V Mnih et al en Nature vol 518 p\u00e1gs 529 533 2015 Multiple object recognition

V mnih et al en nature vol 518 págs 529 533 2015

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V. Mnih et al. en Nature , vol. 518, págs. 529-533, 2015. Multiple object recognition with visual attention. J. L. Ba et al. en arXiv 1412.7755, 2015. Progressive neural networks for transfer learning in emotion recognition. J. Gideon et al. en arXiv 1706.03256, 2017. Neuroscience-inspired artificial intelligence. D. Hassabis et al. en Neuron , vol. 95, págs. 245-258, 2017. Overcoming catastrophic forgetting in neural networks. J. Kirkpatrick et al, en PNAS , vol. 114, págs. 3521-3526, 2017. E N N U E S T R O A R C H I V O Máquinas capaces de aprender. Nicola Jones en MyC n. o 70, 2015. Talento sin consiciencia. Cristof Koch en MyC n. o 85, 2017. Rastros digitales del yo. Frank Luerweg, en este mismo número .
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CASO CLÍNICO M E N T E Y C E R E B R O 40 N . O 9 6 - 2 0 1 9 El hombre que ya no sabía calcular Tras un accidente de tráfico, el paciente N. pierde la capacidad de sumar. Pero todavía sabe estimar cantidades. ¿Cómo es posible? L A U R E N T C O H E N GETTY IMAGES / DNY59 / ISTOCK
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M E N T E Y C E R E B R O 41 N . O 9 6 - 2 0 1 9 E sta historia empieza con un suceso trágico, de esos que rompen el curso de una vida. Un mal día, el señor N., un agente de segu- ros de 40 años, sufre un accidente de tráfico mientras conduce en dirección a su casa. Se golpea el lado izquierdo de la cabeza contra el parabrisas y pierde la consciencia. En el hospital, los cirujanos drenan el hematoma que oprime su hemisferio izquierdo. Pero, desgraciadamente, por debajo de ese hematoma, el cerebro sufre un daño irreversible. Se pro- ducen secuelas importantes: pierde parcialmente la movilidad de la mitad derecha del cuerpo y deja de ver la parte derecha de su campo visual. Además, presenta dificultades para hablar, escribir, comprender las palabras y leer. Como en la inmensa mayoría de las personas diestras, los mecanismos del lenguaje del señor N. residen en su hemisferio cerebral izquierdo, por lo que la lesión cerebral le causa una afasia, es decir, una pérdida de la capacidad de producir o comprender el lenguaje. Conocí al señor N. tres años después del accidente. Acudió al hospital para hacerse una revisión. En esas fechas, me encontraba investigando, junto con el neuro- cietífico Stanislas Dehaene, los mecanismos psicológicos y cerebrales de la capacidad de calcular, ya que conside- rábamos que los números ofrecen una vía simplificada del lenguaje. De hecho, implican un vocabulario (1, 2, 3, 7, etcétera), un significado (10 representa una cantidad un poco más alta que 9) y unas reglas de combinación (por ejemplo, (10 + 2) × 3 = 36), pero de una manera menos compleja que en el caso del lenguaje. Los descubrimientos científicos surgen, a menudo, del encuentro entre mentes preparadas y fenómenos, en apariencia, inexplicables. Los resultados de la exploración de este paciente eran, cuando menos, curiosos. Al pare- cer, manejaba los números mejor de lo que esperábamos a tenor del grado de afasia que presentaba. Escribía cifras al dictado, aunque era incapaz de repetirlas con palabras.
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  • Spring '12
  • Alonso
  • Test, España, Depresión, Segunda Guerra Mundial, Cerebro, The Unconscious

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