Al d\u00eda siguiente por supuesto lleg\u00f3 a las nueve menos cuarto pero yo no estaba

Al día siguiente por supuesto llegó a las nueve

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Al día siguiente, por supuesto, llegó a las nueve menos cuarto, pero yo no estaba sentado en mi habitación; estaba sentado en el porche esperándole. Llegó. Le pregunté, "¿Por qué has venido?" Él se encogió de hombros y dijo, "No tuve ningún motivo aparente. Mientras estaba paseando me vino una idea, "¿Por qué no ir a verte?" Él no era consciente de que la sugestión post hipnótica estaba operando; buscaba una justificación. Dijo, "Simplemente paseaba por ésta calle". Yo le pregunte, "¿Por qué paseabas por esta calle? Nunca vienes por aquí y te cae lejos. A menos que quieras venir a verme, no tienes ningún motivo para alejarte de la ciudad". Él dijo, "Tenía ganas de dar un paseo por la mañana" –una justificación. Era incapaz de pensar que había venido sin tener ninguna razón porque eso hubiera sido algo devastador para el ego. Podría haber pensado, "¿Estoy loco o qué?" Pero se sentía incómodo, inquieto. Miraba hacia todos lados sin saber por qué. Buscaba la almohada y la cama y la cama no estaba allí. Yo me había sentado fuera a propósito. A medida que pasaba el tiempo se fue poniendo más y más nervioso. Le pregunté, "¿Por qué estás tan nervioso? Hasta eres incapaz de sentarte bien. ¿Por qué cambias de posición?" Él contestó, "La pasada noche no pude dormir bien" -de nuevo una racionalización. Uno ha de encontrar razones, sea como sea, porque sino sería como estar loco. Y entonces, cuando faltaban justo cinco minutos para las nueve dijo, "Aquí hace demasiado calor". Y no lo hacía, porque él había salido a dar un paseo matutino y estábamos en invierno. "Aquí hace demasiado calor. ¿No podemos ir adentro?" -de nuevo otra racionalización. Yo traté de evitarla y dije, "No hace calor". Entonces de repente se levantó. Faltaban dos minutos para las nueve. Miró su reloj, se levantó y dijo, "Me estoy sintiendo mal". Antes de que pudiera impedirlo entró corriendo en la habitación. Fui tras él: saltó sobre la cama, besó la almohada, abrazó la almohada, mientras yo le contemplaba... lo cual le hizo sentirse en una situación embarazosa, confuso. Le pregunté, "¿Qué estás haciendo?" Empezó a llorar. Dijo, "No lo sé pero esta almohada ha estado continuamente en mi pensamiento desde que te dejé ayer". No le dije que en la hipnosis se lo había sugerido. Y él dijo, "También por la noche estuve soñando con esta almohada una y otra vez abrazándola, besándola, y se convirtió en una obsesión. No pude dormir durante toda la noche. Ahora me siento aliviado pero no sé por qué". ¿Acaso no es toda tu vida algo así? Puede que no estés besando una almohada; puede que estés besando una mujer, pero no sabes por qué lo haces. De repente una mujer te resulta atractiva, o un hombre, pero tú desconoces la razón. Es parecido a la hipnosis. Desde luego, es natural. Nadie te ha hipnotizado; la naturaleza te ha hipnotizado. Este poder de la naturaleza para hipnotizarte es lo que los hindúes denominan maya, el poder de lo ilusorio. Estás bajo una ilusión, bajo una gran alucinación. Vives como un sonámbulo; continúas haciendo cosas
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  • Fall '19
  • Vida, Verdad, Edad Media, Sufrimiento

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