guia de alimentacion del niño de 0 a 2 años Sociedad Argentina de Pediatria.

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Unformatted text preview: al sal biliar. La deficiencia en animales está asociada con degeneración retinal y trastornos de la visión. El RN pretérmino no lo sintetiza por lo que es fundamental su aporte a través de la leche materna. 2 8 • S AP/Comit é d e Nutrici ó n Grasas El contenido de grasas como el de las proteínas, también varía entre individuos, en cada mamada –más alto en la última parte de la mamada– y en diferentes momentos del día –más alto a la mañana que a la noche. Las grasas aportan el 40-50% de la energía. La concentración aumenta desde 3,9 g/dl en el calostro a 5,25 g/dl a las 16 semanas. El 98% se encuentran en forma de triglicérido, siendo la composición en ácidos grasos: 22% palmítico, 7% esteárico, 36% oleico, 9% linoleico y 1-5% cidos grasos de cadena corta. El ácido linoleico –esencial– se encuentra en una proporción cuatro veces mayor en la leche humana que en la de vaca. La proporción de grasas saturadas e insaturadas es similar, a diferencia de la leche de vaca que contiene más grasas saturadas. Como ya se mencionó, la leche humana contiene ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (PUFA) omega 6: araquidónico y omega 3: docosoexanoico, precursores de prostaglandinas, tromboxános y leucotrienes y de otros mediadores de procesos cerebrales en cantidades variables de acuerdo a la ingesta materna. El docosohexanoico juega un rol crítico en el desarrollo de funciones cerebrales y de la retina. La glándula mamaria sintetiza monoglicérido, fosfolípidos y ésteres de colesterol, todos componentes de membranas. El contenido de colesterol más alto que en la leche de vaca parece jugar un rol importante en la maduración de los mecanismos de aclaramiento, ya que se ha demostrado que la lactancia materna juega un rol protector en el de- sarrollo de hipercolesterolemia. Carnitina: actúa en la oxidación de los ácidos grasos de cadena larga en la mitocondria. Sus niveles son más altos durante las primeras tres semanas, lo que puede ser un factor que favorezca en el RN la oxidación de ácidos grasos no esterificados (NEFA), protegiéndolo de esta manera frente al ayuno. Vitaminas y minerales Desde un punto de vista funcional resulta útil clasificar los micronutrientes durante la lactancia de acuerdo a si su concentración en la leche es afectada por la ingesta o las reservas maternas o si es independiente. Esto permite por un lado predecir el riesgo de deficiencias a través del estado nutricional de la madre y por otro planificar intervenciones centradas en la adecuada nutrición materna o su suplementación. Grupo I: g Incluye: tiamina, riboflavina, vitaminas B6 y B12, vitaminas A y C, Iodo y selenio. g Durante la lactancia la ingesta materna baja o sus reservas insuficientes reducen la cantidad secretada en la leche. Por el contrario, la concentración en la leche puede ser restablecida por la ingesta de la madre. g Las reservas de la mayoría de estos nutrientes en el lactante son bajas y se deplecionan rápidamente, lo que los hace muy dependiente del aporte. Grupo II: g Se incluyen folatos, vitamina D, calcio, Fe, zinc y cobre. S A P / Gu í a de alimentaci ó n para ni ñ os sanos de 0 a 2 a ñ os • g La secreción de estos nutrientes por la leche, no es afectada por la dieta materna ni por deficiencias maternas, por lo que la madre es más vulnerable a la depleción durante la lactancia; por consiguiente la suplementación materna durante la lactancia beneficia a la madre pero muy poco al niño. 3.3.2. Factores bioactivos Además de los componentes nutricionales y los factores anti-infecciosos y sustancias inmunocompetentes, la leche humana contiene un grupo de sustancias biológicamente activas llamadas “moduladores del crecimiento” o “factores tróficos”. Se clasifican en tres grupos: a) Hormonas y péptidos tróficos: Algunas hormonas, como la de crecimiento (GH), insulina, factor de crecimiento símil insulina (IGF-I), factor de crecimiento epidérmico (EGF), prolactina y factor liberador de la hormona de crecimiento (GHRF), pueden influenciar directamente el crecimiento de órganos y tejidos. Otras, como el péptido gástrico inhibitorio (GIP), bombesina y colecistoquinina actúan en los mecanismos regulatorios del hambre y saciedad. b) Nucleótidos, nucleósidos y sustancias derivadas: Están presentes en la leche humana en valores altos. Son precursores de ácidos nucleicos lo que implica que pueden facilitar el crecimiento y diferenciación de órganos y tejidos, especialmente ejerciendo su acción en el hígado, sobre la función 29 y regeneración de las celulas hepáticas. Tienen también un efecto sobre el metabolismo lipídico y síntesis de lipoproteínas. Asimismo se ha demostrado una acción estimuladora en el desarrollo del tejido linfático del intestino (GALT). c) Las poliaminas –espermina y espermidina– se encuentran en una proporción diez veces mayor en la leche humana que en las fórmulas. Las poliaminas de la leche humana parecen tener i...
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This document was uploaded on 01/26/2014.

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