25 molina 2008 p 30 330 revista chilena de derecho

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25 Molina (2008) p. 30.
330 Revista Chilena de Derecho, vol. 39 N º 2, pp. 325 - 369 [2012] Ossandón Widow, María Magdalena “Aborto y justificación” no de una determinada conducta. Ese conflicto, que da origen a cada justificante y que esta procura resolver, debe analizarse y sopesarse cuidadosamente antes de decidir el punto. 3. POSIBILIDADES DE JUSTIFICACIÓN DEL ABORTO. ESTADO DE LA CUESTIÓN En principio, cualquier conducta típica podría estar, según las circunstancias del caso, justifi cada. Pero en ciertos delitos puede descartarse a priori la concurrencia de posi- bles causas de justifi cación cuando resultan incompatibles con el tipo en cuestión. El delito de aborto es uno de aquellos casos en que la licitud resulta especialmente controvertida y para comprobarlo analizaremos la posibilidad de concurrencia de las diversas causas de justificación. En general, las consideraciones estarán especialmente enfocadas hacia los casos en que está en peligro la vida o la salud de la madre, es decir, supuestos de aborto terapéutico, sin perjuicio de que lo que se diga sea usualmente extrapolable a otros supuestos. a. Consentimiento Se puede defi nir como la aceptación o autorización otorgada de forma libre y cons- ciente por el titular de un bien jurídico disponible para la ejecución de una conducta típica que lesiona o pone en peligro dicho bien. Respecto del aborto no es procedente por dos razones. En primer lugar porque el bien jurídico protegido –la vida del feto– no es disponible, ni siquiera para su titular. Y segundo, porque el titular del dicho bien –el feto– no está en condiciones de prestar su consentimiento; y aun cuando, en ocasiones, las personas que ejercen legítimamente la re- presentación del titular del bien jurídico pueden prestar el consentimiento en su nombre, esto último no es admisible respecto de bienes jurídicos personalísimos, como la vida. Que el consentimiento de la mujer embarazada no tiene relevancia queda demostra- do, por lo demás, en tanto se tipifi can como delito supuestos de aborto consentido (artícu- los 342 Nº 3 y 344 CP). b. Legítima defensa Obra en legítima defensa quien ejecuta una acción típica, racionalmente necesaria, para repeler o impedir una agresión ilegítima, no sufi cientemente provocada por él y dirigi- da en contra de su persona o derechos, o de los de un tercero. La base de la legítima defensa es la existencia de una agresión, frente a la cual surge una reacción defensiva. Y en tanto dicha agresión es ilegítima, el interés legítimo de defensa resulta preponderante frente al interés –ilegítimo– del agresor. En relación con esta agresión, hay acuerdo en que ella es ante todo una actividad , una conducta de un ser humano, e incluso algunos exigen voluntad de ataque o dirección de la voluntad a producir una lesión 26 . Se reconoce, en todo caso, que la agresión puede provenir de un inimputable, pues estos actúan y su conducta puede ser ilegítima, aunque en estos supuestos “el interés en el prevalecimiento del Derecho es sustancialmente menor 26 Con referencias Rivacoba (1995) p. 128.
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