como las espadas al servicio de los pretendientesal trono y ms de un gran imperio se desmoron a causa de estas luchas intestinas.Imanes y califas eran con frecuencia vctimas de asesinos a sueldo pagados por2122Arkon Daraul, A history of secret societies. Citadel Press, Nueva York, 1989.E. Burman, op. cit.-19-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoaspirantes al cargo que, en bastantes ocasiones, terminaban sus das de la mismaforma que sus antecesores. Lo que introduce de novedoso Hassan Bin Sabbah en esteentorno es la prctica sistemtica del asesinato como elemento primordial de suestrategia, por medio de la que pretende alcanzar determinadas metas mediante laextirpacin quirrgica de ciertos elementos clave de la escena militar y poltica.Para que este planteamiento tuviera xito la organizacin era un factoresencial. La orden hashishin se basaba en una estructura administrativa que, a juzgarpor los resultados obtenidos, result ser tremendamente eficaz. En la cima de lajerarqua estaba Hassan, el viejo de la montaa, cuya privilegiada mente lo mismo seencontraba ocupada en trazar complejos planes que jugaban con el equilibrio polticode todo Oriente, que meditando sobre la interpretacin de algn pasaje del Corn.Debajo de l estaban los priores magnficos -msticos y clrigos que daban sustentoespiritual al grupo-, los propagandistas o dai -encargados de predicar la palabra deSabbah por todo el orbe musulmn y reclutar nuevos adeptos a la causa- y finalmentelos fidai, que eran el escalafn ms bajo dentro de los hashishins, aunque en modoalguno el menos importante. Los fidai -ngeles destructores o autosacrificadostenan un voto de obediencia absoluta y una conviccin fantica que los mantenadispuestos a llevar a cabo cualquier atrocidad que su seor exigiera de ellos,incluyendo el suicidio y el asesinato. Vestan tnicas blancas con fajines y turbantesrojos: colores que representaban la inocencia y la sangre. Llama la atencin que losterroristas suicidas actuales mantengan en su iconografa ritual un atuendo muyparecido.La figura clave en esta organizacin eran los dai. Se trata de una figura que enmuchos sentidos resulta exclusiva de la cultura persa. Si tuviramos que compararloscon algo conocido, los misioneros cristianos resultaran la figura ms cercana a nuestracultura. Como los misioneros, los dai reciban una extensa formacin que los convertaen vendedores perfectos de las ideas a las que servan, estando investidos adems deuna autoridad de la que en principio carece un misionero cristiano. Su tarea eraprincipalmente la de impresionar a las gentes con las que se encontraban, excitar sucuriosidad e imbuirles el deseo de saber ms sobre ellos y sus creencias. Una vezenganchado un buen nmero de aclitos potenciales, revelaba los misterios de laorden slo a aquellos ms prometedores, siempre y cuando accediesen a prestarjuramento de fidelidad al imn, el representante de Dios sobre la Tierra, que, en estecaso, no era otro que Sabbah.Dado que los hashishins ganaban influencia en la regin con un mpetu quepareca imparable, el Sha de Persia se senta inseguro en su posicin, lo que lo llev acometer el mismo error que cometiera tiempo atrs su visir y a pagarlo de similarmodo. Apenas haban llegado las tropas a las cercanas de Alamut cuando el atrevidomonarca mora envenenado. Tras su muerte, el reino de Persia qued dividido enfacciones que guerreaban constantemente entre s, situacin que convirti a losasesinos en el grupo ms poderoso e influyente de la regin durante aos.En ese tiempo la secta fue sofisticando sus mtodos, convirtiendo el asesinatoen una forma de arte, desarrollando tcnicas cada vez ms audaces e imaginativas, enlas que el veneno y la daga eran sustituidos por sofisticadas trampas y tcnicas quepermitan al asesino alcanzar su objetivo por muy protegido que ste estuviera. Cabedestacar que pese a lo dicho hasta el momento no estamos hablando de una hordasedienta de sangre y dispuesta a alcanzar sus objetivos a cualquier precio. Losidelogos y estrategas de los hashishins eran intelectuales que preferan utilizar lapersuasin en lugar de la violencia siempre que ello fuera posible. Entre los mtodosindirectos de persuasin, uno de sus favoritos consista en obtener la ayuda demujeres y nios que ejercan una especial influencia ante padres y maridos poderosos.Los sobornaban con vestidos, joyas y fantsticos juguetes trados a tal efecto por-20-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomercaderes que viajaban por todo el mundo en busca de las ms exquisitas piezas.Tambin supieron cautivar a algunas de las mentes ms distinguidas de Oriente Mediopara emplearlas como profesores en sus escuelas o como consejeros en asuntosmundanos. Esta sabia combinacin de mano de hierro en guante de terciopelo sirvipara que, en poco tiempo, la mayora de la poblacin de Persia profesara las creenciasismailes.Mstico y ascetaSin embargo, a medida que sus hazaas se multiplicaban y eran cantadas ycontadas por todo el mundo rabe, Hassan Bin Sabbah fue convirtindose en unpersonaje cada vez ms misterioso y reservado, que vivi el resto de su vida confinadopor propia voluntad entre los muros de la fortaleza. Se dice que durante ese perodoabandon sus aposentos tan slo en dos ocasiones. Llevaba una vida propia de unasceta, consagrado a la mstica y a la redaccin de tratados teolgicos. La ambicinexpansionista que caracterizaba a la secta de Hassan -y los expeditivos medios queempleaba- no se deba a una ambicin personal, sino a su condicin de creyenteprofundamente devoto de la fe ismail, que quera convertir en la nica corrienteimperante en el Islam. De este carcter modesto y hondamente religioso nos habla lacircunstancia de que Hassan poda aspirar a declararse descendiente directo delProfeta con ms legitimidad que otros que ya lo haban hecho, pero rechaz utilizaresto como ventaja poltica: Prefiero ser un buen sirviente del Profeta antes que su hijoindigno.Su celo religioso lo llev a cometer no pocos excesos entre sus propias filas. EnAlamut, como siglos ms tarde en el Afganistn de los talibanes, estabaterminantemente prohibido beber y tocar instrumentos musicales. Estas prohibiciones ymuchas otras se aplicaban con extremado celo y Hassan exiga a sus seguidores unatotal obediencia. Era de una severidad inflexible, tanto que hizo ejecutar a sus dosnicos hijos: a uno por beber y al otro por saltarse la cadena de mando cometiendo unasesinato que no haba sido ordenado.Durante la ltima poca de la vida de Hassan la secta combati en dos frentesbien definidos. En las cruzadas lucharon indistintamente en ambos bandos en funcinde cul de ellos sirviera mejor a sus necesidades del momento. Al mismo tiempo, no sedetuvieron en expandir su dominio por toda Persia y su influencia lleg hasta Siria,donde comenz a actuar una rama particularmente activa de la orden.Hassan Bin Sabbah falleci en 1124, a la edad de 90 aos. La ejecucin de susdos nicos herederos hizo que tuviera que designar a dos de sus generales para quecontinuaran su obra como sucesores. Uno asumi el control de los elementos msticose ideolgicos de la orden, mientras que el otro se encarg de los asuntos militares ypolticos.Durante ese perodo, y aprovechando el desconcierto que trajo consigo lamuerte de Sabbah, la dinasta seljcida tom de nuevo el control en Persia, lo queprovoc una nueva oleada de asesinatos. El primognito y sucesor de Nizam Al Mulkcay bajo la daga de un fidai. El nuevo sultn, que haba sucedido a su padre MalikSha y recuperado el control de grandes zonas del pas, decidi, como su padre antesque l, marchar contra Alamut. Una maana despert con una daga clavada en sualmohada. El sultn hizo un pacto con los asesinos por el que les otorgaba laautonoma a cambio de reducir sus fuerzas militares y un compromiso de no injerenciaen los asuntos de Estado. Fue tambin en esta poca cuando Marco Polo lleg a lasproximidades de Alamut y se enter de la existencia de la orden, incluyndola en elrelato de sus viajes y haciendo que su fama se extendiera por toda Europa.-21-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLos hashishins sobrevivieron durante ms de cien aos tras la muerte deSabbah, hasta que Alamut fue finalmente sitiado y conquistado en 1256 por losinvasores mongoles al mando de Halaku Kan, hijo de Gengis Kan. Halaku era un granadmirador de la figura de Hassan y encarg a su principal consejero que recopilara unahistoria completa de los asesinos basndose en los registros de la biblioteca deAlamut. De este trabajo procede la mayora de los datos histricos de los queactualmente se dispone sobre la orden.El legado de los asesinosTras la cada de Alamut, la mayora de los supervivientes del grupo se vieronforzados a la clandestinidad, manteniendo sus creencias y tradiciones en estadolatente. En la actualidad, los ismailes nizares todava existen, y estn liderados por elAga Kan, una de las figuras progresistas del Islam. La Aga Khan Development Networkes una organizacin creada basndose en las condiciones de vida en las sociedades endonde los musulmanes tienen una presencia significativa, si bien se esfuerzan en dejarmuy claro que no son una organizacin de carcter religioso23.La sociedad secreta que cre Hassan Bin Sabbah marc un antes y un despusen el desarrollo de este tipo de organizaciones e influy decisivamente en las quefueron creadas con posterioridad. Durante las cruzadas, los hashishins lucharon para ycontra los cristianos, segn beneficiara a sus planes, si bien las frreas estructurasjerrquicas de las rdenes militares mermaban considerablemente la eficacia de sutctica de asesinatos selectivos, ya que tan pronto un personaje clave falleca erainmediatamente sustituido por otro.Ricardo Corazn de Len fue acusado en su momento de haber solicitado laayuda del Seor de las montaas -Sheik Al Yebel, que no era Sabbah, comovulgarmente se cree, sino el jefe de la rama siria de la secta- para cometer el asesinatode Conrado de Monferrato. Segn cuentan las crnicas, se escogi a dos asesinos queaceptaron ser bautizados y que fueron emplazados a ambos lados de Monferrato,fingiendo rezar. En el momento en que se present una ocasin favorable loapualaron y corrieron a refugiarse en una iglesia. No obstante, lleg hasta sus odosla noticia de que haban fallado en su intentona y el prncipe an se encontraba convida, por lo que abandonaron su escondite y se dirigieron al lugar donde yaca Conradode Monferrato para apualarlo por segunda vez. Despus de esto fueron capturados ymurieron sin una sola palabra de confesin o arrepentimiento a pesar de la crueldad delos tormentos que les fueron aplicados24.Algo de aprovechable debieron ver los cruzados en los mtodos de losasesinos cuando los importaron a Europa y terminaron sirviendo de patrn y modelode numerosas sociedades secretas occidentales. Los templarios, la Compaa de Jess,el Priorato de Sin, la francmasonera, los rosacruces... todos deben su eficaciaorganizativa al trabajo originario de Hassan. De hecho, los clebres Iluminati tuvieronsu origen en el aspecto mstico de la orden hashishin25.Tambin los servicios de inteligencia, las modernas sectas de asesinos, hanincorporado en sus metodologas muchas de las tcnicas milenarias de los hashishins.Por ejemplo, en un manual de entrenamiento de la CIA titulado sin eufemismos Unestudio del asesinato26, se pueden encontrar rastros de la influencia de los antiguos23http://www.akdn.orgArkon Daraul, op. cit.25Destaca al respecto el brillante anlisis que hace Tim ONeill en el artculo titulado Una historia de la venganza y elasesinato en las sociedades secretas, incluido en el libro Cultura del Apocalipsis. Editorial Valdemar, Madrid, 2002.26http://www.iranian.com/History/Aug97/Sabbah/index.html24-22-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachohabitantes de Alamut por todas partes, siendo Hassan Bin Sabbah mencionadoexpresamente en el documento.Con el paso de los siglos, Sabbah se ha convertido en una figura mtica que haservido de inspiracin a artistas y literatos. El irreal mundo de Alamut, con sus sueosde placeres inenarrables administrados por bellas hures entre vapores narcticos yexticos perfumes, result particularmente atractivo para los romnticos. En el clebrepoema Kublai Khan de Coleridge, escrito segn se cuenta inmediatamente despusdel despertar de un sueo de opio, se describe detalladamente la leyenda de Sabbah yde su paraso terrenal. Coleridge llama a su Alamut de ficcin Armhara, el lugar enque se yergue la bveda del placer, inspirada en el jardn legendario de los hashishins.Casi un siglo ms tarde, los escritores y artistas de la generacin beatnik tambinconsideraron a los hashishins como una de sus fuentes de inspiracin, identificndosecon esa mezcla de misticismo oriental, experimentacin con drogas y transgresinsocial que tie la leyenda de la secta. El poeta y pintor Brion Gysin27 menciona aSabbah en muchas de sus composiciones, y William S. Burroughs escribi un brillantepoema titulado Las palabras pasadas de Hassan Sabbah28, donde condena comoterroristas a organizaciones modernas, como las agencias de inteligencia y las grandesmultinacionales.Como vemos, Hassan Bin Sabbah es una de esas figuras que rompe la barreradel tiempo y se mantiene vigente segn las sucesivas generaciones la enriquecen connuevas lecturas que no son sino un fiel reflejo de la situacin de cada poca. Adems,supone un precedente directo sin el que resultara imposible comprender tanto a esosfanticos suicidas que tanta intriga e inquietud causan entre los occidentales, como lapropia figura de Osama Bin Laden, mstico, terrorista, estratega y lder, una versinrenovada del mtico adalid de los asesinos.Bin Sabbah/Bin LadenDicen que no hay nada nuevo bajo el sol, y la historia tendra mucho queensearnos en la guerra contra el terrorismo que actualmente est presenciando elmundo. En esta ocasin, el aforismo quien olvida el pasado est condenado arepetirlo parece ser algo ms que un mero tpico.Osama Bin Laden y su ejrcito de guerreros fanticos no son sino una versincontempornea, casi un calco, de Hassan Bin Sabbah y su orden de asesinos. Suescondrijo en las cordilleras de Afganistn es un recordatorio de la plaza fuerte deSabbah, ubicada en montaas no muy alejadas de los tneles de Tora Bora. ComoSabbah, Bin Laden ha educado a sus guerreros desde la adolescencia para queacepten la muerte sin dudas ni vacilaciones, como parte de un programa polticorevestido de contundentes lemas religiosos que se encuentran, por fortuna, muyalejados de lo que representa la corriente mayoritaria del Islam. Las creencias de BinLaden tienen su fiel reflejo en las enseanzas wahabes, desviacin estrecha y fanticade la providencial tolerancia mostrada histricamente por el Islam sunita.La puritana versin wahab del Islam es un movimiento sectario que emergi enla Arabia del siglo XVIII y cobr nuevos bros a principios del siglo XX con la fundacindel reino saudita. Segn Ibn Jaldn, gran historiador musulmn del siglo XIV, un temarecurrente en la historia musulmana es el asalto peridico a la civilizacin islmica porparte de los primitivos nmadas del desierto, los brbaros. El wahabismo es un claroejemplo de esta circunstancia. El propio Bin Laden -al romper con su origen saudita y2728http://www.brainwashed.com/h3o/dreamachine/start.htmlhttp://www.interpc.fr/mapage/westernlands/Derniersmots.html-23-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotodo lo que representa- confirma la teora de Ibn Jaldn de la lucha cclica entre loshabitantes del desierto y los que han preferido una cultura sedentaria instalndose enlas ciudades. Por ello, decir que las posturas de Bin Laden no son representativas delmundo musulmn y que han hecho un dao inmenso al Islam y a la civilizacin querepresenta es algo ms que una justificacin ms o menos bienintencionada.Sin embargo, aquellos que opinan que la muerte de Bin Laden es la solucin deeste problema deberan asumir algunas enseanzas de lo ocurrido hace casi mil aosen Alamut. En el caso de Sabbah, su ausencia fsica no extingui el fanatismo de susseguidores hasta ms de cien aos despus de su muerte, y ello tras una aplastantederrota militar precedida por encarnizadas batallas. La enseanza histrica de esto esque podemos acabar con Bin Laden y dispersar su organizacin, pero ello no supondrael final del problema, y la civilizacin occidental puede verse en la necesidad depermanecer en guardia indefinidamente para contener el fanatismo de los guerrerosocultos de Al Qaeda.Por lo que sabemos de esta organizacin, no se trata tanto de un grupoterrorista con unos fines polticos claros y definidos, como de una secta religiosa decorte similar a la liderada en su momento por Sabbah. se es uno de los factoresdeterminantes que ha provocado la desorientacin de los expertos en terrorismo. Lamayora de sus miembros no se aproximan ni de lejos al perfil de los desposedos de lafranja de Gaza, sino que pertenecen a la clase media y alta musulmana, cuyos jveneshan recibido una completa educacin, muchos de ellos, como el propio Bin Laden, enlas aulas de las ms exclusivas universidades de Occidente. Probablemente, la miseriafuera algo desconocido para la mayora de estos jvenes hasta el momento en quedecidieron acudir como voluntarios a Afganistn. Al Qaeda encaja a la perfeccin en lasdefiniciones ms aceptadas de secta destructiva. Adoctrina y se asegura la obedienciade sus miembros mediante tcnicas de control mental; forma una sociedad cerrada ytotalitaria en la que la figura del lder -autoproclamado, mesinico y carismtico- estodopoderosa; y estn plenamente convencidos de que el fin justifica los medios.Al Qaeda recluta tambin el mismo perfil de adeptos que una secta destructiva.Segn el Centro Estadounidense de Informacin sobre Sectas, el candidato perfectopara este tipo de grupos tiende a ser una persona inteligente, idealista, instruida,acomodada econmicamente e intelectual o espiritualmente inquieta. Unascaractersticas que encajan a la perfeccin con las de Zacaras Musaui, miembro delcomando encargado de secuestrar el avin estrellado en Pensilvania y que fuedetenido por el FBI das antes de los atentados. Graduado con mster en ComercioInternacional y educado en Francia y Gran Bretaa, Musaui, como todos los reclutas dela secta, experiment un visible cambio de personalidad tras regresar de su estancia enel campo de entrenamiento de Al Qaeda. Su propia familia lleg a la conclusin de quele haban lavado el cerebro.Los estudiantes musulmanes en Europa, desarraigados culturalmente,enajenados por Occidente, resultan particularmente vulnerables al seuelo de OsamaBin Laden. No tienen que ser necesariamente apasionados defensores de la causapalestina o vibrar de indignacin ante la presencia de bases de Estados Unidos en elsuelo sagrado de Arabia Saudita. Al Qaeda les llena un importante vaco espiritual ypsicolgico: les da un sentido de propsito en la vida, de trascendencia, seguridad eidentidad. La organizacin conoce a la perfeccin la psicologa de estos jvenesmusulmanes y pulsa con maestra los resortes precisos para convertirlos a su causa. Enprimer lugar, y como todas las sectas, ensea a sus miembros a subordinar suindividualidad a la meta del grupo. El manual que Al Qaeda entrega a sus terroristascontiene una larga serie de consejos increblemente detallados y exige que sigan conprecisin ciertos rituales que ayudarn a inculcar la sensacin de pertenecer a unacomunidad exclusiva.-24-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoComo otras sectas tristemente clebres, tales como el Templo del Pueblo delreverendo Jim Jones, que protagoniz en Guayana el mayor suicidio colectivo de lahistoria; La Puerta del Cielo o la Orden del Templo Solar, Al Qaeda persuade a susmiembros para que sacrifiquen sus vidas con la promesa de un paraso ms all de lamuerte, una tcnica que, como hemos visto, ya fue utilizada con xito hace un mileniopor Hassan Bin Sabbah.ConclusinSon demasiadas las semejanzas como para no pensar que Bin Laden no hayatomado elementos de la secta de los hashishins como modelo para levantar su propioreino de terror. Osama Bin Laden es, a fin de cuentas, una persona culta con unprofundo conocimiento de la cultura islmica. Visto de esta manera, los hashishinstuvieron finalmente xito a la hora de hacer perdurar su siniestro legado: una herenciade violencia que se ha extendido a travs de los siglos y ha sido capaz de infectar lasmentes de los nios de Gaza, de los jvenes musulmanes de los barrios obreros deLondres o de los ricos estudiantes rabes de los colegios mayores de Pars. Como dijoen su momento Luis Racionero: El Viejo de la Montaa se ha reencarnado en alguien,es un arquetipo de la impotencia combinada con la maldad nacida del fanatismo: unamezcla explosiva29.29http://www.estrellaeconomica.com/010913/economia/opinion_racionero.htm-25-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa GarduaEl secreto mejor guardado de la Inquisicin1) La Gardua fue una sociedad secreta espaola cuya existencia se prolong durantevarios siglos.2) Como si de un precedente del Ku Klux Klan se tratara, su primer propsito fue lapersecucin ilegal de judos y musulmanes.3) Ms tarde deriv en una sociedad de delincuentes que dio origen, entre otras, a laCamorra napolitana.4) Secuestradores y asesinos a sueldo, la Inquisicin utiliz a menudo sus serviciospara actuar contra personas sobre las que legalmente no tena jurisdiccin.5) La herencia de la Gardua an se encuentra presente en el hampa espaola.Durante algunos de los momentos ms oscuros de la historia espaola su solamencin, siempre en voz baja, infunda el pnico en los corazones. La Santa Garduafue una sociedad secreta de criminales cuyo poder desafiaba por igual a la Iglesia y ala Corona. Eran granujas, prostitutas y espadachines a sueldo. Durante ms dedoscientos aos reinaron como los monarcas indiscutibles de los bajos fondos de lapennsula Ibrica, y an en nuestros das su legado no ha desaparecido del todo.La Reconquista espaola es uno de esos perodos histricos en los que laconfusin y la visceralidad a flor de piel hacen posibles cosas que en otros tiemposms ordenados hubieran sido impensables. En una poca de intensa exaltacinreligiosa y nacionalista, los judos y musulmanes que vivan en territorio cristiano seencontraban en un estado de virtual indefensin que los convirti en vctimas favoritasde bandidos y malhechores que, en no pocas ocasiones, ponan la defensa de la fecomo justificacin de sus tropelas, lo que les granjeaba la aprobacin tcita de laIglesia. A fin de cuentas, los musulmanes eran el enemigo que an controlaba ampliosterritorios del suelo patrio y los judos, los miembros de una raza maldita responsablede la ignominiosa ejecucin de Jesucristo. Por ello, no es de extraar que los nobles yesforzados caballeros que formaban las huestes de la Reconquista recibieran elinesperado refuerzo de una autntica legin de rufianes que vean en esta campaauna oportunidad para obtener un buen botn. La Santa Gardua naci comoconsecuencia de este orden de cosas.Los orgenes reales de la Gardua como fuerza unificada no se remontanmucho ms all de la poca de los Reyes Catlicos30, quienes en el siglo XVemprendieron su cruzada contra los ltimos reductos de influencia musulmana en lapennsula Ibrica. A consecuencia del xito de aquella campaa muchos islamitasfueron muertos o desterrados al norte de frica, con la nica excepcin de variosreductos guerrilleros que permanecieron en las montaas durante algn tiempo. Nofueron pocos los que decidieron abrazar el cristianismo para conservar sus viviendas yposesiones. Eran principalmente sbditos de sangre tan espaola como la de loscristianos y religin musulmana o juda, que no tenan ningn otro lugar adonde ir.Antes de la expulsin de judos (1492) y moriscos (1609), estos grupos sufrieron todotipo de arbitrariedades que inclua la expedicin de rdenes de arresto o de desahuciobasadas en cargos falsos, de las que se beneficiaron en no pocas ocasiones losmiembros del clero y de la Gardua. Era una poca en que la balanza de podervariaba, y si bien nobles y seores feudales estaban perdiendo grandes porciones de30Charles William Heckethorn, Secret societies of all ages and countries. Kessinger Publishing Company, Montana,2000.-26-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosu poder, lo cierto es que an no se haba desarrollado adecuadamente una nuevaoligarqua que ocupase su lugar, por lo que exista en determinados mbitos un clarovaco de poder que permiti a la Gardua actuar en muchos lugares casi con totalimpunidad.La Santa Inquisicin centr su atencin en casos de judos y musulmanesconvertidos a la fe catlica -los conocidos despectivamente como marranos- pero queeran sospechosos de seguir practicando en secreto su religin original. Algunos eranricos y otros incluso miembros de la Iglesia. Sin embargo, a pesar de lo que dice laleyenda negra, la Inquisicin no era una institucin todopoderosa y en muchos casosresultaba imposible proceder abiertamente contra determinados individuos, que habanconseguido comprar su inmunidad merced a su fortuna o influencia.Aliados de la InquisicinEn estos casos particulares era donde entraba en juego la Gardua, cuyaactividad de aquellos das podramos compararla a la del Ku Klux Klan, esto es, unasociedad secreta esencialmente de carcter racista encargada de la persecucin ilegalde los ciudadanos por razones xenfobas. Los miembros de esta sociedad secretatrataban a estos judos y musulmanes influyentes de maneras nada catlicas,recurriendo generalmente al asesinato de cualquiera que difundiera o practicara ideasheterodoxas. De este modo, este consorcio criminal se convirti en un arma extraoficialdel Santo Oficio.El frreo adiestramiento y disciplina de sus miembros, as como una extremadacrueldad a la hora de llevar a cabo sus misiones, convirti a la Gardua en un mito porderecho propio. En el seno de la sociedad se enseaba a los nefitos que sta habanacido poco despus de la batalla de Covadonga31, una pretensin completamenteficticia e infundada. Igualmente, se les inculcaba que fue el disgusto de Dios Padre elque permiti a los musulmanes conquistar la mayor parte de la pennsula Ibrica amodo de castigo para los impos cristianos de la poca. Las nicas personas a quienesel Todopoderoso permiti sobrevivir fue un reducido grupo de elegidos, sobre quienesrecaera la tarea de reconquistar el pas y limpiarlo de infieles. Para ello, este escogidogrupo tuvo que esforzarse durante setecientos aos y esto slo gracias a laintermediacin de la Virgen de Crdoba, cuyos lamentos haban evitado la destruccintotal del pueblo espaol, y permitido que la Gardua llevara a cabo su misin divina:hacer prevalecer la pureza de la sangre espaola. Grupos de patriotas tomaron lasregiones montaosas organizndose en bandas y luchando como guerrilleros en arasde cumplir su sagrado destino.Otro de los elementos fundamentales del folclore garduo era la historia deApolinario, un ermitao que segn la leyenda habitaba en un remoto rincn de SierraMorena dedicado nicamente al culto a la Virgen y a la recoleccin de las hierbas conlas que se sustentaba. La Virgen, conmovida por su fervor y asctica virtud, lo escogicomo su mensajero y le hizo una revelacin con el encargo de difundirla y cumplirfielmente las instrucciones que le iba a dar. Para expiar sus muchos pecados losespaoles tenan que ofrecer al Seor la victoria sobre los musulmanes. A partir de eseda el ermitao tendra que predicar este mensaje para, as, impulsar la cruzada quesalvara a Espaa.Aunque abrumado por la responsabilidad que se haba depositado en susmanos, el anacoreta acept el singular encargo. Reclutara por caminos y pueblos unejrcito de patriotas cristianos y si fuera necesario los conducira l mismo al campo de31Ibid.-27-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachobatalla en nombre de la Sagrada Virgen. Como premio, los guerreros seranrecompensados con todas las tierras y otras posesiones que consiguieran arrebatar alos musulmanes. La riqueza de los mahometanos en manos cristianas sera la pruebairrefutable que aclarara de una vez por todas cul era la verdadera religin. La Virgenungi al ermitao, le dio su bendicin y lo invisti con un botn que ella misma habaobtenido de la tnica de su Hijo. Presuntamente, esta reliquia, aparte de su valorsimblico, estaba dotada de poderes milagrosos y cualquiera que la llevara consigo sesalvara de la muerte y de ser capturado por los musulmanes.Licencia para matarAs pues, los miembros de la denominada Santa Gardua situaban el nacimientode su sociedad secreta en un mandato de la Virgen Mara en persona, dado a conocera travs de un hombre santo que recibi de tan alto poder el mandato de reconquistarla pennsula Ibrica y de acabar con el mayor nmero de mahometanos. Alrededor deesta leyenda crecieron otras, as como una compleja liturgia que inclua la costumbrede encomendarse a la Virgen antes de un ataque o la consulta de la Biblia a modo deorculo antes de tomar importantes decisiones, abrindola al azar y buscando unsignificado alegrico para el pasaje revelado de esta manera.Los inquisidores encontraron en aquella sociedad de fanticos rufianes unvalioso aliado, pero durante la poca inmediatamente anterior al reinado de los ReyesCatlicos el grupo haba experimentado uno de sus perodos de mayor actividad,consolidando en gran medida su poder e influencia posteriores. Saquearon yquemaron, ejecutaron por su cuenta en la hoguera a quienes consideraban herejes, yreclamaron sus propiedades32. No se sabe con exactitud con cuntos miembroscontaba la Gardua, pero no cabe duda de que desempearon un papel significativoen la campaa contra los musulmanes y que sus hazaas pasaron en no pocasocasiones al mbito de la leyenda.No obstante, una vez finalizada la Reconquista, la Gardua se convirti en unlastre engorroso para las autoridades. En primer lugar, se trataba de un grupoespecialmente celoso en lo tocante a la cuanta de sus botines. Adems, personajes decierto renombre que fueron considerados herejes por la Gardua sufrieron lapersecucin indiscriminada del grupo a pesar de contar con influencias y amistades.Ello motiv ms de una situacin embarazosa que dejaba en entredicho la autoridadreal de determinados personajes de la nobleza, ya que cuando la Gardua elega unobjetivo llevaba a cabo su cometido con notable minuciosidad, sin atender a ruegos nirazones. Esto colm la paciencia de la Corte, decidindose llevar a cabo una accinarmada que inclua el envo de tropas contra las bandas de la Gardua, quedesaparecieron de la escena pblica sin apenas ofrecer resistencia.Aunque el poder seglar estaba en aquellos momentos contra ellos, laInquisicin todava los protega de forma encubierta. El paso a la clandestinidad supusoun antes y un despus para el grupo. La ciudad de Sevilla, en la que el grupo habaalcanzado una notable implantacin, se convirti en la sede principal del movimiento, yla Gardua se dio a s misma una constitucin confidencial y unos estatutosfundacionales con los que tom su forma definitiva de sociedad secreta. Con este finse reuni un consejo formado por los trece rufianes ms poderosos de la ciudad, quedieron a la Gardua la estructura final que tendra durante los siguientes tres siglos.Tal como corresponda a su nuevo carcter, la Gardua adopt una forma deorganizacin inicitica dividida en nueve grados a los que se acceda en funcin de los32Arkon Daraul, op. cit.-28-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomritos que realizaban los militantes, no sin antes completar una ceremonia deiniciacin exclusiva para cada rango33. El escalafn ms bajo de la jerarqua estabaformado por los nuevos reclutas, que pasaban a engrosar las filas de los llamadossoplones, a quienes se encargaban las tareas ms pesadas y eran poco ms que lossirvientes del resto de la organizacin. Pertenecan a este rango los espas (de dondeprocede el actual significado de esta palabra como confidentes), los exploradores y losporteros de la orden.Parte fundamental del entrenamiento de los soplones recin iniciados en losmisterios del grupo era el aprendizaje de cmo imitar los sonidos de animales, queeran empleados como santo y sea del grupo, aparte de servirles como medio secretode comunicacin y de alarma en caso de peligro. Durante la noche se utilizaban paraeste fin el sonido de grillos, bhos, ranas y gatos, mientras que de da se utilizabandiversas modalidades de ladrido de perro.Otro de los grados inferiores de la Gardua estaba constituido por las llamadascoberteras, prostitutas que el grupo empleaba en multitud de tareas de apoyo einformacin. Eran ellas quienes enredaban a los viajeros en los caminos y losentretenan con su conversacin y sus encantos mientras el resto de la banda sepreparaba para el ataque a la desprevenida vctima. En otras ocasiones se hacanpasar por mujeres honradas, como vendedoras ambulantes o sirvientas, que con losms variados pretextos podan entrar en las casas de sus vctimas para espiarlos oestudiar la mejor manera de introducirse en el hogar o tenderles una emboscada. Paracasos especiales que requeran un carcter ms refinado, la Gardua no empleaba alas toscas coberteras sino a las llamadas sirenas, jvenes de aspecto cndido que sehacan pasar por amas de leche. Las sirenas tenan una gran influencia en el grupo yaque eran frecuentemente las amantes de los jefes de la Gardua.Los fuelles, hombres de cierta edad, de apariencia respetable yfrecuentadores de la Iglesia, eran los encargados de la gestin del botn, de granjearsela amistad de las futuras vctimas y de negociar con la Inquisicin y otros empleadores.Por su capacidad para introducirse en crculos sociales que estaban completamentevedados a otros miembros del grupo, tambin eran los encargados del chantaje o laextorsin a familias acomodadas.Los floreadores constituan la fuerza de choque del grupo para aquellostrabajos en los que la fuerza fsica resultaba fundamental. A menudo se trataba deantiguos convictos o penados y eran el grupo ms numeroso dentro de la Gardua.Ejecutaban en la prctica los robos y asaltos que haban sido planeados y preparadospor otros. En cambio, los punteadores eran espadachines refinados que, como losfuelles, podan moverse con soltura en todas las extracciones sociales y desempeabanen el grupo la funcin de asesinos y duelistas a sueldo. Entre ellos la Garduareclutaba a la mayora de sus oficiales, llamados guapos, los cuales lideraban lasdiferentes bandas que, aunque con una enorme autonoma de accin, estabansupeditadas en ltima instancia a la autoridad central del grupo.El liderazgo supremo de varias de estas pequeas bandas o de una banda decierta entidad recaa en los conocidos como maestros. Oficiaban las ceremonias deiniciacin del resto de los miembros de la sociedad y preservaban fielmente las leyes,costumbres y tradiciones. Los capataces eran jefes regionales que cumplan al pie dela letra las rdenes del jefe de todos los jefes, conocido como el Hermano Mayor ogran maestre. La palabra del Hermano Mayor era ley, siendo un personaje temido yrespetado tanto dentro como fuera del grupo. Por encima de las menudencias de lavida del hampa no era extrao que el Hermano Mayor fuera un importante personajede la Corte o de la sociedad sevillana que llevaba una doble vida.33Ibd.-29-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoComo cualquier otra sociedad secreta que se precie, la Gardua tambindispona de contraseas, signos de reconocimiento y claves para solicitar el auxilio deotros miembros en caso de necesidad. Cuando un miembro del grupo se encontrabaen compaa de desconocidos y quera saber si alguno de ellos perteneca a su mismahermandad no tena ms que pasarse el pulgar derecho por el lado izquierdo de lanariz. Si otro miembro se encontraba presente se aproximaba a l discretamente y lesusurraba al odo una contrasea, en respuesta a la cual deba darse una nuevapalabra clave. En ese momento, y para asegurarse an ms, se proceda a uncomplejo intercambio de signos y apretones de manos, similar al adoptado ms tardepor los masones con el mismo propsito. Recin entonces los dos desconocidos podanponerse a conversar en la jerga del grupo, un dialecto especialmente diseado paraque nadie que escuchase la conversacin pudiera extraer ninguna informacin sobre sucontenido. Otras formas de comunicacin permitan a los miembros del grupo, aunestando en prisin, mantenerse en contacto con el exterior y entre ellos.Esa jerga, con sucesivos aadidos y variaciones, pas casi en su totalidad alargot de los delincuentes espaoles y muchas de sus palabras an se utilizan a diarioen las crceles, sin que quienes las emplean sospechen siquiera su remoto origen. Otrosmbolo de reconocimiento eran tres puntos tatuados en la palma de la mano. Estesmbolo ha pasado a la Camorra italiana y, al mismo tiempo, es patrimonio de otrassociedades secretas, como la masonera34.Un entramado mafiosoA pesar de sus orgenes racistas, los miembros de la Gardua no deben serconsiderados exclusivamente fanticos de la limpieza de sangre cristiana, movidossimplemente por el odio y la xenofobia. Ante todo, la Gardua era una sociedad dedelincuentes. Ellos fueron quienes controlaron durante el Siglo de Oro las conocidascortes de los milagros que aglutinaban a mendigos, prostitutas y rufianes de todopelaje, y que tan buen juego literario dieron en el marco de la novela picaresca. LaGardua mantena un entramado mafioso para financiarse que inclua actividadesilegales de todo tipo, como el secuestro, el lucrativo negocio de la venta de falsostestimonios en los juicios, la trata de blancas y la falsificacin de documentos. Uno delos servicios ms solicitados del nutrido catlogo de la Gardua consista en lacaptura, previo pago, de algn enemigo o rival molesto para el cliente. El desdichadoera raudamente embarcado en un buque a punto de zarpar para ser vendido mstarde como esclavo en alguna lejana plantacin de ultramar. El negocio era redondo yaque se cobraba de quien haba encargado el secuestro y se obtena una suma adicionalpor el esclavo.Curiosamente, muchas de estas actividades slo eran posibles merced a sucomplicidad con la Iglesia y las autoridades locales, que hacan la vista gorda enalgunas ocasiones y en otras, cuando la vctima se consideraba un enemigo de la fe,participaban de manera ms o menos activa en las operaciones.No obstante, a pesar de lo srdido de sus actividades, la Gardua se rega pornormas sumamente rgidas. La palabra dada era escrupulosamente respetada en elseno de la sociedad, lo cual constitua uno de los pilares ms slidos de su prestigio.Se podan contratar sus servicios con la tranquilidad de que jams se recibira unchantaje a cambio de su silencio, y si la Gardua se comprometa a que un hombrefuera asesinado en un lugar, forma y momento especficos, el asesinato ocurraexactamente como haba sido pactado. Estos trabajos se pagaban en dos cuotas: la34Ernesto Mil, La conspiracin de los marginados. http://usuarios.lycos.es/disidentes/arti86.html-30-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomitad de la cuota convenida era pagada por adelantado y el resto una vez realizado eltrabajo. Tambin existan reglas que regulaban con todo detalle la forma en que estedinero era repartido y utilizado. Estaba estipulado como norma que un tercio deba irdirectamente a los fondos generales de la Santa Gardua, una cantidad similar sededicaba a gastos corrientes y el resto del dinero era repartido por partes iguales entreaquellos que realizaron el trabajo.El fondo general no se empleaba jams: constitua la reserva de podereconmico del grupo, su seguro de vida. Harina de otro costal era el captulodenominado gastos corrientes, en el que se incluan cantidades destinadas alsoborno de funcionarios pblicos y otros personajes influyentes. Durante un perodoconsiderable las arcas de la sociedad se encontraban en un estado financieroenvidiable, pudiendo mantener en nmina a un buen nmero de funcionarios e inclusoa algn personaje de la Corte. Jueces, alcaides de prisin y funcionarios de justiciadeban, a cambio de recibir estos pagos regulares, facilitar la fuga de cualquiermiembro de la sociedad que pudiera haber cado en manos de la ley.El fin de la GarduaDada la dimensin de este imperio criminal en la sombra no es extrao quehasta 1822 no cuajara ningn esfuerzo serio para acabar con la sociedad. Lapersecucin de la Gardua suscit bastante inters en la opinin pblica de la poca ypuso al descubierto no pocos escndalos. Sin embargo, las fuerzas del orden seencontraron ante la dificultad de que la organizacin haba tenido especial cuidado enno conservar ningn documento en el que quedasen registradas sus transaccionescomerciales, su constitucin o sus leyes, por lo que era sumamente difcil obtenerpruebas incriminatorias suficientes para desmantelarla y hacerse una idea del carctery la amplitud de sus actividades.No obstante, en 1822 un hecho fortuito ocurrido en el domicilio de FranciscoCortina, que a la sazn era el Hermano Mayor de la Gardua, permiti el hallazgo deun libro repleto de anotaciones que se convertira en la principal prueba acusatoriacontra el grupo35. Se trataba de un relato escrito en el que se guardaban para laposteridad los hechos y tradiciones de la sociedad delictiva. El manuscrito demostrabaque haba ramas activas en Toledo, Barcelona, Crdoba y otras ciudades y pueblosespaoles. Igualmente, las pginas no dejaban ninguna duda de la ntima conexinque existi entre ellos y la Inquisicin hasta el siglo XVII. A este respecto, las cifrasestimadas que gener esta asociacin eclesistico-criminal son sumamenteinteresantes. Se calcul que durante los 147 aos que presuntamente dur la alianzaentre la sociedad secreta y el Santo Oficio, entre 1520 y 1667, casi dos milpropiedades de condenados fueron confiadas, tras ser confiscadas por el Santo Oficio,a miembros de la Gardua. Las ganancias que gener esta serie de transaccionesirregulares se cifraron en su momento en 200000 francos de oro (una cifra muyconsiderable para la poca). Anlisis detallados de la documentacin mostraron que lasactividades criminales de la Gardua se dividan por partes ms o menos iguales entre35En Agosto de 1822 se descubrieron en una casa sevillana los cadveres de una muchacha secuestrada das antes,Mara de Guzmn, y los de sus tres asesinos y violadores. El dueo de la casa, un personaje influyente, confes y delata otros cmplices. Al parecer, los tres secuestradores violaron y asesinaron a la joven sin autorizacin de su jefe, quelos asesin a su vez al enterarse de que haban desobedecido sus rdenes. En la misma casa donde apareci el cuerpode Mara de Guzmn se hall un texto manuscrito: la crnica de La Gardua. Los estatutos que jams haban sidotranscritos, las cuentas de la sociedad que nunca se llevaron a pergamino, y las actas de las tropelas sin contabilizar,amparadas durante siglos por el secreto; el error de los garduos ochocentistas fue pretender redactar una crnicaheroica de su sociedad. E. Mil, op. cit.-31-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacholos asesinatos, el rapto de mujeres y el robo, el perjurio y otras actividadesconsideradas menores por el grupo.El 25 de Noviembre de 1822 Francisco Cortina, el ltimo Hermano Mayor de laGardua, fue ejecutado pblicamente en Sevilla junto a diecisis de sus principalescolaboradores. Oficialmente, ste es el fin de la historia. Sin embargo, se sospecha queaquello no fue ni mucho menos el eplogo de la siniestra historia de la Santa Gardua,algo completamente lgico si tenemos en cuenta la honda raigambre de esta sociedadsecreta. Se tienen noticias de ramas sudamericanas que actuaron y se extendieron porel Nuevo Mundo durante los dos primeros tercios del siglo XIX. Por otro lado, debemosconsiderar que sociedades delictivas tan exitosas como la Camorra napolitana o laMafia siciliana, nacidas ambas en territorios antao dominados por la Corona deAragn, le deben mucho de su organizacin a su precursora espaola, que export susmtodos a aquellas tierras en la poca en que Npoles se encontraba bajo la soberanade Espaa.Otra de las envolturas en las que sobrevivi el espritu de la Gardua fue atravs del bandolerismo organizado que domin los caminos y carreteras de laAndaluca del siglo XIX. En los puestos y posadas ms aislados que se erigan al bordede estas rutas era comn la figura de los aseguradores, quienes, a cambio de ciertasuma de dinero, garantizaban la integridad fsica y patrimonial de los viajeros contra laeventual accin de los bandoleros, que actuaban en connivencia con estosextorsionadores encubiertos, centrando sus ataques en aquellos que se haban negadoa pagar la cuota. En el Madrid de 1823 era sabido que aquellos viajeros que deseabandesplazarse a Cdiz sin sufrir percances de ningn tipo no tenan otro remedio quesacar su pasaje en las diligencias de Pedro Ruiz. El precio del pasaje era tres vecesms caro pero a cambio se obtena la completa seguridad de que el viaje no serainterrumpido por ningn incidente inesperado. En Mrida, el patrn de la fonda de lasTres Cruces venda el santo y sea para librarse de los bandidos a cambio de unamdica suma de dinero. Don Manuel de Cuendias, prologuista de la Historia de laInquisicin de Freal36, cuenta en esta misma obra cmo en cierta ocasin pag a unhombre para que le diera la contrasea Vade retro, mediante la cual pudo librarse deuna situacin comprometida al ser asaltado sbitamente por cuatro individuos deaspecto ms que patibulario que, como si la frase en cuestin hubiera sido un hechizomgico, se convirtieron de inmediato en un apacible grupo de paseantes.Dar una definicin apropiada del fenmeno del bandolerismo es difcil, puestoque en ocasiones resulta complicado separar la simple y llana delincuencia de unimportante factor de rebelda social. Para enrevesar an ms la cuestin, la literaturaprimero y ms tarde el cine, e incluso la televisin, han ayudado a formar en laconciencia colectiva una imagen romntica del bandolero como individuo portador dedeterminados valores como el honor, la justicia, la virtud y la independencia. Bastarecordar al legendario merodeador del bosque de Sherwood, Robert de Locksley(Robn Hood), al justiciero griego Magnosalessandros o al cataln Serrallonga (JoanSala), al andaluz Jos Mara el Tempranillo o al televisivo Curro Jimnez. Ms all deromanticismos, lo cierto es que durante buena parte del siglo XIX la delincuencia ruralarmada se convirti en uno de los grandes problemas de Estado en Espaa.La palabra bandido o bandolero tiene la misma raz que bando o bandera, yen su origen designaba a aquellos que actuaban a favor de un bando o bandera. Estasbanderas, emparentadas con la Gardua especialmente a nivel metodolgico y36M. V. de Fral, Mystres de llnquisition et autres socits secretes dEspagne par avec notes historiques et uneintroduction par M. Manuel de Cuendias. Illustres de 200 dessins par les artistes les plus distingue. P. Boizard, Pars,1845.-32-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoorganizativo, tambin actuaban como sociedades secretas, con sus grados, ritos deiniciacin, contraseas y dems elementos definitorios.A pesar de que fuera en Andaluca donde el fenmeno alcanz sus ms altascotas de popularidad, lo cierto es que la acepcin etimolgica del trmino remite a unazona muy concreta de la pennsula Ibrica: Catalua. All, la palabra bandoler erautilizada para designar a los mercenarios al servicio de los grandes seores feudales deesta regin, y que participaron activamente en las llamadas luchas de banderas quese desarrollaron entre los siglos XIV y XV. Los dos bandos principales de estascontiendas eran denominados cadells y nyerros, representando los primeros37 a lanobleza feudal y los segundos a la pequea nobleza, que cont en ocasiones con lasimpata de los campesinos acomodados, la incipiente burguesa y los pequeospropietarios. Para complicar an ms la cosa, la situacin de inestabilidad de loscampos catalanes, en especial en la zona de Vic, se vea agravada por el conflictoexistente entre los campesinos remenas, que deriv en la poca de Juan II de Aragnen un conflicto blico entre la Corona y las autoridades municipales de Barcelona38entre los aos 1462 y 1472.No sera sta la nica ocasin en que existieron movimientos de bandidos conraces polticas en Espaa. Tras la guerra de la Independencia, muchos grupos deguerrilleros quedaron sin desmovilizar, prefiriendo continuar su vida montaraz aregresar a la vida civil. Por otro lado, y dentro de un sentido etimolgicamente estrictode la palabra bandido, liberales y carlistas actuaron en partidas de bandidos -esto es,defensores de un determinado bando- ms o menos incontroladas. En cualquier caso,en estos ltimos reductos poco queda del carcter pseudo-masnico y gremial quecaracteriz a la Gardua. Tendramos que buscar ya a sus herederos muy lejos deEspaa, concretamente en las agrupaciones criminales organizadas de Italia y entre laconocida como hermandad de la costa, constituida por los piratas que asolaron elCaribe y cuyos usos, costumbres y tradiciones se encontraban muy influidos por losinstituidos primitivamente por la Gardua39.ConclusinA pesar de ser una gran desconocida, la Gardua es una de las mayoresinfluencias de la historia negra espaola. Su huella se aprecia en sitios tan disparescomo la novela picaresca o el argot de los delincuentes actuales. Su herenciapermanece viva en organizaciones delictivas como la Camorra napolitana, cuyoscdigos y rituales son virtualmente los mismos que los de los garduos del siglo XVI.37Simplificando mucho, ya que un anlisis exhaustivo de esta temtica requerira mucho ms espacio del que aqudisponemos.38La Generalitat y el Consell de Cent.39Se pueden encontrar al respecto referencias a algunos hechos muy poco conocidos de la piratera en Martha deJrmy Chapa, Un eslabn perdido en la Historia. Piratera en el Caribe, siglos XVI y XVII. Universidad NacionalAutnoma, Mxico, 1983.-33-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoJesuitasEl ejrcito sin espadas1) La Compaa de Jess se forma como un verdadero ejrcito cuyo principal propsitoes la defensa a ultranza y por cualquier medio del catolicismo.2) Entre sus generales destaca Lorenzo Ricci, a quien se atribuye la jugada msbrillante y audaz de la historia de la Compaa: su aparente disolucin por orden delPapa para as, lejos de cualquier indagacin, poder actuar con mayor comodidad.3) Existen indicios que apuntan hacia la posibilidad de que la guerra de laindependencia norteamericana hubiera respondido a un plan cuidadosamente trazadoal unsono por masones y jesuitas, supervisado personalmente por Ricci.4) Abraham Lincoln denunci a los jesuitas como instigadores de la guerra civil de supas antes de ser asesinado por un grupo de conspiradores, casualmente catlicos.La Compaa de Jess fue fundada para auxiliar a la Iglesia en la tremendacrisis que supuso para el cristianismo la reforma protestante. Desde entonces, estossoldados de Cristo se han valido de todos los medios imaginables para cumplir susfines, urdiendo algunas de las intrigas ms maquiavlicas y rebuscadas de la Historia.Cuando en el ao 1992 la prestigiosa revista Time anunciaba en su portada laexistencia de un complot entre el presidente de Estados Unidos Ronald Reagan y elPapa Juan Pablo II para acabar con el rgimen comunista que imperaba en Polonia,fueron muchos los norteamericanos que se sintieron sorprendidos al comprobar lainfluencia que la Santa Sede ejerce sobre la poltica exterior de su pas40. Tal vez esasorpresa habra sido algo menor de saber que, desde su fundacin, el Comit deRelaciones Exteriores del Senado estadounidense es un feudo gobernado por catlicos,al igual que lo son otros importantes rganos gubernamentales, como los subcomitsde Asuntos Europeos, Terrorismo, Narcticos y Comunicaciones Internacionales41. Elpoder del lobby catlico dentro de la poltica estadounidense es equiparable al de lacomunidad juda, e incluye a figuras de la talla del ex director de la CIA William Casey,el diplomtico Vernon Walters o el antiguo secretario de Estado Alexander Haig.Los estadounidenses ignoran hasta qu punto estn sujetos a Roma por lasraces de la Historia. Sin ir ms lejos, el territorio conocido actualmente comoWashington DC est inscrito con el nombre de Roma en los registros de propiedad de1663, y la franja del ro Potomac que baaba las tierras de aquella nueva Roma recibael nombre de Tiber42.Todas estas circunstancias bien pudieran ser debidas a la simple casualidad. Sinembargo, parece ser que no es as, sino que se trata de los indicios visibles de unahistoria que ha permanecido oculta durante mucho tiempo y que, de comprobarse suveracidad, sera de un valor incalculable a la hora de aportar un novedoso punto devista para comprender la historia desde el siglo XVIII a nuestros das. Nos estamosrefiriendo al papel decisivo que pudo desempear la Compaa de Jess en larevolucin norteamericana y el nacimiento de Estados Unidos.40Holy Aliance: How Reagan and the Pope conspired to assist Polands Solidarity movement and hasten the demise ofcommunism. Time, 24 de Febrero de 1992.41Segn el 106 Congreso de Colegios y Universidades Jesuitas existan no menos de 40 personajes pblicosimportantes en la Administracin norteamericana que eran antiguos alumnos de 17 instituciones de la Compaa deJess. La Universidad de Georgetown estaba a la cabeza de esa lista, pues contaba con 15 antiguos alumnos en elCongreso de Estados Unidos y uno, Bill Clinton, en la presidencia.42Este dato puede encontrarse en la edicin de 1902 de la Enciclopedia Catlica. La Nueva Enciclopedia Catlica de1967 lo omite.-34-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoTextos sagrados, textos secretosCada sociedad posee sus textos sagrados. Todos los pueblos alfabetizados hansentido la necesidad de poseer un corpus escrito que compendiase su mitologa, suscreencias trascendentes y su moral.Eran escritos de una importancia tal que se consideraban secretos y slo podanser ledos por un reducido nmero de elegidos. Curiosamente, durante ms de milaos la Biblia tuvo ese mismo carcter restringido dentro del catolicismo romano43. LaInquisicin persegua implacablemente a quienes osaran leer el libro sagrado sin estarautorizados44. La doctrina consideraba hertico acceder directamente al conocimientobblico sin la gua e interpretacin de un sacerdote. No fueron pocos los temerarioslectores que sucumbieron en el cadalso por esta causa, pasando sus propiedades aformar parte del patrimonio de la Iglesia, tras servir de salario para confidentes,verdugos e inquisidores.La invencin de la imprenta cambi radicalmente este panorama. A partir deese momento la Biblia estuvo al alcance de miles de personas que ya no tenan quedepender de las interpretaciones oficiales45. Como consecuencia de ello, lasdisonancias entre la letra del libro sagrado y las ms que liberales interpretaciones quedaban los telogos oficiales se fueron haciendo cada vez ms escandalosas, hasta queMartn Lutero inici su cruzada para la reforma del cristianismo. La Reformaprotestante puso en peligro la supervivencia misma de la Iglesia catlica, pero laaparicin en escena de un hombre providencial sirvi para invertir el curso de losacontecimientosEl hombre del destinoIgnacio de Oaz y Loyola naci en 1491 en el seno de una antigua familiacristiana, noble y bien relacionada. Tras una carrera militar truncada por una graveherida y un repentino e intenso inters por la mstica durante su convalecencia,comenz un peregrinaje que lo llevara hasta Jerusaln, donde trab amistad conDiego Manes, comandante de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusaln.Finalizada su aventura en Tierra Santa, Ignacio regres a Espaa en la primavera de1524 decidido firmemente a abrazar la carrera religiosa. Ms tarde, el 2 de Febrero de1528, con treinta y siete aos de edad, viaj a la Universidad de Pars para completarsu formacin. Comenzando con sus dos compaeros de habitacin en la universidad,Ignacio se hizo pronto con un reducido y fiel crculo de jvenes amigos cautivados porsu carisma. Se trataba de jvenes entusiastas e inteligentes, catlicos, que, como elpropio Ignacio, vean con inquietud los acontecimientos que amenazaban la unidad dela Iglesia. Aos despus, Loyola y sus aclitos tomaron el nombre de la Compaa deJess. El 15 de Agosto de 1534, festividad de la Asuncin de la Virgen, los miembrosde la Compaa hicieron voto solemne de servicio a Nuestra Seora en la iglesia deSanta Mara, en Montmartre, aadiendo el voto de llevar a cabo sin preguntas nireparos cualquier tarea encomendada por el Papa.La ceremonia de ordenacin de los nuevos mandos de la orden daba fe delfantico antiprotestantismo de aquellos primeros tiempos: Adems, prometo y declaroque, cuando se presente la oportunidad, har la guerra sin descanso ni cuartel, secreta43En el siglo XIII el Papa declar como hereja el estudio no autorizado de la Biblia, recordando una prohibicin secularque parece ser que comenzaba a relajarse por aquellas fechas.44Peter de la Rosa, Vicars of Christ: The dark side of the Papacy. Crown Publishers, Nueva York, 1988.45Con anterioridad a 1450, las biblias, confeccionadas a mano por calgrafos especializados que trabajaban en losconventos, eran un autntico artculo de lujo, cuyo precio era comparable a unas diez veces los ingresos anuales de unartesano prspero de la poca.-35-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoo abiertamente, contra todos los herejes, protestantes y liberales, tal y como me hasido ordenado hacer, hasta exterminarlos y extirparlos de la faz de la Tierra; y que nolos respetar por su edad, sexo o condicin: y que ahorcar, abrasar, matar, hervir,desollar o enterrar vivos a todos los infames herejes cortando los estmagos yvientres de sus mujeres y estrellando las cabezas de sus infantes contra los muros, afin de aniquilar para siempre su execrable raza. Cuando esto no pueda ser hechoabiertamente, emplear secretamente la copa envenenada, la cuerda que estrangula,el acero del pual o el plomo de la bala sin mirar el honor, rango, dignidad o autoridadde la persona o personas, cualquiera que sea su condicin en la vida pblica o privada()46.Un ejrcito sin espadasGracias al eficaz trabajo de los jesuitas, cuando el Concilio de Trento fuedisuelto el 4 de Diciembre de 1563 sus decretos y cnones no otorgaban ni una solaconcesin a los reformadores protestantes. La doctrina reformista fue anatematizadasin piedad y a los inquisidores les dieron instrucciones muy precisas respecto al modode tratar a los protestantes: El hereje merece las penas del fuego. () A cualquiera lees permitido matar a un hereje y todo aquel que denuncie a uno de ellos serrecompensado. () Los inquisidores permitirn a los herejes declarar contra otrosherejes, pero no a su favor47.Pronto, los jesuitas se convertiran en los confesores y directores espiritualesms prestigiosos de la cristiandad, ganndose el favor y la confianza de reyes yprimeros ministros, que dejaban trascendentales decisiones de Estado en sus manos.La educacin de las masas en los cnones de la Iglesia de Roma tampoco fue olvidada,y para ello se recurri a un mtodo novedoso en aquella poca: el teatro,convirtindose la Compaa en pionera en el empleo de los medios de comunicacincon fines propagandsticos, al tiempo que los colegios regentados por ellos semultiplicaban por Europa.El artificio y la astucia estratgica fueron desde el principio parte esencial delrecetario de la orden. No es casualidad que El arte de la guerra, obra reconocidacomo el ms prestigioso tratado de estrategia de todos los tiempos y atribuida a SunTzu, un general chino del siglo VI aC, fuera un libro desconocido en Occidente hastaque el jesuita Joseph Marie Amiot, astrnomo del emperador de China, realizara laprimera traduccin al francs en 1772. Junto con El prncipe, de Nicols Maquiavelo,la obra de Sun Tzu es una verdadera enciclopedia sobre el arte del artificio, el engaoy la actuacin indirecta. Curiosamente, la traduccin de esta obra coincide con elperodo en que estuvo al frente de la orden Lorenzo Ricci, uno de los mejoresgenerales y ms lcidos estrategas con los que haya contado la Compaa de Jess.Inspirado por Sun Tzu48, Ricci, aristcrata de nacimiento, con reputacin deimperturbable y jesuita de corazn, se embarc en una compleja trama de operacionesencubiertas, virtualmente imposibles de documentar en la actualidad, que tenan comopropsito llevar a los jesuitas a controlar territorios donde nunca antes haban osadopisar.A l se atribuye la jugada de ajedrez ms brillante y audaz de la historia de laCompaa: su aparente disolucin por orden del Papa para as, lejos de cualquierinvestigacin, poder actuar con mayor comodidad. En primer lugar, llama la atencin46Documento facsmil depositado en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos con el nmero BX3705.S56.Directorium inquisitorum (1584).48No cabe duda de que Ricci era un gran conocedor de la obra del estratega chino, ya que fue el autor de laintroduccin a la primera traduccin occidental de su obra.47-36-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoque los jesuitas fueran expulsados, primero de Portugal (1759) y ms tarde de Francia(1762), sin que el brillante y combativo Ricci moviera un dedo para evitarlo. EnEspaa, Carlos III no dud un instante en tomar la misma determinacin en 1767:Todos los miembros de la Compaa de Jess debern abandonar mis reinos, y susbienes son declarados confiscados. Pareca que los monarcas europeos se habanconfabulado para dictar el final de la Compaa. El golpe definitivo lo dara ClementeXIII, que antao alardeara de su amistad con Ricci y de ser el principal patrocinador dela orden, decretando su disolucin en 1773.El aparente declive jesutico coincidi con la expansin de la masonera, cuyaideologa religiosa, el desmo, no se alejaba mucho de los ideales gnsticos de laCompaa. Como escribiera el masn Albert Pike en su obra Moralidad y dogma(1871): El cristiano, el hebreo, el musulmn, el brahmn, los seguidores de Confucio yZoroastro, podran unirse y dirigir sus plegarias hacia el Dios que est por encima detodos los dioses (El masn) estudia las maravillas de los cielos, los ritmos yrevoluciones de la Tierra, las misteriosas bellezas y adaptaciones de la existenciaanimal, todo ello tan maravillosamente ejecutado que no tiene ms remedio quequedar satisfecho ante lo que Dios es. Se podra definir el desmo como la creencia enun Dios racional, sin dogmas ni obligaciones para quienes la practiquen, al contrario delo que sucede en los credos tradicionales. Enraizado en el Renacimiento, su primer yprincipal centro de formulacin est en Inglaterra, si bien Francia reelabor su ncleodoctrinal aportando una influencia masnica de la que careca en las islas britnicas49.El ensayista norteamericano F. Tupper Saussy est firmemente convencido deque este punto de encuentro a travs de la filosofa desta supuso la implantacin defuertes vnculos de unin entre la masonera y la Compaa de Jess. Para Saussy, elmomento culminante de esta colaboracin lo habra marcado precisamente elgeneralato de Lorenzo Ricci, que coincidi con la guerra de la independencianorteamericana, la cual habra respondido a un plan cuidadosamente trazado alunsono por masones y jesuitas50.Esta posible colaboracin entre ambos no es tan descabellada como pudieraparecer a primera vista. Robert Bellarmine fue telogo de cmara del papa ClementeVIII (1592-1605), quien lo nombr cardenal en 1599. Las teoras de Bellarmineconstituyen una teologa de la liberacin, y se oponen a la existencia del derechodivino, en el que presuntamente se basa el poder de las monarquas: Es derecho delpueblo abolir a un gobierno injusto51. Patriarcha, su principal obra, sirvi parajustificar teolgicamente a los antiabsolutistas. Promocionado por el eficaz aparatopropagandstico de los jesuitas, el Patriarcha suministr el auxilio terico-teolgicoque los colonos necesitaban para respaldar su empeo de crear una nueva nacin.En otro frente, una inexplicable serie de errores polticos cometidos por el reyJorge III fueron el factor desencadenante que agot finalmente la paciencia de losamericanos. El nuevo rey era nieto del anterior monarca y haba recibido unaeducacin esmerada de su madre, Augusta de Sajonia, y de su preceptor escocs, J.Bute, adscrito al partido tory, quien no slo lo familiariz con los asuntos de gobiernosino que le aconsej aumentar las prerrogativas reales y tomar las riendas del reino.Firmemente imbuido de esa idea, Jorge III, poco interesado por los problemas deultramar, decide volcarse en los asuntos internos, reforzando el papel del ejecutivo -alque liber de la tutela parlamentaria- y creando un nuevo partido -los Amigos del Rey;49El camino lo inicia Locke (1632-1704) con su obra El cristianismo racional, publicada en 1694, y culmina en Toland(1670-1722), cuyo Cristianismo sin misterio (1696) es un tratado de filosofa desta, lleno de ideas de suspredecesores, que levant gran escndalo e incluso fue condenado por el Parlamento irlands.50F. Tupper Saussy, Rulers of evil. Harper Collins, Nueva York, 2001.51Una excepcional muestra del pensamiento poltico religioso de Bellarmine es su Treatise on civil Government, cuyotexto completo se encuentra en Internet en la siguiente direccin: http://www.jbi.hioslo.no/op/doctors/delaicis.htm-37-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosobran los comentarios- al margen de los tradicionales, que no tuviera que responderms que ante la corona y que le sirviera de apoyo para romper la primaca whig en lavida poltica, restableciendo, de paso, una monarqua fuerte. Lo que pocos saban esque su tutor, lord Bute, responsable de haber introducido tan revolucionarias ideas enla real cabeza, se encontraba ntimamente vinculado a los jesuitas, quienes a travs del dirigieron la poltica exterior inglesa segn las indicaciones que desde Roma enviabaLorenzo Ricci.Paranoia religiosaUna de las medidas ms impopulares decretadas durante el reinado de JorgeIII fue la llamada Acta de los Sellos, que obligaba a colocar sellos reales en todos losbienes exportados desde la colonia, as como en facturas, presupuestos, escrituras,panfletos, peridicos, anuncios, libros de contabilidad, minutas, testamentos ycontratos52. En aquella poca, Bute ya se encontraba oficialmente apartado de losasuntos de Estado, pero su influencia entre los Amigos del Rey continuaba siendo muyimportante.Pasado el furor por el Acta de los Sellos, Ricci no tard en encontrar un nuevomodo de soliviantar a los colonos americanos: gracias a sus agentes en Londresconsigui que en 1764 la Iglesia anglicana diera un paso en falso ordenando a unobispo para las colonias americanas. La indignacin, convenientemente azuzada poragitadores independentistas, se extendi por Amrica. Una carta aparecida en TheNew York Gazette el 14 de Marzo de 1768 afirmaba que un obispo americano noservira sino para establecer un sistema de palacios pontificios, de recaudacin deingresos y cortes espirituales revestidas de toda la pompa, grandeza, lujo yparafernalia de un Lambeth53 americano.La nota sobresaliente la proporcionara un tradicional aliado de la Compaa deJess: la East India Company, la mtica Compaa de las Indias que, a la sazn, era elmayor socio comercial de las misiones jesuitas en Pekn, manteniendo con la Compaauna fructfera colaboracin. A raz de la crisis bancaria que sufri Inglaterra en Julio de1772, la East India Company inici en el entorno de la Corona una serie de maniobrasencaminadas a gravar el t que se exportaba a las colonias con un impuesto especial.Sumada a las anteriores ofensas, el Acta del T54 sacudi a las trece coloniasamericanas como una bofetada en pleno rostro. Mientras, en Roma, el Papa habafallecido y, a pesar de la no existencia oficial de la Compaa, la influencia del antiguogeneral de los jesuitas an alcanzaba para que, tras un largusimo cnclave de ms deciento treinta das, fuera elegido como sucesor Giovanni Braschi, uno de los mejoresamigos de Ricci, que subi al trono de Pedro con el nombre de Po VI55. Ahora aLorenzo Ricci, el ms brillante y audaz general de los jesuitas, ya slo le restaba dar unltimo golpe maestro a su gran obra: la puesta en escena de su propia muerte.52http://odur.let.rug.nI/~usa/E/sugar_stamp/actxx.htmEl palacio de Lambeth es la residencia del arzobispo de Canterbury, cabeza de la Iglesia de Inglaterra por detrs delrey.54http://ahp.gatech.edu/tea_act_bp_1773.html55Desde que la Compaa fue disuelta, Ricci se encontraba confinado en las lujosas dependencias del castillo deSantAngelo, que en ocasiones fue utilizado como residencia de descanso de los pontfices. Los rumores de la pocadecan que el castillo y el Vaticano se encontraban unidos por un tnel que empleaba Ricci para mantener intacta suinfluencia en la Santa Sede.53-38-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl profesorUnos tres meses despus de la presunta muerte del general de los jesuitas, enla primavera de 1775, hace su aparicin en el entorno de los revolucionariosamericanos un misterioso personaje al que slo se conoce como el profesor. En losescasos documentos que hacen referencia a este personaje slo se menciona quehabla con acento europeo. Sin embargo, a pesar de ser un desconocido, losrevolucionarios lo tratan con especial deferencia.Se hospedaba en una habitacin alquilada en una casa particular de Cambridge,cuya duea nos ha legado a travs de su diario personal las ms detalladas einteresantes descripciones de este oscuro personaje. Se trata de un hombre discreto yapacible, buen conversador y de carcter en general bondadoso. A juicio de la patrona,deba de rondar los setenta aos de edad56. El desconocido hablaba con fluidez variosidiomas y demostraba una cultura tan amplia que no dejaba de asombrar a suseventuales contertulios, algo que tambin encaja a la perfeccin con lo que sabemosde Ricci, que era profesor de literatura, teologa y filosofa, adems de habermantenido relaciones personales y epistolares con la flor y nata de la intelectualidadeuropea de su poca. No reciba correspondencia, pero s breves visitas dedesconocidos que desaparecan tan de sbito como haban llegado.Cul no sera la sorpresa de la patrona cuando, el 13 de Diciembre de 1775, sepresent en su casa una delegacin de dignatarios de la recin nacida repblica parareunirse con el profesor. Curiosamente, lo que ms llam la atencin de la mujer fueque de las actitudes de los presentes se deduca que la figura de mayor autoridad era,precisamente, el misterioso anciano. A partir de ese momento, el desconocidocomenz a frecuentar la compaa de los revolucionarios, en especial la de BenjamnFranklin, de quien se hizo inseparable. La importancia que llega a cobrar estepersonaje es tal que incluso toma parte activa en el diseo de la bandera de la nuevarepblica, para la que se toma como modelo la de la Compaa de las Indias. Tambinparece seguro que particip en la llamada misin a Canad, la primera legacindiplomtica que enviaron los recin nacidos Estados Unidos, y estuvo presente en elacto de la firma de la Declaracin de Independencia, electrizando a los asistentes conun breve y emotivo discurso57.Utraque unumCon los acontecimientos saliendo a entera satisfaccin de la oficialmente extintaCompaa, el obispo John Carroll funda en 1789 la Universidad de Georgetown, que alo largo de su historia ha albergado como alumnos a personajes de la talla poltica deBill Clinton, y que actualmente sigue regentada por los jesuitas. El escudo de estaprestigiosa institucin es posible que nos hable con mayor elocuencia que ningn librode historia sobre el origen de Estados Unidos. Un guila sostiene en una pata una cruz,mientras que la otra agarra firmemente un comps masnico, todo ello bajo el lemaUtraque unum (Uno y otro).Haba nacido un coloso que estaba en deuda tanto con la Compaa de Jesscomo con los masones, de cuyas filas haba salido la gran mayora de los firmantes dela Declaracin de Independencia. El conde de Aranda, uno de los ms finos analistaspolticos de aquella poca, resuma en una carta al rey la importancia histrica de loque acababa de suceder: Dejando esto aparte, como he dicho, me ceir al punto del5657Ricci en aquel momento tendra 72 aos.F. Tupper Saussy, op. cit.-39-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoda, que es el recelo de que la nueva potencia formada en un pas (Estados Unidos)donde no hay otra que pueda contener sus proyectos, nos ha de incomodar cuando sehalle en disposicin de hacerlos. Esta repblica federativa ha nacido, digmoslo as,pigmea, porque la han formado y dado el ser dos potencias como Espaa y Francia,auxilindola con sus fuerzas para hacerla independiente. Maana ser gigante,conforme vaya consolidando su constitucin, y despus un coloso irresistible enaquellas regiones. En este estado se olvidar de los beneficios que ha recibido deambas potencias y no pensar ms que en su engrandecimiento.La libertad de religin, la facilidad de establecer las gentes en trminosinmensos y las ventajas que ofrece aquel nuevo gobierno llamarn a labradores yartesanos de todas las naciones, porque el hombre va dnde piensa mejorar defortuna y dentro de pocos aos veremos con el mayor sentimiento levantado el colosoque he indicado58.Sic semper tyrannisCuriosamente, y a pesar de que los jesuitas son sujeto pasivo de un grannmero de teoras de la conspiracin, si se profundiza un poco, se descubre lainfluencia de fuerzas afines al Vaticano y a los jesuitas en la formulacin y difusin deteoras de este tipo, a menudo referidas a sociedades secretas legendarias, como losIluminados de Baviera fundados por el doctor Adam Weishaupt, profesor de Derechocannico en la Universidad de Ingolstadt y muy prximo a la Compaa de Jess.Curiosamente, los Iluminados tenan presuntamente como propsito abolir lacristiandad as como todos los gobiernos, especialmente las monarquas, permitiendode esta forma a los partidarios de los Iluminados establecer un gobierno mundial bajosu direccin. En el libro Rousseau y la Revolucin59 se afirma que Weishaupt erajesuita y que los Iluminados -cuyo primer nombre fue Perfektibilisten- fueronorganizados a imagen y semejanza de la Compaa.Tambin se sospecha que hubo implicacin de los jesuitas en falsificaciones,como la de Los Protocolos de los sabios de Sin, destinadas a fomentar el odio hacalos judos y desviar las posibles sospechas respecto a una conspiracin para ladominacin del mundo haca una cbala imaginaria de sociedades secretas, banquerosjudos y polticos corruptos cuyo nico fin sera esclavizar al mundo.En 1815 los jesuitas son restituidos y la orden resurge milagrosamente con todasu infraestructura e influencia intactas, como si no hubiera desaparecido nunca.No volvemos a saber de los jesuitas en Estados Unidos hasta 1861, en plenaguerra civil estadounidense, cuando el presidente Abraham Lincoln haca partcipe a unamigo de sus ms ntimas sospechas: Cada da siento de una manera ms clara queno estoy luchando solamente contra los norteamericanos del Sur. Creo que detrs deellos se encuentran el Papa de Roma, sus jesuitas y sus esclavos. Muy pocos son loslderes sureos que no se encuentran bajo la influencia de los jesuitas, ya seadirectamente, a travs de sus esposas, sus relaciones familiares o sus amistades.Varios miembros de la familia de Jeff Davis pertenecen a la Iglesia de Roma. Inclusolos ministros protestantes se encuentran bajo la influencia de los jesuitas sin siquierasospecharlo. Divide nuestra nacin para debilitarla, someterla y controlarla.6058Memoria secreta presentada al rey de Espaa por el conde de Aranda sobre la independencia de las colonias inglesasdespus de haber firmado el Tratado de Pars de 1783. Biblioteca Nacional, Manuscritos, 12966/33.59William y Ariel Durant. Simon & Schuster, Nueva York, 1967.60Joseph George, The Lincoln writings of Charles P. T. Chiniquy. Journal of the Illinois State Historical Society,Febrero de 1976.-40-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEs ms, el presidente pareca completamente convencido de la existencia de uncomplot jesuita para acabar con su vida: Sus amigos, los jesuitas, an no me hanmatado. Pero seguramente lo habran hecho cuando pas por su ciudad ms fiel,Baltimore, de no haberme ocupado en desbaratar sus proyectos pasando de incgnitounas horas antes de lo que ellos esperaban. Tenemos pruebas de la existencia de ungrupo seleccionado y organizado para asesinarme dirigido por un rabioso catlicollamado Byrne, y casi completamente compuesto de catlicos romanos. () Hace unosdas me reun con el Sr. (Samuel F. B.) Morse, el inventor de la telegrafa elctrica; medijo que, cuando estuvo de visita en Roma (), obtuvo las pruebas de unaconspiracin formidable contra este pas y todas sus instituciones. Es evidente que es alas intrigas y los emisarios del Papa a quienes debemos, en gran parte, la horribleguerra civil que amenaza con cubrir el pas de sangre y ruinas61.En Abril de 1865, la cada de Richmond en manos de las tropas de Ulises S.Grant marca el final de la guerra civil estadounidense. Menos de una semana mstarde, el 14 de Abril, cuando el pblico del teatro Ford rea con ganas durante larepresentacin de una comedia, uno de los actores ms populares del pas, JohnWilkes Booth, gritando una frase sacada de la teologa de la liberacin del cardenalRobert Bellarmine: Sic semper tyrannis (As siempre con los tiranos), dispar abocajarro a la cabeza del presidente Abraham Lincoln. Booth haba conspirado junto aotras siete personas que se sentaron en el banquillo de los acusados un mes mstarde. Llam mucho la atencin del pblico de la poca que todos los presuntosconspiradores fueran catlicos practicantes. No se trataba de un tribunal ordinario, sinode una corte militar formada con el propsito de esclarecer la muerte del presidente. Eltribunal fue bautizado por los medios de comunicacin como la Comisin Hunter.Terminadas las sesiones, la comisin encontr pruebas suficientes de laexistencia de una conspiracin para matar al Presidente, y cuatro de los acusadosfueron condenados a la horca por alta traicin. Sin embargo, en peridicos y tertuliasel descontento era palpable, ya que a nadie se le escapaba que deba de haber algngrupo de inters y algn propsito tras la conspiracin, asuntos ambos sobre los que laComisin Hunter corri un tupido velo.Treinta aos despus del asesinato, un miembro de la Comisin Hunter, elgeneral de brigada Thomas M. Harris, public un pequeo libro titulado Romesresponsibility for the assassination of Abraham Lincoln, en el que revelaba que lamuerte del presidente haba sido fruto de un elaborado complot jesuita destinado aextirpar de la cabeza del gobierno estadounidense a un lder que no estaba dispuesto aplegarse a sus exigencias62. La cabeza pensante del complot habra sido el sacerdotejesuita B. E. Wiget, director del Gonzaga College y simpatizante reconocido de losconfederados. El padre Wiget debi de ser un magnfico director espiritual, ya quetransform a alguien como John Wilkes Booth, con fama de borracho, libertino eindiferente a todo lo que tuviera que ver con la poltica o la religin, en un catlicoferviente y comprometido, capaz de matar si la Madre Iglesia as lo requera.ConclusinDesde entonces ya han transcurrido ms de cien aos. Qu queda del poderode los jesuitas en el actual Estados Unidos?. Aparte de lo que sugeramos al principiode este captulo, poco es lo que sabemos. Slo que en los ltimos cien aos laCompaa de Jess se ha embarcado en aventuras mucho ms cercanas a los interesesde los ms desfavorecidos, como la extensin de la teologa de la liberacin en6162Ibid.Edward Steers, Blood on the moon. University Press of Kentucky, 2001.-41-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLatinoamrica, y que contina siendo una formidable fuerza en el seno de la Iglesia y,por ende, del planeta. Sin embargo, su tradicional preeminencia es actualmenteamenazada por una organizacin emergente que, con la misma pujanza que tuvieronlos jesuitas en sus inicios, osa disputarle a la Compaa algunos de sus feudostradicionales. Pero esa es otra historia6363Un magnfico resumen de la pugna que actualmente se vive en el Vaticano entre la Compaa de Jess y el Opus Deilo podemos encontrar en el libro Mentiras y crmenes en el Vaticano (Ediciones B, Barcelona, 2000), escrito por ungrupo de sacerdotes que se hacen llamar Discpulos de la verdad.-42-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLos Protocolos de los sabios de SinLa gran conspiracin contra los judos1) Los Protocolos de los sabios de Sin han sido la fuente en la que se han basadoquienes han querido convencer a la opinin pblica de que los judos controlan losdestinos del mundo y tienen un maquiavlico plan para apoderarse del planeta yesclavizar a todos los no hebreos.2) Se trata de un documento apcrifo que en Rusia sirvi para alimentar la ira y lahisteria de masas que condujeron a los infames pogromos.3) Los Protocolos son responsables en gran medida del antisemitismo nazi que condujoa los campos de exterminio.4) Durante la dcada de 1920 los Protocolos encontraron su principal patrocinador enEstados Unidos en la figura del magnate automovilstico Henry Ford.5) Durante la dictadura militar en la Argentina de los aos setenta se llevaron a cabopersecuciones a miembros de la comunidad juda por sospecharse su presuntavinculacin a los sabios de Sin.Ms que los diarios de Hitler o el hombre de Piltdown, los Protocolos de lossabios de Sin son con seguridad el mayor fraude histrico de todos los tiempos. Estedocumento supone el ejemplo perfecto de la cara menos agradable de la teora de laconspiracin, la que en un momento dado puede utilizar el miedo y los prejuicios paraconstruir una mentira que perdura a travs de los tiempos64.No debemos olvidar que precisamente los Protocolos han sido la fuenteperenne en la que se han basado quienes han querido convencer al pueblo de que losjudos controlan los destinos del mundo al estilo de los villanos de las pelculas deJames Bond, con un maquiavlico plan para apoderarse del planeta y esclavizar atodos los no hebreos. Entre otras tristes situaciones, este libelo fue el inspirador de lamasacre de 60000 judos, a los que se responsabiliz de la Revolucin de 1917, amanos de los rusos blancos. Su lectura por parte de Hitler, evidenciada en Meinkampf, fue determinante para avivar los prejuicios fanticos del futuro dictador. Conel paso del tiempo se ha convertido en libro de texto entre los grupos de ultraderecha,compartiendo estantera en las libreras dedicadas a este tipo de literatura conpanfletos supremacistas blancos y obras en las que se niega el holocausto. Incluso elmagnate estadounidense Henry Ford, que tena una fotografa de Hitler sobre la mesade su despacho, escribi un extenso libro en cuatro volmenes titulado El judointernacional65 con el que pretenda demostrar a travs de diversos ejemplos laveracidad de los Protocolos.Su tufillo racista y antisemita impregna incluso teoras y planteamientos muyalejados de la derecha tradicional, como quienes teorizan con que tras la globalizacino el nuevo orden mundial se encuentra la mano negra de las grandes familias debanqueros judos. Tales planteamientos han calado hondo en sitios tan insospechadoscomo Asia, donde la presencia hebrea es insignificante. En efecto, tanto en Japn(donde los Protocolos se venden muy bien en las libreras) como en las economasasiticas de rpido crecimiento (Corea, Malasia, etc.) se ha convertido en popular lacreencia de que todos los males econmicos que sufren los pases asiticos estn64http://www.aztlan.org/protocolos.htm es una de las incontables pginas de Internet en las que se puede acceder altexto ntegro de los Protocolos.65Henry Ford, International jew. Gerald L. K. Smith, Los ngeles, 1960.-43-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoprovocados por las lites bancarias judas, temerosas de perder su hegemona frente ala pujanza de esta regin66.Ni que decir tiene que el mito de la conspiracin juda ha encontrado en lospases islmicos un pblico excepcionalmente receptivo a este mensaje. As, lasversiones en rabe de los Protocolos se multiplican difundidas por todos los mediosposibles, desde fotocopias a Internet. Como ejemplo del predicamento que este textoha llegado a tener en el mundo islmico podemos citar el caso de Hafez El Barguti,director del peridico La Voz de Palestina, que en Noviembre de 1997 escriba lasiguiente frase en un artculo: El plan de Netanyahu se corresponde totalmente con elplan general sionista, organizado sobre la base de fases especficas establecidascuando se escribieron los Protocolos de Sin. Cmo una mentira de tan monumentalcalibre ha llegado a imponerse?. La historia del nacimiento y difusin de los Protocolosde los sabios de Sin es un fascinante relato de intriga que tiene su origen en lostiempos inmediatamente posteriores a la Revolucin francesa, cuando Europa seencontraba en medio de un marasmo poltico sin precedentes que llev el miedo y laincertidumbre a grandes sectores de la poblacin.El origen de los ProtocolosEn Diciembre de 1901 un oscuro personaje conocido por el alias de SergueiNilus tradujo al ruso unos textos que en conjunto se titularon Los Protocolos de lossabios de Sin. Un libro que demostraba la conspiracin juda, de carcter planetario,para hacerse con el dominio absoluto del mundo. El origen de los Protocolos y del mitoconsiguiente es especialmente instructivo para quienes estudian la psicologa social y lateora de la informacin. Como toda buena mentira, los Protocolos tienen un germende verdad, constituyendo una amalgama de documentos inventados y genuinospanfletos polticos de carcter ms o menos revolucionario que se distribuan por lasconvulsionadas calles de la Europa del siglo XIX. Si tuviramos que encontrar unantecedente remoto habra que buscarlo en el jesuita francs Agustn Barruel.Cannigo de la catedral de Pars, escribi una demoledora obra titulada Memoriassobre el jacobinismo en la que sostena que una serie de sociedades secretas comolos Iluminati y la francmasonera eran quienes dirigan en secreto la revolucin.A pesar de ser el tatarabuelo de la conjura judeomasnica que tantoentusiasmaba al general Franco, el abate Barruel no mencionaba expresamente a losjudos en su obra. stos entraran a formar parte de la teora de la conspiracinpergeada por Barruel a partir de una carta que ste recibe en 1806 firmada por un talJ. B. Simonini, un oficial retirado del ejrcito que en esos momentos resida enFlorencia. Todava hoy ni siquiera tenemos constancia de la existencia de esteSimonini, que bien pudo ser un vehculo utilizado por Barruel para expresar sus propiasparanoias. Simonini adverta a Barruel de la existencia de una diablica secta juda queconstitua el ms formidable poder, si uno considera la gran riqueza y la proteccin deque disfruta en casi todos los pases europeos.El relato de Simonini adquiere tintes novelescos cuando nos cuenta cmodescubri la conspiracin disfrazndose de judo e infiltrndose en un encuentro deconspiradores celebrado en el Piamonte italiano. Como un foco de comprensin sbitase debi de iluminar el cerebro de Barruel, cuando ley que los conspiradores habansido la fuente de financiacin de los Iluminati y francmasones tan odiados por l,habindose, adems, infiltrado en todos los niveles del clero. Al ao siguiente, AgustnBarruel alertaba al gobierno de la existencia de un complot judo internacional que66David G. Goodman y Masanori Miyazawa, Jews in the Japanese mind. Free Press, Nueva York, 1995.-44-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotransformar iglesias en sinagogas y cuyo objetivo final era ni ms ni menos queconseguir que un judo se convirtiese en Papa: Finalmente sale a la luz el Sanedrn,que ha actuado clandestinamente durante quince siglos. Durante ese perodo, losjudos habran gobernado el mundo secretamente (nadie pareca notar lo mal que leshaba ido en ese gobierno, porque su condicin marginal y su peridico sometimiento apersecuciones de todo tipo no haban variado en lo ms mnimo). As naca el primermito judeofbico de la modernidad: la conspiracin juda mundial.En el cementerio judo de PragaAproximadamente sesenta aos despus de la carta de Simonini, los mismosplanteamientos aparecen recogidos en una novela titulada Biarritz67, escrita por unfuncionario del servicio postal prusiano llamado Herman Goedsche, que escriba bajo elseudnimo de sir John Retcliffe. Parece ser que, aparte de funcionario postal,Goedsche tambin trabaj durante una temporada para la polica secreta prusiana, enpuestos como escolta del poltico Benedict Waldeck. Esta obra de ficcin contiene uncaptulo titulado El cementerio judo de Praga y el Concilio de los Representantes delas Doce Tribus de Israel en el que se describe un espeluznante encuentro en lanecrpolis de los representantes de las Doce Tribus de Israel para sellar el propsitode conspirar contra el mundo: Cuando el ltimo sonido de la campana que anuncia lamedianoche en Praga se hubo perdido, en el cementerio judo, junto a la tumba delGran Maestro de la Cbala, Simen Ben Jehuda, se encendi una luz dbil, iluminandoa trece extraas figuras vestidas de blanco, con las tnicas rituales (de los levitas). Unavoz ronca, como salida del fretro, se dirigi a los congregados: Los saludo a ustedes,los elegidos, los representantes de las Doce Tribus de Israel.Se trata de una extraa reunin de judos llamada Sanedrn Cabalstico que sellevaba a cabo una vez cada noventa aos desde 1491, siendo aqul el quinto de estosencuentros. En la reunin se hacen constantes alusiones a unos misteriosos personajesdenominados los Sabios. Goedsche adapt ms tarde el material contenido en estecaptulo ficticio dndole forma de discurso, alegando haber sido emitido realmente porun rabino de la ciudad de Lemberg. Sin embargo, el examen de este documento revelque Goedsche haba utilizado para su propsito un fragmento de un raro libro de 1864,cuyo autor era el francs Maurice Joly, Dialogues aux enfers Dilogos en elInfierno-, un volumen en el que se presentaba un ataque poltico contra Napolen IIIen forma de dilogos imaginarios entre Montesquieu y Maquiavelo.Muchos antijudos de Europa publicaron folletos y panfletos en los que seextractaba aquel captulo. La primera de estas publicaciones fue hecha en SanPetersburgo en 1872 bajo el ttulo En el cementerio judo de la Praga checa. Mstarde, en 1876, el texto vio de nuevo la luz en Mosc, y en la propia Praga en 1880. EnFrancia fue el escritor Gougenot des Mousseaux quien lo reprodujo en su libro Le juif,le judaisme et la judasation des peuples chrtiens, editado en Pars en 1869. Sin dudaaquel texto sirvi de inspiracin para que en 1881 el abate Chabauty, de San Andrsen Mirabeau, en Poitou, publicara un grueso volumen titulado Les Francs-Masons etles juifs, en el que denunciaba la conspiracin del judasmo y la masonera, poniendocomo prueba el texto de Retcliffe y dndole un nada velado tinte cristiano al asociarlocon el advenimiento del Anticristo.67Sir John Retcliffe, Biarritz. C. S. Liebrecht, Berln, 1868.-45-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa eclosin de los ProtocolosCon la llegada del siglo XX aparecen en Rusia los Protocolos tal como losconocemos actualmente. En trminos generales, lo que se describe en este texto es unsupuesto anteproyecto suscrito por los representantes de Sin del Grado 33 para lacompleta dominacin del mundo por parte de los judos. A lo largo de sus pginas seplantea un programa para la imposicin de un nuevo orden mundial donde los judosacabaran convirtindose en dspotas supremos del planeta. El programa estableceuna conspiracin con diversas cabezas rectoras y mltiples tentculos dedicados asembrar el desorden y la anarqua, a derribar ciertos regmenes -en especial lasmonarquas-, infiltrarse en la francmasonera y otras organizaciones similares y, comoremate, adquirir el control de las instituciones polticas, sociales y econmicas delmundo occidental. Como si fuera poco, este plan estara siendo aplicado -segn susannimos autores- al control de pueblos enteros sin que nadie se hubiera percatado dela verdad. Son veinticuatro captulos y ms de doscientas pginas de desvaros en lasque los pretendidos dspotas justifican sus maquiavlicos planes aduciendo que ya queel pueblo es incapaz de gobernarse por s mismo sern ellos quienes lo guen desde lasombra.Ms an, los Protocolos afirman que los judos, como fase preparatoria para loque debera ser una revolucin a escala mundial, se estaban ocupando de soliviantar loms posible a los ciudadanos en contra de sus dirigentes polticos y econmicos. Es desuponer que a ms de uno se le pondran los pelos de punta al leer esto en unambiente social tan convulso como el que caracterizaba a la Europa de principios delsiglo XX. Una vez completada la revolucin mundial, los dirigentes del complot judomantendran a la poblacin bajo control mediante la institucin de un Estado debienestar basado en una organizacin gubernamental fuertemente centralizada. Lasbases de esta dependencia total del Estado seran el pleno empleo, los impuestos enfuncin de la riqueza, la educacin pblica y el apoyo a las pequeas empresas. Seracomo agitar constantemente la zanahoria de la libertad frente a los ojos de losciudadanos pero sin permitirles nunca llegar a alcanzarla.El hecho de que los Protocolos aparecieran en Rusia no es casual, pues tienemucho que ver con la marcada tendencia del zar Nicols II de buscar apoyo en elmundo de lo espiritual y lo esotrico, como qued de manifiesto en el caso deRasputn. La dependencia era tan grande que el consejero espiritual de turnoterminaba adquiriendo un poder considerable, lo suficientemente grande como parahacerlo acreedor de las ms feroces envidias de la Corte. Una de las peculiaridadesms notables de la Corte rusa era su gusto casi obsesivo por todo lo francs, tanto quela familia real apenas se comunicaba en otro idioma que no fuera el galo. Las modasde Pars se seguan como si de preceptos divinos se tratara, y el ocultismo era una delas novedades francesas ms importantes de finales del XIX. En la Rusia imperial eraprctica comn intentar colocar a los chamanes, brujos o magos favoritos de duques ycondesas lo ms cerca posible del trono del zar. De esta forma, la gran duquesa Isabelalleg al zar un oscuro personaje del que actualmente slo conocemos su seudnimo:Serguei Nilus. Decidido a aprovechar en su favor las paranoias del zar, le presentciertos documentos pretendidamente secretos que al parecer probaban la existencia deuna conspiracin contra su gobierno. El Partido Comunista ruso tena por aquelentonces un papel relativamente modesto, muy alejado del que alcanzara aos mstarde, pero aun as, suficiente para lograr cierto nivel protagnico, por lo que no esdifcil suponer que fue empleado por Nilus para legitimar su propuesta. La inclusin delos masones en la presunta conspiracin le permitira, por aadidura, dejar en unaposicin muy incmoda a sus contrincantes de las rdenes ocultistas que operaban enla corte imperial. El zar, sin embargo y a pesar de sus muchos defectos, deba de-46-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoconservar el suficiente criterio como para determinar la falsedad evidente deldocumento, por lo que orden la destruccin del mismo y Nilus fue desterrado de laCorte, debiendo dar gracias por no sufrir un castigo mayor. Sin embargo, hacia 1902 o1903 esta obra comenz a circular masivamente, siendo publicada por los peridicos68e incluida como anexo en 1905 en el libro de un mstico ruso llamado VladimirSoloviov. Al parecer, Nilus tambin se haba ocupado de difundir el libelo por Pars,donde se tiene noticia de su existencia en 1884.Se extiende la epidemiaEn Rusia, el documento apcrifo sirvi para alimentar la ira y la histeria demasas que condujeron a los infames pogromos69. Esas persecuciones se hicieronespecialmente intensas tras la promulgacin del Manifiesto de Octubre de 1905. Estedocumento era fruto de los esfuerzos de los sectores liberales por modernizar elzarismo. Sin embargo, el inmovilismo ruso no estaba dispuesto, en modo alguno, aconvertir el pas en una monarqua parlamentaria. Con un malestar pblico innegabletras la humillante derrota militar sufrida frente a Japn, hubo quien pens queexacerbar el odio hacia los judos era una jugada poltica rentable.Ya en la poca inmediatamente previa a la revolucin bolchevique, la Okrana, latemida polica secreta zarista, utiliz otra versin para justificar la represin contra loscomunistas, tanto dentro como fuera de Rusia. Incluso en los momentos en que larevolucin bolchevique se encontraba en su momento de mayor auge, Trotski, uno desus dirigentes ms importantes, tuvo que apresurarse a desmentir pblicamente quefuera un agente de la conspiracin juda internacional en Rusia. Trotski no poda negarsu origen judo, pero su actitud personal no poda estar ms alejada del judasmo, fe ycultura a la que miraba con profundo desdn. De hecho, su seudnimo Trotski habasido tomado tanto por razones de clandestinidad como para distanciarsedefinitivamente de su verdadero nombre, Lev Davidovich Bronstein, el ltimo vnculoque lo una a sus races.Curiosamente, la guerra civil rusa se caracteriz porque ambos bandoscometieron actos de antisemitismo igualmente deleznables. Para los rojos, los judoseran un residuo del pasado y para los blancos eran el enemigo invisible que habaterminado por derribar el orden establecido de las cosas.Extendindose con la velocidad de una epidemia, los Protocolos no tardaron enllegar a Alemania, donde encontraron un caldo de cultivo perfecto para que sucontenido fuera credo por una audiencia vida de encontrar un chivo expiatorio parasus males. As pues, en este pas se termin culpando a los judos tanto de la derrotaen la Primera Guerra Mundial como de la galopante crisis econmica que azotaba lanacin70. Ms tarde, el documento se convertira en una pieza fundamental de laparafernalia ideolgica del partido nazi. Durante el III Reich los Protocolos fueronprofusamente reeditados, convirtindose en un verdadero best-seller. Adems, fueronusados como material de estudio oficial en las escuelas alemanas y buena parte de lasmatanzas industriales de seres humanos en campos de exterminio se hicieron en sunombre. Hitler lo consideraba su libro de cabecera.68La primera edicin de los Protocolos apareci seriada en la revista La Bandera de San Petersburgo entre el 26 deAgosto y el 7 de Septiembre de 1903.69En su sentido restringido, la palabra pogromo (que en ruso significa destruccin, exterminio) se emplea paradesignar los tumultos antijudos que sacudieron la Rusia zarista, con la connivencia de las autoridades imperiales, afinales del siglo XIX y principios del XX. En un sentido ms amplio, tambin designa las persecuciones sufridas por lacomunidad juda desde la poca medieval.70Norman Cohn, El mito de la conspiracin juda internacional. Alianza Editorial, Madrid, 1983.-47-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEn poco tiempo, el renombre de los Protocolos fue tal que condujo a que losprincipales peridicos britnicos hiciesen amplias reseas al respecto, siendo credos enprimera instancia por rotativos tan prestigiosos como The Times71.Henry Ford: antisemitismo en cadenaDurante la dcada de los veinte los Protocolos encontraron a su principalpatrocinador en Estados Unidos en la figura del magnate Henry Ford72. En la cspidede su carrera empresarial fund un pequeo peridico en Detroit llamado DearbornIndependent, que us para difundir su propaganda antisemita, acusando a los judos atravs de sus pginas de ser los instigadores de los ms grandes males de lahumanidad. En diversas oportunidades Ford declar que existan dos Wall Street, unopositivo, encabezado por la antisemita Banca Morgan, y otro destructivo y que deberaser erradicado, el encabezado por los banqueros de origen judo.El contenido del Dearborn Independent lleg a ser tan virulento que motiv larenuncia de su director original, E. G. Pipp. Ford nombr como nuevo director a ErnestG. Liebold, hijo de un inmigrante alemn. Liebold era el secretario privado de HenryFord y un ferviente nazi73. Liebold utiliz su ascendiente sobre el industrial paraconvencer a Ford de la necesidad de crear una agencia de detectives en el nmero 20de la neoyorquina Broad Street con el fin de investigar las vidas privadas de los judosms prominentes de Estados Unidos y las conexiones que pudieran tener condiferentes hombres de negocios norteamericanos. Entre los diferentes investigadorescontratados por esta oficina se encontraban numerosos exiliados rusos que lucharon afavor del zar en la guerra civil rusa que sigui a la revolucin sovitica, empleandotambin a H. Houghton, ex jefe de la oficina de Inteligencia Militar de Nueva York.Otro de los principales colaboradores de Ford en esta empresa fue Boris Brasol,un inmigrante ruso miembro de la organizacin antisemita Los cien negros. Brasolfue quien, con la ayuda de la secretaria de Houghton, Natalie de Bogory, tradujo alingls los Protocolos. Otro de los miembros de la peculiar agencia de investigacionesde Ford fue el alemn Lars Jacobsen, que fue enviado a Mongolia y al Tbet en buscade ciertos libros secretos que probaran que los judos tenan un maquiavlico planpara conquistar el mundo y que eran una sub-raza alejada del tronco fundamental delos humanos.Resulta asombroso comprobar cmo los Protocolos se han ido adaptando comoun guante a los puntos de vista de quienes los han adoptado como parte de sudiscurso. De hecho, en no pocas ocasiones han sido invocados por defensores depuntos de vista muy diferentes, cuando no diametralmente opuestos. Por ejemplo, enlos Estados Unidos de Henry Ford se les atribuan significados completamentediferentes de los que les haban dado en Rusia unos aos antes. En Rusia, losProtocolos fueron utilizados en un intento de legitimar el poder de la oligarqua,acusando a los judos de ser la fuerza oculta tras los disturbios y la agitacin social.Para Ford, en cambio, los Protocolos eran la clave para entender los rpidos cambiosque la industrializacin haba impuesto en la sociedad estadounidense tras la guerracivil. Culpaba a los judos no slo del aumento de la inmigracin o del xito delmovimiento obrero, sino tambin del creciente poder del gobierno federal y de dirigir elpas desde Wall Street. Ni siquiera Cristbal Coln se libraba de las diatribas de Henry71Es de justicia reconocer que posteriormente el The Times fue uno de los primeros medios de Europa en sealar queel documento era claramente fraudulento.72Neil Baldwin, Henry Ford and the jews, The mass production of hate. Public Affairs, Nueva York, 2001.73Carol Gelderman, Henry Ford. The wayward capitalist. St. Martins Press, Nueva York, 1981.-48-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoFord, que denunciaba que su expedicin a travs del Atlntico haba sido un complotjudo.Resultaba lgico que con tales planteamientos Ford terminase estableciendorelacin de alguna manera con la Alemania nazi. El primer contacto conocido entreFord y el naciente movimiento nacionalsota se produjo, segn lo relata un informede la embajada norteamericana en Berln, en 1921, cuando el idelogo nazi DietrichEichart entra en contacto con la compaa Ford para la adquisicin de maquinariaagrcola destinada al Land alemn de Baviera. Los empleados de la compaa sonquienes ponen en contacto por vez primera a Eichart y Henry Ford, que decide apoyarfinancieramente el nuevo movimiento, hasta el punto de que el New York Times y elBerliner Tageblatt acusan a Ford de ser el principal patrocinador de la revolucinnacionalista de 1923, cuyo fracaso cuesta a Hitler dos aos de prisin. Pero el apoyode Ford a Hitler no fue solamente material. Su libro El judo internacional seconvertira en una de las principales fuentes de inspiracin del futuro dictador a la horade escribir su obra Mein Kampf.La Ford Motor Company se estableci en Alemania en 1925 abriendo unasucursal en Berln. En 1928 Ford une su factora alemana al holding de la compaaqumica I. G. Farben. Entre los directivos de la nueva empresa se encuentran MaxIlgner y F. Ter Meer (ambos fueron condenados por crmenes de guerra durante losjuicios de Nuremberg). Cabe recordar que I. G. Farben sera la compaa encargada deproducir el Ciklon B, el elemento utilizado en las cmaras de gas de los campos deexterminio. Una comisin senatorial estadounidense establecida tras la guerra parainvestigar cmo los nazis se hicieron con fondos estadounidenses para financiar laguerra present pruebas que demostraban cmo Ford-Werke A. G. qued convertidaen una empresa netamente alemana que colabor activamente con el esfuerzo blicoalemn contra los aliados, y emple mano de obra esclava para la produccin dematerial militar. As, no es de extraar que en 1938 el gobierno alemn condecorara aHenry Ford en su 75 cumpleaos con la Gran Cruz del guila alemana, el ms altohonor al que poda aspirar un extranjero en aquel pas, siendo aquella la primera vezque esta condecoracin era otorgada a un ciudadano estadounidense.En 1941, a raz de la movilizacin general del ejrcito alemn y el reclutamientode todos los hombres disponibles, la produccin de la planta alemana de Ford sufri undescenso considerable, por lo que se empez a utilizar mano de obra esclava yprisioneros de guerra, algo expresamente prohibido por la Convencin de Ginebra. Laplanta comenz a ser ocupada por prisioneros de guerra franceses, rusos, ucranianos ybelgas. En 1943 la mitad de los trabajadores eran prisioneros de guerra y mano deobra esclava; en 1944 se sumaron a la plantilla decenas de prisioneros del campo deconcentracin de Buchenwald.Las ltimas fronterasComo mencionbamos al principio del captulo, el caso de Japn esespecialmente interesante en cuanto al tema que nos ocupa. Los Protocolos llegan a latierra del Sol Naciente en 1917. Tras la revolucin bolchevique un contingente detropas niponas traba contacto en la parte oriental del imperio ruso con grupos de rusosblancos. As, son muchos los soldados y oficiales japoneses que regresan a casa con suejemplar de los Protocolos74. Ellos sern los que, sin quererlo, plantarn la semilla dela conspiracin juda en suelo nipn. Como vimos en los casos alemn, ruso oestadounidense, en cada lugar al que era trasplantado, el mito de los Protocolos74David G. Goodman y Masanori Miyazawa, op. cit.-49-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoreflejaba los miedos y obsesiones locales. El caso de Japn no fue una excepcin,reafirmando uno de los caracteres menos agradables del carcter japons, como es elexacerbado nacionalismo etnocntrico y ligeramente xenfobo. Como en EstadosUnidos, el mito dio pie a multitud de teoras de la conspiracin en las queindefectiblemente la amenaza, interna o externa, real o ficticia, terminaba por tomarun rostro de rasgos judos.Aunque resulte difcil de creer, en perodos histricos tan recientes como ladictadura militar que castig a la Argentina durante los aos setenta, se llevaron acabo persecuciones a miembros de la comunidad juda por sospecharse su presuntavinculacin a los sabios de Sin. Ejemplo de ello es el caso del periodista JacoboTimerman, apresado, torturado y profusamente interrogado por esta razn75. Tambinexiste un conocido anexo sudamericano de los Protocolos escrito por el profesor WalterBeveraggi, denominado Plan Andina, que pretende revelar el siniestro plan de losjudos para conquistar la Patagonia chileno-argentina76.Ms an. El colapso de la Unin Sovitica dio paso a un sorprendentereverdecer del antisemitismo ruso y volvi a sacar a la palestra los Protocolos. A fin decuentas, el cambio de modelo socioeconmico ha resultado sumamente traumticopara la poblacin rusa. La pobreza y la corrupcin no eran percibidas sin embargocomo consecuencia de la persistencia en el poder de los antiguos funcionarioscomunistas, sino que era ms fcil achacarlas a la conspiracin juda internacional.Personajes como Zhirinovski han conseguido popularidad y votos explotando de nuevoun discurso que ya parece firmemente implantado en el ideario colectivo ruso.ConclusinEstamos en una poca en la que los nacionalismos excluyentes vuelven areclamar su lugar bajo el sol y donde la globalizacin econmica es contemplada conrecelo. La situacin en Palestina aade una nueva variable al ejercicio del mitoantisemita. Por desgracia, es la ductilidad del mito, la forma en que unos y otros loadaptan a sus intereses e ideologas, lo que augura que durante el siglo XXI an loveremos distinguirse por el mundo.75Jacobo Timerman, Preso sin nombre, celda sin nmero. Random House, Nueva York, 1981.El artculo Vacaciones en la tierra prometida de la revista nacionalsota chilena Pendragn (nm. 9, 1997) esuna pequea joya a este respecto, en la que se da a entender que los mochileros israeles que visitan el Sur de Chileforman parte del Plan Andinia.76-50-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoJack el DestripadorAl servicio de Su Majestad1) Existe la sospecha de que los misteriosos asesinatos de Jack el Destripador pudieronser fruto de una conspiracin que buscaba enterrar las pruebas de un escndalo queafectaba a la familia real al ms alto nivel.2) El prncipe Albert Victor, segundo en la lnea de sucesin al trono, habra contradomatrimonio en secreto con una modesta empleada catlica con la que tuvo una hija.3) Las vctimas de Jack el Destripador habran sido un grupo de prostitutas que,conocedoras del escndalo, intentaron chantajear a la reina Victoria.4) Los crmenes habran sido perpetrados por el mdico de la reina, el doctor Gull,hbil cirujano al que un reciente infarto cerebral haba alterado sus facultadesmentales.5) La masonera britnica, con un control absoluto sobre Scotland Yard, habra puestolos medios para mantener oculta la verdad.Ningn asesino ha sido capaz de cautivar la imaginacin del pblico con mayorintensidad que el individuo desconocido que perpetr la infame cacera humana quetuvo lugar en el barrio londinense de Whitechapel durante el Otoo de 1888. Laidentidad de este psicpata, verdadero prlogo a lo que seran los asesinos en serie delsiglo XX, nunca ha sido descubierta, si bien algunos escritores creen que existenindicios suficientes para relacionar los asesinatos con el palacio de Buckingham y msconcretamente con el prncipe Albert Victor, Eddy para los amigos, duque de Clarencey nieto de la reina Victoria.sta es una teora que tiene tantos defensores como detractores, siendomuchas veces unos y otros igualmente subjetivos en sus juicios, en los que en muchasocasiones se mezclan sus filias o fobias hacia la institucin monrquica. Lo cierto esque en el cmulo de pruebas que dej tras de s el caso de Jack el Destripador existensuficientes indicios para establecer una conexin vlida entre la casa real y losasesinatos. De hecho, existe el testimonio de un tal John Terrapin que afirmaba que lescuch por casualidad al inspector Abberline de Scotland Yard, el investigador queestaba a cargo del asunto, referirse a la implicacin en el caso de alguien queresponda a las iniciales P. A. V., que se corresponden con las de Prncipe AlbertVctor77.Sin embargo, la mejor fuente de informacin sobre esta teora procede de unlibro publicado en 1986 que lleva por ttulo Jack the Ripper: The final solution, escritopor Stephen Knight78, quien verti luz sobre los pormenores de la posible conexin delduque. Segn Knight, el prncipe Eddy tuvo oportunamente un acalorado romance conuna joven llamada Annie Elizabeth Crook, empleada de una confitera y modeloocasional de su amigo, el pintor Walter Sickert. Si ya de por s el prncipe erasumamente propenso a la vida disipada, la amistad con Sickert, una suerte deToulouse-Lautrec londinense que frecuentaba la compaa de bohemios, libertinos yprostitutas, fue sumamente propicia para la satisfaccin de tales inclinaciones. Sickert77Chapman Pincher, The private world of St. John Terrapin. Sidgwick & Jackson, Londres, 1982.Stephen Knight, Jack the Ripper: The final solution. Academy Chicago Publishers, Illinois, 1986. En los ltimostiempos, las teoras de Knight han sido atacadas y ridiculizadas por otros expertos en el tema de Jack el Destripador.Sin embargo, estos crticos han fallado lamentablemente a la hora de ofrecer una refutacin convincente de los alegatosfundamentales de Knight, por lo que an deben de considerrselas dignas de ser tenidas en cuenta, mxime cuandoexisten pruebas objetivas que apoyan muy firmemente algunas de ellas.78-51-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachofue el cicerone que abri al joven prncipe las puertas del Londres ms licencioso. lfue quien le present a Annie Elizabeth Crook, de la que cay perdidamenteenamorado. Fue mudo testigo de su amor y en mil ocasiones se tuvo que morder lalengua para no prevenir a la que haba sido su modelo y amiga sobre la verdaderaidentidad de su amante que, a la sazn, se haca pasar por hermano del pintor.Annie y el prncipe se habran casado en secreto, y en Abril de 1885 tuvieronuna nia a la que pusieron el nombre de Alice Margaret Crook. La boda real tan slocont con dos testigos: Sickert por parte del novio y Mary Kelly, la mejor amiga de lanovia y compaera en la confitera. Enterada de la situacin, la reina Victoria hizo undesesperado intento de acallar el escndalo mandando internar a Annie en unmanicomio, donde muri olvidada en Febrero de 1920. Kelly, posiblemente advertidapor el propio Sickert del peligro que corra, huy a su Irlanda natal llevndose consigoa la pequea Alice, el fruto del matrimonio de su amiga y el prncipe.Eddy fue enviado al extranjero y el matrimonio borrado de cualquier registro. Elpalacio de Buckingham ha negado desde siempre esta historia a pesar de que existe elacta de nacimiento de Alice Margaret Crook, fechada el 18 de Abril de 1885, en la queno figura dato alguno del padre de la nia. Todo habra acabado de esta forma si MaryKelly hubiera permanecido en Irlanda guardando silencio sobre el secreto quecustodiaba. Desgraciadamente no fue as.Mary KellyPocos aos despus, Kelly regresa al East End huyendo de las hambrunas quesacuden Irlanda. Pero las cosas han cambiado y ahora la nica fuente de ingresosviable de la que puede disponer se encuentra bajo su pollera. As, pasa a engrosar lalegin de prostitutas que malvivan en los barrios bajos de la capital britnica. Laprimera visita que hace en Londres es a Sickert, a quien entrega la nia para que sehaga cargo de ella. ste localiza a los abuelos de la pequea, dejndola en su casa, sibien hace frecuentes visitas al domicilio de los Crook para interesarse por la pequeahasta que, finalmente, termina por casarse con ella aos despus.Toda la literatura relacionada con el otoo de terror de Whitechapel coincide enque, en la poca de su asesinato, Mary Kelly conviva con un tal Joe Barnett en unamsera habitacin del nmero 13 de Millers Court, un sucio patio que sala de DorsetStreet. Los edificios del patio, una especie de pocilga, eran propiedad de un sujetoapellidado McCarthy y reciban el nombre de McCarthys Rents (Alquileres McCarthy) sibien hay varios autores que sostienen que este trmino se refera ms a las chicas quevivan all que a las habitaciones79.No tarda en hacerse de un grupo de amigas que comparten ginebras, cervezasy confidencias en el pub Britannia o en el Ten Bells. Era previsible que en el transcursode estas conversaciones, ms tarde o ms temprano, Mary terminase por contar a suscompaeras la historia de la boda secreta, el beb real y la desdichada Annie Crookpudrindose en un manicomio. No es de extraar que sus no enteramente sobriascabezas desarrollaran un plan para sacarle un partido econmico a aquel secreto deEstado. No era simplemente un afn por escapar de la miseria que las rodeaba. Erauna cuestin de supervivencia. La banda de Old Nichol, un grupo de proxenetas yrufianes de la peor catadura, que tena atemorizadas a las prostitutas del barrio, sehaba vuelto cada vez ms exigente y ya haba apualado a un par de mujeres que nohaban conseguido dinero suficiente como para pagar la proteccin. De hecho,cuando comenzaron las macabras andanzas del Destripador, sta y otras bandas79Paul Begg, Jack the Ripper: The uncensored facts. Robson Books, Londres, 1988.-52-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosimilares constituyeron el grueso de los primeros sospechosos investigados por lapolica.El chantajeAs pues, inconscientes del terrible peligro en el que se colocaban, o tal vezconscientes pero pensando que nada poda ser peor que el infierno de Whitechapel,pusieron en marcha su ingenuo plan de chantaje. Las integrantes del complot eran,aparte de la propia Kelly, Polly Nicholls, Elizabeth Stride y Annie Chapman. Las cuatroseran vctimas del Destripador. Fue Kelly la encargada de visitar a Sickert,convirtindolo en portavoz de sus pretensiones ante el palacio de Buckingham. Tantodebi de impresionar esta visita al pintor que la inmortaliz en un cuadro al que pusopor ttulo El chantaje, y cuya protagonista guarda un notable parecido con MaryKelly80.Estamos pues ante una autntica lucha entre David y Goliat. Por un ladotenemos a cuatro mseras prostitutas y por el otro al grueso de la oligarqua mspoderosa de Europa, con la Corona britnica y la masonera a la cabeza. Una batallaenormemente desigual cuyo resultado era previsible.Enterada de la existencia del chantaje a travs de la princesa Alexandra, lamadre de Eddy, y amiga ntima de Walter Sickert -diversos autores han especulado encuanto al grado de esta intimidad-, la reina Victoria, cabeza visible del imperiobritnico, resolvi que lo apropiado era poner el asunto en manos de lord RobertSalisbury, primer ministro de Inglaterra y uno de los masones de mayor rango del pas.Salisbury era un conservador que desconfiaba de la democracia, algo que lo mantuvoincapacitado para hacer frente a los graves problemas sociales de la Inglaterra de sutiempo, as como de dar una solucin al problema de Irlanda. Centr sus esfuerzos enla poltica exterior y en mantener el imperio colonial britnico, ya que, durante buenaparte del tiempo en que fue primer ministro, ocup tambin la cartera de AsuntosExteriores. Era un patriota de la vieja escuela, de los que pensaban que ningnsacrificio era excesivo si se trataba de mantener la estabilidad de la Corona. Por otrolado, su posicin poltica era extremadamente delicada y un escndalo como la bodasecreta del duque de Clarence indudablemente tambin lo arrastrara a l.Un poder en la sombraY a su vez, su lealtad hacia la masonera, a la que le deba toda su carrerapoltica, lo empujaba a dar al problema una solucin lo ms rpida y definitiva posible.No debemos olvidar que en Gran Bretaa la masonera y la monarqua son dosinstituciones que tienen fortsimos lazos de unin. Tanto es as, que tradicionalmente elpuesto de Gran Maestre de Inglaterra est reservado para el prncipe de Gales. Lahistoria de Gran Bretaa, especialmente la de los ltimos 250 aos, ha estadonotablemente influida por la hermandad, que se ha erigido en una suerte de poder enla sombra dentro de la vida pblica britnica. En nuestros das, la masonera, que enaquel pas tiene unos 350000 miembros activos, est en el punto de mira del gobiernolaborista. Resuelto a quebrar el tradicional secretsimo de la asociacin, el primerministro, Tony Blair, ha conminado a los policas y jueces masones a que revelen suafiliacin. De no acceder voluntariamente, dicho gesto podra serles exigido por ley81.80Jean Overton Fuller, Sickert and the Ripper crimes: An investigation into the relationship between the Whitechapelmurders of 1888 and the English tonal painter Walter Richard Sickert. Mandrake, Oxford, 1990.81El Pas, 26 de Mayo de 1999.-53-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa historia de este Registro de masones viene a raz de la denunciainterpuesta por los abogados de los seis de Birminghan. A mediados de los ochenta,seis ciudadanos de Birminghan fueron confundidos con miembros del EjrcitoRepublicano Irlands y condenados a duras penas de prisin. Los acusados siempresostuvieron no slo su inocencia sino haber sido sometidos a malos tratos y torturas enlas dependencias policiales. En 1995, despus de una revisin del juicio, resultaronexonerados de cualquier responsabilidad. Pero la investigacin prosigui y en Marzo de1997 se supo que desde el principio Scotland Yard conoca la inocencia de losacusados. Sin embargo, nadie hizo nada al respecto para descubrir el error de losprimeros funcionarios que realizaron las detenciones, miembros de la masonerainglesa. Sus hermanos de la orden, fiscales, jueces y abogados pertenecientes todosellos a la misma logia, decidieron falsear las pruebas presentadas por la defensa ycondenar a los acusados aun a sabiendas de su inocencia. El caso de los seis deBirminghan puso de manifiesto un secreto a voces desde los tiempos de Jack elDestripador: que la militancia en la masonera es una buena credencial para ascenderen Scotland Yard, institucin cuya cpula, tradicionalmente, cuenta con un nmero demasones excepcionalmente alto.Blair no ha sido el primer inquilino de Downing Street en preocuparse por elexceso de poder que acumula la masonera en Gran Bretaa. De hecho, sta era unainquietud que ya manifest el antecesor de lord Salisbury en el cargo, BenjamnDisraeli, que era consciente de la peligrosa simbiosis entre la Corona inglesa y lamasonera. Es por ello que Salisbury se enfrentaba con el problema de Eddy ante algoque le concerna doblemente, como primer ministro y como masn.Para resolver el asunto haba que escoger a alguien de extrema confianza quefuera un prominente hermano comprometido en grado mximo con la orden. Elencargo recaera sobre sir William Gull, el mdico de la familia real, que ya habamostrado su discrecin y lealtad en ms de una ocasin, bien fuera curando alincorregible Eddy de alguna enfermedad venrea, bien practicando algn aborto cuyanoticia jams deba salir de los muros del palacio. Tambin haba mostrado ser proboservidor de la orden al declarar como perito a favor de Florence Bravo, hija de unprominente masn y acusada de haber envenenado a su marido. Al parecer, Florenceera culpable, pero el testimonio de Gull fue decisivo para que, finalmente, resultaraabsuelta82.Para ejecutar la macabra tarea de poner fuera de circulacin a las chantajistas,lord Salisbury habra otorgado plenos poderes al doctor Gull, que hara amplio uso deellos, en especial ante el tambin masn sir Charles Warren, jefe de Scotland Yard,cuya colaboracin fue solicitada para hacer efectivo el encubrimiento de los hechos83.Warren debi de acceder a regaadientes, ya que su carrera profesional se encontrabapor aquellas fechas en un punto extraordinariamente delicado. Haca poco que habadimitido James Monro, el subjefe de la polica metropolitana84. De hecho, la fechaoficial de su retiro fue el 31 de Agosto de 1888, el mismo da del asesinato de PollyNicholls. Ese mismo da, The Pall Mall Gazette public un artculo en el que el jefeWarren era blanco de una feroz crtica en la que se lo acusaba de ser el causante deldeterioro de la polica londinense. Warren estaba en la picota desde que el 13 deNoviembre de 1887 interviniese para disolver una manifestacin de desocupados enTrafalgar Square solicitando la intervencin del ejrcito, saldndose el enfrentamientoconsiguiente con una vctima mortal85.82Bernard Taylor y Kate Clarke, Murder at the priory: the mysterious poisoning of Charles Bravo. Grafton, Londres,1988.83Stephen Knight, op. cit.84Paul Begg, Martin Fido y Keith Skinner, Jack the Ripper A-Z. Headline Book Publishing, Londres, 1991.85Melvin Harris, The Ripper file. W. H. Alien and Co., Londres, 1989.-54-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoComo cmplice de sus correras, el doctor Gull escogi al cochero John Netley,uno de los hombres de confianza de palacio que ya haba servido como conductordurante las excursiones del prncipe Eddy en la poca en que conoci a Annie Crook.Algunos autores han especulado con la posibilidad de que hubiera otros cmplicesimplicados, pero es poco probable.Una vez puesta en marcha la conjura para silenciar a las chantajistas, llamapoderosamente la atencin la excepcional saa con que fueron ejecutados loscrmenes, muy alejada de lo que parece exigir la fra eficacia de una operacin secretadestinada a quitar de en medio a unos testigos inoportunos. Los asesinatos de Jack elDestripador no son propios de un profesional que lleva a cabo una labor de limpieza,sino de un psicpata que disfruta de alguna forma con lo que hace. Los cadveresfueron sometidos a mutilaciones realizadas con precisin quirrgica, y guardan ciertoparalelismo con rituales y tradiciones masnicas. Pretendemos con esto plantear unescenario en el que los masones britnicos se embarcan en una serie de sacrificiosrituales?. En absoluto. Casi con toda seguridad los macabros aadidos tras la muertede las vctimas se debieron a la inspiracin e iniciativa personal del asesino. En 1887Sir William Gull sufri un infarto cerebral que, al parecer, alter profundamente susfacultades mentales. Es posible que su trastorno lo llevara a extremar la crueldad en elcumplimiento de su misin.La teora de Knight tuvo un xito inmediato entre el gran pblico. Tanto es asque incluso ha sido llevada en dos ocasiones al cine. En la primera de ellas, Asesinatopor decreto, era ni ms ni menos el mismsimo Sherlock Holmes el encargado dedesentraar la conspiracin. Ms cercana a nosotros est From Hell, narrada desde elpunto de vista de un inspector Abberline que tiene que bregar con fuerzas que losuperan y, finalmente, se convierte sin quererlo en una pieza ms del complot. Enambas pelculas se refleja el papel preponderante que Knight da en toda esta trama ala masonera. De hecho, cuando muri, el autor se encontraba preparando un libromonogrfico sobre este tema.Malos tiempos para la monarquaAnalizando la situacin de la poca, la trama de Knight, lejos de serdescabellada, se nos empieza a dibujar como estremecedoramente posible.La ltima parte del siglo XIX estuvo marcada por una conflictividad social sinprecedentes en aquel pas. Las clases populares albergaban un profundo resentimientohacia la aristocracia en general y hacia la familia real en particular. Las desigualdadessociales eran grandes, y el escandalosamente lujoso estilo de vida de la oligarquacontrastaba amargamente con la descarnada miseria que se sufra en barrios comoWhitechapel. Tres peniques bastaban para hacerse con los servicios de cualquiera delas miles de prostitutas que poblaban la zona, eso si uno tena el coraje de tenerrelaciones con una de estas mujeres, vctimas de las enfermedades venreas, lamalnutricin y el alcoholismo86.Prueba de estas convulsiones fueron los no menos de siete atentados quesufri en esta poca la reina Victoria. El escndalo de un prncipe herederocontrayendo matrimonio con una plebeya, catlica para colmo, exceda con mucho elnivel de lo que poda soportar la institucin monrquica en una poca tan delicadacomo la que nos ocupa.86London labour and the London poor, de Henry Mayhew (Penguin Books, Londres, 1985), ofrece un descorazonadorretrato de cmo vivan las clases ms desfavorecidas de la poca.-55-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa actitud de Eddy, con sus continuos deslices, no ayudaba mucho al desarrollode las cosas. Un anlisis de los datos biogrficos de los que disponemos nos sealaque ni la inteligencia ni la fortaleza de espritu fueron atributos que adornaran al quefue segundo en el orden de sucesin al trono britnico. Su bisexualidad y tendencia altravestismo eran conocidas por sus futuros sbditos y motivo de toda clase de chanzasy bromas en los pubs de la capital. La divulgacin de su aventura con la empleada y dela existencia de una hija secreta habra sido un regalo para los republicanos,dispuestos a asestarle el golpe definitivo a la institucin monrquica.De todos los actores principales del que sera el drama de Jack el Destripador,llama la atencin especialmente uno que, sin participar directamente en los hechos,tuvo un gran peso en su desarrollo, tanto que incluso l mismo ha sido sospechoso enms de una ocasin de ser el asesino de Whitechapel. Nos referimos a Walter Sickert,baquiano del prncipe Eddy en sus escapadas por los bajos fondos de Londres,cmplice y encubridor de sus devaneos, intermediario del intento de chantaje a la casareal y mudo testigo de los atroces acontecimientos que vinieron a continuacin.Tal es la implicacin de Sickert en todo este asunto que la escritoraestadounidense Patricia Cornwell est convencida de que Sickert fue en realidad Jackel Destripador. Tras gastarse cerca de 4 millones de dlares en investigar el asunto, ala novelista no le cabe la menor duda: Estoy segura ciento por ciento de que fueWalter Richard Sickert quien cometi aquellos crmenes. l fue el asesino deWhitechapel87.El torturado Walter SickertTan segura est Cornwell de lo que dice, que esta popular novelista de misteriono ha dudado en invertir parte de su inmensa fortuna, valorada en casi 200 millonesde dlares, en buscar pistas sobre las que cimentar su teora. Compr nada menos que31 lienzos de Sickert, uno de los ms cotizados impresionistas ingleses, llegando adesgarrar uno de ellos en su frentica bsqueda de pruebas. Asimismo, consiguivarias cartas de puo y letra del artista, e incluso ha comprado la que fue su mesa dedespacho. Por si fuera poco, en 2001 envi a Londres a un equipo de forensesestadounidenses con la misin de examinar algunas de las cartas presuntamenteescritas por Jack el Destripador. Qu es lo que ha llevado a la escritora a estar tanconvencida de la culpabilidad de Sickert?. Bsicamente sus cuadros. En 1908, veinteaos despus de los crmenes de Jack el Destripador, Sickert pint una serie decuadros inspirados, segn l, en el asesinato de una prostituta en Candem. En uno deellos, por ejemplo, se ve a una mujer con un collar de perlas en una postura que, enopinin de Patricia Cornwell, es idntica a la que guardaba Mary Kelly cuando fuehallada muerta por la polica. Y en otro cuadro, Sickert pint la cara de una mujermutilada, con unas heridas muy similares a las que Jack el Destripador le ocasion aotra vctima, Catherine Eddowes.Durante los ltimos aos de su vida se obsesion con la idea del crimen,convirtindose en uno de los temas recurrentes de sus obras. Siempre llevaba consigoun pauelo rojo de mujer que, de alguna forma, asociaba con los temas ms srdidosde sus obras. Segn cuenta su propio hijo Joseph, haba algo que lo torturaba: Era unhombre extrao. A veces comenzaba a llorar sin que hubiera razn aparente para ello,terriblemente conmovido por algo que debi de suceder hace mucho tiempo.87El Mundo, 9 de Diciembre de 2001.-56-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEfectivamente, Sickert era un hombre culpable, pero no de los asesinatos deJack el Destripador, sino de su encubrimiento y, en cierto modo, de haber sido la causade ellos88.Un asesino masn?Fuera quien fuese el asesino, lo cierto es que posea un conocimiento pococomn de la tradicin y el folclore masnicos. En un muro cercano al escenario de unode los crmenes el asesino escribi una enigmtica frase que el jefe de polica Warrenorden que fuera inmediatamente borrada sin dar tiempo siquiera a que el fotgrafotomase una instantnea de la pared. La frase en cuestin era: Los Juwes son aquellosa los que nadie echar la culpa de nada89. La razn aducida por Sir Charles paradestruir esta prueba fue que la palabra Juwes era fonticamente parecida a jews(judos), as que slo intentaba evitar un posible estallido de violencia antisemita. Sinembargo, como masn, l saba que ese trmino tambin poda referirse a los tresJubes: Jubela, Jubelo y Jubelum, los asesinos que torturaron y asesinaron al arquitectodel templo de Salomn, Hiram Abiff, el primer mrtir de los mitos masnicos, queprefiri morir antes que revelar sus secretos. El calificativo Jubes, aunque yaprcticamente ha desaparecido del folclore masnico, era muy popular entre losmasones britnicos de principios del siglo XIX, y en la fecha de los asesinatos no debade ser desconocido para muchos masones. Hiram fue un clebre orfebre, arquitecto yescultor de Tiro, hijo de padre tirio y de madre perteneciente a la tribu de Neftal, quevivi alrededor de 1032 aC. Sobresali en el arte de fundir los metales y de emplearlosen toda clase de obras, y fue enviado a Jerusaln por el rey Hiram I a fin de quetomara parte en las obras del templo de Salomn. Esculpi los querubines y otrosadornos del templo, fundi las dos columnas de bronce que haba a la entrada delmismo, y que se llamaban Hackin y Boaz; hizo asimismo la gran concha de broncesostenida por doce toros del mismo metal, llamada Mar de bronce, y en la que seconservaba el agua para el uso del templo. Segn las tradiciones masnicas, Hiram fueasesinado por tres de sus principales obreros, envidiosos de su mrito y del favor quegozaba cerca de Salomn. En la recepcin al grado de maestro se simboliza todava enlas logias la muerte del arquitecto del templo de Jerusaln.De igual manera, la forma en que fueron ejecutados los asesinatos -cortandolos cuellos de izquierda a derecha, de forma similar a como se ejecuta cierto signo dereconocimiento masnico-, y muy especialmente el de la cuarta vctima, CatherineEddowes, cuyo tracto digestivo fue colocado sobre su hombro izquierdo a semejanzade las atroces heridas que presuntamente sufri el mtico Abiff, demuestra a las clarasque el ejecutor no era del todo ajeno a esta tradicin. Para colmo, el cadver deEddowes fue abandonado en Mitre Square, uno de los lugares de Londres con mayorsignificado masnico y en el que se encontraban algunos conocidos lugares de reuninde los masones londinenses, como la Mitre Tavern, de la que era parroquiano habitualel doctor Gull.Desde el infiernoFue tras este asesinato cuando el Destripador envi la nica de las cartas quese admite generalmente como autntica, ya que iba acompaada de la mitad de un88La princesa Alexandra haba encargado a Walter Sickert que cuidara al prncipe Eddy durante sus frecuentes salidaspor la ciudad.89The Juwes are the men who will not be blamed for this for nothing. Ntese que la mayscula inicial en Juwesdenota claramente que se trata de un nombre propio.-57-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachorin humano, casi con seguridad perteneciente a Catherine Eddowes. La carta ibadirigida al seor Lusk, jefe del comit de vigilancia de Whitechapel y su texto era elsiguiente: Desde el infierno. Le envo la mitad del rin que me llev de una mujer. Esun regalo para usted. El otro trozo lo he fredo y me lo he comido. Estaba muy bueno.Puede que le enve el cuchillo ensangrentado con el que lo saqu si espera un pocoms. Firmado: Atrpeme si puede, seor Lusk.Llegados a este punto cabe preguntarse por la razn del especial ensaamientocon el cadver de Eddowes, la nica que no perteneca al grupo original dechantajistas. Eddowes fue confundida con Kelly. La razn de tal error es sumamenteinteresante. Esa misma noche, Catherine Eddowes haba estado detenida en lacomisara de Bishopgate por escndalo pblico. Lo curioso de este hecho es que dio alos agentes un nombre falso: Mary Ann Kelly90. No hay que ser muy suspicaz parasuponer que alguien de la comisara avis al asesino o asesinos de que la ltima de lasmujeres que estaban buscando, Mary Kelly, se encontraba detenida. De ah tambin elque se rubricara este asesinato con una inscripcin. A fin de cuentas iba a ser el ltimoy, por tanto, mereca ponerle un punto final adecuado. Suponemos que la decepcindebi de ser mayscula al descubrir que se haban equivocado de presa. Tal vez poreso hubo una espera de 39 das hasta el siguiente intento, siendo el 39 un nmeroconsiderado como perfecto en las tradiciones masnicas.Para apoyar estas afirmaciones, adquiere cierta importancia lo dicho por elinspector Abberline en el caf Royal poco despus del cuarto asesinato. Su interlocutorle coment que l crea que ahora la matanza se detendra. Abberline contest: Asdebiera haber sido, pero esos necios sanguinarios eligieron a la mujer equivocada. Laque realmente queran, Kelly, todava sigue viva. Pensaron que la asesinada era ellaporque estuvo viviendo con un hombre llamado Kelly91. John Terrapin escuch estaconversacin desde otra mesa y la apunt en su diario. No es probable que inventaraesta historia, salvo que falsease las fechas, y para eso tendra que haber sabido que sudiario iba a pasar a la posteridad y es imposible que asociara el nombre Kelly a lasandanzas de Jack el Destripador antes de que se convirtiera en la quinta vctima.Cuando finalmente dieron con ella, el cuerpo de Mary Kelly fue el que sufri laspeores mutilaciones. El suceso tuvo lugar en el nmero 13 de Millers Court y se creeque el asesino trabaj de forma ininterrumpida durante varias horas, dado eldesmedido alcance de las amputaciones y cortes que sufri. El caso de Mary Kelly es elque ms claramente muestra que el culpable de los asesinatos era una persona con ungrave trastorno psicolgico que encaja a la perfeccin con el perfil de un psicpata.Realiz numerosas mutilaciones faciales al cuerpo, algo que este tipo de individuossuelen hacer al principio de sus macabras sesiones a fin de deshumanizar a la vctima yhacer ms fcil su tarea. En este caso tambin existen connotaciones rituales, aunquemucho ms caticas y difciles de identificar con las tradiciones masnicas, como elhecho de que dejase sus entraas en la mesita de noche y el hgado entre sus pies. Undetalle curioso es que el corazn de Mary Kelly jams fue encontrado. En el folcloremasn s existen referencias a la incineracin del corazn y la dispersin de sus cenizasal viento. Pudo haber sucedido esto con el corazn de Mary Kelly?. Es posible. Unhecho que sorprendi a los investigadores de Scotland Yard fue que la tetera quehaba sobre la chimenea se haba fundido, lo que indicaba que el fuego haba sidoalimentado hasta alcanzar una temperatura sumamente elevada. Pues bien, se da lacircunstancia de que el corazn humano es un rgano especialmente difcil dequemar92, lo cual explicara tanto la desaparicin del rgano como la inslita90Paul Begg, op. cit.Chapman Pincher, op. cit.92Ms de un milagro se ha atribuido a este fenmeno cuando el corazn del santo martirizado de turno apareca intactoentre las cenizas del martirio.91-58-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotemperatura que alcanz el fuego aquella noche, encajando ambos hechos a laperfeccin con nuestra teora del psicpata masn. Los expertos en ciencias delcomportamiento del FBI consideran que cuando un asesino en serie llega a tal gradode ritualizacin de sus actos es que ha llegado a la culminacin de su patologa,desarrollando una especie de psicodrama mgico repleto de smbolos y significantesque slo tienen sentido para l. No es cierto, como opinan muchos expertos, que losasesinos en serie sean incapaces de detenerse. En algunos casos, tras una accinespecialmente violenta como pudo ser la mutilacin de Kelly, parecen llegar a unanticlmax que les hace dar por terminada su misin. Porque en el caso de Jack elDestripador, las motivaciones que lo condujeron a estos actos son lo ms misterioso.No abus sexualmente de ninguna de sus vctimas. Las mutilaciones se llevaron a cabode una forma metdica y pausada, lo que descarta la rabia como motivacin. Tampocoera un sdico, pues las vctimas fueron asesinadas invariablemente de forma rpida yeficaz, sin sufrimiento innecesario. De hecho, la propia Mary Kelly, a pesar delespantoso aspecto que mostraba su cadver, es muy probable que estuviera dormidaen el momento de la muerte.ConclusinMs de cien aos despus, la historia de Jack el Destripador an continaestremeciendo a las generaciones actuales. Ms que la crueldad de los crmenes, es elprofundo misterio que los rodea lo que ha mantenido vivo el mito. Los asesinatos deJack el Destripador fueron fruto de un lugar y una poca muy determinados,constituyen un melodrama que nos evoca niebla, coches de caballos, sombreros decopa y luz de gas. La conspiracin era el nico ingrediente que le faltaba a estahistoria, una conspiracin probable que, sin embargo, no despeja la mayor incgnitade cuantas plantea esta historia. Qu oscuras ideas se escondan en la cabeza de Jackel Destripador?.-59-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoNazismo esotricoLas obsesiones secretas del III Reich1) El auge del III Reich no es fcil de explicar sin hablar de un grupo secreto llamadoLa sociedad de Thule. Diversos estudiosos opinan que esta sociedad de carctergermano y ario era el verdadero poder oculto que se esconda tras el PartidoNacionalsota.2) Hitler tena una profunda y secreta obsesin por el ocultismo, que determin engran medida la historia del nazismo y el curso de la Segunda Guerra Mundial.3) El dictador alemn crea ser la reencarnacin de un cruel prncipe medieval,Landolfo II de Capua, conocido practicante de la magia negra.4) Los nazis llegaron a crear una oficina gubernamental, la Ahnenerbe, especializadaen ocultismo, encargada entre otras cosas de organizar costosas expediciones por todoel mundo en busca de artefactos con presuntos poderes msticos.5) No slo Hitler tena este tipo de inquietudes. Rudolph Hess, Himmler y otros lderesdel nacionalsomo alemn eran ocultistas practicantes y estaban iniciados en losritos de diversas sociedades secretas.No hay peor distorsin de la realidad que la sufrida por aquellos en cuyasmanos estn los destinos de millones de seres humanos. Pocos novelistas habran sidocapaces de inventar un argumento como el que vamos a desarrollar en este captulo.Una historia de magia y sangre, de poltica y poder, en la que intervienen por partesiguales una reliquia slo comparable al Santo Grial y el hombre que estuvo a un pasode aplastar el mundo bajo la bota de su inhumana ambicin. Pocos son los que sabenque la infinita sucesin de tragedias personales que trajo como consecuencia elascenso y la cada del III Reich tuvo uno de sus orgenes en 1912, en una fra sala demuseo en la que un msero pintor de acuarelas crey descubrir que haba sido tocadopor los dioses.En el ltimo captulo del Evangelio de San Juan se narra la historia de GayoCasio, el soldado romano que segn la tradicin atraves el costado de Cristo con unalanza. Aparte del innegable simbolismo que emana este relato, existen ciertoselementos que lo hacen particularmente interesante. Aqulla no era un arma corriente.Se trataba de la lanza del propio rey Herodes que, mandada forjar por el profetaFineas como smbolo de los poderes mgicos inherentes a la sangre de los elegidos deDios, haba sido empuada por todos los monarcas de Israel.Jess agonizaba en la cruz, y la antigua profeca afirmaba que aquel que fuera elMesas morira sin que le fuera quebrado un solo hueso. As pues, y para no dejar dudade la falsedad de las pretensiones del nazareno, una delegacin del templo se dirigi alGlgota para romper sus huesos antes de que exhalara el ltimo aliento. A cargo de lacustodia del lugar de la ejecucin estaba el centurin Gayo Casio. Oficialmente, tenardenes expresas de no interferir en las cuestiones religiosas de los judos, y por tantono tena atribuciones para impedir el cometido de la siniestra delegacin que, a modode estandarte y como smbolo de autoridad, iba encabezada por un heraldo queportaba la lanza real. Sin embargo, asqueado ante el sadismo de la accin que estabaa punto de ser perpetrada por los sacerdotes hebreos, el militar romano arrebat lalanza de la mano del emisario y, haciendo gala de la destreza propia de un veterano delas legiones, la utiliz para proporcionar una muerte rpida y piadosa al crucificado.Cuenta la leyenda que en ese mismo instante, en el templo de Salomn, donde Caifsy Ans esperaban el regreso de la delegacin, el velo del sanctasanctrum se rasg de-60-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoarriba abajo poniendo al descubierto el cubo negro que contena el AntiguoTestamento, cuyos lados se agrietaron apareciendo en ellos la forma de una cruz.Aquel da comenz a forjarse la fbula de Longinos, el hombre de la lanza, quedurante un instante tuvo en sus manos el destino de la humanidad. Un arquetipo queencontr campo abonado para florecer en la espiritualidad asctica y guerrera de loscaballeros cristianos del medievo. Lo que nadie poda suponer es que dos mil aosdespus, ya en pleno siglo XX, esta leyenda casi olvidada estaba llamada a influirdecisivamente en millones de vidas.El secreto del doctor SteinLa historia de la ntima relacin de Hitler y el III Reich con la denominadalanza del Destino nunca habra sido conocida por nosotros de no mediar laintervencin de Walter Johannes Stein. Stein form parte del equipo de asesores deWinston Churchill en lo referente a la psicologa y motivaciones de Adolf Hitler durantela Segunda Guerra Mundial. Stein era uno de los mejores conocedores del entramadomgico y ocultista que se esconda tras la fachada aparente del III Reich. l saba muybien que la cpula dirigente del partido Nacionalsota, procedente en su mayorade exclusivas sociedades secretas de corte marcadamente esotrico, tenamotivaciones muy diferentes de las que anunciaba pblicamente en sus discursos,cosas que el racionalismo propio de la era industrial no poda aceptar que tuvieran aninfluencia alguna en la vida social y poltica de Europa: ciencias ocultas, magia negra,paganismo...La cruz cristiana fue sustituida en toda Alemania por la esvstica de la mismaforma que en el partido nazi la religin haba sido reemplazada por la magia. Por suconfiguracin geogrfica y su propia identidad antropolgica, Alemania era un pas desueos oscuros nunca apagados. All, los aos treinta supusieron una poca doradapara el ocultismo. Fruto de ello es que el propio Adolf Hitler fue un verdadero fanticode las ciencias ocultas y un profundo conocedor de las ms antiguas tradicionesgermnicas. El doctor Stein, un judo austraco emigrado al Reino Unido en 1933, fueelegido por Churchill como asesor por varias razones. Para empezar, era uno de losms notables medievalistas de su poca y una autntica autoridad en lo referente a lasleyendas grilicas, simbolismo y alquimia, siendo autor adems de varios libros sobreestas materias que gozaron de gran prestigio en crculos acadmicos. Aparte de esto,aunque tena buen cuidado de no reconocerlo en pblico, era poseedor de una extensacultura esotrica que tuvo que adquirir como herramienta imprescindible para unacomprensin adecuada de multitud de textos medievales, en los que el significadoaparente (exotrico) es una mera fachada de un mensaje oculto (esotrico), que es elque realmente trata de transmitir el autor. Estas cualidades lo convertan en unprofundo conocedor de la leyenda de la lanza, lo que unido al hecho de habermantenido una relacin personal con Hitler en su juventud lo transformaban en elcandidato perfecto para interpretar los propsitos ocultos del dictador.El mundo en sus manosDesde que tena apenas quince aos, Hitler desarroll el convencimientomesinico de que algn da el destino del mundo recaera en sus manos: Aquel que seuna a m es elegido, por haberse unido y por la calidad de la ayuda que me preste. Elgran significado revolucionario de nuestra larga y tenaz lucha por el poder es la deprovocar el nacimiento de una nueva clase de jefes, llamados a dirigir no slo eldestino del pueblo alemn sino tambin el del mundo entero. Aos despus, siendo-61-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopoco ms que un bohemio medio indigente que malviva en Viena, donde habafracasado en su propsito de ingresar en la escuela de Bellas Artes, esas visiones deadolescente parecan muy lejos de haberse cumplido. Subsista precariamente pintandoacuarelas que venda a los turistas para tener algo que comer y, no siempre, un techodonde cobijarse. Los que lo conocieron en aquella poca destacan cmo su existenciamiserable contrastaba con su apariencia altiva y sus modales cultos y educados. Talera la fuerza de su convencimiento en lo tocante a su destino que lo adverso de suscircunstancias no haca mella alguna en su nimo.No tena amigos. Todo su tiempo lo empleaba en estudiar incansablementegruesos volmenes de ocultismo, mitologa nrdica y germana, filosofa y poltica, quesacaba en prstamo de la Biblioteca Imperial. Su pasin llegaba a tal extremo que suevidente malnutricin de aquella poca se deba no tanto a la falta de recursoseconmicos como a las veces que, embebido en sus estudios, se olvidaba incluso decomer. La culminacin de este proceso lleg cierto da que se encontraba haciendobocetos en el Museo del Hofburg, la casa del tesoro de los Habsburgo. Recorra elpalacio con evidente mal humor, ya que odiaba profundamente a aquella dinasta quemostraba pblicamente unas riquezas que el espartano Hitler consideraba decadentesy antigermnicas. Los cetros y coronas enjoyados despertaban en l una confesadarepugnancia y desprecio.Deambulando por las salas, su atencin fue a fijarse en una antigua punta delanza que se exhiba en una vitrina. Segn rezaba el cartel explicativo, era la mismaque el centurin romano haba clavado en el costado de Cristo y a la que las antiguasleyendas atribuan el poder de influir en el destino histrico del mundo. Importantesemperadores, como Constantino y Otn el Grande, creyeron en los atributos msticosdel arma y la empuaron en sus conquistas. Casi sin darse cuenta, Hitler se sintifascinado por el objeto. Era una punta de lanza de hierro oxidado que reposaba sobreun lecho de terciopelo dentro de una modesta caja. Sin embargo, para aquel jovenobsesionado con el ocultismo y las leyendas medievales era mucho ms que eso:Supe de inmediato que aqul era el momento ms importante de mi vida... Me sentcomo un sonmbulo cuyos actos estn dictados por la providencia, explicaba aosdespus. Sin embargo, no poda adivinar por qu un smbolo cristiano me causabasemejante impresin. Me qued muy quieto durante unos minutos contemplando lalanza, y me olvid del lugar en que me encontraba. Pareca poseer cierto significadooculto que se me escapaba, un significado que de algn modo ya conoca... Me sentacomo si la hubiese sostenido en mis manos en algn siglo anterior, como si yo mismola hubiera reclamado para m como talismn de poder y hubiera tenido el destino delmundo en mis manos. Cmo era posible aquello?. Qu clase de locura se estabaapoderando de mi mente y estaba creando tal tumulto en mi pecho?93.Hitler permaneci largo rato ante aquella vitrina, hasta que un sereno delmuseo le llam la atencin pues se acercaba la hora de cerrar. Al da siguiente, eljoven Adolf se levant transformado, presa de una nueva y poderosa obsesin. Da ynoche estudi toda la informacin disponible sobre la misteriosa lanza. Parecaposedo. El doctor Walter Stein fue testigo de una de las innumerables visitas alHofburg que Hitler realiz aquel mes de Septiembre de 1912: Cuando lo vi frente a lalanza del Destino me pareci que Hitler caa en un profundo estado de trance, aisladosensorialmente del mundo exterior, sin tener siquiera conciencia de s mismo.En aquellas ocasiones, Hitler experimentaba visiones msticas en las que se veaa s mismo reclamando la lanza y dominando con ella el mundo. El objeto que talfascinacin haba despertado en l tena una leyenda, y el joven Hitler quera formar93Trevor Ravenscroft, The spear of destiny. Red Wheel/Weiser, York Beach, 1982.-62-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoparte de ella. Los reyes y emperadores que la haban empuado salieron victoriosos desus batallas. l no sera menos.Segn la leyenda, en la lanza se encuentran encerrados los espritus del bien ydel mal. De hecho, el prncipe hechicero Landolfo II de Capua vivi obsesionado con elpotencial de esta reliquia en oscuros rituales de magia negra. Este sanguinario prncipelombardo del siglo IX tiene su importancia en esta historia, pues Hitler termin sus dasconvencido de que se trataba de una reencarnacin anterior suya94.Influido por la filosofa de Nietzsche y Schopenhauer eligi conscientemente elcamino del mal, renegando de la moral judeocristiana para emular al Superhombreanunciado por estos filsofos. Con tan slo veintin aos, el joven Adolf haba tocadofondo en su vida y se dispona a renacer de sus cenizas para conquistar el mundo.El libro del doctor SteinPor aquella misma poca, Walter Johannes Stein estudiaba su doctorado enCiencias en la Universidad de Viena. Al igual que Hitler, tambin l era un entusiastade la leyenda grilica y se encontraba fascinado por el mgico objeto custodiado en laWeltliche Schatzkammer (Casa del Tesoro). Sin embargo, estaba muy lejos de suponerque aquella fascinacin le valdra algn da una orden de arresto dictadapersonalmente por el jefe de las SS, Heinrich Himmler, as como la confiscacin de susdocumentos personales para engrosar el archivo de la Ahnenerbe, el departamentonazi especializado en ocultismo.Todo comenz un da de 1912 cuando Stein visitaba, como sola hacer concierta periodicidad, la librera de viejo regentada por Ernst Pretzsche, uno de los localesms apreciados por los estudiantes vieneses95.Buscando material para sus investigaciones dio con una pila de manoseadoslibros sobre los temas que le interesaban. Sus pginas estaban repletas de anotacionesal margen que le impresionaron por el nivel intelectual y acadmico que mostraba lapersona que las haba garabateado, en especial cuando al ir avanzando en la lecturacomprob que se trataba de apuntes realizados por alguien que haba alcanzado ungrado poco comn de conocimientos de ocultismo96. Un somero interrogatorio allibrero le hizo averiguar que el primer propietario de aquellos volmenes haba sido unjoven pintor sin suerte llamado Adolf Hitler. Esperando compartir conocimientos yamistad con la que intua un alma gemela, Stein busc a Hitler y entabl con l unacorta e infructuosa relacin que termin tan bruscamente como haba comenzado, y enla que la condicin de judo de Stein result un aspecto decisivo. A pesar de lo fugazde aquella relacin, dio tiempo a que Hitler compartiera alguno de sus secretos con sunuevo amigo97.94Landolfo II de Capua fue el personaje histrico en el que se inspir Wolfram von Eschenbach para crear el personajede Klingsor, el archivillano de su Parsifal. The mark of the east, Trevor Ravenscroft y T. Wallace Murphy. RedWheel/Weiser, York Beach, 1997.95Uno de los mentores ms influyentes de Hitler era el librero viens llamado Ernst Pretzsche. Pretzsche fue descrito ensu momento por el doctor Stein como un hombre de mirada malvola con aspecto de sapo. Era devoto del misticismogermnico y predicaba la llegada de una raza aria superior. Hitler frecuentaba el negocio de Pretzsche, donde vendasus libros cuando necesitaba dinero. Durante esas visitas el librero lo adoctrinaba en los conceptos del misticismogermnico y lo anim con xito a que utilizara el peyote, no como droga alucingena, sino como herramienta paraalcanzar la iluminacin mstica. William Bramley, The Gods of Eden. Avon Books, Nueva York, 1989.96Termin por comprar una copia del Parsifal de Eschenbach que haba pertenecido una vez a Hitler y que satisfacaparticularmente al doctor Stein. Stein qued impresionado por la meticulosidad de las notas al margen, aunquesimultneamente se senta horrorizado por el odio racial patolgico que demostraban. Frank Smyth, The occultconnection. Orbis, Nueva York, 1992.97Hitler llev al doctor Stein a la parte alta del Danubio para que conociera a su maestro en cuestiones msticas, unrstico leador y herboristero llamado Hans Lodz, que conservaba en su sangre de campesino restos de la atvicaclarividencia de las tribus germnicas antiguas y que se asemejaba a un enano malvolo sacado de las pginas de los-63-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPretzsche y Hans Lodz no fueron en absoluto los nicos mentores esotricos de Hitler.Segn August Kubizek -uno de los pocos amigos que tuvo Hitler durante su juventud-,el futuro dictador alemn pasaba mucho tiempo estudiando misticismo oriental,astrologa, hipnotismo, mitologa germnica y otros aspectos del ocultismo. En 1909estableci relaciones con el doctor Jorg Lanz von Liebenfels, antiguo monjecisterciense que, dos aos antes, haba abierto un templo de la Orden de los nuevosTemplarios en el castillo Werfenstein a orillas del Danubio98.Von Liebenfels haba usurpado su sonoro nombre aristocrtico: su nombre denacimiento era simplemente Adolf Lanz y vino al mundo en el seno de una familiaburguesa acomodada. Sus seguidores eran pocos pero adinerados. Como discpulo deGuido von List -quien adopt la esvstica como emblema del movimiento neopaganoalemn a finales del siglo- hizo ondear una bandera con la esvstica en las almenas delcastillo, donde se practicaba habitualmente la magia ritual y se publicaba una revistatitulada Ostara, un peridico de propaganda sobre ocultismo y misticismo racista delque el joven Hitler se convirti en vido suscriptor99.En cualquier caso, el propio Liebenfels pareca tener una inusitada fe en sujoven pupilo. En una carta dirigida a un correligionario en 1932 escriba: Hitler es unode nuestros alumnos... llegar el da en que l, y a travs de l nosotros, salgavictorioso y desarrolle un movimiento que har temblar el mundo.Otros autores aportan explicaciones bastante ms prosaicas para los deliriosmesinicos de Hitler. Durante la Primera Guerra Mundial, aproximadamente dos mesesdespus de ser condecorado con la Cruz de Hierro, Hitler sufri una ceguera a causadel gas mostaza en el transcurso de una batalla. Fue ingresado en el hospital militar dePasewalk, en el norte de Alemania, donde fue diagnosticado equivocadamente comovctima de una histeria psicoptica. Por consiguiente, Hitler fue puesto bajo la tutela deun psiquiatra, el doctor Edmund Forster. Lo que sucedi exactamente durante esapoca es casi imposible de precisar, pues en 1933 la Gestapo confisc y destruy todoslos archivos psiquitricos de Hitler. Semanas ms tarde, el doctor Forster se suicid.Si la estancia de Hitler en Pasewalk se ha convertido en un misterio que hagenerado mltiples especulaciones ello se ha debido en gran medida a lasdeclaraciones del propio dictador alemn. Segn Hitler, mientras se encontraba en elhospital experiment lo que denominaba una visin de otro mundo. En esa visinalgo o alguien le dijo que necesitaba recuperar la vista para que pudiera conducir aAlemania a la recuperacin de la gloria de antao. Segn algunos de sus bigrafos, elantisemitismo latente de Hitler, cuya semilla estaba ya plantada a travs de suslecturas msticas en Viena, se ciment y tom forma definitiva en Pasewalk100.En un magnfico trabajo publicado en la revista History of childhood quarterly,el psicohistoriador doctor Rudolph Binion sugiere que las visiones de Hitler pudieronhaber sido deliberadamente inducidas por el psiquiatra Edmund Forster como un mediopara ayudar a Hitler a recuperar la vista... El doctor Binion cita un libro de 1939titulado Der augenzeuge (El testigo), escrito por un mdico judo llamado Ernst Weissque haba huido de Alemania en 1933, y en el que se relata de forma levementenovelada la curacin milagrosa de Hitler.En los aos siguientes, Stein sigui cuidadosamente la trayectoria de su antiguoamigo y su meterico ascenso al poder, consciente de que las inquietudes del tmido ycuentos de hadas o de una ilustracin de un libro de folclore germnico antiguo. Los amigos decidieron nadar en el ro,momento en el cual el doctor Stein descubri que Hitler tena solamente un testculo. Jeffrey Steinberg, The unknownHitler: Nazi roots in the occult. The New Federalist, Nueva York, 1992.98August Kubizek, Young Hitler: friend of my youth. Londres, 1954.99Frank Smyth, op. cit.100William Bramley, op. cit.-64-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodesgarbado jovencito que conoci en Viena no presagiaban nada bueno para el futurode Alemania.As, en 1938 se produce el Anschluss, la anexin de Austria por parte deAlemania, y Hitler, convertido con apenas 50 aos en Fhrer del Reich alemn, tienepor fin ocasin de cumplir su sueo de juventud y alzar en sus manos la mtica lanza.Hitler lleg a Viena el 14 de Marzo y su marcha triunfal por la ciudad fue acompaadapor el repicar de las campanas de las iglesias. El Neue Basler Zeitung describi en suedicin de aquel da las escenas de entusiasmo ante la llegada de Hitler. Hitlerpermaneci en una habitacin del hotel imperial. A las siete de la tarde, los gritos delpopulacho presa del xtasis no cesaban, Hitler sali al balcn del hotel y pronunci elsiguiente discurso: Camaradas, damas y caballeros alemanes!. S lo que sents, puesyo mismo lo he experimentado profundamente en estos cinco das. Un gran cambiohistrico ha llegado a nuestro pueblo alemn. Lo que ustedes experimentan en estemomento, el otro pueblo alemn tambin lo experimenta con ustedes: No slo los dosmillones de personas en esta ciudad, sino 65 millones de nuestro pueblo en todo elReich!. Este cambio histrico me oprime y me conmueve. Y ante ustedes pronuncioeste juramento: en el porvenir, nadie romper y rasgar el imperio alemn como lo haestado hasta hoy.Terminadas las celebraciones, y de forma mucho ms discreta, Hitler se dirigeal Hofburg al que accedi como visitante en sus aos de miseria. Una vez all, seacerca directamente hacia la vitrina de la lanza y, extrayndola de su estuche, seencierra con ella ordenando que nadie lo moleste. Tras unas horas de soledad, elFhrer emerge de su encierro y ordena que la reliquia sea trasladada a un bnkerantiareo en Nuremberg, la capital espiritual del movimiento nazi.El retorno de los brujosNo slo Hitler tena este tipo de inquietudes. Rudolph Hess, Himmler y otroslderes del nacionalsomo alemn eran ocultistas practicantes y estaban iniciadosen los ritos de diversas sociedades secretas. En 1935 el gobierno del III Reich prohibioficialmente las sectas religiosas en su territorio, pero desde el mismo momento enque se produjo el ascenso de Hitler al poder y hasta la cada de Berln a manos de lastropas soviticas las ciencias ocultas guiaron las decisiones de Hitler. En la fase previaa la Segunda Guerra Mundial Alemania llev a cabo solapadamente una extravagantecampaa de reclutamiento de toda clase de magos y brujos. El propio doctor Stein fueinvitado a formar parte de este grupo y su negativa provoc que en 1933 fueraarrestado por el que ms tarde se convertira en reichfhrer de las SS, HeinrichHimmler. En los calabozos de la Orden Negra se intent coaccionarlo de todas lasmaneras posibles para que accediera a formar parte del bur ocultista de las SS. Porfortuna, pudo huir a Inglaterra y, finalmente, convertirse durante la guerra en asesorde Churchill y encargado de la guerra mgica que los ingleses dirigieron contra Hitler.El mago de los guantes verdesJan Eric Hanussen, conocido como el mago de los guantes verdes, es uno delos mejores ejemplos de la influencia del mundo oculto en el nazismo alemn. Derostro cetrino y poco agraciado, y vientre muy prominente, cuentan los que loconocieron que de su personalidad emanaba un encanto tenebroso que lo hacairresistible. Diriga la segunda parte del espectculo del elegante Scala de Berln, y susexhibiciones paranormales eran tema habitual en las tertulias de los cafs. Toda clasede rumores surgan respecto a l: que si haba sido tragasables en un circo, que si en-65-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPraga ejerca como vidente para la alta sociedad, que si era nazi incondicional y elastrlogo particular de Hitler... De esta presunta vinculacin con los jerarcasnacionalsotas obtuvo proteccin y prestigio.En las semanas previas al ascenso de Adolf Hitler al puesto de reichschancellorno haba nada que presagiara como inevitable la ascensin del cabo austraco al poder.Los resultados de las elecciones al Reichstag en Noviembre de 1932 fuerondecepcionantes para el partido Nacionalsota, que slo pudo conservar un tercio delos asientos del Parlamento alemn.Las arcas nazis se encontraban exhaustas por la campaa electoral. Hitler habatenido que soportar defecciones significativas entre los dirigentes de su movimiento y,presa de uno de sus ataques de histeria, haba llegado a amenazar con el suicidio. Envoz baja, algunos nazis comenzaban a plantearse si realmente aquel hombre tena loque haba que tener para ser su Fhrer.Por ensima vez en su vida Hitler haba tocado fondo, y ech mano de sucreencia en lo oculto llamando a consulta para una sesin privada en su cuartelgeneral en el hotel Kaiserhof de Berln, a Hanussen, el vidente ms prestigioso de lapoca101. Aqul fue el comienzo de una curiosa relacin de dependencia mutua entrevidente y visionario en la que Hanussen, judo y homosexual, utilizaba a Hitler comoescudo, que le proporcion una inslita impunidad en aquel perodo histrico.El 24 de Febrero de 1933, en el transcurso de una sesin privada, Hanussencay en un trance particularmente violento: La multitud (), una gran multitud en lascalles. () Todo un pueblo aclamando los desfiles de nuestros SS. () Es de noche,desgarrada de fuego. () Veo los reverberos iluminados, las luces de la alegra, la cruzen su vorgine de fuego. () Es la llama de la liberacin alemana, el fuego sobre lasviejas servidumbres, el fuego que canta la gran victoria del partido. () Ahora alcanzauna gran casa. () Un palacio!. Las llamas salen por las ventanas (), se extienden.() Una cpula pronto va a derrumbarse. () Es la cpula del Reichstag que flameaen la noche!102. Efectivamente, el Parlamento alemn fue incendiado slo tres dasms tarde. Se intent acusar del hecho a los comunistas pero pocos dudaban de quelos nazis se encontraban detrs de todo.A partir de ese momento, ciertos jerarcas nazis, en particular Goebbels,comenzaron a considerar que las cosas haban ido demasiado lejos con el vidente, noslo por la prediccin de lo ocurrido en el Reichstag sino por la tremenda influenciaque ejerca sobre notables militantes del partido y sobre el propio Hitler. El 7 de Abrilde 1933 Hanussen fue ejecutado en las afueras de Berln por tres pistoleros de las SA.Nadie lleg a saber nunca quin dio la orden.Guerra mgicaLa obsesin de Hitler por las ciencias ocultas era de tal calibre que decret unaley que prohiba expresamente, con dursimas sentencias, la prctica de cualquierforma de adivinacin. Se organizaron requisas a gran escala, confiscndoseprcticamente la totalidad de libros y documentos que versaran sobre estos temas.Como ltima medida, todos aquellos considerados como una amenaza mgica para elrgimen fueron eliminados o tuvieron que huir precipitadamente de Alemania103.Refirindose a la masonera, el propio Hitler escribi: Su organizacin jerrquica y lainiciacin a travs de ritos simblicos, es decir sin molestar las inteligencias pero101Mel Gordon, Hanussen: Hitlers jewish clairvoyant. Feral House, Portland, 2001.Ibd.103Peter Levenda y Norman Mailer, Unholy alliance: History of the Nazi involvement with the occult. Continuum PubGroup, 2002.102-66-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotrabajando con la imaginacin a travs de la magia y los smbolos de culto, sonelementos peligrosos. () No ven que nuestro partido debe participar de estecarcter?. Una orden () eso es lo que tiene que ser; una orden, la Orden jerrquicade un sacerdocio secular104.Gracias al asesoramiento de Stein, los britnicos estaban al corriente de estaspeculiaridades de la cpula nazi y no dudaron en trazar diversos planes encaminados asacar partido de esta debilidad. La magia poda ser el taln de Aquiles del Fhrer, algoque consideraba su gran arma secreta y que, por el contrario, poda convertirse en elmotivo de su perdicin. Llama la atencin cmo en algunos momentos de la guerra losaliados decidieron combatir a Hitler en su propio terreno y recurrieron a notablesocultistas britnicos para que emplearan su talento en una especie de guerra mgicaparalela a la carnicera que se desarrollaba en los frentes. El caso ms notable entrestos es el de Aleister Crowley. Considerado como el mago negro ms importante delsiglo XX, era un peculiar personaje que se defina a s mismo como la bestia delApocalipsis, pero demostr, a pesar de su impopularidad y mala prensa, ser tambinun gran patriota que sirvi a su pas con lo mejor que tena: sus conocimientos deocultismo. Lo cierto es que Crowley ya haba actuado como agente doble durante laPrimera Guerra Mundial, y al comenzar la segunda propuso al alto mando britnicodistribuir entre el enemigo panfletos con falsa informacin ocultista, una tctica quefue utilizada de diversas formas, como la impresin de ediciones sutilmente retocadasde las profecas de Nostradamus, o emisiones de radio en alemn que incluanpredicciones astrolgicas desfavorables para los nazis y supuestos mensajes desoldados alemanes muertos recibidos a travs de una falsa mdium. Existe la ancdotade una emisin en ingls de Radio Berln en la que los alemanes mostraban sudesagrado por estos hechos: Aunque Crowley celebre una misa negra en la catedralde Westminster eso no salvar a Inglaterra, declaraba el airado locutor. No constaque tal ceremonia ocurriese nunca, pero, a la luz de los acontecimientos, parece quelos britnicos tuvieron ms acierto que los nazis a la hora de poner de su lado lasfuerzas ocultas.El imperio de la locuraPor su parte, Hitler continuaba con su obsesin mgica recurriendo a todos losmedios que tena a su alcance. Lo que empez siendo un estudio erudito y metdico sehaba transformado en una loca carrera sin orden ni meta en la que ya no slo corranpeligro su vida y su cordura, sino las de todo el pas que lo segua ciegamente comolder indiscutible.Uno de los mtodos a los que recurra era el empleo de drogas para adquirirestados alterados de conciencia. Lo que empleado con mesura y en el marco dedeterminadas tradiciones religiosas es un medio vlido y ampliamente utilizado deintrospeccin mstica, en las manos de Hitler se convirti en algo fuera de control. Elcaudillo alemn termin convertido en un adicto al peyote, por medio del cual entrabaen frecuentes e intensos trances plagados de inquietantes alucinaciones, en las quedeca comunicarse con unos misteriosos seres a los que denominaba superioresdesconocidos105.Pocos se salvaban en la cpula de la organizacin nazi de caer en estasveleidades esotricas. Son numerosos los expertos en ocultismo que han aportadopruebas de cmo tanto Hitler como sus ms allegados colaboradores estudiaronconcienzudamente oscuras tcnicas y ceremonias ocultistas con la pretensin de104105Adolf Hitler, Mein kampf.Louis Pauwels y Jacques Bergier, El retorno de los brujos. Plaza & Jans, Barcelona, 1989.-67-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoaplicarlas a sus fines polticos y militares. Incluso el ministro de propaganda Goebbels,que con tanto ahnco se opuso a la influencia del psquico Hanussen, se animaba actar fragmentos de las cuartetas de Nostradamus durante sus mtines.La que en su momento fue la cabeza del desarrollo y la civilizacin europea seprecipitaba sin remedio hacia un abismo oscurantista, empujada por la locura de susdirigentes. La irracionalidad y la magia se haban apoderado de la nacin a travs desus lderes y de las sociedades secretas que los apoyaban. El Fhrer, convertido en eldolo de la poblacin alemana, fue elevado a la categora de una nueva divinidadgermnica, encarnada y enraizada en el oscuro simbolismo del mito wagneriano.Durante la poca nazi Alemania se convirti en una isla en el aspectointelectual. Teoras heterodoxas desechadas por la ciencia occidental, como laexistencia de la Atlntida, considerada cuna ancestral de la raza aria, se convirtieron endogma, favorecidas por aquel extrao caldo de cultivo. La religin, la Historia, lapsicologa, incluso las ciencias fsicas, se transformaban distorsionadas por elextravagante prisma del rgimen nazi. La cosmologa oficial dictaba que la Tierra erahueca y que los seres humanos habitamos en su interior. La dinmica del cosmos seexplicaba como una perpetua lucha entre el fuego y el hielo. La nueva ciencia nazi sedesarrollaba al margen de los lmites impuestos por el modelo cartesiano. La psicologaera sustituida por una mezcolanza del misticismo de Gurdijeff, la teosofa de MadameBlavatsky y los arquetipos de la mitologa nrdica. El lugar de la fsica newtoniana eraocupado impunemente por una misteriosa fuerza llamada vril, extravagantes doctrinasgeolgicas que afirmaban que la Tierra est hueca y la fra cosmologa de HansHorbiger, la doctrina del hielo eterno, se enseaban en las escuelas a pesar de ser unacompleta superchera106.Estas extravagantes hiptesis eran credas con tal conviccin, que lastrayectorias de los misiles V1 y V2 se trazaban teniendo en cuenta tales principios, apesar de lo cual algunos incluso llegaban a alcanzar milagrosamente sus objetivos.La sociedad de ThuleEl auge del III Reich no es fcil de explicar sin hablar de un grupo secretollamado la Sociedad de Thule. Diversos estudiosos opinan que esta sociedad secretade carcter germano y ario era el verdadero poder oculto que se esconda tras elPartido Nacionalsota. Su ideario propugnaba un regreso a la magia y lairracionalidad que dominaban el mundo durante la Edad Media. El bagaje doctrinal dela orden estaba formado por una extraa fusin de pangermanismo, antimaterialismo,espritu medieval, aspectos del pensamiento rosacruz, enseanzas alqumicas y, engeneral, todo aquello relacionado con la tradicin esotrica occidental107.Ellos fueron quienes se encargaron de alentar las ms descabelladas aventurasde Hitler, desde la captura de la Lanza del Destino a las bsquedas del Santo Grial o elArca de la Alianza, que tan buen juego han dado en el cine de aventuras. Tal vez unejemplo nos ayude a mostrar hasta qu punto era influyente este grupo en la vidaalemana. El 6 de Abril de 1919 hubo en Baviera una verdadera revolucin en la quesotas y anarquistas tomaron las calles y proclamaron la Repblica Sovitica deBaviera. Sin saber cmo ni de dnde, surgi un grupo de resistencia, los blancos,compuesto por soldados desmovilizados conocidos como Frei Corps, equipados,entrenados y financiados por la Sociedad de Thule. Gracias a este misterioso ejrcito,la revolucin bvara fue aplastada en pocas semanas sin necesidad de intervencin106Vladimir Terziski, Secret research on antigravity and space flight organized by the german secret societies duringWorld War II. Steamshovel Press, nm. 9, Otoo de 1993.107Ken Anderson, Hitler and the occult. Prometheus Books, Nueva York, 1995.-68-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachogubernamental. En palabras de un periodista francs de la poca: La hiptesis de unacomunidad secreta en la base del nacionalsomo se ha ido imponiendo poco apoco. Una comunidad demonaca, regida por dogmas ocultos mucho ms complicadosque las doctrinas elementales expresadas en el Mein Kampf y servida por ritos de losque no se advierten huellas, aislados, pero cuya existencia parece indudable a losanalistas de la patologa nazi.Quiz el mejor ejemplo de esto sean las temidas SS, el cuerpo de lite de lamaquinaria nazi. lite de la guardia personal de Adolf Hitler que se transforma poco apoco en una orden religiosa-militar basada en doctrinas ocultistas. Su credo racista yexcluyente los condujo a intentar cumplir todas las extraas y terrorficas doctrinas delnacionalsomo. Bsicamente, se trataba de una poderosa herramienta diseadapara subyugar a las consideradas razas inferiores y conseguir la mxima purificacinde la estirpe aria a travs de la seleccin y eliminacin racial. Su amenazadora estticafue concebida para personificar la imagen de la raza aria como clase dominante.Organizados como una orden de caballera a la antigua usanza, en sus ritos siempreestaban presentes elementos tomados del paganismo germano y otras corrientesocultistas. No debe extraarnos entonces que uno de los requisitos para formar partede esta lite del nazismo fuera renegar de manera categrica de la religin cristiana, ala que se consideraba fuente de todos los males de la raza aria108.Paranoia colectivaFue una poca de paranoia colectiva en la que oficiales de las SS afirmaban sinrubor que, segn la doctrina nacionalsota, el Canal de la Mancha es mucho menosancho de lo que dicen los mapas. Muchos de los jerarcas nazis eran hombres quecrean en la magia, para los que el universo no era ms que una ilusin, algo cuyaestructura poda ser modificada, doblegada por la voluntad de los iniciados. Tal fue lamotivacin que llev a Hitler a enviar sus tropas a Rusia sin equipo invernal. Yo meencargar del invierno, dijo a sus generales, convencido de que los fuegos ariosharan retroceder a los hielos eslavos109.El imperio de la magia haba alzado su fantasmal trono en Alemania. Qumisterioso poder provocaba la fascinacin que Hitler ejerca sobre su pueblo?. Huboquien vio en su potente y demencial oratoria a un hombre posedo por alguna suertede espritu maligno. La respuesta es mucho ms sencilla. A travs de sus estudios,Hitler haba aprendido el inmenso poder que ejercen los smbolos sobre las masas yemprendi la tarea de dar vida a los mitos que, si bien ignorados, seguan siendopoderosos en lo ms profundo del inconsciente colectivo del pueblo alemn.El entramado ocultista del rgimen nazi sigue siendo una de las asignaturaspendientes de la Historia contempornea. Por desgracia, lo publicado hasta la fecha noha contribuido en absoluto a levantar este velo. Hay probablemente mucha msmitologa sobre el ocultismo nazi que sobre otros temas aparentemente ms sabrosospara la especulacin, como la vida sexual de Hitler o su presunta huida a la Argentinao al Polo Sur. Han sido demasiados los autores que se han dedicado a repetir hechosque han ledo en otros libros, cuyos autores, a su vez, hicieron lo mismo, haciendoprcticamente imposible remontarse a la fuente original de la informacin.Afortunadamente, existen estudiosos serios de esta materia, como NicholasGoodrick-Clarke, cuyo libro110 es con toda seguridad el mejor existente en la actualidad108Ibd.Pauwels y Bergier, op. cit.110The occult roots of nazism: Secret aryan cults and their influence on Nazi ideology. The ariosophists of Austria andGermany, 1890-1935. Tauris & Co. Ltd., Londres, 1992.109-69-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosobre la materia. Este doctor en Filosofa por la Universidad de Oxford nos presentauna estremecedora galera de antecedentes mgicos del nazismo cuya extensin nosda una idea de lo poco que sabemos de sus orgenes: ariosofa, wotanismo, laArmanenschaft, la Orden de los Nuevos Templarios, la Germanenorden, la SociedadEdda, la Sociedad de Thule, la Orden Vril... Gracias a este trabajo comprendemos quelo que sucedi en la Alemania de Hitler no fue sino la terrible culminacin de unproyecto que estas organizaciones fueron desarrollando con precisin y disciplinagermnicas durante todo el siglo XIX.Son mltiples los enigmas que quedan por desvelar respecto al esoterismo nazi.Pongamos un ejemplo: cuando las tropas soviticas entraron en Berln se encontraroncon un grupo de soldados de las SS que se haban suicidado en el cuartel general de laorden utilizando unas extraas dagas rituales. Pero lo que realmente llam la atencinde los soldados que realizaron el macabro hallazgo fue que todos los cadveres erande raza tibetana111. De dnde haban salido aquellos hombres?. Nadie supo contestara esta pregunta. Los soldados no llevaban consigo documentos ni insignias y susnombres no figuraban en ningn registro. Nada se sabe de su origen, pero este hechosugiere que Hitler consigui culminar otra de sus ambiciones ocultistas: mantener unintercambio mstico con grupos de iniciados del Tbet.ConclusinPara finalizar nuestra historia sobre la obsesin de Hitler con la mitologa y elocultismo aportaremos un eplogo tan potico como real. El 20 de Abril de 1945, elmismo da en que Hitler cumpla 56 aos, la compaa C del Tercer regimientonorteamericano ocupa tras duros combates la ciudad de Nuremberg. Diez dasdespus, el 30 de Abril, el teniente William Horn consigue abrirse paso hasta el bnkersecreto donde la Lanza del Destino era custodiada como uno de los mayores tesorosdel III Reich. En ese mismo instante, a muchos kilmetros de all, en otro refugiosubterrneo situado en el corazn de Berln, Adolf Hitler se suicidaba disparndose unabala en la cabeza. Quin sabe si el dictador tena razn y su destino estaba unidorealmente al de aquella lanza que le hizo soar con la conquista del mundo.111Pauwels y Bergier, op. cit.-70-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoMs brillante que mil solesLa verdadera historia de las pruebas nucleares1) El desarrollo del programa de armamento nuclear estadounidense supuso uno de losms graves casos de irresponsabilidad cientfica de la historia.2) Se hicieron detonar armas nucleares en maniobras militares en las que participabansoldados que en un alto porcentaje sufrieron cncer y otras enfermedades durante losaos posteriores.3) La poblacin autctona de las islas Marshall sufri un genocidio silencioso,deportada forzosamente para que su paradisaca tierra natal fuera sistemticamenteachicharrada por las pruebas nucleares de la Marina norteamericana.4) En 1954, un error de clculo hizo que uno de estos artefactos explotara con unapotencia cinco veces superior a la prevista, extendiendo una contaminacin radiactivaque afect a miles de seres humanos.5) Segn el Instituto Nacional del Cncer, las pruebas nucleares en el desierto deNevada son culpables de 75000 casos de cncer de tiroides y de un 40 por ciento delas leucemias infantiles de la zona.No siempre es preciso merodear por los suburbios de la Historia para encontrarun caso de conspiracin. A veces, la manipulacin de la verdad consiste en haberomitido deliberadamente ciertos detalles escabrosos y poco convenientes de hechoshistricos conocidos y documentados. Tal es el caso de la carrera por la conquista deltomo. Durante las dcadas de 1940 y 1950, los hongos nucleares florecieron conmucha ms profusin que la que el pblico en general pudiera suponer, y en unascondiciones que an hoy nos producen escalofro. sta es la historia de esa poca y delos hombres que se sintieron dioses creando la mayor pesadilla a la que jams se hayaenfrentado la humanidad.Finalizada la Guerra Fra y con la promulgacin del Acta de Libertad deInformacin, que regula la desclasificacin de secretos oficiales cuando lascircunstancias indican que ya han perdido su carcter de materia reservada, EstadosUnidos -en la dcada de los noventa- pareca estar viviendo su peculiar versin de laPerestroika. Los aficionados a la parapoltica se dieron un verdadero festn con ladesclasificacin de documentos que confirmaban todas aquellas extraas teoras quelos haban hecho acreedores al calificativo de chiflados por parte de susconciudadanos ms conformistas. Otros, suspicaces hasta las ltimas consecuencias, niaun as se dejaron llevar por el entusiasmo y pensaron que se trataba de uno de lostrucos ms viejos que existen en poltica: el clebre vamos a cambiar algo para quetodo siga igual. Fueran cuales fuesen las intenciones escondidas tras esta hemorragiade sinceridad, lo cierto es que la opinin pblica se vio beneficiada con el acceso a unmaterial que, aunque algo caduco, pona de manifiesto la alegra con que EstadosUnidos pisote en muchos casos los derechos de sus propios ciudadanos mientrasduraron las tensiones con el bloque del Este.Un buen ejemplo de ello lo constituye la desconocida historia de las pruebasnucleares norteamericanas. En su sede de Albuquerque, el DOE (Departamento deEnerga) norteamericano almacena 6500 rollos de pelcula cuya exhibicin fue negadadurante dcadas a la opinin pblica estadounidense, que tuvo que esperar hastamediados de la dcada de los noventa para que perdieran su carcter de materiareservada112. En la actualidad, esas pelculas se estn comercializando en video a un112http://www.nv.doe.gov/news%26pubs/photos%26films/testfilms.htm-71-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoprecio medio de 10 dlares la copia. En esos vdeos se recogen estremecedoresdocumentos que constituyen la historia secreta del armamento nuclearestadounidense: un mpactante relato grfico que resulta especialmente aleccionadorprecisamente ahora que vuelven a producirse este tipo de experimentos, patrocinadosesta vez por naciones del denominado Tercer Mundo.Qu tiene de especial esta documentacin para que hayamos fijado nuestraatencin en ella?. Muchas cosas. En principio, que no se trata de nada remotamenteparecido a aquellas filmaciones propagandsticas de la Guerra Fra, en las que instabana los ciudadanos estadounidenses a ver al tomo como un amigo y al armamentonuclear como el garante de las libertades democrticas frente a la horda roja queacechaba al otro lado del ocano. Todo lo contrario, estas imgenes muestran larealidad descarnada, sin endulzar ni maquillar, de las pruebas atmicas. Muestranpaisajes y situaciones en los que el adjetivo apocalptico deja de ser una licencialiteraria gratuita para cobrar su verdadero sentido.Uno tras otro se repasan lamentables episodios, como la existencia de pruebasnucleares en la catstrofe, ecolgica y humana, provocada por las detonacionesllevadas a cabo en el atoln de Bikini, cuyas consecuencias an tardarn muchos aosen ser paliadas y que trajeron consigo la evacuacin, prcticamente, de la totalidad dela poblacin de las islas Marshall.Damas y caballeros, bienvenidos al circo atmico, sin lugar a duda el mayor yms terrible espectculo del mundo.Somos unos hijos de putastas fueron las histricas y poco solemnes palabras pronunciadas el 16 deJulio de 1945, a las 5 horas, 29 minutos y 45 segundos, por el doctor KennethBainbridge113. Acababa de ser testigo de la primera explosin nuclear en el campo detiro de Alamogordo (Nuevo Mxico), concretamente en un lugar que tena el apropiadonombre de Jornada del Muerto. All, en el grado 33 de latitud Norte (hay quien haquerido ver en esto una retorcida muestra de humor masnico), la humanidad entr enla denominada era atmica. Con aquella explosin culminaba el Proyecto Manhattan,la operacin militar secreta ms grande de todos los tiempos. La mayor parte delmrito de aquel xito corresponda al doctor J. Robert Oppenheimer, que habaconseguido llevar a buen puerto la empresa que se le haba encargado en 1942:fabricar una bomba atmica antes que los alemanes.Slo fueron 19 kilotones, pura pirotecnia en comparacin con lo que vendradespus, pero ninguno de los que tuvieron ocasin de presenciar aquello pudieronolvidarlo jams, y quienes en aquel momento sintieron un vaco de vrtigo en la bocadel estmago pudieron al menos consolarse con la idea de que aquello se estabahaciendo en pro de una causa justa.Apenas un mes despus de esta prueba, 200000 personas perecanachicharradas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Ellas fueron lasvctimas inmoladas en razn de la causa justa de acortar la guerra y quienes pasarona la Historia oficialmente como las primeras vctimas del armamento nuclear. Sinembargo, los primeros seres humanos que sufrieron en sus carnes la mordedura de laradiacin de una bomba atmica fueron en realidad estadounidenses.No haba precedentes -de hecho an haba quien tena sus dudas sobre si laexplosin no provocara una reaccin en cadena capaz de terminar con la vida sobre la113Stephane Groueff, The Manhattan Project: The untold story of the making of the atomic bomb, Universe.com,Lincoln (Nebraska), 2000.-72-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoTierra- as que hubo que improvisar, lo que llev a que en Alamogordo se cometieranlas primeras, aunque ni mucho menos las ms graves, chapuceras nuclearesnorteamericanas. Por ejemplo, la autopista nacional 380, que pasaba a slo quincekilmetros del lugar de la explosin, recibi una considerable dosis de radiacin.Desconocemos si haba algn automvil circulando por aquel paraje en el momento dela detonacin, pero si lo haba estamos seguros de que su conductor ya no permanecicon vida despus de aquello. Una dosis similar de radiacin cay sobre las propiedadesde dos familias de la cercana ciudad de Bingham, las cuales no fueron ni avisadas nievacuadas por las autoridades militares. Incluso en puntos ms alejados se pudieronapreciar efectos de la detonacin sobre el ganado de algunas fincas de los alrededores,muchas de cuyas cabezas presentaban graves quemaduras producidas por la radiacinbeta.La seguridad tampoco fue precisamente el aspecto ms brillante del ProyectoManhattan. En 1945 Klaus Fuchs, un fsico britnico que participaba en el proyecto, sereuni en dos ocasiones con un agente sovitico cuyo nombre en clave era Raymond,proveyndole de toda suerte de informacin tcnica sobre el desarrollo delexperimento de Alamogordo y sembrando la semilla del programa nuclear sovitico. Suarresto y posterior confesin sera el tiro de largada de la cruzada anticomunista delsenador Joseph McCarthy, y constituira el primer acto de la lamentable sucesin deacontecimientos que culminara en 1953 con la ejecucin en la silla elctrica delmatrimonio Rosenberg114.A pesar de todo este cmulo de irresponsabilidades, en 1975 el lugar mereci ladesignacin como monumento histrico nacional y un equipo de obreros, querecibieron una gratificacin extraordinaria por trabajar all, levant un obeliscoconmemorativo en el punto exacto en que tuvo lugar la explosin.Expulsados del parasoNo haba pasado un ao desde Hiroshima y Nagasaki, operaciones ambasdiseadas y llevadas a cabo por el Ejrcito, cuando la Marina de Guerraestadounidense comenz a preguntarse hasta qu punto la nueva arma podra sertambin de utilidad para ellos. Para dar respuesta a esa pregunta se dise ladenominada Operacin Crossroads. La fecha establecida para esta nueva prueba fue el1 de Julio de 1946. A pesar de lo recientes que se encontraban los horrores deHiroshima y Nagasaki, el mundo se encontraba an en plena edad de la inocencianuclear. El tomo era slo una fuerza ms de la naturaleza llamada a ser domesticadapor el hombre.La Operacin Crossroads consista bsicamente en comprobar los efectos quetendra una detonacin nuclear sobre una flota naval. El lugar elegido para la cuartaexplosin nuclear de la historia fue el atoln de Bikini, en el archipilago de las islasMarshall, escenario de una de las ms sangrientas batallas de la Guerra del Pacfico. EnFebrero de 1946 el comodoro Ben H. Wyatt, gobernador militar de las islas, comunicoficialmente a sus habitantes que deberan abandonar temporalmente sus casas yaque el gobierno de Estados Unidos tena previsto llevar a cabo all una prueba nuclear.Su sacrificio contara con el agradecimiento de toda la humanidad, ya que esta pruebasera una pieza fundamental en el futuro desarrollo tecnolgico y en el final definitivode todas las guerras. Bonito discurso, tanto que el rey Juda, soberano de la isla, nodud en creerlo y accedi de buena fe a la peticin norteamericana. Claro quetampoco una negativa hubiese servido de mucho. As, en Marzo de 1946, comenz el114Ronald Radosh y Joyce Milton, The Rosenberg file. Yale University Press, New Haven (Connecticut), 1983.-73-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopenoso xodo de los 167 habitantes de Bikini, con su rey a la cabeza, que fuerondeportados a otro atoln a doscientos kilmetros de distancia, Rongerik, un lugarmucho ms pequeo, con escasos recursos de agua y comida. Para colmo dehumillaciones, Rongerik haba sido considerado tradicionalmente como un lugarmaldito por los habitantes de Bikini. Todo ello contribuy a que los nativos searrepintieran de haber acatado tan mansamente la decisin estadounidense. Pero yaera demasiado tarde. Por aquel entonces, un ejrcito de 42000 personas, 242 barcos y156 aviones haba invadido el atoln ultimando los preparativos del ensayo einstalando 25000 detectores de radiacin repartidos por toda la zona115.Lo cierto es que Bikini era el lugar perfecto para este propsito; aislado,desierto (una vez deportada la poblacin aborigen, claro) y alejado de las rutasmartimas habituales. Que, adems, se tratara de un delicado ecosistema de granriqueza natural fue una circunstancia que ni siquiera se tom en consideracin.Durante das fue desplegada en el rea circundante una siniestra flota de barcosfantasma formada por buques de todos los tipos y tamaos que se encontraban apunto de ser desguazados y que serviran de blanco, llevando a bordo una tripulacinformada por 5400 cerdos, ratones, cabras y ovejas que sustituiran a los marineros ypermitiran estudiar los efectos de la radiacin sobre los organismos afectados por eldisparo.El principal resultado de aquel experimento fue que los habitantes de Bikinijams regresaron a su isla, convirtindose en el primer pueblo de la historia que hasufrido un xodo nuclear. En la actualidad, llevan una vida errante116 dependiendo dela hospitalidad de otros pueblos y soando con volver algn da a un paraso que ya noexiste.El arsenal atmicoEl de 1951 fue el ao en que Estados Unidos se hizo con un arsenal nuclear talcomo lo entendemos en la actualidad, que fue probado a lo largo de una serie deexperimentos conocidos colectivamente como Buster/Jangle y que tuvieron lugar en elcampo de pruebas que a tal efecto se estableci en el desierto de Nevada. La vuelta alas pruebas nucleares en territorio estadounidense era algo obvio debido a los enormescostos econmicos y logsticos que implicaba la experimentacin en el mar del Coral,ello sin contar con que el Ejrcito prefera probar sus artefactos lejos de las miradas dela Marina. Por otro lado, los cientficos encargados del desarrollo del arsenal nuclearnecesitaban algo ms accesible y Nevada se convirti en la opcin perfecta.Yucca Flat, un antiguo territorio de buscadores de oro situado a algo menos decien kilmetros al norte de Las Vegas, fue el lugar escogido para las siete detonacionesnucleares (Able, Barker, Charlie, Doc, Easy, Sugar y Uncle) que se realizaron mientrasdur el proyecto. Cientficos y militares tenan en esta ocasin diferentes intereses y laspruebas tuvieron que ser diseadas para satisfacer las expectativas de ambos. Loscientficos necesitaban afinar aspectos tecnolgicos, como el desarrollo de dispositivosde disparo ms fiables, o encontrar formas de obtener energas mayores de la mismacantidad de material fisionable. Por su parte, los generales necesitaban desarrollar latctica de la guerra nuclear, un estilo de combate indito que necesitara de suspropios procedimientos. Para desarrollar esas tcticas se llev a cabo una serie demaniobras militares que coincidan con las pruebas, y en las que centenares de115Nuclear testing n the Marshall Islands: A brief history. Micronitor News and Printing Company, Majuro, Agosto de1996.116La pgina web institucional de la Repblica de las islas Marshall cuenta con todo detalle la tragedia de este pueblo:http://www.rmiembassyus.org/relocmap.gif.-74-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosoldados fueron expuestos a la radiacin de las explosiones atmicas. La primera deestas desgraciadas unidades fue el 354th Engineer Combat Group, con base en FortLewis, Washington, que fue la encargada de preparar el campo para las primerasmaniobras atmicas de la Historia117. Si atendemos a las circunstancias histricas noera de extraar tanta prisa. En Otoo de 1950 la guerra de Corea se encontraba en suapogeo y Estados Unidos haba perdido el monopolio nuclear al haberse detonado conxito el primer artefacto atmico sovitico. La Guerra Fra era un hecho y el fantasmade un apocalipsis radiactivo se cerna sobre el mundo. La nica manera viable de queel arsenal termonuclear no fuera una amenaza intil en un pulso sin sentido eraconseguir que su empleo no fuera un sinnimo del fin del mundo, quebrantando ladoctrina de la destruccin mutua asegurada que mantena el precario equilibrio entrelas superpotencias. Se trataba de desarrollar armas ms pequeas que fueransusceptibles de ser utilizadas de manera segura en una batalla real. Sin embargo, loscientficos tenan ideas propias al respecto. Ellos no se encontraban all para probar unarma, sino una teora. Concretamente, estaban muy interesados en los efectos de laradiacin sobre los organismos vivos, algo que ya haba comenzado a ser estudiado enel atoln de Bikini. La novedad esta vez fue que los centenares de animales que dieronsus vidas por el progreso atmico fueron piadosamente anestesiados antes de serexpuestos a los efectos de la explosin y ms tarde viviseccionados. Claro que, si deverdad queran conocer los efectos de la radiacin sobre el cuerpo humano, aquellostcnicos podan haber recurrido a los 75000 enfermos de cncer de tiroides que segnel Instituto Nacional del Cncer provocaron las pruebas nucleares de Nevada o a lasvctimas del 40 por ciento de incremento en casos de leucemia infantil que se produjoen el vecino Estado de Utah entre 1951 y 1958.Juegos de guerraLa siguiente tanda de pruebas nucleares se verific bajo el nombre en clave deTumbler/Snapper y pasar a la Historia como el experimento nuclear en el que msseres humanos se vieron implicados como conejillos de Indias. Bajo el patrocinio de larecin creada Comisin de Energa Atmica, cientos de seres humanos fueronexpuestos, ahora ms directamente que nunca, a la accin de las detonacionesatmicas. Una actitud tan negligente como carente de respeto hacia las personasutilizadas como sujetos experimentales. Hubo abusos de todo tipo e incluso se dio elcaso de pilotos a los que les fue ordenado volar a travs del hongo radiactivo paratomar muestras de la atmsfera. Pero no eran las muestras atmosfricas lo que seestaba intentando estudiar. Ni siquiera importaba ya el efecto de la radiacin sobre elcuerpo humano. El propsito de esta actitud aparentemente inexplicable era llevar acabo un detallado estudio psicolgico sobre el comportamiento de las tropas en uncampo de batalla atmico. En caso de guerra era preciso contar con operativoseficaces que apoyasen de inmediato la contundente, accin de los bombardeosnucleares y, al igual que se entrenaba a los antiguos caballos de batalla disparandoarmas de fuego cerca de ellos para que llegado el momento no se asustaran, se lleg ala conclusin de que con los seres humanos se poda hacer lo mismo. As comenz unaautntica locura en la que en cada sucesiva prueba los soldados eran ubicados cadavez un poco ms cerca del ncleo de la explosin: Antes de que estos hombres fueranasignados a la operacin -dice en tono enftico el narrador del documental- tenan unmontn de prejuicios sobre la bomba y sus efectos. Algunos de ellos pensaban quenunca volveran a ser capaces de tener familias. Otros teman quedar sordos o ciegos.117En http://www.aracnet.com/~histgaz/atomi/bires/table.htm encontraremos un magnfico repaso de lo que fueronestos demenciales juegos de guerra desde el punto de vista de los soldados que participaron en ellos.-75-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoAlgunos crean que brillaran durante horas tras la explosin de la bomba. Como tantasotras personas en su situacin, muchos de ellos estaban asustados. Nunca habandedicado tiempo o esfuerzo a aprender los hechos y lo que hay que hacer cuando setrata con armamento atmico. Estos hombres han sido adoctrinados sobre lo quesucede y lo que debern hacer si cae la bomba. Cualquier duda que quede en ellosquedar completamente eliminada tras la experiencia de esta operacin118.Sin embargo, a pesar del entusiasmo del narrador, los resultados no pudieronser ms desalentadores. Segn los psiclogos, los soldados sufran un enorme estrsemocional cuando presenciaban una explosin nuclear y ello los volva impredeciblesen condiciones de combate. Ni siquiera las constantes sesiones de adoctrinamiento alas que fueron sometidas las tropas consiguieron que variase esta situacin, y los casosde estrs postraumtico se multiplicaban entre los conejillos de Indias humanos. Escomprensible que estuvieran asustados. Durante los aos siguientes los miembros deeste grupo desarrollaron toda clase de cnceres, enfermedades sanguneas,degenerativas y psquicas. Eso sin contar los daos genticos que han transmitido asus hijos y nietos, y que hacen recordar amargamente a los afectados cmo susinstructores ridiculizaban sus miedos respecto de cmo la radiacin podra afectar sucapacidad reproductora. Lo peor de todo es que no recibieron ninguna ayuda oindemnizacin ya que, dada la condicin de alto secreto que tenan aquellosexperimentos, no tenan manera de demostrar ante un tribunal la relacin entre susmales y las pruebas nucleares de las que fueron partcipes119.Lgicamente, la opinin pblica se mantena ajena a todo esto, a pesar de queel programa de pruebas ni siquiera era un secreto y medios de comunicacin como larevista Life mantenan a los norteamericanos informados de lo que estaba sucediendoen Nevada e incluso publicaban fotografas de las nubes nucleares. Por extrao quepueda parecer, semejante actitud era relativamente corriente en aquella poca, ya quenos encontrbamos en el apogeo de una campaa propagandstica en todos los nivelespara que los estadounidenses viesen lo relacionado con la energa nuclear -y muyespecialmente lo relacionado con el armamento nuclear- con absoluta normalidad.Durante el programa Tumbler/Snapper se probaron varios tipos de bombaatmica con potencias que oscilaban entre 1 y 30 kilotones. Una ciudad entera conedificios y rboles fue construida alrededor de la zona de pruebas para reproducir conla mayor fidelidad posible los efectos de una explosin atmica en un ncleo urbano.Poco a poco, el campo de Yucca Flat se fue cubriendo de crteres de diferentetamao y profundidad dependiendo de la intensidad de cada explosin y de lascondiciones geolgicas del terreno. La Comisin de Energa Atmica nunca parecatener suficiente y siempre solicitaba una prueba ms para verificar sobre el terrenotal o cual idea.La bomba H1952. La prdida del monopolio nuclear por parte de Estados Unidos habacolocado a las superpotencias en una incmoda situacin de equilibrio. El desarrollo dela bomba de hidrgeno era el proyecto en el que Estados Unidos haba puesto todassus esperanzas de volver a inclinar la balanza de su lado.Sobre el tablero de diseo, la construccin del nuevo artefacto atmico norevesta especial dificultad. Pero no bastaba con fabricarla: tambin era necesario118Operation Tumbler Snapper, 1952, 47 minutos. Documental producido por la USAF en el Lookout MountainLaboratory, Hollywood (California). Las partes consideradas an como clasificadas han sido censuradas.119Las reivindicaciones de este grupo pueden ser consultadas en la pgina web de la Asociacin Nacional de VeteranosAtmicos: http://www.angelfire.com/tx/atomkveteran/index.html.-76-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocomprobar sobre el terreno su potencial destructivo, para lo cual se volvi al Pacifico,donde tuvieron lugar las pruebas designadas bajo el nombre en clave de OperacinIvy120. Esta vez el escenario de la prueba sera el atoln de Enewetak, una vez ms enlas ya castigadas islas Marshall, donde se montara y se hara estallar a Mike, laprimera bomba de hidrgeno de la Historia, cuyo nombre fue escogido por la M demegatn.Nadie saba a ciencia cierta lo que poda suceder, ya que hasta aquel momentola bomba H slo haba sido un mero planteamiento terico. Pero el ritmo de losacontecimientos y las imposiciones que marcaron los militares hicieron que no hubieratiempo para contemplaciones; haba que disponer de la bomba de hidrgeno antes quelos soviticos y, ms all de eso, las dems consideraciones carecan de importancia.En aquel momento histrico la posibilidad de una confrontacin nuclear era real ycualquier posible ventaja poda decidir quin sera el vencedor.Mike era, pues, una verdadera incgnita, y estimaciones como las distancias deseguridad se establecieron prcticamente a ojo. Los 10,4 megatones del artefacto leotorgaban una potencia 750 veces superior a la bomba de Hiroshima, y eso despertabacierta inquietud entre los encargados del experimento, el llamado Comit Pandadirigido en el laboratorio de Los lamos por J. Carson Mark. Pero la tentacin de ir msall de lo que nadie haba soado, desencadenando una energa slo comparable conla que vibra en el corazn del Sol, era grande. Se trataba de llevar a cabo la mayordemostracin de poder que jams se hubiera realizado en la Historia humana. Pero lanaturaleza tena una sorpresa reservada para los cientficos y militares responsablesdel proyecto. Mike fue un xito ms all de las esperanzas de los que lo disearon, yan hoy es la cuarta mayor explosin nuclear de la Historia de Estados Unidos. Con elpaso del tiempo fueron muchos los militares que confesaron haberse sentidohorrorizados al comprobar que tenan en sus manos el instrumento para borrar parasiempre de la faz de la Tierra enormes ncleos de poblacin121.Pero, como siempre, la Comisin de Energa Atmica no tena suficiente, ycomenz a fabricarse King -en este caso la K era de kilotn-, un segundo prototipocompletamente operativo y diseado para ser lanzado por un bombardero B-36 sobrela isla Kwajalein, tambin en el archipilago de las Marshall. King casi lleg a superar asu hermano a pesar de tener un tamao considerablemente menor. Esta soladetonacin supuso la liberacin de ms poder destructivo del que se haba empleadodurante la totalidad de la Segunda Guerra Mundial. King fue el modelo para eldesarrollo de la Mk-18, un arma nuclear de la que Estados Unidos construy decenasde unidades durante los aos posteriores.Retorno a BikiniCon el tiempo, un nuevo concepto hizo aparicin en la terminologa geopoltica:la escalada nuclear. Ambas potencias se haban embarcado en una ciega carrera porposeer ms armas, cada vez ms potentes, como s hubiese alguna diferencia en tenerel poder para destruir la Tierra dos o quince veces, salvo para beneficio de lasempresas de armamento. En medio de este clima se hizo necesaria una nueva baterade pruebas nucleares que, bajo el nombre de Operacin Castle, se realizaron en unescenario que ya se haba convertido en un clsico de los experimentos atmicos: elatoln de Bikini. El propsito principal en esta ocasin consista en probar artefactos120Mencionaremos como curiosidad que este nombre ha sido tomado por un grupo punk cuya consigna es el gobiernoes la ciencia de la represin.121Norman Moss, Men who play God: The store of the H-bomb and how the world came to live with it. Harper Collins,Nueva York, 1968.-77-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachonucleares baratos y de poco peso que pudieran ser producidos en masa y empleadoseficazmente como arma de bombardeo. Para ello tena especial importancia ladistancia mnima de seguridad desde la que un avin poda arrojar una bombaatmica, mxime cuando el progresivamente reducido tamao de los artefactos abrala posibilidad de atacar varios objetivos en una misma misin. Podemos hacernos unaidea de las intenciones que animaban el proyecto a travs de las palabras del generalClarkson, al mando de la Junta de la Fuerza Operativa 7, encargada de la ejecucin delproyecto: Castle fue, con diferencia, la ms compleja y significativa operacin en lacorta pero impresionante historia de las pruebas militares y, en mi opinin,absolutamente vital para la seguridad nacional y la del resto del mundo libre122.La isla de Perry fue elegida como el lugar donde se montaran las bombas yEnyu sera el sitio desde donde se disparara el primer artefacto, conocido en clavecomo Bravo. La tecnologa nuclear ya no era algo nuevo, as que en esta ocasin serespiraba confianza entre los participantes en la misin y, como suele suceder, en estecaso la confianza fue inevitablemente la antesala del error. La cantidad de radiacinemitida fue sensiblemente mayor que la esperada, y si las pruebas anteriores yahaban afectado a la isla, la Operacin Castle la convirti en un verdadero cementerionuclear, en el que fueron registradas lecturas que superaban los 100 rad por hora.El 1o de Marzo de 1954, y debido a un inexplicable error de clculo, los 3megatones previstos se convirtieron en 15123. La bomba explot con muchsima mspotencia que la prevista, extendiendo rpidamente una lluvia de radiacin que seexpandi a trescientos kilmetros a la redonda, cubriendo un rea de 8000 kilmetroscuadrados. La cegadora bola de fuego produjo un hongo de 25 kilmetros de alturaque aspir con irresistible fuerza millones de toneladas de arena, agua, coral, plantas yfauna marina que fueron pulverizados, cargados radiactivamente y esparcidos por todoel archipilago. La explosin gener un huracn artificial que arranc de cuajo todoslos rboles de Bikini. Toda la poblacin de las Marshall qued afectada e incluso huboquien result quemado por las cenizas radiactivas. El exiliado pueblo de Bikini ahoratena que sufrir en su propia carne lo mismo que haba experimentado su tierra natal.Los militares estadounidenses tampoco se libraron de los efectos de la radiacin. Losatnitos capitanes de las decenas de buques que rodeaban la zona de pruebascontemplaron impotentes cmo la nube mortal se acercaba hacia ellos a granvelocidad.Rpidamente se orden que todos los hombres abandonaran las cubiertas perola medida no fue suficiente, y los contadores Geiger comenzaron a chirriar como locosdando lecturas que superaban varias veces los mximos permitidos, tenindose queestablecer procedimientos de descontaminacin de emergencia que no resultaron taneficaces como prometan los cientficos. Lo ms triste del caso es que todo esto ocurracon la complicidad de las Naciones Unidas, que en 1947 haban calificado la zona comode inters estratgico ponindola bajo la administracin de Estados Unidos, unaextraa medida que no tena precedente y que nunca ms volvi a ser tomada. Apartede otorgar patente de corso a los norteamericanos para hacer y deshacer a su antojoen el archipilago, la resolucin de la ONU tambin impona ciertas obligaciones a losadministradores, como promover el desarrollo econmico y la autosuficiencia de loshabitantes y proteger a los habitantes contra la posible prdida de sus tierras yrecursos. Del celo con que fueron cumplidas estas obligaciones nos habla el hecho deque siete aos despus el archipilago entero fuera totalmente evacuado. Los escasossupervivientes de la administracin estadounidense eran presa de la malnutricin y las122Operation Castle JTF Commanders Report, 20 minutos. Documental producido por la USAF en el Lookout MountainLaboratory, Hollywood, California. Las partes consideradas an como clasificadas han sido censuradas.123World spaceflight news, 20th Century. Nevada test site atomic bomb and nuclear weapons test documents,progressive management. Nueva Jersey, 2001.-78-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoenfermedades. Para algunos nativos ya era demasiado tarde, puesto que la rpidacada de su cabello anunciaba la presencia mortal de la radiacin en sus organismos.La violencia inusitada de la explosin fue tal que sus efectos mortalesalcanzaron a los 23 miembros del pesquero japons Lucky Dragon, que se encontrabafaenando a considerable distancia del archipilago, fuera del cordn de seguridadestablecido por la Marina norteamericana. Al principio se sintieron intrigados por elespectculo de una autntica nevada de cenizas blancas que caa sobre la cubiertade su buque. Por supuesto, nadie les haba avisado del incidente de Bikini, por lo queno tenan manera de conocer la naturaleza radiactiva de aquella precipitacin. Pocashoras ms tarde, la tripulacin comenz a sentir diversas formas de malestar entre lasque destacaban las nuseas y el vmito. Poco despus su pelo comenz a caer. Unode los hombres falleci antes de llegar a puerto. De lo sucedido al resto no tenemosnoticia, aunque es de suponer que no fue excesivamente halageo.Pesadilla nuclearComo hemos visto, lo expuesto en este captulo no fue exactamente unaconspiracin. Cuando las razones de seguridad nacional imponen su ley los gobiernosno necesitan andarse con demasiados tapujos para conculcar impunemente losderechos ms elementales de sus ciudadanos. La experimentacin nuclear con sereshumanos durante los aos cincuenta es uno de los muchos episodios vergonzosos queconstituyen el legado de la Guerra Fra. Desgraciadamente, desde aquella actuacin lascosas parecen no haber cambiado demasiado a juzgar por el calvario que han tenidoque soportar los veteranos de la Guerra del Golfo, vctimas de una misteriosaenfermedad sobre la que nadie parece querer o poder ofrecer explicaciones.Las vctimas de las pruebas nucleares tienen la sensacin de haber sidodeliberadamente utilizadas como conejillos de Indias. Nadie les previno del peligro alque iban a ser expuestos tanto ellos como sus descendientes. La Asociacin Nacionalde Veteranos Atmicos defiende los derechos de los centenares de afectados, pero susesfuerzos se estrellan una y otra vez contra el muro de una burocracia empeada ennegar la realidad parapetndose tras las razones de seguridad nacional. Cuando estoshombres han expuesto sus demandas ante la Administracin estadounidense se hanencontrado con puertas cerradas y funcionarios que han olvidado que lo que sufren esconsecuencia de lo que hicieron en nombre de un pas que ahora se niega asocorrerlos. Un cmulo de tragedias personales que sirve para jalonar el desarrollo deuna tecnologa intil y letal. Para colmo, en cada uno de los dos escenarios principalesde las pruebas, Nevada y las islas Marshall, ncleos de poblacin civil fueron expuestosirresponsablemente a los efectos de la radiacin.ConclusinOtras potencias nucleares, como Francia o Gran Bretaa, desarrollaron susprogramas sin exponer a su poblacin a este tipo de riesgo. No obstante, todo ellopodra haberse dado por zanjado si lo consideramos como algo del pasado, como unams entre el cmulo de atrocidades cometidas durante aquellos oscuros aos.Afortunadamente, este tipo de pruebas nucleares atmosfricas terminaron en EstadosUnidos en 1963. Dieciocho aos de explosiones. Aqu hemos contado la historia de susefectos y los hombres que tuvieron que sufrir sus consecuencias. Ahora, en otroslugares del planeta, en los que el sentido comn indica que deberan ocuparse deresolver graves problemas, las imgenes son las mismas, idnticas las consecuencias yslo vara el color de la piel de los hombres y mujeres que tienen que sufrirlas.-79-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl regreso del nazismoDe Odessa a los neonazis1) En las postrimeras de la guerra, un selecto grupo de jerarcas nazis se encarg dedisear una estrategia para perpetuar el Reich de los 1000 aos ms all de laprevisible catstrofe que se avecinaba.2) Durante la Guerra Fra, tanto la CIA como la KGB enrolaron a centenares deantiguos miembros de las SS con suficientes crmenes a sus espaldas como parahaberlos llevado al cadalso.3) Mientras tanto, en Espaa y Amrica latina se establecan redes de ayuda a losantiguos nazis que contaban con importantes recursos econmicos y el apoyo de losgobiernos locales.4) A partir de los aos sesenta, esas mismas redes financian y organizan a gruposneonazis con el propsito de regresar a la escena poltica y, eventualmente, recuperarel poder.5) En la actualidad, la estrategia neonazi pasa precisamente por sacudirse de encimaesa etiqueta recurriendo a planteamientos polticos populistas pero manteniendointactos sus cimientos ideolgicos.Desde que, en los primeros compases de la Guerra Fra, la CIA y la KGBcomenzaran a reclutar agentes procedentes de los servicios secretos de la Alemanianazi, hasta que la realidad de la presencia de elementos filonazis en Estados Unidos sehiciera tristemente evidente tras el atentado contra el edificio federal de OklahomaCity, hay un lapso de cincuenta aos. Durante ese tiempo, el nazismo no slo hasobrevivido con relativa buena salud al clima de repudio universal que sufri finalizadala Segunda Guerra Mundial, sino que ha vuelto a convertirse en una fuerza poltica ysocial a tener en cuenta durante el nuevo milenio. Es algo accidental?. Parece que no.A lo largo de este captulo veremos cmo la supervivencia de la ideologa nazi podraobedecer a planes cuidadosamente trazados durante el crepsculo del III Reich.El 20 de Julio de 1944 tuvo lugar uno de esos acontecimientos que podranhaber cambiado de un plumazo la Historia de la humanidad. Adolf Hitler sobreviva aun atentado con bomba con apenas un tmpano perforado y un buen susto en elcuerpo. Sabiendo que la contienda estaba prcticamente perdida y habiendoestablecido secretamente contactos con los aliados, un grupo de oficiales de altagraduacin haba trazado un plan124 para derrocar a los nazis y firmar un armisticiocon las potencias aliadas. Durante unas horas Alemania se encontr al borde del golpede Estado. Fue en aquellos momentos de incertidumbre cuando hizo su aparicin unode esos personajes que permanecen discretamente entre bastidores durante la mayorparte de su vida pero que, cuando finalmente entran en escena, terminan dejando unahuella imborrable en la Historia. El personaje en cuestin era el mayor Otto ErnsRemmer, un oscuro oficial de inteligencia que por sus propios medios y casi en solitariose las arregl para detener el complot y alargar la guerra durante un ao ms125. Parademostrar al Fhrer el xito de sus gestiones, algunos de los implicados fueronestrangulados con cuerdas de piano y colgados de ganchos de carnicero mientras eranfilmados para que Hitler pudiera contemplar la pelcula en su residencia.El 20 de Julio supuso mucho ms que la fecha de un golpe de Estado malconcebido y peor ejecutado por el conde Claus von Stauffenberg y su camarilla de124La operacin Valkiria, nombre en clave del complot para el asesinato de Adolf Hitler, estaba dirigida por el generalClaus von Stauffenberg, hroe de guerra contra la URSS durante la campaa de 1943.125La purga que dirigi Remmer se sald con la vida de 21 generales y un gran nmero de oficiales y funcionariosciviles.-80-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachogenerales prusianos. Tambin sirvi para consagrar a Otto Remmer como el ms lealde los soldados, todo un smbolo contra los traidores a los que el rgimen hacaculpables de la derrota de Alemania. En otro orden de cosas, el atentado sirvi,adems, para dar cabida al mito de lo que se dio en llamar la otra Alemania, aquellaque se opuso al III Reich. En realidad, las cosas fueron algo distintas. Losconspiradores no tenan la menor intencin de librar a Alemania de la tirana sino queactuaban en defensa de sus intereses particulares, instigados desde Suiza por un jovenenlace de los servicios de inteligencia aliados llamado Alien Dulles, que ms tarde seconvertira en el primer director de la CIA. l fue quien los convenci de que ungobierno no nazi podra negociar ventajosamente los trminos de la rendicin deAlemania. El mito de la otra Alemania era extraordinariamente conveniente, ya quesirvi de coartada para que los servicios secretos, tanto orientales como occidentales,reclutasen cantidades masivas de antiguos agentes nazis durante las primeras fases dela Guerra Fra.Entre estos agentes reciclados se encontraba un personaje que resultarclave en el desarrollo de la historia del neofascismo, el coronel Otto Skorzeny.Las amistades peligrosasLos ojos gris acero y la cicatriz que surcaba su rostro daban a Skorzeny elaspecto de lo que realmente era, un hombre de accin, audaz e inteligente, una deesas personas que, si las circunstancias le son favorables, estn llamadas a levantarimperios con sus propias manos. Su carrera en el partido nazi fue meterica y ya en1938 era miembro tanto de las SS como de la Gestapo. Comenzada la guerra se alisten las Waffen-SS. El punto culminante de su celebridad lo alcanz con el rescate deBenito Mussolini durante una arriesgada operacin de comandos126.En las postrimeras de la guerra, Skorzeny formaba parte de un selecto grupode jerarcas nazis encargados de disear una estrategia para perpetuar el Reich de los1000 aos ms all de la previsible catstrofe que se avecinaba. Pronto qued claroque lo mejor que podan hacer a este respecto era explotar las diferencias ydesconfianzas que existan entre los aliados, especialmente entre Estados Unidos y laUnin Sovitica.En Febrero de 1945 tuvo lugar la cumbre de Yalta, donde los lderes aliados sereunieron para decidir cmo se repartira el mundo tras el final de la contienda. Losestrategas nazis supieron aprovechar perfectamente aquella circunstancia paraasegurar su propia supervivencia, mientras los soviticos y norteamericanos seentregaban al saqueo de los despojos de la otrora orgullosa Alemania nazi, rescatandode entre las ruinas cuanto personal o material les pudiera ser de alguna utilidad.Haba llegado el momento de que el general Reinhard Gehlen, uno de los msestrechos colaboradores de Skorzeny, hiciera a los estadounidenses una oferta que,dadas las circunstancias, les sera muy difcil rechazar: los servicios de inteligencia delIII Reich haban implantado una vasta red de espionaje que abarcaba prcticamente latotalidad de la Unin Sovitica. A pesar de la derrota alemana, aquella red permanecavirtualmente intacta, en estado de letargo y a la espera de rdenes. Lo que Gehlenpropona a los norteamericanos era tan sencillo como poner esa poderosa herramientaen sus manos sin ms condiciones ni contraprestaciones127. El viejo generalmanipulaba los resortes mentales de los oficiales norteamericanos con la maestra deun concertista de piano, alimentando sus miedos, excitando su incertidumbre yponiendo en sus manos una esperanza. Un observador externo que hubiera126127Charles Foley, Commando Extraordinary. Noontide Press, California, 1988.Heinz Hhne y Herman Zolling, The general was a spy. Bantam Books, Nueva York, 1972.-81-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocontemplado aquellas conversaciones jams habra imaginado que Gehlen era unprisionero que estaba a un paso de ser juzgado por crmenes de guerra que lo podranhaber conducido al cadalso. Conduciendo estas negociaciones por la partenorteamericana se encontraba el ubicuo Alien Dulles, ocupado por aquel entonces enel ambicioso programa que reciba el nombre en clave de Proyecto Paperclip. Elpropsito de esta operacin era recorrer Alemania de punta a punta -cuarteles,laboratorios, fbricas, oficinas- y rescatar todo lo que pudiera ser til a losnorteamericanos, ya fueran planos, prototipos o personas. Decenas de ingenieros,cientficos y oficiales de inteligencia que haban hecho mritos ms que sobrados parasentarse en el banquillo de Nuremberg fueron exportados directamente a EstadosUnidos, donde fueron instalados en casitas con jardn y pudieron disfrutar del americanway of life. El mundo haba cambiado, el fin de la guerra hizo que variasedrsticamente el juego de alianzas y las reglas ya no volveran a ser las mismas.Gehlen lo saba, y estaba dispuesto a aprovecharse de ello.Viendo el cariz que estaban tomando las cosas, los soviticos no lo pensarondos veces y decidieron no quedarse atrs, formando su propia red de espionajeintegrada por veteranos de las SS -eso s, convenientemente desnazificados yconvencidos de las ventajas del comunismo-, a la que pusieron como nombre en claveTheo. Incluso en cierto momento llegaron a establecer conversaciones preliminarespara tantear la posibilidad de hacerse con los servicios de Skorzeny. Sin embargo, steprefiri enrolarse en el bando de su antiguo amigo Gehlen, aunque ello le supuso tenerque permanecer oculto durante algn tiempo, ya que los gobiernos dans ychecoslovaco haban emitido contra l sendas rdenes internacionales de busca ycaptura por crmenes de guerra.Ceremonia de confusinMientras tanto, y tras una odisea digna de la mejor pelcula de intriga, durantela cual se las arregl para poner en funcionamiento la red de ayuda a los antiguos SS(la mtica ODESSA) a pesar de encontrarse en poder de los norteamericanos, OttoSkorzeny, ya en libertad y bajo la fachada de un honrado importador de equipamientoindustrial, haba tomado como cuartel general el conocido restaurante madrileoHorcher. Durante aquella poca pasaron por all todos los nazis que hacan escala en lacapital de Espaa antes de incorporarse a sus respectivos exilios sudamericanos128. Elpropietario del establecimiento, Otto Horcher, fue en su momento el restauradorfavorito del mariscal Goring, trasladndose a Madrid en 1944, una poca en la quesegn el corresponsal de The New York Times en Espaa: Los agentes secretosabundan en tal profusin en los grandes hoteles madrileos que es imposible noreparar en ellos. La extraa situacin de Skorzeny -tcnicamente un fugitivo, pero alque paradjicamente se daba toda clase de facilidades para desplazarse por Europa sinser molestado- no dejaba de irritar a algunos sectores de la comunidad de inteligenciaestadounidense, como el director del FBI J. Edgar Hoover, quien elev al ejecutivo desu pas una protesta formal debido al estatus de tcita inmunidad del que disfrutaba elantiguo nazi. No es de extraar que Hoover estuviera molesto, pues durante estosdesplazamientos Skorzeny mova los hilos de ODESSA y otras organizaciones de ayudaa los fugitivos nazis no tan conocidas, pero igualmente eficaces. La CIA daba subendicin a estas actividades en la medida en que las redes secretas que se formaronen Espaa y Amrica latina facilitaban a la agencia estadounidense toda clase de128En los archivos nacionales de Estados Unidos se conserva un documento de los servicios de inteligencia del ejrcitoque bajo el titulo Spanish activity, Re: Restaurant HORCHER, MADRID detalla las otras actividades que, aparte de lasmeramente culinarias, tenan lugar en el restaurante.-82-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoinformacin sobre estos pases, eso sin contar con el hecho de que algunos de susmiembros haban colaborado ya como agentes llevando a cabo misiones en AlemaniaOriental.Paralelamente, la administracin norteamericana fue restituyendo en suspuestos a funcionarios y militares anteriormente depurados del aparato nazi.Temindose lo peor, los soviticos llegaron a proponer la reunificacin y restauracinde la soberana alemana a cambio de que la nueva Constitucin garantizase unaestricta neutralidad.Skorzeny y sus camaradas no podan estar ms satisfechos. Gracias aldesesperado plan trazado durante la agona del III Reich los resortes del espionajeeuropeo de ambos bloques estaban en manos de los nazis. Anticomunistas fanticosen el bando norteamericano, y rgidos oficiales prusianos que invocaban la tradicionalamistad entre Alemania y Rusia en el bando sovitico, se las arreglaron para sumir aEuropa durante los siguientes cuarenta aos en un caos de intrigas y recelosLlegan los neonazisEl estadounidense Harold Keith Thompson era uno de los miembros ms activosde Die Spinne129. A pesar de su nacionalidad, su lealtad hacia la causa estaba ms allde toda duda, ya que durante la Segunda Guerra Mundial trabaj intensamente para elservicio de inteligencia alemn en misiones de sabotaje en suelo norteamericano(barcos que se hunden y cosas por el estilo, como a l le gustaba decir). Comocabeza visible del Partido Nacional Sota norteamericano puede considerrselocomo el primer neonazi de la Historia. Pero, a pesar de este dudoso honor, elpersonaje fundamental en el resurgimiento del nazismo en Estados Unidos no fue l,sino un buen amigo suyo llamado Francis Parker Yockey. Filsofo y poeta, con uncoeficiente intelectual de 170 del que sola presumir sin rubor, Yockey trab una rpidaamistad con Thompson, y convencido de la validez de sus deas se entreg porcompleto a la causa nazi.Dotado de un indudable talento literario, Yockey plasm en un libro suspensamientos a travs de una ciclpea obra de ms de seiscientas pginas tituladaImperium130. Fue precisamente su editor en Inglaterra, Oswald Mosley, el lder delmovimiento nacionalsota en las islas Britnicas, quien le propuso trabajar comoenlace con otros movimientos afines del continente y de Amrica. La actividad deYockey culmin en 1949 con la fundacin en Londres del Frente de LiberacinEuropeo, el primer partido neonazi de Europa.A sus muchos talentos Yockey haba aadido el de convertirse en un maestrodel disfraz, con una capacidad camalenica que, segn se cuenta, lo hacaprcticamente irreconocible, lo que le permiti viajar por toda Europa y Estados Unidoseludiendo a los servicios de inteligencia que le seguan la pista. Finalmente regres aEstados Unidos, donde su cultura, modales e inteligencia lo convirtieron en el principalportavoz de la causa nazi, siendo recibido en crculos muy influyentes y contando conla amistad de polticos de cierta importancia, como Dean Achenson, que en aquellapoca era secretario de Estado. Eran los tiempos del maccarthismo y en los crculosconservadores el discurso de Yockey era escuchado con inters y aprobacin. Sinembargo, la esperpntica paranoia anticomunista de la derecha norteamericana nopoda sino terminar por aburrir a alguien de la capacidad intelectual de Yockey, que129La araa, otra red de ayuda para los antiguos nazis cuya influencia se hizo sentir especialmente en Amrica latinay muy concretamente en Chile.130Francis Parker Yockey, Imperium. Noontide Press, California, 1962.-83-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodecidi volver a Europa para cumplir una misteriosa misin de la que slo se sabe quelo llev ms all de la cortina de hierro.Entre tanto, Skorzeny haba mudado la ubicacin de su cuartel general,trasladndose a la Argentina, donde obtuvo el favor del presidente Juan DomingoPern. Desde all pudo dirigir el imperio econmico naz con total impunidad,supervisando el correcto cumplimiento del plan de supervivencia del movimiento. LaArgentina se haba convertido en tierra de promisin para los fugitivos nazis y granparte de los fondos del Reichbank haban terminado en bancos de este pas,depositados en cuentas secretas o a nombre de Eva Duarte y otros simpatizantesargentinos. La ambigedad entre populista y autoritaria del Justimo -doctrinapoltica de Pern- haca que la vieja guardia nazi se sintiera como en casa. Un buenlugar para esperar la llegada de su momento.La esvstica y la media lunaSe suele decir que la poltica hace extraos compaeros de cama. Es posibleque esa frase cruzara por la mente de Otto Skorzeny al ser invitado a viajar a El Cairocomo asesor del consejo de la revolucin de los Oficiales Libres, la fuerza poltica queacababa de derrocar a la monarqua egipcia por medio de un golpe de Estado. Acudicomo experto en asuntos de inteligencia a solicitud del mismsimo coronel Gamal AbdelNasser, que se convertira en el primer presidente de la Repblica de Egipto ycomparta con Skorzeny un anhelo comn: ver borrado del mapa el Estado deIsrael131. Durante aquella poca, Egipto se convirti en una nueva meca de la disporanazi y una ubicacin perfecta para la instalacin de un segundo cuartel general.Prominentes nazis comenzaron a visitar El Cairo con cierta frecuencia, como el propioFrancis Parker Yockey, que, ejerciendo su autoasumido papel de revolucionario enbusca de una revolucin, trabaj intensamente escribiendo propaganda antisionistapara el Ministerio de Informacin egipcio.En Abril de 1955 Nasser acudi a la primera Conferencia de Pases NoAlineados, celebrada en Indonesia, donde obtuvo del resto de los pases miembros unacondena del sionismo y una resolucin de apoyo a la Organizacin para la Liberacinde Palestina. Tras este xito diplomtico se encontraba la mano maestra de Skorzeny,que durante esa poca trabajaba en paralelo para la CIA, poniendo trabas al pococonveniente acercamiento entre Egipto y la URSS.Sin embargo, los exiliados del III Reich no iban a disfrutar indefinidamente deuna situacin idlica. Una ms que justificada alarma cundi entre los criminales deguerra nazis el da que Adolf Eichmann, principal artfice de la solucin final contralos judos, fue ahorcado en Israel tras haber sido secuestrado en Buenos Aires a travsde una expeditiva y audaz accin del Mossad (el servicio secreto israel).El resurgirSi extraa fue la aventura egipcia de Skorzeny y su squito, no lo fue menos elsiguiente captulo de la peripecia de Francis Yockey, que lo llev hasta La Habana deFidel Castro para comprobar si era cierto aquello de que los extremos se tocan y habaalguna posibilidad de colaboracin entre el rgimen cubano y la internacionalnacionalsota. Fue slo una intentona que no cuaj, por lo que al poco tiempoYockey regres a Estados Unidos, donde estuvo jugando al ratn y al gato con el FBI131Kurt P. Tauber, Beyond eagle and swastica: German nationalism since 1945. Wesleyan University Press,Connecticut, 1967.-84-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodurante una temporada. Finalmente, fue detenido y falleci en prisin en 1960 encircunstancias poco claras.Pero para entonces Yockey, que otrora fue considerado como uno de losmayores enemigos de Estados Unidos, ya era una reliquia de otros tiempos. En losEstados Unidos de los aos sesenta la estrategia del nazismo se debata entre laactitud solapada de los grupos de presin de la extrema derecha vinculada al PartidoRepublicano, como el Liberty Lobby, con su actitud de nosotros slo somos un grupode patriotas, y la polticamente menos correcta, aunque mucho ms sincera,parafernalia de desfiles, camisas marrones y esvsticas en el brazo en la que se habaembarcado George Lincoln Rockwell, el pintoresco lder del Partido Nacional Sotanorteamericano. Sus coloridas y descaradas demostraciones, que frecuentementetenan que ser escoltadas por la polica para evitar que la multitud los agrediese,consiguieron sin embargo conmocionar a la sociedad norteamericana que, con elrecuerdo de las playas de Normanda an fresco, miraba con recelo y perplejidad haciasu cuartel general, conocido como La colina del odio132.Mientras, en Europa estaba surgiendo un slido movimiento unionistaclaramente emparentado con los ideales nazis. Algo tremendamente curioso, puescuando la Unin Europea comenz a ser un hecho la mayor parte de los gruposneonazis dio un giro de 180 grados en sus planteamientos y su paneuropesmo queden el ms absoluto de los olvidos. La figura ms destacada de esta tendencia primitivade la nueva extrema derecha fue el belga Jean-Franois Thiriart. Su programa polticoera claro: una Europa unida a cualquier precio. Thiriart mantuvo una intensa actividadpoltica e intelectual que incluy la edicin de una revista, La Nation Europenne, en laque escriba frecuentemente Juan Domingo Pern, que aportaba al ideario de lapublicacin sus teoras panamericanistas, muy en la lnea de las del unionista europeo.Haba llegado el momento de un cambio de guardia y los viejos nazis, pensando queya haban aportado suficiente a la causa, dejaron de lado los ideales y, no sin antestraspasar el testigo de la ejecucin del plan a manos ms jvenes, decidieron dedicarsea actividades algo ms lucrativas. As las cosas, no nos extraa encontrarnos a OttoSkorzeny en Portugal trabajando como traficante de armas para el rgimen de Salazar,un negocio en el que los conocimientos adquiridos durante su etapa al frente deODESSA, as como sus contactos con los servicios de inteligencia norteamericanos y elhampa de medio mundo, le fueron de extraordinaria utilidad. Los puestos clave de suorganizacin estaban ocupados por antiguos compaeros de armas. Por ejemplo, suenlace en Bolivia no era otro que el ex capitn de la Gestapo Klaus Barbie, eltristemente clebre carnicero de Lyon. Los camaradas se haban pasado a losnegocios.Toma de posicionesLa segunda parte de este proceso est marcada por el momento en que elnazismo europeo sale de las catacumbas y comienzan a celebrarse importantesmanifestaciones pblicas que ponen de manifiesto que el movimiento tiene mucha msvida de la que generalmente se imaginaba, como la fiesta que todos los aos secelebra en la localidad belga de Dixmude: una suerte de romera hitleriana en la quemiles de cabezas rapadas, luciendo sus mejores galas, cantan himnos y beben cervezaen un clima de etlica exaltacin ideolgica133.132John George y Laird Wilcox, Nazis, communist, klansmen and others on the fringe. Prometheus Books, NuevaYork, 1992.133Mark J. Kurlansky, Neo-nazis, fascist groups flock to peace demonstration in Belgium. International HeraldTribune, 5 de Julio de 1983.-85-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa dcada de 1980 ve el nacimiento de una nueva camada de lderes, menosapegados al pasado y mucho ms pragmticos, que darn un nuevo giro a lasaspiraciones y estrategias neonazis. Uno de ellos es Michael Khnen, lder del Frentede Accin Nacional Sota. Inteligente analista, Khnen era perfectamenteconsciente de la psima imagen del nazismo y, para vencerla, dot a su movimiento deuna intrigante nueva cualidad, considerar la figura histrica de Hitler como un traidorhacia el verdadero ideal nacionalsota.Otro neonazi soterrado -claro ejemplo de la segunda fase del plan desupervivencia- que hizo su aparicin en la escena europea por aquellas fechas fue elfilsofo francs Alain de Benoist, quien coquete con la extrema derecha y la extremaizquierda a travs de la sociedad GRECE (Grupo de Investigacin y Estudios sobre laCivilizacin Europea). Esta sociedad aport argumentos ideolgicos que actualmentesiguen utilizando los grupos neonazis de todo el mundo. Los planteamientos de estosnuevos idelogos del fascismo en ocasiones lindaban con el surrealismo, en especialcuando comenzaron a reclamar como aliados para su causa a ETA, el IRA, los gruposndependentistas del bloque del Este, los nacionalistas ucranianos, los mujahidines deAfganistn y los sandinistas nicaragenses. An queda algo de esta paranoia doctrinalen los neonazis actuales, tal como pudimos comprobar cuando tras los atentados del11 de Septiembre algn grupo de esta tendencia anunci su incondicional apoyo a lacausa de Bin Laden.Sin embargo, al margen de estos juegos intelectuales ms o menos absurdos,lo que resulta evidente es que para que el nazismo resulte de nuevo una opcinpoltica viable existe un gran obstculo histrico: el holocausto. Es por ello que el plannazi incluye la aparicin de una corriente de historiadores afectos a la causa, cuyomximo exponente ha sido el doctor Erns Nolte, embarcados en un esfuerzo pararestar importancia o incluso negar el exterminio de seis millones de judos.Lo cierto es que entre los lderes de nuevo cuo, los historiadores revisionistasy las extravagancias ideolgicas, la estrategia neonazi termin por dar resultados. Yaen 1989 el regreso del nazismo era una realidad ineludible, especialmente enAlemania, donde Khnen se permita manifestar en la revista Der Spiegel: Nuestrosueo es una raza de camisas pardas europeos, soldados polticamente activos en elnacionalsomo que combatan por las calles134. Por aquellas fechas se preparabanlos fastos para celebrar el centenario del nacimiento de Hitler, a los que acudiranneonazis de Espaa, Francia, Dinamarca, Blgica, Noruega y Alemania. La esvsticaondeaba de nuevo en Europa.La reunificacinEl 9 de Noviembre de 1989 toda Alemania, y muy especialmente Berln, fue unafiesta, la catarsis total. El muro de la vergenza haba cado. Pero la fiesta no durmucho. Los elevados niveles de frustracin de amplios sectores sociales en la antiguaRepblica Democrtica de Alemania, que perciban estar sometidos a una situacin demarginacin respecto de los ciudadanos de la Repblica Federal, y el cierre denumerosas empresas que no resultaban competitivas en la nueva Alemaniareunificada, constitua un campo abonado para nuevas ideas y valores polticos, en unentorno en el que tradicionalmente haban prevalecido principios no democrticos ydonde las estructuras polticas se haban caracterizado por su corte autoritario, yafuera durante el perodo nazi o tras la creacin de la Repblica Democrtica. No resultasorprendente que sea en los antiguos territorios de la Alemania comunista donde se134Der Spiegel, 27 de Marzo de 1989.-86-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoregistren mayores niveles de aceptacin de las organizaciones extremistas de derechay de las neonazis en particular.Helmut Kohl haba mentido por partida doble. A sus ciudadanos de la RepblicaFederal les haba contado que la reunificacin no tendra costos econmicos y a losalemanes del Este les dijo que no veran aumentados sus impuestos ni recortados susservicios sociales. Nada de esto se cumpli, pero a pesar de los inconvenientes a loslderes neonazis la reunificacin les debi resultar insuficiente. Al menos eso se deducede las palabras del radical austraco Gottfried Kssel cuando solicitabavehementemente la restitucin de las fronteras alemanas del III Reich.Muestra de este sentimiento de sustraccin territorial es que uno de losobjetivos favoritos de los skinhead alemanes en la poca inmediatamente posterior a lareunificacin fueron los turistas e inmigrantes polacos, a los que se culpaba de laprdida de Prusia. Esta campaa de terror contra ciudadanos polacos fue uno de losltimos xitos de Michael Khnen, que muri de sida el 25 de Abril de 1991, dejandouna grave crisis de liderazgo en el neofascismo alemn135. El elegido en primerainstancia para ser el nuevo Fhrer fue el austraco Kssel, pero una inconvenientesentencia a diez aos de prisin provoc la bsqueda de un nuevo candidato parallevar las riendas del plan maestro en Alemania. Sin embargo, la profusin deorganizaciones -difciles de coordinar y que a veces tenan serios problemas derivalidad entre ellas- y las maquinaciones palaciegas impidieron que se nombrara a unaautntica nueva cabeza visible del nazismo. Muchos grupos, pero una sola lnea depensamiento. En las reuniones de los skinhead uno de los platos fuertes es la negacindel holocausto, segn ellos una burda mentira juda que la humanidad ha credo a piesjuntillas: El holocausto es una fabricacin, las pelculas de las muertes, de las cmarasde gas, de las ejecuciones en masa, fueron filmadas en Hollywood, narradas porTrevor Roper y dirigidas por Hitchcock. Estas teoras se divulgan en autnticoscnclaves negacionistas, como el que tuvo lugar en Munich el 20 de Abril de 1990.Uno de los captulos ms vergonzosos de la nueva etapa poltica alemana es lainstrumentacin electoral que el CDU ha hecho del resurgir nazi, intentando capitalizaralgunos de estos sentimientos xenfobos: Alemania no es un pas para inmigrantes,deca una y otra vez el canciller Kohl en sus discursos, olvidando adrede que, aunquesin derecho al voto, la mano de obra extranjera aporta al pas a travs de impuestos ycotizaciones a la seguridad social considerablemente ms de lo que recibe. En estesentido, un miembro del gabinete de Kohl, Wolfgarig Scuble, no pudo sino admitirque la economa alemana estaba preparada para absorber un alto nmero deinmigrantes y que si se recurra a estos argumentos era por razones estrictamentepolticas.Sabindose rbitros del panorama poltico alemn, los ataques nazis hancrecido en intensidad y audacia, llegando hasta el extremo de haber profanado latumba de Konrad Adenauer, padre de la democracia alemana. As, mientras elgobierno niega inexplicablemente la existencia de estos grupos organizados -todo esobra de individuos exaltados y elementos incontrolados-, stos se comunican atravs de Internet discreta e impunemente por medio de la conocida como ThuleNetwork.La horda del EsteEl 17 de Agosto de 1991, en un genuino acto de afirmacin nacional prusiana,volvi a Potsdam el cuerpo del rey Federico el Grande. Dos das despus tena lugar un135Robadas las cenizas de un jefe neonazi, agencia France Presse, 8 de Abril de 1992.-87-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachointento de golpe de Estado en la URSS que marcara el principio del fin para el rgimensovitico. El derrumbe del bloque del Este es crucial para Europa y sus consecuenciasan no podemos calibrarlas en su totalidad. El problema prusiano es una de las heridasabiertas en la conciencia nacional alemana. Hasta hoy, la correccin de fronterassigue siendo un debate abierto entre los alemanes. Los analistas de la CIA llegaron apensar en un momento dado que Alemania podra intentar, aprovechando la debilidadde los pases del Este, anexarse sus antiguos territorios; eso s, empleando ladiplomacia antes que la fuerza.Sin embargo, las oportunidades para ejercer la violencia no faltan. La guerra enla antigua Yugoslavia dio a los neonazis europeos la opcin de combatir por la causa.Una brigada internacional, formada por neonazis alemanes, franceses, britnicos,austracos, espaoles, portugueses y norteamericanos haba luchado en la guerra deBosnia enrolados en el bando croata. Era como una especie de siniestra contrapartidaa los cascos azules. En los pases del Este el nazismo no es cosa de broma. En Juliode 1994 las fuerzas de seguridad rusas desmantelaron un grupo de terroristasneonazis denominado la legin de los hombres lobo. Aparte de armas y explosivos,en la sede se encontr un par de orejas humanas conservadas en alcohol. staspertenecan a un miembro del grupo que haba sido ejecutado por fallar en una misiny se conservaban como aviso para todos los dems136.Aparte de estos grupos marginales, la figura ms carismtica del neonazismooriental es Edward Limonov, lder del Frente Nacional Bolchevique de Rusia. S,bolchevique; los estrategas del nazismo siempre han tenido claro que los extremos setocan. Limonov es la nueva cara del nacionalismo radical, a mitad de camino entre elrebelde sin causa y la estrella de rock. l tambin intervino en la guerra de Bosniadirigiendo un grupo de voluntarios rusos en el bando serbio. Otro personaje destacadodel panorama extremista ruso es el autor de estas palabras: Cuando llegue al poder,ser un dictador. (...) Lo har sin tanques en las calles. Aquellos a los que detengasern sacados de sus casas en silencio, por la noche. Puede que tenga que matar acien mil personas, pero los otros trescientos millones podrn vivir en paz. Esta perladialctica es obra de Vladimir Zhirinovski, el lder ruso que ms inquietud despierta enOccidente.Ya estn aquLa muerte, quemadas vivas, de tres muchachas turcas en la ciudad alemana deSolingen fue, aparte del triste eplogo a dcadas de discriminacin sobre la comunidadturca, una llamada de atencin sobre la realidad del fenmeno neonazi. La crisiseconmica y cultural ha permitido a las organizaciones de extrema derecha desarrollaruna infraestructura a travs de la cual canalizar los elevados niveles de frustracin deciertos grupos ciudadanos. La crtica al extranjero, atribuyndole la culpabilidad de quelos nacionales no tengan acceso a un puesto de trabajo en su propio pas, demostrser un argumento frtil sobre el cual elaborar propuestas de alcance ambicioso queplanteaban un cambio radical en las estructuras polticas democrticas. De estamanera, la xenofobia y su exteriorizacin se convirtieron en indicadores que permitanconocer los niveles de asimilacin de los valores promovidos por las organizaciones deextrema derecha. Alemania es el pas en el que en mayor medida haban sidoasimilados tales mensajes a tenor del elevado nmero de agresiones racistas que allse han producido.136Soviet Press Digest, 7 de Julio de 1994.-88-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEn Estados Unidos tambin existe preocupacin. Los neonazis norteamericanosya no son sujetos pintorescos como George Lincoln Rockwell. En el lago Hayden(Idaho), el reverendo Richard Butler dirige una comuna neonazi denominada NacionesArias, en la que conviven familias a cuyos hijos se les inculca desde nios el odio racialbajo la apariencia de una guerra santa en la que la raza blanca es depositara de lapureza de los valores cristianos137. En otro orden de cosas, la bomba contra el edificiofederal de Oklahoma no slo mat a 169 personas e hiri a ms de quinientas, sinoque adems dinamit la inocencia del sueo americano. La vinculacin de losresponsables del atentado con el floreciente movimiento de milicias que se vive enEstados Unidos y sus contactos con miembros europeos de organizaciones similaresensearon a los norteamericanos que los neonazis ya no eran personajes para tomarsea la ligera.En la actualidad, los neonazis estn coordinados internacionalmente, y as, elnorteamericano Liberty Lobby apoya a polticos afines de otros pases, como VladimirZhirinovski en Rusia, la filipina Imelda Marcos o Jean-Marie Le Pen en Francia. Mismosperros con distintos collares que, para huir de las connotaciones del trminosupremacistas blancos, se han autotitulado con el eufemismo separatistas blancos.La situacin llega a ser particularmente perversa cuando en un pas como EstadosUnidos, formado por las masas emigrantes de todo el planeta, los extranjeroscomienzan a ser sistemticamente atacados por grupos racistas con la bendicin departe de la poblacin.Resulta alarmante que en Alemania el neonazismo ya no sea meramente unfenmeno sociolgico, sino que haya obtenido xitos electorales, como el delextremista Franz Schnhuber en 1993 en el Land de Hesse. Claro que tales cosas noson de extraar si tenemos en cuenta que una reciente encuesta arroj comoresultado que el 41 por ciento de los alemanes no estaba satisfecho con el sistemademocrtico.Y ahora, qu?En la mayor parte de las democracias liberales existen actualmente gruposneonazis. Sus actividades se centran en la discriminacin racial, ataques contraminoras tnicas y la negacin del holocausto, a pesar de ser consideradas comoactividades ilegales en muchos pases.Sin ir ms lejos, en Alemania, donde incluso la exhibicin de smbolos nazis eslegal, hemos podido observar cmo el Tribunal Constitucional se ha visto obligado aprohibir varios grupos neonazis entre 1952 y 1992. El Deutsche Reichspartei de OttoRemmer tuvo cinco diputados en el Bundestag entre 1949 y 1953. ElNationaldemokratische Partei Deutschlands (Partido Nacional Democrtico deAlemania) obtuvo xitos electorales entre 1966 y 1972; el momento de mximapopularidad de este partido fue en 1994, cuando su lder, Gnter Deckert, recurri conxito una condena por negar el holocausto. La situacin poltica alemana eraparticularmente ambigua. Ese mismo ao, un encuentro entre Franz Schnhuber,dirigente del Republikaner Partei (Partido Republicano) y Gerhard Frey, lder delDeutsche Volksunion (Unin del Pueblo Alemn), fue el motivo de la expulsin deSchnhuber de su partido. Otros grupos similares son sospechosos de estarinvolucrados en ataques contra inmigrantes turcos y otros residentes extranjeros.El noonazismo ha progresado. Y eso es algo que no pasa inadvertido a los analistaspolticos: De momento, la cua se abre espacio en el corazn de Europa. El Partido137La pgina web del grupo es http://www.twelvearyannations.com y vale la pena la visita si se quiere conocer deprimera mano los extremos a los que puede llegar el neonazismo estadounidense.-89-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPopular (democristiano) del canciller Schssel en Austria no tiene inconveniente engobernar en coalicin con el llamado Partido Liberal (ultraderechista) de Jrg Haider.En Italia, el populismo con pocos escrpulos de la berlusconiana Forza Italia no le hahecho ascos a coaligarse con la Alianza Nacional del postfascista Fini y la Liga Norte deldemagogo xenfobo Bossi. En Dinamarca, una coalicin gubernamental derechistacuenta con el apoyo parlamentario del Partido del Pueblo Dans (extrema derecha),del que se aceptan presiones legislativas138. La violencia contra inmigrantes yciudadanos de razas no blancas se ha incrementado por toda Europa occidental en losltimos aos. El crecimiento electoral de los partidos de extrema derecha ha sidocitado como prueba; en Austria, con Jrg Haider, presidente del Partido Liberalaustraco (FPO) y gobernador de Carintia, que ha ensalzado la trayectoria de Hitler yexige la limitacin de la inmigracin; en Blgica, el Bloque Flamenco, un partido deextrema derecha, ha obtenido algunos escaos; en Francia se ha aplicado la ley quepena la negacin del holocausto contra Jean-Marie Le Pen, lder del Frente Nacional,que en 1997 obtuvo varias alcaldas en el sudeste francs y en las eleccionespresidenciales de 2002 obtuvo un xito sin precedentes para la extrema derecha alpasar a la segunda vuelta; en Noruega, el Partido del Progreso, liderado por CarlHagen, logr 11 escaos. Su programa exige acabar con la inmigracin de poblacinno cristiana. En Holanda, el asesinato del lder radical Pim Fortuyn ha impulsadoinesperadamente a su partido.En otros pases, la ausencia de representacin parlamentaria no implicanecesariamente la inexistencia de grupos neonazis. En el Reino Unido -donde negar elholocausto no es legal-, el National Front y el British National Party, ambos fundadospor el neonazi confeso John Tyndall, no han logrado representantes en ningn comicio,pero el panfleto Murieron realmente seis millones? de Richard Verrall139, que niegael holocausto, ha vendido cientos de miles de ejemplares.Como ya hemos visto, el colapso de los regmenes comunistas ha propiciado laaparicin de grupos de extrema derecha. En Rusia, el Partido Liberal, cuyo mximorepresentante es Vladimir Zhirinovski, propugna el mantenimiento de las antiguasfronteras de la Unin Sovitica bajo un rgimen nacionalista ruso. En los parlamentosde la Repblica Checa, Hungra, Rumania y Eslovaquia estn representados partidosultranacionalistas. La limpieza tnica llevada a cabo en Bosnia-Herzegovina durantela guerra de Yugoslavia estuvo dirigida por polticos nacionalistas.Ms cerca de nosotros, el Crculo Europeo de Amigos de Europa (CEDADE)tiene ramificaciones en Espaa, Portugal, la Argentina, Ecuador y otros pases. Es unade las organizaciones ms importantes de cuantas unen a los neonazis europeos.Espaa constituye un caso atpico dentro del contexto europeo. Las ocasionalesacciones de pequeos grupos que actan de forma espordica constituyen unindicador de que efectivamente las actitudes intolerantes promovidas directamente porgrupos skinhead de carcter neonazi han impactado en ciertos grupos juveniles, perono han sido capaces de ofrecer propuestas polticas atractivas.En Estados Unidos el fenmeno de la extrema derecha se encuentra muycondicionado por la situacin interna, articulndose en torno a unos principios en losque se combinan valores polticos ultraconservadores, racistas y cristianos, promovidosestos ltimos por organizaciones de tipo carismtico. Estos elementos mezclados endiverso grado configuran la extrema derecha norteamericana. La creciente crisis delsector agrario norteamericano, as como el deterioro de los valores tradicionalesvinculados al campo y considerados parte de la identidad norteamericana, ha138Carlos Nadal, La cara oscura de Europa. La Vanguardia, 12 de Mayo de 2002.Richard Harwood (pseudnimo de Richard Verrall), Murieron realmente seis millones?. Historical Review Press,Londres, 1977.139-90-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoimpulsado a amplios sectores sociales a mostrar actitudes hostiles hacia la modernidady a engrosar las filas de organizaciones que se oponen frontalmente a la autoridadestatal, las llamadas milicias, que en casos como la Milicia de Montana o la Milicia deMichigan se han convertido en pequeos ejrcitos perfectamente pertrechados yadiestrados. En ese contexto, los grupos neonazis han alcanzado cierta relevancia,pero siempre en relacin muy estrecha con los principios considerados comotpicamente norteamericanos y con una dimensin religiosa ajena en gran medida a latradicin neonazi o a la moderna extrema derecha europea. Hay grupos similares enAustralia, Nueva Zelanda y Sudfrica, donde el apartheid fue establecido por polticosque haban estado encarcelados a causa de su postura favorable a los nazis durante laSegunda Guerra Mundial.ConclusinA la vista de los datos aqu presentados no resulta alarmista vaticinar unresurgir del nazismo durante este siglo. Las mentes que idearon este largo perodo enla sombra tuvieron xito en su empeo de mantener sus ideales en hibernacin hastala llegada de tiempos mejores. Queda por saber si su xito ser total y una nuevageneracin de jvenes tendr que pagar con su sangre el derecho a la libertad.-91-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoAsesinos del pensamientoLa batalla por el control de la mente1) Durante las dcadas de 1950, 1960 y 1970 la CIA investig el desarrollo de diversosmtodos para obtener el control total de la mente de un ser humano.2) Muchos de estos mtodos implicaban el empleo de drogas, en especial LSD,llevndose a cabo experimentos en los que centenares de dosis de esta sustanciafueron administradas sin su conocimiento a ciudadanos particulares, a veces escogidosal azar.3) Uno de los propsitos finales de estas prcticas era conseguir fabricar un asesinocontrolado artificialmente, un agente que ni siquiera l mismo supiera que lo era.4) Muchos de estos ensayos, tanto soviticos como norteamericanos, tenan comoobjetivo comprobar la posibilidad de utilizar transmisiones de radio o implanteselctricos como medios para ejercer el control sobre la mente humana.Cuando hablamos de conspiracin, hablamos esencialmente de poder. Los queconspiran buscan dominar a sus semejantes, sus cuerpos y, en especial, sus mentes.La existencia de fabulosos medios subliminales para manipular psicolgicamente a laspersonas es uno de los grandes tpicos de las teoras de la conspiracin. Un tpico queen modo alguno es infundado. La Agencia Central de Inteligencia norteamericana,durante buena parte de su historia, se dedic a experimentar con todo un complejoarsenal de drogas, implantes electrnicos, hipnosis y otras herramientas para el lavadode cerebro, cuyas cualidades y aplicaciones fueron estudiadas durante el llamadoProyecto MkUltra.La historia del avance cientfico ha dejado virtualmente inexplorado un territoriocuyas aplicaciones prcticas han interesado vivamente a la mayora de los servicios deinteligencia: el control de la mente humana. La tentacin de poseer la llave de lavoluntad del hombre ha provocado que, desde hace aos, se venga experimentandode forma ms o menos clandestina con diversos mtodos para obtener el dominiosobre la mente ajena. En este menester se ha invertido una ingente cantidad de dineroy esfuerzo cuyos resultados han sobrepasado en ms de una ocasin las expectativasde los patrocinadores de tales experimentos.Para comenzar nuestro relato deberamos remontarnos a los alegres aosveinte. Por aquellas fechas, el doctor Albert Hofmann, que trabajaba en loslaboratorios de la empresa farmacutica Sandoz, estaba a punto de realizar unhallazgo que cambiara para siempre la historia de las drogas: la sntesis del LSD, elalucingeno por antonomasia. Tras retirarse de su trabajo como director deinvestigacin en los laboratorios Sandoz de Basilea, Albert Hofmann decidi poner porescrito los acontecimientos que rodearon el descubrimiento del LSD-25, un compuestopsicodlico destinado a revolucionar la sociedad occidental140. Su descubrimiento,como tantos otros, haba sido fortuito y se debi en realidad a un accidente delaboratorio. Hofmann trabajaba en un proyecto encaminado a encontrar una cura parala migraa. Supona que la dietilamida del cido d-lisrgico, un compuesto sintetizadoa partir del cornezuelo del centeno, podra ser parte de la solucin al problema. Ciertoda, trabajando en el laboratorio, uno de sus guantes de goma se rompi sin que l sediese cuenta, e inadvertidamente su piel entr en contacto con la sustancia. Alprincipio no not nada, pero al poco rato se vio asaltado por una serie de alucinacionesque lo llenaron de estupor. Cuando consigui sobreponerse, si de algo estaba seguro el140Martin Lee y Bruce Schlain, Acid dreams. Grove Press, Nueva York, 1985.-92-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodoctor Hofmann era de que aquello no curara a nadie la migraa. Un estudio msdetallado de la sintomatologa determin que el LSD induce alteraciones transitorias delpensamiento, del tipo de una sensacin de omnipotencia o un estado de paranoiaagudo. Tambin se han descrito reacciones a largo plazo como psicosis persistente,depresin prolongada o alteracin del juicio.As quedaron las cosas hasta que, a principios de los aos sesenta, los mediosde comunicacin norteamericanos -en especial la revista Life, cuyo editor Henry Luceya haba probado la droga- comenzaron a divulgar una serie de artculos quepromovan descaradamente el consumo de LSD como forma de abrir la percepcin.En un reportaje de Marzo de 1963, Luce confesaba haber tenido algunas experienciasde este tipo junto a su esposa Clare Boothe, y defenda vehementemente la inocuidaddel LSD ya que se extraa de un producto natural. Es famosa la ancdota que noscuenta cmo un da el magnate decidi jugar un partido de golf bajo los efectos delcido lisrgico. Finalizado el encuentro -de cuyo desarrollo no sabemos nada-, Lucesorprendi a los presentes relatndoles con todo detalle una pequea charla queacababa de tener con dios141.La CIA mantena contactos con los esposos Luce, y todo parece indicar que laagencia se encontraba detrs de esta euforia alucingena sirviendo de camello almatrimonio y a sus no menos influyentes amigos. Aunque la historia sea conocida, valela pena mencionar los detalles esenciales. Entre los clebres dioses del Olimpo de lapsicodelia que tuvieron la oportunidad de probar por primera vez el cido a travs deldesinteresado patrocinio de la CIA estaban el autor de Las puertas de la percepciny Un mundo feliz, Aldous Huxley; el letrista del grupo Grateful Dead, Robert Hunter;el novelista Ken Kesey y el sumo sacerdote del LSD, Richard Alpert. La agencia pusoespecial cuidado en la psicodelizacin de Henry Luce, que, ejerciendo su condicin delder de opinin, incit a millones de individuos a travs de la revista Life a quetuvieran experiencias con alucingenos, inspirando ni ms ni menos que a TimothyLeary, el ms psicodlico de todos los psicodlicos, para que iniciara su particularbsqueda del hongo mgico.Tal demanda hizo que la CIA se hiciera con los servicios de una firmafarmacutica estadounidense para sintetizar importantes cantidades de cido lisrgicoque ms tarde sera utilizado con diversos propsitos. La Agencia Central deInteligencia norteamericana no quera depender de una compaa extranjera comoSandoz en el suministro de una sustancia que consideraba vital para los intereses de laseguridad estadounidense. As pues, se solicit a la Eli Lilly Company de Indianpolisque intentase sintetizar un suministro de LSD totalmente norteamericano142. Amediados de 1954 Eli Lilly obtuvo por medios an no aclarados la frmula secreta, quese custodiaba como si de las joyas de la Corona se tratara en los laboratorios Sandoz:Esta informacin debe ser considerada como alto secreto, afirmaba al respecto unmemorando interno de la CIA, y debe ser mencionada de manera altamenterestrictiva. El plan iba mejor de lo que se esperaba y responsables de la firmaestadounidense aseguraron a la CIA que en cuestin de meses se podr disponer detoneladas de LSD. A ttulo anecdtico indicaremos que fueron cientficos de loslaboratorios Lilly los que acuaron la palabra viaje para describir la experienciaalucingena.Mientras la lite intelectual obtena sus recetas de la mano de sus psiquiatras,otros pioneros de los nuevos territorios psquicos fueron empujados por la puertatrasera, como conejillos de Indias, en experimentos controlados por la CIA. Se sabeque al menos una persona se suicid, tras ser sometida sin su conocimiento a uno de141142Ibd.Alan W. Scheflin y Edward M. Opton, The mind manipulators. Paddington Press, Nueva York, 1978.-93-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoestos experimentos, lanzndose desde la ventana del hotel en el que se hospedaba enNueva York ante la mirada impotente del agente de la CIA encargado de su vigilancia(es posible que el agente hiciera algo ms que vigilar y ayudase de alguna manera asilenciar definitivamente a un testigo molesto). Eran los primeros coletazos delProyecto MkUltra.La CIA y el LSDMkUltra era el nombre en clave de una operacin a gran escala organizada porel Equipo de Servicios Tcnicos de la CIA (TSS) con el propsito de llevar a caboinvestigaciones sobre la alteracin del comportamiento humano, especialmente atravs del empleo del LSD y utilizando a civiles inocentes como sujetosexperimentales143. Mk era el prefijo genrico que tenan todas las operaciones decontrol mental (mind control) y Ultra provena de la red de inteligencia organizadapor los estadounidenses en la Europa dominada por el III Reich, una batallita de la quelos veteranos agentes de la recin creada CIA se encontraban especialmenteorgullosos. El padre del proyecto fue Richard Helms, quien ms tarde se convertira endirector de la agencia y que adquiri posteriormente cierta relevancia en relacin conel escndalo Watergate. Entre 1953 y 1964 MkUltra (desde esa fecha hasta 1973 elprograma continu bajo el nombre de MkSearch) cometi algunas de las peoresatrocidades y ms flagrantes violaciones de los derechos humanos de la Historia deEstados Unidos. De hecho, muchos de los experimentos llevados a cabo en el marcode este proyecto diferan muy poco de los ejecutados por los mdicos nazis en loscampos de exterminio; es ms, algunos fueron llevados a cabo por mdicos quehaban prestado sus servicios en campos como Dachau y cuyos conocimientos,especialmente interesantes para las autoridades estadounidenses en los tiempos de laGuerra Fra, les haban valido para escaparse por la puerta de atrs de la accin de lostribunales de Nuremberg.La Agencia Central de Inteligencia tena buenas razones para interesarse por elempleo del LSD como agente modificador del comportamiento. Una era utilizarlo,contraviniendo la convencin de Ginebra, en la obtencin de informacin deprisioneros de guerra o de agentes secretos enemigos. Otra, determinar el posibleempleo del cido lisrgico como arma de guerra qumica. Exista una tercera aplicacindel LSD que atraa sobremanera al sector ms visionario del TSS: utilizarlo comoherramienta de perturbacin social en pases enemigos, bien popularizando su usocomo estupefaciente o bien introducindolo subrepticiamente en la red del suministrode agua. En los aos sesenta, segn demuestran documentos secretos recientementedesclasificados en Estados Unidos, la CIA lleg a considerar seriamente la posibilidadde emplear este tipo de estrategias contra el rgimen de Fidel Castro y, lo que resultams sorprendente an, para el control de la propia poblacin de Estados Unidos144.En este entorno, la experimentacin con sujetos no avisados era fundamental,ya que el TSS necesitaba, previamente a poder llevar a cabo estos planes, obtenerdatos de los efectos de la droga en situaciones de la vida real. Un paradigma de losextremos a los que se lleg lo constituye un memorando interno de la CIA, fechado el15 de Diciembre de 1954, que recoge la propuesta del TSS de introducir ciertacantidad de LSD en el ponche que se servira en la fiesta de Navidad que la agenciadaba anualmente a sus empleados. En el citado documento, que deniega el permisopara llevar a cabo esta experiencia, se dice que el cido lisrgico puede producirserios trastornos durante perodos de 8 a 18 horas y posiblemente ms, por lo que no143144Gordon Thomas, Journey into madness. Bantam Books, Nueva York, 1989.Ibd.-94-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachose recomienda probarlo en las fuentes de ponche habitualmente presentes en lasfiestas de Navidad de la oficina. Sin embargo, aqulla no era la primera vez que seintentaba realizar experimentos con el propio personal de la CIA.LSD con CointreauEl 19 de Noviembre de 1953 Frank Olson, cientfico del Departamento deDefensa y experto en guerra bacteriolgica, adems de colaborador en el ProyectoMkUltra, fue intoxicado deliberadamente con una alta dosis de LSD introducida en unacopa de Cointreau que le fue ofrecida en una instalacin secreta situada en lainmediaciones de Deep Creek Lake (Maryland)145. Cuando conduca de regreso,comenz a ver con pavor cmo los coches con los que se cruzaba en la carretera seconvertan en terribles monstruos de ojos aterradores. Olson estacion en la banquina,presa del pnico, e inform a la agencia sobre su inslita situacin. Durante lossiguientes ocho das se comport de una manera que sus allegados describieron mstarde como paranoica y depresiva. La Agencia Central de Inteligencianorteamericana comenz a hacer preparativos para poner al agente bajo tratamiento,pero antes de que pudieran tomar alguna medida en este sentido Olson alquil unahabitacin en un hotel de Nueva York y se arroj por una ventana del dcimo piso.La CIA encubri su papel en la inmolacin de Olson y tuvieron que pasarveintids aos antes de que su familia pudiera conocer lo que verdaderamente habasucedido. Un comit del Senado establecido para investigar este tipo de prcticas llega la siguiente conclusin: Desde su comienzo a principios de los 50 hasta su fin en1963, el programa de administracin subrepticia de LSD a sujetos humanosinvoluntarios e inadvertidos demostr la carencia de liderazgo de la CIA a la hora deatender adecuadamente los derechos de los individuos y dirigir con efectividad a suspropios empleados. Pensamos que era un hecho conocido que tales experimentos eranpeligrosos y ponan en grave peligro las vidas de los individuos sometidos a ellos. (...)Aunque estaban siendo violadas claramente las leyes de Estados Unidos, losexperimentos continuaron.Aparte del personal de la CIA, 1500 soldados norteamericanos fueronigualmente vctimas de experimentos con drogas. Algunos de ellos se ofrecieron comovoluntarios, presionados por sus oficiales, pero la mayora fue presa de programasclandestinos en los que los sujetos experimentales ni siquiera tenan idea de lo queestaban haciendo con ellos. Los frutos de estas experiencias se tradujeron en psicosis,depresiones, aumento de la fatiga de combate y, en algunos casos, suicidio. Elsargento mayor Jim Stanley fue uno de estos conejillos de Indias humanos. Secontamin el agua de su cantimplora con LSD y comenz a tener procesosalucinatorios que continuaron durante das. Su vida entera se desplom, tanto en elaspecto profesional como en el familiar, en especial cuando su psicosis lo condujo agolpear en repetidas ocasiones a su mujer e hijos. Diecisiete aos ms tarde, Stanleyfue informado por las autoridades de que haba sido objeto de un experimento militarcon alucingenos. La indignacin y la impotencia que sinti lo llevaron a demandar algobierno, pero el Tribunal Supremo estadounidense dictamin que los experimentoscon LSD no eran motivo para entrar en litigio contra el Ejrcito.El programa de experimentacin clandestina tambin incluy someter a lapoblacin civil de varios Estados a los efectos de diferentes agentes qumicos. Estasituacin llev en 1995 al senador Paul Wellstone y al congresista Martin Olav Sabo a145Robert Anton Wilson, Everything is under control. Harper Collins, Nueva York, 1998.-95-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopromover una legislacin especfica para evitar los abusos llevados a cabo por la CIAen el terreno de la experimentacin humana.Estos siniestros trabajos de investigacin los realizaban personajes como eldoctor Ewen Cameron, que en la McGill University de Montreal y bajo la cobertura deun grupo denominado Sociedad para la Investigacin de la Ecologa Humana utiliztcnicas experimentales tan crueles como mantener a sujetos inconscientes durantemeses administrndoles descargas elctricas de alta intensidad y dosis continuas deLSD146. En Dachau o Auschwitz los cientficos nazis hubieran palidecido de envidia.Claro que el doctor Cameron deba de saberlo muy bien, ya que l mismo participcomo miembro de un tribunal durante los juicios de Nuremberg. Vivir para ver.Operacin Clmax de medianocheSin embargo, donde el Proyecto MkUltra adquiere tintes genuinamentesurrealistas es en lo referente a la llamada Operacin Clmax de medianoche. En1955 las cabezas pensantes del proyecto situaron su centro de operaciones en SanFrancisco. All se estableci una red de departamentos de libre acceso cuyo uso eraciertamente peculiar. El TSS haba reclutado a un grupo de bellas prostitutas querecorran los bares de alterne en busca de clientes a los que seducir con ayuda depequeas cantidades de LSD introducidas disimuladamente en sus copas. Una vez enel departamento, el capitn George Hunter White, jefe de la operacin, filmaba todo loque suceda a travs de un falso espejo. El propsito de esta operacin de voyeurismode Estado era permitir a la Agencia Central de Inteligencia experimentar con diversastcnicas de utilizacin combinada de sexo y estupefacientes que algn da podranservir para extraer informacin secreta a funcionarios extranjeros. Estas casas decitas psicodlicas siguieron funcionando hasta 1963, cuando la operacin fuesuspendida por orden del entonces inspector general de la CIA, John Earman, unhombre de firmes convicciones religiosas que se sinti especialmente escandalizadopor la falta de tica de sus colegas.Todo esto comenz a saberse en 1974, cuando una serie de artculos sobreMkUltra publicados en la prensa norteamericana levant una autntica oleada deindignacin nacional que motiv que el Senado iniciase una investigacin al respecto.La comisin formada a tal efecto tuvo, como suele suceder en estos casos, mucho deformal y nada de efectiva, como lo demuestra el hecho de que, en fechas tan cercanascomo Julio de 1991, murieran dos internos del hospital penitenciario de Vacavillevctimas de experimentos similares147. La investigacin del Senado fue dirigida por TedKennedy, presidente del subcomit del Senado sobre Salud e Investigacin Cientfica.En sus pesquisas se encontr con mltiples trabas, ya que muy pocas personas habantenido contacto directo con MkUltra, y stas no estaban dispuestas a revelar lo quesaban. El doctor Sydney Gottlieb, director del TSS, fue la primera persona que puso alsubcomit sobre la pista de la operacin secreta. Segn las declaraciones que hizo el21 de Septiembre de 1977, el proyecto tena como propsito investigar cmo podraser posible modificar el comportamiento de los individuos sin que stos se dierancuenta. Sin embargo, el doctor Gottlieb se neg a declarar sobre los resultados ymtodos de la investigacin, acogindose al amparo del Acta de Seguridad Nacional.De hecho, en 1973 Gottlieb dirigi personalmente la destruccin de toda ladocumentacin relacionada con MkUltra. Afortunadamente no fue muy eficaz en estalabor ya que, a raz de la promulgacin de la Freedom of Information Act (FOIA), los146Ibd.Walter H. Bowart, Operation mind control: How the cryptocracy will psychocivilize you. St. Martins Press, NuevaYork, 1994.147-96-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoinvestigadores han podido recuperar cierto nmero de documentos originales delprograma.Los experimentos con LSD, que es la ms conocida de las actividades deMkUltra, no eran el nico campo de investigacin que se exploraba en su seno. Sehabran podido encontrar un gran nmero de curiosidades entre los documentosdestruidos. Por ejemplo, segn la prensa china, entre la documentacin perdidaestaran los planos de una mquina de leer el pensamiento desarrollada por el propioGottlieb a partir de sus estudios para inducir el sueo mediante estimulacin elctrica,y una compleja variante de electroencefalograma basada en la radiacinelectromagntica emitida por el cerebro. Aunque ahora parezca algo ms propio deuna pelcula de James Bond que de la realidad, conviene recordar que en aquellapoca la Unin Sovitica tambin estaba investigando tal posibilidad148. Lasdeclaraciones del propio Gottlieb ante el Senado nos ofrecen una pista a este respecto:Haba un notable inters sobre los posibles efectos de las ondas de radio en elcomportamiento de la gente, y fcilmente alguien en cualquiera de los muchosproyectos existentes poda estar intentando comprobar si se poda hipnotizar a unsujeto mediante el uso de ondas de radio. Por desgracia, a los sagaces senadoresnorteamericanos no se les ocurri preguntar quin poda tener semejantes intereses.Hipnotismo, implantes cerebrales electrnicos, transmisiones de microondas yparapsicologa fueron otros de los campos que los inquietos investigadores del TSScontemplaron como posibilidades para llevar a cabo sus propsitos.Lavado de cerebroLas actividades de MkUltra experimentaron un notable impulso a raz delsupuesto xito de las tcnicas de lavado de cerebro en los pases comunistas149. Lapopularizacin de este concepto procede de la guerra de Corea, cuando algunossoldados comenzaron a dar muestras de comportamiento extrao y lagunas en lamemoria.No fue hasta 1968 cuando las autoridades norteamericanas tuvieron constanciade las actividades que se haban llevado a cabo con sus soldados capturados durantela guerra. Aquel ao desert el general Jan Sejna, miembro del Comit Central checo,del Parlamento, del Presidium y, a la sazn, la mayor autoridad comunista que habaatravesado hasta el momento la cortina de hierro. Cuando el militar comenz adeclarar sobre las actividades secretas del Pacto de Varsovia sus interrogadores sellevaron una desagradable sorpresa: Se utilizaban prisioneros norteamericanos paraprobar la resistencia fisiolgica y psicolgica de los militares estadounidenses. Tambinlos utilizaban para probar varias drogas de control mental. Asimismo, Checoslovaquiaconstruy un crematorio en Corea del Norte para hacer desaparecer los cadveres ylas partes sueltas despus de finalizados los experimentos. (...) Norteamrica era elprincipal enemigo y los prisioneros de guerra norteamericanos constituan los sujetosexperimentales ms valiosos. Sejna pensaba que al final de la guerra de Corea seejecut a la mayora de los prisioneros implicados en experimentos, excepto a unoscien a los que deportaron primero a Checoslovaquia y ms tarde a la Unin Sovitica:Escuch todo esto de los doctores checos que trabajaban en los hospitales, as comodel oficial de la inteligencia militar checa a cargo de las operaciones en Corea, asesoressoviticos y documentacin oficial que tuve ocasin de revisar cuando respond a unapeticin sovitica realizada a Checoslovaquia para que envisemos mdicos a la UninSovitica para participar en varios experimentos que se estaban llevando a cabo sobre148149Ibd.Samuel Chavkin, The mind stealers: Psychosurgery and mind control. Houghton Mifflin Co., Boston, 1978.-97-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacholos prisioneros de guerra transferidos. (...) Tambin tuve la oportunidad de ver losinformes de las autopsias de los prisioneros de guerra y recibir informacin sobrevarios aspectos de los experimentos. El desertor haba dejado muy claro a la CIA cualera el cruel destino que corran muchos desaparecidos en combate, y la agenciaestadounidense decidi no quedarse atrs.Muchos de estos ensayos, tanto soviticos como norteamericanos, tenan comoobjetivo comprobar la posibilidad de utilizar transmisiones de radio o implanteselctricos como medios para ejercer el control sobre la mente humana. Uno de lospropsitos finales de estas prcticas era conseguir fabricar un asesino controladoartificialmente, un agente que ni siquiera l mismo supiera que lo era. Probablementenunca sabremos si tuvieron xito en este empeo...Asesinos programadosUna de las prioridades de MkUltra era crear el espa perfecto. Un agente que nopudiera revelar informacin comprometedora aunque fuera torturado hasta la muerte,alguien que cumpliera con ciega eficacia cualquier orden con la que se lo hubieraprogramado, incluido el asesinato. Se trataba de fabricar autnticos robotshumanos150.En 1967 fue arrestado en Filipinas el puertorriqueo Luis Castillo acusado deplanear el asesinato del dictador Ferdinand Marcos. El caso fue exhaustivamenteestudiado por la Oficina Nacional de Investigacin Filipina, que obtuvo unos resultadoscuanto menos sorprendentes. Los anlisis psiquitricos dictaminaron que a Castillo lehaban inducido, mediante hipnotismo, al menos cuatro personalidades diferentes. Enocasiones deca ser el sargento Manuel ngel Ramrez, del Mando Areo Estratgico enel sur de Vietnam. Presuntamente, Ramrez era el hijo ilegtimo de un misteriosofumador en pipa, un alto oficial de la CIA, que respondera a las iniciales A. D. En otrade sus personalidades, Castillo aseguraba ser uno de los asesinos de Kennedy.Posteriormente, en el transcurso de una sesin de hipnotismo, declar que la orden dellevar a cabo el magnicidio le haba sido introducida en el cerebro mediante tcnicas decontrol mental.En la historia contempornea existen casos similares, como el de Sirhan Sirhan,asesino de Robert F. Kennedy; James Earl Ray, autor de la muerte de Martin LutherKing; Mark David Chapman, asesino de John Lennon; e incluso hay quien incluye enesta categora de posibles asesinos programados a Lee Harvey Oswald151, el presuntoasesino de John F. Kennedy, y a Jack Ruby, el sicario que veinticuatro horas despusacab con su vida. En este momento hace su aparicin uno de los personajes mspintorescos de toda esta srdida historia, el doctor Louis Jolyon West, quien durante elprograma de investigacin de MkUltra se hizo clebre al administrar una altsima dosisde LSD a un elefante del zoolgico de Oklahoma, que, por cierto, muri comoresultado del experimento. Tras esta inslita hazaa, la siguiente aparicin del doctorWest es como psiquiatra de Jack Ruby. West fue designado para tratar a Ruby despusde que ste comenzara a decir que formaba parte de una conspiracin derechista paraasesinar al presidente Kennedy. Tras diagnosticarle un desorden mental, lo puso entratamiento a base de unas misteriosas pastillas cuya composicin nunca revel. Dosaos despus de comenzar el tratamiento Ruby mora de cncer en prisin.Definitivamente, el doctor West, actual director de la Fundacin del Sndrome de150Alex Constantine, Virtual Government: CIA mind control operations in America. Feral House, Venice (California),1997.151Lincoln Lawrence (seudnimo), Mind control, Oswald & JFK: Were we controlled?. Adventures Unlimited Press,Kempton (Illinois), 1997.-98-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoMemoria Falsa, no tena suerte con sus pacientes, ni como mdico ni como veterinario.No obstante, eso no pareca preocupar a sus jefes de la CIA.La trampa psicodlicaTuvo que llegar la dcada de los sesenta para que la Agencia Central deInteligencia encontrase una utilidad digna de tantos estudios y esfuerzos para el LSD.La Rand Corporation llevaba tiempo investigando sobre el posible impacto social y,sobre todo, poltico del consumo de LSD sobre la poblacin. La vinculacin de estaempresa, con sede en la ciudad californiana de Santa Mnica, con la Agencia Centralde Inteligencia es un hecho de sobra conocido entre los expertos en inteligencia. Bastadecir que James Schlesinger, ex director de la CIA y ex secretario de Defensa, est enla nmina de la Rand como analista estratgico; y que el presidente de esta empresa,Henry Rowen, haba ocupado en la CIA el cargo de jefe del Mando de InteligenciaNacional.Los tcnicos de Rand estaban muy interesados en la influencia del consumo deLSD en la poblacin y, ms concretamente, en la posibilidad de que el consumo dealucingenos pudiera favorecer la inactividad poltica de ciertos elementosespecialmente molestos.Esta idea fue recogida en ltima instancia por los tcnicos del Instituto Hudson,quienes propusieron utilizar el LSD como arma contra el movimiento juvenil que en losaos sesenta amenazaba con socavar la estabilidad poltica estadounidense. El directordel instituto -muy interesado en todo lo referente al control social- sigui muy de cercael tema, estudiando con detenimiento la cultura hippie y su relacin con el mundo delas drogas152.A raz de estas investigaciones, considerables cantidades de LSD aparecieron en1965 en las universidades, ambientes bohemios y radicales de Estados Unidos. Lacultura del cido pronto se convirti en una de las seas de identidad de la rebeldajuvenil de la poca. Sin embargo, esto no fue en modo alguno un fenmenoespontneo. Aquellos que durante la dcada de las flores deificaron el LSD, llegandoa pensar que era el remedio qumico ideal para esparcir la paz y el amor en el mundo,no tenan la menor idea de que la CIA estaba utilizando esa sustancia como un armams en sus planes de manipulacin social. Tampoco podan imaginar que la mayorfuente abastecedora del mercado negro de cido lisrgico durante finales de lossesenta y principios de los setenta estaba en la nmina de la agencia. Se trataba deRonald Stark, lder de un grupo radical denominado La hermandad del amoreterno153, ms conocida como la mafia hippie. Durante los aos que estuvieron enactividad, Stark y sus colaboradores pusieron en circulacin ms de cincuenta millonesde dosis de LSD elaboradas en laboratorios clandestinos europeos. En 1979 Stark fuedetenido en la ciudad italiana de Bolonia por posesin de drogas e implicacin envarios turbios asuntos de terrorismo internacional, entre ellos el asesinato del polticoitaliano Aldo Moro. Al poco tiempo, el juez encargado del caso lo puso en libertaddespus de haber encontrado una impresionante serie de pruebas escrupulosamenteenumeradas de que Stark haba estado trabajando para la CIA desde 1960 enadelante; es decir, que era un topo utilizado en su momento para poner en la callegrandes cantidades de LSD, y ms tarde infiltrado en el seno de la organizacinterrorista Brigadas Rojas. As quedaba de manifiesto el papel de los servicios deinteligencia norteamericanos a la hora de socavar el movimiento juvenil de los aossesenta.152153Steven Jacobson, Mind control in the United States. Critique Publishers, Santa Rosa (California), 1985.Stewart Tendler y David May, The brotherhood of eternal love. Panther Books, Londres, 1984.-99-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoComo hemos visto, mucho es lo que se sabe sobre la historia -a veces srdida,a veces grotesca- de la CIA y el LSD, sin embargo, suponemos que sta es la punta deliceberg de un asunto cuyas implicaciones ltimas resultan difciles de imaginar. Quizgran parte de la trama oculta sobre el uso final que la agencia decidi dar a estasustancia se hubiera puesto al descubierto de no haber sido destruidos todos losejemplares de un manual interno de la CIA que llevaba por ttulo LSD: Someunpsichodelic implications. En cualquier caso, el material revelado a raz de la entradaen vigor del Acta de Libertad de Informacin es lo suficientemente significativo comopara poner al descubierto toda la variedad de atrocidades que se han expuesto en elpresente captulo. MkUltra es historia, pero es posible que en otro lugar, bajo otrassiglas, haya un grupo de investigadores experimentando con tcnicas ms avanzadas yde efectos ms sutiles. Por todo el planeta grupos extremistas radicales llenan losespacios informativos con la triste hazaa de sus atrocidades. Sus planteamientos yactuaciones parecen obra de dementes o enajenados. Quin sabe... Finalizada laGuerra Fra, los servicios secretos tienen nuevos objetivos y nuevos enemigos. Tal vez,tambin nuevos mtodos.Alto secretoTras revisar los resultados de los experimentos cinco aos despus de finalizadoel programa, un auditor de la CIA escribi en su informe: Deben ser tomadas todaslas precauciones, no slo para proteger las operaciones de su exposicin a laspotencias enemigas, sino tambin para sustraer estas actividades del conocimiento delpblico norteamericano en general. Saber que la agencia est implicada en actividadesilcitas y poco ticas podra tener graves repercusiones en crculos polticos ydiplomticos.Estos estudios no fueron llevados a cabo simplemente para satisfacer lacuriosidad cientfica de la CIA. La agencia buscaba armas que otorgasen a EstadosUnidos la superioridad en el campo del control mental. Para la consecucin de eseobjetivo la agencia invirti millones de dlares en estudios que exploraron lasposibilidades de decenas de mtodos para influir y controlar la mente humana154. Undocumento de 1955, parte del escaso material impreso que pudo salvarse de ladestruccin por accidente, puede servir para darnos una indicacin del tamao y laamplitud de este esfuerzo. Se trata de una nota referida al estudio de un catlogo desustancias que, entre otras cosas, serviran para:- Potenciar el pensamiento lgico y la impulsividad hasta el punto de que el sujetoquede desacreditado en pblico.- Incrementar la eficacia del pensamiento y de la percepcin.- Prevenir o contrarrestar los efectos de la intoxicacin etlica.- Potenciar los efectos de la intoxicacin etlica.- Producir los sntomas aparentes de enfermedades reconocidas de manera reversiblepara poderlos utilizar con el fin de fingirse enfermo, etc.- Hacer la hipnosis ms fcil o realzar de alguna manera la utilidad de esta tcnica.- Potenciar la capacidad de los individuos para soportar privaciones, tortura y coercindurante los interrogatorios, as como impedir el lavado de cerebro.- Producir amnesia respecto a los acontecimientos que preceden al empleo de lasustancia.154Jim Keith, Mind control/world control: The encyclopedia of mind control. Adventures Unlimited Press, Illinois,1998.-100-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacho- Producir reacciones de trauma y confusin durante perodos dilatados de tiempo,susceptibles de ser empleados con diversos propsitos.- Producir incapacidades fsicas tales como parlisis de las piernas, de anemia aguda,etc.- Producir estados de euforia pura sin ningn tipo de resaca.- Alterar la estructura de la personalidad de manera tal que la tendencia del sujetopara llegar a ser dependiente de otra persona se potencie.- Causar una confusin mental de tal intensidad que el individuo bajo su influenciaencuentre difcil mantener una mentira en el transcurso de un interrogatorio.- Rebajar la ambicin y la eficacia laboral de los individuos cuando sea administradaen cantidades imperceptibles.- Potenciar la debilidad o la distorsin de las facultades visuales o auditivas,preferiblemente sin efectos permanentes.El control de la menteEl concepto de control mental es contemplado por la mayora de las personascomo algo futurista o fabuloso. Suelen decir los telogos cristianos que la mayorastucia del diablo es hacer creer en su no existencia. Con el control de la mente sucedelo mismo. Sin embargo, los seres humanos han empleado tcnicas eficaces demanipulacin del pensamiento desde tiempos inmemoriales, cuando los primerosoligarcas se sintieron tentados de explotar los miedos y deseos de sus sbditos; desdeque los primeros msticos comenzaron a caminar activamente por la senda que losllevara a obtener la comunin con sus deidades, o desde el primer momento en queun hombre decidi aventurarse por los resbaladizos terrenos del entendimiento de lapsique humana. El control mental, definido ampliamente, ha estado con nosotros deuna forma u otra desde el principio de la civilizacin.Parece ser que los propagandistas estadounidenses de la Guerra Fra noestaban tan desencaminados al afirmar que los rusos haban sido los primerosmanipuladores mentales de la Historia. Hace 4500 aos las tribus koyak y wiros de laregin central de Rusia llevaron a cabo lo que podra definirse como los primerosexperimentos en estimulacin de la videncia a travs de las drogas. Del hongo Amanitamuscaria consiguieron sintetizar una sustancia que, administrada a sus guerreros,eliminaba por completo sus sensaciones de miedo y ansiedad, aparte de incrementarconsiderablemente su fortaleza fsica, su agresividad y hacerlos inmunes al dolormientras durasen los efectos de la droga. Era la versin real de la conocida pcimamilagrosa que ingieren los guerreros galos de los cmics de Astrix. En el caso de lastribus rusas, los chamanes posean un pequeo truco para incrementar la potencia dela sustancia: el hongo era previamente dado a comer a un reno, y lo que beban losguerreros en la vspera de la batalla no era otra cosa que la orina del animal. Nofueron los nicos que recurrieron a tan poco ortodoxos brebajes. La ferocidad de losguerreros vikingos tambin dependa en gran medida de la ingesta de orina de ciervo.Los ejrcitos hindes recurran regularmente a ayudas qumicas para reforzar su valor,as como los nativos norteamericanos. Los guerreros incas utilizaban la hoja de cocacon los mismos fines. Esta antigua tradicin ha tenido fiel reflejo en el siglo XX. Sin irms lejos, durante la guerra de Vietnam los soldados estadounidenses disponan deuna amplia gama de narcticos, desde marihuana a herona, o anfetaminas y demerolpara los ms sofisticados. An hoy, los grupos tribales ms levantiscos de Somalia,Ruanda y Liberia no salen al combate sin llevar en la mochila abundantes provisionesde drogas locales.-101-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEn las culturas tribales, el chamn se prepara para la curacin o el contacto conlos espritus retirndose a una cueva o a un lugar similar con tal de que seaextremadamente oscuro y silencioso; en otras palabras, una cmara de privacinsensorial como la que utilizaba el doctor Cameron155 para comprobar qu suceda enlas mentes de sus pacientes tras pasar largos perodos de tiempo privados deestmulos visuales y auditivos. En otras culturas, la magia slo tiene lugar tras largassesiones de cnticos repetitivos y rtmicos tambores, una tcnica que en nuestrosentornos urbanos occidentales utilizan no pocas sectas destructivas. Como dijo en sumomento el conocido psiquiatra britnico William Sargant respecto a este tipo derituales, algunas personas pueden producir un estado de trance y disociacin en smismos o en otros, con tal de someter al sujeto a una serie de tensiones emocionalesfuertes y repetidas, hasta convertir ese estado en un patrn condicionado de laactividad del cerebro que se d incluso ante estmulos de menor importancia; porejemplo, en el contexto religioso primitivo, el golpeteo rtmico del tambor o el griterode los asistentes y el estridente colorido de la ceremonia. (...) Si el trance esacompaado por un estado de disociacin mental, la persona que lo experimentapuede ser profundamente influenciada en su pensamiento y comportamientosubsecuentes.Prcticas similares obtuvieron resultados parecidos incluso en el estricto marcode la Iglesia catlica. Santa Teresa de Jess fue la ms importante mstica del sigloXVI, y su famosa frase en la que afirmaba que Dios se encuentra entre los pucheros seha convertido en lugar comn. Sin embargo, la santa de vila no recibi sus visionesespontneamente mientras se encontraba en la cocina del convento. Por el contrario,para experimentar el contacto directo con la divinidad necesit pasar penurias,soledad, disciplina terminante, cantos y rezos. Todo un proceso de autoinduccinhipntica continua que dio lugar al xtasis mstico presa del cual aparece representadaen la famosa estatua de Bernini.Como vemos, las tcnicas son tan antiguas como el hombre. La posibilidadexista desde antiguo: lo nico que hicieron los cientficos de MkUltra fue perfeccionar ysistematizar las tcnicas de control mental con objeto de obtener determinados fines.En 1996 el programa de televisin 60 Minutos, referencia obligada en el periodismo deinvestigacin estadounidense, presentaba ante los atnitos ojos del pbliconorteamericano los ocultos entretelones de MkUltra. Por primera vez se pudo escucharen un medio de alcance nacional que tras los experimentos de la CIA se encontrabaalgo ms que el relativamente inocente propsito de encontrar un suero de la verdad.De hecho, la agencia saba que el LSD no tena utilidad alguna para este propsito,pero aun as los experimentos continuaron en pos de fines mucho menos confesables.Los periodistas de 60 Minutos descubrieron, adems, que la intoxicacin del doctorOlson no haba sido fruto de un experimento irresponsable, como se crea hasta esemomento, sino un deliberado intento de silenciar a un testigo molesto que amenazabacon denunciar una lnea de investigacin cientfica que consideraba tan inmoral comoilegal. Tambin se descubrieron indicios que hacen sospechar que su presunto suicidiopudo ser un asesinato.ConclusinProbablemente nunca se terminar de conocer toda la verdad respecto a esteoscuro y lamentable captulo de la historia reciente. Todo lo que queda del ProyectoMkUltra cabe en los siete archivadores de cartn que contenan los escasos155Don Gillmor, I swear by Apollo: Doctor Ewen Cameron, the CIA, and the canadian mind-control experiments. EdenPress, Montreal, 1986.-102-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodocumentos a los que pudo tener acceso el Comit del senador Ted Kennedy. A pesarde que sus nombres son conocidos, nunca se ha tomado accin legal alguna contra losparticipantes del proyecto. Ninguno de ellos fue siquiera expulsado de la agencia ollamado ante sus superiores para rendir cuentas de sus actos. Tal vez lo que mejorresuma la situacin sean las palabras que el senador Kennedy pronunci en sumomento ante el Senado estadounidense: la Comunidad de Inteligencia de estanacin, que requiere un velo de secreto para operar, cuenta con la sacrosantaconfianza del pueblo norteamericano. El programa de experimentacin con sereshumanos llevado a cabo por la CIA durante los aos cincuenta y sesenta defrauda esaconfianza. Esta violacin se reiter el da de 1973 en que fueron destruidos todos losdocumentos sobre este tema. Y la confianza del pueblo norteamericano se vuelve adefraudar cada vez que un responsable oficial se niega a dar detalles sobre esteproyecto. Ms de veinte aos despus de pronunciadas estas palabras, la CIAcontina sin ofrecer informacin sobre MkUltra.-103-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoMarilyn MonroeLas diosas tambin mueren1) Existen pruebas suficientes para sospechar que el presunto suicidio de MarilynMonroe fue en realidad un asesinato.2) Al hacerse la autopsia se descubri que el estmago de la actriz no guardaba elmenor rastro de los presuntos ocho frascos de barbitricos que habra ingerido antesde morir.3) Marilyn llevaba un diario en el que registraba las confidencias que le haban hechotanto John como Robert Kennedy.4) La cadena de televisin norteamericana ABC realiz un reportaje de investigacinsobre el tema cuyo costo de produccin ascendi a varios cientos de miles de dlares.Sin embargo, lo averiguado se consider tan desestabilizador por los responsables delcanal que el reportaje fue suspendido minutos antes del momento de su emisin,siendo sustituido por un documental sobre perros polica.5) Cierta vez, la actriz coment a uno de sus amigos ms ntimos: Yo conozco unmontn de secretos de los Kennedy. Secretos peligrosos.Hay casos en los que, sin que se sepa muy bien la razn, la versin oficial delos hechos es automticamente puesta en duda por la opinin pblica. El presuntosuicidio de Marilyn Monroe es uno de esos casos. Nadie se atrevi a decirlo en losperidicos, ni es algo que se contemple siquiera como posibilidad en las biografaspolticamente correctas de la actriz, pero mucha gente crey firmemente desde elprincipio que la estrella cinematogrfica ms famosa de todos los tiempos haba sidoasesinada, una creencia que, a juzgar por las pruebas, no resulta en absolutodescabellada.156La rubia y bella Marilyn Monroe, smbolo esplendoroso de la alegre yemocionante vida de Hollywood, muri trgicamente el Domingo, probablemente comoconsecuencia de un suicidio. Su cuerpo fue encontrado desnudo en la cama. Tena 36aos. La estrella, con un largo historial de trastornos, tena el telfono asido con unamano. Cerca haba un frasco de somnferos vaco.157 Con esta escueta nota de prensafue como el mundo se enter del trgico fallecimiento de la estrella ms rutilante quejams haya dado el firmamento hollywoodense. Sin embargo, lo que no cont la casiinfinita sucesin de artculos y reportajes que se escribieron sobre el tema en los dassucesivos fue cierto nmero de incongruencias que se dieron en este caso y queapuntaban hacia una hiptesis muy diferente de la del suicidio.Tomemos por ejemplo el caso del agente Lynn Franklin, que durante lasprimeras horas de aquella madrugada detuvo por exceso de velocidad en lasproximidades de la residencia de la estrella un lujoso Mercedes cuyos ocupantes eranni ms ni menos que Robert Kennedy, fiscal general de Estados Unidos; Peter Lawford,cuado de los hermanos Kennedy, y el doctor Ralph Greeson, psiquiatra de Marilyn.Hasta la fecha nadie ha explicado an qu hacan aquellos tres singulares personajestan cerca en el espacio y el tiempo del escenario en el que la actriz representaba su156Aparte de las fuentes documentales que para casos concretos se citarn en las sucesivas notas a pie de pgina,quisiera destacar de manera muy especial el tributo que la investigacin de la muerte de Marilyn Monroe en general, yde este captulo en particular, le debe al libro de Donald H. Wolfe, The last days of Marilyn Monroe, con seguridad elms fino y exhaustivo trabajo de periodismo de investigacin realizado hasta la fecha sobre este tema. Existe unaedicin en castellano de esta obra con el ttulo Marilyn Monroe. Investigacin de un asesinato, Emec, Barcelona,1999.157Associated Press, 5 de Agosto de 1962.-104-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodrama pstumo. Se da la circunstancia de que Peter Lawford fue la ltima persona queescuch la voz de la fallecida merced a una extraa llamada de telfono que, segncoment a la prensa, le hizo sospechar que algo extrao estaba sucediendo en casa deMarilyn, si bien decidi no intervenir en previsin de un posible escndalo, ya queestaba casado con Patricia, la hermana del presidente Kennedy.Tampoco est aclarado por qu Eunice Murray158 dio a lo largo del tiempohasta cuatro versiones diferentes de lo sucedido aquella noche, o cmo es posible queun cuerpo que slo llevaba muerto alrededor de un par de horas presentase todos lossntomas del rigor mortis, tal como atestigua Guy Hockett, el empresario de pompasfnebres encargado de retirar el cadver.La noticia de que Marilyn Monroe se haba suicidado sacudi a Hollywood. Sinembargo, muchos de sus allegados no slo se negaban a admitir esta posibilidad, sinoque la vean como algo altamente improbable. El consejero y amigo de la actriz, LeeStrasberg, hizo en su momento una extraa declaracin al New York Herald Tribune:No se suicid (...) de haber sido un suicidio, habra ocurrido de otra manera. Paraempezar, nunca lo hubiera hecho sin dejar una nota. Adems, hay otras razones fuerade toda duda, que nos permiten pensar que no intentaba poner fin a su vida.Caso 81128En el depsito de cadveres del Palacio de Justicia de Los ngeles, MarilynMonroe pas a ser el caso 81128. De la autopsia se hizo cargo el doctor ThomasNoguchi, que ms tarde se encargara de otros cadveres famosos, como RobertKennedy, Sharon Tate, Manis Joplin, William Holden, Nathalie Wood o John Belushi, ysera conocido como el forense de las estrellas159. Principalmente fueron dos lasincongruencias que llamaron la atencin del doctor Noguchi a la hora de realizar suexamen. Para empezar, el cuerpo presentaba magulladuras de diversa consideracinas como un impresionante hematoma en la cadera izquierda. Otro hecho notable esque el estmago de la actriz no guardaba el menor rastro de los presuntos ochofrascos de barbitricos que habra ingerido antes de morir, algo que, unido a laausencia de vmito en el escenario del suceso, convierte al de Marilyn Monroe en elsuicidio por ingestin de barbitricos ms raro de la Historia.Sin embargo, a pesar de estas contradicciones, el anlisis toxicolgico llevado acabo el Lunes 6 de Agosto por el doctor R. J. Abernethy no dejaba dudas respecto a lacausa de la muerte: una sobredosis masiva de barbitricos de aproximadamente entre50 y 80 comprimidos. El doctor Noguchi no poda comprender que semejante cantidadde frmacos no hubiera dejado el menor rastro en el estmago, as que encarg unanlisis detallado de los rones, el estmago, la orina y los intestinos.Desgraciadamente, este examen jams lleg a realizarse ya que las muestras derganos desaparecieron misteriosamente de los laboratorios. Adems, se da lacircunstancia de que la concentracin de pentobarbital e hidrato de cloral en la sangreera tan alta que, de haber sido ingerida por va oral, la vctima hubiese muertoinevitablemente antes de alcanzar tales niveles, lo que nos indica que tal sobredosisslo pudo ser administrada a travs de una inyeccin. Las conclusiones a las que nosconduce este hecho resultan tan obvias como estremecedoras: el suicidio de MarilynMonroe fue cuidadosamente escenificado para ocultar algo mucho ms grave, unasesinato.No fueron stas las nicas pruebas perdidas de este caso. El diario personal dela actriz desapareci de una caja fuerte del Palacio de Justicia de Los ngeles. Una158159Eunice Murray, Marilyn, the last months. Pyramid, Nueva York, 1975.Thomas T. Noguchi, Coroner. Pocket, Nueva York, 1983.-105-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachonota garabateada en un pedazo de papel arrugado que se encontr sobre la colcha deMarilyn, y que al parecer tena escrito el telfono de Robert Kennedy, tampoco fuevuelta a ver tras ser retirada del escenario del suceso. Por ltimo, el contadortelefnico que contena el registro de llamadas realizadas aquella noche desde la casade la vctima fue confiscado por unos hombres de traje oscuro y zapatos relucientes,segn declar el encargado de la compaa telefnica. Una de esas llamadas fue la quehizo a su peluquero, Sidney Guilaroff: Marilyn estaba muy trastornada. Llorabahistricamente. Dijo que Bobby Kennedy haba estado en su casa con Lawford y que lahaba amenazado. Hubo una discusin violenta. Tena miedo. Estaba aterrorizada.Intent calmarla. La presunta suicida tambin llam aquella noche a uno de sus examantes, el guionista mexicano Jos Bolaos: Marilyn me dijo esa noche algo que,algn da, conmocionar al mundo entero.El diario de Marilyn MonroeA propsito del diario perdido, cobra especial importancia el testimonio deRobert Slatzer, uno de los mejores amigos de la actriz. Slatzer recuerda que unosquince das antes de su muerte ella lo llam, visibremente alterada, para citarse con l.Emocionalmente se encontraba hundida. Primero John Kennedy y luego su hermanoRobert la haban seducido y abandonado sin ms explicaciones. El despecho de lahumillacin la tenan loca de rabia. En un momento de la conversacin con Slatzer ellasac del bolso un pequeo diario de tapas rojas al que denominaba su libro desecretos. Entre otras cosas, en l se hablaba de los planes del gobierno para matar aFidel Castro, de pruebas atmicas, de las relaciones de Sinatra con la Mafia, delmovimiento negro por los derechos civiles y de cmo haba sido idea de BobbyKennedy retirar el apoyo areo a la aventura de baha de Cochinos. Todas estasrevelaciones provenan de sus conversaciones de alcoba con Robert, el menos discretode los hermanos, y segn su amigo, anunciaba que ahora estaba dispuesta a convocaruna rueda de prensa y contarle al mundo quines eran de verdad los Kennedy.Nadie sabe hasta qu punto los Kennedy se tomaron en serio tales amenazas.Pero lo cierto es que, aparte del ya citado patrullero, existen otros testigos quesitan a Bobby Kennedy aquella noche en la casa que Marilyn Monroe tena en FifthHelena Drive. Elizabeth Pollard era una vecina que la noche del Sbado 4 de Agosto seencontraba jugando a las cartas en el porche de su casa en compaa de unos amigoscuando uno de sus invitados sbitamente exclam: Miren, es Robert Kennedy!160.Ninguno de los presentes pudo resistir la tentacin de curiosear y vieron como el fiscalgeneral de Estados Unidos penetraba en el domicilio de la actriz en compaa de otrosdos hombres a los que no pudieron identificar.Por otro lado, Robert Kennedy mantuvo un encendido inters sobre todo lo quese publicaba sobre este tema, tal como lo demuestra una nota fechada el 8 de Julio de1964 en la que el director general del FBI J. Edgar Hoover comunicaba al fiscal generallo siguiente: El seor Frank A. Capell se propone publicar un libro barato de 70pginas titulado La extraa muerte de Marilyn Monroe161, que saldr hacia el 10 deJulio de 1964. Segn el seor Capell, su libro da la referencia de la supuesta amistadde usted con la difunta Marilyn Monroe. Afirma que demostrar en su libro que usted yMonroe tenan una relacin ntima y que usted estaba en la residencia de la actriz en elmomento de su muerte. Se le comunicar cualquier informacin adicional referida a lapublicacin de este libro.160161Robert Slatzer, The Marilyn files. SPI, Nueva York, 1992.Frank Capell, The strange death of Marilyn Monroe. Herald of Freedom, Nueva York, 1969.-106-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa ambulancia perdidaPero tuvieron que transcurrir ms de veinte aos para que un nuevo testimonioarroje nueva luz sobre lo sucedido aquella fatdica noche. El 23 de Noviembre de 1982el rotativo The Globe publicaba una entrevista con el conductor de ambulancias JamesHall, en la que ste relataba cmo la noche del 4 de Agosto de 1962 acudi a unallamada procedente de la residencia de la actriz en el 12305 de Fifth Helena Drive. Elpanorama que all encontr constitua una escena dantesca. Marilyn an no habamuerto, pero agonizaba sobre la moqueta del bungalow de invitados. Segn Hall, tantoel doctor Greeson como Peter Lawford se encontraban presentes cuando l lleg y, dehecho, achaca la muerte de la estrella a la negligencia del psiquiatra de sta a la horade intervenir en la reanimacin que, hasta aquel momento, se estaba verificandopositivamente.Esta declaracin result tremendamente controvertida, si bien ms tarde pudoser confirmada tanto por los vecinos de la calle que recordaban haber visto laambulancia estacionada frente al domicilio de Marilyn, como por Robert Slatzer, dueode la empresa de ambulancias, quien, si bien lo neg todo en primera instancia pormiedo a perder los contratos gubernamentales de los que dependa su empresa, mstarde no dud en corroborar la versin de su antiguo empleado. La declaracin de Halles de vital importancia ya que pone de manifiesto que varios testigos principales delcaso mintieron para ocultar la presencia de Peter Lawford, el doctor Greeson y, muyprobablemente, Robert Kennedy en la casa.En 1985 la cadena de televisin britnica BBC produjo un documental deinvestigacin sobre la muerte de Marilyn titulado Say goodbye to the president, queinclua entrevistas con los principales testigos y personajes implicados. Uno de stosera Eunice Murray quien, creyendo finalizada la grabacin, realiz unas sorprendentesrevelaciones que fueron registradas por un micrfono que an permaneca abierto: Ami edad, debo seguir encubriendo todo esto?. Preguntada sobre a qu se refera, laseora Murray relat que Robert Kennedy haba estado all esa noche y que habamantenido con Marilyn una discusin extraordinariamente violenta. Ahondando sobreesta historia, el programa de investigacin 20/20 de la cadena de televisinnorteamericana ABC realiz un reportaje de media hora en el que trabajaron losreporteros estrella de la emisora Sylvia Chase y Geraldo Rivera, y cuyo costo deproduccin ascendi a varios cientos de miles de dlares. Sin embargo, lo averiguadopor los periodistas fue considerado tan desestabilizador que el reportaje fuesuspendido poco antes del momento de su emisin, siendo sustituido por undocumental sobre perros polica.En el ojo del huracnFue precisamente en medio de este clima, en el que la verdad pareca por finquerer abrirse paso, cuando tuvo lugar una de las mayores infamias relacionadas conel caso de Marilyn Monroe. En Marzo de 1993 se pona a la venta Marilyn Monroe: Thebiography de Donald Spoto162. Se desconoce si haba algn tipo de mano negra ogrupo de presin tras los actos de este autor, pero lo que s se sabe es que constituyeuno de los intentos de desinformacin ms flagrantes, lamentables y vergonzosos detodos los tiempos. En este libro, a despecho de las pruebas, se pretenda negarcualquier relacin entre la actriz y los hermanos Kennedy. Y, no contento con esto, elautor se despachaba utilizando todo tipo de descalificaciones personales hacia los162Donald Spoto, Marilyn Monroe: The biography. Harper Collins, Nueva York, 1993.-107-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoinvestigadores ms famosos del caso, algo que, tras pasar por los tribunales, le costel pago de cuantiosas indemnizaciones y la inclusin de una retractacin en lassucesivas ediciones de su libro.En cualquier caso, aparte de las tenebrosas circunstancias que rodearon sumuerte, si algo llama la atencin en la historia de Marilyn Monroe es la forma en que,voluntaria o involuntariamente, se vio inmersa en los entretelones, manejos yconspiraciones de la lite del poder en una de las pocas ms convulsas de la Historiade Estados Unidos, como lo fue aquel principio de la dcada de 1960.Su intimidad con John y Robert Kennedy la convirti en un objetivo ms queapetecible para los enemigos de ambos hermanos. El gngster Sam Momo Giancana,jefe de la mafia en Chicago y Las Vegas, investig con sumo inters esta relacin parasacar algn partido de la incontinencia sexual de los hermanos que regan el pas. Consimilares propsitos, el turbulento sindicalista Jimmy Hoffa contrat al detectiveprivado ms caro y prestigioso de Hollywood, Fred Otash, para que, literalmente,sembrara de micrfonos la residencia de la actriz y, muy especialmente, la mansin dePeter Lawford, en donde tenan lugar los encuentros de Marilyn y sus dos influyentesamantes. De hecho, las cintas de Fred Otash, desaparecidas tras la muerte deldetective, seran una de las pruebas de cargo que aclararan multitud de puntososcuros de este caso.El ltimo de los interesados, aunque no el menos importante, en la intimidad deMarilyn Monroe fue J. Edgar Hoover, que tena destacado un equipo de agentes delFBI con el nico propsito de mantenerlo informado de los movimientos de la estrella.Con tal cantidad de ojos y odos pendientes de lo que suceda en aquella casa de FifthHelena Drive no sera de extraar que alguien tuviera una grabadora funcionando en elpreciso instante de la muerte de Marilyn. De hecho, la casa donde Marilyn perdi lavida fue adquirida muchos aos ms tarde por la actriz de televisin Vernica Hamell,que se hara popular a raz de su intervencin en la serie Cancin triste de Hill Street.Pues bien, cuando estaba redecorando su nueva casa descubri un inslito cableadoque cubra diversos lugares de la residencia y sala al exterior camuflado entre lainstalacin elctrica. Un experto le confirm que aquello era parte de una primitivainstalacin de escucha de las que existan a principios de los aos sesenta.As pues, si tenemos la confirmacin de que existan esos micrfonos, nodebera extraarnos que en algn lugar desconocido se encontraran ocultas las cintasque aclararan definitivamente lo sucedido la noche de autos. Tal posibilidad aparecerecogida en el libro Goddess163 de Anthony Summers, autor que afirma haber podidoescuchar el contenido de una de esas grabaciones. En la cinta se podra escucharperfectamente a Peter Lawford intentando mediar en una violenta discusin entreMarilyn y Bobby Kennedy. Poco a poco la cosa parece ir subiendo de tono hasta quecomienzan a orse sonidos de un forcejeo en el que al parecer Marilyn se llevar lapeor parte. La cinta parece dejar suficientemente claro que cuando el fiscal generalabandona la casa la actriz ya habra fallecido, si bien no arroja ninguna luz respecto ala forma en que se produjo la muerte.Amor y despechoEn cuanto a las circunstancias que condujeron a los trgicos acontecimientos deaquella noche, Summers plantea una fascinante variacin sobre el tema. Bobby habrainiciado su relacin con Marilyn principalmente para proteger a su hermano. Para John,la actriz no era ms que un ligue, una ms de una lista no precisamente corta. En la163Anthony Summers, Las vidas secretas de Marilyn Monroe. Planeta, Barcelona, 1986.-108-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachobella cabeza de la artista haba, sin embargo, otro tipo de aspiraciones mucho mselevadas, que no descartaban ni el matrimonio ni los honores de primera dama.Cuando su presidencial amante se aburri de ella, Marilyn decidi no rendirse sinluchar. se es precisamente el momento en el que Bobby entra en escena, seduciendoa la actriz para distraer su atencin del Presidente, una estrategia que no hizo sinoempeorar las cosas.Segn la versin de Summers, Robert lleg a la casa cuando Marilyn an estabaviva, aunque agonizante. Se procedi a llamar a una ambulancia, pero ya erademasiado tarde y la actriz muri de camino hacia el hospital. As que, ya que no habanada que hacer, se organiz una compleja operacin de encubrimiento destinada aocultar cualquier relacin entre Marilyn y el aspirante a futuro presidente de EstadosUnidos.Haciendo gala de una honestidad profesional que lo honra, Summers admiteque su versin de los hechos no tiene por qu ser la correcta, si bien hace notar quese trata de una hiptesis de trabajo perfectamente coherente con los datos conocidoshasta el momento. En efecto, cabe la posibilidad de que la intervencin de RobertKennedy en los acontecimientos de aquella noche no fuera tan siniestra como pudieradeducirse en primera instancia. Sin embargo, existe una posibilidad apuntada porvarios bigrafos que aadira un elemento extra de confusin alrededor de todo esteasunto. En el momento de su muerte Marilyn Monroe podra haber estado esperandoun hijo de uno de los Kennedy. Anthony Summers es de los que cree que los Kennedytuvieron mucho que ver con los acontecimientos de aquella noche. Las continuasllamadas de Marilyn a la Casa Blanca y al Departamento de Justicia no slo irritaban alos hermanos sino que comenzaban a ponerlos nerviosos, ya que en cualquiermomento podran llamar la atencin de sus enemigos polticos. La amenaza deconvocar una rueda de prensa por parte de la actriz no debi de contribuir en absolutoa que se serenaran los nimos de los hermanos Kennedy. A partir de ese momento, elasunto Marilyn Monroe pasaba de ser un lo de polleras a convertirse en materia deseguridad nacional. De ah al suicidio hay un solo paso.RecapitulandoPara entender el final de Marilyn Monroe es de vital importancia recapitular losacontecimientos de su vida en las semanas previas a su trgico final. En Abril de 1962Marilyn Monroe comienza el rodaje de Something's got to give para la TwentiethCentury Fox. Haban transcurrido diecisiete meses desde su papel estelar en Vidasrebeldes con Clark Gable y Montgomery Clift, quince desde su divorcio del escritorArthur Miller (autor del guin de aquella pelcula) y catorce desde que decidieraponerse en tratamiento por su adiccin a los barbitricos y al alcohol. Los problemasrespiratorios de la actriz y su miedo escnico crnico ya haban retrasado mucho elrodaje. Fue justo entonces, el 19 de Mayo, cuando Monroe decidi viajar a Nueva York,a pesar de encontrarse enferma y de las amenazas de despido por parte de la Fox sihaba ms ausencias injustificadas, para cantar su clebre cumpleaos feliz en unhomenaje al presidente John F. Kennedy.Marilyn estaba sola, de pie, deslumbrante sobre el escenario del MadisonSquare Garden. Peter Lawford y otros muchos de los presentes sonreanmaliciosamente, pues saban perfectamente que la que tan sensualmente le estabadedicando la cancin era en realidad la amante del Presidente. Cuando empez acantar, Marilyn pareca cargada de energa, tal vez por efecto de las pldoras dedexedrina prescritas por los mdicos del estudio. Tras siete minutos de actuacinMonroe se derrumb en su camern presa de la fiebre. Sin embargo, consigui-109-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoreponerse y dos horas ms tarde asista a una fiesta dada por el magnate teatralArthur Krim. All se pudo ver a los dos hermanos Kennedy hablando en privado con laactriz durante aproximadamente quince minutos.Poco ms tarde el fiscal general observaba intranquilo cmo el periodistaMerriman Smith charlaba con Monroe mientras tomaba notas en su libreta. Cuando unagente del servicio secreto le dijo que otro periodista haba tomado una fotografa deMarilyn hablando con los hermanos Kennedy, su ceo se frunci con visibleirritacin164. A la una de la madrugada, agentes del servicio secreto escoltaban alPresidente y a Marilyn hasta el hotel Carlyle donde JFK tena alquilado un tico. Elencuentro dur varias horas y aqulla fue la ltima vez que se vieron en talescircunstancias. Mientras esto suceda, a las 2:30 Merriman Smith era despertado pordos agentes del servicio de asuntos confidenciales, que mantuvieron con l una largacharla para explicarle que no era conveniente para su salud ni para su futuroprofesional escribir sobre Marilyn y los Kennedy.AbandonadaMonroe regres al rodaje dos das despus con una grave infeccin nasal queenmascar con anfetaminas y analgsicos. El fin de semana siguiente ella supo que elPresidente estaba a punto de terminar con su relacin a instancias de sus consejeros,que opinaban que aquella frivolidad pona en grave riesgo su futuro poltico. La bruscadespedida dej a la actriz en estado de shock y el rodaje fue retrasado de nuevo. El 8de Junio los ejecutivos de la compaa cinematogrfica decidieron cancelar el contratode Marilyn Monroe. Para justificar esta accin, los agentes de prensa de la Fox seembarcaron en una campaa de publicidad negativa que presentaba a la estrella comoun ser caprichoso e inestable.Poco despus, Marilyn reciba la visita de Robert Kennedy. El presidente habacambiado el nmero del telfono privado del despacho oval por lo que Marilyn ahorallamaba varias veces al da al conmutador central de la Casa Blanca, discutiendo conlas operadoras, que tenan orden de no pasarle la llamada al presidente. El fiscalgeneral haba do all para pedirle que cesaran esas llamadas. Como gesto de buenavoluntad, Bobby le dio a la actriz su propio nmero privado del Departamento deJusticia.Robert Kennedy ya estaba acostumbrado a reparar los desatinos sexuales de suhermano. Sin embargo, en esta ocasin fue l quien cometi una imprudencia alembarcarse en una incierta aventura amorosa con Marilyn. Aquella primera visita, dosmeses antes de su muerte, fue el preludio de una relacin a distancia tan intensa yapasionada que Hazel Washington, una de las sirvientas de Marilyn, la describi comohacer el amor encima del telfono. Y quiero decir literalmente hacer el amor. Laapretada agenda del fiscal le impeda visitar a Marilyn con la frecuencia deseada, asque la pareja no tuvo ms remedio que convertirse en pionera del sexo telefnico.Poco despus, Robert tuvo el pretexto perfecto para poder visitar a Marilyn enHollywood gracias al rodaje de The enemy within165 una adaptacin de un libro sobresu cruzada contra el crimen organizado. La estancia de Bobby en Los ngeles dio pasoa una idlica etapa de largos encuentros hasta bien entrada la madrugada. Es probableque fuera en aquella poca cuando Marilyn obtuvo la mayor parte del material para sucuaderno rojo. Cabe destacar que no apuntaba aquella informacin con nimo dehacer un mal uso de ella, sino a fin de documentarse sobre los asuntos que164165Earl Wilson, Show business laid bare. Putnam, Nueva York, 1974.Robert F. Kennedy, El enemigo en casa. Plaza & Janes, Barcelona, 1968.-110-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachointeresaban a Bobby y as tener siempre tema de conversacin con su nuevo amante,en un desesperado intento de evitar que le sucediera lo mismo que con su hermano.Abandonada (II)A mediados de Julio, Marilyn se encontr con la desagradable sorpresa de queRobert comenzaba a alejarse de ella de la misma manera que antes lo haba hechoJohn. La ofensa final fue cuando Bobby tambin cambi el nmero de su telfonoprivado. Aqulla fue la nota sobresaliente del desgraciado idilio de Marilyn con lafamilia Kennedy.Las razones para el sbito cambio en la actitud de Robert Kennedy no sonningn misterio: con su hermano Teddy presentndose en Septiembre a la eleccincomo senador y J. Edgar Hoover bromeando con sus colegas del FBI acerca de unarchivo especialmente caliente sobre Bobby y la actriz, Marilyn era un obstculo enlas ambiciones polticas del clan Kennedy. Pero la estrella no aceptara tan fcilmenteeste nuevo desprecio. Los expertos que han estudiado el perfil psicolgico de laestrella piensan que el rechazo de los hermanos Kennedy reabri la herida que supusopara ella el completo abandono que sufri en su infancia por parte de su padre. Dehecho, afirman que este lejano suceso de su niez es la clave para comprender todasu biografa ya que cre su personaje de diosa del sexo muy posiblemente para evitarque alguien la volviera a abandonar como haba hecho su padre.Contrariamente a los rumores sobre su inestabilidad emocional e histeriadurante el perodo de sus romances con los Kennedy, la dolencia real de Marilyndurante el verano de 1962 era el insomnio. Adems, comenzaba a dar seales deanorexia. Hoy da, una estrella de Hollywood que se encontrara en su estado seapresurara a pasar diez semanas en el centro Betty Ford. Pero en 1962 el doctorGreeson y sus otros mdicos tenan pocas opciones para tratar sus males, aparte delos somnferos y las vitaminas. Las anfetaminas, causa ms que probable de suinsomnio, eran cortesa de los doctores del estudio. A este cctel le tenemos quesumar la propia iniciativa de la actriz que, en materia de pastillas, no era poca. Lamayora de las presuntas tentativas de suicidio de Marilyn Monroe fueron realmentesobredosis, segn se deduce del testimonio de amigos ntimos que insisten en que laactriz haca un uso indiscriminado y bastante irresponsable de la farmacologa.DesaparecidaEl 19 de Julio Marilyn sale de casa anunciando que pasar algn tiempo fuerasin dar ms explicaciones. Regresara tres das despus, el 22 de Julio, con el rostroterriblemente plido y el aspecto de una persona exhausta. Segn algunos amigosntimos, aquellos das los pas registrada bajo nombre supuesto en el hospital Cedrosdel Lbano, adonde haba acudido con la intencin de abortar. En cuanto a lapaternidad del presunto beb, existe divisin de opiniones respecto a si se trataba deuno u otro de los hermanos Kennedy166.A finales de Julio, el asunto Marilyn Monroe se haba convertido para losKennedy en un tubo de nitroglicerina a punto de estallar. Demasiada gente, amigos,enemigos y periodistas saban ya de las relaciones de Marilyn con el presidente y suhermano, y era cuestin de tiempo que alguien consiguiera las pruebas del affaire ytuviera la oportunidad de utilizarlas. As pues, se design a un nuevo mediador para166Marilyn habl sobre su embarazo, entre otros, con su esteticista Agnes Flanagan, su amigo Arthur James y supublicista Rupert Allan.-111-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoque intentase apaciguar a la airada Marilyn. De la misma forma que John habaenviado a su hermano Bobby para desligarse de la actriz, ahora el cuado de ambos,Peter Lawford, era requerido para convencer a la actriz de que lo mejor para todossera que rompiera todo contacto con la familia Kennedy. En este tira y afloja estabanlas cosas cuando amaneci el da que estaba destinado a ser el ltimo para MarilynMonroe.El ltimo da de Marilyn MonroeMuy poco sabramos actualmente sobre el ltimo da de Marilyn Monroe de noser por el testimonio de alguien que durante ms de veinte aos llev consigo la cargade saber lo que realmente sucedi en las ltimas horas de la estrella. Se trata deNorman Jefferies, jardinero, chofer, chico de los mandados en general de la residenciade Monroe. Jefferies era una de esas personas grises que tienen un talento especialpara pasar inadvertidas. Tal vez por eso ni policas ni periodistas repararon jams en ly nunca fue interrogado sobre los acontecimientos de aquella noche. Entrada ya ladcada de los noventa, Jefferies viva en Russellville, Arkansas. Se encontrabaconfinado en una silla de ruedas y una enfermedad terminal estaba a punto de acabarcon su vida. Tal vez por eso se decidi a hablar de una vez por todas y revelar almundo toda la verdad.Aquella maana Marilyn se levant temprano. No haba dormido bien puesestaba preocupada por unas llamadas amenazantes que haba recibido la nocheanterior. Una de ellas, en la que una mujer la llamaba mujerzuela y le ordenaba quedejara en paz a Bobby, haba hecho especial mella en su nimo. Alrededor de las 11de la maana tuvo lugar la primera discusin del da. Pat Newcomb era la jefa deprensa de Marilyn y amiga personal de la familia Kennedy. Marilyn y ella mantuvieronun agrio enfrentamiento aquella maana, durante el cual la actriz le reproch suexcesiva afinidad con los Kennedy y la escasa lealtad que senta hacia ella. Despus dela comida, alrededor de las 3 de la tarde, hizo su aparicin en escena el visitanteestelar del da: Bobby Kennedy en persona acompaado por Peter Lawford.Ambos visitantes manifestaron su deseo de conversar a solas con la actriz ydespidieron al servicio. Cuando Eunice Murray y Jefferies regresaron una hora despusel coche ya no estaba en la puerta, los visitantes se haban marchado y Marilyn estabaen un estado de tremenda excitacin nerviosa, presa de un ataque de pnico. En 1985Mark Monsky, de los servicios informativos de la NBC, pudo acceder a un funcionariodel gobierno estadounidense que haba tenido ocasin de escuchar las grabacionesrealizadas en casa de Marilyn. Este testigo annimo no slo confirma la existencia deuna fuerte discusin entre Marilyn y Bobby Kennedy sino que seala que este ltimocontinuamente buscaba algo y preguntaba dnde est?.El lamentable estado anmico en que se encontraba Marilyn hizo que el ama dellaves llamara rpidamente al psiquiatra de la actriz, el doctor Greeson, que lleg a laresidencia alrededor de las cuatro y media de la tarde. El doctor Greeson abandon laresidencia alrededor de las siete y Marilyn comenz una ronda de llamadas telefnicasa algunos de sus amigos ms ntimos para contarles lo sucedido. Uno de ellos, SidneyGuilaroff, se qued algo preocupado ante un comentario de la actriz: Sabes, Sidney?,yo conozco un montn de secretos de los Kennedy. Secretos peligrosos. Y tantodeban serlo que, segn la declaracin de Jefferies, Bobby Kennedy regres alrededorde las diez de la noche acompaado por dos hombres, uno de los cuales llevaba unmaletn de mdico.Media hora ms tarde, Eunice Murray y Norman Jefferies vieron salir de la casaa los tres hombres, por lo que se decidieron a regresar a la casa. Tendida en el suelo-112-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodel bungalow de invitados se encontraba Marilyn, inconsciente y aferrando el telfono.Se llam a una ambulancia y en el nterin llegaron a la casa Peter Lawford y el doctorGreeson, que tambin haba sido llamado para asistir a la actriz. Aqu es dondeencajara la historia del conductor de ambulancia, que relataba los infructuososintentos de reanimar a Marilyn y la impericia del doctor Greeson, que pudo contribuirdefinitivamente al fallecimiento de la paciente. El cadver fue trasladado a sudormitorio y cuando lleg el primer grupo de agentes de civil, entre los que seencontraba el capitn James Hamilton, amigo personal de Bobby Kennedy, y formul ladea del suicidio nadie tena la menor intencin de contradecirlos.ConclusinEl Domingo 5 de Agosto el cuerpo de Marilyn Monroe qued preparado para serentregado a sus parientes ms cercanos. Se hizo cargo su ex marido Joe DiMaggio,que organiz las exequias excluyendo deliberadamente a cualquiera que tuviera algoque ver con el mundillo de Hollywood. Personajes de la talla de Frank Sinatra y DeanMartin fueron retenidos en la puerta por los guardias de seguridad mientras en elinterior del cementerio se celebraba una sencilla ceremonia a la que fueron invitadossolamente los amigos ms ntimos de la actriz. Ms tarde, DiMaggio confesara aalgunos de ellos que inculpaba de la muerte de Norma Jean, la que haba sido su granamor, a Hollywood y, muy especialmente, a los Kennedy.Tal vez fuera el pastor que celebr su funeral quien involuntariamente dierauna de las claves de su muerte al decir: Cuan temible y maravillosamente fue hechapor el Creador!.-113-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa maldicin de los KennedyCasualidad o conspiracin?1) Desde la muerte de JFK todos los Kennedy que han pretendido acceder a la CasaBlanca han sido apartados de la carrera presidencial por algn suceso violento ocurridoen circunstancias poco claras.2) El asesinato de John Fitzgerald Kennedy se gest entre altos funcionarios delgobierno estadounidense y miembros de poderosos grupos de presin prximos a laindustria petrolfera y de armamento.3) Su hermano Robert fue asesinado cinco aos despus en circunstancias igualmenteoscuras.4) Ted Kennedy tuvo que abandonar sus ambiciones presidenciales a consecuencia deun misterioso accidente de trnsito en el que falleci una de sus colaboradoras de lacampaa.5) John, el hijo del presidente Kennedy, falleci en un accidente de aviacin justo en elmomento en que iba a comenzar una prometedora carrera poltica.Ambicin y tragedia, debilidades y logros. Los Kennedy han sido siempre una familiams grande que la vida. El fallecimiento de John-John Kennedy, la ltima de la largaserie de muertes violentas que parece haberse cebado con la familia, ha reabierto lavieja leyenda sobre la maldicin que pesa sobre el clan. Pero existe realmente talmaldicin o, por el contrario, hay algo mucho ms srdido y real tras las muertes delos Kennedy?.Los Kennedy, un apellido de leyenda, son una familia que, si sus peripeciasocurrieran en el marco de un culebrn televisivo, provocaran el cese fulminante delguionista capaz de idear una historia tan recargada de desgracias y poco creble.Siendo una de las dinastas ms poderosas de Estados Unidos, asesinatos y escndalosparecen haberse cebado con ellos de manera especial. Repasemos siquierabrevemente este impresionante cmulo de desgracias para hacernos una idea de lasdimensiones de lo que estamos hablando.La considerable fortuna de los Kennedy procede del contrabando de licor en losviejos tiempos de la Ley Seca. Aquellos primeros tiempos reportaran a la familiaimportantes lazos con algunos miembros prominentes del crimen organizado queseran de crucial importancia en los acontecimientos de los aos venideros. JoeKennedy, el patriarca de la familia, no era sin embargo un gngster corriente, sino msbien un emprendedor que vio en la legislacin contra el licor un lucrativo nicho demercado. Sin embargo, tampoco se puede decir que fuera un santo. Las desgraciasfamiliares comenzaron oficialmente cuando en 1941 Joe orden que a su hijaRosemary le fuera practicada una lobotoma para curarla de sus frecuentes crisisepilpticas. Esta intervencin se llev a cabo sin el conocimiento de Rose, su madre,aunque no era lo nico que ignoraba la seora Kennedy. Por ejemplo, tampoco estabaal corriente de la relacin sentimental que mantena su esposo con la conocida actrizGloria Swanson. Segn el autor Ronald Kessler, Joe sera una de las mayoresinfluencias en el trgico destino de sus hijos y nietos: La familia Kennedy tiene unalarga historia de valor imprudente y eso conlleva que es vctima frecuente deaccidentes absurdos. (...) Fue el viejo Joseph -el patriarca del clan- el que inculc a lossuyos el principio de que para los Kennedy no hay reglas que valgan ni lmites que-114-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopuedan detenerlos. l deca que un Kennedy nunca conoce el miedo y nunca muestrasus emociones167.La tragedia visit por segunda vez al matrimonio Kennedy con la muerte de suhijo mayor Joseph, cado en combate durante la Segunda Guerra Mundial, mientras seencontraba pilotando un bombardero en una peligrosa misin de la que se le habaadvertido que se abstuviera. Joseph era un gran conocedor de Espaa. Cubri comoperiodista la Guerra Civil primero en Barcelona, desde donde march a Valencia yluego a Madrid, de donde parti para ocupar el puesto de agregado de prensa de laembajada de Estados Unidos en Pars. Segn parece, en el Madrid republicano entren contacto con un grupo de partidarios de la causa nacional pertenecientes a laquinta columna y llev a cabo una misin secreta por encargo del gobierno britnico.Poco ms tarde, en 1948, falleca en Francia como consecuencia de unaccidente de aviacin Kathleen Kennedy, la hija rebelde que haba roto los lazos con lafamilia a causa de sus desavenencias con su padre.Con la muerte de Joseph, que se haba iniciado en el mundo de la poltica comodelegado en la convencin demcrata de 1940, todas las esperanzas del patriarca secentraron en su siguiente hijo, John Fitzgerald. Como su padre, el joven Kennedyincurri en numerosas infidelidades matrimoniales, entre ellas la ms sonada fue laaventura que mantuvo con Marilyn Monroe, a la que hemos dedicado el captuloanterior. Tambin pareca haber heredado su mala suerte con los hijos. En 1963 JohnKennedy lloraba la prdida de uno de sus hijos, Patrick, fallecido apenas dos dasdespus de su nacimiento. Al parecer, su esposa Jacqueline era propensa a los partosproblemticos, ya que una nia que tuvo de soltera, antes de su relacin con Kennedy,naci muerta. Aparte de esto, seguira el aciago destino que persigue a los Kennedy, yas, el 22 de Noviembre de 1963, el que fue primer presidente catlico de EstadosUnidos era asesinado en Dallas en circunstancias an no aclaradas168.John Fitzgerald no fue el nico Kennedy en ser sacado violentamente de laescena poltica. En 1968 Robert Kennedy fue asesinado durante su campaa para lanominacin a la presidencia por el Partido Demcrata, un asesinato que presentatantos o ms puntos oscuros que el de su hermano. Poco despus, tras una fiesta, elcoche del senador Ted Kennedy se precipitaba desde lo alto de un puente en la isla deChappaquiddick, Massachusetts. Como resultado del accidente muri su secretariaMary Jo Kopechne. El escndalo suscitado a raz de este incidente terminara parasiempre con las aspiraciones presidenciales del senador, que fue declarado culpable dehomicidio por imprudencia, si bien se libr de un cargo de denegacin de auxilio.La siguiente generacin Kennedy sufri tambin en carne propia los efectos dela maldicin. En 1973 el hijo mayor del senador, Ted, sufri la amputacin de unapierna a consecuencia de un cncer. El otro hijo de Ted, Patrick (actualmentecongresista), abandon en 1986 cualquier ambicin presidencial al ser sometido a untratamiento para superar su adiccin a la cocana.La descendencia del malogrado Robert tampoco parece ser ajena a lasdesgracias. El hijo mayor, Joe II, se vio envuelto en un accidente de trnsito muysimilar al sufrido por su to, en el que su acompaante qued paraltica de por vida.Por aadidura, se vio convertido en personaje habitual de la prensa sensacionalista aconsecuencia de su pretensin de obtener la nulidad matrimonial tras doce aos deconvivencia con su esposa.167Ronald Kessler, The sins of the father: Joseph Kennedy and the dinasty he founded, Warner Books, Nueva York,1996.168La mejor fuente de informacin disponible en nuestro idioma sobre el asesinato del presidente Kennedy seencuentra en http://www.terra.es/personal/amestu/home.htm, una pgina web que en volumen, rigor y calidad superapor amplio margen a cualquier libro publicado en Espaa sobre este tema.-115-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoMichael Kennedy, el otro hijo de Robert, se vio envuelto en otro escndalo alasignrsele una presunta relacin sentimental con una menor que trabajaba comoniera de la familia. En 1998 mora en un accidente de esqu en la estacin invernal deAspen ante la mirada atnita de sus tres hijos, con los que se encontraba jugando unamodalidad de ftbol americano sobre esques cuando se estrell contra un rbolfracturndose el cuello.El ltimo captulo de esta luctuosa lista lo escribi la muerte de John-John, elhijo del ex presidente, al mando de una avioneta que se estrell en el Atlntico a pocoskilmetros de la costa. Lo cierto es que con tal cmulo de desgracias no nos extraaque haya quien hable de una maldicin que persigue a los Kennedy.Pudiera ser as, pero, aplicando el viejo aforismo de los relatos de SherlockHolmes, cuando se elimina todo lo imposible, lo que queda, por improbable queparezca, debe ser la verdad. As pues, ya que no creemos en sortilegios ni en hadosfatales, slo nos resta suponer que alguien est colaborando activamente para que lapresunta maldicin se convierta en realidad.JFKEl coronel Fletcher Prouty fue un personaje muy relevante dentro de lacomunidad de inteligencia estadounidense, llegando a ser director de planes especiales(un eufemismo para referirse a las operaciones clandestinas que, a fin de cuentas, esotro eufemismo para calificar las actividades criminales que llevan a cabo los serviciosde inteligencia) en la junta de Jefes de Estado Mayor169. Antes de alistarse en la fuerzaarea, Prouty se gradu en ciencias empresariales y bancarias en las universidades deMassachusetts y Wisconsin. En 1964 se retira del ejrcito y comienza una igualmentenotable carrera en el sector privado, llegando a ser vicepresidente de dos bancos. Alcontrario que otros conspiradores, Prouty tiene un conocimiento de primera mano delo que se cuece en las trastiendas del poder. En su libro The secret team170 describea la perfeccin cmo este conocimiento privilegiado lo llev a la conclusin de que losdestinos del mundo estn regidos por personajes y fuerzas muy alejados de lo quellega al conocimiento de la opinin pblica. En el caso que nos ocupa, Prouty cree queel asesinato de John Fitzgerald Kennedy se gest entre altos funcionarios del gobiernoestadounidense y miembros de poderosos grupos de presin prximos a la industriapetrolfera y de armamento.La pretensin del Presidente de retirar las tropas norteamericanas de Vietnamfue lo que puso el sello a su sentencia de muerte. Tras el asesinato, el presidente enfunciones, Lyndon B. Johnson, fue vctima de una extorsin mafiosa que lo empujaba aapoyar la actuacin norteamericana en Asia -que Kennedy quera finalizar-, y que leprovoc una profunda crisis personal de la que ya nunca se recuperara. Prueba de elloes que en su lecho de muerte confesara a su gran amigo Tom Janos que Lee HarveyOswald no haba matado a John Fitzgerald Kennedy.A pesar de lo novelesca que nos parezca la versin presentada por Prouty,existe una prueba objetiva que la apoya. Se trata de la llamada pelcula Zapruder, unade las dos filmaciones tomadas en el momento del asesinato y que muestra claramenteque el magnicidio tuvo lugar en un lapso de apenas ocho segundos, durante los cualesOswald habra disparado tres balas, haciendo blanco sobre Kennedy y el senador169Se da como cierto que Prouty fue quien inspir el personaje que aparece en la pelcula JFK como un alto funcionarioque revela al fiscal de Nueva Orleans, Jim Garrison, la existencia de un complot para asesinar al presidente Kennedy.De hecho, fue uno de los asesores con los que cont el director Oliver Stone para escribir el guin de la pelcula.170Fletcher Prouty, The secret team. Prentice-Hall, Nueva Jersey, 1973. El coronel Prouty tambin tiene una pginaweb: http://www.prouty.org.-116-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoConnally, toda una hazaa si tenemos en cuenta que el tirador estaba en una posicinpsima, con mal ngulo y la visibilidad entorpecida por los rboles. Para colmo, elMannlicher-Carcano que presuntamente utiliz era un rifle antiguo, no automtico, depsima calidad y con el punto de mira mal calibrado.Como ste, existen suficientes cabos sueltos en este caso como para llenarvarios libros, incongruencias para las que slo hay una explicacin coherente: que elasesinato de John Fitzgerald Kennedy fue fruto de una conspiracin. Pero noestaramos hablando de una conspiracin cualquiera, ya que para el xito absoluto delplan era necesario el concurso de personajes muy cercanos a la Casa Blanca. Dehecho, el da del asesinato el dispositivo de proteccin del Presidente sufri una seriede errores garrafales slo explicables si pensamos que fueron premeditados.Entonces, si no fue Lee Harvey Oswald el culpable del magnicidio, cmo sellev a cabo?. Los anlisis fotogrficos preparados por el experto Richard Sprague nospresentan un aterrador escenario de la ejecucin del atentado, que habra sido enrealidad una emboscada en la que tres tiradores profesionales cazan literalmente aKennedy entre su fuego cruzado. De hecho, la pelcula Zapruder deja sumamente claroque el disparo mortal provena de la parte frontal derecha del Presidente y no de atrs,donde se encontraba el presunto asesino. Para completar la operacin slo faltaba lapresencia de Lee Harvey Oswald, un loco solitario que cargase con la culpa y alejase ala opinin pblica de la idea de una conspiracin.Entre los elementos ms intrigantes de cuantos concurren en el asesinato seencuentra la presencia del denominado hombre del paraguas. En un mediodasoleado, sin una nube en el cielo, alguien acudi a la plaza Dealey llevando unparaguas abierto que hizo oscilar de arriba abajo justo antes del tiroteo. Era la sealpara los tiradores. El hombre del paraguas fue fotografiado y filmado en el lugar de loshechos. Su presencia fue certificada por decenas de testigos. Sin embargo, la ComisinWarren, encargada de la investigacin del caso, ignor la existencia de este personaje.Tambin ignor la presencia en el escenario de los hechos de tres individuosdisfrazados de vagabundos que fueron rpidamente desalojados del lugar por lapolica, sin que exista ningn informe oficial de este suceso, aunque s existen variasfotografas y, la verdad, para ser vagabundos estos personajes presentan algunascaractersticas sumamente interesantes: buenos cortes de pelo, manicura recin hechay un desconcertante parecido con Frank Sturgis, E. Howard Hunt y Fred LeeCrisman171, tres siniestros personajes vinculados a la CIA y de sobra conocidos en elmundo de las operaciones clandestinas.La nica explicacin para la aparente ceguera y despreocupacin de losmiembros de la Comisin Warren est en que stos deban estar al corriente de laconspiracin. No sera de extraar, ya que entre sus miembros se encontraba algnenemigo declarado de los Kennedy, como Allen Dulles, antiguo director de la CIA, quehaba sido despedido poco antes por el Presidente a raz de lo cual tuvieron unaltercado en el que intercambiaron palabras muy duras. Sea como fuere, la teora delasesinato que ofreci la comisin es una verdadera chapucera, especialmenteteniendo en cuenta que lo que se est intentando resolver es un crimen de lamagnitud del asesinato de un presidente de Estados Unidos. Los informes de lacomisin parecan destinados a un nico fin: inculpar a Oswald.171Como curiosidad apuntaremos que este personaje adquiri cierta popularidad en 1947, al estar implicado en uno delos primeros casos de avistamiento de OVNIs de la Historia.-117-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoRFK debe morirCasi cinco aos despus de los sucesos de Dallas, el 5 de Junio de 1968 eraasesinado el siguiente de los hermanos Kennedy, Robert, que fue abatido por losdisparos de un jordano nacido en Jerusaln, Sirhan Bishara Sirhan. Ocurra pocosminutos despus de conocer el xito obtenido en las elecciones y que le abra laspuertas para luchar contra el candidato republicano, Richard Nixon, por la presidenciade Estados Unidos. La posterior investigacin que la Cmara de Representantesencarg para dilucidar el trgico asesinato arroj prcticamente el mismo resultadoque el tristemente famoso Informe Warren: la posibilidad de que detrs del asesinatohubiera una conspiracin perfectamente tramada para acabar con un polticodemasiado molesto para los intereses de Estados Unidos y que adems tena seriasposibilidades de acceder a la ms alta magistratura del pas. Pero ahora la tesis oficialera considerablemente ms slida. Sirhan fue reducido mientras an sostena en sumano un revlver humeante. Esta vez el psicpata homicida haba sido detenido en elmismo momento de los hechos y nadie podra aventurar ninguna teora deconspiracin. Caso cerrado.Pero, como suele suceder, la opinin pblica no lo tena ni mucho menos tanclaro. Apenas haca unos meses -el 4 de Abril de 1968- que Martin Luther King habasido asesinado y se necesitaban toneladas de buena voluntad para achacar a lacasualidad que las tres figuras ms prominentes del progresismo norteamericanohubieran sido abatidas a tiros en el lapso de cinco aos por sendos perturbados queactuaron en solitario y cuyas motivaciones no saban explicar ni ellos mismos.La historia del psicpata comenz a tambalear con la publicacin en 1970 dellibro RFK debe morir172, del periodista nominado para el premio Pulitzer Robert BlairKaiser. En esta obra se denunciaban las numerosas incongruencias en torno alasesinato, entre las que cobra especial importancia el anlisis forense del doctorThomas Noguchi, quien, por una curiosa irona del destino, era el mismo mdico quehizo la autopsia de Marilyn Monroe173. Las pruebas llevadas a cabo por el doctorNoguchi determinaron que Sirhan no poda haber asesinado al antiguo fiscal general deEstados Unidos porque el disparo fatal vino desde un ngulo diferente del lugar dondese encontraba. La bala asesina entr por detrs de la oreja izquierda del candidato yfue disparada a slo tres centmetros de distancia, a quemarropa, tal como atestiguanlas abundantes quemaduras de plvora que se encontraron alrededor de la herida.Sirhan en ningn momento estuvo tan cerca de su presunta vctima y, adems, seencontraba justo frente a ella, de forma que es materialmente imposible que realizarael disparo desde detrs. Pero adems, la fiscal de Los ngeles, Barbara Warner Blehr,ha demostrado que el entonces jefe del laboratorio criminolgico del Departamento dePolica de la ciudad, DeWayne Wolfer, incurri en no menos de tres faltas graves a lahora de asegurar que slo el arma de Sirhan se haba visto envuelta en el atentado. Esms, la bala extrada del cuerpo de Kennedy y las de los otros heridos en el atentadono pertenecen a la misma arma, como demostr en su momento el criminlogo WilliamHarper.Como aadido a los informes de balstica que demostraban la presencia de unasegunda arma en el lugar de los hechos apareci la conclusin de los psiquiatras queestudiaron a Sirhan, los cuales afirmaban que ste probablemente haba actuado bajoinfluencia hipntica. En relacin con esto es conveniente recordar que el ProyectoMkUltra de la CIA, que ya hemos analizado en el captulo Asesinos del pensamiento172Robert Blair Kaiser, RFK must die!: A history of the Robert Kennedy assassination and its aftermath illustrations.Dutton, Nueva York, 1970.173Thomas T. Noguchi, op. cit.-118-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacho(pg. 92), aparte de explorar otras formas de control mental, investig la posibilidadde programar asesinos que fueran incapaces de recordar su condicionamiento. Estesubproyecto dentro de MkUltra recibi el nombre de ARTICHOKE. El mecanismo paradisparar la sugestin poshipntica, que habra estado durante meses latente en lamente de Sirhan, habra sido la presencia en el saln del hotel de una chica quellevaba un llamativo vestido de lunares, la cual nunca ha podido ser identificada, peroa la que algunos testigos aseguran haber visto abandonar precipitadamente el hotelmientras deca: Lo hemos matado (...) lo hemos matado. Por su parte, Sirhan, comoqued de manifiesto en la prueba del polgrafo, no recordaba haber disparado contranadie. El psiquiatra forense Bernard L. Diamond fue el primero en hipnotizar al reo,pudiendo comprobar no sin cierta sorpresa que ste caa en trance con extremadafacilidad, como si estuviera muy acostumbrado a la hipnosis. Al salir de estos trancesSirhan sufra violentos temblores, similares a los que experiment en el momento desu detencin. Las sesiones de hipnosis con el doctor se prolongaron durante semanas.Las respuestas de Sirhan a las preguntas que le hacan en este estado eran coherentesy fluidas, salvo cuando se llegaba a una cuestin cuya respuesta iba invariablementeprecedida de una larga pausa, como si en su cerebro hubiera algn mecanismo que seatascara sbitamente al tratar este tema. La pregunta era: Hay alguien msimplicado?. Desgraciadamente, tras esos instantes de vacilacin, el reo siemprecontestaba lo mismo: ...no.En cuanto al autor del disparo mortal, todos los indicios apuntan en direccin aEugene Cesar, un esbirro a sueldo que presuntamente habra trabajado para la CIA enotras ocasiones174. Cesar declar que haba vendido su arma previamente al asesinato,pero un recibo demuestra que la compraventa se produjo con posterioridad. Con todasestas pruebas, y algunas ms, Kaiser construye un escenario perfectamente posible enel que un asesino ficticio y sin control sobre su propia voluntad crea una distraccinpara que el asesino real pueda disparar a quemarropa y escapar, dejando que elseuelo cargue con las culpas.A pesar de las bien fundadas y dramticas revelaciones que en l se hacan, ellibro de Kaiser tuvo escaso xito de ventas, debido en gran parte a una inteligentecampaa de desprestigio dirigida desde The New York Times. Ms de treinta aosdespus de los hechos, la familia del presunto homicida, que permanece en prisin, hainiciado una movilizacin para reabrir el caso solicitando una nueva vista ante elTribunal Supremo del Estado de California.El peso de la amenazaEl siguiente en la dinasta, Edward, no tard en experimentar los desagradablesefectos de la maldicin que se haba cernido sobre su familia. l tambin aspiraba ala presidencia, lo que constitua un problema aadido para los responsables de losasesinatos de John y Robert, ya que la muerte de un tercer Kennedy aspirante a lapresidencia habra sido algo demasiado llamativo. Haba, pues, que recurrir a otromtodo si lo que se pretenda era mantener a la familia Kennedy alejada de la CasaBlanca... La historia del drama de Edward Kennedy comienza cuando, tras una fiesta,el candidato se ofrece a acompaar a casa a su secretaria, Mary Jo Kopechne. Eltrayecto transcurre con normalidad hasta que, al cruzar un puente sobre el lagoChappaquiddick, el coche de Edward Kennedy rompe la baranda y se precipita en lasaguas. En un esfuerzo de supervivencia el senador pudo salir del automvil, pero sujoven ayudante tuvo menos suerte y fallece ahogada.174William Turner y John Christian, The assassination of Robert F. Kennedy: The conspiracy and coverup. ThundersMouth Press, Nueva York, 1993.-119-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl triste suceso constitua una ocasin de oro para dejar en la banquina lacarrera presidencial de otro Kennedy, que, en principio, tena todas las cartas para salirvictorioso, y esta vez sin necesidad de asesinarlo. Se puso en marcha una gigantescacampaa propagandstica en contra del senador, convirtiendo el accidente en unescndalo de primera magnitud. Curiosamente, como dos de los mayores voceros deesta intensa campaa aparecen E. Howard Hunt y Frank Sturgis -que incluso escribi alrespecto un libro que nunca lleg a ser publicado-175, aquellos agentes de la CIA quetan asombroso parecido tenan con los vagabundos evacuados del escenario delasesinato del presidente Kennedy. Juntos inventaron e hicieron correr una siniestrahistoria de sexo y alcohol en la que el senador apareca como un ser depravado einconsciente que haba conducido a la muerte a una inocente muchacha a la que, deno haber matado en el accidente, seguramente hubiera violado en algn desrticoparaje. No es de extraar que con este tipo de argumentos en su contra EdwardKennedy se ganara por aquella poca el ttulo de el hombre ms odiado de Amrica.Los Kennedy han sido tradicionalmente la bestia negra del conservadurismoestadounidense. Durante el juicio del caso Watergate, John Dean, uno de losayudantes de Richard Nixon, revel que el Presidente haba ordenado mantener bajovigilancia continua al senador Kennedy. En esas circunstancias, es lcito fantasearsobre si este accidente automovilstico fue realmente tan accidental como se dijo enprimera instancia. A este respecto, el propio Richard Nixon hizo un enigmticocomentario que qued reflejado, entre otras muchas intimidades del despacho oval, enlas clebres cintas del caso Watergate: Si Teddy Kennedy hubiera sabido la trampapara osos en la que se estaba metiendo en Chappaquiddick....El investigador Robert Cutler afirma haber encontrado pruebas suficientes comopara demostrar que el presunto accidente no fue sino una trampa tendida al senadorKennedy, al que ms tarde se estuvo presionando durante algn tiempo con amenazasde muerte sobre s mismo y su familia en caso de que pensara contar la verdad. SegnCutler, la pareja fue abordada poco antes de llegar al puente. Los dejaroninconscientes a ambos y procedieron a simular el accidente, dejando que la jovensecretaria se ahogase en el interior del coche. Cuando Ted despert en su habitacindel hotel al da siguiente no tuvo ni la menor dea del lo en el que haba sido metidohasta que recibi una llamada de telfono en la que le recomendaban que se hicieraresponsable del accidente si no quera que algo similar les sucediera a sus hijos176.A primera vista, la teora de Robert Cutler nos hace esbozar una sonrisa deincredulidad, pero existen pruebas materiales que parecen confirmar que algo extraosucedi en aquel puente. Para empezar, las marcas de neumticos en el suelo indicanque el coche estaba parado cuando aceler sbitamente, precipitndose contra labaranda. Adems, la blusa de Mary Jo estaba profusamente manchada de sangre, algoimposible si las heridas hubieran sido producidas por el choque contra el agua y lahemorragia hubiera ocurrido debajo de la superficie del lago. Es ms, la blusa tenasangre coagulada, lo que indica que dio tiempo a que se secara antes de que elcadver fuera introducido en el agua.La renuncia de Edward Kennedy en 1975 a la candidatura para la presidenciade Estados Unidos tambin tiene una historia secreta. Nadie ha explicado an por qu,tal como figura en los registros, cinco das antes del anuncio de su abandono de lacarrera electoral los hijos del senador fueron puestos bajo la proteccin del serviciosecreto, que les asign un dispositivo de mxima seguridad. Una posible explicacinpodra ser una amenaza que pesara sobre ellos en el caso de que su padre decidiera175Senatorial privilege: The Chappaquiddick cover-up de Leo Damore (Regnery Publishing Inc., Washington, 1988) esun libro que refleja a la perfeccin el tipo de extraas teoras que an siguen siendo de consumo comn entre laderecha estadounidense respecto al asunto del accidente.176Robert Cutler, You the jury. Edicin del autor, Boston, 1974.-120-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocontinuar con sus aspiraciones a la Casa Blanca. Esto quedara confirmado por elhecho de que veinticuatro horas despus del anuncio de su renuncia se suspendiera lavigilancia sobre los hijos del candidato a peticin de ste. Por qu ese sbito cambiode opinin?. Obviamente porque el peligro haba pasado. Pero la amenaza de unsimple perturbado no hubiera bastado para que un Kennedy renunciase a lapresidencia. No obstante, Ted recordaba muy bien lo que les haba ocurrido a sushermanos, cuyo poder y carisma no los haba hecho inmunes a las balas de losconspiradores y, adems, slo l saba realmente lo sucedido en el lagoChappaquiddick. No es de extraar, dados estos precedentes, que Ted fuera el ltimoKennedy en aspirar a la presidencia. Al menos as fue hasta que a mediados de ladcada del noventa un nombre comenz a sonar con especial fuerza en los medios decomunicacin y los foros de opinin pblica norteamericana: John Kennedy hijo, lagran esperanza de la familia Kennedy.El heredero de CamelotJohn Kennedy hijo... Era difcil en los ltimos tiempos encontrar otro personajepblico en Estados Unidos con una imagen que se pudiera comparar a la suya. l erael autntico heredero del toque Kennedy, del fabuloso reino de Camelot que fue elmandato de su padre. Cuando se hablaba del joven Kennedy nadie pareca recordar lasdesgracias y escndalos en los que durante dcadas se haba visto envuelta su familia.En su juventud haba llevado una vida de playboy que lo haba convertido en habitualde la prensa rosa. Ms tarde, decidi sentar cabeza y dedicarse a los negocios, dondetuvo notorios xitos en el sector de los medios de comunicacin. Oficialmente parecano mostrarse especialmente interesado por la carrera poltica, pero lo cierto es que sutrayectoria pblica le haba dado el nombre, el dinero y la popularidad necesarios paraconvertirse en presidente de Estados Unidos en el momento en que lo decidiera177.Se suele decir que las luces que brillan con mayor intensidad son las primerasen apagarse, y en el caso de John Kennedy esta sentencia se hizo trgicamenterealidad el 17 de Julio de 1999. Aquel da, los medios de comunicacin de todo elmundo informaron de su desaparicin mientras pilotaba una avioneta a pocoskilmetros de la costa atlntica de Estados Unidos en compaa de su esposa y de sucuada. Horas despus se confirmaba su muerte. Un Kennedy ms haba desaparecidoen trgicas circunstancias. Mucho antes de que hubiera un informe oficial, los expertosconsultados por los medios de comunicacin dieron un veredicto de lo sucedido quefue aceptado por la opinin pblica con sorprendente facilidad: desorientacin espacial.El joven Kennedy era un piloto inexperto que cometi la imprudencia de volar conmalas condiciones atmosfricas, incurriendo en un lamentable error humano que lecost la vida a l y a sus pasajeros.Sin embargo, no todo parece estar tan claro. Entre sus allegados nadie est deacuerdo con la teora que seala a John como un mal piloto, una opinin ratificada porJohn McColgan, que fue el instructor federal que examin a John Kennedy cuandoobtuvo la licencia de vuelo. Al da siguiente del accidente, McColgan hizo unasdeclaraciones al rotativo Orlando Sentinel que, inexplicablemente a pesar de su valortestimonial, no encontraron eco en ningn otro medio de comunicacin mundial: Eraun excelente piloto. (...) Super todas las pruebas de manera brillante178. Debemostener en cuenta que la opinin de McColgan est avalada por su condicin de reputado177Uno de los mejores retratos de John Kennedy hijo es el libro American son: A portrait of John F. Kennedy Jr.(Henry Holt & Company, Nueva York, 2002) escrito por Richard Blow, uno de sus ms estrechos colaboradores en laredaccin de George Magazine, revista de la que Kennedy era director.178Pilot Kennedy was conscientious guy. USA Today, 21 de Julio de 1999.-121-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoprofesional que ejerce su labor en la Academia de Seguridad en el Vuelo sita en VeroBeach (Florida). Antiguo mecnico de vuelo de la Fuerza Area, da la casualidad deque form parte de la tripulacin del Air Force One, el avin presidencial, precisamentedurante el mandato de John Fitzgerald Kennedy: Esta noticia me ha impactado porquevol con l cuando slo tena tres aos y luego, cuando era un hombre de 37, sepresent aqu como si tal cosa, con la mayor sencillez.... McColgan asegura que Johnhijo volaba prcticamente todos los das. (...) De hecho, actualmente tendra horas devuelo suficientes para convertirse en piloto comercial. Como vemos, la teorageneralmente aceptada en cuanto a la competencia del joven Kennedy como piloto es,cuanto menos, inexacta. Interesadamente inexacta?. Podra ser, aunque elloimplicara que la conspiracin que ha puesto cerco a la familia Kennedy durante losltimos cuarenta aos habra convertido a John en su ltima presa.Existe un artculo de la United Press International en el que se afirma que Johnestuvo en contacto con el control de vuelo del aeropuerto de Martha's Vineyard a las9:39 de la tarde del Viernes 16 de Julio, segundos antes del accidente. Durante esacomunicacin no se pudo apreciar que sucediera nada extrao en el aparato, ni que elpiloto estuviera nervioso o desorientado: A las 9:39 PM del Viernes, Kennedy llam alaeropuerto y dijo que se encontraba a 13 millas de ste y a 10 de la costa, comoconfirman las noticias de la WCVB-TV de Boston. (...) Momentos despus, el radar dela Administracin Federal de Aviacin indic que el aparato emprendi un vertiginosodescenso de 1200 pies en doce segundos, segn la ABC News. Es ms, esacomunicacin aporta un factor fundamental para descartar la tan cacareadadesorientacin del piloto: ste saba con total precisin dnde se encontraba, no sloen relacin con la costa (10 millas), sino tambin con el aeropuerto (13 millas).Llama igualmente la atencin el vertiginoso descenso de 365 metros (1200pies) en doce segundos, es decir, un desplome casi en picada, as como el hecho deque la cola del aparato apareciese a considerable distancia del resto del fuselaje, comosi se hubiera desprendido en vuelo, algo que, por otro lado, explicara la velocidad dela cada.La visibilidad aquella noche en la costa de Connecticut era excelente, entre 16 y19 kilmetros, lo cual hace sumamente difcil que Kennedy no viera al menos el brillodel alumbrado pblico de una zona tan densamente poblada como aquella. As pues,nos encontramos con que los medios de comunicacin de todo el mundo hablaron deunas malas condiciones meteorolgicas que no eran tan malas y de un piloto inexpertoque no lo era tanto. Por otra parte, en los mentideros polticos de Washington se dabapor seguro que John se presentara a senador, posiblemente en el Estado de NuevaYork, haciendo sombra a la mismsima Hilary Clinton.Sherman Skolnick, periodista de investigacin y personaje cercano a la familiaKennedy, afirma que el clan saba que el 1 de Agosto de 1999 John iba a anunciar suintencin de presentarse a las elecciones presidenciales. El resultado habra sido unaincgnita, puesto que Kennedy no tena experiencia poltica, aunque era un oradorsumamente eficaz y habra aportado a la historia del clan Kennedy algo que adora elpblico norteamericano, un final feliz. Todo ello le habra valido el apoyo de un ampliosector del electorado, formado tanto por conservadores como por liberales. Skolnicktambin habla de la existencia de un informe confidencial del FBI en el que se confirmaque el avin de John cay a consecuencia de la detonacin de un pequeo explosivo abordo.-122-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoConclusinSea conspiracin o fatalidad lo que persigue a los Kennedy, el caso es que conJohn se ha esfumado su ltima esperanza de volver a alcanzar la Casa Blanca. Se hanbarajado varios nombres como sucesores dentro del clan, pero ninguno de ellos cuentacon el carisma y la imagen pblica del malogrado hijo del ex-presidente. Tal vez seamejor as, y slo de esta manera se acabe con el inexplicable rosario de muertesviolentas.-123-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl fraude ApoloEstuvimos realmente en la Luna?1) Segn cifras de la propia NASA, un 11 por ciento de los estadounidenses actualescreen que el viaje a la Luna fue un elaborado fraude.2) Cuando se trata de aportar pruebas, los defensores de la teora del fraude lunar nose achican en absoluto y sacan a relucir decenas de fotografas oficialmente tomadaspor los astronautas en la superficie lunar que, de ser todo tal como se nos ha contado,no deberan contener cierto nmero de interesantes anomalas que son objeto de sussospechas.3) Los tericos de la conspiracin nos cuentan una alucinante historia de alunizajesfalsos, fotografas retocadas, presuntas rocas lunares que jams han salido de la Tierray astronautas programados psicolgicamente para mantener una impostura tanperfecta que ellos mismos se la creen.4) Para ellos todo fue probablemente fruto de un desesperado intento de evitar elridculo y el revs propagandstico que hubiese supuesto admitir ante la comunidadinternacional la derrota estadounidense en la carrera espacial.5) Los soviticos tampoco tenan nada que reprochar en aquella poca a sus colegasnorteamericanos respecto a fraudes espaciales, y mintieron en diversas ocasionessobre sus logros en esta materia.La llegada del hombre a la Luna es considerada por muchos, y no sin razn,uno de los puntos culminantes de la historia humana. Por muchos, pero no por todos...Ms de treinta aos de polmica y suspicacias por parte de quienes dudan de que estahazaa haya tenido alguna vez lugar han empaado este acontecimiento histrico.El 20 de Julio de 1969 Neil Armstrong, ante la expectante mirada de millonesde telespectadores, plant su pie izquierdo en la polvorienta superficie lunarconvirtindose en el primer ser humano que imprima su huella sobre nuestro satlite.La televisin mostraba el acontecimiento en directo mientras la humanidad en plenocontena la respiracin. Nadie dudaba de que se trataba del comienzo de una nuevaera.El astronauta inici el paseo alejndose del LEM, el voluminoso mdulo lunarcon apariencia de insecto en el que haba llegado hasta all. Armstrong respirabadentro de su escafandra una atmsfera que contena un 71 por ciento de oxgeno.Caminaba muy rpido gracias a la escasa gravedad. La luz solar, sin ninguna atmsferaque la atenuase, era muy fuerte y aportaba a la escena una iluminacin perfecta.Despus de un breve paseo, Armstrong dedic toda su atencin a ayudar a salira su compaero Aldrin. Transcurren unos minutos de tensa espera hasta que a las23:15 el segundo astronauta sale del mdulo. Aldrin parece ms ilusionado que sucompaero con la ingravidez, deja caer unas rocas, salta y juega casi como un nioalrededor del mdulo mientras Armstrong inspecciona el motor. En la Tierra, lostelespectadores vuelven a contener el aliento cuando se produce una serie demovimientos, desajustes y desenfoques reiterados en la cmara de televisin queregistra las evoluciones de los astronautas. Afortunadamente, el problema se solucionaen poco tiempo y la imagen vuelve a ser normal y ntida. Los astronautas estndescubriendo una placa conmemorativa que quedar para siempre en la base del LEM,sobre la superficie lunar, como recuerdo perenne de la hazaa que podr sercontemplada por las futuras generaciones de viajeros espaciales. En el control de laNASA ni siquiera la solemnidad de este momento hace que se relaje la guardia y se-124-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotoman continuas lecturas de los sistemas de soporte vital: Armstrong 65 por ciento yAldrin 74 por ciento. Todo va bien por el momento...Hay que reconocer que, contado as, resulta un relato bastante emocionante.Hay incluso quien piensa que es demasiado cinematogrfico, demasiado perfecto paraser real. Son los apoloescpticos.Autores polmicos como Bill Kaysing179 y Ralph Rene180, que afirman sin ningnrubor que los desembarcos lunares de las misiones Apolo fueron un elaboradofraude181. Entre otros argumentos, sostienen que en la dcada del sesenta la NASA nohaba adquirido an un desarrollo tecnolgico lo suficientemente elevado como parapermitir un alunizaje real. En cambio, lo que s exista era una perentoria necesidad deganar a cualquier precio la carrera espacial, un objetivo propagandstico vital en elmarco de la Guerra Fra, por lo que Armstrong pudo dar su pequeo paso para unhombre no a medio milln de kilmetros de la Tierra, en las polvorientas llanuras delmar de la Tranquilidad, sino en otras llanuras, no menos polvorientas, que seencontraran a apenas 150 kilmetros de los carteles luminosos de Las Vegas,concretamente en unos estudios cinematogrficos construidos en secreto en el desiertode Nevada.El presunto fraude lunar es un elemento que ha terminado por calar en lacultura popular norteamericana, e incluso ha sido recogido en guionescinematogrficos como los de Los diamantes son para siempre (1971) y CapricornioUno (1978)182. No nos encontramos ante una simple leyenda urbana ni susdefensores son los tpicos freaks de un programa televisivo nocturno, sino que se trataen la mayor parte de los casos de personajes con una profunda formacin tcnica quetienen argumentos de peso suficiente como para, al menos, abrir el resquicio de unaduda razonable. Escuchemos, por ejemplo, al ya citado Bill Kaysing: Bien, tengamosen cuenta que el motor del mdulo lunar desarrollaba unos 5000 kilos de empuje. Yohe visto muchos cohetes de estas caractersticas en accin y son tan potentes quearrancan de cuajo las rocas que se encuentran en las proximidades de donde actan.Un motor con 5000 kilos de empuje debera haber abierto un agujero en el suelo lunary levantado una enorme nube de polvo. Ninguna de estas cosas aparece en lasfotografas y filmaciones presuntamente tomadas en la Luna. La ausencia de crterdebajo del mdulo lunar es la evidencia ms slida que tenemos de que algo extraosucede con esas fotografas. Eso sin contar con la ausencia de estrellas en el cielo.Ya en los aos setenta se empez a especular con que los gravesinconvenientes tcnicos sufridos en la misin del Apolo I, que se incendi en la cuenta179Gran parte del contenido de este captulo procede del libro de Bill Kaysing We never went to the moon: Americasthirty billion dollar swindle, Holy Terra Books, Soquel (California), 1991. Para evitar la reiteracin de las notas a pie depgina lo citar slo esta vez sin que por ello quiera apropiarme de datos y conclusiones que no son mos. Quienesquieran contactar con este autor pueden hacerlo en la siguiente direccin: Bill Kaysing, P.O. Box 595, Frazier Park(California), 93225, Estados Unidos.180Otro de los grandes escpticos de los viajes a la Luna. La investigacin que realiza en su libro NASA moonedAmerica!, autopublicado por el autor en 1994, contiene interesantes aportaciones a este respecto. Su direccin es:Ralph Rene, 31 Burgess Place, Passaic (New Jersey), 07055, Estados Unidos.181El 15 de Febrero y el 19 de Marzo de 2001 la importante cadena norteamericana Fox Televisin emiti el programaConspiracy theory: Did we land on the moon?, presentado por el actor de la popular serie Expediente X, MitchPileggi. En este programa no slo se denunci la amplia serie de incongruencias que contiene la versin oficial de laconquista de nuestro satlite, sino que sirvi para reabrir un amplio debate en la opinin pblica estadounidense.182Peter Hyams, director de Capricornio Uno, est ntimamente convencido del enorme poder de los medios decomunicacin: Mis padres eran de los que crean que si algo apareca en The New York Times era porque era verdad.Yo mismo formo parte de una generacin que creci creyendo que todo lo que veamos por televisin era verdad.Mucho ms tarde aprend hasta qu punto los peridicos pueden ser inexactos y cmo la televisin tambin tienemucho de falso. As que me dije a m mismo que sera interesante si tomramos un gran acontecimiento histricodonde la nica fuente de informacin con la que cuenten los ciudadanos fuera la pantalla de televisin y demostrarhasta qu punto es fcil manipular a la opinin pblica si se cuenta con los medios precisos. A pesar de esteplanteamiento, Hyams insiste en que Capricornio Uno es una pelcula que no tiene ms propsito que elentretenimiento y no hacer referencias veladas al presunto fraude Apolo. Yo era consciente de que hay personas quecreen que nunca fuimos a la Luna, pero nunca le sus libros o consult con ellos.-125-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoregresiva previa al despegue matando a sus tripulantes, habran sido imposibles desolucionar en tan corto plazo de tiempo (apenas dos aos). Esta casi milagrosarecuperacin tecnolgica, unida a ciertas incongruencias que enumeraremos acontinuacin, hicieron que surgieran varias teoras con el denominador comn deafirmar que la NASA no ha contado toda la verdad en lo tocante a la conquista de laLuna, entre ellas la del fraude total, segn la cual el hombre nunca pis la superficie denuestro satlite y la humanidad fue engaada en lo que habra sido el mayor engaode todos los tiempos, gracias al cual Estados Unidos le ganaba la carrera espacial a laUnin Sovitica y mostraba al mundo su podero. Aunque sta es la teora msextendida no es la nica.Bill Brian escribi en 1982 Moongate183, obra en la que se muestra deacuerdo respecto a la existencia de alguna clase de encubrimiento. Piensa que suscolegas pueden muy bien estar en lo cierto al decir que nunca fuimos a la Luna, perocree que hay una razn completamente diferente para muchas de las inconsistenciasque se han encontrado184. Quiz realmente se viaj hasta nuestro satlite, pero Briandemuestra que la tecnologa oficialmente empleada para ello es demasiado primitiva.Su teora es que alcanzamos la Luna con la ayuda de un dispositivo antigravitatoriosecreto que la NASA probablemente diseara aos atrs a partir de tecnologadesarrollada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Podramos pensar quetal afirmacin es aventurada y propia de una mente fantasiosa, pero se da lacircunstancia de que Brian es mster en ingeniera nuclear por la Universidad Estatalde Oregn (siendo un respetado profesional de su ramo) y emplea en su libro suscapacidades matemticas y conceptuales para descubrirnos lo que tericamente es elgran secreto de la NASA, esto es: que la gravedad lunar es muy superior a lo que seafirma, lo suficientemente intensa como para retener una tenue atmsfera despus detodo. Ha escrito varios apndices a su obra sembrados de complejos clculosdestinados a demostrar estos puntos. Pero no todo son nmeros en su investigacin,sino que tambin hay un lugar para la intuicin: Las transcripciones de lascomunicaciones entre los astronautas y el control de la misin no corresponden aconversaciones normales, sino que ms bien parecen cuidadosamente escritas. Soncharlas que dejan al que las lee un extrao sabor en la boca, como si los astronautasrealmente no estuvieran donde dicen.Pero por qu la NASA habra de embarcarse en un engao de tamaasproporciones slo para ocultar al conocimiento pblico que la Luna tiene una gravedadmayor de lo que se pensaba?: Se trata de una serie de elementos encadenados,explica Brian. No se puede revelar una parte de la informacin sin que quede aldescubierto todo el asunto. Si se descubriese la verdad sobre la Luna, la NASA tendraque explicar la tcnica de propulsin que los llev hasta all, adems de divulgar susinvestigaciones en propulsiones alternativas, unas investigaciones que ponen en riesgoel negocio de las grandes corporaciones petrolferas y cuyos resultados podranconducir al derrumbe de la estructura misma de nuestra economa mundial.Sencillamente, la NASA no puede asumir ese riesgo185.Como vemos, las conclusiones varan enormemente, pero todos estosheterodoxos se encuentran de acuerdo en un punto fundamental: lo que se nos mostraquella histrica jornada del verano de 1969 fue completamente falso. Veamos en quse basan para hacer tan atrevida afirmacin...183William L. Brian II, Moongate: Suppressed findings of the U.S. Space Program. Future Science Research, Portland,1982.184Unas misteriosas palabras pronunciadas en Septiembre de 1999 por el astronauta Brian OLeary ante el periodistaGraham Birdsall parecen dar algo de pbulo a una teora parecida: Si algunas de las filmaciones se hubieranestropeado es remotamente posible que ellos (la NASA) pudieran haber rodado algunas escenas en un estudiocinematogrfico para evitar la vergenza pblica.185Ibd.-126-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoFotografa de un engaoCuando se trata de aportar pruebas, los defensores de la teora del fraude lunarno se achican en absoluto y sacan a relucir decenas de fotografas oficialmentetomadas por los astronautas en la superficie lunar que, de ser todo tal como se nos hacontado, no deberan contener cierto nmero de interesantes anomalas que sonobjeto de sus sospechas. David Percy, prestigioso fotgrafo britnico de la RoyalPhotographic Society, declaraba ante las cmaras de la Fox: Nuestra investigacinsugiere que las imgenes de los alunizajes del Proyecto Apolo no constituyen unregistro verdadero y exacto. En nuestra opinin, las fotografas del Apolo fueronfalsificadas. Muchas de las imgenes estn llenas de inconsistencias y anomalas186.Pero quiz la ms curiosa de estas anomalas es la que hace notar MaraBlyzinky, directora de astronoma del observatorio de Greenwich (Londres). A falta deuna atmsfera que entorpezca el paso de la luz, en la Luna las estrellas deberan sertotalmente visibles y aparecer a la vista con un brillo considerablemente mayor que enla Tierra. Pues bien, en las imgenes tomadas por los astronautas el problema no esque se vean muchas... sino pocas; en realidad, no se ve ninguna estrella. Resultaciertamente notable que, dadas las inmejorables condiciones de observacin, la grancalidad de la cmara Hasselblad con la que estaban equipados y la sensibilidad de lapelcula Ektachrome utilizada, a ninguno de los astronautas se le ocurriese hacer unainstantnea con un tiempo de exposicin suficiente como para recoger ese firmamentonico. Como dice el propio Kaysing: Tuvieron una oportunidad maravillosa defotografiar el increble firmamento visible desde la Luna. He tenido ocasin de hablarcon varios astronautas y todos ellos me comentaron que los tripulantes de las misioneslunares habran podido disfrutar de la visin de millones de estrellas, por no mencionarJpiter, Saturno y otros planetas, pero ninguno de ellos trajo de vuelta una msera fotode ese impresionante firmamento que muestra las estrellas en toda su magnificencia.Ni siquiera hacen antes, durante o despus de su viaje ni un comentario sobre tanpresumiblemente sobrecogedor espectculo. Lo ignoran por completo. Es como ir avisitar las cataratas del Nigara y hablarle a todo el mundo de la riqusimahamburguesa que nos sirvieron, a la que, por cierto, hemos dedicado todas nuestrasfotografas.Claro que esta cuestin nos sirve para plantear una nueva pregunta. Si comosegn parece el viaje a la Luna fue un fraude, por qu no incluir las estrellas en eldecorado y dejar suelto un cabo de tal magnitud?. Sencillamente, porque las estrellasno son tan fciles de falsificar como pudiera parecer a primera vista. Miles deastrnomos, profesionales y aficionados se habran lanzado vidamente sobre esasfotografas para analizarlas minuciosamente. Habran medido los ngulos entre lasestrellas y la posicin aparente de stas en una posicin tan alejada de la Tierra. Nohaba ninguna manera, incluso con la ayuda de las computadoras ms avanzadas de lapoca, de crear un firmamento falso aceptable para los astrnomos. As que muyprobablemente los responsables del fraude se decidieran por la solucin ms simple aeste peliagudo problema: prescindir completamente de las estrellas.Aunque estas tesis se basan principalmente en pruebas circunstanciales,Kaysing, su principal defensor, compensa la falta de pruebas de cargo con un notableentusiasmo. Kaysing es un tranquilo californiano de pelo cano, cuyo nivel de energaparece milagrosamente intacto a pesar de sus 72 aos. Trabaj como jefe depublicaciones tcnicas para la seccin de investigacin y desarrollo de Rocketdyne en186En 1997 la revista britnica Fortean Times publicaba bajo el ttulo Percy and the astro-nots un detallado estudio deestas imgenes, en el que se poda apreciar una impresionante serie de irregularidades difciles de explicar de otramanera que no fuera el fraude.-127-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosus instalaciones del sur de California entre 1956 y 1963. Rocketdyne era el contratistade los motores del Proyecto Apolo: La NASA no poda ir a la Luna y ellos lo saban,afirma Kaysing, que, defraudado por lo que pudo ver e intuir durante su experienciacomo contratista de la agencia espacial, decidi dedicar su vida a esclarecer la verdad.Durante ese tiempo yo estaba habilitado por la Comisin de Energa Atmica paraacceder a informacin clasificada como alto secreto. Esa calificacin me permitiacceder a los secretos del desarrollo de los proyectos Mercury, Gemini, Atlas y el futuroApolo. Gracias a mi experiencia como escritor tcnico comprend que haba muchascosas que la industria aeroespacial y la NASA hubiesen querido hacer, pero que nuncahicieron. Dicho de otra forma, no tuvieron tantos xitos como pretendan. (...) A finalesde los aos cincuenta, cuando yo estaba en Rocketdyne, hicieron un estudio deviabilidad de un viaje con astronautas que aterrizaran en la Luna. El resultado fue quelas posibilidades de xito eran de apenas un 0,0017 por ciento. En otras palabras, eraimposible. (...) Sin embargo, ambos -la NASA y Rocketdyne- queran que el dinerosiguiera fluyendo. He trabajado en la industria aeroespacial el tiempo suficiente comopara saber que sa es su nica meta187.Sus argumentos quedaron expuestos en un libro que, a falta de un editor quese atreviese a publicarlo, fue editado por l mismo y ha tenido un inesperado xito,convirtindose en un verdadero clsico entre los aficionados norteamericanos a lateora de la conspiracin. Nunca fuimos a la Luna, como se llama, es el trabajo detoda una vida, en el que se recoge la multitud de documentos, testimonios yfotografas que el autor ha recopilado pacientemente a lo largo de estos aos durantelos que se ha dedicado a desentraar lo que l denomina el mayor fraude de laHistoria: Creo realmente que las evidencias que expongo prueban, ms all decualquier duda, que es imposible que hayamos llegado a la Luna, al menos en la formaen que se nos ha contado, afirma sin inmutarse desde la modesta roulotte en la quevive, en la pequea localidad californiana de Soquel.Kaysing nos cuenta en el libro sus peripecias a lo largo de estos aos siguiendoincansable la pista de alunizajes falsos, fotografas retocadas, presuntas rocas lunaresque jams han salido de la Tierra y astronautas programados psicolgicamente paramantener una impostura tan perfecta que ellos mismos se la creen, por no hablar decmo ciertos medios de comunicacin fueron partcipes y encubridores de todo ello,empezando por la figura del gur televisivo de la poca, Walter Cronkite, el hombreque narr para los estadounidenses el histrico momento. Todo un ejercicio deextravagancia, aunque, bien mirado, qu pruebas materiales existen de la presenciadel ser humano en la Luna?. Instrumentos que bien pudieron ser dejados all poraparatos no tripulados?. Unos trozos de roca que son de composicin similar amillones de ellas que pueden ser encontradas sin dificultad en la Tierra?. La palabrade unos astronautas que, como militares que son, se deben al cumplimiento de lasrdenes que reciben y a la legislacin sobre seguridad nacional?. Lo que vimos portelevisin?.Conviene no perder de vista que, por extravagante que nos parezca la actitudde este autor, Kaysing plantea una serie de preguntas incmodas que tanto la NASAcomo los astronautas que participaron en las misiones lunares eludensistemticamente. Se han emitido toda clase de sofisticados razonamientos tcnicospara intentar explicar las anomalas denunciadas por Kaysing y otros, pero las sutilezasse disuelven como un terrn de azcar ante hechos tan sencillos, pero con tantafuerza, como que en las fotografas tomadas en la Luna no aparezca, en ninguna deellas, una sola estrella y eso es algo que, por mucho que se intente justificar, hace que187Rogier van Bakel, The wrong stuff. Revista Wired, Septiembre de 1994.-128-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoel sentido comn se quede con la incmoda sensacin de que en esta historia no todoencaja como debiera.Por qu mentir?Al parecer, la agencia espacial se decidi a poner en marcha el elaboradofraude cuando, tras aos de fiascos tecnolgicos y trabas burocrticas ypresupuestarias, la NASA se vio ante la desagradable perspectiva de admitir finalmenteque la promesa pstuma del mitificado presidente Kennedy iba a quedar sin cumplir alresultar imposible poner a un hombre en la Luna antes de finalizar la dcada de lossesenta188. Tal es la opinin de Ralph Rene, un hombre al que su espritu inquisitivo leha permitido darse cuenta de algunos detalles que pasaron inadvertidos para millonesde telespectadores: Cmo es posible que la bandera se mueva -se pregunta esteingeniero norteamericano de 48 aos- si no hay atmsfera ni viento en la Luna?189.Como Kaysing, l tambin ha emprendido una suerte de cruzada espacial desde suNueva Jersey natal. En la soledad de su estudio ha analizado cuidadosamente cadauna de las misiones del Proyecto Apolo, cada pelcula, fotografa e informe emitido porla NASA y, con un creciente sentimiento de incredulidad, no ha tenido ms remedioque llegar a la misma conclusin que Kaysing: es imposible que Estados Unidos pusieraa un hombre en la Luna.Para Rene, todo fue probablemente fruto de un desesperado intento de evitarel ridculo y el revs propagandstico que hubiese supuesto admitir ante la comunidadinternacional la derrota estadounidense en la carrera espacial. La NASA, actuando enestrecha colaboracin con el mayor cuerpo de la inteligencia militar estadounidense, laAgencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), habra organizado una operacin de altosecreto que, segn Kaysing, fue denominada Apollo Simulation Project (ASP).Las tomas falsas habran sido rodadas en la base Norton de la Fuerza Area, enSan Bernardino (California): All contaban con ms y mejor equipo tcnico y humanoque todos los estudios de Hollywood juntos, explica Kaysing, aadiendo que elhombre encargado de tan peculiar rodaje no fue otro que el afamado director de cineStanley Kubrick, cuya pica pelcula de 1968, 2001: una odisea del espacio, habaimpresionado vivamente a los oficiales de la NASA hasta el punto de decidir ponerlo almando de la parte tcnica de la operacin: l tuvo acceso a todos los niveles delcomplot, mantiene Kaysing. Puede sonar descabellado, pero lo cierto es que elrecientemente fallecido Kubrick siempre rehus contestar a cualquier pregunta que sele hiciera sobre el tema, una actitud habitual en los implicados en este curioso asunto.Lo que s se sabe es que era un hombre vivamente interesado por el mundo delespionaje, las operaciones secretas y la teora de la conspiracin. Tanto, que su obrapstuma, Eyes wide shut, contiene mltiples alusiones -algunas alegricas y otrasbastante directas- al poder de las sociedades secretas, as como a ciertos proyectos dela CIA para manipular la mente de los ciudadanos, como los denominados MkUltra yMonarch190.188No es esta la nica ocasin en que se ha puesto en entredicho la veracidad de las versiones de la NASA. Durante laComisin presidencial que en 1986 investig el desastre del transbordador espacial Challenger, el eminente fsicoRichard Feynman encontr que los anlisis, conclusiones y metodologa de la NASA eran consistentemente incorrectos.En un largusimo documento (que dado que avergonzaba pblicamente a la NASA fue relegado a un apndice externoal informe final de la Comisin), Feynman haca varias observaciones que parecen notablemente aplicables al caso quenos ocupa en esta ocasin: Parece que, segn sea el propsito, para el consumo interno o externo, la direccin de laNASA exagera la fiabilidad de sus productos, hasta llegar al punto de la fantasa.189Ibd.190En http://www.konformist.com/flicks/eyeswideshut.htm se puede encontrar un interesantsimo anlisis de lasreferencias ocultas de esta cinta.-129-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPero dejemos descansar en paz al pobre Kubrick -que por otra parte mereceraun captulo en este libro- y volvamos a la presunta superproduccin de la NASA. Apartede las filmaciones, la agencia espacial produjo abundante material fotogrfico de susupuesto alunizaje. Tras un meticuloso anlisis de estas imgenes, tanto Rene comoKaysing han llegado a la conclusin de que tampoco han sido tomadas en la Luna.Adems de las inconsistencias ya resaltadas por otros autores, la comparacin de lasfotografas con las filmaciones realizadas en teora los ha llevado a descubrirsimultneamente la existencia de graves errores de continuidad entre unas y otras,esto es, diferencias que indican claramente que no fueron tomadas en el mismomomento como se ha pretendido hasta ahora. Mientras sostiene en las manos lasfamosas fotografas de los paisajes lunares, Kaysing explica lacnicamente: Escierto. No hay estrellas -aqu hace una pausa que pretende cargar de dramatismo sudiscurso- y aade: Estando en la Luna una mirada a los cielos debera ser algo ascomo estar en la cima de una montaa una clara noche de verano, con millones deestrellas brillando por doquier. Aqu no hay nada de eso. A esto se suman decenas depequeas incoherencias que presentan las imgenes presuntamente tomadas en laLuna y que apuntan hacia una direccin comn: el fraude.Claro que los soviticos tampoco tenan nada que reprochar en aquella poca asus colegas norteamericanos respecto a fraudes espaciales. El Jueves 12 de Abril de2001, festividad del cosmonauta en Rusia y aniversario de la fecha en que fue enviadoel primer hombre al espacio, el diario ruso Pravda sorprenda al mundo con larevelacin de que Yuri Gagarin no fue, despus de todo, el primer hombre en volar alespacio. En 1957, 1958 y 1959 tres pilotos soviticos murieron en varias tentativas porconquistar el espacio antes que los norteamericanos. La guerra propagandstica entreambas superpotencias hizo inviable que los rusos confesaran estos trgicos fracasos, ysus protagonistas quedaron para siempre en el anonimato sin que se les reconocierasiquiera su condicin de hroes de la Unin Sovitica, como le suceda a cualquiermilitar que falleca en acto de servicio.Algo muy similar ocurri en el caso de la perrita Laika. Durante dcadas, lapropaganda sovitica vendi la historia de este animal, sacrificado como tantos otrosen los altares de la ciencia, orbitando alrededor de nuestro planeta durante unasemana y siendo fuente de valiosos datos que contribuiran a hacer ms seguras lasexpediciones tripuladas por humanos. Hoy sabemos que no fue as. Laika falleciapenas siete horas despus del despegue, sofocada por las altas temperaturas de suhabitculo y vctima de un ataque al corazn provocado por el pnico. Una muerte muypoco apropiada para el triunfalismo que requera la propaganda de la Guerra Fra, porlo que la verdad fue sutilmente manipulada y no se ha conocido hasta fechas muyrecientes.Vacaciones en Las VegasPero mientras los rusos daban sus primeros pasos en esto de las simulacionesespaciales, los norteamericanos se empeaban en mostrarle al mundo que cuando setrata de producir un espectculo no tienen rival. As, las acusaciones de Kaysingadquieren un tono definitivamente alucinante cuando describe lo que podramosdenominar como fase de posproduccin del fraude lunar. Una vez elaborado elmaterial grfico destinado a engaar al pblico, haba que proceder a la escenificacinde la misin Apolo propiamente dicha. En lo que constituira un truco de lusionismodigno del mismsimo David Copperfield. Un cohete sin tripulacin habra sido enviado alespacio ante la emocionada mirada de millones de ojos que, desde todo el planeta,siguieron el despegue mientras los pretendidos astronautas eran llevados en avin al-130-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocomplejo que el ASP tena preparado a tal efecto en el desierto de Nevada, un lugardonde pudieron disfrutar de todos los lujos concebibles, incluyendo la presencia dealgunas de las ms voluptuosas bailarinas de striptease de Las Vegas, que ya habancolaborado en otros asuntos con la inteligencia militar191. De hecho, a juzgar por losdatos que aporta Kaysing en su libro, no sera en absoluto descartable que talinstalacin se encontrara en el gigantesco complejo militar de alto secreto conocido enclave como Dreamland: la archifamosa rea 51.Lo cierto es que una vez presuntamente lanzados al espacio los astronautasresultaba virtualmente imposible verificar la autenticidad de cualquier comunicacin, yaque era la propia NASA quien controlaba los enlaces de comunicacin. En talescircunstancias, quin es capaz de asegurar que las imgenes y sonidos querecibamos eran emitidos realmente en directo?.Kaysing no escatima detalles a la hora de describir a sus lectores la escandalosavida de playboys que Armstrong y sus compaeros llevaron en su apartado aunquelujoso confinamiento, mientras el mundo los supona a medio milln de kilmetros dela Tierra perdidos en el fro vaco sideral. Uno de los momentos ms sublimementesurrealistas de la narracin de Kaysing, de esos que no nos extraara nada que seajustasen fielmente a lo sucedido por aquello de que la realidad suele superar a lasms delirantes ficciones, es cuando narra con absoluto lujo de detalles una pelea deburdel que se entabl entre uno de los astronautas y un miembro del personal del ASPcuando ambos, probablemente influidos por los rigores de su encierro y la presinpsicolgica a la que estaban sometidos, se encapricharon con una exuberante bailarinaextica conocida como Peachy Keen. Se nos hace un poco cuesta arriba imaginarnosque una operacin de alto secreto en la que se encuentra en juego el prestigio de lanacin ms poderosa de la Tierra pueda terminar convertida en poco menos que unapelea de borrachos dndose a trompadas en un prostbulo. Claro que, tratndose deEstados Unidos, todo es posible...El caso es que poco antes de su triunfal regreso a la Tierra los astronautashabran sido alejados de los placeres y tentaciones de Las Vegas para ser confinadosen una base secreta al Sur de las islas Hawaii, concretamente en el archipilago deTauramoto. All los aguardaba la falsa cpsula espacial a bordo de la cual seranlanzados al ocano desde un avin de transporte C-5A para, ya ante las cmaras detelevisin, ser rescatados por la Marina y vueltos a enclaustrar en una inexplicablecuarentena, especialmente si tenemos en cuenta que tericamente regresaban de unlugar sin atmsfera, sin agua y sometido a la implacable accin de los rayos csmicos,donde era virtualmente imposible que se contagiaran de virus, bacterias omicroorganismos de ningn tipo. Para Kaysing resulta evidente que este nuevoconfinamiento fue empleado para adoctrinar convenientemente a los astronautasrespecto a lo que deberan decir en sus intervenciones ante los medios decomunicacin, ensayando una y otra vez las respuestas a cada posible pregunta.La ley del silencioComo toda teora de la conspiracin que se precie, la propuesta por Kaysingincluye una coleccin de muertes misteriosas, encabezada por la del astronauta GusGrissom, que en repetidas ocasiones haba manifestado pblicamente una postura muycrtica respecto a los problemas de seguridad del Proyecto Apolo, y la casualidadquiso que encontrara su fin precisamente vctima de un accidente que, segn nuestroautor, pudo haber sido orquestado por la DIA para que otros posibles disidentes lo191Bill Kaysing, op. cit.-131-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopensaran dos veces antes de manifestar alguna duda sobre el proyecto. El siniestro delApolo I fue una de las mayores tragedias de la historia de la exploracin espacial: el 27de Enero de 1967 los tres ocupantes de la nave murieron asfixiados durante unaprueba en tierra a causa de un incendio que se produjo en el interior de la cpsula, dela que no pudieron salir. Slo unas pocas semanas antes, un extraamente profticoGrissom haba declarado a la prensa: Esperamos que si nos ocurre algo esto noretrase el programa.Kaysing sugiere que los astronautas fueron sometidos a los ms sofisticadosavances disponibles en materia de control mental y lavado de cerebro, convirtindoseen autnticos tteres que realmente crean en la realidad de sus aventurasinterplanetarias, asegurndose la NASA con ello su obediente participacin en elfraude. Por cierto que, hablando de lavados de cerebro, otros grandes sustentadoresmundiales de la teora de que el hombre jams pis la Luna son los dirigentes de lasecta Hare Krisna, acusados de practicar a sus seguidores las mismas tcnicas decontrol mental. Segn ellos, es imposible que los astronautas norteamericanospudieran haber llegado a nuestro satlite pues, tal como atestiguan sus librossagrados, la Luna se encuentra dos millones de kilmetros ms lejos de la Tierra que elSol... por tanto, no comprenden cmo Armstrong y sus compaeros llegaron hasta allen tan slo 91 horas192.Aunque muy pocos norteamericanos se atreven a suscribir en pblico talesteoras, para exasperacin de la NASA son millones los que dudan en privado de laautenticidad de las misiones lunares. Durante aos, el departamento de relacionespblicas de la agencia ha empleado literalmente millones de hojas de papel encontestar a incrdulos, maestros, bibliotecarios y hasta legisladores, como el senadordemcrata de California Alan Cranston y el republicano de Carolina del Sur StromThurmond, quienes se dirigieron a la NASA como portavoces de las dudas de algunosde sus electores. Las cifras que maneja la agencia espacial establecen que el nmerode norteamericanos que cree en el engao se aproxima a 25 millones193.Ancdotas aparte, si la NASA realmente hubiera querido falsificar la conquistade la Luna el momento elegido no poda haber sido mejor. El advenimiento de latelevisin, que haba alcanzado una masa crtica de usuarios slo unos aos antes delos presuntos alunizajes, sera vital para el xito del fraude; ya se sabe que ver escreer. La magia de los satlites, con su capacidad de facilitar las comunicacionesglobales, fascinaba e intimidaba a millones de personas, de la misma manera que laenerga atmica haba cautivado la imaginacin del pblico durante la dcada anterior.De igual forma, la investigacin espacial y la astronutica haban alcanzado un gradode sofisticacin lo suficientemente elevado como para hacer creble un viaje a la Luna.Pero quiz el factor ms importante a este respecto sea que an no habatenido lugar el escndalo Watergate y los ciudadanos estadounidenses todavaconservaban intacta la confianza en aqullos a los que haban elegido en las urnas: Ladesconfianza en la autoridad juega claramente un papel de vital importancia en este192Sin embargo, los Hare Krisna no descartan a priori el viaje espacial, ya que afirman que se puede llevar el almadesde el ombligo hasta el tercer ojo y fijarla en el entrecejo pensando fuertemente, gracias a lo cual: Se puede, enmenos de un segundo, alcanzar los planetas y aparecer dotado de un cuerpo espiritual....193La cadena de peridicos Knigth (uno de los dos grupos que despus se unieron para formar Knight-Ridder Inc.) hizoun pequeo sondeo a 1721 norteamericanos un ao despus del primer alunizaje encontrndose con el sorprendentedato de que el 30 por ciento de los encuestados se mostraban suspicaces respecto a la autenticidad de los viajes de laNASA a la Luna. El 20 de Julio de 1970, un artculo de la revista Newsweek que informaba de los resultados de lavotacin citaba a una mujer madura de Filadelfia que pensaba que el alunizaje haba sido escenificado en un desiertode Arizona. El mayor ncleo de escepticismo, segn Newsweek, apareci en el barrio judo de Washington DC, dondems de la mitad de los encuestados dudaban de la autenticidad del paseo de Neil Armstrong. Es parte de un esfuerzodeliberado por enmascarar los problemas domsticos, explicaba un rabino. Las personas son infelices y esto los ayudaa evadirse de sus problemas.-132-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoasunto194, sostiene Fred Fedler, profesor de periodismo en la Universidad Central deFlorida. Con Vietnam y Watergate, las personas se han vuelto menos confiadas y enalgunas capas de la poblacin no importa ya lo que el gobierno diga; su reaccininmediata es descreer y en no pocas ocasiones abrazar el punto de vista opuesto.Llama la atencin que ni la NASA ni sus representantes hayan accedido jams adebatir pblicamente estos asuntos con el seor Kaysing: A pesar de mis reiteradaspeticiones, Neil Armstrong no ha querido cruzar una sola palabra conmigo, se queja elautor. Sin embargo, ni los desprecios ni la incomprensin han podido detener a estehombre, ni le han impedido seguir adelante con su particular cruzada, dandoconferencias y concediendo entrevistas a lo largo y ancho del planeta: A losastronautas que afirman haber estado en la Luna yo los llamo simple y llanamenteembusteros, muy especialmente a Alan Shephard. Despus de que Grissom fueraasesinado, Shephard fue completamente insensible a las peticiones de ayuda de suviuda, Betty Grissom, para que la apoyase en una solicitud para que la NASA y NorthAmerican Aviation admitieran su responsabilidad en el accidente y asumieran el pagode una indemnizacin. sta es la clase de miserables contra la que he decidido dedicarmi vida. Hay mucha gente en todo el planeta que me ha brindado apoyo, ayudatcnica e informacin confidencial, incluyendo a un hombre que trabajaba en laestacin de seguimiento de Goldstone durante el Proyecto Apolo y est convencido deque todo es una patraa. Es posible que Bill Kaysing slo sea un Don Quijotecontemporneo, un idealista obcecado en perseguir una quimera, pero aun as es difcildesprendernos de la sensacin de que una cuota de verdad se oculta tras sushallazgos. Cunto?, tal vez lo sepamos algn da.Jrelo ante la BibliaLa historia del presunto fraude lunar y de quienes lo investigan no est exentade ancdotas ms o menos curiosas. El 21 de Septiembre de 2002 el astronauta EdwinBuzz Aldrin result absuelto en los tribunales de un cargo de agresin contra unterico de la conspiracin que lo ret de improviso a que jurara ante una Biblia quellevaba a tal efecto que realmente estuvo en la Luna en 1969. El veterano tripulantedel Apolo 11, que en la actualidad cuenta 72 aos, declar a las autoridades que actuen legtima defensa cuando golpe a Bart Winfield Sibrel, de 37 aos, a la salida de unhotel de Beverly Hills. Tras escuchar a ambas partes y observar la filmacin querecoga los hechos, el fiscal del condado de Los ngeles decidi no presentar cargoscontra Aldrin, el segundo hombre en pisar la Luna, aduciendo que Sibrel no habasufrido daos que requirieran atencin mdica y la falta de antecedentes de Aldrin,una decisin en la que el prestigio y la edad del acusado pesaron decisivamente.El cineasta Bart Winfield Sibrel es la figura ms destacada de la segundageneracin de apoloescpticos. Con un dilatado curriculum como realizador, queincluye trabajos para la NBC, CNN o Discovery Channel, Sibrel ha producido variosreportajes televisivos y un documental en formato de largometraje en los que exponediversas pruebas y testimonios que apuntan hacia la posibilidad de que realmente lasmisiones a la Luna fueran un fraude. En la actualidad, se encuentra realizando unanueva pelcula sobre este tema y es precisamente esta produccin la causa de suenfrentamiento con Aldrin, que fue filmado por un camargrafo que acompaaba aSibrel.Parece ser que el realizador haba hecho mltiples intentos infructuosos decontar con el testimonio de Aldrin para su reportaje. As que, cansado de las reiteradas194Fred Fedler, Media hoaxes. Iowa State University Press, lowa, 1989.-133-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachonegativas del astronauta, decidi emplear un sistema mucho ms expeditivo.Acompaado de un camargrafo esper pacientemente a la puerta de un hotel deBeverly Hills y cuando vio salir al astronauta lo abord de improviso. Biblia en mano,espetndole: Jure ante la Biblia que realmente estuvo usted en la Luna en 1969. Loque no esperaba fue el sonoro guantazo que en ese momento le propin Aldrin ante lacmara, un material que, a buen seguro, tendr un lugar estelar en su prximodocumental.Este incidente hay que enmarcarlo en la tradicional postura de silencio que losastronautas del Proyecto Apolo han mantenido sobre este asunto. Neil Armstrong,presuntamente el primer hombre en pisar la Luna, se niega a conceder entrevistas:No me hagan ninguna pregunta y yo no les dir ninguna mentira, dijo en unaocasin. Collins tambin se niega sistemticamente a ofrecer cualquier tipo dedeclaracin al respecto.ConclusinDespus de ms de treinta aos de rumores, la agencia espacialestadounidense decidi en Noviembre de 2002 poner coto a los tericos de laconspiracin encargando a James Oberg, ingeniero con gran prestigio como escritor detemtica aeroespacial, la redaccin de un libro que pusiera fin para siempre a lapolmica. La iniciativa fue acogida con desigual entusiasmo en el seno de la NASA,donde haba quien pensaba que con eso no se consegua sino darle ms publicidad auna historia que sera mejor olvidar. Por ello el proyecto fue rpidamente abandonado,si bien Oberg decidi seguir adelante con el libro a nivel particular. El padre de la ideafue Roger Launius, antiguo director de la oficina de Historia de la agencia espacial.Launius afirmaba que los conspiranoicos no eran el pblico al que iba dirigida lainiciativa, asumiendo que existe un sector de la poblacin al que resultar imposibleconvencer de la realidad del viaje lunar por slidas que sean las pruebas aportadas.Segn l, uno de los grupos principales a los que ra dirigido el futuro libro de la NASAson los maestros, cuya misin sera impedir que se siguiera extendiendo la historia delfraude entre las nuevas generaciones.En cualquier caso, es posible que dentro de unos aos tengamos la respuestadefinitiva a la cuestin de si el hombre fue a la Luna, o no. Una compaa privada,Transorbital, tiene en proyecto el lanzamiento de un satlite en rbita alrededor denuestro satlite, equipado con una cmara de alta resolucin lo suficientementepotente como para fotografiar los restos de las misiones Apolo dejados sobre lasuperficie lunar. Si, como se dice, ver es creer, tal vez entonces los ms suspicacesacepten por fin que los humanos alcanzaron la Luna.-134-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl escndalo WatergateLa ltima mentira de Dick el estafador1) A pesar de ser uno de los hechos ms destacables de la Historia contempornea, elescndalo Watergate an presenta multitud de puntos oscuros.2) El equipo de intrusos podra haber entrado en el edificio Watergate buscando laspruebas de un escndalo sexual a gran escala en el seno del Partido Demcrata.3) Entre los intrusos haba un topo de la CIA que fue quien presuntamente avis alas autoridades.4) La identidad de Garganta profunda, el hombre que puso a la prensa al corrientede las irregularidades de la Administracin Nixon, an no ha sido descubierta.5) Estuvo Richard Nixon relacionado con el asesinato del presidente Kennedy?.Ningn libro que trate sobre conspiraciones, encubrimientos y crmenes deEstado estara completo sin, al menos, la presencia de Richard Nixon, tricky Dick(Dick el estafador), como era conocido por sus conciudadanos. El caso Watergate es,casi con seguridad, la conspiracin ms clebre de todos los tiempos. En la actualidad,el escndalo Watergate se ha convertido en el ejemplo prototpico que viene a lamemoria de todos cuando se trata de hablar de juego sucio poltico, corrupcin,extorsin, escuchas ilegales, conspiracin, obstruccin a la justicia, destruccin depruebas, fraude fiscal, uso ilegal de los servicios de inteligencia y de las fuerzas deseguridad, financiacin legal de partidos y apropiacin indebida de fondos pblicos,materias todas ellas de las cuales tambin en Espaa tenemos alguna experiencia.Estas actividades ilegales, ms propias del crimen organizado que del equipo deun presidente de Estados Unidos, se desarrollaron durante toda la AdministracinNixon. Son muchos los historiadores y estudiosos que se han preguntado por la raznsubyacente que, segn las palabras del propio Nixon, hizo que todo se pudriera tanrpido. La respuesta posiblemente haya que buscarla en una peculiaridad psicolgicade Nixon que haca que se identificara tan ntimamente con su funcin comopresidente de Estados Unidos, que interpretaba cualquier ataque hacia su personacomo una amenaza contra la nacin. De carcter esencialmente mesinico, Nixon secrea un hombre del destino, un salvador enviado para rescatar al pas sin importar losmedios que utilizase para ello. Confundi la aversin que muchos ciudadanos sentanhacia l y su poltica con la deslealtad a la nacin.Cuando fue elegido presidente en 1968 Nixon prometi sacar a Estados Unidosde la guerra de Vietnam. Aqulla fue una promesa incumplida. De hecho, hay quienpiensa que Nixon haba prometido ms de lo que estaba en sus manos cumplir.Poderosos sectores vinculados a la industria armamentstica mantenan una presinconstante en crculos polticos para que la guerra continuase. As, los primeros aos dela Administracin Nixon lejos de acabar con la guerra supusieron una extensin delconflicto y un notable incremento del nmero de bajas. Esto provoc en muchosnorteamericanos un sentimiento de amargura y profunda decepcin hacia Nixon, queya por aquel entonces comenz a recibir el apodo de tricky Dick. Gran parte de lanacin, muy especialmente quienes le haban concedido su voto en virtud de supromesa de terminar la guerra, se senta defraudada. Nixon comenz a sentir unatremenda presin ambiental a la cual no eran ajenos elementos de su propio partido,que se hacan eco del descontento popular y clamaban por un giro en la polticainternacional del presidente. La naturaleza paranoica de ste lo llev a asumir queexista una conspiracin, no ya contra l, sino contra la presidencia de Estados Unidos.-135-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEn una entrevista con el periodista David Frost195, Nixon sostena que EstadosUnidos durante su presidencia se encontraba prcticamente en un estado de guerracivil. Esta sensacin de acoso llev a Nixon y a sus ayudantes a preparar una lista deenemigos, que incluira a los presuntos conspiradores, que deban ser aplastados, noya por el bien de Richard Nixon sino por el bien de Norteamrica.Los detalles de este caso son de sobra conocidos por la mayora del pblico.Todo comenz con el allanamiento e intervencin de las lneas telefnicas del cuartelgeneral de la campaa electoral del Partido Demcrata. Tirando de este hilo, se acusaposteriormente al presidente Richard Nixon y a gran parte de sus colaboradores dehaber llevado a cabo una serie de actos ilegales que llenaron de consternacin a laopinin pblica estadounidense. El escndalo culmin con la primera dimisin en lahistoria de un presidente norteamericano.El allanamiento fue cometido el 17 de Junio de 1972 por un equipo de cincohombres que fue sorprendido in fraganti en las oficinas del Partido Demcrata en eledificio Watergate de Washington. Su arresto revel un plan de escuchas ilegales yespionaje contra oponentes polticos patrocinado por la Casa Blanca, y en el queestaban implicados altos cargos del pas, como el ex fiscal general John Mitchell, elconsejero presidencial John Dean, el jefe de personal de la Casa Blanca H. R.Haldeman, el asesor para Asuntos Nacionales John Ehrlichman y, a la cabeza de todosellos, el presidente Nixon.En Mayo de 1973 el Comit de Actividades Presidenciales del Senadoestadounidense escuch una serie de asombrosas revelaciones que daban al escndalouna dimensin mayor de la que ya tena. John Dean testific que el Presidente estabaal corriente de la operacin y que haba autorizado el pago a los asaltantes para queguardaran silencio, algo que fue vehementemente negado por la Administracin Nixon.El 16 de Julio de 1973 Butterfield, otro asesor de la Casa Blanca, revel queNixon haba ordenado la instalacin en la Casa Blanca de un sistema para grabarautomticamente todas las conversaciones que se produjesen en determinadasdependencias del edificio, incluido el despacho oval. Estas cintas constituiran la mejorprueba de si el Presidente estaba mintiendo o no, por lo que el fiscal especialdesignado para investigar el caso, Archibald Cox, exigi a la Casa Blanca la entregainmediata de ocho grabaciones. Tras una serie de peripecias y negativas, queincluyeron el despido del propio Archibald Cox, Nixon se avino por fin a entregarlas,pero los expertos determinaron que las cintas haban sido manipuladas y borradas enparte.A partir de ese momento los escndalos se suceden con inusitada rapidez, yprcticamente a diario salen a la luz nuevas actuaciones ilegales del equipo de Nixon.Finalmente, y para evitar el casi seguro impeachment, Nixon dimite el 9 de Agosto de1974. Un mes ms tarde su sucesor, Gerald Ford, lo exoneraba de todos los delitosque pudiera haber cometido durante su mandato, quedando a salvo de cualquieracusacin.Los plomerosHasta aqu hemos comentado lo que puede encontrarse en cualquierenciclopedia, sin embargo, todava hoy llama poderosamente la atencin que, a pesarde haber sido uno de los grandes acontecimientos del siglo XX, un hecho que ha sidosometido al minucioso examen de polticos, periodistas e historiadores, an quedenmltiples puntos oscuros en cuanto a la comprensin global de este asunto y, muy195The Nixon interviews with David Frost, video. Universal Studios, 1977.-136-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoespecialmente, del hecho central que deton la bomba que termin con la carrerapoltica de Richard Nixon. Por ejemplo, si bien qued claro en su momento que Nixonestaba al corriente de los hechos, nunca se pudo esclarecer quin fue la persona queorden la entrada ilegal en el edificio Watergate y, sobre todo, qu es lo que sepretenda con esta accin.Tal vez debido al empeo de las instituciones estadounidenses por dar vuelta lapgina en este asunto lo ms rpidamente posible, aun a riesgo de cerrarlo en falso,han quedado resquicios suficientes para que aparezcan versiones revisionistas delescndalo Watergate que, por sorprendente que pueda parecer, pretenden ni ms nimenos que rehabilitar el buen nombre del presidente ms polmico de la Historia deEstados Unidos. En otro orden de cosas estn quienes an bucean en el fango delWatergate intentando encontrar el hilo que los conduzca al descubrimiento de nuevossecretos inconfesables que se cuecen en la trastienda del poder norteamericano.Para comprender las implicaciones reales del escndalo deberamosretrotraernos a su origen. Como ya hemos mencionado, en plena campaa presidencialnorteamericana de 1972, el 17 de Junio cinco hombres irrumpieron en una oficina deledificio Watergate de Washington. El objetivo era obtener toda la informacin posibledel cuartel general demcrata. Sin embargo, fueron detectados por la seguridad deledificio y sorprendidos por la polica, que arrest a Eugenio Martnez, Virgilio Gonzlez,Frank Sturgis, Bernard Barker y James McCord. El equipo operaba bajo la direccin deEverette Howard Hunt y George Gordon Liddy, que tambin fueron arrestados.Ninguno de ellos era desconocido para la inteligencia norteamericana. Martnezy Gonzlez eran figuras importantes dentro del activismo anticastrista de Miami.Sturgis y Hunt haban sido vinculados por diversos autores a asuntos tan srdidoscomo el asesinato del presidente Kennedy y el accidente de trnsito que acab conlas ambiciones presidenciales de su hermano Ted. Por otro lado, Hunt, Liddy y McCordhaban sido miembros de la CIA. De la profesionalidad de los intrusos nos habla elhecho de que llevaban consigo un equipo de espionaje sumamente sofisticado para lapoca, que inclua cmaras en miniatura, ganzas, dispositivos de gas lacrimgenoporttiles, toda clase de micrfonos ocultos y transmisores con los que se comunicabancon Hunt y Liddy, que se encontraban en una habitacin de un hotel cercano.Por qu?La teora comnmente aceptada seala que el equipo tena como propsito lainstalacin, reparacin o retirada de dispositivos de vigilancia electrnica en el cuartelgeneral demcrata. Sin embargo, esto es slo una hiptesis sobre la naturaleza de lamisin que llev a aquellos hombres al edificio Watergate esa noche. Los propiosencausados se contradijeron en no pocas ocasiones respecto a la naturaleza de sumisin. Liddy dijo que se encontraban all para recuperar ciertos documentoscomprometedores para Nixon, mientras que Hunt y los cubanos mantenan que setrataba de recoger datos generales sobre la campaa demcrata. En cualquier caso,existe una enorme desproporcin entre el riesgo corrido y los posibles beneficios, unadesproporcin que ha llevado a las mentes ms suspicaces a pensar que tras aquelasalto exista una razn todava no descubierta.Ante estos hechos, no cabe la menor sorpresa cuando descubrimos que elpropio Nixon declar en ms de una ocasin que todo pareca fruto de un plan paraincriminarlo y acabar con l196. La teora de la trampa a Nixon, aunque completamentesurrealista en su planteamiento, an tiene defensores entre los sectores de la196Ibd.-137-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopoblacin ms fieles al ex presidente que mejor ha representado el conservadurismo aultranza de buena parte de la sociedad norteamericana. Por ejemplo, H. R.Haldeman197, uno de los ms estrechos colaboradores de Nixon, ha manifestado enms de una ocasin que el oficial de polica que llev a cabo las detenciones en eledificio Watergate, Carl Shoffler, haba sido prevenido por los demcratas de que algoiba a suceder aquella noche en el edificio y pudo de esta manera tender una trampa alos intrusos, algo que, aunque fuera realidad, no explica en absoluto la presencia delos plomeros en el cuartel general demcrata.No obstante, la teora de la trampa podra no resultar tan disparatada sitenemos en cuenta algunos hechos curiosos referentes a la actuacin del agenteShoffler. Para empezar, ste no tendra que haber estado de servicio aquella noche. Suturno haba terminado varias horas antes, pese a lo cual firm para realizar un nuevoturno de ocho horas. En principio esto no debera extraar, pues muchos policas, porexigencias del servicio o por ganarse un dinero extra haciendo horas de ms, realizanalguna vez un doble turno. Lo llamativo del asunto es que aquella noche era elcumpleaos de Shoffler, quien, en lugar de celebrarlo junto a su familia, decidi pasarvarias horas en el interior de un coche estacionado en las proximidades del edificioWatergate esperando no se sabe muy bien qu. Tambin existe el testimonio deEdmund Chung, un compaero de Shoffler, que afirma que ste actu aquella nochecomo si tuviera un conocimiento previo de que algo importante iba a suceder. Por suparte, Shoffler contraatac declarando que Chung, a quien acus ante el Senado detrabajar para la CIA, haba intentado sobornarlo con 50000 dlares para que confesaseque haba sido avisado de la operacin. Cuando los senadores le preguntaron sobre suextrao doble turno precisamente el da de su cumpleaos, Shoffler contestsimplemente que le haba dado por ah.Hay otros elementos que nos hacen pensar que el arresto de los intrusos deledificio Watergate no fue ni tan afortunado ni tan casual como oficialmente se nos hapretendido vender. Uno de los principales aparece recogido en un libro escrito por elperiodista de investigacin Jim Hougan con motivo del 20 aniversario del caso, y serefiere a la ms que sospechosa actuacin de James McCord, uno de los plomeros.Antiguo agente de la CIA, McCord era el experto en electrnica del equipo, elencargado de burlar las alarmas e instalar los dispositivos de escucha. Pero analizandocuidadosamente los hechos, McCord se nos perfila como un personaje de mayorentidad en esta historia, como un topo dispuesto a sabotear la operacin y lapersona responsable de la delacin que llev a la detencin de los intrusos.El del 17 de Junio era el segundo intento de entrada en el edificio Watergate. Elprimero fue abortado por McCord, que haba informado a sus compaeros de laexistencia de una alarma que en aquel momento no estaba preparado para anular.Curiosamente, Jim Hougan comprob que esa alarma jams haba existido, luegoMcCord minti al resto del equipo. Por qu?. Para abortar la accin y poder informara sus superiores?. Es posible que McCord nunca hubiera dejado de trabajar para laCIA, que presumimos lgicamente deseosa de tener un hombre en el equipo secretode Nixon. Pero qu razn poda tener la CIA para hacer saltar la operacin y poner enriesgo a su propio agente?. Para responder a esta pregunta es fundamentalcomprender lo que los plomeros buscaban en el edificio Watergate aquella noche.197H. R. Haldeman, The ends of power. Times Books, Nueva York, 1978.-138-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoUn escndalo sexualExisten otras teoras que si bien reconocen lo evidente, apuntan hacia laposibilidad de que el mximo responsable no fuera Nixon, sino que todo hubiera sidoprovocado a raz de una aventura no autorizada de alguno de sus colaboradores msdirectos. Los autores Len Colodny y Robert Gettlin198 apuntan como padre de laincursin contra el cuartel general demcrata al consejero presidencial John Dean,cuya arriesgada maniobra no habra tenido otro objeto que hacerse con las pruebasmateriales -fotos, conversaciones telefnicas, etc.- de un escndalo sexual a granescala que habra supuesto un dursimo golpe para el Partido Demcrata. Al parecer,los dirigentes del Partido Demcrata eran clientes asiduos de una red de prostitucinde alto standing y realizaban mltiples transacciones de este tipo desde la oficina deledificio Watergate. El contacto entre la red de prostitucin y los polticos era unabogado metido a alcahuete llamado Phillip Bailley. La detencin de Bailley llampoderosamente la atencin del consejero Dean, quien rpidamente recab toda lainformacin disponible sobre el asunto, descubriendo la existencia de unacomprometedora agenda con nombres y direcciones tanto de las chicas como de susclientes, la cual se encontrara guardada en un despacho del edificio Watergate.Deseoso de hacerse con este tesoro, y de paso ganar puntos ante Nixon, habra sidoDean el encargado de organizar la desastrosa expedicin, echando mano de un grupode sicarios de confianza que ya haban intervenido anteriormente en otras operacionesclandestinas del equipo presidencial.Como ya sabemos, la operacin fue una chapucera y Dean intentdenodadamente borrar cualquier rastro que pudiera relacionar a la Casa Blanca con losucedido, y especialmente con l. De haberse desarrollado as las cosas, Nixon sehabra encontrado indefenso a la hora de contrarrestar un escndalo del que nadasaba. Tras este impulso inicial, el resto de irregularidades y delitos que acabaronprecipitando su renuncia a la presidencia fueron cayendo uno tras otro como fichas dedomin.Esta teora nos sirve igualmente para apuntar una razn creble a la traicin deMcCord. Es perfectamente posible que tras la red de prostitucin del PartidoDemcrata se encontrase la CIA, que, como pudimos comprobar en el captulodedicado al Proyecto MkUltra, ha sido desde siempre muy aficionada a la utilizacin deestos medios. El empleo de prostitutas para chantajear a personalidades pblicas dediversos mbitos es una herramienta utilizada por los servicios secretos de todos lospases. Si los plomeros estaban a punto de comprometer una operacin de este tipoes lgico que la CIA actuase en consecuencia, si bien es poco probable que fueranconscientes del terremoto poltico que iba a desencadenar ese hecho.Garganta profundaAs pues, tenemos a John Dean, un asesor del Presidente cuyo exceso deentusiasmo conduce a los plomeros a la ms desgraciada de sus aventuras, y aMcCord, el topo de la CIA que traiciona a sus compaeros para no comprometer unaoperacin secreta de la agencia. Para completar el panorama slo nos queda conocer aGarganta profunda, el mtico confidente que revel a la prensa los incontables trapossucios que se escondan en la Casa Blanca. Se trata de uno de los mayores misteriosde la historia reciente de Estados Unidos. Treinta aos despus del escndalo todavano ha sido identificada la fuente annima de las pistas que condujeron a la cada del198Len Colodny y Robert Gettlin, Silent coup: The removal of a president. St. Martins Press, Nueva York, 1991.-139-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopresidente Nixon. Carl Bernstein y Bob Woodward, los reporteros del Washington Postque mantuvieron contacto con este personaje y llevaron sobre sus espaldas todo elpeso periodstico del asunto Watergate, han expresado su propsito de no revelar suidentidad hasta que muera o les conceda expresamente permiso para ello.A travs de diversas entrevistas concedidas por ambos reporteros se ha podidodeducir que Garganta profunda, que debe su apodo a una popular pelcula porno delos aos setenta, es un hombre bien posicionado en los ambientes polticos deWashington, amante de los habanos, del whisky escocs, de las citas clandestinas,preferiblemente a las dos de la madrugada en estacionamientos subterrneos, ydotado de una magnfica vista capaz de detectar el cambio de posicin de una macetaen el balcn de Woodward como seal para acordar un encuentro. Sin embargo,quienes conocen a Bernstein y Woodward afirman que ni siquiera estos indicios sonfiables ciento por ciento. Determinados autores han apuntado la idea de que Gargantaprofunda pudiera ser pura fantasa o, incluso, un conglomerado de diversos individuosy circunstancias. sta es una de las teoras ms comnmente aceptadas a pesar deque Bernstein y Woodward insisten en la existencia del personaje. Esta hiptesis fueimpulsada en su momento por algunos comentarios del representante editorial deWoodward, David Obst, quien escribi en sus memorias que Garganta profundanaci pues sin ella en Todos los hombres del presidente no hubiera habido ni libro nipelcula. Recientemente, el voluntarioso John Dean ha emprendido una especie devendetta personal con la prxima publicacin de Desenmascarando a GargantaProfunda, un libro en el que se embarca en la identificacin del enigmtico personaje:Es el resultado de cerca de treinta aos de investigacin intermitente y lo he reducidoa unos poquitos, destac Dean en el programa Face the Nation, de la cadena detelevisin CBS.Uno de los candidatos ms populares para gran nmero de autores es elgeneral Alexander Haig, mxime despus de conocerse que Woodward, antes de serreportero, sirvi como oficial de la Marina estadounidense en el Pentgono, dondedesempeaba funciones que lo obligaban a presentar informes peridicos ante Haig199.Woodward siempre neg este conocimiento previo, que parece suficientementedocumentado por varios autores que suponen que su negativa no tiene otro propsitoque el de proteger su fuente. El objetivo de Haig no habra sido otro que mantener laatencin pblica fija en Nixon para que de esta manera pasaran inadvertidas suspropias y graves irregularidades al frente de una red de espionaje que mantena unavigilancia constante sobre notables personalidades de la vida pblica estadounidense.ConclusinWatergate y el asesinato de John Fitzgerald Kennedy constituyen los dospuntos ms oscuros de la Historia contempornea estadounidense. De hecho, pareceque ambos acontecimientos guardan una ntima y nada casual relacin. Dos de losdetenidos en Watergate, Sturgis y Hunt, presentan un asombroso parecido con dospresuntos vagabundos que fueron rpidamente evacuados por la polica delescenario del asesinato de Kennedy, y de los que nunca ms se supo. Por otro lado,ambos sujetos han sido documentadamente relacionados con los primeros intentos dela CIA de culpar al rgimen de Castro de la muerte del Presidente. De hecho, uno delos que ms tenan que ganar con la muerte de Kennedy era el propio Nixon, a quien ladesaparicin del carismtico presidente dej expedito el camino a la Casa Blanca.199Ibd.-140-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoIncluso existen algo ms que rumores que sealan que los fragmentos desaparecidosde las cintas de Watergate hacan referencia precisamente a este srdido asunto200.200H. R. Haldeman, op. cit.-141-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa cara oculta de la transicinEl asesinato de Carrero Blanco y el golpe del 23 de Febrero de 19811) Estados Unidos influy y manipul decisivamente los momentos clave de latransicin espaola.2) Existen indicios que apuntan hacia la posibilidad de que el asesinato de CarreroBlanco fuera fruto de un complot en el que ETA fue slo un instrumento de otro tipode poderes.3) El plan original del golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981 (el 23-F) era muydistinto de lo que sucedi despus y podra haber sido conocido por personas que mstarde permanecieron en la sombra.4) La Administracin estadounidense tena conocimiento previo de los planes de losgolpistas y decidi no intervenir ni facilitar esa informacin al gobierno espaol.A pesar de su proximidad cronolgica, o puede que precisamente a causa deella, la transicin espaola es un perodo histrico que an encierra un importantenmero de puntos oscuros. Qu papel cumplieron las potencias extranjeras -yespecialmente Estados Unidos- en su camino hacia la democracia?. Por qu muri elalmirante Carrero Blanco?. Cul era el objetivo final del golpe del 23-F?201.Finalizada la Guerra Civil Espaola, la oposicin al rgimen de Franco sucumbien diversas ocasiones a la tentacin de solicitar la intervencin de potenciasextranjeras para zanjar el problema espaol. Ya en 1948 el encargado de negocios dela embajada estadounidense en Madrid comentaba acercamientos en este sentido:Son unos insensatos esos monrquicos que se me acercan para pedirme queNorteamrica asfixie econmicamente a Espaa. Si eso ocurriera, caera Franco, perola Monarqua no recogera la herencia. Lo que tiene que hacer el rey es ponerse deacuerdo con Franco202. En realidad, las potencias occidentales, y ms concretamenteEstados Unidos, no tenan el menor inters en terminar con el rgimen de Franco, quedesde 1945 haba aportado a los aliados seguridad militar, concesiones territoriales enforma de bases militares e interesantes ventajas econmicas.Los responsables de la poltica exterior estadounidense tenan meridianamenteclaro que en sus manos estaban los resortes econmicos y polticos para perpetuar ladictadura espaola o terminar con ella en el momento en que as lo decidieran. Sinembargo, la entrada triunfal de Fidel Castro en La Habana el 1 de Enero de 1959supuso un llamado de atencin imposible de ignorar para los diplomticos y estrategasnorteamericanos, algo que los hizo trastabillar en su pretensin de omnipotencia y losoblig a considerar seriamente la posibilidad de que las cosas escapasen a su control.Era de vital importancia que algo as no se volviera a repetir jams, y menos an enEuropa. Para ello se empez a considerar seriamente no slo el refuerzo de lasrelaciones bilaterales entre Estados Unidos y Espaa, sino tambin empezar a prepararel escenario de la sucesin de Franco, para lo cual se tendieron lazos a los sectoresmonrquicos del pas y a los representantes de la izquierda moderada, cuyacolaboracin fue solicitada en aras de frenar un eventual avance del comunismo.La gran huelga de la cuenca hullera asturiana en Febrero de 1961 puso a losnorteamericanos mucho ms nerviosos de lo que ya estaban, por lo que se201En lo referente a este tema, y para comprender buena parte de las claves menos conocidas de los grandes hechosde la Historia espaola e internacional del siglo XX, es de obligada lectura el libro Soberanos e intervenidos, de JoanE. Garcs (Siglo XXI de Espaa Editores, Madrid, 1996), fuente de inspiracin de muchos de los puntos tocados en estecaptulo.202Jos Mara Gil-Robles, La monarqua por la que yo luch (1945-1954). Taurus, Madrid, 1976.-142-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoapresuraron a incluir a Espaa entre las dictaduras protegidas en el mbito del llamadoProyecto Vulcano. Por esas mismas fechas la CIA comienza a hacer movimientos enEspaa para que el rgimen de Franco se muestre tolerante, e incluso contemple lafutura legalizacin de un partido sota y otro de carcter demcrata cristiano, quesentaran las bases de una futura democracia parlamentaria. A finales de 1970, elllamado Proceso de Burgos203 dio nuevos motivos de preocupacin al entoncespresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, que decidi enviar a Espaa a uno desus hombres de confianza, Vernon A. Walters, para que se asegurase de que lasituacin estaba controlada y la transicin a la monarqua se llevara a cabo en sumomento de la manera prevista.No hay mal que por bien no vengaWalters, que llegara a ser director adjunto de la CIA en 1973, relata suexperiencia espaola en su libro Misiones secretas204: Todos los oficiales superiorescon los que habl dudaban de que Franco pusiera al prncipe en el trono antes demorir. Crean, sin embargo, que nombrara a un Primer Ministro. No crean que hubieradisturbios de importancia en el pas cuando Franco muriera, y dijeron que las FuerzasArmadas podran manejar fcilmente tales problemas. Fue una experiencia estupenday nica. Sin embargo, el nombramiento en Junio de 1973 del almirante Lus CarreroBlanco como presidente del gobierno no gust en Washington. Considerado unrepresentante de la lnea ms dura dentro del rgimen, y haciendo gala de una lealtadinquebrantable hacia Franco, Carrero resultaba una figura sumamente incmoda parauna eventual transicin democrtica. No obstante, un golpe de suerte quiso que lasituacin diera de nuevo un giro favorable a las pretensiones estadounidenses. El 20de Diciembre de 1973 el almirante era vctima de un atentado terrorista perpetrado porETA: su vehculo blindado salt por encima de la fachada de una iglesia en lamadrilea calle Claudio Coello y fue a caer en un patio interior.El pnico se extendi por los crculos oficiales, desconcertados ante lainconcebible osada de esta accin. ETA haba ejecutado un golpe maestro que parecahaber desbaratado los planes del rgimen. El asesinato tena como fin intensificar lasdivisiones latentes entre diversos sectores del franquismo de la poca, como indicabaclaramente el comunicado en el que ETA reivindicaba el atentado: Luis CarreroBlanco, hombre duro y violento en sus actitudes represivas, era la clave quegarantizaba la estabilidad y continuidad del sistema franquista. Es seguro que sin l lastensiones en el gobierno entre la Falange y el Opus Dei se intensificarn. Sinembargo, para sorpresa de muchos, el rgimen super con bastante facilidad laconfusin creada por la muerte de Carrero.No obstante, bajo esta aparente estabilidad bulla un hervidero. El generalIniesta Cano, a la sazn director de la Guardia Civil, se embarc en una aventurasospechosamente parecida a un golpe de Estado ordenando a los comandantes localesque ocupasen las capitales de provincias y que disparasen contra los izquierdistas a la203Consejo de guerra celebrado en la Capitana General de Burgos, del 3 a 9 de Diciembre de 1970, contra diecisisencausados (dos de ellos sacerdotes), acusados de pertenecer a la organizacin terrorista ETA. Las sentencias no sehicieron pblicas hasta el 28 de Diciembre, con seis condenas a muerte (dos de ellas con doble pena), y ms de 750aos de crcel para el resto de los acusados. Lo que en principio pretendi ser un juicio ejemplificador para demostrar ala oposicin la dureza y el vigor que an mantena el rgimen, acab revirtiendo en contra del propio gobiernofranquista merced al impresionante apoyo que encontraron los encausados por parte de las democracias europeas(Francia y Gran Bretaa especialmente) e incluso del propio Vaticano y un amplsimo sector de la Iglesia espaola. Dehecho, la Iglesia catlica presion intensamente al general Franco para que conmutara las penas de muerte por las decadena perpetua. Vista esta inesperada reaccin, el propio Franco conmut pblicamente las penas de muerte dos dasms tarde de hacerse pblica la resolucin, con el propsito de acallar la presin nacional e internacional contra sugobierno y evitar que los etarras fueran utilizados como mrtires.204Vernon A. Walters, Silent missions. Doubleday, Nueva York, 1978.-143-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomenor seal de manifestaciones o desrdenes pblicos. Slo la intervencin del jefedel Estado Mayor, el general Manuel Dez Alegra, y del ministro de Gobernacin, AriasNavarro, impidi que se produjera derramamiento de sangre.Por otro lado, en crculos del aparato del rgimen y sus simpatizantes seempezaba a murmurar en voz baja que en el tema del asesinato de Carrero habamucho ms de lo que pareca. Tan inslito haba sido el atentado como lascircunstancias que lo haban rodeado. A todos les extraaba que tras la accin de ETAno se hubiesen establecido los habituales controles en el aeropuerto de Barajas y enlas carreteras de salida de Madrid. Nadie consegua comprender cmo se habanpodido llevar a cabo los preparativos para el atentado, que incluan la excavacin deuna galera y el manejo de una ms que considerable cantidad de explosivo bajo lascalles de un Madrid controlado por la Brigada Central de Informacin, y en una zonaestratgica de la capital en la que se encuentran no slo la embajada de EstadosUnidos sino, adems, numerosos edificios oficiales. Para colmo, Henry Kissinger habaestado de visita en Madrid justo el da anterior, lo que serva para que los mssuspicaces se preguntasen si esta visita no tendra algo que ver con el atentado ycmo era posible que el dispositivo de seguridad que protega al secretario de Estadoestadounidense no hubiera detectado los preparativos de ETA.El responsable nominal de tan garrafales errores en la seguridad no era otroque el ministro de la Gobernacin, Carlos Arias Navarro. Su etapa al frente de esteministerio se caracteriz por su extremada dureza con los opositores al rgimen. Suexperiencia en los juicios sumarsimos durante los primeros aos de la posguerra pesdecisivamente a la hora de su nombramiento. Su hostilidad en aquella poca le vali elapodo de Carnicero de Mlaga. Transcurrido el tiempo, se supo que los serviciossecretos haban prevenido a Arias Navarro de la inminencia de un atentado contra unaalta autoridad del gobierno, presumiblemente contra el Presidente. No obstante,inexplicablemente, se neg a aumentar las medidas de proteccin del almirante.Tras el atentado, no slo nadie le pidi responsabilidades, sino que la carrerade Arias Navarro iba a tocar techo poco despus, al ser nombrado presidente delgobierno. El ascenso del que deba velar por la seguridad del anterior presidente dejtan estupefactos a los afectos al rgimen como a la oposicin, haciendo inevitable quese especulara mucho sobre el mensaje de fin de ao de Franco, en el que dijo,respecto a la muerte de Carrero: No hay mal que por bien no venga. Loscolaboradores y amigos de Carrero, haciendo gala de las fijaciones conspirativas delfranquismo, achacaron durante mucho tiempo su asesinato a la masonera, aunquecon el tiempo se demostr ms all de cualquier duda que fue efectivamente ETA laautora del atentado. An hoy se especula con la posibilidad -cada vez ms revestida decerteza- de que esta accin contase con el visto bueno de autoridades del rgimen, dela CIA y de otros aparatos del poder, poco interesados en la perpetuacin delfranquismo tras la muerte de Franco.Otro interesante aspecto de este atentado reside en la posibilidad de que fueraplaneado y/o llevado a cabo por uno o varios antiguos miembros de las Compaas deOperaciones Especiales, las famosas COE del Ejrcito de Tierra: La presencia deetarras entre las COE (llegaron a existir 22 compaas en toda Espaa que hoy,aglutinadas en tres grupos o GOES y con slo militares profesionales, responden a unnico mando, con sede en Alicante) nunca ha sido reconocida por el Ministerio deDefensa. Ahora tampoco, si bien fuentes prximas a los servicios secretos de aquellosaos (70 y 80) admiten que no se trat de uno ni de dos casos. Los rumores eranconstantes entre los propios guerrilleros boinas verdes, que manejaban para suformacin manuales donde se especifica la cantidad de explosivo necesaria para hacersaltar un puente o volar un vehculo. En ese contexto, nadie se llevaba las manos a lacabeza cuando un mando explicaba, sin alzar mucho la voz, que el artfice del atentado-144-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocontra el almirante Carrero Blanco, el 20 de Diciembre de 1973, haba sido un etarraadiestrado como boina verde205.Carmen Carrero, hija del almirante, siempre ha sospechado que el gobierno deFranco conspir para acabar con la vida de su padre y colabor indirectamente en suasesinato. Cree que los presuntos errores en la seguridad de su padre fueron enrealidad premeditados y que la falta de inters en la detencin del comando terroristase debi a los detalles, poco convenientes, que sus miembros pudieran revelar206.Camino a la transicinLa muerte de Carrero supuso una correccin de rumbo que asegur que latransicin espaola no se desviase de los planes trazados previamente por Nixon,Kissinger y Vernon Walters. Para asegurar la estabilidad del plan, todos los hombres deconfianza del almirante fueron alejados del gobierno: Hay quienes afirman -FernndezMiranda entre ellos- que Franco quiso que no quedara rastro de la poltica deCarrero207. La sbita enfermedad de Franco el 19 de Julio de 1974 precipita losacontecimientos. La Repblica Federal de Alemania era otro de los grandes interesadosen que las cosas transcurriesen en Espaa con la mayor calma posible, ya que un focode tensin en Europa no hara sino alejarlos de la consecucin de su principal objetivopoltico, esto es: la reunificacin de Alemania a travs de la distensin entre losbloques. Era vital crear una izquierda moderada fuerte para que la transicin espaolatranscurriese sin excesivas fricciones y por cauces aceptables. Es por ello que elpartido socialdemcrata alemn financia la convocatoria en Suresnes (Francia) de uncongreso de jvenes escindidos del Partido Sota Obrero Espaol que elegiran aFelipe Gonzlez como su lder. Los pactos surgidos del Congreso de Suresnesconfiguraban un partido preparado para dirigir la oposicin poltica, justo lo que sepretenda desde Europa y Estados Unidos. Para tal propsito se contaba con lacomplicidad de la UGT. Pero cuando el PSOE gan las elecciones de 1982, FelipeGonzlez nombr un gobierno con un perfil muy distinto del esperado por la comisinejecutiva del partido, lo que puso de manifiesto diferencias de criterio entre el partidoy el gobierno, que daran lugar a importantes dificultades polticas que desembocaranen el distanciamiento entre los dos hombres fuertes del PSOE: Felipe Gonzlez yAlfonso Guerra. Aunque sa es otra historia.Por su parte, Santiago Carrillo ya haba empeado su palabra de que el PartidoComunista no movera un solo dedo hasta la coronacin de Juan Carlos I, y queacatara el nuevo orden constitucional a cambio de la legalizacin del partido. Lajugada de Carrillo fue sumamente hbil, ya que los planes de Henry Kissinger paraEspaa establecan muy claramente que el Partido Comunista no deba ser legalizadohasta que el espacio poltico de la izquierda hubiera sido copado por otras fuerzaspolticas. Su compromiso de renuncia al rupturismo fue lo que permiti que el PCtuviera al menos una oportunidad en las primeras elecciones democrticas.Aun as, y para salvar la ropa ante sus respectivos partidarios, tanto los lderesdel PSOE como del Partido Comunista mantuvieron hasta 1976 posturas mucho msbeligerantes de lo que en verdad estaban dispuestos a llevar a cabo en la prctica,amenazando incluso con torpedear la ley de Reforma Poltica de Adolfo Surez. Unjuego peligroso si tenemos en cuenta que por aquellas fechas un cincuenta por cientode los espaoles estaba a favor de la repblica como forma de gobierno preferida trasla muerte de Franco, mientras que slo un veinte por ciento se inclinaba por la205206207Ildefonso Olmedo, A cuntos etarras adiestr el ejrcito?. El Mundo, 22 de Octubre de 2001.El Mundo, 20 de Diciembre de 1998.Laureano Lpez Rod, La larga marcha hacia la monarqua. Plaza & Jans, Barcelona, 1979.-145-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomonarqua. Sin embargo, era la monarqua precisamente lo que deseaban laspotencias occidentales para Espaa como nico sistema que les aseguraba unademolicin controlada del franquismo y una transicin sin excesivos sobresaltos. Decara a los militares, el nuevo monarca estaba completamente legitimado, ya que suacceso al trono haba sido voluntad expresa de Franco y, como tal, era algo que en elEjrcito de aquella poca estaba ms all de toda discusin. Por otro lado, desde laizquierda se hizo un esfuerzo consciente para controlar la situacin y que la transicindiscurriese por los cauces ms suaves posibles, aunque fuera a costa del sacrificio debuena parte de sus consignas y programas: Desde la cada de la dictadura, lasamplias masas de los trabajadores, las mujeres y la juventud haban confiadocompletamente en sus dirigentes. A regaadientes, dieron por buena toda la poltica deconsenso, apretarse el cinturn, hacer sacrificios para salvar la democracia, etc.,con la esperanza de que todos estos esfuerzos sirvieran para garantizar una vida dignapara sus familias y significara una esperanza en un futuro mejor. Pero al cabo de losmeses, los obreros, los campesinos y las amas de casa se daban cuenta de que, pese atodas las frases tranquilizadoras y demaggicas, el cambio era insuficiente208.Muchos sectores sociales no entendan el papel que estaba desempeando laizquierda en el desarrollo de los hechos. Las condiciones de vida en la Espaa de lapoca estaban muy lejos de ser perfectas y ah segua la misma gente de siempre: losburcratas continuaban sentados en sus cmodos sillones, los especuladores en susdespachos; la Polica y el Ejrcito seguan siendo los mismos que durante ladictadura...Cesin de soberanaFundada en 1973 por David Rockefeller, la Comisin Trilateral tiene como findeclarado convertirse en un consejo consultivo de alto nivel para la cooperacinglobal. Cuenta apenas con 300 miembros, todos ricos, poderosos e influyentes. Segnel premio Nobel de la Paz y ex ministro de Asuntos Exteriores de Irlanda SeanMacBride, bajo esta fachada aparentemente respetable se oculta un potente grupo depresin con capacidad para controlar de facto a gobiernos enteros. Se denominatrilateral porque sus socios pertenecen a la lite del poder de Amrica del Norte,Europa y Japn, teniendo sus oficinas principales en Nueva York, Pars y Tokio. Suideologa es clara como el agua: libremercado, libremercado y libremercado, en esteorden. En la actualidad, sus planteamientos se han dulcificado un poco debido aldesmoronamiento del bloque comunista, su principal enemigo, si bien el grupo no haperdido un pice de su poder e influencia.Cul es la razn de traer a colacin en este contexto a tan poderosasociedad?. En Mayo de 1975 la Comisin Trilateral celebraba una reunin en la que,entre otros muchos temas, se habl sobre la situacin espaola y los caminos quetendra que tomar la democracia en Espaa. Las directrices que se trazaron en aquellareunin fueron una de las fuerzas que dieron forma a la Constitucin espaola de1978, uno de cuyos padres, Miguel Herrero de Min, es miembro de la Comisin.Tales directrices, encaminadas a la inclusin de Espaa en la OTAN y la ComunidadEconmica Europea, se encontraran en el origen de la presencia en el textoconstitucional espaol de artculos como el 93209 o el 96.1210, que reservan la eventual208La transicin, qu ocurri realmente?. Un anlisis marxista. Fundacin Federico Engels, Mayo de 1996.Artculo 93. Mediante ley orgnica se podr autorizar la celebracin de tratados por los que se atribuya a unaorganizacin o institucin internacional el ejercicio de competencias derivadas de la Constitucin. Corresponde a lasCortes Generales o al gobierno, segn los casos, la garanta del cumplimiento de estos tratados y de las resolucionesemanadas de los organismos internacionales o supranacionales titulares de la cesin.209-146-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocesin de parcelas de la soberana nacional a organizaciones supranacionales quepermiten a un gobierno que cuente con mayora suficiente firmar cualquier clase detratado con cualquier potencia o pas extranjero sin que nadie pueda impedirlolegtimamente y sin que pueda ser derogado por un gobierno posterior. Talcircunstancia es algo indito en el seno de las constituciones europeas, y ms an si locomparamos con la legislacin de Estados Unidos, que permite la anulacin decualquier tratado mediante una decisin legislativa posterior. Esta ligereza y poco celode nuestra Carta Magna a la hora de proteger la soberana nacional se haceespecialmente notable en lo que se refiere a los aspectos econmicos. En efecto, en elartculo 94.1211 se recoge una serie de casos en los que se requiere necesariamente laautorizacin de las Cortes antes de firmar un tratado internacional. Pues bien, lostratados de carcter econmico o comercial estn exentos de ese trmite, dejando algobierno las manos libres en esta materia.Democracia, para qu?Ya que hemos trado a colacin el tema de la Constitucin, el artculo 8.1212establece la figura del Ejrcito como garante del orden constitucional, lo cual abre lapuerta, siempre sujeta a interpretacin, a la intervencin de las Fuerzas Armadas antesituaciones de crisis.La creciente escalada de tensin en la vida poltica desde mediados de 1980,centrada en la ofensiva de los sotas contra el presidente Surez, las luchasintestinas dentro de la propia UCD y el oportunismo de Manuel Fraga; los continuosasesinatos de miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado; losabucheos que el rey recibi durante su visita al Pas Vasco; y la mala situacineconmica, llevaron a algunos militares a pensar que slo un golpe de Estado -eleufemismo golpe de timn estaba muy en boga por aquellos das- arreglara losproblemas de la nacin. El terrorismo influy de manera decisiva en que se llegara aesta conclusin. Los militares se vean impotentes ante la agresin etarra y volcabansus iras hacia el nuevo sistema poltico. Es muy significativa a este respecto unaancdota ocurrida en el Congreso durante el golpe del 23-F. Uno de los diputadosgrit: Viva la democracia!, a lo que uno de los guardias civiles le contest:Democracia, para qu?. Para que sigan matando a nuestros compaeros?.El descontento de los militares era creciente. En Noviembre de 1978 el generalManuel Gutirrez Mellado, representante del gobierno, fue abucheado en Cartagena enel seno de una reunin de mandos militares. Ese mismo da se descubri en Madrid laOperacin Galaxia, un complot en el que Antonio Tejero y el capitn Senz deInestrillas, junto a otros mandos militares, planeaban asaltar el Palacio de la Moncloaaprovechando un viaje de los reyes. Tejero e Inestrillas fueron procesados210Artculo 96.1. Los tratados internacionales vlidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en Espaa,formarn parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones slo podrn ser derogadas, modificadas o suspendidas enla forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional.21194.1. La prestacin del consentimiento del Estado para obligarse por medio de tratados o convenios requerir laprevia autorizacin de las Cortes Generales en los siguientes casos:a) Tratados de carcter poltico.b) Tratados o convenios de carcter militar.c) Tratados o convenios que afecten la integridad territorial del Estado o los derechos y deberes fundamentalesestablecidos en el Titulo I.d) Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pblica.e) Tratados o convenios que supongan modificacin o derogacin de alguna ley o exijan medidas legislativas para suejecucin.212Artculo 8.1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejrcito de Tierra, la Armada y el Ejrcito del Aire, tienencomo misin garantizar la soberana e independencia de Espaa, defender su integridad territorial y el ordenamientoconstitucional.-147-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocondenndoselos a siete meses de arresto, una sentencia casi simblica ya quesalieron a la calle inmediatamente, al haber cumplido ese tiempo en prisin preventiva.Caso aparte es la extraa historia del general Lus Torres Rojas, por entonces jefe de laDivisin Acorazada Brunete. A finales de Enero de 1980 Diario16 public unainformacin sobre un presunto golpe de Estado planeado por dicho general. Segn elrotativo, ste habra sido el motivo del fulminante cese del general al mando de laDivisin y su precipitado traslado al gobierno militar de La Corua. El plan de TorresRojas habra sido asaltar La Moncloa con ayuda de la Brigada Paracaidista, mientrasque la Divisin Acorazada se apoderaba de las calles de la capital. Esta noticia causun considerable revuelo en toda la prensa de la poca, siendo desmentida por diversasinstancias oficiales, pese a lo cual, el nico hecho cierto y comprobado es que TorresRojas form parte del golpe de Estado del 23 de Febrero del ao siguiente.Situacin lmiteParadjicamente, la gota que colm el vaso de la paciencia de los militares fueel caso Arregui. Jos Ignacio Arregui, presunto activista de ETA, falleci en el hospitalpenitenciario de Carabanchel, tras nueve das en los calabozos de la Brigada Regionalde Informacin. Se dictamin que Arregui haba muerto a causa de las palizasrecibidas, lo que provoc una cadena de protestas contra la Polica y la Guardia Civil.Los presos de la organizacin iniciaron una huelga de hambre y los obispos de Bilbao,monseores Larrea y Uriarte, hicieron pblico un comunicado condenatorio. En Vitoriahubo dos manifestaciones de protesta: por un lado, los nacionalistas vascos conpartidos de mbito nacional y, por otro, Herri Batasuna junto con sectores radicalesvascos, siendo sta la manifestacin que tuvo mayor afluencia. En Bilbao lamovilizacin de protesta estuvo precedida de una huelga general que tuvo unseguimiento del 95 por ciento. En Pamplona hubo enfrentamientos entre manifestantesy la polica, mientras que en San Sebastin se sucedan las manifestacionesindependentistas y a favor de ETA. El 17 de Febrero se celebr el entierro de Arregui,al que asistieron diez mil personas. A principios de Febrero ocurri un hecho que hizomucho dao en la mentalidad de los militares golpistas. En una visita que el rey realizal Pas Vasco fue abucheado en la Casa de Juntas de Guernica por una multitud deradicales. Este incidente supona para el estamento militar la humillacin definitiva. Eramucho ms de lo que los ms exaltados estaban dispuestos a tolerar. El diario ElAlczar, rgano cuasi oficial de los nostlgicos del franquismo, publicaba en esosmomentos una serie de artculos firmados por el grupo Almendros, que instigaban ala accin directa por parte de los militares213.A estos factores se uni el nombramiento de Ronald Reagan como presidentede Estados Unidos, que auguraba una Administracin con una poltica exterior muchoms dura que la anterior y que eventualmente podra ver con buenos ojos unaintervencin de este tipo214. De hecho, ese apoyo se pensaba obtener mediante lainstauracin despus del golpe de un gobierno de concentracin nacional presididopor un militar -presumiblemente el general Armada-, para el que se contara con213Era un secreto a voces que el misterioso grupo Almendros estaba formado por militares en actividad. El semanariode extrema derecha El Heraldo Espaol lleg mucho ms lejos al anticipar los planes de los golpistas, de plantear ungobierno de concentracin, dando incluso a entender el nombre de su presidente: Felipe propondra... UN GOBIERNOPRESIDIDO POR UN MILITAR!. (...) Quin ser ese general?: el que la va a armar, el que la tiene armada.214Ya en Septiembre de 1980 el editorial del Arma del Pueblo, el peridico del Comit Central de Unificacin Comunistade Espaa, adverta en su primera plana: La eleccin de Reagan: peligro inminente para Espaa!. Este mismo mediodemostr ser particularmente proftico cuando apenas dos semanas antes del golpe avisaba en su portada con grandestitulares: NO AL DERECHAZO!. En su interior se analizaba cmo las presiones ejercidas por Washington haban rotoel delicado entramado sobre el que se asentaba la transicin, alentando con ello la presencia de las fuerzas msreaccionarias de la sociedad espaola.-148-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopolticos de la democracia y que enarbolara como justificacin de sus actos ladefensa del orden constitucional. Existi incluso una lista de los miembros de estegobierno que el general Armada llevaba en el bolsillo de su casaca cuando acudi alCongreso y que contena nombres de personas que militaban en los principalespartidos del arco parlamentario espaol. As, los golpistas consultaron a loscolaboradores de Reagan sobre las apoyos que recibira el intento215 y, dado que lollevaron a la prctica, debieron encontrarse con una acogida bastante favorable alproyecto, del que, por otra parte, la CIA ya estaba ms que enterada, omitiendorevelar esta informacin al gobierno de Adolfo Surez.Por si hubiera alguna duda sobre este particular, veamos lo que dijo al respectoen su momento el propio Tejero: El mando de la operacin haba dicho que tanto elgobierno norteamericano como el Vaticano haban sido sondeados por indicacin delgeneral Armada y que ambos haban dicho que se trataba de un asunto interno deEspaa, aunque se mostraban conformes con la monarqua constitucional216.El golpe requiri semanas de preparacin ante las mismas narices de losservicios de inteligencia. De hecho, se sabe que en Diciembre de 1980 la esposa delteniente coronel Tejero haba comprado los seis autobuses que serviran para trasladara los guardias que iban a asaltar el Congreso de los Diputados. Adems, laconspiracin tena ramificaciones en Portugal, en donde se habra producido un golpede mano similar de haber triunfado la sublevacin espaola: Un grupo de alrededorde 250 portugueses de extrema derecha cruz la frontera espaola el pasado 23 deFebrero. Los portugueses, antiguos jefes, oficiales, suboficiales y soldados del ejrcitocolonial, entraron en la zona conocida como Rincn de Caya, en Badajoz, segninformaron a la AFP fuentes policiales (...). Se instalaron en una granja, provistos depotentes aparatos transmisores-receptores, y tomaron contacto con centrosclandestinos de la extrema derecha espaola, donde les informaron del desarrollo delos acontecimientos hora por hora. Si hubiera triunfado el golpe de Estado, hubieranhecho un llamamiento al ejrcito portugus para que se hiciera con el poder217.Las seales de la insurreccin se hacan cada vez ms evidentes, como elimpetuoso artculo que con el ttulo Situacin lmite escribi el teniente general DeSantiago en El Alczar, poco antes del 23-F. Sus frases eran un fiel reflejo de lo quepor aquellas fechas se escuchaba en los cuarteles: El pueblo (...) ha vuelto lasespaldas a este contubernio poltico; los partidos polticos no representan al puebloen estos momentos. La proclama conclua afirmando que siempre hubo espaolesque rescataron y salvaron a Espaa.A raz de lo visto, raro sera que el gobierno no temiera algo como lo quefinalmente sucedi. De hecho, existen abundantes indicios de ello. A la sorprendente yrepentina dimisin de Adolfo Surez218, y el no menos sorprendente y repentinoascenso del general Armada al puesto de segundo jefe del Estado Mayor del Ejrcito,hay que aadir una ancdota que el ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo menciona ensu obra Memoria viva de la Transicin219. Para que todo el gobierno estuvierapresente en el hemiciclo aquel 23 de Febrero era necesario que Calvo Sotelo no fuerainvestido en la primera votacin, el Viernes 20 de Febrero. Pues bien, se da lacircunstancia de que el 17 de Febrero el ministro Po Cabanillas telefone a Jordi Pujol:215El Pas, 15 de Marzo de 1981.El Pas, 1 de Mayo de 1981.El Pas, 6 de Marzo de 1981.218El mensaje de renuncia de Adolfo Surez parece dejar caer algunas pistas al respecto: Un poltico debe saber enqu momento el precio que el pueblo ha de pagar por su permanencia y su continuidad es superior al precio quesiempre implica el cambio de la persona que encarna las mayores responsabilidades ejecutivas de la vida poltica de lanacin (...). Tengo el convencimiento de que sta es la situacin en que nos hallamos (...) yo no quiero que el sistemademocrtico de convivencia sea, una vez ms, un parntesis en la Historia de Espaa.219Leopoldo Calvo Sotelo, Memoria viva de la Transicin. Plaza & Jans, Barcelona, 1990.216217-149-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacho-Jordi, por qu no votan en primera vuelta a Calvo Sotelo?.Ahora no podemos; ya se ver ms tarde.No es prudente ir a la segunda vuelta.Qu temes que pueda suceder entre una y otra?.No, nada. A lo mejor un revuelo de entorchados.El partido sota tampoco deba de ser del todo ajeno a estas acechanzas ajuzgar por lo que publicaba el diario El Pas, en la edicin correspondiente al 7 deNoviembre de 1980, respecto de una confidencia de alguien muy cercano a la cpuladel PSOE, segn la cual: Existe la sensacin de que el estamento militar -pese a sudemostrada disciplina- no soportar mucho tiempo la actual escalada terrorista sin quese produzca algn tipo de intervencin en los asuntos de la vida pblica, que inclusopodra justificarse constitucionalmente.Revuelo de entorchadosEl revuelo de entorchados comenz a las diecisis horas y veinte minutos del23 de Febrero de 1981: una veintena de agentes del servicio secreto de la GuardiaCivil, vestidos de civil y fuertemente armados, llegan a los alrededores del Congreso delos Diputados en cinco automviles. Con la rapidez y el aplomo que caracterizan a losprofesionales, cortan los accesos al edificio de la carrera de San Jernimo. Al mando seencuentra un teniente del servicio de informacin del cuerpo que cumple rdenesdirectas del coronel Cassinello, jefe de Estado Mayor del mismo. El sargentoresponsable de la seguridad exterior del edificio se pliega a sus rdenes y l hace unrpido y discreto reconocimiento. Comprobado que se cumplen las condicionesnecesarias para una ocupacin sin problemas del hemiciclo, el teniente coronel Tejerorecibe en el parque de automovilismo de la Guardia Civil la noticia de que el objetivoest maduro y listo para ser ocupado conforme a las rdenes recibidas.A las seis y veinticuatro minutos de la tarde se oyeron ruidos en el exterior delhemiciclo y el presidente de la Cmara, Landelino Lavilla, orden a un ujier que fuera aver qu estaba ocurriendo. No dio tiempo. En ese momento el saln de Plenos fueinvadido por una tropa de guardias civiles armados al frente de los cuales seencontraba el teniente coronel Tejero que, al grito de: Quieto todo el mundo; todos alsuelo, oblig a los diputados a parapetarse tras sus asientos, mientras los asaltantesdisparaban rfagas de ametralladora al aire. 445 guardias civiles tomaron posicionesen el Congreso en nombre del rey y de Espaa. Eran efectivos del parqueautomovilstico del subsector de Trfico de Madrid, de la Academia de Trfico y de laPrimera Comandancia Mvil de Valdemoro.Completada la operacin de toma del Congreso, Tejero entr en contactotelefnico con el general Milans del Bosch en Valencia: Mi general, sin novedad. Todoen orden, todo en orden. Sin novedad. Tras esta llamada se cortaron lascomunicaciones con el exterior. Segn fuentes presenciales, junto a Tejero seencontraba Senz de Inestrillas, el otro condenado por la Operacin Galaxia. Desdeese momento, los asaltantes trataron de tranquilizar a los diputados: Permanezcanustedes tranquilos. Insisto en que no va a pasar nada. Dentro de unos minutos, uncuarto de hora o a lo sumo media hora, comparecer la autoridad militar competente,que dispondr lo que se ha de hacer.En Valencia, a las siete y veinte, el capitn Fraile proceda a la lectura delsiguiente comunicado del capitn general, Jaime Milans del Bosch:-150-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoCapitana General de la III Regin Militar. Excelentsimo don Jaime Milans delBosch y Ussa, teniente general del Ejrcito y capitn general de la III Regin Militar,hago saber: ante los acontecimientos que se estn desarrollando en estos momentosen la capital de Espaa y el consiguiente vaco de poder, es mi deber garantizar elorden en la regin militar de mi mando hasta que se reciban las correspondientesinstrucciones de Su Majestad el Rey. En consecuencia, dispongo:- Artculo primero. Todo el personal afecto a los servicios pblicos de interscivil queda militarizado, con los deberes y atribuciones que marca la ley.- Artculo segundo. Se prohbe el contacto con las unidades armadas por partede la poblacin civil. Dichas unidades repelern sin intimacin ni aviso todas lasagresiones que puedan sufrir con la mxima energa, igualmente repelern agresionescontra edificios, establecimientos, vas de comunicacin y transporte, servicios deagua, luz y electricidad, as como dependencias y almacenes de primera necesidad.- Artculo tercero. Quedarn sometidos a la jurisdiccin militar y tramitados porprocedimientos sumarsimos todos los hechos comprendidos en el artculo anterior, ascomo los delitos de rebelin, sedicin y atentado o resistencia a los agentes de laautoridad, los de desacato, injuria, amenaza o menosprecio a todo el personal militar omilitarizado que lleve distintivo de tal, cualquiera que lo realice, propague, incite oinduzca; igualmente, los de tenencia ilcita de armas o cualquier otro objeto deagresin.- Artculo cuarto. Quedan prohibidos los lock-out, huelgas (...), se consideracomo sedicin el abandono del trabajo, siendo principales responsables los dirigentesde sindicatos y asociaciones laborales.- Artculo quinto. Quedan prohibidas todas las actividades pblicas y privadasde todos los partidos polticos, prohibindose igualmente las reuniones superiores acuatro personas, as como la utilizacin por los mismos de cualquier medio decomunicacin social.- Artculo sexto. Se establece el toque de queda desde las nueve de la nochehasta las siete de la maana, pudiendo circular nicamente dos personas, comomximo, durante el citado plazo de tiempo por la va pblica y pernoctando todos losgrupos familiares en sus respectivos domicilios.- Artculo sptimo. Slo podrn circular los transportes y vehculos pblicos, ascomo los particulares debidamente autorizados. Permanecern abiertas nicamente lasestaciones de servicio y suministro de carburante que diariamente se sealen.- Artculo octavo. Quedan suprimidas la totalidad de las actividades pblicas yprivadas de todos los partidos polticos.- Artculo noveno. Todos los cuerpos de seguridad del Estado se mantendrnbajo mi autoridad.- Artculo dcimo. Igualmente, asumo el poder judicial, administrativo, tanto delente autonmico como los provinciales y municipales.- Artculo undcimo. Estas normas estarn en vigor el tiempo estrictamentenecesario para recibir instrucciones de Su Majestad el Rey o de la superioridad.Este Bando surtir efectos desde el momento de su publicacin. Por ltimo, seespera la colaboracin activa de todas las personas, patriotas, amantes del orden y dela paz, respecto de las instrucciones anteriormente expuestas.Por todo ello termino con un fuerte Viva el Rey!. Viva por siempre Espaa!.Valencia, a 23 de Febrero de 1981El teniente general Jaime Milans del Bosch-151-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoA las siete y media lleg a las inmediaciones del Congreso un destacamento dela Guardia Civil que rode el edificio y desaloj a la multitud que se haba concentradoen sus proximidades. Al mismo tiempo, un grupo de exaltados de extrema derecha sereuna en el paseo del Prado lanzando vivas al rey, a la Guardia Civil y a Franco.Durante unos minutos no pararon de llegar al Congreso numerosas dotaciones de laGuardia Civil y de la Polica Nacional. Aquello era el caos. Los policas ignoraban aquin secundaban los guardias civiles y ni siquiera los propios guardias estaban muyseguros los unos de los otros. Incluso hubo frecuentes intercambios entre los golpistasy sus compaeros del exterior. Con la llegada del director general de la Benemrita, elgeneral Aramburu Topete, la situacin empez a normalizarse.Duque de AhumadaMientras tanto, el lder de los conspiradores, el general Armada, toma el mandodel Cuartel General del Ejrcito de Tierra, ya que su superior en el mando esconvocado inmediatamente a la sede de la Junta de Jefes de Estado Mayor en la calleVitruvio. All convenci a los generales presentes de que la solucin ideal para resolverla difcil situacin planteada era que l se sacrificase ofrecindose como voluntariopara presidir un gobierno de concentracin nacional que, al estar presidido por ungeneral y tutelado por los militares, sera suficiente para contentar a los sediciosos,mientras que, al incluir a las principales personalidades de la democracia del momento,mantendra la calma de los ciudadanos y salvara la cara de la operacin frente alexterior. Inexplicablemente, a medianoche Armada consigue que se le permita accederal Congreso de los Diputados para parlamentar con Tejero y proponerle su solucinconstitucional. La contrasea para que Tejero reconociese a Armada como laautoridad que deba ponerse al mando del Congreso era Duque de Ahumada:Tejero, quita la fuerza del hemiciclo, reintegra a su puesto a los diputados que estnfuera de l, que les voy a proponer la formacin de un gobierno presidido por m. Sinembargo, cuando Tejero escuch lo que se propona hacer Armada se debi de sentirprofundamente desconcertado. A l le haban dicho que el golpe se saldara con laformacin de un gobierno ntegramente militar, nada de concentracin nacional ymenos an de que participasen polticos de la democracia. Fue en ese instante cuandoel golpe se vino abajo. En un arranque de indignacin al sentirse engaado, Tejeroordena la expulsin de Armada del Congreso e intenta seguir con la insurreccin por sucuenta, pero no tiene en sus manos los elementos necesarios para hacer triunfar uncomplot que, eliminada su pieza principal, estaba abocado al fracaso. A la una y cuartode la madrugada, el mensaje a la nacin pronunciado por el rey pona la lpida a laintentona golpista220. Diez horas despus Tejero pacta las condiciones de su rendicincon el propio Armada.El brillante plan trazado por Armada haba sido abortado por la accin deTejero. De no haber sido as, es muy probable que, amparndose en el ya citadoartculo 8 de la Constitucin, Armada habra sido designado como presidente delgobierno con las bendiciones de la Zarzuela, las Fuerzas Armadas e incluso el propio220Al dirigirme a todos los espaoles con brevedad y concisin, en las circunstancias extraordinarias que en estosmomentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a loscapitanes generales de las regiones militares, zonas martimas y regiones areas la orden siguiente: ante la situacincreada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusin, confirmo quehe ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen todas las medidas necesariaspara mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. Cualquier medida de carcter militar que, en sucaso, hubiere de tomarse, deber contar con la aprobacin de la Junta de Jefes de Estado Mayor. La Corona, smbolode la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas quepretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrtico que la Constitucin votada por el pueblo espaol determinen su da a travs de referndum.-152-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoCongreso de los Diputados, apareciendo ante la opinin pblica como el hombre queapareci en el momento oportuno para salvar una situacin desesperada. Al parecer,los apoyos dentro de la Cmara no le hubiesen faltado al astuto general, que ya habahecho sus contactos polticos dejando al margen, claro est, sus intenciones de planearun golpe de timn. Segn declaraciones al diario El Pas, realizadas por Adolfo Surezel 31 de Abril de 1981: Al general Armada la idea de presidir un gobierno de coalicinse la sugiri un destacado sota, segn se deca hace ya mucho tiempo en elPalacio de la Moncloa. Y su sucesor en la presidencia del gobierno, Leopoldo CalvoSotelo, an fue un poco ms lejos: Los hombres de la UCD en torno a Adolfo Surezramos los nicos que no estbamos en esa operacin, puesto que, precisamente,estaba proyectada para sustituir al gobierno de la UCD. La Operacin Armada era unmontaje constitucional en el que estaba prevista una segunda mocin de censura y ungobierno de concentracin. ste lo peda, adems, Carrillo porque saba que era lanica forma de que hubiera un ministro comunista. Exista un pequeo ncleo demilitares que quera pasar a la accin y que tena su propia va independiente. Todoeso coincide el 23-F. Todas las lneas, aunque no en la misma medida, confluan enArmada221.As se desarroll en lneas generales uno de los golpes de Estado ms extraosde la Historia, en el que tanto los tanquistas del general Milans del Bosch en Valencia,como los guardias civiles de Tejero en Madrid, daban vivas al rey y obedecan rdenesde los dos generales ms monrquicos del pas. Un golpe en el que los tanques deMilans iban desarmados y los reclutas que los conducan parecan ms asustados quelos propios ciudadanos valencianos. Lo que quiso ser una estrategia de diseo quedconvertida en una catica chapucera.ConclusinEn cualquier caso, fuera o no sta la intencin de los cerebros en la sombra deeste sainete, el golpe sirvi para insuflar un poco de oxgeno a la joven democraciaespaola y asentar para siempre la monarqua como una de las instituciones msvaloradas de Espaa. Las demostraciones cvicas de los espaoles en los dasposteriores al golpe dejaron sumamente claro que la ciudadana no estaba dispuesta atolerar golpes de timn, viniesen de donde viniesen. La maana del 24 de Febrero de1981 termin la transicin. En algo tena razn el general Franco: No hay mal que porbien no venga.221Tiempo, 25 de Junio de 1990.-153-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLennon debe morirLa guerra oculta contra el rock and roll1) La desclasificacin de gran nmero de archivos del FBI durante la dcada delochenta demostr que las principales figuras musicales de la poca haban sidosometidas a estricta vigilancia por parte de las autoridades debido a su potencialsubversivo.2) Se dise un plan para frenar el avance de la contracultura, que inclua atentadoscontra estrellas de rock y el sabotaje de festivales multitudinarios.3) Personajes como Jimi Hendrix o John Lennon habran sido vctimas de este plan,conocido como Operacin Caos.4) En la actualidad, el objetivo de estas prcticas lo estaran siendo los raperos decolor, convertidos en improvisados idelogos de los sectores ms radicales de lacomunidad afronorteamericana.John Lennon, Jimi Hendrix, Jim Morrison... Sus muertes llenaron de lgrimas losojos de millones de admiradores en todo el mundo. Pero ese llanto hubiera sido derabia de haberse sabido que estos msicos encontraron sus trgicos finales no comoconsecuencia de imprudencias o accidentes fortuitos, sino de un plan perfectamenteorganizado para poner freno a la contracultura norteamericana.A lo largo de la Historia de Estados Unidos el asesinato poltico se ha convertidocasi en una forma de arte. Los personajes ms o menos molestos desaparecenoportunamente, vctimas eventuales de actores fanticos, como en el caso de Lincoln;manacos homicidas con extraordinaria puntera, como en el caso de Kennedy; odelincuentes de poca monta que sbitamente se convierten en acrrimos racistas,como en el caso de Luther King, cuando no deciden suicidarse de la noche a lamaana como la pobre Marilyn. Los intereses polticos y econmicos de los grandesconsorcios de comunicacin norteamericanos hacen que sea muy poco convenienteque salgan a la luz historias sobre asesinatos de Estado en el pas del dlar. Sinembargo, stos existen, han existido y, dado el cariz que estn tomando las cosas,existirn.En este captulo vamos a tratar de aquellos que se relacionan directamente conlas operaciones clandestinas que la Agencia Central de Inteligencia y el FBI hanmantenido contra determinadas estrellas del rock, en aras de una estabilidad social malentendida y slo posibles merced a la mentalidad rgidamente conservadora ycompletamente irrespetuosa con los derechos humanos, que durante dcadas imperen la comunidad de inteligencia estadounidense.En efecto, los mismos mecanismos que en su momento sirvieron para instalar ymantener a las peores dictaduras tercermundistas fueron oportunamente adaptados ala situacin domstica para sujetar a determinados elementos considerados comoindeseables. Cmo calificar, s no, a esos melenudos que hablaban de hacer el amory no la guerra?. Qu hacer con esos negros de los barrios bajos que protestabancontra los abusos policiales y se atrevan a exigir sus derechos?. Ms all de la leyendanegra del rock -vive rpido, muere joven y hars un bonito cadver-, existen muchoscasos en los que la desaparicin de importantes figuras de la msica ofrece dudas msque razonables de la intervencin de agentes externos en la tragedia.Como veremos, en muchas ocasiones los blancos de estas acciones tenanconstancia de que estaban en el ojo del huracn. De hecho, muchas de las vctimassufrieron sorprendentes episodios de paranoia antes de sus sospechosas muertes.-154-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoTodos los hombres del presidenteEn 1980 el periodista dans Henrik Krger222 reuni cierto nmero deinformaciones poco conocidas sobre el entorno de Nixon dentro del PartidoRepublicano. Segn Kruger, el asesinato se convirti en un modus operandi bajo elmandato de Nixon. Al parecer, cuando Bernstein y Woodward descubrieron en laspginas del Washington Post la aficin del Presidente por los micrfonos ocultos, lasescuchas telefnicas y otros mtodos de actuacin poco ticos, dejaron intacta lapodredumbre que se esconda bajo esas prcticas. Es precisamente lo que se ignorarespecto a la actuacin de Nixon en la Casa Blanca lo que hizo que su sucesor GeraldFord dictase un indulto incondicional hacia su persona como una de las primerasmedidas que tom al ocupar el cargo, pues las responsabilidades penales del expresidente iban mucho ms all de lo que la opinin pblica conoca, que ya eramucho.En aquella poca, en la Casa Blanca se constituy un verdadero escuadrn dela muerte, comandado por el siniestro Howard Hunt223, asesor de la CIA quesolucion para el presidente Nixon muchos asuntos complicados. De hecho, el telfonode Hunt estaba en la agenda de uno de los sorprendidos colocando micrfonos en eledificio Watergate, a raz de lo cual decidi confesar su participacin en el espionajedespus de que el gobierno de Nixon no le pagase el dinero convenido para mantenersu silencio.Para los trabajos ms delicados Hunt contrat a su vez a Gordon Liddy -otro delos implicados del caso Watergate- y al doctor Edward Gunn, un experto en toxinas ydirector de la divisin de servicios mdicos de la CIA.Los mtodos de este equipo de matones de lujo eran de lo ms variado pero,dado que el mejor asesinato es aquel que nadie llega a investigar, las sobredosis, lossuicidios y los ataques al corazn se convirtieron en los favoritos de su arsenal.Operacin CaosEn 1967 una forma de msica tildada de subversiva surgi en San Francisco.Rpidamente dej de ser una simple manifestacin artstica para convertirse en unfenmeno social y poltico. Con la guerra de Vietnam en pleno apogeo, las minorasraciales reclamando sus derechos civiles y los soviticos multiplicando su capacidadarmamentstica en progresin geomtrica, el gobierno no poda tolerar que unapandilla de melenudos se pusiera a enredar las cosas ms de lo que ya estaban. El FBI,tradicional guardin del modo de vida norteamericano, decidi poner a trabajar en elasunto a lo ms granado de su departamento de operaciones clandestinas, el temidoCOINTELPRO. Paralelamente, la CIA, aficionada a bautizar sus actuaciones connombres propios de una pelcula de James Bond, puso en marcha la denominadaOperacin Caos, cuyo fin era terminar con el movimiento hippie o, al menos, volverloinocuo.Las fuerzas vivas de la nacin sentan que haba que hacer algo contra aquellosjovenzuelos que se dejaban crecer la melena y se negaban a ser inmolados en elinfierno asitico. La desclasificacin de gran nmero de archivos del FBI durante la222Henrik Krger, The great heroin coup: Drug, intelligence & international fascism. South End Press, Boston, 1980.Del que ya hablamos cuando se trat el tema del asesinato del presidente Kennedy y el caso Watergate. Suimplicacin en aquel caso no es slo su posible actuacin como uno de los vagabundos evacuados del lugar delcrimen. Existe una carta redactada por el propio Lee Harvey Oswald en la cual queda completamente implicado en elcaso: Estimado Mr. Hunt: Me gustara obtener informacin acerca de mi posicin. Slo solicito informacin. Sugieroque discutamos el asunto completamente antes de que ningn paso sea tomado por m o por alguien ms. Gracias. LeeHarvey Oswald.223-155-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodcada de los ochenta demostr que las principales figuras musicales de la pocahaban sido sometidas a estricta vigilancia por parte de las autoridades debido a supotencial subversivo. All haba un informe dedicado en exclusiva a Jimi Hendrix, ungrueso expediente de 89 pginas sobre las andanzas de Jim Morrison y ni ms nimenos que 663 sobre Elvis Presley. Este ltimo expediente es especialmenteinteresante ya que podramos considerarlo como la prehistoria de la Operacin Caos.En efecto, el informe comienza en los aos cincuenta, cuando el propio J. EdgardHoover plantea la necesidad de hacer algo para detener este decadente ejemplo parala juventud norteamericana. Los informes contienen perlas como la siguiente: Mesiento en la obligacin de poner en su conocimiento que Presley es un peligro definidopara la seguridad de los Estados Unidos224. Siguiendo las consignas de la CIA, lamafia instal en diversos enclaves del pas laboratorios clandestinos para abastecer elmercado de las drogas. Incluso se lleg a constituir una mafia hippie, un grupollamado La hermandad del amor eterno225 que, liderado por el agente de la CIARonald Stark, logr hacerse con el monopolio del trfico de LSD en Estados Unidos;todo ello con el propsito de socavar los cimientos de la floreciente revolucin de lasflores a golpe de alucingeno.Sangre y LSDLa investigadora Mae Brussell, referente obligado en Estados Unidos cuando sehabla de conspiraciones, revelaba en un manuscrito indito algunas de las claves deesta Operacin Caos, relacionndola de alguna manera con el asesinato de la actrizSharon Tate por parte de Charles Manson y su grupo de seguidores, la familia: EnAgosto de 1967, el Grupo Especial de Operaciones se centr en la juventud. En Juliode 1968, la Operacin Caos (...) fue puesta en marcha contra los jvenes rebeldes. Amediados del verano de 1969, un mes antes de la masacre perpetrada por la familiaManson, la Operacin Caos entr en su fase de mxima seguridad. (...) Haban puestoen circulacin una cantidad de LSD tal que la droga se encontrara relacionada concada acto violento o sntoma de violencia que ocurriese en Los ngeles o Altamont. Eracomo dar caramelos envenenados en Halloween. El LSD fue la fuerza principal, lacausa tras la matanza de Sharon Tate y La Bianca. Formaba parte de la dieta de loshabitantes de Spahn Ranch226. En Julio de 1968, se dieron rdenes ejecutivasexplcitas, acompaadas de sus correspondientes instrucciones, para la neutralizacinde diversos sectores de nuestra sociedad, incluyendo a los jvenes rebeldes. En1969, el equipo de servicios especiales del FBI uni sus fuerzas al Departamento deJusticia y a la Operacin Caos de la CIA. En Agosto de 1969 fue la matanza de SharonTate y La Bianca....227Se sospecha que Charles Manson, msico fracasado que supo reorientar sutalento hacia el estrellato como gur de una secta de asesinos en serie; BobbyBeausoleil, un espcimen de no mucha mejor catadura, y el componente de los BeachBoys Dennis Wilson, encontrado ahogado en extraas circunstancias en 1988, fueronalgunos de los conejillos de indias empleados en esta operacin. En el centro de estefestival de la psicopata alucingena, e ntima amiga de los tres anteriores, estabaMama Cass Eliot -lder de The mamas & the papas-, que muri en 1974 a consecuenciade un paro cardaco, segn el forense, aunque su amigo Paul Kassner piensa que fue224Correspondent. Rock heroes on the FBI record. 1 de Octubre de 1989.Stewart Tendler y David May, op. cit.226Lugar donde la familia Manson tena su comuna. Era un antiguo decorado de Hollywood abandonado donde en lapoca del cine mudo se haban rodado los westerns de Tom Mix.227The covert war against rock. Feral House, California, 2000.225-156-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoasesinada: Saba demasiadas cosas sobre las conexiones criminales entre Hollywood,Washington y Las Vegas... Tambin era amiga de Sharon Tate.En el Reino Unido las cosas no eran muy diferentes. All, el mayor enemigo parala moral y las buenas costumbres eran los Rolling Stones. El grupo fue sometido a unincesante acoso por parte de las autoridades, que culmin en una trampa tendida porun confidente que dio con los huesos de los componentes del grupo en una celda porposesin de narcticos. Peor suerte corri Bryan Jones -uno de los miembros mscarismticos de la organizacin-, que fue encontrado ahogado en su piscina el 2 deJulio de 1969. El caso fue archivado como muerte accidental pero en 1994 el diariobritnico The Independent sac a la luz hechos y testimonios que inducen a pensarque pudo tratarse de un asesinato.Altamont y HendrixCinco meses despus del accidente de Jones, la imagen del movimientohippie quedaba definitivamente por el piso cuando un festival de msica celebrado enAltamont, cerca de San Francisco, terminaba en una batalla campal muy alejada de lafilosofa del Flower Power. En teora, el festival de Altamont estaba destinado a ser unsegundo Woodstock pero termin en una tragedia que quedara registrada en toda sucrudeza en un documental titulado Gimme Shelter. El acto central del festival deba serel concierto que daran los Stones el 6 de Diciembre de 1969. El organizador del eventofue el abogado Melvin Belli, conocido en la profesin como un oportunista carente deescrpulos. Pero el letrado Belli tena adems una vida secreta como estrechocolaborador de la CIA, y entre sus ms distinguidos clientes se encontraban Jack Ruby,el asesino de Lee Harvey Oswald, y Sirhan Sirhan, el presunto asesino de RobertKennedy228.Belli puso al frente de la seguridad del festival a Ralph Sonny Barger229, lderde Los ngeles del Infierno, una banda de motociclistas con centenares deintegrantes en todo el pas y que con el paso de los aos haba crecido hastaconvertirse en una autntica mafia sobre ruedas. Hubo numerosos disturbios conheridos y un joven muerto, apualado por un motociclista cuando presuntamentealzaba una pistola contra Mick Jagger. Jams se supo quin haba blandido el cuchillo.Tiempo despus, Barger declar ante un tribunal que llevaba aos haciendotrabajitos para las autoridades, la mayora de ellos como parte de tratos para librar aalguno de sus muchachos de prisin. Se cuenta que cuando huy a Argelia el lder delos Panteras Negras, Eldridge Cleaver, la ATF -la oficina de Alcohol, Tabaco y Armas defuego, una de las agencias gubernamentales ms duras de Estados Unidos,responsable entre otras hazaas de la masacre de Waco- negoci con Barger paraque lo trajera de vuelta a casa dentro de una caja. Quiz sabotear el festival deAltamont fuera otro de estos encargos.Los sicarios de la Operacin Caos contaban sus intervenciones por xitoscuando Jimi Hendrix, el extico y pacifista Elvis negro de los 60, se convirti en unode sus blancos prioritarios. Fue Hendrix asesinado mientras se encontraba bajo elefecto de los barbitricos?. La versin de la muerte de Hendrix que divulgaron losmedios de comunicacin se centraba en la consabida sobredosis que tanoportunamente se ha llevado por delante a tantas estrellas del rock. Nadie, sinembargo, dio en su momento publicidad a una serie de irregularidades que ya habadenunciado el encargado de la autopsia, el doctor Bannister, quien inform que en elmomento de limpiar su esfago cantidades ingentes de vino tinto salieron a travs228229Alex Constantine, Psychic dictatorship in the USA. Feral House, Oregon, 1995.Este curioso y carismtico personaje tiene incluso su propia pgina web: http://www.sonnybarger.com.-157-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachode su boca y nariz. Asimismo encontraron gran volumen de lquido en sus pulmones:Es notable -declar el mdico-, porque les aseguro que uno no tiene todos los das laocasin de examinar un cadver ahogado en vino. Tena algo alrededor del cuello -creoque era una toalla-, y estaba tambin empapada de esta bebida. ste es solamenteun hecho de un largo informe que aporta datos suficientes como para sospechar de unasesinato. Lo ms curioso es que los detalles proporcionados por Bannister no fuerondados a conocer hasta muchos aos despus de la muerte del artista, fomentandodurante ese tiempo la imagen de Hendrix como la de un drogadicto que muriahogado en su propio vmito.Pero por qu matar a alguien como Hendrix?. El FBI vigilaba estrechamentetodos los movimientos del artista y vea con seria preocupacin cmo sus posturaspolticas y sus manifestaciones pblicas se iban radicalizando cada vez ms,acercndose a los sectores ms revolucionarios del movimiento por los derechosciviles, en especial a los Panteras Negras. Esta actitud se haca tambin patente en susdeclaraciones, como en una entrevista concedida en Suecia al peridico GotesborgsTidningen: En Estados Unidos tienes que elegir de qu lado ests. Puedes ser unrebelde o puedes ser como Frank Sinatra230. Para las mentes de los responsables deCOINTELPRO esta postura equivala a una declaracin de guerra por parte de alguienque, como los ya silenciados Martin Luther King o Malcolm X, ejerca un fuerteliderazgo sobre la comunidad negra norteamericana.MorrisonEl cuerpo sin vida del lder de los Doors, el cantante y poeta Jim Morrison, fueencontrado por su esposa Pamela Courson en la baera de su piso de Pars en lasprimeras horas de la maana del 3 de Julio de 1971. Al contrario de lo sucedido conHendrix, la mayora de sus conocidos reconocieron no sentirse especialmentesorprendidos por esta muerte. Durante meses lo haban visto capitular lentamente,vencido por la desesperacin en que lo tena sumido una intensa depresin y unacreciente paranoia, que le haca desconfiar de todo y de todos. Como en el caso deHendrix, Morrison ocupaba una innegable posicin de liderazgo en el mbito de lanueva izquierda, era el poeta misterioso e inasequible que necesitan todas lasrevoluciones y por ello COINTELPRO llevaba acosndolo desde haca tiempo.El doctor Max Vasille, el forense que procedi al levantamiento del cadver,puso en el certificado de defuncin como causa del deceso: Muerte natural debida aun paro cardaco231. Sin embargo, una vez ms, la prensa achac la muerte a unapresunta sobredosis, cuando era de sobra conocido que Morrison, espantado por lamuerte de Janis Joplin, haba renegado de las drogas y meditaba seriamente sobre laposibilidad de cambiar de vida. Morrison pudo ser una vctima de la Operacin Caos ono, eso posiblemente nunca lo sepamos, pero lo ms extrao de su caso comienzajusto tras el funeral. Con la muerte de Jim Morrison sucede algo parecido a lo queocurrira aos despus con Elvis Presley. No tardaron en surgir diversas voces queafirmaban que Morrison estaba realmente vivo. La leyenda urbana que comenz aextenderse como un reguero de plvora por todo el mundo sostena que el artistahaba decidido fingir su muerte harto ya de las presiones y servidumbres de la vida deuna estrella del rock, y que ahora llevaba una existencia annima en Francia, dedicadoa pasear por el campo y a escribir poesa. Todo esto no pasara de ser un desvaro delos peridicos de no ser porque parece que la leyenda fue difundida y mantenida porlos propios servicios de inteligencia estadounidenses, que durante aos han tenido a230231Tony Brown, Hendrix, the final days. Rogan House, Londres, 1997.Bob Seymore, The end: The dead of Jim Morrison. Omnibus Press, Londres, 1991.-158-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoun agente suplantando la identidad de Morrison, manteniendo activo su pasaporte yvarias cuentas bancarias a su nombre y -para aadir un toque de surrealismo alasunto- incluso escribiendo un libro firmado por el difunto232. Cul es la razn de tanextraa puesta en escena?. Para explicar esta inverosmil actitud de los servicios deinteligencia estadounidenses se han aportado teoras tan disparatadas como la propiahistoria de la supervivencia de Morrison, que, por cierto, resultara una cortina dehumo perfecta para alejar a las mentes ms inquisitivas de la posibilidad de que elcantante hubiera sido vctima de un asesinato.Mientras, Caos segua su curso. La cantante folk Joan Baez, una de las msactivas opositoras a la participacin norteamericana en Vietnam, fue el siguienteobjetivo de la operacin pero, a diferencia de sus compaeros menos afortunados, trasalgunas amenazas fue rpidamente dejada en paz por los sicarios de los serviciossecretos estadounidenses. Tal vez esta deferencia se debiera a la intervencin de supadre, el cientfico Albert Baez, implicado en todo tipo de investigaciones secretas parael gobierno, tanto en el laboratorio nacional de Los lamos como en la Universidad deCornell. Otro que tuvo la oportunidad de replantearse su vida fue Bob Dylan, quiendecidi abandonar cualquier tipo de activismo poltico despus de un accidente demotocicleta que estuvo a punto de costarle la vida. Ms curioso fue el caso de sucompaero Phil Ochs. El ms radical de los cantautores estadounidenses termindesarrollando un grave caso de esquizofrenia en el que su otra personalidad era la deJohn Train, un agente de la CIA cuya misin era ni ms ni menos que matar al propioOchs. Y el caso es que John Train cumpli finalmente su misin... El 9 de Abril de 1976el cadver de Phil Ochs fue encontrado ahorcado, sin signos que evidenciaran otracosa que un suicidio.El reino de la paranoiaApenas unas semanas despus de la muerte de Ochs, se publicaba El controlde Candy Jones233, un libro en el que se analizaba el caso de una vctima de losexperimentos de control mental de la CIA. El tema es que la sintomatologa de lamodelo Candy Jones encajaba a la perfeccin con la de Ochs, incluida la aparicin deun pintoresco episodio de doble personalidad. Un sofisticado lavado de cerebro, queinclua la aplicacin combinada de diversas drogas e hipnosis, haba conseguidoimplantar en su mente una segunda identidad, la de una nazi fantica dispuesta allevar a cabo cualquier tarea que le fuera asignada por sus superiores. Candy Jonestrabaj sin saberlo como agente de la CIA durante doce aos. Su orden poshipnticafinal era suicidarse, hecho que fue felizmente impedido in extremis gracias a laoportuna intervencin de su marido234. En su momento, El control de Candy Jones seconvirti en un xito de ventas. Sin embargo, no todas las obras en las que se hablabade presuntos asesinos programados tuvieron igual suerte.Sal Mineo, actor que alcanz la fama con su interpretacin junto a James Deanen la pelcula Rebelde sin causa, fue apualado hasta la muerte el 12 de Febrero de1976. Lo curioso de este caso es que Mineo tambin haba comenzado a desarrollar uncierto grado de paranoia, sintindose vigilado y perseguido. Haca poco tiempo que sehaba embarcado en un proyecto cinematogrfico en el que interpretara en el cine a232Jim Morrison, The bank of America of Louisiana. Zeppelin Publishing Corp., 1975.Donald Bain, The control of Candy Jones. Playboy Press, Chicago, 1976.234A quienes pongan los comprensibles reparos de incredulidad ante estos hechos, ms propios de una pelcula deJames Bond que de la vida real, cabe recordarles que en su momento fueron investigados por una comisinparlamentaria presidida por el senador Edward Kennedy, que acab certificando su veracidad y censurando duramentea la CIA por llevar a cabo estas prcticas inhumanas. Vase el captulo Asesinos del pensamiento de este libro, pg.92.233-159-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoSirhan Sirhan, el presunto asesino de Robert Kennedy. La pelcula tratara sobre laconspiracin para asesinar al candidato a la presidencia, as como el proceso de controlmental al que habra sido sometido Sirhan para cargar con todas las culpas.Es posible que algo similar le sucediera tambin a Mark David Chapman, elasesino de John Lennon. Como Sirhan, aleg enajenacin mental como causa de suactuacin criminal. Lo que nadie mencion durante el juicio fue que, a los 19 aos, eljoven Chapman haba sido husped de un campamento de entrenamiento que enaquella poca mantena la CIA en Beirut235, sin que hasta el momento hayatrascendido el tipo de instruccin o adoctrinamiento al que fue sometido el futuroasesino. Otro hecho poco conocido con relacin a Chapman es que pareca haber sidoun tipo corriente hasta que fue sometido a un tratamiento psiquitrico paramodificacin del comportamiento en el hospital Castle de Hawaii. La terapia a la quefue sometido inclua el uso combinado de torazina e hipnosis, la receta favorita de laCIA para sus agentes programados.Dentro de la Operacin Caos habra existido un subproyecto especfico paraacabar con Lennon, cuyo nombre en clave era Operacin Morsa. Los analistas de lacentral de inteligencia tenan muy claro que lo que estaba en juego con Lennon era laidentidad histrica e ideolgica de la contracultura. Por ello, los responsables de Caosno se conformaron slo con la muerte del cantante, sino que, adems, llevaron a cabouna intensa campaa de descrdito destinada a acabar a ttulo pstumo con su imagenpblica, con su recuerdo. Fruto de esta campaa fueron algunos libros difamantes que,a pesar de la repercusin que se les quiso dar en los medios de comunicacinconservadores, resultaron un sonoro fracaso a nivel de ventas.Caos en JamaicaEn el Caribe, los dolos de la msica tampoco estaban seguros. La pobreza y lacatica y violenta situacin poltica del pas haban convertido a las estrellas del reggaeen los nicos portavoces que tena una poblacin que se senta cada vez ms ignoradapor sus gobernantes. Las elecciones en 1972 dieron el poder al PNP y su mximodirigente, Michael Manley, prometi un rgimen de crecimiento econmico. Su poltica,definida como somo democrtico, y su abierta amistad con el presidente cubanoFidel Castro polarizaron, sin embargo, a la poblacin de forma extrema y alarmaronprofundamente a los norteamericanos, que consideraron seriamente la posibilidad deque se produjera una revolucin comunista en la isla. En 1975 Henry Kissinger,durante una visita oficial, asegur en un encuentro privado con el primer ministrojamaiquino que no existira ningn intento de realizar operaciones encubiertas encontra del gobierno de Jamaica. Tal vez en contra del gobierno no, pero los lderes deopinin eran otro cantar, nunca mejor dicho. Portavoces populares de la oposicin algobierno y lderes indiscutibles del movimiento rastafari, con un enorme peso en laisla, fueron Bob Marley y Peter Tosh. Peter Tosh, nacido el 9 de Octubre de 1944, hijode un predicador, trascendi sus humildes orgenes para convertirse, como Bob Marley,en un agitador tremendamente influyente en pro de los derechos civiles. Este ltimomuri de cncer, aunque son muchos los que sospechan que esa enfermedad bienpudo ser provocada por agentes extranjeros, ya que haba sufrido un atentado conanterioridad. En cuanto a Tosh, un escuadrn de la muerte formado por tres asesinosprofesionales se present en su casa y fusil sin contemplaciones a todos lospresentes.235Fenton Bresler, Who killed John Lennon?. St. Martins Press, Nueva York, 1989.-160-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPero el reggae no es la nica msica negra que ha padecido el asesinatopoltico de sus principales representantes. En la actualidad, el rap, al asumir en susletras y ritmos la pica urbana de la violencia cotidiana (crimen, droga, crcel,represin), el sexo explcito y la pornografa dura, las posturas polticas de extremaizquierda y la justificacin de la lucha armada contra el orden establecido, enconsonancia con las tesis ms duras de Malcolm X y los Panteras Negras, ha sidoatacado con inusitada agresividad por los sectores ms conservadores de EstadosUnidos, convirtindose en una nueva msica peligrosa para la estabilidad social delpas. Las letras del rap estaban convirtindose en un factor de cohesin y concienciapoltica dentro de los sectores ms beligerantes de la comunidad afronorteamericana.As estaban las cosas cuando, precisamente, los ms lenguaraces e insumisos de estosnuevos trovadores del gueto comenzaron a caer acribillados a balazos por todaNorteamrica. Una densa cortina de humo cubre lo relacionado con el asesinato delrapero Tupac Shakur, tiroteado en un semforo de Las Vegas el 7 de Septiembre de1996. Seis meses despus sufra la misma suerte otra estrella del hip hop, TheNotorius BIG. La situacin de abierta persecucin ha llegado a tal extremo que,recientemente, una conocida casa de juego admita, a travs de Internet, apuestassobre la fecha en que ser asesinado Puff Daddy, que se ha convertido en el herederomusical de los dos fallecidos.Conclusinstos no han sido los ltimos casos de muertes poco claras entre msicos degran popularidad. Los ms que extraos suicidios de David Hutchance, lder del grupoINXS y activista en movimientos como Greenpeace y Amnista Internacional, o de KurtCobain, alma del grupo Nirvana, y potencialmente una figura de la talla de Morrison oLennon, nos hacen sospechar que la Operacin Caos podra gozar en nuestros das deun magnfico estado de salud.-161-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoFue realmente el aceite?La gran mentira del sndrome txico1) El sndrome txico que a principios de los ochenta llen de espanto a losconsumidores espaoles pudo no ser causado por el aceite de colza.2) A pesar de que existan dudas razonables respecto a la culpabilidad del aceite comoagente de la mortal intoxicacin, la Administracin espaola se empe tercamente enmantener esta tesis como versin oficial de los hechos.3) El profesor Lus Frontela logr reproducir, en su laboratorio de la ctedra deMedicina legal de la Universidad de Sevilla, los sntomas del sndrome txicoalimentando ratas y conejillos de Indias con hortalizas que previamente haban sidotratadas con plaguicidas.4) Existe un intrigante paralelismo entre los efectos de determinadas armas qumicas ylos efectos del sndrome txico.El sndrome txico que a principios de los ochenta llen de espanto a losconsumidores espaoles pudo no ser causado por el aceite de colza. Esto es lo quesostiene desde hace aos un valiente grupo de mdicos, periodistas y abogados, quehan investigado este drama y han llegado a la conclusin de que la causa de laintoxicacin fue debida a la mala utilizacin de pesticidas organofosforados que seutilizaron en una plantacin de tomates en Almera.Sin dar a los espaoles una tregua para reponerse del susto de la intentonagolpista del 23 de Febrero, la primavera de 1981 trajo consigo la aparicin de unamisteriosa epidemia que al principio fue bautizada como neumona atpica. Todocomenz en la localidad madrilea de Torrejn de Ardoz el 1 de Mayo de 1981, almorir por insuficiencia pulmonar aguda el nio de ocho aos Carlos Vaquero.Posteriormente, seis de los ocho miembros de su familia contraeran la extraaenfermedad.En aquellos primeros momentos nadie saba bien de qu se trataba y comenza cundir la alarma en amplios sectores de la poblacin. Los telfonos de atencin alciudadano se bloquearon, mientras decenas de miles de personas abarrotaban lassalas de urgencias acudiendo a los hospitales al ms mnimo sntoma. Hasta tal puntolleg la psicosis que diversos espetas protestaron en su momento contra lo quepareca una actitud irresponsable del gobierno alarmando injustificadamente a lapoblacin: En los ltimos das, con motivo de un ligero aumento en la incidencia decasos de neumona atpica, especialmente grave en determinados pacientes, se haproducido lo que se puede llamar una intoxicacin informativa protagonizada por elsecretario de Estado para la Sanidad, doctor Snchez Harguindey. Quiz la locuacidadinformativa tenga un objeto positivo para la poblacin del rea de Madrid, perocreemos que el seor Snchez Harguindey no ha valorado la faceta negativa, es decir,la creacin de una situacin de terror y psicosis de neumona atpica, que repercuteinvoluntariamente de modo negativo sobre el estado de nimo de la poblacin236.Pero por desgracia la intoxicacin no fue solamente informativa... En aquelmomento tan slo haba 60 casos demostrados y las vctimas mortales ascendan amedia docena. Hoy, ms de 60000 afectados y una cifra de fallecidos superior al millardan testimonio de lo que fue la mayor tragedia sanitaria espaola de los ltimoscincuenta aos.236Doctor A. Peralta Serrano, La neumona atpica. Ya, 12 de Mayo de 1981.-162-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoSe barajaron diversas hiptesis para explicar la extraa epidemia que poco apoco fue extendiendo su manto por diversos puntos de la geografa espaola.Finalmente se dictamin que no se trataba de una enfermedad propiamente dicha sinode una intoxicacin debida a la ingestin de aceite de colza desnaturalizado de usoindustrial vendido por un grupo de desaprensivos como si de aceite de oliva se tratara.Haba nacido el sndrome txico. No obstante, analizada desde un punto de vistaestrictamente cientfico, la hiptesis del aceite de colza desnaturalizado tena mltiplespuntos oscuros: Todos estos compuestos qumicos no pueden ser los causantes detantas muertes en las cantidades que, suponemos, han sido ingeridos. Hay que teneren cuenta que el aceite de colza se desnaturaliza aadiendo slo un 2 por ciento deanilina, que en el proceso de refino (lavado con cidos) se elimina toda o su mayorparte y que muchos de los compuestos dados a conocer son procedentes de lasimpurezas propias de la anilina o de la descomposicin de colorantes (no txicos acorto plazo) fabricados con ella237.Para gran nmero de expertos estaba claro ms all de cualquier duda que lasanilinas y otros compuestos qumicos aadidos al aceite, si bien constituan unaadulteracin e incluso podan provocar otras enfermedades, no eran las causantes delsndrome txico. Se llegaron incluso a hacer pruebas en busca de aflatotoxinas, unassustancias venenosas procedentes de un hongo parsito de la colza, el Aspergillusfalvus, que ya haba provocado diversas intoxicaciones en el ganado. Pero no seobtuvo ningn resultado positivo.Silenciando a los disidentesA pesar de que existan dudas razonables respecto a la culpabilidad del aceitecomo agente de la mortal intoxicacin, la Administracin se empe tercamente enmantener esta tesis como versin oficial de los hechos, llegando al punto de cesar ensu puesto a los dos nicos investigadores de la Comisin Epidemiolgica del SndromeTxico que no estaban de acuerdo con esta teora, los doctores Mara Jess Clavera yJavier Martnez. En un artculo de prensa en el que los despedidos denuncian susituacin, aportan elementos que comienzan a dibujar una idea del sndrome txicomuy diferente de la que se tena hasta el momento, afirmando que su teora implica laintervencin de una multinacional, de fuertes indemnizaciones. Implica elreordenamiento del control sanitario del sector agroqumico y de su sistema deexperimentacin, as como el apropiamiento innecesario como verdad oficial de unahiptesis cientfica provisional que ha involucrado el prestigio y la autoridad deinstituciones administrativas, judiciales y cientficas que inicialmente se pronunciaron ycuyo descrdito a estas alturas es transformado en un drama nacional238.Una multinacional, indemnizaciones multimillonarias, el descrdito de lasinstituciones... Dicho as, s parece haber motivos ms que suficientes para unencubrimiento, pero qu era lo que se estaba encubriendo?. Indudablemente algomuy grave si era preferible el encarcelamiento de los responsables de la importacin,manipulacin y distribucin del aceite aun a sabiendas de que ste no era el agente dela intoxicacin.La clave la tendra que aportar el profesor Lus Frontela, que logr reproduciren su laboratorio de la ctedra de Medicina legal de la Universidad de Sevilla lossntomas del sndrome txico alimentando ratas y conejillos de indias con hortalizasque previamente haban sido tratadas con plaguicidas: Los resultados no se hicieron237Fernando Montoro y Concepcin Senz Lan, Una nueva hiptesis sobre el envenenamiento por aceite de colzaadulterado. El Pas, 23 de Septiembre de 1981.238Aurora Moya, Es imposible que el aceite pueda ser la causa del sndrome txico. Diario 16, 2 de Octubre de 1984.-163-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoesperar. Por un lado, se detect que la toxicidad aumentaba a medida que lautilizacin del pesticida se acercaba al momento de la recoleccin. Y por otro, sellegaba a aislar el producto qumico cuyo suministro reproduca con mayor exactitud lossntomas presentados por los enfermos del sndrome: el 0-etil-0-(3metil-4-metiltiofenil)isopropilamido fosfato239. Los animales sometidos a la accin de esta sustanciaarrojaban un ndice de mortalidad que llegaba hasta el 20 por ciento y se podacomprobar que los que eran sacrificados y diseccionados posteriormente reproducanlas lesiones pulmonares, vasculitis, y lesiones renales caractersticas de los enfermosdel sndrome txico.Pareca que el enemigo estaba identificado y el asunto en s no tena unaspecto tan terrible para las compaas fabricantes de los pesticidas que contenan esasustancia. A fin de cuentas, un buen abogado tendra en su mano todos los ases a lahora de argumentar que el accidente no se haba debido en absoluto a la alta toxicidadde la sustancia, sino a su mal uso por parte de los agricultores dado que en el envasese advierte sobre su toxicidad y sobre los tiempos lmite de su utilizacin.La hiptesis del pesticidaEl doctor Frontela no fue el nico en apuntar hacia un insecticida comoprobable causa de la enfermedad. Antes que l, y de manera completamenteindependiente, el doctor Antonio Muro Fernndez Cavada haba realizadoinvestigaciones que apuntaban en el mismo sentido, unas investigaciones que levalieron su despido como director del hospital del Rey de Madrid. El doctor Muro noslo afirmaba haber dado con el principio activo causante de la intoxicacin, sino que,adems, crea haber dado con el pesticida concreto: El Nemacur, comercializado enmuchos pases, incluido Espaa, es un insecticida clasificado por la propiaAdministracin en el grupo C (gran toxicidad). El insecticida es muy caro y eficaz. Haceslo unos aos se puso a la venta en Espaa, coincidiendo en el tiempo con laaparicin de la enfermedad. Est indicado en la lucha contra los insectos y losnematodos del suelo, y sus instrucciones advierten que debe ser utilizado meses antesde cultivar la tierra. El Nemacur es de venta libre, aunque tiendas especializadas en lasque se comercializan estos productos estn obligadas a llevar un libro oficial delmovimiento de ventas del insecticida240.Para llegar a esta conclusin el doctor Muro haba realizado un exhaustivotrabajo de investigacin: Rodeado de un estrecho grupo de colaboradores, Muro selanz a investigar por su cuenta. Entrevist personalmente a ms de 4000 afectadospor la enfermedad, viaj de una a otra punta del pas y, seis meses despus, tenaelaborado el mapa de la enfermedad en todo el territorio estatal. De esta manera, elmdico heterodoxo y su equipo lograban obtener un primer descubrimiento: gran partede los afectados por el llamado sndrome txico no haban consumido aceite de colzadesnaturalizado y, por el contrario, todos ellos incluan en su dieta alimenticia unadeterminada variedad de tomate que slo se cultiva en escasas zonas del Estadoespaol. Con estos datos, el doctor Muro se dedica a visitar mercados, se entrevistacon mayoristas de frutas y verduras, con transportistas e intermediarios y semanasms tarde consigue averiguar que el tomate sospechoso procede de una huerta de lalocalidad almeriense de Roquetas de Mar241. Se trataba de una partida de unos 80000kilos de tomate de la variedad Lucy que fueron destinados al mercado interno debido a239Gloria Dez, Tengo la esperanza de aislar el agente del sndrome txico. Diario 16, 2 de Diciembre de 1984.Gustavo Cataln, Cada vez ms cientficos afirman que el sndrome txico no fue causado por el aceite de colza.Diario 16, 3 de Diciembre de 1984.241Segn nuevas investigaciones cientficas un producto Bayer envenen a Espaa. Cambio 16, 17 de Diciembre de1984.240-164-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosu escasa calidad, inapropiada para la exportacin. Aquellos tomates secomercializaron justo en las zonas de incidencia del sndrome. No pas mucho tiempoantes de que el agricultor presuntamente responsable fuera localizado: Informesconfidenciales de los servicios secretos, a los que ha tenido acceso Cambio 16, sealanque F. M., el agricultor de Roquetas de Mar, emple Nemacur -varios bidones de cincolitros de Nemacur en su versin lquida, es decir, la ms txica- para exterminar unaplaga de fusario -un hongo que afecta a las races- que estaba a punto de arruinar sucosecha de tomates. Fue una mala cosecha -cuenta F. M. a Cambio 16, confirmandolos datos en poder de los servicios de inteligencia-. En un invernadero de doshectreas slo logr salvar ochenta y un mil kilos de tomates, de la variedad Lucy, quevend entre doce y dos pesetas el kilo y que se destinaron en su integridad al mercadonacional'242.El periodista Alfons Serra aportaba nuevos argumentos para identificar estostomates como los causantes de la tragedia: Adems, hay razones ms quefundamentadas para sospechar de los tomates como los portadores del agenteasesino. Por ejemplo, si uno de esos tomates txicos lleg mezclado con otros sanos,lo tpico es que fuera troceado para ensalada y, lgicamente, afectara a uno, dos o tresmiembros de una misma familia; es decir, los que por azar consumieran los trozosvenenosos. En ocasiones se encontr a un solo familiar afectado, del que sola decirseque era aficionado a comerse un tomate entero con sal, para merienda, como si fuerauna fruta. Y cuando una familia numerosa se hallaba ciento por ciento afectada, casoraro, indefectiblemente descubrimos que el consumo de guisos de tomate o la salsa deste era habitual en ellos. Es as, sencillamente, como se explica la distribucin de todoo nada, observada intrafamiliar o intravecinalmente en el sndrome txico, sinnecesidad de inventar las indemostrables y caprichosas inmunidades de los culpablesdel supuesto aceite asesino.Mientras que los estudios de los doctores Muro y Frontela obtenan resultadospalpables, los intentos de reproducir en animales de laboratorio los efectos delsndrome empleando el aceite presuntamente txico parecan haber llegado a un puntomuerto. En la Fundacin Jimnez Daz se administr a las cobayas el aceite de todaslas formas imaginables -frito, crudo, inyectado, en ensalada...- sin que se obtuvieraotro efecto visible que el engorde de los animales. Ni siquiera la Organizacin Mundialde la Salud, que emiti un informe de 96 pginas sobre el tema, se atreva apronunciarse sin reservas sobre el aceite de colza. Pero quiz una de las aportacionesms interesantes en su momento la realizase el mdico militar Lus Snchez Monje,experto en guerra qumica y bacteriolgica, que en un informe reservado hecho llegara las autoridades sanitarias del pas aseguraba la coincidencia entre los efectos delsndrome txico descubiertos en los afectados y determinadas fases de la guerraqumica, donde suelen emplearse compuestos fosforados en estado gaseoso. En uno yotro caso el cuadro clnico era similar: insuficiencias respiratorias graves con disnea ytos, nuseas y vmitos, dolores musculares, dolores de cabeza, diarrea y exantemapruriginoso.Por su parte, Bayer, empresa fabricante del producto, aportaba ante los mediosde comunicacin argumentos con los que se pretenda demostrar que eraprcticamente imposible que el Nemacur fuera responsable del envenenamiento,aduciendo que algunos sntomas no se correspondan con los que presentara unaintoxicacin con este producto y poniendo de manifiesto que, estando ste durante242Ibd.-165-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacholargo tiempo presente en varios mercados mundiales, jams haba sucedido nadaparecido243.En cualquier caso, no habra sido la primera vez que productospretendidamente inocuos provocaban una catstrofe sanitaria. No hay ms querecordar el caso de la talidomida, frmaco que produce malformaciones fetales gravessi es administrado durante el embarazo. Introducida en 1957, la talidomida era unhipntico o sedante no barbitrico que, segn se pensaba por aquel entonces, era muyseguro, incluso en caso de producirse una sobredosis. Esta presunta inocuidad fuedecisiva en la tragedia que vendra despus, ya que fue comercializado como frmacoque poda ser empleado sin peligro durante el embarazo y cuyo uso era recomendadoen este perodo. En 1961 se produjeron varios casos simultneos en Australia yAlemania de bebs recin nacidos que presentaban focomelia, una malformacin muyrara. La palabra deriva del trmino griego para describir las extremidades de las focasy consiste en una deformidad en la que los brazos y las piernas carecen de huesoslargos. Los doctores Klaus Knapp y Widukind Lenz descubrieron que la causa de estasdeformidades era la talidomida que las madres de estos nios haban tomado durantelos primeros meses de embarazo. Su trabajo fue muy similar al que aos despusrealizara el doctor Muro con los tomates: Decidimos acometer la bsqueda, sin saberde qu. Perdimos varios das en la confeccin de un extenssimo cuestionario.Facilidades?. Ninguna. Coche?. El mo, la bicicleta de Lenz hubiese sido pocoprctica. Siete visitas ya y ningn resultado positivo. Dificultades: cmo entra uno enla casa si no se sabe si vive el nio?. Y entonces, bajo la lluvia de Hamburgo, Lenz y yotomamos la decisin ms importante. Haba surgido algo nuevo: un padre habanombrado un medicamento, era psiclogo y estaba convencido de que 'en EstadosUnidos haban prohibido su venta por producir alteraciones neurolgicas. Podra sercierta esa sospecha?. En ningn caso hasta entonces haban nombrado esemedicamento. Lo decidimos sin discusin: volvemos a empezar244.Ms tarde, los experimentos en animales confirmaron la causa del mal. Elfrmaco haba sido comercializado con todas las garantas preceptivas. Sin embargo,no se realizaron experimentos en mujeres durante el perodo de gestacin porquehasta entonces se pensaba que estos experimentos no eran necesarios.Guerra qumicaHemos mencionado que un experto en guerra qumica, el doctor SnchezMonje, haba establecido un curioso paralelismo entre determinadas armas de este tipoy los efectos del sndrome txico. Esto no habra pasado de una simple curiosidad deno ser por algo que apenas menciona en un reportaje el periodista Rafael Cid, que fueuno de los informadores que sigui durante ms tiempo y con ms dedicacin el temadel sndrome txico. En principio estaba plenamente convencido de la veracidad de latesis oficial sobre el aceite de colza. Es ms, incluso estaba plenamente convencido deque las tesis que apuntaban hacia los pesticidas organofosforados eran una meramaniobra de distraccin elaborada por parte de los empresarios aceiteros que, de estamanera; buscaban escurrir el bulto de su responsabilidad ante los tribunales. Sinembargo, segn fue indagando en el caso y obteniendo informacin de primera mano,fue cambiando de opinin y dndose cuenta de la inconsistencia de la teora del aceite.Estas investigaciones estn magistralmente resumidas en un reportaje publicado en sumomento por la revista Cambio 16 bajo el ttulo Yo investigu el sndrome txico. En243En ningn momento la empresa Bayer fue enjuiciada por estos hechos y ninguna instancia oficial la relacion con elsndrome txico.244Cmo descubr la talidomida. Cambio 16, 4 de Febrero de 1985.-166-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodicho trabajo, entre muchas otras revelaciones, existe un prrafo que aporta unenfoque indito a todo el asunto: Tambin el Centro Superior de Informacin de laDefensa (CESID), que haba realizado su propia investigacin con ayuda de expertosde diferentes ramas, dio carpetazo al asunto. Hoy el resumen de ese informe de losservicios secretos militares duerme el sueo de los justos en los archivos de la nuevasede de los servicios en la carretera de La Corua. En las conclusiones del CESID,apenas una docena de folios, se descarta prcticamente la intoxicacin por el aceite yse sugieren otras causas, por ejemplo, que se hubiera tratado de un ensayo de guerraqumica245.Realmente era posible algo as?. Durante un tiempo se manej la hiptesis deque el sndrome hubiera tenido su origen en un accidente o ensayo con armamentoqumico, algo no del todo carente de fundamento: Segn un artculo publicado en ElPas, en 1979 el sargento Marcelo Prez destinado en la base estadounidense murirepentinamente de una enfermedad que presentaba los mismos sntomas que los delsndrome txico. En aquellos aos tambin murieron algunos soldadosnorteamericanos. Dado que las primeras vctimas se produjeron en Torrejn, en losperidicos se especulaba con algn accidente con un arma qumica o biolgica. En loconcerniente a las armas qumicas, el Ejrcito estadounidense estaba y est enposesin de gases como el Tabn o el Soman (algunas patentes pertenecen a Bayer),que en cantidades nfimas pueden intoxicar a miles de personas en pocas horas.Precisamente estos gases se elaboran a base de sustancias organofosforadas, y segnla bibliografa cientfica, los sntomas y efectos letales que producen se asemejanmucho a los del sndrome txico246.Aunque en principio pueda parecer una hiptesis descabellada, la semejanza delos gases txicos militares con los pesticidas organofosforados hizo que el ya citadodoctor Snchez Monje fuera uno de los pocos mdicos que tuvo resultados positivos enel tratamiento de los afectados, algo debido sin duda a su familiaridad como mdicomilitar con los efectos de estas sustancias.Todo lo citado hasta el momento fue denunciado puntualmente por elperiodista e investigador Andreas Faber-Kaiser en su libro Pacto de silencio247, obramaestra del periodismo de investigacin espaol en la que se repasaban puntualmentetodos y cada uno de los puntos oscuros de la versin oficial del sndrome txico. Estelibro fue curiosamente mencionado durante la lectura de la sentencia del juicio de lacolza, afirmando que haba sido patrocinado por los abogados de la defensa.Indignado, Andreas Faber-Kaiser expres ante los medios de comunicacin suintencin de presentar una querella contra el tribunal, un propsito que fue frustradopor su fallecimiento.Lejos de quedarse en la superficie, el periodista haba profundizado en busca deuna explicacin al evidente desinters de las autoridades por las explicacionesalternativas: Aporto estas consideraciones porque se observa -cuando se analiza todoeste asunto en detalle- que el pacto de silencio que aqu salta a la vista, slo puedejustificarse por la extrema gravedad de lo realmente ocurrido. Para ello convienerecordar que los organofosforados se hallan en la base del moderno armamentoqumico como tambin conviene recordar por qu se estaba demorando el acuerdo dedesarme qumico entre Estados Unidos y la Unin Sovitica: la creacin del armaqumica binaria hace imposible cualquier tipo de control internacional, debido a que suproduccin puede ser organizada secretamente incorporndola en cualquier empresaqumica privada. Implica la experimentacin con nuevos tipos de agentes qumicos en245246247Rafael Cid, Yo investigu el sndrome txico. Cambio 16, 6 de Abril de 1987.Equipo de anlisis ecolgicos, Aceite, la solucin ms ligera. Integral, Noviembre de 1988.Andreas Faber-Kaiser, Pacto de silencio. Compaa General de las Letras, Barcelona, Marzo de 1988.-167-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachola industria de herbicidas, entre otras, existiendo la posibilidad de evitar lasinspecciones en las unidades y empresas que pertenezcan a sociedades privadas omultinacionales. (...) Es importante por tanto que al enjuiciar lo sucedido en Espaacon el sndrome txico, se tenga presente que la industria qumica privadamultinacional ofrece la nica posibilidad de ensayo impune en el supuesto de unacuerdo internacional de suspensin de la experimentacin y almacenamiento dearmamento qumico248.Silencio de EstadoRafael Cid, Andreas Faber-Kaiser, los doctores Muro y Frontela... Todos ellos ymuchos ms haban puesto de manifiesto la inconsistencia de la versin oficial que, sinembargo, continuaba inquebrantable contra viento y marea del sentido comn y elmtodo cientfico. Como escribi en su momento el propio Rafael Cid: El episodio delSndrome del Aceite Txico (SAT) es uno de esos temas que demuestran la impotenciade los medios de comunicacin. A pesar de las toneladas de papel, chorros de tinta yriadas de comentarios y opiniones vertidas, la huella en la opinin pblica es deincredulidad. Falta algo. Lo que se sabe no explica todo. Como en el intento del golpede Estado del 23 de Febrero de 1981 o, por poner un ejemplo exterior, el asesinato delpresidente norteamericano John F. Kennedy. En los tres casos faltan respuestas (yadems lo parece). Quiz porque en todos ellos la expresin razn de Estado est depor medio249. El propio Rafael Cid pudo comprobar cmo algo de extraordinariagravedad tena que estar sucediendo para hacer que personajes como el cientfico dela Organizacin Mundial de la Salud Gastn Vetorazzi llegase al extremo de desmentirdeclaraciones -grabadas en cinta magnetofnica- en las que ratificaba la imposibilidadde que el aceite fuera la causa real del sndrome txico. En esa entrevista, el que enaquella poca era mximo responsable del departamento de pesticidas de laOrganizacin Mundial de la Salud (OMS), considera que la investigacin oficial sobre elsndrome txico llevada a cabo en Espaa en los tres ltimos aos no ofrecesuficientes garantas para asegurar que el origen de la epidemia fuera el aceite decolza adulterado. Respecto al informe sobre el sndrome txico patrocinado por laOrganizacin Mundial de la Salud, Vetorazzi afirma: Esos trabajos slo representan laopinin de un grupo de expertos que fueron invitados por la OMS a discutir elproblema. No hay que tomarlo muy a rajatabla. Yo, personalmente, me siento feliz deque mi nombre no figure en ese dossier publicado por nuestra oficina regional. Cuandoinici su estudio y encontr que en la pgina diez se deca que la bsqueda de agentestxicos en el aceite haba resultado en gran parte vana, abandon la lectura. Eseinforme no tiene ms valor que una charla cualquiera250. Ms adelante expona suopinin autorizada como uno de los ms prominentes toxiclogos del mundo, respectoa la imposibilidad de que el aceite incautado pudiera ser responsable de lasintomatologa que presentaban los enfermos. Unas valientes declaraciones de las quetardara apenas una semana en retractarse, nadie sabe por qu razn.Por su parte, la revista Cambio 16, el medio de comunicacin que habapublicado esta entrevista y el que con ms decisin haba defendido la tesis delpesticida, sufri una demanda por parte de la multinacional Bayer que acabresolvindose extrajudicialmente mediante un acuerdo segn el cual la publicacin secomprometa a publicar una rectificacin.248Andreas Faber-Kaiser, La ocultacin de la verdadera causa del sndrome txico impidi la curacin de miles deespaoles, artculo que puede leerse en la web http://personal.telefonica.terra.es/web/fir/arti/st.html, en memoria deldesaparecido periodista, dirigida por su hijo Sergi Faber.249Gudrun Greunke y Jrg Heimbrecht, El montaje del sndrome txico. Obelisco, Barcelona, 1988.250No hay datos para asegurar que el aceite de colza provoc el sndrome txico, Cambio 16, 11 de Febrero de 1985.-168-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoQu haca el gobierno mientras tanto?. Los periodistas alemanes GudrunGreunke y Jrg Heimbrecht sostienen que las autoridades podran haber formado partedel encubrimiento: Con todo, existen muchos indicios de que el gobierno espaolconoca la verdadera causa del sndrome txico, al menos algunas semanas despus dehaber proclamado la teora del aceite o incluso antes de pronunciarla; pero esto fueocultado hasta ahora a la opinin pblica. Polticos y altos cargos teman reconocer suerror y perder credibilidad. Tampoco pensaban que fuera oportuno iniciar un procesocontra los verdaderos responsables. No lo pensaba el gobierno de entonces, ni lopiensa el actual; as, se decidi que la hiptesis del aceite era la nica correcta. Otrasinstituciones, como la OMS, se atuvieron a ella.En realidad estaba en juego mucho ms que el prestigio de los polticos oenfrentarse contra empresas que generan miles de puestos de trabajo en Espaa. Poraquellos das estaban en las fases finales del proceso de integracin del pas en laComunidad Econmica Europea. Un escndalo de tal calibre, relacionado con laproduccin agropecuaria espaola, habra tenido repercusiones muy negativas sobreeste proceso, aparte de suponer un desastre para las exportaciones agrcolas locales,eso si no se produca un embargo sobre las hortalizas en cuestin. En cambio, si todose reduca a un grupo de desaprensivos traficando con aceite industrial que ni siquierahaba sido producido en Espaa, el prestigio de los productos alimenticios espaolesquedaba intacto. Razn de Estado.El prestigio que no haba quedado de modo alguno intacto era el del doctorMuro. Olvidado y enfermo, falleca en Madrid con la amargura en el alma de no habersido escuchado por las autoridades y consciente de que esa sordera oficial no habasido en modo alguno accidental. La ltima entrevista que concedi este cientfico,apenas cuarenta y ocho horas antes de su fallecimiento, es un documentoespecialmente impresionante. La realiz el periodista Mximo Fernndez y fue emitidaen su momento por Radiocadena Espaola. En ella, con especial amargura, denuncia ala revista Lancet, una de las publicaciones mdicas ms prestigiosas del mundo, quesolamente public artculos que responsabilizaban al aceite, negndoseinexplicablemente a reproducir otros trabajos de igual o mayor peso cientfico queapuntaban hacia otras hiptesis, respaldndolas con experimentos. Adems, el doctorMuro afirmaba que apenas unos das antes haba comprado un saco de Nemacur en unmercado de Barcelona, a pesar de que el entonces ministro de Sanidad Ernest Lluchhaba declarado pblicamente que este pesticida haba sido retirado por su altatoxicidad, recalcando, eso s, que el producto no tena relacin alguna con el sndrome.Pero quiz lo que ms a las claras pone de manifiesto el estado de nimo del doctorMuro en sus ltimos das sea la frase con la que se cerraba esta entrevista,refirindose a las investigaciones del doctor Frontela: S; supongo que faltar muypoco para que empiecen a decir los medios de comunicacin -lo que pasa siempre- queFrontela tambin est loco como yo, y que hay que echarlo como a m. Porque es lasolucin que tienen con los disidentes. No hace falta irse a Rusia para decir que a losdisidentes los mandan al psiquitrico251.Juicio en la Casa de CampoEl 30 de Marzo de 1987 comienza el juicio de la colza en un marco tan pocohabitual como la madrilea Casa de Campo. El nmero de encausados, de abogados,de testigos y de afectados que queran presenciar las vistas impona abandonar lashabituales sedes judiciales y trasladarse a los antiguos recintos de un mercado pblicoen busca de un marco que permitiera albergar un proceso cuyas cifras resultaban251Entrevista recogida en Andreas Faber-Kaiser, op. cit.-169-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoinditas en la historia jurdica espaola. El sumario se desarrollaba a lo largo de250000 folios repartidos en 662 tomos. El nmero de vctimas ascenda a 25000, de lascuales 650 haban muerto. Estaba previsto que compareciesen ante la sala no menosde 2500 testigos que seran interrogados por 38 abogados defensores y otros tantosde la acusacin. Eso sin contar los 208 peritos espaoles y 42 extranjeros queintentaran arrojar algo de luz sobre el asunto. Y vaya si haca falta que alguienarrojase algo de luz. Seis aos despus del inicio de la tragedia nadie poda afirmarcon absoluta seguridad y con una demostracin cientfica en la mano que el aceitefuera el responsable de la masiva intoxicacin. El gobierno sota, por su parte, semuestra tremendamente incmodo ante esta desagradable herencia recibida de susantecesores: Por no saber, no sabe ni el presidente del gobierno, quien a unrequerimiento notarial de la Asociacin de Afectados por el Sndrome Txico deFuenlabrada (Madrid), responde: Todos los datos que la administracin sanitaria y lacomisin de seguimiento del sndrome han ido recogiendo de las innumerablescomisiones y estudios epidemiolgicos realizados en Espaa y en los ms prestigiososcentros de investigacin del mundo estn en manos del tribunal de justicia queinvestiga el caso, y al que corresponde judicialmente determinar cules fueron lascausas de la enfermedad y las responsabilidades penales y civiles. Ni el presidente delgobierno ni cualquier organismo de la Administracin tiene competencia jurdica paradeterminar cul sea el causante verdadero de la enfermedad denominada sndrometxico252.La publicacin de la sentencia, el 20 de Mayo de 1989253, hizo que a muchos delos que hasta el momento haban credo a pies juntillas la historia del aceite se lescayera la venda de los ojos: Pero al escuchar la sentencia comprend que laexplicacin oficial es falsa. Esquemticamente, la sentencia puede resumirse as: trasreafirmar que la causa del sndrome txico fue el aceite de colza manipulado, dejaprcticamente en libertad a los manipuladores, pese a que se peda ms de 100000aos de crcel para ellos. Muchas personas se han indignado por la dbil condena.Pero para m, la sentencia grita precisamente que no fue el aceite de colza -cosa quereconoce implcitamente al decir que se desconoce el agente txico concreto queprodujo la enfermedad, tras ocho aos de investigacin- y, por eso, deja a losacusados (casi) en libertad para que no sigan incordiando con su uso de la hiptesisalternativa, retiren las querellas presentadas y contribuyan con su silencio a que quedelegitimada y aceptada masivamente la explicacin oficial254. As se saldaba elmonumental juicio que tuvo uno de sus momentos culminantes cuando el tribunalrechaz el ofrecimiento del industrial Salom, uno de los inculpados, de beberse unvaso del aceite sospechoso, con el argumento de que no poda permitir por razonesticas la experimentacin con seres humanos en la sala. Sin embargo, los letradosignoraron que poco antes de iniciarse el juicio un grupo de afectados realiz comoprotesta una huelga de hambre en la que slo ingirieron agua azucarada y aceitestxicos durante doce das, sin que por ello empeorase su salud.Alguno de los abogados tambin haba sido protagonista de hechos pocousuales en un proceso judicial: A nivel judicial, el caso del sndrome txico tambingener acontecimientos ms propios de una pelcula de espionaje que de un estrictoproblema de salud pblica. El letrado Juan Francisco Franco entr en este espinosoasunto como abogado de los importadores de aceite. Poco despus recib unainformacin que me deca que investigase el tema porque el aceite no tena nada que252Sebastin Moreno, Kafka en la Casa de Campo. Cambio 16, 30 de Marzo de 1987.Las primeras actuaciones judiciales de la investigacin concluyeron con el sumario 129/1981 de los JuzgadosCentrales de Instruccin nmeros 2 y 3, y el proceso finaliz con la sentencia del 23 de Abril de 1992, de la SalaSegunda del Tribunal Supremo, por la que se condenaban como responsables penales y civiles del envenenamiento adeterminadas personas fsicas. Esta ltima sentencia, firme, es de la que se deriva el pago de las indemnizaciones.254Llus Botinas, No fue el aceite. Sndrome txico, una sentencia reveladora. Integral, Octubre de 1989.253-170-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachover, que esta hiptesis no encajaba en absoluto, y al cabo de un tiempo conoc lostrabajos del doctor Muro. Su participacin en el caso lo llev el 27 de Octubre de 1986a hacer una intervencin ante el Parlamento Europeo. En esta poca yo estabarecibiendo llamadas amenazadoras contra mi familia a las tres de la maana. Se locoment al entonces eurodiputado Juan Mara Bandrs y me dijo que haba que hacerpblico lo que saba y que tenamos que intentar que yo hablase en el ParlamentoEuropeo. En su intervencin, Franco expuso las contradicciones existentes en lahiptesis del aceite: Mi propsito es dejar constancia de unos hechos que, por smismos, pondrn en evidencia, las manipulaciones y falsedades de que fue objeto lainvestigacin cientfica, esencialmente epidemiolgica, para dar apoyo a la hiptesisoficial e impedir la apertura de lneas alternativas, y aadi que pretendo, por tanto,denunciar pblicamente estos hechos que han permitido ocultar la verdadera causa dela intoxicacin y perpetuar la catica situacin existente en Espaa en relacin con laprevencin sanitaria y el medio ambiente. En su discurso ante el Parlamento Europeoeste letrado tambin sostuvo que la Administracin impidi el desarrollo de hiptesisalternativas valindose de todo tipo de medios, incluidos la ocultacin y la falsificacinde todos aquellos datos que exigan la apertura de nuevas lneas de investigacin255.IndemnizacionesUno de los aspectos ms positivos de la sentencia haba sido el reconocimientoa los afectados de una serie de compensaciones econmicas que, si bien no podranresarcirlos de lo sucedido, por lo menos ayudaran a paliar situaciones que, en muchoscasos, resultaban ciertamente penosas. Sin embargo, ms de diez aos despus de lasentencia, el tema de las indemnizaciones se haba convertido en otro de los puntososcuros del sndrome txico: A finales de 1999, unos 400 afectados por el sndrometxico aprovecharon el da de la Constitucin (6 de Diciembre) para manifestarse anteel Congreso de los Diputados y reclamar con pancartas, pitidos y abucheos el cobro desus indemnizaciones, acordadas por la justicia256.Segn los propios datos del Ministerio de Justicia, a comienzos del ao 2000,haban sido abonados slo 2285 expedientes por un valor total de 41651 millones depesetas (poco menos de 250 millones de dlares). Estos 2285 expedientes representanapenas el 11 por ciento de los afectados por el sndrome txico con derecho aindemnizacin reconocido judicialmente. Una vez ms, y como triste eplogo, losafectados por el sndrome volvan a ser vctimas de la dejadez oficial, primero con elevidente desinters a la hora de encontrar la verdadera causa de la enfermedad y mstarde en su lentitud para cumplir con las obligaciones legalmente impuestas para conlos afectados.ConclusinMiles de ciudadanos de Espaa vieron truncadas sus vidas sin que nadie hastael momento haya ofrecido una explicacin realmente convincente. En el asunto delsndrome txico confluan demasiados intereses y la verdad no era uno de ellos. Comoocurre en tantas ocasiones, es posible que algn da, cuando a nadie le importe ya, sesepa lo que ocurri realmente y se reconozca el mrito de quienes fueron olvidados,calumniados y apartados por no seguir la corriente y hacer lo que les dictaba suconciencia en lugar de su conveniencia.255256Guillermo Caba Serra, La gran farsa de la colza. The Ecologist, Octubre de 2000.El Estado no paga a los afectados del sndrome txico. Medicina holstica, nm. 59.-171-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa guerra de los BushLa madre de todas las batallas. Mentiras de la Guerra del Golfo1) Los militares estadounidenses ejercieron un frreo control de la informacin que sedaba sobre la Guerra del Golfo, desvirtuando la verdad y censurando cualquiercontenido que no fuera acorde con sus intereses propagandsticos.2) Informadores que intentaron ejercer su profesin de manera independiente fueronduramente reprimidos.3) Durante los diez aos anteriores a la guerra, la Administracin norteamericana habaarmado y apoyado incondicionalmente el rgimen de Irak.4) Segn algunos analistas, la intervencin iraqu en Kuwait pudo deberse a unatrampa diplomtica urdida para engaar al dictador y justificar una intervencinestadounidense en la zona.16 de Febrero de 2001. Las alarmas antiareas vuelven a sonar en Bagdaddejando claro que, a pesar de las apariencias y los diez aos transcurridos, la Guerradel Golfo an no ha terminado. George W. Bush, que an no ha tenido tiempo deentibiar su asiento en la Casa Blanca, parece decidido a terminar lo que comenz supadre, un conflicto que se ha desarrollado tradicionalmente ante las cmaras detelevisin, pero en cuyos orgenes y desarrollo existen demasiados misterios.En la madrugada del 2 de Agosto de 1990 un gran contingente de tropasiraques atraves la frontera entre su pas y el rico emirato de Kuwait. Se iniciaba asuna aventura militar que habra de modificar las perspectivas polticas del mundoentero, especialmente por convertirse en el primer gran conflicto internacional tras elfinal de la Guerra Fra. Analizada con detenimiento, la Guerra del Golfo se nos antojauno de los episodios ms extraos de la historia del siglo XX. Su desarrollo suscitnumerosos interrogantes acerca del futuro de la regin. Sus races, por otra parte, sehundan profundamente en el pasado, hasta los tiempos del imperio otomano, quehaba dejado como herencia a sus antiguas colonias un legado de inestabilidadacentuado por la ineptitud de los administradores europeos encargados dedesmembrarlo.Si este conflicto blico pasara a la Historia por algo sera por su condicin deser la primera guerra en que ambos contendientes -en especial los norteamericanosconcedieron una importancia fundamental al papel de los medios de comunicacin. Losmilitares estadounidenses no queran un nuevo Vietnam, con imgenes emitidas portelevisin a la hora de la cena, de nios achicharrados por el napalm y cadveres desoldados norteamericanos en sacos de plstico. La nica forma de evitar que la opininpblica se sensibilizara con lo que ocurra en los campos de batalla era controlarescrupulosamente la informacin. Nunca antes la frontera que separa la realidad delespectculo se haba desdibujado de una manera tan notable. En cierto sentido, sin laGuerra del Golfo no habra existido nunca el Gran hermano. Kuwait se convirti en elescenario del reality show definitivo, el momento en el que los comuniclogos vieronsuceder ante sus propios ojos algo que llevaban muchos aos pronosticando en elmbito terico: cmo la importancia de la imagen ha crecido hasta tal punto que llegaa dominar la vida, y cmo la campaa de relaciones pblicas es tan importante comola militar, cuando no ms.Saddam Hussein invadi Kuwait y -dejando a un lado el hecho de que ni elgobierno iraqu ni el kuwait son una maravilla desde el punto de vista democrticoaquel acto de agresin serva para dejar buena parte de las reservas mundiales de-172-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopetrleo en manos de un dictador inestable, feroz e imprevisible. La comunidadinternacional estaba de acuerdo en que haba que hacer algo para detenerlo, de modoque la presentacin de la estrategia escogida ante la opinin pblica adquiri unaimportancia trascendental. Algo haba cambiado. No importaba tanto el valor tctico deun bombardeo como su cobertura por parte de los medios de comunicacin. Losgenerales sacaban pecho presumiendo de la precisin de sus juguetes de altatecnologa, y si se consegua que las vctimas no aparecieran por televisin en ciertosentido sera como si no existieran.El llamado efecto Nintendo (la guerra presentada a travs de los medios comosi se tratara de un videojuego) funcion a las mil maravillas: El montaje de la guerradel Golfo fue un claro ejemplo de lo que los situacionistas llaman el espectculo, eldesarrollo de la sociedad moderna hasta el punto en el que las imgenes dominan lavida257. Las entrevistas con los soldados en el desierto revelaron que ellos, como losdems, dependan casi totalmente de los medios de comunicacin para conocer lo quesupuestamente estaba ocurriendo. El dominio de la imagen sobre la realidad fuepercibido por todo el mundo. Una parte importante de la actividad de los medios decomunicacin se dedic a la cobertura de la cobertura. Dentro del espectculo mismose presentaron debates superficiales sobre el nuevo grado obtenido por laespectacularizacin universal instantnea y sus efectos sobre el espectador258. Peroesta primitiva versin de Impacto TV era slo la punta del iceberg de algo de muchamayor envergadura. Las acciones llevadas a cabo por el gobierno estadounidenseantes, durante y despus de la guerra sugieren que la batalla inaugural del nuevoorden mundial fue una crisis de proyecto que obedeca a propsitos muy diferentes delos pblicamente reconocidos.La primera voz de alarma la dio Pierre Sprey, un antiguo asesor del Pentgono,cuando testific ante el Congreso norteamericano: La versin Nintendo que hemosofrecido de esta guerra ante la televisin es completamente falsa259.Peor que HitlerHaciendo gala de su especial ingenio para la retrica patriotera, George Bushpadre afirm durante los prolegmenos de la campaa militar en el golfo Prsico queSaddam Hussein era peor que Hitler.El veterano presidente saba que en la sociedad de la informacin las metforaspueden llegar a matar. De hecho, la intervencin norteamericana en la Guerra delGolfo se ventil en buena parte basndose en metforas. El secretario de EstadoJames Baker consideraba que Saddam amenazaba el sustento econmico de EstadosUnidos al poner su garra sobre el grifo del petrleo. Para el presidente Bush, Saddamestrangulaba la economa norteamericana. El general Schwartzkopf comparaba laocupacin de Kuwait con una violacin de la que Estados Unidos estaba llamado aser el vengador260.Todo esto no era ms que palabrera de cara a la opinin pblica. Durante losdiez aos anteriores la Administracin haba apoyado casi incondicionalmente elrgimen de Irak, con excepcin de alguna denuncia pblica de carcter meramentetestimonial contra las violaciones de los derechos humanos por parte de los sicarios deSaddam Hussein. Ah es donde puede radicar la verdadera razn de que, a pesar dehaber perdido una guerra contra la nacin ms poderosa de la Tierra, el dictador iraqu257258259260Secretos a voces: textos del Bureau of Public Secrets. Literatura Gris, Madrid, 2001.Ibd.Douglas Kellner, The Persian Gulf TV war. Westview Press, Los ngeles, 1992.Scott Armstrong, Eye of the storm. Mother Jones Magazine, Noviembre de 1991.-173-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachohaya permanecido en el poder. El ex-presidente estadounidense George Bush justificel brusco frenazo que impuso a sus fuerzas, cuando Bagdad estaba al alcance de lamano, afirmando que Saddam Hussein se habra convertido en un mrtir si las fuerzasmultinacionales encabezadas por su pas hubieran capturado o dado muerte a Mr.Peor que Hitler durante la guerra: Los revisionistas dicen: usted debi haberinvadido (...) para matarlo. Tenamos el podero. Pudimos haber avanzado sobreBagdad en 48 horas, pero se hubiera creado un pandemonio y nos hubiramosquedado solos, al mismo tiempo que convertiramos en un mrtir a un brutal tiranoderrotado, declar el padre del actual presidente en una entrevista exclusiva con elpresentador de la CNN Bernard Shaw261. Buen intento, pero los tiros -nunca mejordicho- no van por ah.Saddam haba sido una pieza clave en el equilibrio de poder en la zona. A lolargo de una interminable guerra de ocho aos entre Irn e Irak, los gobiernos deFrancia, Gran Bretaa y Alemania vendieron prcticamente de todo al dictador iraqu,desde aviones de caza hasta misiles, pasando por ingredientes para fabricar toneladasde gases letales. Equipados con los misiles antibuque AM-39 Exocet, los Mirage F-1EQiraques hundieron numerosos petroleros y otros barcos en la guerra contra Irn. Elmaterial que permiti tales xitos en la estrategia aeronaval iraqu era ntegramente defabricacin francesa. Ni siquiera pases menores se resistieron a aprovechar laoportunidad que supona una de las mayores potencias petrolferas del mundodispuesta a gastar prcticamente la totalidad de sus ingresos en armamento. En laArgentina, decididos a no perder el lucrativo negocio que implicaba el conflicto entreIrn e Irak, las autoridades de la DGFM (Direccin General de Fabricaciones Militares)presionaron al gobierno del presidente Alfonsn para que no interrumpiera el comerciode armas con Saddam.Estados Unidos mantena -al menos tcnicamente- el embargo de venta dearmas contra Irak, pero la Administracin Reagan se vali de subterfugios parapermitir el suministro de municin por parte de terceros, as como la venta detecnologa de doble uso (desde computadoras a helicpteros) que los iraquesaseguraban que estaba destinada exclusivamente a usos educativos o meramenteldicos, aunque despus era transformada para convertirse en instrumentos decombate262.Trampa para un dictadorEl dinero tampoco constitua un problema para Saddam. Altos directivos de lafilial estadounidense de la italiana Banca Nazionale del Lavoro fueron investigados poruna comisin gubernamental que intentaba averiguar cmo 5000 millones de dlareshaban ido a parar a las arcas de peor que Hitler sin aparente conocimiento de nadie,ni siquiera de la sede central del banco. Chris Drogoul, a cargo de la delegacin de laBNL en Atlanta, fue juzgado y condenado por fraude. Curiosamente, un personaje tanprominente dentro de la poltica exterior estadounidense como ha sido, y es, HenryKissinger, la sombra que perpetuamente se perfilaba detrs de Nixon, era miembro delcomit consultivo de la BNL desde 1985. As que no sera descabellado imaginar que lainiciativa para la concesin del crdito hubiera salido de alguien muy por encima del261El mismo que con sus palabras el cielo de Bagdad se ha iluminado, retransmitidas desde la azotea del hotel AlRayid, inauguraba la primera guerra transmitida en directo.262Seymour M. Hers, A case not closed. The New Yorker, 1 de Noviembre de 1993.-174-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoempleado inculpado, que no sera sino la cabeza de turco de una conspiracin deamplio espectro263.Las administraciones de Bush y Reagan no slo compartieron dinero y materialcon Saddam, sino tambin datos de inteligencia, ya que, a fin de cuentas, Irak era elenemigo declarado de las satnicas fuerzas del ayatollah de Irn, algoextraordinariamente bien visto en un Occidente que en aquella poca comenzaba ya avislumbrar en el horizonte la amenaza del integrismo islmico. Irak slo era una piezams de la guerra secreta que Estados Unidos mantena contra Irn desde la crisis delos rehenes. De hecho, en 1980, la CIA fragu una serie de planes para asesinar allder de la revolucin islmica, Jomeini, que fueron desbaratados por los servicios deseguridad iranes. Todo este apoyo fue lo que termin por envalentonar a SaddamHussein, hasta el punto de acusar a Kuwait de saquear su petrleo durante los ochoaos que dur la guerra irano-iraqu, adentrndose en territorio bajo la soberanairaqu para abrir nuevos pozos (acusacin que se considera poco verosmil por parte delos conocedores de la zona). En consecuencia, Hussein reclam al emirato elreembolso de 2400 millones de dlares como compensacin.No debe extraarnos semejante bravata ya que, poco antes de la invasin deKuwait, Estados Unidos hizo llegar a Saddam Hussein no slo ayuda sino tambin suapoyo moral. Estados Unidos (junto con Gran Bretaa y otros pases, como ya hemosvisto) respald a Saddam Hussein sin reparar en las atrocidades de su rgimen. Laspotencias occidentales se volvieron en su contra nicamente cuando parecaencontrarse fuera de control, para ms tarde volver a hacer la vista gorda cuandomasacr a los rebeldes shitas despus de la Guerra del Golfo. El resto de la comunidadinternacional sigue la tnica general: Si hay conflicto con Irak, la Argentina estar allado de las medidas que tomen los Estados Unidos o las Naciones Unidas, declar porejemplo el presidente Carlos Menem en 1998.Pero lo ms sorprendente de todo este asunto es que segn algunos analistasla intervencin iraqu en Kuwait pudo deberse a una trampa premeditadamentetendida al dictador. Slo una semana antes de la invasin del 2 de Agosto de 1990Saddam se entrevistaba con la embajadora de Estados Unidos, April Glaspie, en la queha sido bautizada como la reunin de la luz verde. La representante diplomticanorteamericana le dijo a Saddam: No tenemos opinin alguna sobre los conflictosentre los pases rabes, tal como el desacuerdo que existe entre su pas y Kuwait. (...)Ese conflicto no est asociado con Norteamrica de ningn modo. Nosotros esperamosque ustedes resuelvan este problema por medios razonables. La ayudante delsecretario de Estado Baker, Margaret Tutweiler, confirm estas palabras: Los EstadosUnidos no estn obligados a venir en auxilio de Kuwait si el emirato es atacado. Dosdas antes de la invasin, el ayudante del secretario de Estado para los Asuntos deOriente Medio y el Sur de Asia, John H. Kelly, explic ante el Congreso la mismapostura oficial que Glaspie haba dado a Hussein. De esta manera, Hussein llev a cabola invasin pensando que Estados Unidos no intervendra en el conflicto. Diversosautores opinan que fue engaado deliberadamente por funcionarios estadounidensesdebido a que Bush padre necesitaba una guerra que inaugurara su nuevo ordenmundial y que supusiera la coronacin definitiva de su pas como lder indiscutible delplaneta, tras el crepsculo de la Unin Sovitica264.Si hubo un hecho importante e innegable en esa crisis de 1990, fue el rolprincipal que jug Estados Unidos impulsando la alianza antiiraqu apoyada por las263En un artculo aparecido en el Financial Times el 26 de Abril de 1991, Kissinger declara a este peridico que habapresentado su dimisin a todos sus cargos en el banco el 22 de Febrero de ese mismo ao, apenas unos das antes deque el Departamento de Justicia presentara oficialmente cargos contra 347 empleados de la BNL.264Pierre Salinger y Eric Laurent, Secret dossier: The hidden agenda behind the Gulf war. Penguin Books, NuevaYork, 1991.-175-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoNaciones Unidas, actuando ostensiblemente bajo el paraguas de la ONU (aunquedebera recordarse que Prez de Cullar, en Enero de 1991, enfatizaba que la accinmilitar en curso no se realizaba bajo el mandato de la ONU). El hecho de que otrospases dentro de la alianza tambin jugaban su parte es aqu incidental, y slo ayuda aconfundir las cosas, ya que fue Estados Unidos el que dio los pasos iniciales y crucialesen nombre de la alianza en cada una de las etapas de la crisis. De esto hay registros.Ms an, habiendo sido Estados Unidos uno de los dos mayores protagonistas -el otroera Irak- estamos en condiciones de examinar cuidadosamente su papel en estacuestin si pretendemos alcanzar una comprensin racional de la crisis. Y es esencialque lo intentemos265.Nuevo orden mundialTodo indicaba que Bush haba engaado a Saddam. El 11 de Septiembre de1991, en un documento enviado al Congreso titulado Toward a new world order, elpresidente Bush afirmaba: ... la crisis en el golfo Prsico ofrece una oportunidad nicapara movilizarnos hacia un perodo histrico de cooperacin. Despus de estos tiemposproblemticos, un nuevo orden mundial puede surgir, en el que todas las naciones delmundo, del Este y del Oeste, del Norte y del Sur, puedan prosperar y vivir en unaconvivencia armoniosa que debe nacer. Y en otro documento enviado a la ONU el 1de Octubre de 1991, Bush hablaba de una fuerza colectiva de la comunidad mundialexpresada por las Naciones Unidas... Un movimiento histrico hacia un nuevo ordenmundial... una nueva cooperacin entre las naciones. Un tiempo en el que lahumanidad se ha enfocado hacia s misma (...) para traer al mundo una revolucin delespritu y de la mente, e iniciar el camino hacia una nueva era266.Saddam, que en sus delirios de grandeza aspiraba a pasar a la Historia comoestratega y conquistador, ignoraba que su papel se reducira a ser un pen en losplanes de otros. Imbuido de un fuerte talante nacionalista, nunca haba aceptado ladivisin colonial del imperio otomano rabe tras la Primera Guerra Mundial, que habacreado Kuwait a partir del territorio que una vez fue de titularidad iraqu. De tal modoque, cuando crey que haba llegado su oportunidad, reclam el territorio de Kuwaitas como el petrleo que contiene y mostr su odio por la familia gobernante, los AlSabah.La trayectoria pblica de los Sabah ha estado intrnsecamente ligada a losacontecimientos polticos y militares en el golfo Prsico, zona en la que el minsculoemirato ocupa una posicin estratgica de primer orden, pues se encuentra a mitad decamino entre Arabia Saudita, Irak e Irn, y dominando las terminales desde las que seembarca la mayor parte del petrleo que sale de la Mesopotamia. En la guerra iranoiraqu de 1980-1988, el emir Jabir al Sabah se aline, al igual que los dems monarcasdel Golfo liderados por Arabia Saudita, con el gobierno republicano de Bagdad. Aunqueel rgimen laico y socializante de Saddam Hussein diverga diametralmente delabsolutismo conservador y confesional del emirato, constitua un baluarte contra el anms temido fundamentalismo revolucionario iran.265Alfred Mendes, The Gulf crisis re-examined. Nm. 23 de Common sense, Journal of the Edinburgh conference ofSot Economists, Julio de 1998.266Bush ya haba apuntado estas ideas en un discurso a la nacin pronunciado el 6 de Marzo de 1991: Ahora,podemos ver un mundo nuevo que comienza a aparecer ante nosotros. Un mundo en el que empieza a hacerse realidadla perspectiva de un nuevo orden mundial. En palabras de Winston Churchill, Orden mundial es en el que imperan losprincipios de justicia y juego limpio... proteger al dbil contra el fuerte.... Un mundo donde las Naciones Unidas,liberadas de las trabas de la Guerra Fra, estn posibilitadas para cumplir la visin histrica de sus fundadores. Unmundo en el que la libertad y el respeto por los derechos humanos encuentran su hogar en todas las naciones.-176-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoSin embargo, una vez finalizada la contienda, las relaciones entre Irak y Kuwaitcomenzaron a deteriorarse a gran velocidad. El conflicto que dio lugar a la guerraempez cuando los precios del petrleo se desplomaron de 21 a 11 dlares por barrilen apenas siete meses. Aquello obligaba a Saddam a recortar sus presupuestosmilitares, algo de lo que culp a las monarquas del Golfo, especialmente a Kuwait. Eldictador iraqu exigi fuertes indemnizaciones econmicas al considerar que en laguerra contra Irn corrieron ros de sangre iraqu para defender a sus vecinosrabes. El gobierno de Kuwait, a pesar de su debilidad militar, respondi a estaspretensiones de manera sorprendentemente desafiante. Cuando el 19 de Julio de 1990Irak comenz a desplegar sus tropas a lo largo de la frontera, nadie parecaespecialmente alarmado en el lado kuwait: Si Saddam cruza la frontera, dejmoslovenir, declaraba inexplicablemente el ministro de asuntos exteriores de Kuwait.Soberbia?. Inconsciencia?. Fatalismo?. Posiblemente nada de eso. Cuando sepronunciaron estas palabras los Al Sabah ya se saban suficientemente respaldados porlos norteamericanos. Agentes de la CIA llevaban semanas de intenso trabajo en elemirato, negociando con el gobierno y dando toda suerte de garantas respecto alresultado del posible conflicto.Ajeno a esto, Saddam segua haciendo cbalas sobre los beneficios que lereportara la anexin de Kuwait, que responda no slo a intereses econmicos sinotambin geopolticos, desde el momento en que le permitira a Irak convertirse en unaespecie de Prusia de Oriente Medio, su gran sueo, sirviendo de ncleo aglutinantede otras regiones rabes como Siria, Jordania, el Lbano y el propio Kuwait, bajo unafederacin sobre la que pretenda ejercer el poder.La fachadaBush dijo claramente que la Guerra del Golfo no haba sido provocada por lanecesidad de defender a un Kuwait invadido, sino, ms prosaicamente, para impedirque un pas pudiese amenazar el mercado petrolero en la zona, cuyo control es de vitalimportancia para Washington en su competencia con Europa y Japn, que no tienenfuentes de hidrocarburos propias y deben abastecerse en zonas (como el golfo Prsico,Irak, Irn o Libia) sensibles a los ataques y bloqueos estadounidenses267. De cara alpblico norteamericano no hacan falta ms justificaciones. La Guerra del Golfo supusoun avance en el arte de la manipulacin, que encontr cierta complicidad en elauditorio, debido precisamente a que se cargaron todas las culpabilidades en un solosentido, creando artificialmente un villano. Esto se not en la televisin, donde sehicieron guios al espectador sobre las bondades de una operacin de exterminio. Seutilizaron palabras que rpidamente pasaron al glosario de los medios de comunicacincomo guerra humanitaria o daos colaterales (no es que tengan mucho sentido,pero suenan bien) y, a fuerza de repetirlas a diario, se termin logrando que el pblicolas aceptase pasivamente. Esto tambin ha podido generar contradicciones ydisonancias cognitivas, sobre todo si el que las escuch o vio es una personaantibelicista a la que se intenta convencer de que matar, mutilar o destruir es algo noslo necesario para la paz en el mundo, sino tambin una actividad humanitaria.En cuanto al exterior, la clave estaba en no permitir que se filtrara otrainformacin del conflicto que la que resultara favorable para los intereses de losnorteamericanos. Se estableci una dura censura informativa por la cual los reporterosdestacados en el conflicto slo podan acceder a la informacin oficial del mandonorteamericano.267Pierre Salinger y Eric Laurent, op. cit.-177-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa coalicin aliada impuso una serie de frreas condiciones a los reporteros quetrabajaban en Arabia Saudita. La negativa a seguir estas pautas tena como resultadola expulsin del pas268.- No poda hacerse mencin alguna del nmero especfico de tropas, aviones,buques, suministros, etc. Se poda describir las fuerzas disponibles a grandes rasgos.- No poda hacerse mencin alguna a planes futuros de las fuerzas aliadas.(Varios reporteros fueron informados de los planes de las fuerzas norteamericanasantes de la invasin. Nunca, ni antes ni despus de las operaciones, fue publicadaninguna historia sobre esas sesiones de informacin).269- Los reporteros no podan dar detalles concretos sobre las unidades o susmandos.- Las condiciones bajo las que usaran la fuerza las tropas aliadas eran secretas.- No poda facilitarse ningn dato respecto a las actividades de inteligencia.- No se poda dar informacin sobre los movimientos de tropas.- No se podan mencionar las bases de origen de las misiones areas.- No se poda ofrecer informacin sobre la efectividad o ineficacia de lasoperaciones enemigas.- No se poda dar informacin sobre la prdida o derribo de aviones.- No se mencionaran los mtodos, equipo o tcticas de las tropas.- No se mencionaran los mtodos operativos y tcticas en general.- No se dara a conocer ninguna vulnerabilidad operacional o de apoyo.270Robert Fisk, corresponsal en Oriente Medio del diario britnico TheIndependent, fue uno de los pocos periodistas que se atrevi a desafiar la censura delos militares e intentar dar una visin imparcial del conflicto. Su labor no slo se vioentorpecida por los militares estadounidenses, sino incluso por sus propios colegas deaquel pas, sbitamente presos de un intenso fervor patritico: La guerra causaextraos efectos en los periodistas. Un colega mo -normalmente un hombre reflexivo yracional- se volvi chiflado en los das previos a la Guerra del Golfo. Era una guerramoral, exclamaba sin cesar. No intentbamos liberar Kuwait por su riqueza petrolferasino por la obligacin de Occidente de enfrentarse a los dictadores. Ser partidario de lapaz no era ms que contemporizar.La cosa no qued ah y Fisk fue vctima de un acoso sistemtico. Insultos haciasu persona, agresiones por parte de compaeros, expulsin de ruedas de prensa...Uno de estos enfrentamientos que tuvo por protagonistas a Fisk y al corresponsal de laNBC, Brad Willis, aparece recogido con detalle en Second front: Censorship andpropaganda in the Gulf War, un magnfico libro de John MacArthur sobre el papel dela prensa en la Guerra del Golfo271. Por supuesto, Robert Fisk ha seguido siendo unode los chicos malos del panorama periodstico mundial. De conflicto en conflicto, conel coraje que caracteriza a los reporteros de pura cepa, tambin estuvo en Yugoslavia,donde descubri nuevas muestras de lo que supone la manipulacin informativa en lascontiendas de hoy da: Dos das antes de que la OTAN bombardease la sede de latelevisin serbia en Belgrado, la CNN recibi el soplo, desde su cuartel general deAtlanta, de que iban a destruir el edificio. Les dijeron que sacaran sus equipos de loslocales inmediatamente y as lo hicieron. Al da siguiente, el ministro serbio deinformacin, Alexander Vucic, recibi por fax una invitacin desde Estados Unidos para268Peter Williams, Ground rules and guidelines for Desert Shield, en el libro The media and the Gulf War. SevenLocks Press, Washington, 1992.269John J. Fialka, Hotel warriors: Covering the Gulf War. Woodrow Wilson Center Press, Washington, 1992.270Peter Williams, op. cit.271John MacArthur, Second front: Censorship and propaganda in the Gulf War, University of California Press, 1993.-178-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoaparecer en el programa de Larry King (en la propia CNN). Queran que estuviese endirecto a las 2:30 de la madrugada del 23 de Abril, y le pidieron que llegara a latelevisin serbia media hora antes con el fin de maquillarse. Vucic se retras, porsuerte para l, ya que los misiles de la alianza cayeron sobre el edificio a las 2:06. Elprimero estall en la sala de maquillaje, donde el joven ayudante serbio muriabrasado. CNN asegura que fue una coincidencia....272Demasiada subjetividadVolviendo a la subjetividad informativa imperante en la Guerra del Golfo, losperiodistas norteamericanos, prcticamente en su totalidad, se referan a las fuerzasestadounidenses en primera persona, como nosotros273, dejando olvidado entre lasarenas del desierto rabe cualquier rastro de la imparcialidad y objetividad que se lespretendi inculcar en las escuelas de periodismo. No se trata de un fenmeno nuevo.Desde la guerra de Cuba hasta la de Vietnam, el paradigma dominante en lacorresponsala de guerra estadounidense ha sido -con honrosas excepciones- el de lapropaganda, el de tomar partido en lugar de informar de lo que verdaderamentesuceda en los campos de batalla y de permanecer neutral.Durante aquellos das resultaba imposible zafarse de la corriente de partidismoque imperaba en el periodismo estadounidense. Por ejemplo, una semana despus decomenzada la guerra, Peter Arnett, de la CNN, ganador del Premio Pulitzer por susdieciocho aos como reportero de guerra y un verdadero hroe dentro de la profesinal convertirse en el nico reportero occidental que quedaba en Bagdad, recibi sinembargo una condena unnime en Estados Unidos, por parte incluso de sus propioscompaeros, al informar que un bombardeo aliado haba destruido la nica fbrica deleche maternizada de Irak, dejando sin alimento a los bebs del pas274. El 20 de Abrilde 1999 Arnett era despedido de la CNN tras protestar pblicamente por la negativa dela cadena de enviarlo a cubrir la guerra de Yugoslavia.sta fue la culminacin de una campaa de hostigamiento que comenz a razde la emisin el 7 de Junio de 1998 del reportaje Valley of death (El valle de lamuerte). En esta coproduccin de la CNN y la revista Time, Arnett aportaba pruebasirrefutables de que los comandos de operaciones especiales norteamericanos habanusado el mortal gas sarn para matar a soldados estadounidenses desertores durante laguerra de Vietnam. Tras una intensa presin por parte del Ejrcito, los productores delreportaje, April Oliver y Jack Smith, fueron despedidos ante su negativa a retractarsedel contenido del reportaje.Durante la Guerra del Golfo se mostraron curiosos agravios comparativos en losmedios de comunicacin que moveran a la sonrisa de no ser por la gravedad delasunto que nos ocupa. Los misiles Scud iraques se convirtieron en armas terroristasy horribles mquinas de muerte, mientras que las bombas norteamericanas recibanel benvolo calificativo de inteligentes. De esta forma, quedaba sellada una nuevaluna de miel entre el gobierno estadounidense y sus medios de comunicacin.Aparte, las administraciones de Dwight Eisenhower, John Kennedy, Lyndon Jonhson yRichard Nixon haban cometido graves errores en Vietnam y lanzado flagrantesmentiras a sus ciudadanos, que slo haban redundado en la muerte de miles dejvenes combatientes norteamericanos. A partir de 1971 cambi para siempre larelacin que el poder poltico mantena con la prensa en Estados Unidos. Ese ao272Tom Bishop, US psychological warfare experts worked at CNN and NPR during Kosovo War. 18 de Abril de 2000.http://www.wsws.org/articles/2000/apr2000/cnn-a18.shtml.273John MacArthur, op. cit.274Al Kamen, It was a milk factory or a weapons plant?. Washington Post, 8 de Febrero de 1991.-179-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoapareci en la portada del The New York Times el primer artculo de una serie especialconocida como Los papeles del Pentgono. Se basaba en un informe confidencial delgobierno filtrado al Congreso y al Times por el analista del Departamento de DefensaDaniel Ellsberg, quien consideraba moralmente inaceptable y blicamente condenadaal fracaso la intervencin de la superpotencia en el Sudeste asitico275. Despusvendra el escndalo Watergate, y con l, una poca dorada para el periodismoestadounidense. Pero con el advenimiento de la Administracin Reagan y elsurgimiento de los grandes grupos de comunicacin, tal como los conocemosactualmente, el grueso de la prensa de aquel pas no ha tardado en volver al pesebregubernamental.sta es la razn por la que, mientras miles de iraques moran en los campos debatalla y como vctimas inocentes de daos colaterales durante los bombardeos, laprensa norteamericana guardaba silencio para preservar el esfuerzo blico, losintereses de las compaas petrolferas estadounidenses y -quiz lo ms importante detodo- los de los bancos occidentales en los que los jeques kuwaites y sauditasatesoran los beneficios del petrleo.El problema de la creciente desinformacin en los conflictos blicos ha sidoestudiado por Barry Lowe, actualmente profesor de multimedia en la Escuela dePeriodismo de la Universidad de Hong Kong. Lowe ha cubierto como corresponsalvarios conflictos, entre ellos la guerra en la antigua Yugoslavia y la insurgenciacomunista en Filipinas, y es un firme defensor de la idea de la neutralidad y laobjetividad periodsticas. Sin embargo, su experiencia sobre el terreno y suconocimiento acadmico le hacen reconocer que a lo largo de la Historia abundan loscasos de guerras y conflictos blicos de los que slo se ha conocido una cara delproblema, siendo la Guerra del Golfo uno de los ms claros ejemplos de ello.Bases secretas en el desiertoEl colmo del descaro fue acusar a los iraques de lo que los propiosnorteamericanos estaban haciendo con total impunidad. The News Hour, uno de losnoticiarios ms populares de Estados Unidos en aquellos momentos, lleg a mostrartremendas escenas de civiles iraques mutilados por los bombardeos aliados, afirmandoque no eran sino burdas manipulaciones del gobierno de Saddam Hussein. Hechoscomo ste han llevado a Manuel Revuelta, veterano de la contrainformacin desde eltiempo en que impuls el diario Liberacin y desde su actual tribuna en las pginas deLe Monde Diplomatique, a afirmar que: La estrategia informativa actual anglosajonaes peor que la nazi. Los editoriales y titulares de casi todos los peridicos de mbitoestatal, tanto en Espaa como en el resto de Europa, construyeron informaciones afavor de la guerra. Las emisiones llegaron a trminos espectaculares.Los ejemplos de hasta qu punto la opinin pblica desconoce lo que sucedien los desiertos rabes aquellos das son interminables. A finales de 1991 el antiguocolaborador de Bob Woodward -el periodista que junto a su compaero Bernsteindestap el escndalo Watergate-, Scott Armstrong, inform de otra posible eimportante motivacin para la guerra, aunque su reportaje en la revista Mother Jonesfue acogido con la mayor de las indiferencias por parte de los grandes medios decomunicacin276. Cabe sealar que Armstrong no es ni mucho menos unindocumentado, sino, entre otras cosas, uno de los fundadores del Archivo deSeguridad Nacional en Washington, as como uno de los mayores expertos275La guerra de la prensa, artculo aparecido en el diario chileno La Tercera el 23 de Abril de 2000.http://www.tercera.cl/diario/2000/04/23/t-23.00.3A.REP.PRENSA.html.276Scott Armstrong, op. cit.-180-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachointernacionales sobre la dictadura de Pinochet y la colaboracin que el dictador chilenotuvo por parte de la CIA.Armstrong descubri que durante la dcada anterior al conflicto, y habiendocostado la astronmica cifra de 200000 millones de dlares, Estados Unidos y ArabiaSaudita haban construido conjuntamente una vasta infraestructura de superbasesmilitares en el desierto. Por supuesto, esa gigantesca partida no apareca reflejada enlos presupuestos, por lo que la monumental trampa de la que habra sido vctimaSaddam habra sido organizada, entre otras cosas, para justificar la presencia de talesinstalaciones en suelo Saudita.Esto encaja a la perfeccin con los rumores que corrieron en las fechas previasal conflicto respecto a que Arabia Saudita haba incrementado su reserva estratgicade petrleo en previsin de una gran guerra. El 23 de Febrero de 1999 la agencia denoticias sauditas inform de la existencia de la ejecucin de un proyecto similarvalorado en 2000 millones de dlares destinados a la construccin de instalaciones dealmacenamiento de petrleo, que incluyen cuatro enormes cavernas para (...)productos petrolferos, con una capacidad (...) que lograr satisfacer las necesidadesdel reino saudita en situaciones de emergencia y en tiempo de guerra.Planes y contraplanesLa estrella de Bush padre brill con especial intensidad durante el desarrollo dela Guerra del Golfo, a pesar de lo cual se las arregl para dilapidar este inmenso capitalpoltico y perder la reeleccin ante el carismtico Bill Clinton. Sin embargo, su sucesorno se mostr mucho ms benvolo con el rgimen de Saddam. Ha habido bombardeosy tensiones constantes, a las que hay que aadir el devastador efecto que ha tenido elembargo comercial sobre la vida cotidiana de los ciudadanos de este pas. Un tira yafloja constante en el que los iraques han llevado generalmente la peor parte, si biense han permitido algunas pequeas y ocasionales venganzas.Uno de los episodios menos conocidos del contencioso Irak/Estados Unidos esun presunto complot para asesinar a Bush durante una visita a Kuwait del ya expresidente en 1993. En 1995 la CIA decidi devolverle la atencin a sus colegas deBagdad, y organiz un sofisticado plan para quitar de en medio a Saddam Hussein,segn pruebas presentadas por el FBI277. Recordemos que, por aquella poca, la CIAno tena autorizacin para atentar contra la vida de jefes de Estado extranjeros,circunstancia que se vari a raz de los atentados del 11 de Septiembre de 2001.El plan para asesinar a Hussein fue diseado para coincidir con una ofensivamilitar contra el rgimen iraqu a travs de un grupo disidente respaldado por la CIA(el Congreso Nacional Iraqu, que acta en la zona norte del pas): La historia puestaal descubierto por la investigacin del FBI sobre el programa de acciones encubiertasde la Agencia Central de Inteligencia en el norte de Irak es un relato complejo derivalidades enconadas, complots y contracomplots (...), que tiene sus races en unachapucera ofensiva militar contra el ejrcito iraqu lanzada por el Congreso NacionalIraqu con apoyo de la CIA a inicios de 1995278. El CNI fue financiado y apoyado porla Agencia Central de Inteligencia como un grupo paraguas que deba servir parareconciliar facciones rivales kurdas y otros disidentes del rgimen de Saddam. WafizSamarrai, antiguo oficial de la inteligencia militar iraqu que haba desertado del CNI,fue quien inform a los enlaces de la CIA de la existencia de un complot para matar aSaddam. Samarrai cont a los agentes que un equipo de unas veinte personas leales al tenderan una emboscada a Saddam mientras viajaba por la regin de Samarra,277278FBI probed alleged CIA plot to kill Saddam. Reuters, 15 de Febrero de 1998.Ibd.-181-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachozona en la que haba nacido el desertor iraqu. Sin embargo, la oficina central de la CIArechaz rotundamente el plan y orden a su equipo de agentes que jams volviera ahablar de este asunto, por lo que la tentativa de asesinato jams fue llevada a cabo.Todos estos datos fueron revelados durante la investigacin del FBI que, adems,someti a los agentes de la CIA a la prueba del polgrafo para contrastar la veracidadde sus versiones. Finalmente, en 1996, el FBI decidi abandonar el caso y elDepartamento de Justicia determin en Abril de aquel ao no procesar a los agentesde la CIA: En ltima instancia, la Agencia Central de Inteligencia y los funcionarios delFBI comprendieron que haban sido engaados para llevar a cabo esta investigacinsobre las actividades de la CIA en el norte de Irak por lderes iraques disidentes,descontentos con la renuncia de la administracin Clinton para tomar una posicin msagresiva respecto del derrocamiento de Saddam279.Por su parte, el complot de los seguidores del dictador iraqu era cuanto menostan chapucero como el de sus compatriotas disidentes, ya que entre los reclutadospara la heroica tarea de asesinar a Bush se encontraban espas tan peligrosos como eldueo de una cafetera o un enfermero que result ser la nica fuente de informacincon la que contaban los servicios de inteligencia de Kuwait para desenmascarar laconspiracin de terroristas domingueros.Mientras tanto, Irak continuaba muriendo de miseria aunque es uno de lospases con mayores recursos naturales del planeta. Entre 1989 -antes de la guerra- y1994, los casos de polio, ttanos, tifus, clera y malaria casi se triplicaron. En 1995 lamortalidad infantil de nios de entre 5 y 10 aos era el doble que la de antes de lacontienda. La de nios menores de 5 aos era cinco veces superior.Los peridicos bombardeos aliados se han ocupado de recordarnos de tanto entanto que la amenaza de Saddam permanece viva. Pero tambin a este respecto hahabido mucho de exageracin malintencionada. Cuando un grupo de pescadoresiraques desembarc por necesidad en la isla kuwait de Bubiyn, la prensa de aquelpas alz la voz de alarma diciendo que la Marina iraqu haba protagonizado un intentode invasin a la isla que solamente haba resultado desbaratado gracias a laintervencin de tropas de lite del emirato. El presunto intento de atentado que Bushsufriera en Kuwait es muy probable que fuera de la misma naturaleza que la invasinde Bubiyn: fruto de la fantasa de los propagandistas kuwaites.Como escribiera en su momento el tristemente desaparecido Julio Fuentes,corresponsal del diario El Mundo y testigo de excepcin de la Guerra del Golfo: Fue laprimera guerra quirrgica, aseada y perfecta para retransmitir en directo a travs de laCNN, pero con tantas prohibiciones y desinformacin como la siniestra campaa rusaen Chechenia y un solo objetivo: el control del petrleo. Los occidentales se quedaroncon la impresin de haber asistido a una superproduccin cinematogrfica, porquenunca vieron a los adolescentes soldados iraques sangrando por los odos. Nunca losvieron heridos y hambrientos, rindindose a simples periodistas como quien escribe.ConclusinEn el momento de escribir estas lneas, una nueva campaa en Irak por partede tropas norteamericanas comienza poco a poco a convertirse en una certeza a la queslo resta ponerle la fecha. An es un misterio la verdadera razn de la inquina que lanacin ms poderosa del mundo muestra hacia su antiguo aliado, Irak: por qu seimplic en aquel conflicto, por qu sus tropas han permanecido all todo este tiempo ypor qu, cuando tuvo la ocasin, no invadi el pas y acab con la presunta amenaza279Ibd.-182-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachorepresentada por el rgimen de Saddam. Al contrario de lo que sucedi en Vietnam,donde la humillacin de la derrota no hizo sino acrecentar las sospechas y ladesconfianza de la poblacin, la rotundidad de la victoria en el Golfo ha logrado que laverdad quede enterrada en una tumba mucho ms profunda que aquellas que, bajo lasardientes arenas del desierto, acogen indistintamente los huesos de soldadosestadounidenses e iraques.-183-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoWacoLa otra matanza de Texas1) La matanza de Waco fue debida, ms que al fanatismo de los davidianos, a lanegligencia y saa de las tropas federales.2) Los davidianos tendieron una emboscada a los federales. David Koresh habarecibido una misteriosa llamada telefnica annima avisndole de la llegada de losagentes federales, una llamada en la que se le adverta que ms que una redadaaquello iba a ser una masacre ya que los agentes tenan rdenes de disparar primero ypreguntar despus.3) Durante el asedio, con las mismas tcnicas que ya haban empleado para sacar aManuel Noriega de su fortaleza panamea, los federales apelaron a toda una variedadde elementos de guerra psicolgica contra los sitiados.4) Est filmado cmo los federales dispararon contra las personas que intentabanescapar de las llamas.5) Durante el proceso judicial se manipularon las pruebas para encubrir presuntasactuaciones criminales por parte de las autoridades.Seor, usted va a venir a matarnos?. sta era la angustiada pregunta quehaca por telfono a un negociador del FBI un nio de corta edad sitiado junto a suspadres y alrededor de un centenar de personas ms en el rancho Monte Carmelo enlas afueras de Waco, Texas. Apenas unos das ms tarde, casi todos ellos yacanmuertos entre las ruinas calcinadas del edificio como resultado de la intervencinpolicial ms desastrosa de la Historia estadounidense.El 19 de Abril de 1993, en un rancho asentado en las llanuras de Waco, Texas,los miembros de la secta conocida como los davidianos fueron prcticamentemasacrados en lo que constituye posiblemente la intervencin ms vergonzosa de laHistoria policial estadounidense, ya de por s violenta. Cuando por fin se despej elhumo del voraz incendio que se ceb en el rancho Monte Carmelo, casi noventa civilesyacan muertos, carbonizados entre las ruinas. La matanza haba sido dirigida por losresponsables de la ATF (oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego) y requiri laintervencin de ms de un centenar de agentes venidos de diferentes puntos deEstados Unidos y que haban recibido entrenamiento militar en Fort Hood para laocasin. Llegaron hasta el lugar del asalto en un convoy de sesenta vehculos, apoyadopor tres helicpteros de la Guardia Nacional, un avin de combate y vehculosblindados.Tal despliegue de medios de destruccin en una operacin policial, siendoextraordinario, no es ni mucho menos un acontecimiento indito en Estados Unidos.Las autoridades de este pas nunca se han caracterizado por su paciencia con losgrupos armados de ningn tipo y as lo han demostrado en repetidas ocasiones. Hansido varios los grupos radicales de izquierda, de derecha o religiosos masacrados consaa y precisin. Los miembros de la organizacin terrorista conocida como EjrcitoSimbitico de Liberacin -clebres por el secuestro de la rica heredera Patricia Hearst,que ms tarde se unira al grupo protagonizando el ms espectacular caso de sndromede Estocolmo de la Historia- murieron carbonizados en su cuartel general de Losngeles en circunstancias parecidas a las de los davidianos. El tiroteo y la muerte delos terroristas fueron televisados en directo a toda la nacin.Gordon Kahl, un evasor de impuestos perseguido por la muerte de un polica,sufri la misma suerte y muri abrasado entre las llamas. Otro extrao y fatal incendio-184-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachose declar durante la captura del ladrn de bancos y lder del grupo conocido como Laorden Robert Matthews, que tambin pereci en el incendio. Mejor suerte tuvieron los80 miembros de la Alianza de la Espada, un grupo de fanticos religiosos que sufri unasedio muy similar al de los davidianos y se libraron por poco del fuego.Claro que todos estos casos palidecen ante el hollywoodense bombardeo areoque en 1985 sufrieron los miembros del grupo radical negro MOVE en Filadelfia. Lainslita accin -era el primer bombardeo areo jams llevado a cabo en territoriocontinental estadounidense- se sald con once muertos y dos bloques de edificiosconvertidos en ruinas. Aunque si de acciones contra los radicales de color se trata lapalma se la lleva la muerte de Fred Hampton, lder de los Panteras Negras, abatido atiros por la polica de Chicago mientras dorma plcidamente en su cama a las cuatrode la madrugada. Si mencionamos estos casos es porque ste es el contexto histricoy social en el que debemos enmarcar lo sucedido en Waco280.En otro orden de cosas, la masacre de Waco tambin tiene cierta relacin conla tragedia ocurrida en Jonestown (Guayana) quince aos antes, ya que ambas fueronvendidas a la opinin pblica como sendos suicidios masivos cometidos por sectas ysobre ambos pesa la sospecha de que la verdad pudo ser sutilmente distinta. Como enel caso del suicidio de Jonestown, tras la tragedia de Waco la versin oficial de loshechos se asent en la opinin pblica con asombrosa rapidez, no dejandoprcticamente espacio informativo para el planteamiento de otras hiptesis. Laspalabras clave de esta liturgia se repetan hasta la nusea en los medios decomunicacin: secta, pedofilia, comuna, fanticos, suicidio en masa, socipatas... As,la opinin pblica quedaba condicionada por los medios de comunicacin estableciendouna suerte de reflejo pavloviano que provocaba que cualquier mencin de lo sucedidoen Waco tuviera como respuesta la imagen mental de un grupo de fanticosautoinmolndose en medio de las llamas. Esta imagen errnea, demonizadora yestereotipada, era el prerrequisito para justificar el genocidio de un grupo marcadopara la extincin y que -al margen de sus miserias, que las tenan y muchas- tuvo ladesgracia de encontrarse en el camino de intereses y poderes de los que nada saban.Cuestin de imagenLos davidianos eran una escisin de los Adventistas del Sptimo Da. El grupose estableci en Waco a mediados de los aos treinta. A principios de los sesenta, elgrupo compr el rancho Monte Carmelo y lo tom como su lugar de residencia. Losdavidianos y su lder espiritual desde fnales de los ochenta, David Koresh, practicabanun tipo de religin completamente diferente de la de otros cristianos. Sus ritos y reglasmatrimoniales eran diferentes y su sistema de propiedad no tena nada que ver con eldel resto de los estadounidenses. Pasaban la mayor parte del tiempo en lasinstalaciones del rancho dedicados al estudio de la Biblia bajo la tutela de DavidKoresh. Eran diferentes, muy diferentes, pero no hostiles ni peligrosos. En lasentrevistas que concedieron antes de su enfrentamiento con las autoridades daban lasensacin de ser gente corts, razonable y con puntos de vista sumamenteponderados. Hay que recordar que no estamos hablando de una secta destructiva denuevo cuo, sino de una comunidad religiosa muy arraigada y con una tradicin a susespaldas. De hecho, existe un gran desacuerdo entre los diferentes expertos sobre silos davidianos eran una secta destructiva o, por el contrario, se trataba de una religinlegtima, debate que, por otra parte, nadie se planteaba antes de los sucesos de Waco.Si no, veamos lo que deca al respecto Jack Harwell, el sheriff del condado deMcLennan: Lo que all haba era un puado de mujeres, nios y personas mayores,280Linda Thompson, America under siege, documental elaborado para la American Justice Federation.-185-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachotodos ellos buenos, buena gente. Tenan creencias diferentes de los otros, creenciasdiferentes de las mas, quiz. Creencias diferentes de las que rigen nuestro estilo devida, sobre todo en las religiosas pero bsicamente eran buena gente. Los visitabafrecuentemente y no daban ningn problema, eran gente casada que siempre andabaocupada en sus propios asuntos. La comunidad jams tuvo queja de ellos, siempre semostraban solcitos y atentos. Me gustaban.A lo largo de las seis semanas que dur el asedio de la ATF y el FBI al ranchode los davidianos, los medios de comunicacin se llenaron de testimonios de agorerosy avisos apocalpticos que anunciaban el inminente suicidio de los davidianos. Todo ellocontribua a dar al cada vez ms inminente asalto de las tropas federales el aura deuna intervencin humanitaria destinada a evitar una tragedia an mayor. Durante elasedio, volviendo a utilizar las tcnicas que ya haban empleado para sacar a ManuelNoriega de su fortaleza panamea, los federales apelaron a toda una variedad deelementos de guerra psicolgica contra los sitiados. Potentes altavoces emitan da ynoche sonidos enervantes como chillidos de conejos al ser degollados, cantos demonjes tibetanos281, villancicos, el rugir de aviones de reaccin y, sobre todo, larepeticin una y otra vez de la cancin de Nancy Sinatra These boots were made forwalking282. No es de extraar que con estos planteamientos el operativo recibiera elnombre en clave de Show Time.La estrategia del asedio demostr ser tan extravagante como poco apropiada.El sentido de persecucin es la clase de argamasa que mantiene unidas a las personasque pertenecen a grupos atpicos. Perversamente se les ofrece la prueba de que sonespeciales hacindoles pensar que el odio del mundo es para ellos prueba del amorde Dios. La machacona meloda de Nancy Sinatra y los cantos tibetanos no hacan sinoreforzar la fe de quienes vivan en el campamento davidiano. Es fcil imaginrselossentados en la oscuridad ftida, sin luz ni agua desde haca das, pero regocijndosede que Dios los haba escogido para ser perseguidos. Por las noches, potentesreflectores apuntaban directamente a las ventanas del rancho para dificultar an msel descanso de los sitiados. Las tropas federales ni siquiera tuvieron un mnimo rasgohumanitario cuando el propio David Koresh les suplic que les suministraran lechematerna para poder alimentar a los bebs, ya que el estado de malnutricin en el quese encontraban las madres imposibilitaba que pudieran alimentarlos adecuadamentedndoles el pecho283. Linda Thompson, abogada de los davidianos, intent intercederante los sitiadores con las siguientes palabras: Por el amor de Dios, acaso elgobierno de Estados Unidos quiere que esos nios mueran de inanicin?. La respuestaque recibi la dej helada y le hizo comprender que a duras penas sus clientes saldrancon vida de aquel rancho: S.El asedio en s se desarroll con una inusitada dureza. El da que comenz elcerco, uno de los davidianos, Mike Schroeder, haba dejado el rancho por la maanapara ir a trabajar como de costumbre. Incluso se cruz con el convoy policial sin quelos agentes hicieran nada por detenerlo. Hasta bien entrado aquel da Schroeder nosupo nada de lo que estaba sucediendo en el lugar donde viva. Cuando intent volvera casa fue asesinado por la espalda por no menos de once agentes mientras intentabaescalar la verja metlica. Su cuerpo acribillado qued all colgando durante das, a lavista de su esposa e hijo, que estaban dentro de la casa. Los federales finalmente loquitaron de la verja empleando un gancho manejado desde un helicptero y dejndolo281El Dalai Lama elev por ello una protesta ante el director del FBI William Sessions.El estribillo de esta cancin dice: Estas botas se han hecho para andar, y eso es lo que van a hacer. Uno de estosdas estas botas pasarn por encima de ti. Or esto mientras por la ventana se poda contemplar a los comandos delFBI con sus brillantes botas militares rellenar los cargadores de sus fusiles de asalto era el efecto pretendido a la horade escoger precisamente esa cancin.283Jayne Seminare Docherty y Kevin W. Avruch, Learning lessons from Waco: When the parties bring their gods to thenegotiation table (religion and politics). Syracuse University Press, Siracusa, 2001.282-186-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachocaer en un campo cercano al rancho, donde fue devorado por los peros salvajes y losbuitres.Los sitiados reciban a diario mensajes contradictorios por parte de sussitiadores. Por un lado, el FBI instaba a los ocupantes del rancho a deponer las armasy salir pacficamente del recinto. Sin embargo, el 17 de Abril el portavoz de la ATFdeclaraba que cualquiera que intentara abandonar el complejo sera considerado unaamenaza potencial para los agentes y, como tal, se disparara contra l, algo que pudocomprobar en carne propia uno de los davidianos, que aquella noche intentabandonar el rancho a travs de una de las ventanas de la cocina y vio frustrado suintento por los disparos de los agentes federales.Guerra psicolgicaEl propsito de esta operacin era poner en prctica las ms clsicas tcnicascoercitivas de lavado de cerebro, minando las facultades mentales de los sitiados ysometindolos a un vaco de informacin que los haca cada vez ms dependientes deDavid Koresh y, por tanto, reafirmaba su propsito de resistencia. Fue el propio FBIquien por culpa de la aplicacin de una metodologa errnea provoc la degeneracinde la situacin all planteada. Eso ya de por s es grave, pero ms an si pensamos queen el rancho haba mujeres y nios que, a todas luces, deban ser considerados en unasituacin de este tipo como rehenes civiles. Nios que en el dramtico desenlace de losacontecimientos terminaron engrosando la lista de vctimas, nios que fuerontorturados durante las seis semanas de asedio sufriendo las mismas condicionesinhumanas que sus padres, sin luz, agua corriente o alimentos.Otro hecho realmente sorprendente es que documentos recientemente dados aconocer ponen de manifiesto que los propios psiclogos del FBI desaconsejaron porcompleto el empleo de estos mtodos.El sitio comenz el 28 de Febrero cuando los responsables de la ATF, ante losinsistentes rumores que apuntaban hacia la desaparicin de la agencia, que quedaraabsorbida por el FBI, deciden llevar a cabo una operacin espectacular que losdevuelva a las primeras planas de los diarios y sirva para limpiar su imagen. El objetivoen cuestin seran los davidianos, los cuales, segn los informes que posea la ATF,estaban acumulando un gran nmero de armas. Esto era cierto. Con la excusa dedefenderse ante un eventual ataque de los davidianos expulsados comenzaron acomprar armas automticas a destajo, lo cual est permitido por la ley del Estado deTexas, el ms permisivo de todos los de la unin en cuanto a la venta y tenencia dearmas. En 1992 las autoridades federales decidieron investigarlos porque recibieroninformacin de que estaban produciendo ametralladoras, lo que s es ilegal en esteEstado, aunque ms tarde no se pudo encontrar evidencia alguna de la existencia detales armas. Curiosamente, de haber sido verdad los alegatos, la pena en el Estado deTexas por la posesin de una ametralladora sin licencia es una multa de 200 dlares yla requisa del arma. Para colmo, Paul Fatta, uno de los davidianos que vivan en elrancho, era titular de una licencia comercial de clase III, que significaba quelegalmente poda vender, comprar o almacenar cualquier clase de arma de fuego.Fatta no se encontraba en el rancho el da del asalto, y en la actualidad comparte conBin Laden el ranking de los diez individuos ms buscados por el FBI, con el epgrafe dearmado y extremadamente peligroso.Ms curioso an es comprobar que la nica orden de detencin que llevaban losagentes de la ATF haba sido emitida contra David Koresh. Oficialmente, la ley no tenanada en contra del resto de los habitantes del rancho. Por qu entonces movilizar unoperativo de cien agentes y tres helicpteros para una simple detencin?. Por qu no-187-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachose arrest a Koresh en uno de sus muchos viajes al pueblo o cuando haca footingtodas las maanas?. El propio Koresh se dio cuenta de esta incongruencia: Hubierasido mejor que me hubieran llamado por telfono y hubiramos hablado. Yo nohubiera puesto ningn impedimento para que vinieran e hicieran su trabajo. (...)Podran haberme arrestado cualquier da mientras haca footing por la carretera, yendoal pueblo o yendo al centro comercial. (...) Pero queran demostrar que la ATF tienepoder para sacar a alguien de casa, derribar puertas a puntapis y cosas as.VenganzaJames L. Pate, en un artculo publicado en la revista Soldier of fortune284,sugiere que la principal motivacin de la ATF era la venganza. Koresh era un conocidomilitante en pro de la tenencia de armas de fuego y contrario a la ATF. Ms probablees que se tratara de una operacin de relaciones pblicas, una redada de chifladosque, con toda seguridad, apenas pasaran unas horas en las dependencias policialestras ser interrogados. Lo importante era que las cmaras de televisin acompaaran alos hombres de la ATF y dejaran constancia de su celo en proteger a la sociedad detales fanticos armados. La operacin tena el nombre en clave de Caballo de Troya. Elreportero Mike Wallace, del prestigioso programa 60 Minutos, fue uno de losperiodistas a los que se permiti acompaar a las tropas de la ATF en el asalto inicial:Casi todos los agentes con los que hablamos nos manifestaron su creencia de que elataque inicial contra aquella secta en Waco era un truco propagandstico.... Durante eljuicio, varios agentes de la ATF declararon que uno de los oficiales al mando de laoperacin grit, al bajar de los camiones, comienza el espectculo285. Sin embargo,la operacin estaba condenada al fracaso. David Koresh haba recibido una misteriosallamada telefnica annima avisndole de la llegada de los agentes federales, unallamada en la que se le adverta que ms que una redada aquello iba a ser unamasacre ya que los agentes tenan rdenes de disparar primero y preguntar despus.Mucho se ha especulado con la procedencia de esta llamada, cuyo origen no ha podidoser determinado. La existencia de este aviso la conocemos a travs del propio directorde la ATF, Stephen Higgins, quien habl de ello en el transcurso de una entrevistatelevisiva.El caso es que, fuera obra de un reportero desaprensivo que se aseguraba deesta manera la posibilidad de filmar el tiroteo en directo, o debida a oscuros interesespolticos que pretendan dejar en ridculo a la ATF, el efecto del aviso no fue otro queconseguir que una comuna de fanticos religiosos armados hasta los dientes estuvieraesperando lo que ellos crean que era un ataque indiscriminado en el que la ATF tenardenes de no tomar prisioneros. Miedo, fanatismo y armas constituan un cctelexplosivo.Los SWAT (Special Weapons And Tactical team) de la ATF llegaron a MonteCarmelo con un elaborado plan de asalto que deba desarrollarse en menos de unminuto. Tres equipos de televisin tuvieron ocasin de grabar el recibimiento que losdavidianos ofrecieron a unos atnitos agentes que crean que el factor sorpresa estabade su parte. La emboscada se sald con cuatro agentes muertos y diecisis heridos.Los davidianos sufrieron seis bajas en este primer asalto.Si alguien haba pretendido dejar en ridculo a la ATF no poda haberle salidomejor la jugada. Ms de la mitad de los heridos en la refriega lo fueron por fuego284James L. Pate, Wacos defective warrants: No probable cause for raid on ranch Apocalypse. Soldier of Fortune,Agosto de 1993.285Carol Moore, Davidian massacre: Disturbing questions about Waco which must be answered. LegacyCommunications, Tennessee, 1995.-188-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoamigo. Uno de los fallecidos, el agente Stephen Willis, encontr la muerte cuando unode sus compaeros le dispar accidentalmente con su fusil de asalto, y otro de losagentes se hiri a s mismo en la pierna.De esta forma se inici un cerco que dur 51 das, y en el que participaron elejrcito, el FBI, la polica de Texas y la propia ATF. Tras congelarse las negociaciones,el 19 de Abril de 1993 se dio la orden de entrar. Curiosamente, aquel da se cumpla elcincuenta aniversario del incendio del gueto de Varsovia por parte de los nazis. Untanque rompi el muro exterior y la pared de la casa, disparando gases lacrimgenosal interior. Los davidianos tuvieron que sufrir un ataque de ocho horas con gas CS, uncompuesto altamente txico e inflamable.CSEl gas CS es un polvo cristalino de color blanco que causa una violenta irritacinde los ojos, quemaduras en la piel, vmitos y graves problemas respiratorios que, encasos de intoxicacin aguda, pueden llegar a producir la muerte. Estados Unidos, juntocon otras cien naciones, haba firmado en Enero de 1993 un tratado que prohiba eluso blico del gas CS. El profesor de Harvard doctor Alan Stone testific lo siguienteante el Congreso estadounidense: Puedo dar fe del poder del gas CS para inflamarrpidamente ojos, nariz y garganta, producir ahogamiento, dolor en el pecho, y nuseaen varones adultos saludables. Es difcil de creer que el gobierno norteamericano hayaquerido deliberadamente exponer a veinticinco nios, la mayora de ellos bebs y niosmuy pequeos, a la accin del CS durante cuarenta y ocho horas286.El toxiclogo William Marcus testific ante el Congreso de Estados Unidos que lamolcula del gas CS contiene un radical de cianuro que podra haber sido absorbido atravs de la fina piel de los nios provocndoles la muerte. Adems, el CS se convierteen un compuesto letal cuando se quema. De hecho, en los cuerpos de lossupervivientes se encontraron niveles anormalmente altos de cianuro. El doctor Marcustambin indic que el gas CS es una partcula pesada que slo permanece suspendidaen el aire durante un breve perodo, quedando a ras del suelo durante el resto deltiempo, por lo que est contraindicado para su utilizacin en espacios cerrados, dondepuede alcanzar fcilmente concentraciones entre 10 y 100 veces superiores a lascorrespondientes al margen de seguridad.Los estadounidenses tardaran mucho en olvidar aquel fin de semana de Abrilde 1993, el ms sangriento de su Historia reciente hasta los sucesos del 11-S. Primero,el coche bomba en el estacionamiento del World Trade Center y, poco despus, elasalto de Waco: la CNN cubri el suceso con sus habituales tintes propagandsticos,intercalando videos que mostraban el humeante edificio, mientras un enjambre deagentes de la ATF, protegidos por sus trajes de kevlar, se dispona a asaltar elcomplejo. La confusin era enorme y nadie saba a ciencia cierta qu estabasucediendo. Finalmente, a medioda, justo cuando varios tanques M-60 iniciaban elasalto del rancho, una densa humareda se levant desde el edificio principal,producindose una serie de fuertes explosiones que culminaron con la muerte de 87personas; slo lograron salvarse diez de los ocupantes de Monte Carmelo287.En primera instancia, el pblico asisti perplejo a esta demostracin dedemencia histrica hasta el momento indita en aquel pas: sectarios locos eintegristas islmicos no menos locos constituan estereotipos fciles de digerir por elpblico. El FBI inmediatamente anunci que dos de los miembros de la secta haban286Sobre los efectos del gas CS y otros aspectos de la masacre de Waco, consultar la magnfica web:http://www.wizardsofaz.com/waco/waco2.html.287Carol Moore, op. cit.-189-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoconfesado ser los culpables del incendio. La oficina de investigacin matiz ms tardeestas declaraciones, afirmando que nadie haba confesado an ser el autor delincendio, pero que pronto lo haran ya que los francotiradores del FBI los haban vistopersonalmente hacerlo. Edwin S. Gaustad, en su libro A documentary history ofreligion in America since 1865288, refleja la opinin de un gran nmero de expertosrespecto de que lo ocurrido en Waco fue un suicidio masivo inducido por David Koresh.La del doctor Gaustad, profesor emrito de la Universidad de California, es la oficialentre los espetas en la materia.Reglas de enfrentamientoMs tarde se llev a cabo una investigacin independiente que, en efecto,incriminaba a los davidianos en la autora del incendio, confirmando aparentemente elescenario de suicidio masivo que propugnaba la propaganda oficial. Pero la verdadsobre el incendio de Waco estaba muy lejos de ser revelada. De hecho, el investigadorpresuntamente independiente result ser un antiguo agente de la ATF, cuya esposaan trabajaba en la oficina de Houston de esta agencia federal, dirigida por PhilChojnacki, uno de los responsables del fiasco que fue el primer asalto al rancho de losdavidianos.Tuvieron que transcurrir muchos meses antes de que comenzaran a extenderserumores que indicaban que la historia oficial poda no ajustarse exactamente a larealidad en muchos aspectos. Un teletipo de la agencia Associated Press, en el que sedeca que el FBI haba derribado a golpe de excavadora las ruinas del rancho de losdavidianos y posteriormente enterrado los escombros bajo una gruesa capa decemento, no contribuy demasiado a inspirar la confianza de la gente. Las dudas sobreel origen del incendio que termin con la vida de Koresh y 86 de sus seguidorescomenzaron a surgir por doquier, especialmente debido a la chapucera forma en quelas autoridades manejaron el caso. La matanza que tuvo lugar entre los davidianos deWaco comenz a captar la atencin del pblico, que ya dudaba de si la secta habraincendiado o no su propio rancho condenndose de esta manera a una muerte segura.Por aquel entonces, Internet comenzaba en Estados Unidos su poca dorada demayor expansin. Para todos aquellos que tenan informaciones contrarias a la versinoficial de los hechos, el nuevo medio de comunicacin les permita difundir sus ideasde forma rpida y barata. Las diversas contradicciones que desacreditabancompletamente la versin oficial comenzaron a aflorar. Como consecuencia de ello,oleadas de indignacin recorrieron Estados Unidos y cada vez ms gente se interespor un tema que ya haba sido tericamente dado por zanjado. Surgieron demandascontra el gobierno por parte de familiares de las vctimas que se dieron cuenta de lascontradicciones de la versin oficial, crticas de republicanos y demcratas contra lafiscal general del Estado, Janet Reno, y airadas protestas por parte de las minorasreligiosas, las milicias y la poderosa Asociacin Nacional del Rifle.El detonante definitivo que hizo estallar este escndalo ante la opinin pblicafue la presentacin al pblico de un documental titulado Waco, the rules ofengagement (Waco, las reglas de enfrentamiento). Se trata de una pelcula de grancalidad, que metdica y convincentemente desarrolla cmo el gobierno estadounidense-no David Koresh- fue el causante del incendio fatal que consumi el rancho de losdavidianos en Abril de 1993. Se trata de un poderoso alegato que a lo largo de doshoras presenta al pblico todas aquellas pruebas cuya existencia haba sido negadahasta el momento por las agencias federales implicadas en el suceso.288Edwin S. Gaustad, A documentary history of religion in America since 1865. Eerdmans, Grand Rapids, 1993.-190-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl estreno del film tuvo lugar el 18 de Enero de 1997 en el marco del festival decine independiente de Sundance, en Park City, Utah. Automticamente, dada sualtsima calidad cinematogrfica, obtuvo un clamoroso xito de crtica y pblico. Lapelcula recibi el espaldarazo definitivo cuando en Febrero de 1998 fue nominada porla Academia de Artes y Ciencias Cinematogrficas para el Oscar al mejor documental yun premio Emmy al mejor reportaje de investigacin.Dan Gifford, productor ejecutivo del documental, declaraba orgulloso ante laprensa: Ningn medio de comunicacin nacional ha dicho nada de la vergonzosaactuacin del gobierno en el incendio del rancho de los davidianos ni de cmo stosfueron tiroteados con ametralladoras y fusiles de precisin cuando intentaban salir deledificio en llamas, tal y como se muestra claramente en el video de vigilancia area delpropio FBI y que est incluido en Waco, las reglas de enfrentamiento.La nueva revelacinTal fue el xito del documental, que en 1999 se estren su segunda parte,Waco: The new revelation (Waco: la nueva revelacin), rodeada aun, si cabe, demayor polmica que su antecesora debido a que en ella se concretaban ms aspectosapenas sugeridos en la primera parte. Gracias a Michael McNulty, el director de estosdocumentales, hoy sabemos que se emple gas lacrimgeno inflamable en el asaltofinal contra los davidianos, algo que el FBI neg con obstinacin durante seis aoshasta que el propio McNulty encontr las pruebas de que haba sido as.A lo largo de la pelcula tambin podemos ser testigos de primera mano de laincoherencia de los negociadores del FBI a travs de diversas filmaciones tomadas insitu. Minutos despus de que los negociadores prometieran no cortar la electricidadcomo un incentivo por el progreso en sus negociaciones, los tcticos de FBI cortaron elsuministro sin dar ms explicaciones. El documental tambin pone especial nfasis enlos videos tomados desde los aviones de reconocimiento que sobrevolaban el escenariode los hechos durante el asalto. En estas grabaciones, tomadas con cmarasinfrarrojas, se aprecia una serie de llamaradas alrededor del rancho que los analistaspiensan que son signos de fuego de fusil contra quienes intentaban abandonar eledificio en llamas. A raz de esto, el ex-agente de la CIA, Gen Cullen declar al diarioDallas Morning News que en las fechas previas al asalto se baraj la posibilidad dedesplegar en secreto efectivos de la llamada Fuerza Delta en Waco, los cuales habransido finalmente los responsables de la virtual ejecucin de los davidianos. La presenciade miembros de la Fuerza Delta en Waco es especialmente grave, ya que la legislacinestadounidense prohbe de forma expresa la actuacin de militares en apoyo de lasfuerzas del orden si no media la autorizacin del Congreso289.El gobierno afirma que los miembros de la Fuerza Delta se encontraban all encalidad de asesores y que en ningn momento tomaron parte en las acciones contralos davidianos. Sin embargo, March Bell, que se encontraba al frente de la comisin deinvestigacin sobre el asunto de Waco que haba puesto en marcha el Congresoestadounidense, descubri que los militares ejercan sus labores de asesora desdesitios tan poco usuales como el interior de los tanques o los puestos de francotirador:Cuando me hablan de asesores me imagino a alguien dando consejos en la mesa deuna sala de conferencias, declar no sin cierta sorna el congresista.El FBI se defendi de estas acusaciones alegando que los destellos que se veanen las imgenes se deban a reflejos del sol, poniendo como prueba el hecho de queno se podan distinguir las siluetas de los agentes tras los fogonazos, pero olvidaron289David T. Hardy, This is not an assault: Penetrating the web of official lies regarding the Waco incident. XlibrisCorporation, Filadelfia, 2001.-191-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachomencionar que los trajes de asalto estn especialmente diseados para camuflar aquienes los llevan ante estos dispositivos electrnicos. Lo endeble de estasexplicaciones fue puesto en su momento de manifiesto por el antiguo fiscal generalRamsey Clark, para quien la grabacin infrarroja tomada desde el propio helicpterodel FBI demuestra que el FBI dispar un intenso fuego de ametralladora contra elrancho davidiano en llamas. El video infrarrojo tambin demuestra que los davidianosno dispararon contra los tanques como haba informado el gobierno290.Buscando sealesAparte de esto, las filmaciones fueron en su momento analizadas por el doctorEdward Allard, experto en interpretacin de imgenes infrarrojas, quien dictamin quelas llamaradas proceden de hombres que se mueven por la parte trasera del edificio yque realizan lo que inequvocamente identifica como fuego de ametralladora. A travsde un exhaustivo anlisis fotograma a fotograma de estas imgenes, el doctor Allardestableci que los fogonazos se daban a intervalos extremadamente breves, enalgunos casos de un treintavo de segundo: Se trata inequvocamente de fuegoautomtico (...) no hay absolutamente nada en la naturaleza que pueda causar rastrostermales de esa intensidad en un treintavo de un segundo.... El anlisis del doctorAllard establece que las partes del edificio sometidas a un fuego ms intenso fueronprecisamente las salidas, y que se produjo fuego de ametralladora desde uno de loshelicpteros que sobrevolaban la zona contra quienes pretendan escapar del ranchoen llamas. Precisamente en una de esas salidas se encontraron quince cadverescosidos a balazos. Para explicar este hallazgo, el FBI declar que los davidianos sehaban suicidado, bien disparndose ellos mismos, bien disparando los unos contra losotros. En cuanto a los presuntos reflejos que segn el FBI y la ATF habran provocadola aparicin de destellos en las filmaciones, el doctor Allard es categrico: Con la fsicaen la mano, es completamente imposible que aquellas cmaras registrasen reflejossolares de ningn tipo. Es ms, como buen cientfico, el doctor Allard no se limit aser categrico en sus afirmaciones, sino que, adems, dio una demostracinexperimental de lo que deca, mostrando una filmacin infrarroja de soldadosestadounidenses en Somalia que disparaban sus armas mientras descendan enparacadas sobre un objetivo. Pues bien, los destellos de las armas de los marines sonvirtualmente idnticos a los que aparecen en las filmaciones tomadas en Waco.Otro experto, Maurice Cox, antiguo analista de imgenes de la CIA, intent debuena fe apoyar los alegatos del FBI usando los principios de la geometra solar. Sinembargo, el informe de Maurice Cox conclua que los fogonazos que aparecan en lasgrabaciones slo podan ser fruto de un tiroteo. En Enero de 1999 Maurice Cox desafial director del FBI Louis Freeh y a sus cientficos a que intentasen rebatir susresultados. Hasta la fecha no ha habido ninguna contestacin.El FBI tena tres francotiradores desplegados en el teatro de operaciones quereciban los nombres en clave de sierra uno, dos y tres. Como ya hemos comentado, elgobierno ha declarado categricamente y ha repetido hasta la saciedad que no seprodujo ningn disparo contra el rancho aquel 19 de Abril. Pero el agente especial delFBI Charles Riley escribi en su informe que oy varias detonaciones aquella maanaprocedentes de la posicin del francotirador nmero 1. Se da la circunstancia de queen esa posicin se encontraba el francotirador del FBI Lon Horiuchi. Como es casiseguro que a nadie le diga gran cosa este nombre, permtaseme poner rpidamente enantecedentes al lector.290David B. Kopel y Paul H. Blackman, No more Wacos: Whats wrong with Federal Law Enforcement and how to fixit. Prometheus Books, Nueva York, 1997.-192-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoAproximadamente siete meses antes de los sucesos de Waco, el FBI se vioenvuelto en otra intervencin desastrosa en un lugar llamado Ruby Ridge. En aquellaocasin, Lon Horiuchi fue el francotirador del FBI que dispar contra una madrelactante desarmada, Vicki Weaver, y el hijo que llevaba en los brazos. Nunca sedemostr que Horiuchi fuera el asesino, pero el gobierno indemniz al esposo y padrede las vctimas con ms de tres millones de dlares.Desgraciadamente, no era la primera vez que algo as suceda en EstadosUnidos. En 1971 un motn en la prisin de Attica se sald con muerte de todos losrehenes y participantes en el hecho. Las autopsias pusieron de manifiesto grandeslagunas en la versin oficial, sugiriendo que las tropas que asaltaron el centropenitenciario dispararon indistintamente contra rehenes y secuestradores.El bunker de la muerteEn el caso de Waco, las autopsias revelaron algunos hechos estremecedoresque contradecan las tesis oficiales. En Noviembre de 1993 el patlogo que hizo lasautopsias de las vctimas, el doctor Rodney Crowe, declar que los nios que habanfallecido a causa de traumatismos varios, y de los que el FBI afirmaba que haban sidomatados a golpes por sus padres, fueron de hecho vctimas de la cada de un muro dehormign derribado por un tanque tras el cual las madres pensaban que tendran unrefugio seguro. Esta parte del complejo, que los agentes del FBI denominaban elbunker, fue especialmente castigada por los ataques y all murieron alrededor de 40mujeres y nios. Nizaam Peerwani, un perito mdico que testific en el juicio de losdavidianos (transcripciones: 5979, 6029), declar que un elevado nmero de mujeres ynios que se encontraban en este cuarto de cemento murieron debido a la asfixia trasquedar enterrados bajo las ruinas de las paredes derribadas por los tanques.Los cuerpos de los davidianos muertos fueron almacenados en contenedoresfrigorficos para preservarlos el tiempo que fuera necesario hasta que se pudieranllevar a cabo anlisis forenses ms detallados que esclarecieran las circunstancias desus muertes. Estos contenedores fueron puestos en su momento bajo la custodia delFBI. Sin embargo, alguien cometi un error imperdonable y durante varios dasestuvieron sin suministro elctrico. Los cuerpos que se guardaban en su interior sedescompusieron rpidamente y perdieron cualquier valor que pudieran tener comoprueba.ConclusinEste es el macabro eplogo de la tragedia de Waco y del encubrimiento porparte de las autoridades de lo que all sucedi realmente. Aunque actualmentetenemos indicios ms que suficientes para hacernos una idea de la barbarie cometidadurante el asedio y asalto al rancho de los davidianos, sin embargo, las razones quellevaron a que se produjera semejante situacin an se encuentran veladas por el msprofundo de los misterios. Se debi la tragedia a un cmulo de errores por parte delas tropas federales?. O fue algo premeditado, una especie de ensayo general delprocedimiento para quitar de la circulacin a grupos disidentes armadospotencialmente peligrosos, como las milicias de extrema derecha?.-193-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa gran imposturaLa otra infamia del 11-S1) Los servicios de espionaje norteamericanos tenan desde Diciembre de 2000numerosos indicios de que Osama Bin Laden preparaba un gran atentado en territorioestadounidense y estaban familiarizados con el plan de Al Qaeda de utilizar pilotossuicidas en acciones a gran escala.2) El autor francs Thierry Meyssan presenta en su libro La gran impostura unaimpresionante variedad de pruebas que indican que el Pentgono habra sidoalcanzado por un misil en lugar del impacto de un avin.3) Los terroristas suicidas que se estrellaron contra las torres tenan colaboradores entierra de los que no se ha contado nada hasta el momento.4) Hasta hoy no se ha aclarado la cuestin de si el vuelo 93 fue derribado o no por loscazas que iban en su persecucin.5) EL FBI conocera la identidad del terrorista del ntrax, pero su vinculacin con losprogramas secretos de armamento biolgico lo dejaran fuera del alcance de laagencia.No por repetido es menos cierto que los atentados del 11 de Septiembre de2001 marcaron un antes y un despus en el curso de los acontecimientos mundiales.Sin embargo, a pesar de que aquel da cientos de millones de ojos de todo el planetaestaban fijos en las Torres Gemelas y el Pentgono, ms de un ao despus de loshechos an quedan muchos puntos oscuros en la versin oficial que podran hacerpensar que la verdad es considerablemente ms compleja de lo que se nos cont enun primer momento.El 11 de Septiembre de 2001, a las 8:45 de la maana, hora local de NuevaYork, la humanidad comprendi de la forma ms dura posible que, en contra de laopinin de los pensadores de moda, la Historia no haba terminado. Conceptos quehoras antes parecan irrefutables, como la hegemona e invulnerabilidad de EstadosUnidos, quedaron en entredicho por la tremenda fuerza de los acontecimientos. Losnorteamericanos ya haban padecido el azote del terrorismo en dos ocasiones: en 1993con el primer atentado contra el World Trade Center y en 1995 con la voladura deledificio federal de Oklahoma City; pero esos dos acontecimientos, si bien habanimpresionado vivamente a la opinin pblica estadounidense, no la haban preparadopara lo que estaba por venir. Lo impensable haba sucedido. El Pentgono, smbolo delpodero militar norteamericano, y las Torres Gemelas, emblema de su pujanzaeconmica, haban cado bajo el ataque de un agresor externo.Cientos de millones de personas permanecieron durante horas frente a laspantallas de los televisores sin terminar de dar crdito a lo que estaban viendo. Cundaun estado de estupor general, de irrealidad kafkiana ante la magnitud de lo queocurra. Era la clase de sentimiento que se tiene cuando uno es alcanzado por lafatalidad y no tiene ms remedio que asumirlo aun cuando una parte de su mente seniega a creer el hecho.Los ataques del 11 de Septiembre se saldaron con un total de 3025 vctimasmortales, ms los 19 secuestradores areos que perpetraron los atentados. El nmerode vctimas mortales en el ataque al Pentgono fue de 184, segn el Departamento deDefensa. Otras 40 personas murieron cerca de Shanksville (Pensilvania), cuando seestrell un tercer avin tras un motn protagonizado por los secuestrados. El resto de-194-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camacholas vctimas fallecieron en el World Trade Center de Nueva York, muchas de ellasmiembros de los cuerpos de salvamento.Casi inmediatamente comenz a surgir una serie de interrogantes respecto delos atentados, su autora y los tremendos errores de los servicios de seguridadimplcitos en su xito. Hasta hoy, ms de un ao despus del fatdico da y con unaguerra en Afganistn de por medio, la captura del presunto responsable de losatentados, el integrista musulmn Osama Bin Laden, se ha convertido en una misinimposible. A ello hay que sumar la turbia historia del ataque biolgico que, a travs delntrax, sacudi al pas y durante meses alent la psicosis de terror en la poblacin.Negligencia criminalUno de los aspectos de los atentados del 11-S que ms llama la atencin depropios y extraos es cmo fue posible que todo aquello se planease y se llevara acabo ante las mismas narices del FBI, la CIA y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad),agencias de inteligencia consideradas entre las mejores del planeta y que cuentan conlos medios materiales ms avanzados y los profesionales ms capaces. Diversasinformaciones difundidas por distintos medios de comunicacin han puesto enevidencia que el funcionamiento de los servicios secretos norteamericanos resultsospechosamente ineficaz, mxime cuando existan indicios sobrados para suponer quealgo as podra suceder. El autor estadounidense Dennis Laurence Cuddy va muchoms lejos al afirmar en su libro September 11 prior knowledge291 que la nicaexplicacin a esto es que las pistas fueran premeditadamente guardadas en un cajnpara permitir que el 11-S tuviera el desenlace que todos conocemos.Los servicios de espionaje norteamericanos tenan desde Diciembre de 2000numerosos indicios de que Osama Bin Laden preparaba un gran atentado en territorioestadounidense y estaban familiarizados con el plan de Al Qaeda de utilizar pilotossuicidas en acciones a gran escala: Al Qaeda podra estrellar un avin cargado deexplosivos contra el Pentgono, la sede de la CIA o la Casa Blanca. sta es una frasetextual sacada de un informe redactado por el Consejo de Inteligencia Nacional ydistribuido a todas las agencias de seguridad.Semanas antes de los ataques terroristas del 11 de Septiembre, Estados Unidosy la ONU no hicieron caso de las advertencias confidenciales de un emisario delrgimen talibn respecto a que Osama Bin Landen estaba planeando un ataque a granescala en territorio norteamericano292. La advertencia fue facilitada por un ayudante deWakil Ahmed Muttawakil, ministro de Asuntos Exteriores de los talibanes, cuyaaversin a la presencia de los hombres de Bin Laden en su pas era conocida.Muttawakil, ahora bajo custodia norteamericana, demostr ser un diplomtico conexcepcional visin de futuro ya que pensaba por aquel entonces que la proteccin delos talibanes hacia Bin Laden y Al Qaeda llevara a la destruccin de Afganistn por elejrcito norteamericano. En su momento le coment a su ayudante: Los invitados vana destruir la casa, tras lo cual le orden que alertara a Estados Unidos y a la ONUsobre lo que iba a suceder. Por aquellas mismas fechas el FBI y la CIA tampocotomaron en serio la advertencia de que estudiantes fundamentalistas islmicos sehaban inscrito con algn propsito en escuelas de vuelo estadounidenses. El 10 deJulio de 2001 la oficina del FBI en Phoenix (Arizona) enviaba a la central deWashington un informe dando aviso de la presencia de los terroristas en Florida y291Dennis Laurence Cuddy, September 11 prior knowledge. Hearthstone Publishing, Oklahoma City, 2002.Kate Clark, Revealed: The taliban minister, the US envoy and the warning of September 11 that was gnored. TheIndependent, 7 de Septiembre de 2002.292-195-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachopidiendo que todas las escuelas de aviacin fueran investigadas buscando posiblesmiembros de Al Qaeda.Pero si de buscar antecedentes se trata, stos existen desde hace mucho. En1995 la polica filipina inform al FBI que un detenido de Al Qaeda haba confesado laexistencia de un plan para llevar a cabo un atentado suicida en territorioestadounidense secuestrando un avin comercial y estrellndolo contra un objetivo devalor simblico. Mucho ms cerca de la fatdica fecha, el 5 de Julio de 2001, RichardClarke, mximo responsable de la lucha antiterrorista en Estados Unidos, adviertesobre el peligro de atentados en una reunin con miembros del FBI y la AgenciaFederal de Aviacin (FAA): Algo espectacular va a ocurrir aqu y va a ocurrir pronto.De hecho, estaba tan seguro de la inminencia de un gran atentado que Clarke ordena todos los miembros de su oficina que cancelaran viajes, permisos y vacaciones. Casial mismo tiempo, la FAA informa a las compaas areas que grupos terroristaspreparan el secuestro de aviones.Conocimiento previoYa a principios de 2001 Richard Clarke haba realizado una serie de propuestaspara mejorar la seguridad del pas en prevencin de un eventual ataque terrorista,propuestas que no obtuvieron la aprobacin del presidente Bush hasta Agosto, cuandoya era demasiado tarde.Es relativamente cierto que nadie, al menos oficialmente, fue capaz de predecirla tragedia del 11-S; nadie poda saber de antemano cmo y cundo se produciran losataques. Pero eso es slo la mitad de la verdad. Aquel verano, en Washington, habaun nutrido grupo de asesores, expertos en seguridad, burcratas y legisladores queanunciaba a los cuatro vientos, sin que nadie pareciera escucharlos con demasiadointers, la inminencia de un ataque terrorista a gran escala contra interesesnorteamericanos293. Semanas despus, los mismos que hicieron odos sordos a losavisos tuvieron que enfrentarse con el derrumbamiento de la eficacia del aparato deseguridad nacional para ocuparse de la amenaza terrorista.El 15 de Agosto, agentes de la oficina del FBI en Minnesota proceden a ladetencin de un sospechoso, Zacaras Musaui, matriculado en una escuela de aviacinlocal, que haba sido denunciado por sus profesores a los que les pareci sumamenteextrao su empeo de no querer aprender a despegar o aterrizar, sino slo el manejode un avin comercial en vuelo. En su informe de los hechos, un agente del FBI, quedemostr tener bastante ms visin que sus superiores, comenta que el detenido esla clase de persona capaz de estrellar un avin contra el World Trade Center. Por ello,y sabiendo que el presunto terrorista estaba considerado como muy peligroso por lasfuerzas de seguridad francesas, solicitaron que se procediera a una investigacin alms alto nivel amparndose en la Foreign Intelligence Surveillance Act de 1978, algoque les fue expresamente prohibido por sus superiores de Washington.Dos das ms tarde, los servicios secretos estadounidenses presentaban anteBush un informe titulado Bin Laden decidido a atacar en Estados Unidos, en el que elsecuestro de aviones comerciales se volva a contemplar como algo muy probable acorto plazo. Es comprensible que tales hechos hayan despertado no pocas suspicaciasy que el politlogo britnico y activista de los derechos humanos, Nafez MosaddeqAhmed, escribiera: Existen pruebas de que la comunidad de inteligencianorteamericana tena un extenso conocimiento previo de los ataques del 11 deSeptiembre en Nueva York y Washington. Un gran nmero de pruebas sugiere que los293Michael Elliot, Could 9/11 have been prevented?. Time Magazine, 4 de Agosto de 2002.-196-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoataques pueden, de hecho, haber estado en sintona con los intereses de ciertoselementos de la Administracin Bush....294El Sbado, 6 de Abril de 2002, Jos Vidal Beneyto, catedrtico de la Universidadde la Sorbona y consejero principal del presidente de la Unesco, se mostrabaigualmente suspicaz en las pginas del diario El Pas: Seis meses y medio despus delos monstruosos atentados de Nueva York y Washington, cuando todava nodisponemos de una explicacin oficial y definitiva sobre ellos, y cuando siguen sinesclarecerse muchos aspectos relativos a sus autores y estrategia, las contradiccionesentre las declaraciones de los primeros momentos y los datos e informaciones que sehan ido difundiendo despus, han creado un malestar difuso, pero cada vez msamplio, que la persistencia del silencio y del secreto impuestos por el gobiernonorteamericano fortalece y agrava. Tanto ms cuanto que todo esto sucede en unclima de gran desconfianza informativa, consecuencia de numerosas disfunciones delos medios y, en particular, del recurso sistemtico al ocultamiento y a la manipulacinpor parte del poder poltico, sobre todo con ocasin de los conflictos blicos.Recordemos las acciones violentas en Irn atribuidas a extremistas que sirvieron paraacabar con Mosadegh; las agresiones antinorteamericanas en Guatemala quejustificaron el golpe de Estado que derroc al presidente Arbenz; los diversos intentosde desembarco en Cuba y entre ellos el de la baha de Cochinos; al igual que losincidentes de Tonkin que justificaron la intervencin en Vietnam. Operaciones todasellas atribuidas a grupos comunistas y/o revolucionarios y que luego hemos sabido quefueron preparadas y ejecutadas por los servicios secretos norteamericanos, queadems se sirvieron de ellas para intoxicar a la opinin pblica mundial295.Una guerra preparadaTambin fue muy sospechoso el hecho de que el plan de guerra para actuarcontra Al Qaeda estuviera listo desde un mes antes de los atentados. Este plancontena, punto por punto, la estrategia seguida despus en la guerra de Afganistn:uso de la Alianza del Norte como fuerza de choque, creacin de una coalicininternacional que consolidase la ocupacin y acoso a las finanzas terroristas, conembargos masivos de cuentas y corte de fuentes de abastecimiento a travs delnarcotrfico y otras.La confirmacin de que todas estas suspicacias respecto al posibleconocimiento previo de los atentados no eran simple paranoia lleg el 11 de Abril de2002, cuando el subdirector de la CIA, James Pavitt, dio una conferencia en laUniversidad de Duke. La transcripcin de aquella intervencin puede ser librementeconsultada en la propia pgina web de la CIA, y en ella Pavitt declara abiertamenteque la CIA tena conocimiento de los ataques del 11 de Septiembre antes de que stosse produjeran296. Pavitt no haca sino confirmar lo que ya se saba. No slo huboabundantes advertencias de antemano, procedentes de los servicios de inteligenciaextranjeros y las agencias de investigacin internas de Estados Unidos como el FBI,sino que el gobierno norteamericano se encontraba en posesin de considerableinformacin actualizada procedente de la vigilancia electrnica y fsica de Osama BinLaden y sus socios en Al Qaeda297.Por otro lado, y contrariamente a las afirmaciones hechas desde lasinstituciones respecto a que nadie esperaba un desastre de semejantes caractersticas,294Nafez M. Ahmed, The war on freedom: How and why America was attacked. Tree of Life, California, 2002.Jos Vidal Beneyto, Incgnitas del 11 de Septiembre. El Pas, 6 de Abril de 2002.296http://www.cia.gov/cia/public_affairs/speeches/pavitt_04262002.html.297Patrick Martin, Was the US government alerted to September 11 attack?. World Sot Web Site,http://www.wsws.org/articles/2002/jan2002/sept-j16.shtml.295-197-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachose ha sabido que casualmente en la maana del 11 de Septiembre de 2001, JohnFulton, uno de los mayores expertos mundiales en prevencin de riesgos y amenazas,y su equipo de la CIA estaban llevando a cabo un ejercicio de simulacin cuyo asuntoera un avin comercial que se estrellaba contra un rascacielos298.Tal cmulo de irregularidades llev a la formacin de un comit deinvestigacin en el Senado estadounidense, que lleg a la conclusin de que lossupervisores del FBI en Washington cometieron errores que directamente impidieron alos agentes de campo conseguir informacin vital que hubiera podido impedir losataques del 11 de Septiembre. El informe del Senado se enfoca en los errores en elcaso de Zacaras Musaui, la nica persona acusada directamente de los atentados299, yno ha tenido en cuenta el hecho, denunciado por la cadena CNN, de que el casero dedos de los secuestradores era un confidente del FBI infiltrado para espiar lasactividades de radicales islmicos en territorio estadounidense y delante de cuyasnarices se prepararon los atentados sin que fuera capaz de informar a sus superioresde nada sospechoso.Pero quiz la indicacin ms autorizada de la existencia de gravesirregularidades en cuanto a un posible conocimiento previo de los atentados fue la queen su momento diera el propio presidente Bush: Estaba sentado fuera de la clase,esperando el momento de entrar, y vi un avin que chocaba contra la torre -latelevisin estaba, claro est, encendida-. Y como yo mismo he sido piloto, me dije,vaya, qu mal piloto. Me dije: debe tratarse de un horrible accidente. Pero (entonces)me llevaron (a la clase) y no tuve tiempo de pensar en eso. Estaba, pues, sentado enel aula y Andy Card, mi secretario general, al que pude ver sentado all, entr y medijo: Un segundo aparato se ha estrellado contra la torre, Norteamrica est siendoatacada300. Bush miente cuando dice que vio el primer avin estrellarse contra elWorld Trade Center. Aunque, si no miente, la cosa es an peor. Las televisiones noemitieron imgenes del impacto del primer avin hasta trece horas despus delsiniestro. La nica manera de que Bush pudiera haber dicho la verdad es que vieradichas imgenes a travs de uno de los monitores de la sala de comunicaciones deemergencia que se mont en el colegio con motivo de su visita y, si fue as,seguramente alguien cercano a la Casa Blanca se haba ocupado de colocar unacmara frente al World Trade Center en previsin de lo que iba a ocurrir. Un dato mspara tener presente. Despus de ser avisado de que el pas estaba sufriendo unaagresin, Bush continu leyndoles a los colegiales durante casi otra media hora, unareaccin extraa para el presidente de una nacin supuestamente bajo el ataque de unenemigo desconocido.La gran imposturaA partir de los atentados del 11-S cualquier postura u opinin polticamenteincorrecta respecto a lo sucedido qued virtualmente proscrita de los grandes mediosde comunicacin. No es por ello de extraar que Internet se convirtiese en el gran forode debate en el que a diario surgan argumentos y teoras ms o menos descabelladosen funcin de las filias o las fobias de cada cual. La teora de la conspiracin, en lamente de un gran nmero de ciudadanos pero imposible de verse reflejada en losmedios de comunicacin, ni siquiera para ser rebatida, asent sus reales en la red. Asque no es casualidad que La gran impostura301, el nico libro que hasta ahora ha298Agency planned drill for plane crash last Sept. 11. Associated Press, 22 de Agosto de 2002.Senate committee criticizes FBI. Chicago Tribune, 28 de Agosto de 2002.300El contenido de esta intervencin puede ser consultado en la propia pgina web de la Casa Blanca:http://www.whitehouse.gov/news/releases/2001/12/20011204-17.html.301Thierry Meyssan, La gran impostura. La Esfera de los Libros, Madrid, 2002.299-198-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoplanteado una alternativa slida a la versin oficial de los hechos, sea obra de ThierryMeyssan, presidente de la red digital Voltaire. Meyssan aporta un abrumador cmulode datos que apuntan a que en realidad sabemos muy poco de lo que se cocin en latrastienda de los ataques terroristas, sugiriendo la posibilidad de que los instigadoresprocedieran de sectores muy alejados del integrismo islmico. El libro levant unenorme clamor de indignacin en Francia, siendo atacado prcticamente por latotalidad de la prensa escrita y audiovisual del pas. Curiosamente, la respuesta delpblico ante tal cmulo de crticas no pudo ser ms favorable, convirtindose en unxito editorial sin precedentes en aquel pas con ms de 150000 ejemplares vendidosen un mes. Cmo se explica este extrao fenmeno?. Con su obcecada defensa de laversin polticamente correcta de los hechos, los crticos de Meyssan no hicieron sinoponer de manifiesto la ingente cantidad de puntos oscuros que existan en una historiaaparentemente cerrada. La reaccin lgica del pblico fue acudir al lugar donde, almenos, se le ofreca respuestas.Se est de acuerdo o no con el autor, Meyssan expone en su obra un rosario dedatos perfectamente contrastados que, cuanto menos, resultan ciertamenteinquietantes. Gracias a l sabemos, por ejemplo, de los slidos lazos comerciales queunen a las familias Bush y Bin Laden.El libro de Meyssan centra su argumento en las extraas circunstancias querodean al atentado del Pentgono. El mero hecho de que un avin de pasajerosconsiguiera mpactar contra este complejo es ya de por s extraordinario si tenemos encuenta que est protegido por cinco bateras misilsticas y dos escuadrones de cazas, el113th Fighter Wing de la Fuerza Area y el 321th Fighter Attack de la Marina.El avin perdidoTampoco el atentado en s est exento de anomalas. A pesar de que elPentgono tiene una superficie de decenas de miles de metros cuadrados y una alturade tan slo veinticuatro metros, el piloto suicida decidi estrellarse contra la pequeafachada en lugar del magnfico blanco que ofreca el techo en donde, adems, losdaos hubieran sido considerablemente mayores, suponiendo casi con seguridad ladestruccin total de al menos una de las alas del edificio. El piloto no slo escoge unblanco diminuto, sino que con una habilidad que deja pequea a la de sus camaradasde las Torres Gemelas le acierta de lleno sin rozar siquiera el suelo, como atestigua elinmaculado csped que se encontraron los bomberos al llegar al lugar de los hechos yque aparece reflejado en las fotografas de aquellos dramticos momentos.Pero en esas fotografas, mucho ms sorprendente que lo que se puede ver esprecisamente lo que no aparece en ellas. La primera y ms importante tarea despusde producirse un atentado de estas caractersticas sera examinar los restos del avin ydeterminar el punto de impacto, la trayectoria, ngulo y velocidad del aparato en elmomento del choque. Slo que en este caso hay un problema. No exista ningn restoreconocible de aquel Boeing 757!. Ni fuselaje, ni seccin de la cola, ni una rueda, uninstrumento de la cabina, las alas, una maleta o asiento. Ni un solo cuerpo pudo serencontrado. No existe un solo documento grfico que muestre el menor trozoreconocible del avin siniestrado, algo realmente extrao ya que si hacemos memoriade nuestros recuerdos televisivos de todo tipo de desastres areos, incluido el de lasTorres Gemelas, siempre ha quedado en el escenario de los hechos alguna piezaenorme, como los motores -slidos bloques de acero prcticamente indestructibles- ola cola. En este caso no es as y los expertos estadounidenses se esfuerzan enhacernos creer que por primera vez en la historia de los accidentes areos el aparatose desintegr a causa del violento impacto.-199-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPor otro lado, los testimonios de testigos presenciales del choque nos hablan deun pequeo aparato con capacidad para apenas una decena de pasajeros, y loscontroladores areos de servicio durante el desastre afirman que la capacidad demaniobra del aparato que se estrell contra el Pentgono nada tiene que ver con la deun avin comercial. Existe alguna hiptesis capaz de explicar satisfactoriamente todasestas anomalas?. Existe, pero sus implicaciones son mucho ms terribles que elatentado en s. Un misil de tipo AGM de carga vaca y punta de uranio habra podidoser el causante de los daos producidos en el Pentgono, pues sus caractersticascoinciden plenamente con lo que dijeron ver los testigos y con las capacidadesobservadas por los controladores areos. Asimismo, un misil de este tipo podra haberemitido un cdigo amigo que desactivara las defensas del Pentgono y le permitieraalcanzar la fachada sin ser interceptado.Existen, adems, otras complicaciones respecto a la versin oficial del ataque alPentgono. La pregunta ms obvia que cabe hacerse es cmo y por qu aquel ataquepudo ocurrir tanto tiempo despus de los dos ataques al World Trade Center. El vuelo77 de American Airlines, que segn los informes fue el que se estrell contra elPentgono, parti del aeropuerto internacional Dulles de Washington a las 8:10, variosminutos despus de que los dos vuelos que se estrellaron contra las Torres Gemelasdejaran el aeropuerto Logan de Boston. Esos dos vuelos impactaron contra las torres alas 8:45 y a las 9:05. Curiosamente, el vuelo 77 no choc contra el Pentgono hastalas 9:40, a pesar de que la distancia que tena que recorrer hasta llegar a su blanco eramucho menor, unos pocos kilmetros. Por qu lleg tan tarde?. Segn la versinoficial, el avin vol hasta Kentucky antes de dar media vuelta y volver hasta casi elmismo lugar del que haba partido. Pero por qu hara eso?. No se supone queestamos ante un ataque magistralmente coordinado y planeado?. Por qu lossecuestradores esperaron hasta que el primer ataque ya se hubiera completado antesde arrebatar el control del avin, virar en redondo y hacer un viaje de 800 kilmetroshasta su blanco?. Y cmo sabran que, con las dos torres del World Trade Center enllamas, el sistema de defensa area de la nacin ms poderosa del planeta no estaraen estado de mxima alerta, con escuadrillas de cazas sobrevolando Washington,Nueva York y la mayora de los blancos posibles?. Cmo podran saber que nadie losmolestara en su viaje de 800 kilmetros hasta el corazn de Washington DC?.Lo supieran o no previamente, el caso es que as fue. En su edicin del 15 deSeptiembre de 2001, el rotativo The Boston Globe revelaba que ningn caza fueautorizado a despegar a pesar de que el mando areo de combate estaba al corrientede los secuestros desde al menos diez minutos antes del impacto del primer avincontra las Torres Gemelas. Los cazas permanecieron en tierra hasta despus de que elPentgono fuera alcanzado. Como escribi en su momento un comentarista de TheNew York Times: Se hace difcil creer que aquel tercer avin no fue detectado, peroes mucho ms duro pensar que fue detectado y rastreado durante ms de media horay no se tom ninguna medida al respecto porque los oficiales al mando no supieronqu hacer302.Control remotoMs de uno pensar que todas las especulaciones son tolerables en lo querespecta al Pentgono. Sin casi testigos, sin documentos grficos del momento delimpacto, es admisible que dadas las pruebas posteriores existieran algunasirregularidades difciles de explicar. Sin embargo, en el atentado a las Torres Gemelas,302Jared Israel, Criminal negligence or treason?. The New York Times, 15 de Septiembre de 2001.-200-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoseguido en directo por cientos de millones de personas en todo el planeta, no haylugar para suspicacias, anomalas, ni conspiraciones... O tal vez s?.El semanario portugus en lengua inglesa The Portugal News present en sumomento una interesante versin de los ataques del 11 de Septiembre que,inexplicablemente, no fue suficientemente atractiva para llamar la atencin de laprensa internacional. El informe, realizado con todo rigor por expertos independientes,advierte al pblico norteamericano que la versin oficial es susceptible deinvestigacin. Un grupo de pilotos civiles y militares estadounidenses dirigidos por elcoronel Donn de Grand fue invitado a unas jornadas de reflexin sobre el tema, y trassetenta y dos horas de deliberaciones concluy que los secuestradores de los cuatroaviones de pasajeros envueltos en la tragedia del 11 de Septiembre no tenan elmando de sus respectivos aviones y que su misin se limit a mantener a lastripulaciones lejos de las cabinas. En un detallado comunicado de prensa declararon:El denominado ataque terrorista fue de hecho una operacin militarextraordinariamente ejecutada llevada a cabo contra Estados Unidos, requiriendohabilidades sumamente desarrolladas en los terrenos operativo, de comunicaciones yde mando. Todo estaba planificado y cronometrado al segundo, incluida la clase deavin seleccionada para usarse como proyectiles teledirigidos y en la llegadacoordinada de esos proyectiles a sus blancos preseleccionados. El informe cuestionaseriamente que los secuestradores, al parecer entrenados en una avioneta Cessna,pudieran localizar un blanco a ms de 320 kilmetros. Tambin se duda de suhabilidad para dominar las complejidades del instrumental de vuelo en los apenas 45minutos que tuvieron el mando del avin. El coronel De Grand aadi que eraimposible para un grupo de novatos tomar el mando de cuatro aviones y orquestar unaoperacin de tales caractersticas, algo que requerira una precisin militar slo alalcance de contados espetas de los cuerpos especiales. Un miembro del equipo depilotos, con ms de cien misiones de combate a sus espaldas durante la guerra deVietnam, dijo: Esos pjaros, o tenan en el asiento izquierdo a un piloto de caza conmiles de horas de vuelo o estaban operados por control remoto303.Los Boeing 757 y 767 estn provistos de instrumental que les otorga lacapacidad de volar de forma totalmente autnoma. Son los nicos dos Boeing capacesde llevar a cabo un vuelo completamente automtico. Pueden ser programados paradespegar, volar hasta un destino elegido y aterrizar sin la necesidad de que haya unpiloto al mando. Son aviones inteligentes y estn dotados de software que limita el usode los controles para evitar que un error humano produzca lesiones a los pasajeros.Aunque son fsicamente capaces de maniobras de alta aceleracin, el software de sussistemas de vuelo previene la eventualidad de que se pueda realizar una maniobra deeste tipo desde la cabina del piloto. El lmite de aceleracin y giro en estos aparatos esde 1,5 G's. Esto es as para que un error de pilotaje no pueda terminar rompiendo elcuello de un pasajero. Cualquier cosa que se haga, no puede eliminar estacaracterstica. Segn qued registrado en los radares, el avin que se estrell contrael Pentgono alcanz sus lmites fsicos reales. Personal militar ha calculado que esteaparato realiz un giro de entre 5 y 7 G's en su aproximacin al objetivo, hazaa querepiti el segundo avin que impact contra el World Trade Center.Cmplices en tierraLlama poderosamente la atencin de profanos y profesionales de la aviacin laimpecable precisin de ambos impactos, mxime cuando estos aparatos, ya de por spoco maniobrables, estaban lanzados a toda velocidad contra sus objetivos. Un303September 11-US Government accused. The Portugal News, 3 de Agosto de 2002.-201-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachodespiste de apenas unas dcimas de segundo y los kamikazes habran errado elblanco. Sin embargo, existe una manera de realizar esta maniobra de una forma limpiasin requerir de los pilotos suicidas una capacidad sobrehumana: la utilizacin deradiobalizas. Se trata de unos aparatos que emiten una seal de radio que es seguidade forma automtica por el avin. Radioaficionados de la zona y supervivientes de lamasacre atestiguan haber detectado aquella maana diversas anomalas en larecepcin de radio y televisin que bien podran haberse debido a la presencia de unoo dos de estos dispositivos electrnicos, algo que aade nuevos interrogantes ya quesupone por fuerza la existencia de un comando de cmplices en tierra para los piratasareos.La existencia de conexiones en tierra y dentro de las propias Torres Gemelascon quienes planearon y ejecutaron los atentados qued de manifiesto cuando se supoque espetas informticos alemanes estaban intentando encontrar qu se ocultabadetrs de una oleada inexplicada de transacciones financieras hechas momentos antesde que los dos aviones secuestrados se estrellaran en el World Trade Center. Alparecer hubo un pronunciado ascenso de las transacciones con tarjetas de crdito atravs de algunos sistemas informticos del World Trade Center minutos antes de queel primero de los aviones golpeara sobre su objetivo. Rpidamente se pens en unaposible intervencin criminal que conociera anticipadamente los aciagos sucesos queiban a tener lugar aquel da. Habra sido demasiada coincidencia que ms de 100millones de dlares se movieran a travs de las computadoras poco antes del desastre.La firma alemana Convar, lder mundial en la recuperacin de datos, intentacontestar a esas preguntas mientras ayuda a las compaas de tarjetas de crdito,telecomunicaciones y contables de Nueva York a recuperar sus expedientes decomputadoras que han sido daadas por el fuego, el agua o el polvo. Estn utilizandouna tecnologa pionera de exploracin lser para encontrar datos sobre discos durosdaados encontrados entre los escombros del World Trade Center y otros edificiosprximos. Hasta ahora han recuperado la informacin de un nmero importante decomputadoras que apoyan las sospechas de que algunas de las transacciones del 11de Septiembre eran ilegales: La sospecha es que informacin anticipada sobre elataque fue utilizada para realizar transacciones financieras ilegales en la creencia deque en medio de todo el caos los criminales tendran, por lo menos, una buenaventaja, dice Peter Henschel, director de Convar. Por supuesto, es tambin posibleque hubiera razones perfectamente legtimas para la subida inusual del volumen denegocios. Podra resultar que los norteamericanos se vieran sbitamente atacados deuna borrachera consumista esa maana del Martes. Pero hay muchas transaccionesque no encajan con esta explicacin. No solamente el volumen sino el tamao de lastransacciones era, de lejos, ms alto que el habitual un da como aqul. Hay fundadassospechas de que fueron planeadas para aprovecharse del caos.En el mismo orden de cosas, han aparecido recientemente informes sealandoque socios muy cercanos a la Administracin Bush, miembros del Ejrcito yfuncionarios de inteligencia, repentina e inexplicablemente, vendieron todas suacciones de lneas areas tan slo unos das antes de los ataques terroristas. El FBIest investigando estos informes y las identidades de los titulares de aquellas acciones.El vuelo 93El vuelo 93 de la compaa United Airlines despeg a las 8:01 del aeropuerto deNewark con destino a San Francisco. Poco despus de las 9:30 se escuch por altavoza uno de los terroristas: Tenemos una bomba a bordo. Uno de los pasajeros, ThomasBurnett, telefone a su esposa, quien le inform de los ataques suicidas contra las-202-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoTorres Gemelas y el Pentgono. Minutos despus, todos los pasajeros saben losucedido y deciden organizar un motn. Otro de los pasajeros, Jeremy Glick, hablatambin con su esposa y le dice que han preparado un plan para volver a poner a losdos pilotos al mando de la nave. Los secuestradores tenan una caja en la que decanque haba una bomba. Desde otro telfono, Todd Beamer entra en contacto con unaoperadora telefnica. Lisa Jefferson, que escuch cmo se unan varias voces yempezaban a rezar. Luego oy la siguiente frase: Estn listos?. Vamos!.Eran poco ms de las 10 de la maana. Los pasajeros lograron irrumpir en lacabina usando un carrito de comida a modo de ariete. Luego todo es una cacofona devoces ininteligibles que sugieren un forcejeo por el control del avin que, minutos mstarde, a las 10:03, se estrella cerca de Shanksville, Pensilvania. La versin oficialsostiene que el avin cay a causa de este forcejeo, pero a este respecto quedan anmuchos puntos oscuros, empezando por la tajante negativa de las autoridadesestadounidenses a revelar el contenido del material extrado de la grabadora de lacabina, encontrada en perfecto estado entre los restos del avin. Son varias lashiptesis que se barajan como posibles en este caso, aparte de la oficial: que el avinfue derribado por la Fuerza Area estadounidense, que los secuestradores tuvieronrealmente una bomba que hicieron detonar o que el aparato se encontraba controladoremotamente y que, al triunfar el motn de los pasajeros, fue estrellado rpidamentepara impedir que se hiciera pblica esta circunstancia.El FBI ha declarado secreta la investigacin: se desconoce el inventario de losrestos encontrados en el lugar del siniestro, los resultados de las autopsias, los datosde la caja negra, etc. Son muchos los expertos que se inclinan por que el aparato fueabatido por algn tipo de explosin, interior o exterior, dada la amplia dispersin de losrestos del avin, que sugiere que podra haberse desintegrado antes de la cada. Existeel testimonio de un controlador areo que afirma que un F-16 haba perseguido sindescanso al avin secuestrado. Tras esta confidencia, todos los controladores areosfueron colocados bajo la jurisdiccin del acta de secretos oficiales prohibindoselesterminantemente revelar lo que haban visto en sus pantallas aquel da. El mismomutismo les fue impuesto a sus compaeros de Boston, a los que se prohibi revelarcualquier detalle de lo sucedido en las cabinas de los otros aviones secuestrados304. Elvicepresidente Dick Cheney reconoci tiempo despus que el presidente Bush habaautorizado el derribo del aparato secuestrado si bien esto no fue necesario, pues cayantes de que sus perseguidores se encontraran a la distancia de tiro.Numerosos testigos afirman haber visto un segundo aparato que volabarozando las copas de los rboles poco despus de que cayera el aparato secuestrado.El FBI ha declarado oficialmente que se trataba de un reactor privado al que lasautoridades pidieron que descendiera para examinar el lugar del siniestro. Sinembargo, nadie ha sido capaz de identificar a la tripulacin de este misterioso aparatoque, por otra parte, estaba infringiendo claramente el cierre del espacio areoestadounidense decretado ms de media hora antes.El enemigo en casaLa ya de por s complicada situacin que plantearon los atentados recibi unanueva vuelta de tuerca cuando el 18 de Septiembre se recibieron las primeras cartasconteniendo esporas de ntrax, una enfermedad mortfera muy utilizada en eldesarrollo del armamento biolgico. En total, y descartando la ingente cantidad defraudes que se dieron posteriormente, se recuperaron cuatro cartas dirigidas a los304Steve LeBlanc, FAA controllers detail Sept. 11 events. Associated Press, 12 de Agosto de 2002.-203-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachosenadores demcratas Tom Daschle y Patrick Leahy, al peridico The Post y alpresentador de noticias Tom Brokaw de la cadena NBC.Ninguna de las vctimas contra las que iban dirigidos estos atentados resultafectada por la enfermedad. Sin embargo, las esporas haban sido manipuladas paraaumentar su virulencia, de forma que entre las mltiples personas que manipularon lascartas (empleados de correos, secretarias, conserjes...) se dio un total de treceinfectados y cinco vctimas mortales. Se cree que existi una quinta carta que acabcon la vida de un fotgrafo de prensa en Florida, pero jams pudo ser recuperada porlas autoridades.Rpidamente la Administracin Bush utiliz la situacin para avivar la ya intensapsicosis de terror que viva por aquellos das la poblacin estadounidense buscando elrespaldo incondicional para sus planes blicos contra Afganistn. Primero se culp aBin Laden de esta nueva ofensiva de terrorismo biolgico. Cuando quedsuficientemente claro que el saudita poco o nada tena que ver con aquello, el clamorde los ayudantes del Presidente se dirigi hacia el archienemigo por antonomasa de lafamilia Bush: Saddam Hussein. Finalmente se impuso el sentido comn y expertos delFBI y la inspeccin postal comenzaron a decir lo que slo unos pocos se habanatrevido a exponer antes de ser tachados poco menos que de traidores en el clima depatriotismo exacerbado de aquellos das. Aquel modus operandi era tpico de losgrupos ms violentos y peligrosos de la extrema derecha norteamericana y ya habasido empleado en el pasado contra clnicas en las que se practica el aborto, uno de losobjetivos predilectos de estos grupos. No hay que olvidar que en Estados Unidos elmovimiento Pro-vida tiene un brazo armado sumamente activo y peligroso que,paradjicamente, ya ha acabado con la vida de varios mdicos y ha convertido lasclnicas en las que se practica el aborto en aquel pas en verdaderas fortalezas conmedidas de seguridad superiores a las de los bancos.Sin embargo, las esporas que se recogieron en aquellas cartas presentabancaractersticas muy especiales, que las alejaban por completo de las cepas caserasempleadas por las milicias y las organizaciones terroristas cristianas. Se trataba de unpreparado altamente refinado, de una pureza y finura que slo se da en las cepas degrado militar que se elaboran en el ms estricto secreto en instalaciones del Ejrcitoestadounidense, como la que se encuentra en Fort Detrick, Maryland. Aquel polvo slopoda proceder de un laboratorio militar y haber sido elaborado por alguien conamplios conocimientos biotecnolgicos. Los detractores le esta teora tuvieron queacallar su indignacin cuando los anlisis revelaron que el ntrax en cuestin procedade la cepa Ames, aislada por primera vez en 1950 en Ames, lowa, y empleada desdeentonces como base de buena parte del arsenal biolgico estadounidense.Este supuesto fue confirmado por un experto en lingstica forense del FBI queelabor un informe en el que afirmaba que los ataques con ntrax se llevaron a cabodesde el propio Estados Unidos por parte de un cientfico de alto rango de lacomunidad militar. El profesor Don Foster afirma que las pruebas apuntan haciaalguien con un alto nivel dentro del Ejrcito y conexiones con los servicios deinteligencia.El profesor Foster dijo ante las cmaras de la BBC que haba reducido la lista desospechosos a dos personas que haban trabajado para la CIA, el Instituto deInvestigacin Mdica de Enfermedades Infecciosas del ejrcito (USAMRIID) y otrasramas del Ejrcito con carcter secreto. Curiosamente, el profesor Foster dice que esprobable que el asesino sea un individuo muy patritico que quiso con sus accionesdemostrar que Estados Unidos estaba mal preparado para un acto de terrorismobiolgico305.305The Hunt for the Anthrax Killer, reportaje emitido por la BBC 2, el 18 de Agosto de 2002.-204-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoSegn un informe de la directora del programa de armas qumicas y biolgicasde la Federacin de Cientficos Norteamericanos, la doctora Barbara Hatch Rosenberg,apenas cuatro laboratorios militares tenan capacidad para elaborar aquella variedad dentrax. Con todos estos datos, el FBI elabor un perfil del culpable: un individuonorteamericano de cuarenta y tantos aos de edad, que trabaj en algn momento enarmamento biolgico, con un doctorado, residente en Washington, vacunado contra elntrax, con acceso a informacin secreta. Este sujeto posiblemente trabaj en elUSAMRIID, donde debi conocer a Bill Patrick, uno de los principales expertosnorteamericanos en armas biolgicas. Era muy probable que tuviera alguna disputacon el gobierno y un lugar privado donde preparar los ataques.Este perfil condujo al registro de la casa del doctor Steven J. Hatfill, cuyo perfilencajaba con el del sospechoso. Sin embargo, el registro result completamenteinfructuoso. En Agosto de 2002 hubo un segundo registro y se supo que Hatfillformaba parte del equipo de inspectores de armamento que la ONU pensaba enviar aIrak.Pondremos un pequeo ejemplo de la clase de obstculos a los que se estnteniendo que enfrentar en este caso los investigadores del FBI. En el captulo dedicadoal Proyecto MkUltra (vase pg. 92) hablbamos de la muerte en el otoo de 1953 deun cientfico gubernamental, Frank Olson, que se arroj por la ventana de un hotel deNueva York, convirtindose en uno de los casos ms notorios en la historia negra de laCIA. Recin en 1975 la familia Olson supo que la CIA haba inoculado una alta dosis deLSD en su bebida das antes de su muerte. El presidente Ford se disculp pblicamentepor este experimento y prometi que el gobierno revelara todo sobre el caso. Sinembargo, recientemente se ha sabido que la Administracin Ford continu ocultandoinformaciones sobre Olson, particularmente su papel en alguna de las investigacinms polmicas de la CIA durante la Guerra Fra, y en el desarrollo de aplicacionesmilitares para la cepa Ames del ntrax. Segn ha revelado el rotativo San Jos MercuryNews, la decisin de retener esa informacin fue tomada por dos ayudantes de la CasaBlanca, Dick Cheney y Donald Rumsfeld, hoy vicepresidente y secretario de Defensarespectivamente306.As pues, el FBI se encontr de repente ante un impenetrable muro que detuvosu investigacin en seco. Los investigadores de la agenda no tuvieron acceso adeterminados despachos e instalaciones con altos niveles de seguridad y clasificadoscomo de alto secreto, ni podan pedir a empleados de la CIA u oficiales del Pentgonoque contasen todo lo que supieran sobre aquellos hechos. El resultado fue un casicmico callejn sin salida de desconfianza mutua y papeleo burocrtico307. Pero lapregunta bsica, que an no ha sido respondida, ha llenado de desconfianza y temor elnimo de no pocos estadounidenses porque, si el FBI no puede investigar a losresponsables del armamento biolgico norteamericano, quin puede?.ConclusinLa casi completa seguridad de que, al menos los atentados de las TorresGemelas, fueron planeados y ejecutados por Bin Laden y su organizacin no disipa lasombra de la duda respecto a la actuacin de la administracin norteamericana enestos hechos. La implicacin de oscuros intereses polticos y econmicos, el velo desilencio que rodea la investigacin y las anomalas inexplicadas que presentan los306Fredric N. Tulsky, Scientists death haunts family. San Jos Mercury News, 8 de Agosto de 2002.Laura Rozen, The enemy within?. The FBIs anthrax investigation turns on itself. The American Prospect, 20 deMayo de 2002.307-205-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago Camachoatentados, constituyen el entramado de una polmica que con toda seguridad darmucho que hablar en los aos venideros y proporcionar no pocas sorpresas.-206-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoImgenesLaiconografadelSalvadorcrucificado es muy anterior alcristianismo. En la imagen podemosver una representacin de Orfeocrucificado en un ancla.Este documento interno de la CIA sobretcnicas de asesinato cita a Hassan BinSabbah, demostrando la vigencia que anhoy tiene la mtica secta de los asesinos.-207-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEl escudo de la Universidad de Georgetownda muestras de la colaboracin de jesuitas ymasones en el Nuevo Mundo. El compsmasnico y la cruz catlica se unen bajo ellema Utraque unum (Uno y otro).Lorenzo Ricci, general de losjesuitas a quien se atribuyeronjugadas tan arriesgadas comohaber escenificado la proscripcinde la orden o simulado su propiamuerte.Sergui Nilus, primer editor y propagandista delos Protocolos de los sabios de Sin. Diversosautores consideran la posibilidad de que tambinfuera el autor del texto.-208-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPoca duda cabe de que el pintor WalterSickert estuvo implicado en la srdida historiade Jack el Destripador, lo que an no se haaclarado es si su papel fue de mero encubridordel escndalo que desencaden la tragedia o sirealmente hubo algo ms.Segn la teora de la conspiracin queinvolucra a la familia real, sir William Gull,mdico de la reina Victoria, es el principalsospechoso de los crmenes de Jack elDestripador.-209-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoLa lanza del Destino, la reliquia que Hitler crea dotada de poderesmsticos que le haran ganar la guerra.Las pruebas atmicas se hicieron tan cerca de las poblacionesciviles que incluso se pudieron fotografiar hongos nuclearesdesde Las Vegas.Varios miles de soldados fueronsometidos a la accin de laradiacin en el transcurso dediversas maniobras militares.-210-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoOtto Skorzeny, antiguo hroe de las SSque diriga ODESSA desde su residencia deMadrid.Francis Parker Yockey, el ms importantenazi estadounidense, en el momento de serdetenido por el FBI en 1960.-211-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPasaporte britnico falsocon el que viajaba RonaldStark, agente de la CIA que,en su papel de lder de lamafia hippie, puso en elmercado ms de cincuentamillones de dosis de LSD.Primera pgina de un memorandodesclasificado de la CIA que demuestra laexistencia y los propsitos del proyectoMkUltra.ltimas fotografas con vida de MarilynMonroe.-212-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoDocumento desclasificadodel FBI en el que se relacionaaMarilynMonroe,loshermanos Robert y JohnKennedy y Peter Lawford conla celebracin de orgas en elhotel Carlyle de Nueva York.Jefe de infografa: Juancho Cruz. Infografa: Ramn Ramos, Chema Matia, DinaSnchez, Mario Tascn, Modesto J. Carrasco, Rafa Estrada.-213-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEstos tres vagabundoscon buenos cortes de pelo,manicura recin hecha yun sospechoso parecidocon conocidos miembrosdelaCIAfueronevacuados por la policadel lugar del asesinato deKennedy. Hay quien piensaque en realidad se tratabade los tiradores querealizaron la operacin.Esquema de la trayectoria quetendra que haber seguido lallamada bala mgica si hemosde creer que un solo tiradordispar contra Kennedy. Jefe deinfografa:JuanchoCruz.Infografa:RamnRamos,Chema Matia, Dina Snchez,MarioTascn,ModestoJ.Carrasco, Rafa Estrada.El descubrimiento de que se grababantodas las conversaciones de la CasaBlanca fue el punto culminante del casoWatergate. En especial, cuando Nixon seneg a facilitar las grabaciones a lajusticia.-214-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoEn esta fotografa se muestrandos de los principales caballos debatalla de los apoloescpticos:el cielo sin estrellas y la banderaque parece ondear en un lugardonde no hay atmsfera.Las sombras divergentes, que parecen producidas por un foco de luz ms cercanoque el Sol, tambin han dado lugar a no pocas suspicacias.-215-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoPrimerapginadeunmemorandodelGobiernoestadounidense en el que lasactividades de John Lennon sontratadas como una cuestin deseguridad nacional.Los davidianos deWaco fueron sometidosa un cruel asedio queincluytcticasdeguerra psicolgica que,hasta ese momento,jamssehabanempleado contra civiles.(Sigma/cover).-216-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoNadie se explica cmo ETA pudo excavar un tnel para colocar los ms de cien kilosde explosivos que mataron al almirante Carrero Blanco a unos 200 metros de laembajada estadounidense, edificio dotado con medidas de seguridad que incluyensismgrafos muy sensibles para prevenir este tipo de sucesos. Jefe de infografa:Juancho Cruz. Infografa: Ramn Ramos, Chema Matia, Dina Snchez, Mario Tascn,Modesto J. Carrasco, Rafa Estrada.-217-20 grandes conspiraciones de la HistoriaSantiago CamachoBibliografaA-Ahmed, Nafez M., The war on freedom: How and why America was attacked. Tree of Life, California, 2002.Alexander, David, Conspiracies and cover-ups. Berkley Books, Nueva York, 2002.Alonso, J. Felipe, Diccionario Espasa de las ciencias ocultas, Espasa Calpe, Madrid, 1999.Anderson, Ken, Hitler and the occult. Prometheus Books, Nueva York, 1995.B- Baigent y Leigh, The dead sea scrolls deception. Simon & Schuster, Nueva York, 1991.- Bain, Donald, The control of Candy Jones. Playboy Press, Chicago, 1976.- Bakel, Rogier Van, The wrong stuff. Revista Wired, Septiembre de 1994.- Baldwin, Neil, Henry Ford and the jews the mass production of hate. Public Affairs, Nueva York, 2001.- Begg, Paul, Jack the Ripper: The uncensored facts. 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