Desde esta perspectiva la novela p\u00f3stuma de Arguedas El zorro de arriba y el

Desde esta perspectiva la novela póstuma de arguedas

This preview shows page 135 - 137 out of 163 pages.

Desde esta perspectiva, la novela póstuma de Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo , es una suerte de manifiesto contra la transculturación, “trazado desde el límite mismo de la indagación transculturante: al devolver la heterogeneidad a su pertinencia, Arguedas desenmascara la táctica reconciliadora de la transculturación como cura sintomática”. La transculturación, para Arguedas hacia el fin de su vida “no podía ser más que una terapéutica aplicada tras el triste hecho de la aculturación”. Y es que, mediante la escritura, “Arguedas hace manifies- to su rechazo de la ideología de conciliación cultural diciendo que, al nivel cultural, no puede haber conciliación sin subordinación forzosa” (Moreiras 1997: 219). Después de este recorrido por el concepto transculturación , frecuen- temente aplicado a José María Arguedas, conviene acercarse a un inten- to de comprensión de lo que Arguedas pensaba de sí mismo, a su autopercepción de hombre de dos mundos. Para tal cometido usaré uno de los textos más conocidos de su autoría: el discurso que pronun- ció al momento de recibir el Premio Inca Garcilaso de la Vega en Lima, en octubre de 1968. El texto, publicado junto a su novela póstuma, tiene por título “No soy un aculturado” (Arguedas 1968) y con ello quiere decir que no se trata de un individuo que ha dejado su cultura y ha tomado otra. Para Arguedas, el pueblo quechua ha llegado a ser debilitado e impenetrable por el desprecio social y la dominación político-económica. Se trata de una nación que ha sido acorralada y aislada con el fin de ser mejor y más fácilmente administrada. Sin embargo, los muros de separación que se han impuesto a esta nación no han apagado “la luz de la razón humana y mucho menos si ella ha tenido siglos de ejercicio” (Arguedas 1968: 234). Y es que dentro del muro aislante el pueblo quechua seguía concibiendo ideas y creando cantos y mitos. Para Arguedas era posible y necesario destruir el muro aislante con el objetivo de unir el caudal de las dos naciones, con el objetivo de crear un vínculo con capacidad de extenderse y universalizarse:
Image of page 135
129 Fernando Garcés Velázques el camino no tenía por qué ser, ni era posible que fuera únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea: que la nación vencida renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir que se aculture (Arguedas 1968: 234). Aquí es donde Arguedas se autodefine en función de dichos pro- yectos de construcción-destrucción del muro aislante: él es un indivi- duo quechua moderno que tiene conciencia del valor de su cultura y que pudo ampliarla y enriquecerla con el conocimiento y la asimilación del arte creado por otros pueblos. Él, echado por sobre el muro hacia el lado de los quechuas, contagiado de cantos y mitos, llevado por fortuna hasta la Universidad San Marcos, hablante de por vida del quechua, incorporado al mundo de los cercadores, visitante feliz de
Image of page 136
Image of page 137

You've reached the end of your free preview.

Want to read all 163 pages?

  • Winter '20

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture