Encambioparaeljuristaescobarfornossilasentenciafirmeer

Info iconThis preview shows page 1. Sign up to view the full content.

View Full Document Right Arrow Icon
This is the end of the preview. Sign up to access the rest of the document.

Unformatted text preview: o ha conservado todos los derechos que tenía la cosa cuando la recibió en anticresis”. 254 Art. 3925 C: “Desde que el acreedor esté íntegra mente pagado de su crédito, debe restituir el inmueble al deudor. Pero si el deudor, después de haber constituido el inmueble en anticresis, contrajere nueva deuda con el mismo acreedor, se observará en tal caso lo dis puesto res­ pecto de la cosa dada en prenda”. 134 La anticresis que hemos visto es la convencional, pero además de ésta la anticresis puede ser judicial, conocida también como prenda pretoria. El art. 3934 C establece que todas las normas referentes a la anticresis se aplicarán a la prenda pretoria sin perjuicio de lo que establezca el Código de procedimiento civil. Esta figura de la prenda pretoria puede recaer sobre bienes muebles e inmuebles y surge de conformidad con el art. 1778 Pr cuando en una segunda subasta judicial no se presenten compradores, el demandante tiene la elección :a) de adjudicarse el bien, por los dos tercios del último avalúo, b) que se subasten de nuevo por un nuevo precio que designe el juez y c) que se le entreguen los bienes en prenda pretoria, para pagarse con los frutos que produzca el bien. 4.5.­ Extinción de la anticresis. La anticresis, como todo contrato de garantía, se puede extinguir por expiración de la obligación principal y la causa más frecuente es el pago de la deuda principal. De forma particular, esta clase de contratos se puede extinguir por un abuso en la administración del bien, de acuerdo al art. 3923 C, “El acreedor anticresista que abuse de las facultades que se le confieren en este Capítulo o por el contrato puede ser obligado a restituir la cosa dada en anticresis aun antes de haber sido pagado”. 135 Tema VI: Contratos aleatorios. Los contratos aleatorios o de suerte se distinguen porque las partes pueden exigirse el total o una parte de las prestaciones determinadas en el contrato mismo, solo si acontecen elementos azarosos; es decir, la mayor o menor onerosidad de este contrato depende de ciertas circunstancias inciertas que no se sabe sí 136 ocurrirán ni cuándo, como por ejemplo los contratos de juego, apuesta, el seguro, la renta vitalicia, etc. (artos. 2445 y 3535 C). 1.­ El seguro. De conformidad al art. 535 del Código de Comercio “El seguro es un contrato por el cual una persona se obliga, mediante una prima, a indemnizar a otra persona de las pérdidas o de los daños que sufra por consecuencia de ciertos acontecimientos fortuitos o de fuerza mayor, o a pagar una suma según la duración o los acontecimientos de la vida de una o muchas personas”. 1.1.­ Régimen legal. De acuerdo a nuestra Constitución, en nuestro ordenamiento jurídico el seguro es una actividad que puede ser desempeñada por el Estado y por la empresa privada255. En cuanto al Estado, regula la actividad aseguradora que se vincula con los riesgos típicos de la vida humana: jubilación, viudez, muerte, enfermedad, accidentes, daños, lesiones, etc...
View Full Document

This document was uploaded on 04/07/2014.

Ask a homework question - tutors are online