restricciones motoras asociadas a los músculos acortados Figura 92 Las

Restricciones motoras asociadas a los músculos

This preview shows page 3 - 5 out of 19 pages.

restricciones motoras asociadas a los músculos acortados. Figura 9.2. Las limitaciones sobre el control postural pueden ser el resultado de deficiencias en los sistemas musculoesquelético, neuromuscular, sensorial, perceptivo y/o cognitivo. Una anomalía musculoesquelética puede limitar las estrategias motoras utilizadas para el equilibrio. Debido a que una estrategia motora de tobillo para controlar la postura erguida requiere un rango de movilidad sano y una fuerza suficiente en el tobillo, la ausencia de alguno de estos elementos limitará la capacidad del paciente para emplear este movimiento en el control postural. Las intervenciones terapéuticas, como el uso de una ortesis tobillo-pie, reducirá externamente el movimiento del tobillo; esto puede evitar que el paciente utilice en forma efectiva aquel rango de movilidad que ha adaptado para controlar el balanceo corporal. Se han documentado las deficiencias musculoesqueléticas que limitan la capacidad de movimiento de una amplia variedad de pacientes con deficiencias neurológicas. La pérdida de la flexibilidad espinal puede ser la limitación principal de la capacidad motora en pacientes con enfermedad de Parkinson (6). Los cambios en la flexibilidad espinal en dichos pacientes también pueden afectar la alineación del centro de gravedad moviéndolo hacia delante con respecto a la base de apoyo, lo que se puede apreciar en la Figura 9.4. Después de un derrame cerebral, la parálisis e inmovilidad conllevan a una pérdida del rango de movimiento y a una subsiguiente contractura. Una preocupación particular es la pérdida del rango de movimiento en la articulación del tobillo por contracturas en los grupos musculares de los gemelos y del sóleo (7). La inmovilización de una articulación disminuye la flexibilidad del tejido conectivo y aumenta su resistencia al estiramiento (8). La parálisis y la posterior inmovilización también producen una atrofia por desuso, la cual afecta los factores tróficos del mismo músculo. Esto puede producir una reducción en el número de sarcómeros, un aumento relativo del tejido conectivo y una disminución en la tasa de síntesis de proteínas (9). Frecuentemente, los niños con parálisis cerebral presentan un rango de movilidad limitado en muchas articulaciones, incluyendo tobillo, rodilla y cadera. Las contracturas en los músculos de la cadera, rodilla y tobillo son consecuencias frecuentes de patrones motores alterados (10). Utilizar normalmente un patrón postural encorvado durante la bipedestación y marcha tendrá como resultado el posterior acortamiento de los isquiotibiales, lo que asegura la permanencia de una postura encorvada.
Image of page 3

Subscribe to view the full document.