Y a continuaci\u00f3 quinta la tecnolog\u00eda inform\u00e1tica Cada una de ellas trajo

Y a continuació quinta la tecnología informática

This preview shows page 49 - 51 out of 208 pages.

aliento, llegó la cuarta fase de la revolución de la información, la radiodifusión. Y a continuación, la quinta, la tecnología informática. Cada una de ellas trajo consigo nuevas formas de información, cantidades sin precedentes de la misma y velocidades mayores (si es que la virtual inminencia puede acelerarse). ¿Cuál es nuestra situación hoy? En Estados Unidos tenemos 260.000 vallas publicitarias, 11.520 periódicos, 11.556 publicaciones periódicas, 27.000 distribuidores de vídeo para el alquiler de cintas, más de 500 millones de receptores de radio y más de 100 millones de ordenadores. El 98 % de los hogares norteamericanos dispone de televisión; y más de la mitad de ellos de más de una. Cada año se publican más de 40.000 nuevos libros (300.000 en todo el mundo), y cada día se hacen más de 41 millones de fotos sólo en Norteamérica. Y, por si esto fuera poco, cada año recibimos en nuestros buzones más de 60 millones de folletos de publicidad basura (gracias a la tecnología informática). La información entra a raudales desde millones de fuentes distintas por todo el planeta, a través de todos los canales y medios posibles: ondas luminosas, ondas aéreas, cintas perforadas, bancos de ordenadores, cables telefónicos, cables de televisión, satélites, imprentas. Tras ella, hay todavía un
Image of page 49
mayor volumen de información esperando que se la recupere, en cualquier forma imaginable de almacenamiento: en papel, en cinta de audio o de vídeo, en discos, en película o en chips de silicio. Como un aprendiz de brujo, estamos inundados de información. Y todo lo que el brujo nos ha dejado es una escoba. La información se ha convertido en una forma de basura, no sólo incapaz de responder a las preguntas humanas más fundamentales, sino apenas útil para proporcionar una orientación coherente para la solución de incluso los problemas triviales. Por decirlo de otra manera: el medio ambiente en el que florece Tecnópolis es aquel en el que se ha cortado el vínculo entre la información y las necesidades humanas; es decir, la información aparece indiscriminadamente, dirigida a nadie en particular, en un volumen enorme, a velocidades muy altas y sin relación con ninguna teoría, sentido o necesidad. Todo lo cual ha hecho surgir un nuevo mundo. En algún sitio me he referido a él como un mundo cucú, en el que, ahora este acontecimiento, luego aquel otro, se asoma a nuestra vista por un momento y a continuación vuelve a desvanecerse. Es un mundo improbable. Un mundo en que la idea del progreso humano, tal como la planteó Bacon, ha sido sustituida por la idea de progreso tecnológico. El objetivo no es disminuir la ignorancia, la superstición y el sufrimiento, sino adaptarnos a las exigencias de las nuevas tecnologías. Por supuesto, nos decimos a nosotros mismos que tales adaptaciones conducirán a una vida mejor, pero se trata sólo de un residuo retórico de una tecnocracia en vías de desaparición. Somos una cultura que se consume a sí misma con la información y la mayoría de nosotros ni siquiera se cuestiona cómo controlar el proceso. Actuamos bajo el supuesto de que la información es nuestra amiga, creyendo que las culturas sufrirían dolorosamente por la carencia de la misma, lo cual, desde luego, sucede. Sólo ahora se está
Image of page 50
Image of page 51

You've reached the end of your free preview.

Want to read all 208 pages?

  • Spring '11
  • MM
  • Vida, Comunicación, Creencia, Medio de comunicación

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture

  • Left Quote Icon

    Student Picture