Muoz pancho villa rayo y azote mxico 1955 se pasa por

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Mu?oz (Pancho Villa. Rayo y azote, M?xico, 1955) se pasa por alto este incidente. En el otro supuesto relato del Centauro, Guzm?n (op. cit., pp. 380-382) le quita importancia haci?ndole decir que en realidad no pre tendi? nunca fusilarlo, sino que la amenaza la hizo " . . .para demostrarle la c?lera en que yo me revolv?a y curarlo de sus pasos" y que de parte de Carranza no hubo sino un extempor?neo recado y una moderada ex This content downloaded from 200.68.138.2 on Mon, 22 Feb 2021 18:18:50 UTC All use subject to
FANTASIA Y REALIDAD DE VILLA 81 plicaci?n. Cervantes (op. cit., pp. 115-116) coincide esencialmente con la versi?n de Trevi?o, pues habla de un "altercado tras el cual Carranza orden? a Villa que pusiera en libertad a Chao, orden que Villa obedeci?, mal de su agrado". 6 El general Obreg?n (Ocho mil kil?metros en campa?a, M?xico, 1917, pp. 307-328) narra detalladamente el suceso de que fue protagonista. El Villa que habla a trav?s de la pluma de Mu?oz (op. cit., p. 81) trata el suceso muy ligeramente, y dice que lo dej? en libertad porque algunos de sus generales lo convencieron. Guzm?n (op. cit., pp. 618-619) pr?ctica mente acepta el relato de Obreg?n. Y Cervantes (op. cit., pp. 250-255) que sigui? de cerca los acontecimientos ?pues al verificarse ?stos se en contraba en la antesala de Villa?, acepta el relato de Obreg?n en su parte medular, y lo inserta entre comillas. 7 El general Trevi?o, con autoridad de testigo presencial, refiere (op. cit., p. 20) que las dos veces en que el sargento que lo sosten?a del brazo, frente al pared?n, lo solt?, Vil?la se dej? caer al suelo para evitar la descarga fatal, habiendo tenido el propio sargento que levantarlo en vilo, hasta que lleg? la orden de suspensi?n dictada por Huerta, aten diendo gestiones de los hermanos Madero y Rubio Navarrete. Hablando en las p?ginas de Mu?oz (op. cit., pp. 42-43) Villa acepta que las piernas le parec?an de "hilacho" pero s?lo por sentirse tan sobajado, y junto al pared?n tom? por su voluntad " . . .la postura de rodillas para mitigar as? la ca?da ?el cuerpo". A trav?s de su otro int?rprete Guzm?n (op. cit., p. 146), relata que pregunt? frente al pared?n al coronel O'Hor?n por qu? iban a fusilarlo: "y no pude continuar, porque las l?grimas me rodaban de los ojos . w." y cuando se trata de colocarlo nuevamente en el sitio fa tal " . . .yo me ech? al suelo, haciendo como que imploraba, pero que riendo ganar tiempo para que alg?n hecho o alguna persona viniera en mi ayuda"; para despu?s pedir humildemente a Huerta le explicara las causas de su castigo. Cervantes (op. cit., p. 42) inserta un relato del tes tigo presencial Rubio Navarrete, en que ?ste acepta que Villa " u . .estaba muy deca?do por la ejecuci?n..." aunque trata de disculparlo en "su concepto" atribuyendo tal comportamiento a la impresi?n y no a falta de valor; opini?n muy suya y completamente subjetiva.

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